"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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viernes, 5 de abril de 2019

Llega a Cuba nuevo grupo de deportados por México



La Habana, 5 abr (Prensa Latina) Un grupo de más de 50 ciudadanos cubanos deportados desde México llegaron hoy a esta capital por vía aérea, después de que el 27 de marzo lo hicieran 68 como parte de los acuerdos migratorios entre ambos países

En el Aeropuerto Internacional José Martí aterrizó una aeronave de la Policía Federal Mexicana con personas que habían salido de la isla de manera legal, pero se convirtieron en migrantes irregulares en su recorrido hasta México.

Siguiendo el procedimiento habitual en estos casos, las personas deportadas regresarán con su familia, a menos que se trate de ciudadanos con alguna cuenta pendiente con la justicia antes de dejar la mayor de las Antillas, precisaron las autoridades.

Para el recibimiento se crearon condiciones de alimentación y asistencia médica, por si fuese necesaria, agregaron.

A propósito de la nueva deportación, el gobierno cubano insistió en su llamado a la emigración regular, ordenada y segura, en aras de evitar que las personas sean víctimas de los grupos criminales vinculados al tráfico humano en la región.

El escenario se ha complicado en los últimos meses con la escalada en la agresividad del gobierno estadounidense contra la isla, que incluye la politización del flujo de cubanos entre ambos lados del Estrecho de la Florida.

Recientemente, Washington redujo para los cubanos el tiempo de validez de la visa B2 de cinco años a tres meses, con una sola entrada, bajo el pretexto de una alegada reciprocidad con el tratamiento de Cuba a los estadounidenses.

La Habana, a través de su cancillería, rechazó la decisión, calificándola de 'un obstáculo adicional al ejercicio del derecho de los ciudadanos cubanos de visitar a sus familiares en ese país'.

Esta medida se suma al cierre de los servicios del Consulado de Estados Unidos en La Habana, a la interrupción injustificada del otorgamiento de visados a los cubanos, obligándolos a viajar a terceros países sin garantía alguna, y al incumplimiento de la cuota de visados establecida por los acuerdos migratorios, subrayó.

wmr/ihr

lunes, 22 de octubre de 2018

TRUMP: EL PEOR ENEMIGO QUE TIENEN LOS INMIGRANTES EN EL MUNDO

Por Pedro Martínez Pírez

El periodista cubano residente en los Estados Unidos, Max Lesnik, en su habitual columna titulada EL DUENDE, comenta esta semana que el peor error que están cometiendo los inmigrantes hondureños –o los que están detrás de ellos—es hacerle el “juego” al peor enemigo que tienen los inmigrantes en todo el mundo: el presidente Donald Trump.


Asegura el director de Radio Miami TV, que “quien sea el mentor y promotor de la caravana de inmigrantes que avanza hacia la frontera norteamericana con México le está haciendo el juego perfecto al Presidente Trump, a pocos días de unas cruciales elecciones llamadas “de medio término” en Estados Unidos, donde el factor “inmigración” es uno de los temas favoritos de los Republicanos y especialmente de Trump, empeñado en levantar una muralla en la frontera con México.

Max Lesnik, quien reside desde hace muchos años en Estados Unidos pero fue en su juventud compañero de Fidel Castro en las filas de la juventud del Partido del Pueblo Cubano, Ortodoxo, opositor del dictador Fulgencio Batista, advierte que los errores se pagan caro, y esta caravana puede beneficiar en los próximos comicios a los candidatos del Partido Republicano, pues las elecciones de medio término se han convertido en un referendum sobre la presidencia de Trump.

“Haciéndole el juego al enemigo” lleva por título la crónica de Max Lesnik, que se difundió el pasado viernes por Radio Miami TV y ha sido recogida por otros medios de prensa de América Latina, entre ellos la emisora Radio Habana Cuba.


La Habana, 22 de octubre de 2018.

martes, 16 de enero de 2018

Cuba trabaja por una política migratoria adaptada a su tiempo

El pasado fin de semana se cumplieron los primeros cinco años desde la entrada en vigor de la actualización de la política migratoria cubana el 14 de enero del 2013




16 de enero de 2018 00:01:45



Solo el 11 % de los cubanos que viajaron al exterior, establecieron residencia permanente en otros países. Foto:Jose M. Correa


A pesar de la hostilidad de la nueva administración de Estados Unidos y la puesta en marcha de medidas que entorpecen el flujo de personas entre los dos países, Cuba continúa con la actualización e implementación de su política migratoria para adaptarla a los tiempos que corren y garantizar que ocurra de manera legal, ordenada y segura.

Este domingo se cumplieron los primeros cinco años desde la entrada en vigor de cambios trascendentales en este campo: un grupo de decisiones establecidas el 14 de enero del 2013 para facilitar los viajes desde y hacia la Isla de los cubanos y fortalecer la relación de la Mayor de las Antillas con su emigración, siempre bajo el principio de que dichas medidas se toman por decisión soberana del Estado y no responden a presiones ni imposiciones de nadie.

[Puede descargar la infografía aquí]

De acuerdo con la práctica establecida, este es un proceso que no solo toma en cuenta las opiniones de los residentes en el país, sino también los de la comunidad cubana en el exterior.

Su génesis se remonta al encuentro sostenido con la emigración en 1978, que fue liderado por el Comandante en Jefe de la Revolución Fidel Castro Ruz e impulsado después por el Presidente Raúl Castro Ruz.

