"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

domingo, 5 de julio de 2020

En el 56 Aniversario de la fundación del ELN de Colombia. 1ra parte.


 Por: Tony López R.

Un 4 de julio de 1964 en la vereda Cerro de los Andes, del municipio de San Vidente de Chucurí, en el departamento de Santander, desde un rancho abandonado, cerca de la casa de Pedro Gordillo, (c/p) Parmenio, una pequeña columna de 18 integrantes, bajo el mando del comandante Fabio Vásquez Castaño (c/p) “Carlos” inicia una marcha de entrenamiento en dicha zona la naciente columna guerrillera del Ejército de Liberación Nacional, y su primer bautizo de fuego fue la toma del poblado de Simacota, el 7 de enero de 1965.

Seis meses después de sus prácticas y elementales entrenamientos, Fabio Vásquez, decide la acción de Simacota en esa fecha, en homenaje a Antonio Larrota González, querido líder estudiantil, fundador del “MOEC 7 de enero,” asesinado en los primeros días de mayo de 1961, a manos de un traidor, cuando Larrota se encontraba organizando un destacamento guerrillero en la zona de Corinto, departamento del Cauca. (1)

La toma guerrillera de Simacota, no solo marcó el inicio combativo y exitoso del ELN, también se da a conocer públicamente y para toda Colombia, la existencia de este movimiento guerrillero, sus planteamientos y propuestas revolucionarias, los colores de su bandera, rojo y negro y su consigna, que aún mantienen y levantan con mucha fuerza de “ni un paso atrás, liberación o muerte”. Consigna que lo encierra todo para un revolucionario: lealtad, entrega, confianza, fe, sacrificio, honradez, humanismo y valor.

En esa toma guerrillera participaron 24 combatientes y dos hechos interesantes que quiero destacar, participó la primera mujer que ingresó al ELN, nombrada Mariela González Rojas (La mona Mariela) o Paula y el más joven guerrillero con apenas 13 años de edad Nicolás Rodríguez (c/p) Gabino, actualmente Comandante en Jefe del ELN, cuyos padres de origen liberal gaitanistas, tuvieron y ofrecieron un importante apoyo a Fabio Vásquez y a sus compañeros en la formación y modesta logística del ELN.

Hoy, en una patria mancillada por la bota militar gringa en su territorio, con el beneplácito del gobierno de Uribe-Duque, esa es la misma e histórica consigna que levantan los frentes urbanos y rurales del ELN, en respuesta al gobierno del presidente Duque, que se niega a cumplir el compromiso, de iniciar un proceso de diálogo y negociación, que los conduzcan a lograr un acuerdo de paz con justicia política, económica y social, interpretando el sentir y aspiración  que, en medio de esta horrible Pandemia, desea la gran mayoría del pueblo colombiano.

Simacota, marca para sus combatientes y militantes la primera caída en combate de uno de sus fundadores, Pedro Gordillo, a partir de ese momento, se le conoció como el “capitán Parmenio”, con ese histórico nombre, hoy en las montañas andinas, se le honra al llevar uno de sus frentes de guerra el nombre de “Capitán Parmenio”.

El insurgente Ejército de Liberación Nacional (ELN), ha sido caracterizado por la prensa occidental y especialmente colombiana como un movimiento guevarista y pro-cubano, lo hacen con la mala intención de sembrar una matriz de opinión equivocada. Es cierto que la Revolución Cubana y el triunfo del 1ro de enero de 1959 atrajo a la mayoría de organizaciones políticas latinoamericanas de distintos orientaciones políticas e ideológicas y a brindar solidaridad.

En ese escenario de efervescencia  revolucionaria se  desarrollo en Cuba el Congreso Estudiantil Latinoamericano  en julio de 1960, a él acudieron cientos de jóvenes de diversos países, entre ellos de Colombia, aquí se encontraron jóvenes con ansias de libertad y críticos de lo que acontecía en sus países, algunos sometidos a las criminales dictaduras como las de Somoza, Stroessner, Trujillo, Duvalier y otras bajo supuestas democracia como la de Colombia, sometidos a un Pacto entre liberales y conservadores, de alternarse sus mandatos  bajo el manto del Frente Nacional, en esa época presidido por Alberto Lleras Camargo, el mismo que promovió la expulsión de Cuba de la OEA y que rompió relaciones diplomáticas con Cuba el 9 de diciembre de 1961.

Dentro de esos jóvenes vinieron a Cuba varios de ellos, militantes de diferentes organizaciones de la juventud liberal del MRL, de la JUCO (Juventud Comunistas) Socialistas, jóvenes cristianos, entre otros, de ellos sobresalían algunos dirigentes como Antonio Larrota, Víctor Medina Morón, Manuel Vásquez Castaño y otros. En 1962 viajan a Cuba Ricardo Lara Parada, Fabio y Manuel Vásquez Castaño y otros compañeros, de acuerdo a lo publicado en el libro ya arriba mencionado, “Todos los lideres nacientes de la nueva izquierda latinoamericana que visitaron Cuba se entrevistaron con Fidel, el Che, pero siempre con el comandante Manuel Piñeiro “Barbaroja”, (2) Entre ellos los arriba mencionados. 

Y efectivamente el ELN, tuvo influencia de la Revolución Cubana, pero eso no implicaba que Cuba exportara la revolución, las revoluciones no se exportan y como muy bien dijo el general de ejército Raúl Castro Ruz, respondiendo a dicha campaña dirigida por los medios al servicio del imperialismo yanqui. “Cuba no exporta Revoluciones, pero si es un manantial donde vienen a beber de sus aguas los hombres y mujeres libres”.

La práctica revolucionaria del ELN, sí tiene influencia de los principios que ha mantenido inalterable la Revolución Cubana en todos sus años de existencia. Esa política se expresa en su posiciones internacionalista, antimperialista, de defensa de la justicia social, amplitud en sus posiciones políticas,  contrarias al dogmatismo y al sectarismo, no  ha centrado su  lucha solo en la expresión   armada,  su campo de acción es amplio en sus orgánicas estudiantiles, religiosas, obreras, sindicales, comunales y campesinas, en el respeto y apoyo al trabajo femenino, el diálogo con todo el espectro político y social, pero en un  marco del principio revolucionario.

Por esos principios orgánicos es donde radica la fortaleza del ELN, no en si tiene tal o más cual cantidad de guerrilleros armados o frentes de rurales. No, por eso es  que todos los gobiernos colombianos que han iniciado negociaciones de paz, se han equivocado con el ELN, al que siempre consideraron una organización débil,  uno de los fracasos del gobierno de Andrés Pastrana, fue precisamente no atender el proceso de dialogo y negociación con el ELN y no tomar medidas para  garantizar lo que se llamó la Zona de Encuentro que no se concretó, lo saboteó la V Brigada del Ejército con la Operación Bolívar y  utilizaron  a los paramilitares y a las fuerzas de la derecha en Santa Rosa. Esto provocó el fin del proceso de negociación y dialogo de paz con el gobierno de Andrés Pastrana.

