"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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sábado, 8 de diciembre de 2018

Rechaza el Minrex nuevas calumnias de secretario general de la OEA

Posted on diciembre 8, 2018 


El Director General de América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Eugenio Martínez Enríquez, reafirmó en esta capital que no se reconoce autoridad alguna ni a la OEA ni a su Secretario General, ni a sus verdaderos manipuladores, para juzgar lo que los cubanos hacemos, de manera abnegada, altruista y solidaria, por crecer y desarrollarnos libres e independientes.

La puesta en escena de este viernes en la OEA, no encontró apoyo ni concitó interés declaró el funcionario y añadió que es una vulgar calumnia lo que dice el Secretario General de la OEA que cubanos participan en actos de torturas en Venezuela y Nicaragua, señaló una nota hecha pública hoy por la Cancillería de la nación caribeña.

Los únicos torturadores cubanos en Venezuela fueron el terrorista Luis Posada Carriles y otros agentes de la CIA, a los que la OEA nunca condenó, como tampoco se preocupó por los tratos inhumanos y crueles en la ilegal cárcel de los EEUU en el territorio ocupado de Guantánamo, dijo Martínez Enríquez.

El funcionario cubano declaró que el Secretario General de la OEA no puede explicar el silencio de esa organización ante las desapariciones forzosas y las torturas aplicadas por las dictaduras militares que EEUU creó y apoyó en América Latina y el Caribe.

Para el Director General de América Latina y el Caribe del MINREX, la OEA ha sido siempre una herramienta de Estados Unidos para aplicar la Doctrina Monroe que hoy el gobierno estadounidense revive. Nuevamente esa desprestigiada organización y su Secretario General, subestiman la soberanía de nuestros países para con total irrespeto, referirse a naciones hermanas como Venezuela y Nicaragua.

Dijo además que descrédito recogerán aquellos que como en este espectáculo en la OEA, desean imponer nuevas medidas contra Cuba y apoyar al gobierno estadounidense en la fabricación de pretextos para fomentar tensión entre ambos países.

El 18 de setiembre de 2018, el Representante Permanente de los EE.UU. ante la OEA anunció que celebrarían en octubre una audiencia en dicha organización, sobre una supuesta acusación criminal contra dirigentes cubanos.

Esta nueva orden de los Estados Unidos fue acogida por el Secretario General de la OEA hoy 7 de diciembre, al montar una farsa sobre los derechos humanos en Cuba, contra la Revolución cubana y sus principales líderes, y a la cual hizo coro una colección de elementos contrarrevolucionarios financiados por entidades de los EE.UU.

ACN

jueves, 7 de junio de 2018

Condena Cuba resolución contra Venezuela adoptada por la OEA

Creado el Jueves, 07 Junio 2018 11:13 | Lisandra Romeo Matos | Foto: Abel PADRÓN PADILLA



La Habana, 7 jun (ACN) El Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) de Cuba, expresó hoy su enérgica condena contra la Resolución sobre la situación en Venezuela, adoptada el 5 de junio último en la cuadragésima octava Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Eugenio Martínez Enríquez, director general de América Latina y el Caribe de la Cancillería, declaró en La Habana a medios nacionales y extranjeros acreditados en la Isla, que la acción resulta una “inaceptable intromisión en los asuntos internos de la nación suramericana y contraviene principios del Derecho Internacional y los propósitos de la Carta de Naciones Unidas”.

Consideramos que la Resolución no contribuye al diálogo en Venezuela, apuntó el alto funcionario, quien criticó que las presiones de varios de los Estados miembros del bloque, “impidieron que el Gobierno y la oposición venezolanos llegaran a un acuerdo tras meses de negociación”.

Martínez Enríquez exigió que se respete el derecho de ese pueblo a la soberanía y la libre autodeterminación, como expresaron legítimamente en los comicios celebrados el pasado 20 de mayo, conforme con el ordenamiento jurídico de ese país.

Argumentó que “el gobierno de Estados Unidos, y la desprestigia OEA, no tienen autoridad moral para dar lecciones de Derechos Humanos y democracia”.

Washington promovió la iniciativa respaldada el martes último por 19 de las naciones miembros de la Organización, que contó con voto en contra de cuatro Estados y la abstención de 11. 

El funcionario de la Cancillería cubana, destacó a las naciones “que dignamente rechazaron y no aprobaron la Resolución” que llama a la aplicación de medidas económicas, políticas y financieras contra el orden establecido en Venezuela.

Aseguró que, en la práctica, se trata de un llamado a aplicar sanciones coercitivas unilaterales contra Caracas, lo cual contraviene los principios de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada por jefes de Estado y Gobiernos de la región, en La Habana en enero de 2014.

De aplicarse esas medidas provocarían afectaciones al pueblo venezolano, sostuvo Martínez Enríquez, a la vez que reiteró el pleno respaldo del MINREX a la revolución bolivariana y chavista, a la unión cívico militar del pueblo venezolano, a su gobierno democráticamente electo, conducido por el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros.

domingo, 8 de abril de 2018

Cuba reitera su apoyo a Lula

7 abril 2018 


Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores

El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba denuncia el encarcelamiento con fines políticos del compañero Luiz Inácio “Lula” Da Silva que constituye un hecho gravísimo al intentar impedir que el líder más popular de Brasil sea candidato a la presidencia de ese país.

El Ministerio de Relaciones Exteriores reitera su solidaridad con el compañero Lula Da Silva, víctima de una injusta persecución política, judicial y mediática, que tiene el propósito de criminalizar a un líder emblemático de Nuestra América y a las fuerzas políticas y sociales que emprendieron el camino hacia un Brasil más justo.