«Hay circunstancias nuevas», explicó Fidel citado por nuestro diario el 22 de noviembre de ese año –tras concluir el primer encuentro con los emigrados–, refiriéndose a la reducción de la agresividad del Gobierno de James Carter y al surgimiento de una nueva generación de emigrados cubanos deseosos de mantener vínculos con su país de origen. «Esas circunstancias nuevas permiten hacer una política de este tipo (se refiere a tomar decisiones a favor de los viajes y la reunificación familiar, entre otras). Antes no se había podido hacer. Yo creo que ahora se está haciendo lo que puede hacerse y lo que debe hacerse en circunstancias en que es posible hacerse».

Desde entonces han tenido lugar otros intercambios como las Conferencias de la Nación y la Emigración de 1994, de 1995 y del 2004, donde se adoptaron nuevas medidas desde el punto de vista migratorio y de atención a la comunidad cubana residente en el exterior.

Como demuestra la continua actualización de la legislación vigente y el análisis de nuevas medidas, existe una firme voluntad de continuar fortaleciendo los vínculos de Cuba con sus ciudadanos residentes en el exterior. 

IMPLEMENTACIÓN EXITOSA A PESAR DE LOS OBSTÁCULOS

De acuerdo con las cifras disponibles, su impacto social y los comentarios recibidos en nuestro periódico por distintas vías, los cambios introducidos desde el 2013 han sido bien recibidos por los cubanos donde quiera que estén.

Asimismo, las autoridades competentes aseguran que su implementación a lo largo de este lustro ha transcurrido con normalidad.

Sin embargo, el principal obstáculo para la completa normalización de las relaciones migratorias de Cuba con el mundo sigue llegando desde Washington.

Existe una larga historia de la manipulación de los flujos de personas para utilizarlos como un arma contra la Revolución, práctica que ha costado vidas humanas y promovido la trata y el secuestro de barcos y aeronaves, entre otras acciones ilegales.

[Sugerimos la lectura del Suplemento especial: Cuba y Estados Unidos: El camino para una migración ordenada y segura]

El pasado 12 de enero del 2017, en la recta final del Gobierno de Barack Obama, ambos países firmaron un acuerdo migratorio que, entre otros aspectos, puso fin a la política de pies secos-pies mojados y el Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos.

La considerable disminución del flujo de migrantes irregulares cubanos hacia Estados Unidos que se aprecia desde entonces confirma lo expresado por el Gobierno de Cuba durante muchos años, en relación con que esas políticas constituían un fuerte estímulo a la migración ilegal.

A pesar del acuerdo, aún se mantiene vigente –ya que su eliminación es potestad del Congreso– la ley de Ajuste Cubano, sin cuyo fin es imposible pensar en la normalización de los 
vínculos migratorios.

Esa legislación, que data de 1966, estimula la continuidad de un flujo irregular, a la vez que afecta el otorgamiento de visas para no inmigrantes a ciudadanos cubanos que no tienen la intención de quedarse a residir en este país.

Con la llegada a la Casa Blanca de la nueva administración estadounidense, liderada por Donald Trump, se abrió una etapa de recrudecimiento de la aplicación del bloqueo bajo la influencia de un pequeño grupo de legisladores que defienden intereses personales y no representan a la mayoría de la comunidad cubana de ese país.

Además de las medidas anunciadas en Miami en junio del año pasado, el Gobierno de Trump ha tomado medidas unilaterales e injustificadas que afectan el funcionamiento de su Embajada en La Habana y la misión diplomática cubana en Washington, bajo el supuesto argumento de «ataques acústicos» sobre los cuales no existe evidencia alguna.

Como parte de esas acciones, el Departamento de Estado redujo drásticamente su personal en la Embajada de La Habana y suspendió de manera inmediata y completa la emisión de visas en su consulado, lo que afecta directamente el derecho de los cubanos a viajar, e incluso, a emigrar.

En paralelo, el gobierno estadounidense tomó la decisión irreflexiva de expulsar de su territorio a 17 funcionarios cubanos de la misión en Washington, incluyendo una parte importante del personal del consulado. Esta medida, con eminentemente carácter político, tiene un impacto negativo en los servicios consulares y dificultará –por encima de la voluntad y del mayor esfuerzo que están realizando los funcionarios que permanecen en Washington– los viajes a nuestro país de los cubanos residentes en Estados Unidos.

La decisión supuso la implementación de un obligatorio traslado a Colombia de quienes deseen obtener visas de inmigrantes y de reunificación familiar, así como a terceros países para aquellos interesados en obtener los permisos para viajes temporales.

Los nuevos procedimientos elevan aún más los costos para los cubanos y sus familiares y no se ofrece ningún tipo de garantías de que el trámite vaya a resultar efectivo, generando un lógico malestar.

Quizá lo más preocupante es el retroceso registrado en un campo en el que los dos países venían avanzando, de una u otra manera, desde finales de la década de los años 70 del siglo pasado, cuando se activaron los servicios consulares en La Habana y Washington.

A pesar de ese nuevo escenario, las últimas medidas tomadas y la implementación de los cambios anunciados en el 2013, demuestran que el camino emprendido por Cuba en materia migratoria es continuo e irreversible.