Pero la violencia en Colombia y la lucha armada, no es un fenómeno de esos últimos 56 años, no viene de larga data, como lo recoge la escritora nicaragüense María López Vigil publicado en su libro (3) en la entrevista que le hizo al comandante en jefe del ELN ya fallecido, Manuel “El Cura” Pérez, y que él le refiere:

” La violencia con la que ha actuado la oligarquía para reprimir toda la oposición a sus privilegios es una característica de la historia colombianas. Cuando olían que la gente se unía en contra ellos, ya no importaban colores políticos y se “pacificaba” el país a como diera lugar”. Y, añadía, “en esas “pacificaciones” siempre salía al final una amnistía, que era un solo engaño” “Porque al que creía y entregaba las armas lo mataban. Aquí la oligarquía sólo esta dispuesta a permitir algunas pinceladas de democracia, pero nada que signifique que ellos vayan a perder el poder.”

Y continua el comandante Pérez, “Lo novedoso del ELN no era tanto la lucha armada. Porque la lucha armada ha habido siempre en Colombia. Desde los años 50, después de la Violencia, el mismo Partido Comunista planteo la lucha armada en la forma de la autodefensa campesina y de ahí nacería después las FARC”. “Lo novedoso del ELN, apuntó, era que planteaba la estrategia de tomar el poder por la vía de la lucha armada” “Y eso no era lo común entre los partidos de izquierda” “¿Qué se planeaban esos partidos? Ir llegando por reformas a más conquistas populares y si bien allá a lo último estaba el poder…eso se tenía casi olvidado”.

En esta primera entrega como homenaje a la fundación del Ejercito de Liberación Nacional (ELN) de Colombia y a los hombres y mujeres que han entregado sus vidas, en aras de lograr una Patria para Todos, les daré a conocer parte de la historia de esta organización revolucionaria colombiana.

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
La Habana, Cuba, 4 de julio del 2020.  22.30 hrs.
Bibliografía consultada.
(1Y 2) Las Guerrillas en Colombia. Ed. Penguin Ramdon House. 2017. Pag 206 y 230.

           (3) Manuel “E Cura” Pérez. Camilo camina en Colombia. Ed 1990 . 





lunes, 29 de junio de 2020

SE INCREMENTA LA COLABORACIÓN MEDICA CUBANA

Por Pedro Martínez Pírez

La frustración del gobierno de Donald Trump crece por días ante las enormes dificultades internas, económicas, políticas y sanitarias; el resultado de las encuestas que favorecen al Partido Demócrata, a cinco meses de las elecciones presidenciales, y los fracasos por impedir el incremento de la colaboración médica de Cuba con el mundo.

El pasado viernes, y a pesar de la propaganda yanqui contra la colaboración médica cubana, tres nuevas brigadas partieron para África y el Caribe para sumarse a la batalla contra la Covid-19 en Guinea Bissau, Anguila y Martinica, como parte del Contingente Internacional Henry Reeve.

Desde el inicio de la pandemia, y sin descuidar el trabajo en el propio archipiélago cubano, la Mayor de las Antillas ha enviado tres decenas de brigadas médicas a más de veinte paises de América Latina, el Caribe, Africa, Europa y Medio Oriente.

Por los positivos resultados de la cooperación médica cubana numerosas organizaciones y personalidades en el mundo se han sumado a una campaña para que sea entregado el Premio Nobel de la Paz al Contingente Internacional Henry Reeve, que fue creado por el Comandante Fidel Castro luego del gran impacto del huracán Katrina en agosto de 2005 en la costa sur de los Estados Unidos, especialmente en la ciudad de Nueva Orleans. La propuesta cubana de colaboración nunca fue aceptada por la Casa Blanca.

En estos momentos en Estados Unidos hay más de dos millones y medio de enfermos por el nuevo coronavirus, y las personas fallecidas por la pandemia suman alrededor de 126 mil. Hay millones de desempleados y continúan las manifestaciones contra el racismo, desencadenadas desde hace un mes por el cruel asesinato del estadounidense negro George Floyd.

El tiempo –como diría el cantautor cubano Silvio Rodríguez—está a favor de los pequeños. Y Cuba lo está confirmando.

La Habana, 29 de junio de 2020.

domingo, 21 de junio de 2020

LAS DOS VECES QUE ME CONSIDERARON “RUSO”


Imagen que contiene hombre, persona, edificio, lentes

Descripción generada automáticamentePor Pedro Martínez Pírez

Ser muy blanco, tener los ojos azules y en la juventud ser rubio, tuvo a lo largo de mi vida muchas alegrías, pero también algunos sinsabores.

Uno de estos últimos fue cuando en 1963, en la ciudad de Arica, adonde fui en mi condición de miembro de la embajada cubana a recibir un avión que llegaba de La Habana, y en el cual viajarían a Cuba decenas de estudiantes bolivianos, un joven correo diplomático de Cuba, al verme vestido con saco, camisa de cuello y corbata, me preguntó de sopetón si yo era “de origen burgués”.

Era evidente que el joven compatriota que hacía su primera salida de Cuba tenía en su formación política y cultural algunos esquemas propios de la época. Lo encontré cinco años después en la occidental provincia cubana de Pinar del Río y me contó que había tenido graves problemas familiares. Le recordé la pregunta que me había formulado en Arica, y aprovechó para disculparse por haber sido tan extremista.

Tres años antes de la anécdota de Arica, en la ciudad de Miami, en tránsito hacia Ecuador, un funcionario de Inmigración de los Estados Unidos, al revisar mi pasaporte diplomático cubano expedido en 1960 en La Habana, también de sopetón, me dijo que no podía salir del aeropuerto. Le pregunté la razón y sin pensarlo dos veces alegó que yo podría ser un espía ruso que trataba de infiltrarme en América del Sur con pasaporte diplomático cubano.

Quedé sorprendido por el argumento utilizado por el funcionario yanqui. Era mi primer viaje al exterior. Tenía 23 años de edad y todavía Cuba y los Estados Unidos mantenían relaciones diplomáticas, que fueron cortadas por Washington el 3 de enero del año siguiente. El pasaje aéreo más económico era Habana-Miami-Quito.

En Ecuador, donde estuve casi dos años como miembro de la Embajada de Cuba, no me confundieron con ruso, pero sí con yanqui por estudiantes que protestaban frente a la Embajada de los Estados Unidos en Quito. Afortunadamente otros estudiantes me conocían y aclararon que yo era funcionario de la Embajada cubana.

Recuerdo que en broma mi amigo Santiago Álvarez, quien estuvo en Quito a raíz del derrocamiento del presidente José María Velasco Ibarra, el 7 de noviembre de 1961, me dijo “Pedro tú, por tu físico, podrías figurar en uno de mis documentales como un agente de la CIA”.

Imagen que contiene persona, hombre, cortina, interior

Descripción generada automáticamentePhilip Agee, exagente de la Cia

En esos tiempos el oficial enviado a Ecuador por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos se nombraba Philip Agee, quien realizó un intenso trabajo para tratar de penetrar nuestra Embajada y lograr la ruptura de relaciones diplomáticas entre Cuba y Ecuador, de todo lo cual se arrepintió años después, y murió en La Habana, el 7 de enero de 2008, a los 72 años de edad, como un gran amigo de Cuba.

A Philip Agee me lo presentó en Managua, el fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional y Ministro del Interior, Tomás Borge, en octubre de 1983, en ocasión de celebrarse en la capital nicaragüense una Sesión Solemne del Tribunal Antiimperialista de Nuestra América presidida por el ex canciller guatemalteco Guillermo Toriello Garrido.

En esa reunión Philip Agee en forma pública pidió perdón por todo lo que había hecho contra Cuba durante mi misión diplomática en Ecuador, y también lo hizo con otros dos invitados a la Sesión Solemne, el puertorriqueño Rafael Cancel Miranda, fallecido este año, y el ecuatoriano Jaime Galarza Zavala, con quien el pasado año estuve en dos provincias ecuatorianas, Guayas y Esmeraldas.

Pero lo más inesperado en cuanto a confusiones sobre mi nacionalidad se produciría en Moscú el 3 de julio de 1972, en los días finales de una extensa gira del Comandante Fidel Castro, iniciada dos meses antes en Conakry, la capital de Guinea.

Ya he contado, en artículos anteriores, lo que significó para mí ser uno de los periodistas que acompañaron al Comandante en ese largo recorrido, del cual guardo recuerdos muy gratos, entre ellos haber entrevistado al dirigente húngaro János Kádár, cuando en el aeropuerto de Budapest despidió con lágrimas en los ojos a Fidel Castro el 6 de junio de 1972.

O cuando el 13 de junio de ese año, en Berlín, el veterano Walter Ulbrich, Presidente del Consejo de Estado de la República Democrática Alemana, al abrazar al Comandante, le dijo textualmente, según el traductor que nos acompañaba:  “pero que joven y fuerte es usted, Fidel”.

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Descripción generada automáticamenteNikolai Podgorny, izquierda Presidente del Presidium del Soviet Supremo de la URSS presentando la Orden de Lenin a Fidel Castro

La visita a la Unión Soviética, el último país visitado por Fidel, se realizó del 26 de junio al 5 de julio de 1972. Había un calor muy intenso en Moscú, tanto, que en el recibimiento en el aeropuerto se desmayaron dos personas, un cubano y un ruso.

Recuerdo que uno de los periodistas que cubría la llegada de Fidel a la Unión Soviética comentó en broma que el soldado ruso de la guardia de honor se había desmayado en solidaridad con el diplomático cubano. Y todo ocurrió con la mayor discreción y sin afectar la solemnidad de la bienvenida.

Recuerdo que la delegación de prensa se alojó en el ya desaparecido Hotel Rossiya. Rogelio Moré, fotógrafo que me acompañó en esa cobertura, se dio gusto registrando imágenes de la intensa visita de Fidel Castro a la ex Unión Soviética, donde le fue impuesta la Orden de Lenin, en el Palacio del Kremlim, y sostuvo conversaciones con el máximo dirigente comunista Leonid Brezhnev.

Pero para sorpresa mía no pude dar cobertura a la visita que el Comandante Fidel Castro hizo el dia lunes 3 de julio de 1972 a la Fábrica de Equipos Agrícolas Ujtomski, en Liubertzy, famosa en Cuba como fabricante de la combinada cañera KTP-2, porque un agente de la seguridad soviética encargado de atender ese día a la prensa que daría cobertura a la visita y al acto en que habló Fidel, pensó que yo era ruso.

Esto es solamente para la prensa cubana, me dijo en idioma ruso, y cuando todo se aclaró y el agente de la seguridad se dio cuenta del error que había cometido, y expresaba compungido su pesar, se había ido el transporte hacia Liubertzy.

Imagen que contiene persona, hombre, gente, parado

Descripción generada automáticamenteFidel montado en una KTP-1 cubana

Así que en Miami, en 1960, y en Moscú, en 1972, me creyeron ruso. Me quedé sin poder salir del aeropuerto de Miami y sin poder cubrir la histórica visita de Fidel Castro a la fábrica de combinadas cañeras en Liubertzy, aunque sí pude visitar la fábrica que en la provincia cubana de Holguín y con la colaboración de la Empresa de Equipos Agrícolas Ujtomski, permitieron a Fidel Castro estrenar la primera KTP-1 cubana el 27 de julio de 1977.

Y fue ese año, en el sesenta aniversario de la Revolución de Octubre, que volví a la ex Unión Soviética, como enviado de Radio Habana Cuba, para una serie de reportajes desde Moscú, Leningrado y Odessa. Y como los tiempos han cambiado, ya Leningrado, donde visité el Crucero Aurora, tiene otro nombre: San Petersburgo, y Odesa, donde están las famosas catacumbas, pertenece a Ucrania.

Y no quiero terminar este artículo sin decirle a los lectores que estuve un año en Angola, como profesor de periodismo y corresponsal de Radio Habana Cuba, y jamás sentí allí, por ser blanco, la discriminación racial. Y nadie me confundió con portugués. Todos mis alumnos, negros, mulatos y blancos, hombres y mujeres, sabían que yo era cubano, como Fidel Castro, Leopoldo Cintra Frías o Jorge Risquet, y que estaba allí cumpliendo una misión internacionalista, como lo hicieron centenares de miles de compatriotas a lo largo de los años.

La Habana, 21 de junio de 2020

lunes, 8 de junio de 2020

LA IMPOTENCIA YANQUI FRENTE A CUBA

Por Pedro Martínez Pírez

Vergüenza, si la tuviera, debería darle a Donald Trump haber aprobado nuevas sanciones económicas contra Cuba en medio de una pandemía que ha segado la vida de más de cien mil estadounidenses, así como de las intensas protestas en casi todo el territorio de Estados Unidos por el asesinato del ciudadano negro George Floyd.

De ahí la justeza de los tres adjetivos utilizados por el Presidente de Cuba, ingeniero Miguel Díaz-Canel, en su cuenta de twitter, al calificar la nueva acción del gobierno de Estados Unidos contra el pueblo cubano: como inmoral, prepotente y perversa.

El gobierno imperial aplica nuevas sanciones que afectan al pueblo cubano, mientras que la población estadounidense es duramente azotada por la pandemia y la escalada racista, recalcó el Jefe de Estado de Cuba.

Washington sancionó en los últimos días a tres hoteles, dos centros de buceo y un parque marino para turistas, así como a la institución cubana Finsimex, que entre otras funciones administra las remesas enviadas a Cuba.

Estas entidades cubanas se suman a otras doscientas ya sancionadas por Estados Unidos durante el mandato de Donald Trump.

Y como si fuera poco la cadena hotelera Marriot, que operaba legalmente en Cuba desde 2016 y había renovado su licencia hace dos años, recibió el aviso del Departamento del Tesoro yanqui de que debe cerrar sus negocios en Cuba antes del próximo 31 de agosto, pues no le será renovada su licencia.

Son síntomas de la impotencia yanqui por no haber podido derrotar a la Revolución Cubana en seis décadas de bloqueo y agresiones, y de un gobierno que enfrenta enormes desafíos y observa como se esfuman cada día más sus posibilidades de ganar las elecciones de noviembre próximo.

En el inventario de las derrotas del gobierno de Donald Trump la historia registrará, como un factor nada despreciable, la firme resistencia del pueblo cubano.

La Habana, 8 de junio de 2020.

miércoles, 3 de junio de 2020

Colombia: la indignidad en tiempo de Pandemia.


Por: Tony López R.

El pueblo colombiano no merece recibir el trato de colonia que le confiere Estados Unidos y cuyos máximos responsables son los actuales gobernantes Álvaro Uribe Vélez e Iván Duque Márquez, quienes han subordinado su política a las órdenes de Washington y lo más preocupante es que el pueblo colombiano  resulta víctima y asiste con sufrimientos e impunidad a esa política neocolonial que impone Estados Unidos y la repugnante indignidad de sus más altos dignatarios en tiempos de Pandemia.