LA NACIÓN Y SU EMIGRACIÓN

01- Los cubanos residen de manera temporal o permanente en más de 120 países del mundo.

02- El mayor grupo se encuentra en Estados Unidos, donde se estima que viven cerca de dos millones, el 57 % de ellos nacidos en la Isla y el resto se declara de esa nacionalidad por sus lazos familiares y culturales, de acuerdo con el Buró del Censo de Estados Unidos.

03- Según indica el Pew Research Center, los cubanos son menos del 4 % de los hispanos que viven en Estados Unidos. La mayor cifra corresponde a los de origen mexicano con un 64 % del total.

04- Hoy existen 157 asociaciones de Cubanos Residentes en el Exterior (CRE) constituidas en 72 países, se realizan periódicamente encuentros nacionales y regionales de cubanos residentes en el exterior y se fortalecen los vínculos entre Cuba y sus nacionales en el exterior, proceso continuo e irreversible.

martes, 9 de enero de 2018

Diez preguntas y respuestas sobre las últimas medidas migratorias

La serie de medidas migratorias que entraron en vigor este 1ro. de enero del 2018 demuestran la voluntad cubana de continuar actualizando su política migratoria y adaptarla al contexto y condiciones actuales




El 1ro. de enero del 2018 entraron en vigor un grupo de medidas que dan continuidad a la actualización de la política migratoria y el fortalecimiento de las relaciones de Cuba con su emigración.

Estas decisiones soberanas demuestran la voluntad cubana de seguir avanzando en ese camino a pesar de la agresividad de la administración estadounidense, el fortalecimiento del bloqueo y la puesta en práctica de acciones unilaterales que entorpecen el flujo natural de personas entre los dos países.

Para su implementación, se emitieron normas jurídicas que fueron publicadas en la Gaceta Oficial el 30 de diciembre y a partir de las cuales Granma formula estas diez preguntas con sus respuestas.

1. ¿Cómo pueden obtener la nacionalidad cubana los niños nacidos en el extranjero hijos de padres cubanos?

Hasta la entrada en vigor de las nuevas medidas, era necesario permanecer en el país por un tiempo determinado (avecindamiento) para realizar el trámite de ciudadanía de los menores nacidos en el extranjero de padres cubanos.

Desde este 1ro. de enero se elimina el requisito de avecindamiento y los trámites se pueden realizar lo mismo en los consulados cubanos en el mundo que en las oficinas de trámites del Ministerio del Interior que correspondan, si el interesado o su representante se encuentra en Cuba.

Lo anterior quedó establecido en el Decreto-Ley No. 352, que añade que la solicitud de adquisición de la ciudadanía cubana por nacimiento de menores de edad o declarados incapaces se tramita, debidamente autorizada, por los padres o sus representantes legales.

En el supuesto de que no concurran ambos padres al inicio del trámite, debe acreditarse la autorización del que no se presente mediante documento expedido ante Notario Público o el Cónsul correspondiente.

Se prevé asimismo el caso en que las solicitudes se relacionen con personas declaradas incapacitadas, con suspensión de la patria potestad o fallecidas, para lo cual se deben acreditar estas circunstancias con los documentos oficiales correspondientes.

2. ¿Qué sucederá con los hijos de las personas que obtengan la ciudadanía por esta vía?

Según lo estipulado, los hijos de las personas que obtengan la ciudadanía cubana por nacimiento, cuando arriben a la mayoría de edad, pueden solicitar de igual forma la adquisición de la ciudadanía cubana, siempre que demuestren lazos permanentes y relaciones estables con el país durante un periodo mínimo de dos años anteriores a presentar la solicitud y aprueben el examen de ciudadanía.

El Ministerio de Educación está encargado de la confección del examen, que seguirá las prácticas internacionales y comprobará, entre otros aspectos, que el interesado habla con claridad el idioma español y lo entiende sin dificultad; conoce las regulaciones constitucionales sobre la organización política, administrativa y social del país; los símbolos nacionales; los derechos y deberes ciudadanos; los periodos históricos y sus principales líderes; las características geográficas del país y los conocimientos generales actuales del acontecer nacional.

3. ¿Qué costo tiene y cuánto demora el trámite de obtención de la ciudadanía?

De acuerdo con las resoluciones emitidas por el Ministerio de Relaciones Exteriores, el trámite para la obtención de la ciudadanía estará libre de costo.

Sin embargo, las legalizaciones, procedimientos y otras tramitaciones anexas que resulten necesarias (por ejemplo, las certificaciones de nacimiento) mantienen las tasas habituales.

En cuanto al tiempo, el Decreto-Ley 352 establece que los consulados cubanos y las oficinas de trámites cuentan con un plazo de 20 días hábiles para remitir los expedientes iniciados al jefe de la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería del Ministerio del Interior, quien a su vez cuenta con 30 días hábiles posteriores al recibo para dictar una resolución sobre su admisión o denegación.

En el caso de que algún expediente resulte devuelto por carecer de alguno de los documentos o requisitos necesarios, el interesado cuenta con un plazo de un año para completarlo. Asimismo, el que presente una solicitud de adquisición de la ciudadanía cubana por nacimiento y no concurra para ser notificado, sin ofrecer razón suficiente sobre su incomparecencia, transcurrido un año natural se archiva el expediente.

De acuerdo con información ofrecida a Granma, el hecho de que el expediente sea archivado no implica que el interesado no pueda volver a efectuar el trámite.