Colombia, hoy 1 de junio, está cerca de los 30,000 contagiados por el virus Covid-19, también cercano a los 1000 fallecidos y cerca 800 niños de 0 a 9 años, contagiados con dicho mortal virus. Estos son los datos oficiales del Ministerio de Salud colombiano. Los que no se cuentan aquí, son otras cifras de los que no tiene asistencia médica, los afectados por las leyes que el senador Álvaro Uribe en la década del 90 los despojó de la seguridad social con la ley 100.

Y luego, cuando fue gobierno y presidente del país, arrasó con las pocas conquistas sociales ganada por su pueblo, que le habían dejado, en su también política privatizadora, los gobiernos de César Gaviria y Andrés Pastrana.

Uribe privatizó las EPS y acabó con la salud pública privatizándola, algunas empresas de salud fueron a parar a manos de sus más cercanos familiares. Los hospitales públicos en la ruina y  Duque, por decreto, les quitó el dinero a los municipios y  los 2000 millones de dólares aprobados para enfrentar la Pandemia, no se sabe a donde han ido a parar, menos a los ruinosos hospitales que aún aguardan por equipos y medicamentos de ese financiamiento. 

Precisamente y por el prestigio y conocimiento que tiene de Colombia el veterano colega, Juan Gossaín, le cito sus comentarios sobre el actual escenario y señala: “El país no solo se nos “odebrechizo”, sino que se “fascistizó”. “Perdonen los abruptos verbos, dijo, pero no encuentro ninguno más elocuente para describir lo que está pasando en Colombia” Y continua, “la corrupción crece como una llamarada incontrolable, la maldad campea, los escándalos son peores cada día”.

“Un ejército que, mediante los Falsos-positivos, ha asesinado a su propio pueblo, corrupción, crimen dentro de la policía, una Armada Nacional que se involucra en acciones  terroristas contra Venezuela, un MATARIFE (se refiere al senador  Uribe Vélez) y su caterva socavando la Justicia, un Subpresidente que, contrario a lo que dijo en campaña, autoriza el fracking y el uso mortal del glifosato, un silencio y una connivencia con los asesinos de tantos lideres sociales, hambres, desespero y desolación por doquier.”

Según el colega Gossaín, merecedor de varios premios al periodismo en Colombia, precisó que: “se compran campañas electorales, todo se compra y se vende” “nos estamos hundiendo en un pantano y nada nos indigna, ni nos conmueve, es como si al alma le estuvieran saliendo callos” Y termina señalando, el país huele a pestilencia por los cuatro costados.” “Esto se ha vuelto un estercolero” concluyó.

Es evidente, Colombia se ha convertido en un Estado Fallido, dependiente de lo que Estados Unidos le ordene y más abajo le ofrezco a los lectores algunos ejemplos que así lo confirman.  

La decisión de apoyar a Estados Unidos en la intervención política y militar en Venezuela y el uso de su territorio nacional para tales fines, es un solido argumento y así lo confirma los ejemplos que citaré más abajo.

El apoyo a la Operación Gedeón, en abril pasado, en la cual participaron activamente sectores de las Fuerzas Militares colombianas, como muy bien lo confesaron estos terroristas al precisar que ellos salieron del departamento de la Guajira.

 A esas declaraciones debemos incluir la de los dos mercenarios norteamericanos, los que, además de señalar, que partieron de territorio colombiano, también dijeron que el gobierno de Trump está comprometido con esta operación, aunque él presidente Trump y su Secretario de Estado Mike Pompeo lo nieguen.

El funcionamiento de tres campamentos de entrenamiento de los narco-paramilitares y exmilitares venezolanos, es otra prueba del apoyo del gobierno colombiano a estas ilegales acciones. O acaso puede creerse que el Alto Mando y la Brigada del Ejército en la región no estén informados de lo que ocurre en ese territorio y más por ser cercano a la frontera con Venezuela, más aún cuando había mercenarios estadounidenses a cargo del entrenamiento.

Acaso alguien puede pensar que con gringos abordo el gobierno estaba ajeno a ese hecho. Si el gobierno niega estos hechos, entonces es una prueba aún mas contundente de que Colombia perdió su soberanía. Duque esta entrampado entre aceptar que es cómplice o admitir que Estados Unidos utiliza su territorio a su libre albedrio y por tanto la perdida de su soberanía.

Cuando el traidor exgeneral venezolano Cliver Alcalá Cordones, fue detenido y responsabilizado con la ocupación de un cuantioso alijo de armas cerca de Rio Hacha, que iban a ser utilizado en la operación Gedeón, en sus declaraciones a la W Radio con Julio Sánchez Cristo, hizo mención a dichos campamentos.

 Lo curioso y sorprendente es que Alcalá pidió entregarse a las autoridades norteamericanas, siendo que el delito lo cometió en territorio colombiano. ¿Dejarlo ir y entregarlo a Estados Unidos es legal?  ¿Esto no es una burla al sistema de justicia colombiano? La Corte Suprema debe pronunciarse sobre este caso e incluso el Congreso.  

No es cualquier delito, es contrabando de armas con fines de usarlo contra un país vecino y una acción  terrorista y cómo es posible que el gobierno de Duque haya entregado al terrorista Alcalá  en 72 horas a las autoridades estadounidense.

Según la prensa estadounidense, Alcalá Cordones, será el testigo del Fiscal de Estados Unidos, testigo que por cierto no tiene validez, en el juicio que supuestamente ejecutarán contra el presidente Nicolás Maduro acusado de “narcotraficante.”  Esa es la razón, la neocolonia en función de la metrópolis.   

  ¿Cómo puede explicar la Armada Nacional colombiana? Que tres lanchas militares artilladas con ametralladoras pesadas instaladas y lista para combatir y con abundante municiones y armamento en ellas, la Armada declare que se escaparon por el rio, sin tripulación que las condujera hasta las costas venezolanas.  Hay que ser cínicos, para contar esa historia y pedir al gobierno venezolano que las devolvieran. Ese es el cuento más infantil y tonto que alguien pueda haber escuchado.

Numerosos son los ejemplos del involucramiento de Colombia en las acciones que Estados Unidos viene desarrollando contra Venezuela. Las estrechas relaciones del presidente Duque con el autoproclamado Juan Guaidó, aliado del Cartel de Los Rastrojos, y los servicios políticos y materiales que le presta, es una muestra de esa política.

Prestarse a que el gobierno de Donald Trump, utilice el ridículo e ilegal argumento de incluir a Cuba en la lista de países que no cooperan en los esfuerzos estadounidense en la lucha contra el terrorismo, es una afrenta, porque es un hecho político, ese   listado es unilateral, arbitrario, con propósitos difamatorios y coerción contra países que se niegan acatar las ordenes de Washington. Es otra acción de la pérdida de soberanía del gobierno de Duque y muestra de subordinación a Estados Unidos.

Para esa maniobra utilizaron como principal argumento la presencia en territorio cubano, de miembros de la delegación de paz del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el gobierno de Colombia ha pedido a Cuba la extradición de dichos delegados, acción a la que Cuba no puede acceder porque violaría los protocolos firmados y sentaría un precedente que a futuro cerraría la posibilidad de cualquier país se preste a ser facilitador, garante o mediador en un proceso de paz.

Incumplir los protocolos establecidos, viola principios legales y el derecho internacional, esos protocolos fueron firmados por las partes (ELN-Gobierno) y los países garantes y acompañantes es decir Noruega, Cuba, Ecuador, Chile, Brasil y Venezuela.

Como bien señala la declaración del gobierno cubano “el Protocolo de Ruptura se firmó en el marco de las negociaciones de paz por el Gobierno de Colombia, el ELN y los países Garantes, el 5 de abril de 2016. En él se establece el regreso seguro de la delegación guerrillera a Colombia en caso de romperse el diálogo”

La contundente respuesta del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, en su declaración de hoy 1 de junio, deja muy claramente establecida no solo su posición, sino denuncia al gobierno de Colombia por prestarse a tal felonía, sabiendo que Cuba ha sido una nación que ha tenido un gobierno que históricamente ha sido un bastión en apoyar la paz en Colombia. 

El anuncio por parte de la embajada de los Estados Unidos de la llegada de militares estadounidenses a Colombia, en el mes de junio, es la prueba más palpable de la pérdida de soberanía. Según los medios serian 800 marines de la Security Forces de Assistance Brigade (SFAB) una fuerza, recién creada en el 2018, encargada de entrenar y asistir a estados aliados de Estados Unidos que tiene problemas al interior de sus ejércitos.

Esta es otra de las acciones del gobierno colombiano que demuestran la pérdida de soberanía e independencia y que ha pasado a las manos de EE.UU. Les prometo, un artículo sobre el tema, en mi próxima entrega.

Esperen ese artículo, porque está fuerza militar gringa tiene objetivos más estratégicos que los que se anuncian y Duque aprovecha sus indignos decretos para autorizarlos, violando la Constitución y desconociendo al Senado, en épocas de Pandemia. 

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
La Habana, Cuba 1 de junio del 2020.  23.30 hrs.   




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lunes, 1 de junio de 2020

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores: Cuba condena el terrorismo y la manipulación política.

JUN 01 2020



El Ministerio de Relaciones Exteriores expresa su enérgico rechazo a la calumniosa inclusión de la República de Cuba en una lista del Departamento de Estado de los Estados Unidos referida a países que supuestamente no cooperan plenamente con los esfuerzos estadounidenses contra el terrorismo, hecha pública el 13 de mayo de 2020, que fue contundentemente rechazada por el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

Se trata de un listado unilateral y arbitrario, sin fundamento, autoridad o respaldo internacional alguno y que, como se sabe, solo sirve a propósitos de difamación y coerción contra países que se niegan a acatar la voluntad del gobierno de los Estados Unidos en sus decisiones soberanas. 

El principal argumento utilizado por el gobierno de los Estados Unidos fue la presencia en el territorio nacional cubano de miembros de la delegación de paz del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia. 

Como es ampliamente conocido, la delegación de paz del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia está en nuestro territorio porque, en virtud del abandono repentino de Ecuador de su condición de sede y a solicitud del gobierno colombiano y del ELN, el proceso de paz se trasladó a La Habana en mayo del 2018.

Este diálogo de paz había comenzado el 7 de febrero del 2017 en Quito. Cuba, junto a Brasil, Chile, Ecuador, Venezuela y Noruega, ha fungido como Garante del proceso de paz, por petición de las partes. 


A partir de la llegada del Sr. Iván Duque Márquez a la Presidencia de Colombia el 7 de agosto del 2018, representantes de ese gobierno sostuvieron, desde el 8 de agosto de ese año, hasta enero del 2019, varios intercambios con Cuba y con la delegación de paz del ELN con el propósito de continuar los diálogos que habían comenzado durante el mandato del Presidente Santos, proceso en el cual nuestro país actuó con la debida discreción y riguroso acatamiento de su papel de garante. 

Tras el atentado en la Escuela de Cadetes de Policía de Bogotá, del 17 de enero de 2019, el Presidente de la República de Cuba y el Ministro de Relaciones Exteriores expresaron de inmediato sus condolencias al gobierno y pueblo colombianos, en particular a los familiares de las víctimas del atentado, y reiteraron la firme posición de nuestro país de rechazo y condena a todos los actos, métodos y prácticas terroristas en todas sus formas y manifestaciones.

El gobierno colombiano tomó entonces acciones políticas y legales contra la delegación de paz del ELN que se encontraba en territorio cubano y rompió el diálogo de paz. Adicionalmente, decidió desconocer el Protocolo de Ruptura, en franco abandono y quiebre de los compromisos adquiridos por ese Estado con otras seis naciones firmantes del mismo. 

El Protocolo de Ruptura se firmó en el marco de las negociaciones de paz por el Gobierno de Colombia, el ELN y los países Garantes, el 5 de abril de 2016. En él se establece el regreso seguro de la delegación guerrillera a Colombia en caso de romperse el diálogo.

El gobierno cubano sostuvo y sostiene hoy que lo que corresponde, según los documentos acordados, es la aplicación del Protocolo. Esta postura, respaldada ampliamente por la comunidad internacional y sectores comprometidos con la búsqueda de una solución negociada al conflicto armado colombiano, es una práctica universal reconocida y ratificada reiteradamente por apegarse al Derecho Internacional y a los compromisos del País Garante y Sede de los diálogos. Debido a la no aplicación de este Protocolo, es que aún permanecen en el país los miembros de la delegación de paz del ELN.

El gobierno colombiano ha incursionado en una serie de acciones hostiles contra Cuba, que incluyen declaraciones públicas, amenazas y emplazamientos, mediante la manipulación, ingrata y políticamente motivada, de nuestra inobjetable contribución a la paz en Colombia. Entre estas acciones, se registró la modificación de la postura histórica de Colombia de apoyo a la Resolución que cada año aprueba la Asamblea General de las Naciones Unidas en demanda del fin del bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos que provoca daños y sufrimiento al pueblo cubano. Esta acción cambió ostensiblemente la posición consistente e invariable de todos los gobiernos colombianos desde 1992. 

El mismo día que EE.UU. anunció la inclusión de Cuba en la lista de países que supuestamente no cooperan plenamente con los esfuerzos estadounidenses contra el terrorismo, el Alto Comisionado para la Paz del gobierno de Colombia, Sr. Miguel Ceballos Arévalo declaró públicamente que la decisión del Departamento de Estado de incluir a la isla era un “espaldarazo” al Gobierno de Colombia y a su “insistente solicitud” para que Cuba le entregara a los miembros de la delegación de paz del ELN.

Estas declaraciones del Sr. Ceballos han sido criticadas en Colombia por amplios sectores comprometidos con la paz y varios políticos colombianos han demandado del gobierno una explicación sobre las mismas y acerca del desconocimiento del Protocolo de Ruptura.

El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza, en términos enérgicos, las declaraciones del alto funcionario colombiano.

Lo que se desprende de los comentarios del Alto Comisionado para la Paz es que la conducta del gobierno de Colombia ha servido y facilitado los argumentos para los propósitos agresivos de los Estados Unidos contra nuestra Nación y que ha brindado su “espaldarazo” a las infamias estadounidenses contra una nación de América Latina y el Caribe. 