4. ¿Qué limitaciones existen para obtener la ciudadanía por esta vía?

Entre las Disposiciones Especiales del Decreto-Ley 352, se advierte que cuando el padre o madre cubanos o los representantes legales de los menores de edad hayan cometido hechos o «realizado acciones contra los fundamentos políticos, sociales y económicos del Estado cubano», se archiva el expediente iniciado y se notifica al solicitante.

No obstante, los hijos menores de edad de las personas descritas, al arribar a la mayoría de edad, pueden solicitar la adquisición de la ciudadanía cubana siguiendo las normas vigentes.

5. ¿Cómo beneficia a los emigrados la supresión de la habilitación?

La habilitación del pasaporte era un requisito establecido en el Decreto No. 26 del Reglamento de la Ley de Migración, del 19 de julio de 1978, que permaneció vigente después de la actualización migratoria de enero del 2013, cuando se eliminaron los permisos de entrada y salida del país.

La medida actual suprime ese trámite extra que debían realizar los emigrados en una ocasión y que era válido para todos los viajes, beneficiando así a más de 800 000 personas.

En el caso de las personas que cuentan con el Permiso de Residencia en el Exterior, el requisito de habilitación se mantiene, según las nuevas regulaciones.

6. ¿Se mantiene la prórroga del pasaporte cada dos años?

Sí. Aunque existe cierta tendencia a confundirlos, la habilitación del pasaporte y su prórroga son dos cosas distintas.

De acuerdo con la ley vigente, el pasaporte corriente es válido por dos años y prorrogable por igual término hasta un total de seis años. De ahí que las nuevas regulaciones no incluyan la eliminación ni la transformación de esos requisitos.

7. ¿Quiénes pueden viajar en embarcaciones de recreo a Cuba y qué marinas están habilitadas?

Además de los turistas extranjeros, que ya estaban aprobados, ahora se abre la posibilidad de que los cubanos residentes en el exterior entren y salgan del país en yates. Los puntos habilitados son las Marinas Turísticas Internacionales Hemingway, de La Habana, y Gaviota-Varadero.

De acuerdo con la información oficial, una vez que estén creadas las condiciones, se ampliará progresivamente a otras marinas

8. ¿Los residentes en Cuba pueden embarcarse en los yates?

Por el momento, no. En abril del año 2016 se dieron a conocer una serie de regulaciones sobre el enrolamiento de los ciudadanos cubanos en buques mercantes, así como el uso de cruceros y yates.

En aquel momento se establecía: «Autorizar de forma gradual y una vez creadas las condiciones, la entrada y salida de ciudadanos cubanos, con independencia de su con­dición migratoria, en calidad de pasajeros y tripulantes en embarcaciones de recreo (yates)». Pero se aclaraba que la puesta en práctica de esa medida sería anunciada oportunamente.

Como han explicado con anterioridad las autoridades competentes, el país está inmerso en un proceso de ampliación y creación de condiciones en las marinas para poder manejar el flujo de pasajeros.

9. ¿Qué pueden hacer y traer consigo los yatistas autorizados?

La resolución No. 336 del 2017 de la Aduana General de la República, publicada en la misma Gaceta Oficial No. 63, recuerda que «las embarcaciones de recreo extranjeras que arriben a la República de Cuba solo pueden ser utilizadas para realizar operaciones con fines turísticos».

Queda establecido, además, que los yatistas solo pueden importar sus efectos personales «a condición que las cantidades, artículos y valores se correspondan con lo establecido en la legislación vigente».

Por último, se autoriza la importación temporal de vehículos automotor que arriben a bordo de las embarcaciones de recreo solo a los yatistas extranjeros. Esto último excluye por el momento a los cubanos residentes en el exterior que entren al país por esa vía.

10. ¿Quiénes se benefician de la medida que permite la entrada al país de ciudadanos que salieron ilegalmente?

El fenómeno de la migración ilegal en Cuba ha sufrido cambios. El acuerdo con Estados Unidos en esta materia firmado el 12 de enero del 2017 suprimió la política de pies secos-pies mojados, aunque dejó vigente la Ley de Ajuste.

Lo cierto es que el número de personas que utilizan vías ilegales ha sufrido una reducción drástica desde entonces, ratificando la posición histórica de Cuba de que esa política era el principal incentivo a la migración ilegal de sus nacionales.

Ahora, en otra medida soberana, se eliminan los ocho años de espera para ingresar al país de los ciudadanos cubanos que salieron ilegalmente.

La medida beneficia a todos aquellos que utilizaron esa vía desde el 2010 hasta la fecha de entrada en vigor.

Se exceptúan todos aquellos que lo hicieron a través de la ilegal Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo, pues pusieron en riesgo la seguridad nacional del país.