La presencia de representantes del ELN en nuestro territorio, en la que descansa la acusación estadounidense, no es más que un pretexto endeble y deshonesto, carente de sentido y facilitado por la actitud ingrata del gobierno de Colombia, si es que algún crédito merecen las declaraciones del Sr. Ceballos.

En cualquier caso y aún con esa supuesta ayuda del gobierno de Colombia, la acusación de los Estados Unidos es totalmente infundada. Existen evidencias concretas, algunas de ellas muy recientes, de nuestra colaboración bilateral con los Estados Unidos en el combate contra el terrorismo y en esfuerzos conjuntos de aplicación y cumplimiento de la ley, en acciones de particular interés para este, lo que convierte la calificación anunciada por el Departamento de Estado en un acto deliberado de distorsión de la verdad.

Debe recordarse que Cuba es un país que ha sido víctima de numerosos actos terroristas organizados, financiados y ejecutados desde territorio de los Estados Unidos, por parte de grupos e individuos que han disfrutado allí de tolerancia y protección gubernamental, realidad que es de dominio público. Fue víctima también, en el pasado, del terrorismo de Estado perpetrado directamente por el gobierno de los Estados Unidos, que actuó en ocasiones en contubernio con el crimen organizado de ese país. Por acciones de este tipo han muerto 3478 cubanos y 2099 sufren o han sufrido algún tipo de discapacidad.

El pasado 30 de abril, nuestra Embajada en los Estados Unidos fue objeto de una agresión terrorista. El gobierno estadounidense mantiene desde entonces un silencio cómplice, sin condenar o siquiera rechazar el hecho, y se abstiene de tomar acciones contra personas y grupos terroristas radicados en territorio estadounidense que incitan a la violencia contra Cuba y sus instituciones. 

Como consecuencia, tras el atentado terrorista contra nuestra Misión Diplomática en Washington, se han producido amenazas contra la integridad de diplomáticos y Embajadas cubanas en los propios Estados Unidos, así como en México, Costa Rica, Antigua y Barbuda, Canadá, Chipre, Austria y Angola, todo lo cual se ha informado a los respectivos gobiernos. 

La actitud de manifiesta complicidad del gobierno de los Estados Unidos conlleva el peligro de ser asumida como un endoso al terrorismo. Es consecuente con la intensificación de la política de agresión e instigación a la violencia contra Cuba, llevada incluso a los países donde labora personal cubano de la salud en programas bilaterales de cooperación.

El compromiso de nuestra Nación con la actuación enérgica y la condena del terrorismo está recogido en la Constitución. Es absoluto y categórico contra cualquiera de sus formas y manifestaciones, en particular el terrorismo de Estado, y está respaldado por la debida legislación. Existen sobradas razones para dudar de que el gobierno de los Estados Unidos pueda emitir una afirmación tan categórica sobre su posición frente al terrorismo.

Cuba ha mantenido de manera invariable su apoyo a la paz de Colombia y ha trabajado desde su condición de Garante en la implementación del Acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), a pesar de que el Gobierno colombiano no ha garantizado la protección de dicho Acuerdo y no ha asegurado su estricto cumplimiento. 

Como se ha planteado por vías diplomáticas, el Ministerio de Relaciones Exteriores solicita al gobierno de Colombia conocer cuál es su postura sobre la condición de los Garantes en el proceso de Paz de Colombia, en particular el de Cuba. 

Igualmente, requiere conocer cuál es la posición del gobierno sobre la aplicación y el cumplimiento del Acuerdo de Paz entre el Gobierno de Colombia y la FARC-EP. 

El Ministerio de Relaciones Exteriores insta al Gobierno de Colombia a que declare su posición oficial acerca de las razones que le atañen para la inclusión de Cuba en la lista elaborada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos y aclare cuál fue el papel y la postura de sus funcionarios en los intercambios previos realizados con los Estados Unidos al respecto.

Como país que ha sido víctima del terrorismo, Cuba deplora toda manifestación de manipulación y oportunismo político al tratar un asunto tan sensible.

La Habana, 1 de junio del 2020. 
(Tomado de CubaMINREX)

EL RACISMO YANQUI

Por Pedro Martínez Pírez

El asesinato del negro estadounidense George Floyd, por un policía blanco en la ciudad de Minneapolis, en el Estado de Minessota, ha tenido una amplia divulgación en los medios de prensa de Cuba, y a mí me hizo recordar el racismo institucional imperante en el archipiélago cubano hasta el primero de enero de 1959.

Mi ciudad natal, Santa Clara, actual capital de la provincia central cubana de Villa Clara, no fue una excepción.

Allí hasta el triunfo de la Revolución Cubana el Parque Leoncio Vidal estuvo dividido en una zona preferencial para blancos, alrededor de la Glorieta , y los ciudadanos negros debían transitar por un área marginal donde apenas podía oirse la música que interpretaba la Banda Municipal.

Frente al Parque Leoncio Vidal de Santa Clara estaba el aristocrático Club de Leones, también sólo para blancos.

El racismo institucional se extendía a las playas de la ciudad de Caibarién, situada en el norte de la antigua provincia de Las Villas. Allí las mejores playas eran exclusivas para blancos y algunas de regular calidad estaban divididas por una extensa soga o cuerda gruesa para delimitar las aguas que podían disfrutar los negros o mulatos.

Ovidio Zumaquero fue uno de mis compañeros de estudios en la ciudad de Santa Clara. El por ser negro, no podía estar en el área de los blancos, y yo, de piel blanca, si podía acompañarlo en la zona para negros.

Afortunadamente yo tenía la educación que me inculcó mi padre, hijo de españoles, quien nunca se sentó en el área del parque destinada a los blancos. Y me educó desde niño a no discriminar al negro.

Luego vino el ideario de José Martí para completar mi formación antirracista. El Apóstol de la independencia de Cuba, quien vivió quince años en la ciudad de Nueva York, y le conoció las entrañas al monstruo imperialista, nos legó a todos los cubanos, dentro y fuera del archipiélago antillano y caribeño, valiosas reflexiones sobre el tema.

“Los hombres verdaderos, negros o blancos –afirmó José Martí-- se tratarán con lealtad o ternura, por el gusto del mérito, y el orgullo de todo lo que honre la tierra en que nacimos, negro o blanco”. Y agregó José Martí: “El hombre no tiene ningún derecho especial porque pertenezca a una raza u otra; dígase hombre y ya se han dicho todos los derechos”. 

Y fue un estadounidense de piel negra, de origen cubano, Alexander Alazo, quien alentado por el odio hacia Cuba que profesan sectores de la extrema derecha de Miami, atacó hace un mes la Embajada de Cuba en Washington, y uno de los 32 disparos que realizó lo recibió en el pecho la hermosa escultura de José Martí que preside esa sede.

Por eso nos decía el más universal de los cubanos que hombre es más que blanco, más que negro, más que mulato, dígase hombre y ya se ha dicho todo. Ojalá esos principios prevalezcan un día en los Estados Unidos, donde el actual inquilino de la Casa Blanca es el primero en alentar el racismo.

La Habana, 1 de junio de 2020.

sábado, 30 de mayo de 2020

Colombia: A 56 años de la fundación de las FARC-EP. 2da Parte.

Por: Tony López R 

El 7 de agosto de 1998, asumió la presidencia de Colombia, el doctor Andrés Pastrana Arango. De origen conservador, ganó las elecciones apoyado por una coalición de conservadores y liberales, que tenían diferencias con las políticas de sus partidos. La propuesta de trabajar por lograr la paz en Colombia, fue el tema que más simpatía despertó en el pueblo y el aporte de sus votos para que esa promesa se cumpliera. Y que no cumplió. 

Una de las principales cartas que le aportó credibilidad a su propuesta de paz fue cuando antes de las votaciones, en la segunda vuelta, se hizo pública la noticia que una delegación de la campaña del candidato Pastrana encabezada por Víctor G Ricardo, se había reunido con parte del Secretariado de las FARC y con su comandante en jefe Manuel Marulanda Vélez el 14 de junio de ese año 98 y para lo cual mostraron una foto de Marulanda y el comandante Jorge Briceño, c/p El Mono Jojoy. 

Se dio la noticia que se había acordado una reunión de Pastrana con Marulanda, la cual se llevó a cabo el 8 de julio en Caquetania, Caquetá, tres semanas después de haber ganado la presidencia. Justo es reconocer que este acercamiento se debió al tesonero trabajo de Álvaro Leyva Duran, Víctor G Ricardo y del joven representante a la Cámara Jairo Roja, asesinado por los paramilitares a las órdenes de Carlos Castaño, fue una de la primera víctima de ese esfuerzo por la paz. 

La prensa hizo un grande destaque de este hecho y alabó la audacia del candidato Andrés Pastrana, es el primer presidente en reunirse con el jefe guerrillero, pero ni una palabra del gesto de paz de las FARC-EP y sus líderes, cuyo crecimiento militar e influencia política en más de 300 municipios, le daban un importante poder a la insurgencia y decidieron abrir el diálogo y buscar la paz. 

Importante saber que en ese momento la situación política y militar interna en Colombia estaba debilitada, la política de EE: UU contra Ernesto ¨Samper era implacable al extremo de quitarle la Visa para ingresar a Estados Unidos una humillación, no solo al Presidente sino al país. Es el castigo y chantaje a que nos tiene acostumbrado el régimen autoritario e imperial de los Estados Unidos, abusando de su fortaleza militar y económica. 

Mientras las fuerzas guerrilleras se habían fortalecido, las Fuerzas Militares del Estado, se debilitaban y desmoralizaban como consecuencia de los golpes militares que había recibido de las FARC-EP, unido a los escándalos de corrupción por los vínculos con el narcotráfico y los paramilitares, eso llevó al gobierno de Estados Unidos a quitarle apoyo financiero y logístico y pasárselo a la policía así lo cuenta el embajador Mayles Frechette, al periodista Gerardo Reyes del Nuevo Herald en su libro “Frechette se confiesa”. 

La defenestración del Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares Hernando Camilo Zúñiga, acusado de mantener relaciones con el Cartel de Cali y con Pastor Perafán, jefe del Cártel de Bogotá, cartel del cual nunca se habla. Perafán cumple prisión en EE:UU, a donde fue extraditado a solicitud de EE.UU al gobierno bolivariano de Venezuela, país donde se había refugiado y estaba preso. La crisis militar interna se intensificaba cuando fueron llevado a los tribunales y condenados algunos generales y coroneles acusados de mantener relaciones con los narco-paramilitares. 

El tercer intento de paz, con las FARC-EP se produjo en las conversaciones de enero del año 1999 al 20 de febrero del 2002, con el gobierno conservador de Andrés Pastrana. Un proceso basado en 12 puntos consensuado entre Gobierno y FARC-EP, conocido como los acuerdos de “San Francisco de la Sombra” pero nunca llegó a pasar del primer punto de la llamada “Agenda de Paz por la Nueva Colombia” desarrollado en la vereda Los Pozos, San Vicente del Caguán, Caquetá, con un importante apoyo nacional e internacional. 

Ese proceso estuvo plagado de muchas trabas y hechos, incluso un intento de Golpe de Estado, conocido como “Ruidos de sables” por la renuncia del ministro de Defensa y de unos 20 generales y coroneles, incluido el jefe del Ejército el general Jorge Enrique Mora Rangel. Este intento logró sofocarse por la intervención de Curtis W Karmman, embajador de EE. UU, utilizando al general jefe de la policía José Rosso Serrano de interlocutor con el Comandante en Jefe, General Fernando Tapia, pero el costo político lo pagó el Alto Comisionado de paz que no aceptaba la injerencia de las FF.MM, y provocó fuertes fricciones con el ministro de Defensa. Se impusieron los militares y Víctor G Ricardo fue sustituido, a partir de su salida, el giro e incidencia militar sobre el proceso y dialogo en la Mesa de negociaciones se contaminó. 

Las posiciones de las FARC-EP de negociar la paz en el territorio desmilitarizado y continuar la guerra por fuera de él fue un foco de tensiones y hechos, que no contribuyeron, al final Manuel Marulanda y su dirección tenían razón, no podían mantenerse solo con una posición defensiva, el gobierno aprovechaba las conversaciones para ejecutar su plan de fortalecer a las FF.MM, que comenzaron en 1998 luego de firmado en octubre un vasto plan de ayuda militar, que termino siendo conocido como Plan Colombia. 

Era preciso ganar tiempo, formar los batallones de contraguerrillas y armamento sobre todo helicópteros y aviones, como el Tucán, brasileño para operar a baja altura, los militares sabían que las FARC-EP eran muy fuertes en el combate de tierra, pero tenían déficit en armas antiaéreas. Las batallas de Las Delicias, Miraflores, Mitú, El Billar, la toma de la base de Patascoy y los 13 Frentes con más de 1200 guerrilleros que rodeaban Bogotá y los varios frentes guerrilleros que también rodeaban a Medellín, Cali y Popayán representaban un serio peligro, todo esto era un tema que el gobierno de Pastrana y los militares evaluaban. Ganar tiempo y el proceso que se abrió en enero de 1999 y los dos años que siguieron hasta la ruptura es por esa razón que se abrió aquel proceso y que a continuación explico. 

Cuando se planteó abrir el proceso de paz, la comunidad internacional respondió muy dispuesta a apoyarlo, solo Estados Unidos se apartó y no quiso participar en ese proceso y rompieron las conversaciones secretas que sostenían con Raúl Reyes en Costa Rica, alegando el asesinato de tres indigenistas norteamericanos en Arauca, cometido por el 10mo Frente de las FARC, acto que fue un grave error. 

De tal modo que se realizó un encuentro Internacional en el Caguán, donde participaron delegaciones de cerca de 50 países, y de ese medio centenar y previamente y a propuesta de las partes (Gobierno-FARC) se creó el llamado Grupo de Facilitadores de Paz, compuesto por 10 países, cuyo fin estaba basado en facilitar el dialogo y construir consenso. La Comisión Facilitadora de Paz la integraron Noruega, Suiza, España, Francia, Italia, México, Canadá, Suecia, Venezuela y Cuba. 

Ni mediadores ni garantes, solo facilitar y apoyar lo que consensuadamente se acordará. Al Grupo Facilitador de Paz, se le unía el representante del Secretario General de la ONU, un delegado de la Unión Europea, y eventualmente invitado asistía el Nuncio Apostólico y un Obispo de la Iglesia Católica colombiana a esas conversaciones que semanalmente se sostenían en San Vicente del Caguán. 