En el caso de los que abandonaron misiones médicas, delegaciones deportivas o funciones diplomáticas u oficiales, no están incluidos en las presentes disposiciones, pues salieron de manera legal. No obstante, desde septiembre del 2015 el Ministerio de Salud Pública aprobó que, en el caso de los galenos, quienes lo deseen pueden reincorporarse a las tareas del Sistema Nacional de Salud, donde tendrán similares condiciones a las que tenían.

miércoles, 3 de enero de 2018

Entraron en vigor nuevas medidas migratorias

La eliminación de la «Habilitación» del pasaporte para los viajes a Cuba de los emigrados cubanos y la autorización de la entrada y salida a Cuba de ciudadanos cubanos residentes en el exterior en embarcaciones de recreo, a través de las Marinas Turísticas Internacionales Hemingway y Gaviota-Varadero, forman parte de las normas que comienzan a regir


3 de enero de 2018 00:01:29


Desde este 1ro. de enero entraron en vigor las nuevas medidas migratorias aprobadas en octubre del 2017 y que forman parte del continuo e irreversible proceso de actualización que en este sentido vive el país desde enero del 2013.

La eliminación de la «Habilitación» del pasaporte para los viajes a Cuba de los emigrados cubanos y la autorización de la entrada y salida a Cuba de ciudadanos cubanos residentes en el exterior en embarcaciones de recreo, a través de las Marinas Turísticas Internacionales Hemingway y Gaviota-Varadero, forman parte de las normas que comienzan a regir.

Asimismo, queda establecido el permiso de entrada al país de los ciudadanos cubanos que salieron ilegalmente con excepción de aquellos que lo hicieron a través de la Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo, y la eliminación del requisito de avecindamiento para que los hijos de cubanos residentes en el exterior, que hayan nacido en el extranjero, puedan obtener la ciudadanía cubana y su documento de identidad.

Es válido aclarar que las nuevas medidas no eliminan el requerimiento de viajar a Cuba con pasaporte cubano para los nacidos en la Mayor de las Antillas que han adquirido otra ciudadanía.

De igual forma, se debe esclarecer que la habilitación y la prórroga del pasaporte no son la misma cosa, y se mantiene la segunda, de acuerdo con la legislación vigente que establece que el pasaporte corriente es válido por dos años y prorrogable por igual término hasta un total de seis años. En tanto, la habilitación es un requisito para los emigrados cubanos que no posean limitaciones para viajar a Cuba. Con su eliminación se benefician más de 823 000 personas.

Otra precisión necesaria es que, en el caso de los médicos u otro colaborador que haya abandonado la misión que fueron a cumplir en el extranjero, no están incluidos en las presentes disposiciones pues salieron de manera legal. No obstante, desde septiembre del 2015 el Ministerio de Salud Pública aprobó que, en el caso de los galenos, quienes lo deseen pueden reincorporarse a las tareas del Sistema Nacional de Salud, donde tendrán similares condiciones a las que tenían.

Las decisiones adoptadas son parte de los esfuerzos que el país realiza en aras de fortalecer aún más las relaciones con su emigración, un proceso iniciado en 1978 por el Comandante en Jefe de la Revolución, Fidel Castro Ruz.

Sin embargo, mientras eso ocurre, el gobierno estadounidense ha decidido reducir drásticamente el personal de su Embajada en La Habana y suspender la emisión de visas en su Consulado, lo cual tiene un impacto negativo sobre las familias cubanas y quienes desean emigrar. En esa misma cuerda, también está la infundada y arbitraria decisión de expulsar de su territorio a 17 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington, incluyendo una parte importante del personal del Consulado, que dificulta los servicios consulares.

domingo, 29 de octubre de 2017

¿Qué significan las nuevas medidas migratorias de Cuba?




Cuatro nuevas medidas migratorias entrarán en vigor a partir del próximo primero de enero. Foto: Archivo.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, anunció este sábado cuatro nuevas medidas migratorias que comenzarán a aplicarse a partir del próximo año. El ministro hizo públicas las disposiciones durante el IV Encuentro de Cubanos Residentes en Estados Unidos en Washington, pocos días antes de la votación en Naciones Unidas sobre el bloqueo contra Cuba.

Ahora bien, ¿a quiénes benefician estas medidas? ¿qué significan? Repasemos cada una de ellas:

Eliminar la “Habilitación” del pasaporte para los viajes a Cuba de los emigrados cubanos.

En la actualización migratoria anunciada hace cinco años y que entró en vigor en enero de 2013 ya se habían eliminado los permisos de entrada y salida del país, pero la “habilitación del pasaporte” se mantenía como un requisito que debían cumplir los emigrados para entrar en Cuba. Se trataba de un trámite más que, aunque debía realizarse una sola vez y servía para todos los viajes, agregaba demoraba al proceso. Así lo explicaba el Decreto Ley No. 26 de la Ley de Migración:

Artículo 44: Para entrar al territorio nacional los ciudadanos cubanos deben poseer pasaporte cubano vigente, expedido a su nombre o documento equivalente. En el caso de los emigrados deben presentar su pasaporte debidamente habilitado.

A partir del próximo primero de enero cambiará lo referido en la segunda oración del citado artículo.

Según informaron fuentes oficiales a Cubadebate, eliminar la “habilitación” beneficia a unos 823 mil cubanos emigrados, quienes para entrar a Cuba seguirán necesitando tener su pasaporte válido (prórroga cada dos años) y vigente (renovado cada seis años).

A partir del próximo primero de enero no será necesario la habilitación del pasaporte cubano. Imagen: @CubaMINREX/ Twitter.
Autorizar la entrada y salida a Cuba de ciudadanos cubanos residentes en el exterior en embarcaciones de recreo, a través de las Marinas Turísticas Internacionales Hemingway y Gaviota-Varadero. Una vez que estén creadas las condiciones, se ampliaría progresivamente a otras marinas.