Solo un sector oligárquico financiero, agrario, industrial y narco – paramilitar, en cabeza de varios políticos liberales y conservadores, en el cual sobresalía Álvaro Uribe Vélez, se oponían y desde esa oposición Uribe montó su campaña para la presidencia en el 2001, cuando apenas tenía el 3 por ciento de apoyo. 

Este proceso fracasó porque nació lamentablemente torcido, el propio Marulanda no estaba convencido de la sinceridad de Andrés Pastrana, y dijo “no tengo mucha confianza, como es posible. que nos hayamos reunido, que acordemos iniciar un proceso de paz y Pastrana vaya a Estados Unidos tres días antes de tomar posición de la presidencia y acuerde con el presidente Clinton un plan y apoyo militar de Estados Unidos para Colombia”. 

Dicho y hecho, en octubre de 1998 se firmó un acuerdo de carácter militar con Estados Unidos, y en el 2000, después de ser discutido en los parlamentos de Colombia, Europeo y en el Congreso de Estados Unidos y se aprobó el texto presentado por EE:UU, totalmente diferente a los presentados por Colombia y Europa, bajo la figura de que era un plan antidroga, falso, en realidad tampoco era solo para Colombia, era un Plan para frenar el avance del movimiento progresista que se estaba dando en la región, y para Colombia fue un plan contrainsurgente, con un alto financiamiento en lo militar y con un mínimo por ciento de contenido social que era los que proponía el Congreso colombiano y el europeo. 

Así fue el Plan Colombia se utilizó para enfrentar al movimiento guerrillero, roto los diálogos y entregada la presidencia el 7 de agosto del 2002 a Álvaro Uribe Vélez, un poco alterada por el ataque de la FARC-EP con mortero casero a la Casa Presidencial de Nariño, se impuso la guerra. 

El Plan Colombia sirvió de cobertura para infestar de glifosato, toda la frontera sur, supuestamente para combatir al narcotráfico y acabar con los sembrados de coca, el Comando Sur participó en el asesoramiento y con medios y pequeñas fuerzas al Plan Patriota y la Operación Consolidación, contra las FARC-EP en los territorios que ocupaban Guaviare, Meta, Caquetá Putumayo y Huila. Dichos planes de guerra que duraron del 2003-04 no pudieron eliminar a las guerrillas, estas cambiaron su táctica y estrategias, pasaron de grandes compañías a pequeñas escuadras guerrilleras. 

La aspersión del glifosato sí afectó a la población y según datos del gobierno ecuatoriano, fueron afectados cerca de 150 mil personas de ambos lados de las fronteras que contrajeron enfermedades de la piel y cáncer y acabaron con la fauna y flora de esos territorios. 

El Plan Colombia terminó para lo que estaba previsto y planificado, asentarse militarmente en el Sur y su objetivo estratégico era y seguirá siendo Brasil, Venezuela y Argentina y por supuesto Colombia, pero esa partida la tiene ganada luego que el presidente Uribe Vélez violando la Constitución, aprobó la basificación de siete asentamientos militares estadounidenses en Colombia y el Plan Colombia cambio de nombre y pasó a denominarse Iniciativa Regional Andina. 

Para mí, cobran cada día más vigencia las palabras que expresó el comandante Manuel Marulanda Vélez, en la tarde del 7 enero de 1999 en la conversación que sostuvo con las delegaciones extranjeras que lo visitaron en Villa Nora, paraje ubicado a tres kilómetros del poblado de San Vicente del Caguán, luego de presentar a varios de los integrantes del Secretariado entre ellos Raúl Reyes y Jorge Briceño y a los comandantes Joaquín Gómez y Fabian Ramírez. 

En ese encuentro luego de las intervenciones de los comandantes Reyes y Briceño, y preguntas de los asistentes, el comandante Marulanda expresó algunos comentarios estos fueron: “Las FARC-EP siempre han tenido una vocación de paz, pero no a cualquier precio, esta debe lograr cambios importantes en la distribución de riqueza e hizo énfasis en el tema de la Reforma Agraria Integral, Reforma Política y Judicial, así se lo hice saber al presidente Pastrana”. 

Mostró preocupación por la no participación de Estados Unidos en los eventos que se han realizados de apoyo a este proceso de paz y precisó: “La oligarquía colombiana no va a ceder y los americanos van a intervenir en algún momento, los altos mandos militares están muy comprometidos con los sectores más derechistas, los capos del narcotráfico y para el trabajo sucio tiene a los paramilitares, que es el ejército fascista y mercenario y nuestro verdadero enemigo. No son los soldados y clases nuestros enemigos, no esos son hijos de obreros y campesinos y los que ponen el pecho, los generales y coroneles no van al combate están en sus puestos de mando o desde helicópteros dirigen las operaciones” .”Tampoco los hijos de los ricos cumplen con el servicio militar y por tanto están a salvo”. 

Frente a la pregunta, de llegar a un acuerdo cual sería el curso de como asumir, la reintegración a la sociedad, nos dijo. “Ese es uno de los acuerdos que hay que precisar muy bien, el de la entrega de las armas y la desmovilización, ya vimos lo que paso con los desmovilizados del proceso con el presidente Gaviria, no se sabe cuántos cientos de esos combatientes fueron asesinados y cuantos tuvieron que volarse del país.” 

“Para nosotros, añadió, “la entrega de armas es gradual y junto con ella los muchachos” “Digamos 300 armas, 300 muchachos se desmovilizan y tiene que ir con garantías de ingresar a una escuela a estudiar o de irse a un trabajo. Del aire no pueden vivir”. 

“Y miren lo que pasó con Guadalupe Salcedo (líder de la guerrilla liberal de los llanos orientales) entregaron las armas, mataron a casi todos y a Guadalupe lo llevaron a Bogotá y allí lo asesinaron e hicieron ver que fue en una borrachera, mentiras”. 

Añadió “Lo último que se entregan son las armas, y cuando se decide a entregarla debe ser gradualmente, y junto con ellas el mismo número de armas que guerrilleros desmovilizados y con garantías de su reinserción, y de que se estén cumpliendo los acuerdos”. dijo “que frente a los problemas que se tenían con la desmilitarización y los militares, un amigo suizo le preguntó si lo trasladarían al exterior y dijo no con la experiencia de Caracas y Tlascala tenemos”. 

Añadió, “los problemas de comunicación entre el Secretariado y nuestros delegados, fueron complicados y nosotros somos y seremos una organización marxista-leninista y practicamos el centralismo democrático. Las FARC no volverá a realizar un proceso en el exterior, porque la experiencia no fue buena, debido a que una visión es la que tienen los delegados en la negociación y otra es la que vivimos diariamente en la guerra.” “Por eso accedimos abrir este proceso de paz, pero en Colombia”. 

Esperen la tercera entrega, que abordara las negociaciones de La Habana y resultados actuales. 

(*) Periodista, politólogo y analista internacional. 

La Habana, Cuba 29 de mayo del 2020. 21:30 hrs. 



Bibliografía consultada. 

1.- Las Guerrillas en Colombia. Edt. Penguin Random House. 2017 pag 265. 

Autor. Dario Villamizar. 

2.- Frechette se confiesa. Edt Planeta 205 . Pag. 84. Autor. Gerardo Reyes. 

Autor. Gerardo Reyes. 
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