Esta medida está vinculada con la anunciada en abril del pasado año que decía: “los cubanos, con independencia de su condición migratoria, podrán enrolarse como pasajeros y tripulantes en buques mercantes y cruceros para entrar y salir del territorio nacional”. Ahora se incluyen los viajes en embarcaciones de recreo (yates) que desde ese entonces estaban autorizados, pero se había retrasado por problemas logísticos.

La disposición aclara que es solo para “ciudadanos cubanos residentes en el exterior”, por tanto no es válida para los residentes en Cuba, quienes todavía no pueden entrar o salir del país en esta categoría de embarcaciones.

Permitir la entrada a Cuba de los ciudadanos cubanos que salieron ilegalmente del país, excepto aquellos que lo hicieron a través de la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo.

Después de eliminada a principios de año la política de pies secos – pies mojados, la cifra de personas que salen desde el territorio cubano de forma irregular se ha reducido casi a cero.

Con esta medida, los que emigraron de manera ilegal ya no deben esperar ocho años para regresar a Cuba. Por tanto, se benefician quienes habían emigrado por esta vía desde 2010, que podrán entrar al país sin esperar ningún periodo de tiempo.

Válido aclarar que aquí no se incluyen a las personas que abandonaron misiones médicas, diplomáticas o delegaciones deportivas u otro tipo. En ese caso sí se mantiene que no pueden regresar al país durante los ocho años siguientes a su salida. También como dice el texto, se mantiene la restricción para quienes se marcharon por la Base Naval de Guantánamo, que no podrán regresar nunca a Cuba por, según las fuentes consultadas, poner en peligro la seguridad nacional.
Eliminar el requisito de avecindamiento para que los hijos de cubanos residentes en el exterior, que hayan nacido en el extranjero, puedan obtener la ciudadanía cubana y su documento de identidad.

Esta medida se traduce en que los hijos de los cubanos residentes en el exterior podrán adquirir la ciudadanía cubana sin necesidad de vivir por un periodo de tiempo en Cuba.

Las principales beneficiadas serán las familias residentes en los países que no otorgan la nacionalidad a través del ius solis (derecho del suelo). Algunas naciones solo otorgan la nacionalidad por el ius sanguinis (derecho de sangre), o sea por ser hijos de ciudadanos de ese país y no por haber nacido allí. Por tanto, con la legislación vigente los hijos de cubanos en esos países, al nacer no tenían nacionalidad ni cubana ni del país en cuestión. A partir del primero de enero ya los padres podrán tramitar la nacionalidad cubana de sus hijos nacidos fuera de Cuba a través de los consulados, sin necesidad de viajar a la Mayor de las Antillas.


Las nuevas disposiciones migratorias fueron anunciadas por el canciller cubano en el IV Encuentro de Cubanos Residentes en Estados Unidos. Foto: @CubaMINREX/ Twitter.

Estas medidas beneficiarán a miles de emigrados cubanos y forman parte del proceso de normalización de las relaciones con los residentes en otros países.

Una muestra de ellos son los Encuentros de Cubanos Residentes en el Exterior, como el realizado en Washington donde participaron emigrados de 18 estados del país norteamericano, o el celebrado en Milán, hasta donde se trasladaron cubanos que viven en unas 20 naciones de Europa o el que acogió Panamá, con la participación de personas provenientes de 14 países latinoamericanos.

Si hablamos de cifras, durante 2016 viajaron a Cuba uno 428 mil emigrados, 329 mil de ellos residentes en los Estados Unidos. Y desde 2013, han sido casi 770 mil los cubanos residentes en la Isla que han viajado al exterior por motivos personales.

Las nuevas disposiciones y las estadísticas de los periodos recientes superan con creces épocas anteriores. No obstante, se deben seguir aplicando nuevas resoluciones que faciliten las cuestiones migratorias. Una de las principales solicitudes de los cubanos residentes en el exterior es el alto costo del pasaporte. Además, deben crearse las condiciones logísticas para que los residentes en Cuba puedan viajar en embarcaciones de recreo, entre otros asuntos a considerar.

En el mismo anuncio de las disposiciones, el gobierno cubano dice que “continuará estudiando nuevas medidas de actualización de su política migratoria”.

sábado, 28 de octubre de 2017

Cuba anuncia nuevas medidas en vínculos con su emigración


28 octubre 2017 


El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parilla. Foto: @CubaMINREX / Twitter

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, anunció hoy en Washinton que a partir de enero próximo la isla pondrá en vigor nuevas regulaciones migratorias, entre las cuales se incluyen permitir la entrada de ciudadanos que abandonaron el país caribeño ilegalmente.

En ese caso se exceptuarán las personas que hayan salido a través de la Base Naval norteamericana que se ubica en Guantánamo, en el oriente cubano, en contra de la voluntad del pueblo y del gobierno de la isla.

Tal excepción se debe a los graves riesgos de ese tipo de actos para la seguridad nacional y para la propia integridad de las personas que los realizan, precisó el ministro de Relaciones Exteriores.

A partir del venidero 1 de enero también se eliminará la habilitación de pasaportes para los viajes a la nación antillana, y se autorizará la entrada y salida de ciudadanos cubanos residentes en el exterior en embarcaciones de recreo por las marinas turísticas internacionales Hemingway, en La Habana, y Gaviota, en Varadero.

El titular, quien se refirió a tales regulaciones al intervenir en IV Encuentro de Cubanos Residentes en Estados Unidos en Defensa de la Soberanía Nacional y Contra el Bloqueo, explicó que una vez creadas las condiciones se ampliarán progresivamente esta actividad a otras marinas.

Las medidas, que fueron recibidas con vítores por los casi 130 asistentes al evento que se celebra en la Universidad de Howard de esta capital, también comprenden el fin de los requisitos de avecindamiento para los hijos de cubanos nacidos en el extranjero.

De ese modo, los descendientes podrán obtener la ciudadanía cubana y contar con la identificación de la isla.

El gobierno de Estados Unidos cierra y Cuba abre, afirmó el canciller en referencia a recientes medidas adoptadas por la administración norteamericana como la reducción del personal en las embajadas en las capitales de ambos países, con lo cual se suspendió la entrega de visas estadounidenses en Cuba.

Las decisiones de Washington, que respondieron a incidentes de salud reportados por diplomáticos norteamericanos en Cuba sobre los cuales se desconoce la causa, también afectan en gran medida el trabajo del consulado de la isla en esta capital debido a la reducción del número de sus trabajadores.

De acuerdo con Rodríguez, estas nuevas disposiciones del gobierno cubano dan continuidad a las vigentes desde enero de 2013 como parte de los ingentes esfuerzos en aras de fortalecer aún más los vínculos de la mayor de las Antillas con los cubanos residentes en el exterior.

Con estas decisiones, se da continuidad a las adoptadas en enero de 2013, como parte de los esfuerzos que el país realiza en aras de fortalecer aún más las relaciones de Cuba con su emigración, proceso iniciado en 1978 por el Comandante en Jefe de la Revolución, Fidel Castro Ruz.

Por otra parte, el gobierno estadounidense ha decidido reducir drásticamente el personal de su Embajada en La Habana y suspendido la emisión de visas en su Consulado. El traslado a Colombia de los ciudadanos cubanos para obtener visas de inmigrantes, y a terceros países para otros tipos de visados estadounidenses, sin ninguna garantía de su otorgamiento, además de encarecer considerablemente los viajes, los hace prácticamente inviables. Esto afectará directamente a las familias cubanas que, en lo adelante, no podrán obtener sus visas en La Habana y enfrentarán mayores obstáculos para visitar a sus familiares, e incluso para quienes desean emigrar.

La infundada y arbitraria decisión de expulsar de su territorio a 17 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington, incluyendo una parte importante del personal del Consulado, tendrá un impacto negativo en los servicios consulares y dificultará en particular los viajes a nuestro país de los cubanos residentes en los Estados Unidos.

El Gobierno de Cuba continuará estudiando nuevas medidas de actualización de su política migratoria.

Próximamente, se publicarán en la Gaceta Oficial las distintas normas jurídicas que acompañarán la implementación de estas medidas y se ofrecerá también a la población información adicional sobre los procedimientos que se pondrán en vigor.

Esta información estará igualmente disponible en las 189 Oficinas de Trámites del MININT, con representación en todos los municipios del país; en la Oficina de Atención a la Población de la Dirección de Identificación, Inmigración y Extranjería, a través del teléfono 18808; así como en el Sitio Web “Nación y Emigración” http://www.nacionyemigracion.cu/ y en los distintos sitios web de las Embajadas y Consulados cubanos alrededor del mundo.

(Con información de Prensa Latina y Granma)

miércoles, 2 de agosto de 2017

Cuba y el regreso migratorio

Por Salim Lamrani
Université de La Réunion

Conocida como tierra de emigración, Cuba experimenta desde hace varios años un fenómeno nuevo: el regreso migratorio.

Desde el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, Estados Unidos ha hecho de la problemática migratoria un instrumento de desestabilización de la isla, en nombre de la guerra llevada contra el primer país socialista del continente americano. Así, en los primeros días que siguieron la victoria de Fidel Castro, Washington abrió sus puertas a los partidarios de la dictadura de Fulgencio Batista y a la oligarquía del antiguo régimen. De 1960 a 1969, más de 200.000 cubanos se marcharon a Estados Unidos. A guisa de comparación, el total de la década precedente, de 1950 a 1959, era de 73.000 salidas hacia Estados Unidos.[1]

Tres razones explican esa emigración masiva. Primero, históricamente, Cuba siempre fue un país con fuerte emisión migratoria hacia el vecino del norte. En 1959, Cuba ocupaba el segundo puesto del continente americano justo detrás de México. Cuba emitía una emigración más fuerte que de la de todos los países del Caribe reunidos y que la de todas las naciones de América Central juntas. Del mismo modo, ningún país de América del Sur, ni Brasil, ni Colombia, ni Argentina tenía una emisión migratoria superior a la de Cuba. Aún más, la suma migratoria de estos tres mastodontes demográficos era inferior a la de Cuba.[2]

El segundo factor que ha favorecido la emigración cubana hacia Estados Unidos a partir de 1960 ha sido la aplicación de sanciones económicas severas contra la isla a partir de julio de 1960, las cuales fueron totales en febrero de 1962. Han impuesto condiciones de vida drásticas a los cubanos y penurias de todo tipo, estimulando así la salida hacia los Estados Unidos. Todavía vigentes hasta hoy, afectan a todas las categorías de la población cubana, sobre todo a los segmentos más vulnerables, así como a todos los sectores de la sociedad. Rechazadas por la comunidad internacional por su carácter anacrónico, cruel e ilegal, las sanciones constituyen el principal obstáculo al desarrollo del país. En 2016, por vigesimoquinto año consecutivo, la Asamblea General de las Naciones Unidas condenó el estado de sitio económico contra Cuba con una aplastante mayoría de 191 sobre 193.[3]

El tercer parámetro que hay que tomar en cuenta es la Ley de Ajuste Cubano, vigente desde 1966. Esta legislación especial, única en el mundo, estipula que todo cubano que emigre legal o ilegalmente hacia Estados Unidos, pacíficamente o mediante recursos violentos, el 1 de enero de 1950 o después, es recibido con los brazos abiertos, recibe varias ayudas sociales y consigue automáticamente al cabo de un año y un día el estatus de residente permanente. Obviamente, se trata de una formidable herramienta de incitación a la emigración legal e ilegal.[4]

En diciembre de 2014, el Presidente Barack Obama decidió establecer un diálogo con Cuba para intentar resolver por vías pacíficas el diferendo que opone Washington a La Habana desde hace más de medio siglo. Se adoptaron varias medidas constructivas tales como, entre otras, la apertura de embajadas en las respectivas capitales, el levantamiento de algunas restricciones relativas al comercio, aunque muy limitado, la reanudación de las conexiones aéreas y marítimas directas entre ambos países y la firma de un acuerdo migratorio entre Cuba y Estados Unidos en enero de 2017 que pone fin a la política de “pies secos/pies mojados” – según la cual los cubanos que logran atravesar el Estrecho de la Florida y pisar suelo estadounidense son automáticamente aceptados –, así como al Programa Médico Cubano, vigente desde 2006 y destinado a incitar al personal médico cubano en misión en el exterior a desertar para instalarse en Estados Unidos, saqueando así un precioso capital humano.[5]

Esas medidas, agregadas a la estabilidad política de la isla, a la mejora de la situación económica y a la reforma migratoria cubana del Decreto-Ley 302 de 2013 que eliminó los obstáculos burocráticos relativos a los viajes, han incitado a muchos cubanos ubicados en el exterior a regresar definitivamente a su país natal y han reducido de modo considerable las salidas definitivas. Así, en 2016, cerca de 14.000 cubanos instalados en el exterior decidieron regresar definitivamente a su país de origen, o sea una cifra superior al total de los años 2013 a 2015, lo que representa un aumento de un 300% en cuatro años.[6]

Por otra parte, para los años 2013-2016, el saldo migratorio total, entre las entradas de cubanos y extranjeros que decidieron establecerse en Cuba y las salidas, es de menos 36.000, o sea un total de 9.000 salidas por año. Aunque sigue negativo, este saldo se ha dividido por cuatro con respecto a 2012, cuando la cifra era de 35.000 salidas al año. De 2013 a 2016, más de 670.000 cubanos realizaron al menos un viaje en el exterior. Para el 78% de ellos se trataba de su primer viaje. Sólo el 9% decidió quedarse en el exterior.[7]



Estas cifras ilustran la realidad de la problemática migratoria cubana. En efecto, la inmensa mayoría de la emigración cubana es de orden económico y no político. Ésta aspira a mantener lazos normales y pacíficos con su patria de origen. Del mismo modo ilustran que a pesar de las dificultades y vicisitudes cotidianas inherentes a un país subdesarrollado y víctima de sanciones económicas, los cubanos, en su mayoría, siguen apegados a su país y a su modelo de sociedad que ofrece a la población, y sobre todo a los más vulnerables, las condiciones de una vida digna gracias a un acceso universal a los bienes de primera necesidad, a la educación, la salud y a la cultura, así como a la seguridad y el bienestar.

*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, ¡palabra a la defensa!, Hondarribia, Editorial Hiru, 2016.




[1]Department of Homeland Security, «2008 Yearbook of Immigration Statistics», Office of Immigration Statistics, agosto de 2009.https://www.dhs.gov/xlibrary/assets/statistics/yearbook/2008/ois_yb_2008.pdf (sitio consultado el 31 de julio de 2017)

[2]Ibid.

[3] Salim Lamrani, Etat de siège: les sanctions économiques des Etats-Unis contre Cuba, Paris, Editions Estrella, 2011.

[4] Salim Lamrani, Cuba: les médias face au défi de l’impartialité, Paris, Editions Estrella, 2013. Véase capítulo « l’émigration cubaine vers les Etats-Unis ».

[5]Cuba/Etats-Unis, « Declaración conjunta Cuba-EEUU sobre temas migratorios », 12 de enero de 2017. http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/01/12/declaracion-conjunta-cuba-eeuu-sobre-temas-migratorios/#.WX7kUmdds_Z (sitio consultado el 31 de julio de 2017).

[6] Oscar Figueredo Reinaldo, Aynel Martínez Hernández & Cinthya García Casañas, « De ida y de regreso: Miradas a la migración en Cuba », Cubadebate, 15 de junio de 2017. http://www.cubadebate.cu/especiales/2017/06/15/de-ida-y-de-regreso-miradas-a-la-migracion-en-cuba-video/#.WUPSp3pds_Y (sitio consultado el 15 de julio de 2017).

[7]Ibid.
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