Al encarcelar a Lula se aspira a revertir los progresos y conquistas sociales de los gobiernos del Partido de los Trabajadores, entre ellos el haber sacado de la pobreza a millones de brasileños.

Al compañero Lula y al pueblo brasileño no les faltará el apoyo de gobiernos, organizaciones, fuerzas políticas y movimientos sociales en numerosos países de todas las regiones.

La Habana, 7 de abril de 2018

jueves, 1 de febrero de 2018

Nota del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba


La Habana, 31 de enero de 2018. El Ministerio de Relaciones Exteriores entregó hoy al Encargado de Negocios a.i. de los Estados Unidos en La Habana, Lawrence Gumbiner, una nota diplomática que expresa su enérgica protesta por la pretensión del gobierno estadounidense de violar de modo flagrante la soberanía cubana, en lo que respecta a la competencia nacional para regular los flujos de información y el uso de los medios de difusión masiva, a la vez que rechazó el intento de manipular Internet para llevar a cabo programas ilegales con fines políticos y de subversión, como parte de sus acciones destinadas a alterar o cambiar el orden constitucional de la República de Cuba. La misma nota fue remitida por la Embajada de Cuba en Washington al Departamento de Estado.

La protesta estuvo motivada por el anuncio del Departamento de Estado, el pasado 23 de enero, de la decisión de convocar a una “Fuerza de Tarea de Internet”, integrada por funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos y representantes de organizaciones no gubernamentales, con el objetivo declarado de promover en Cuba el “flujo libre y no regulado de la información”. Según el anuncio, esta Fuerza de Tarea “examinará los retos tecnológicos y las oportunidades para expandir el acceso a Internet y los medios de difusión independientes” en Cuba.

La nota del MINREX demanda nuevamente al Gobierno de los Estados Unidos que cese sus acciones subversivas, injerencistas e ilegales contra Cuba, que atentan contra la estabilidad y el orden constitucional cubano, y lo insta a respetar la soberanía cubana, el Derecho Internacional y los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

En su mensaje, la Cancillería cubana reitera la determinación del Gobierno de Cuba a no tolerar ningún tipo de actividad subversiva ni de intromisión en sus asuntos internos y, como país soberano, a continuar defendiéndose y denunciando la naturaleza injerencista de este tipo de acciones.

Cuba continuará regulando el flujo de información como es su derecho soberano y como es práctica en todos los países, incluidos los Estados Unidos. Cuba, además, seguirá avanzando en la informatización de su sociedad, como parte del desarrollo del país y en función de los objetivos de justicia social que caracterizan a su Revolución.

(Cubaminrex)

martes, 9 de enero de 2018

Declaración del Minrex: Cuba es un país seguro, pacífico y saludable (VIDEO)




Foto: Juvenal Balán
En la mañana de hoy, 9 de enero, se realizó una audiencia en el Subcomité del hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, organizada por el senador republicado de Florida, Marco Rubio y copresidida por el senador demócrata de Nueva Jersey, Robert Menendez, ambos con un vasto récord de trabajo en contra de mejores relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, y promotores de todo tipo de propuestas legislativas y políticas que afectan los intereses de los pueblos  cubano y estadounidense, y solo benefician a una minoría cada vez más aislada que históricamente ha lucrado con la agresión a Cuba.
Desde su propio título “Ataques a diplomáticos estadounidenses en Cuba”, se evidenció que el verdadero propósito de esta audiencia, a la que fueron convocados tres funcionarios de alto rango del Departamento de Estado, no era establecer la verdad, sino imponer por la fuerza y sin evidencia alguna una acusación que no han podido demostrar.
A nadie le sorprenden las acusaciones infundadas ni las fabricaciones de los senadores anticubanos, cuya única agenda política a lo largo de los años ha sido llevar a nuestros dos países hacia una confrontación, sin importarles las consecuencias. Su total falta de escrúpulos y credibilidad es reconocida. La gran víctima de la audiencia del día de hoy ha sido la verdad.
Para el gobierno cubano resultan inaceptables las irresponsables declaraciones realizadas en la audiencia por el secretario adjunto para los Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Francisco Palmieri.
El Director de Asuntos de Servicios Médicos del Departamento de Estado, Dr. Charles Rosenfarb, dijo que hay una multitud de síntomas que no son atribuibles a una causa específica y que hay falta de certeza sobre el agente causal. El Director Adjunto de Programas Internacionales del Buró de Seguridad Diplomática, Todd Brown, expresó que los expertos no han podido identificar la causa ni el perpetrador. Y el Sr. Palmieri utilizó repetidas veces el término ataques. Quedó claro que se trata de una acusación infundada contra Cuba.
El Departamento de Estado no tiene evidencia alguna que le permita afirmar que ha habido ataques contra sus diplomáticos en La Habana, ni que Cuba pueda ser responsable o tener conocimiento de acciones de terceros.

Por el contrario, meses de investigaciones exhaustivas han demostrado que no ha existido ataque alguno.

Reitero categóricamente  que el gobierno cubano no tiene responsabilidad alguna en las afectaciones de salud reportadas por diplomáticos estadounidenses. Cuba nunca ha perpetrado ni perpetrará, ni ha permitido ni permitirá que terceros actúen contra la integridad física de ningún diplomático sin excepción. El gobierno cubano tiene conciencia de sus responsabilidades y las cumple de manera ejemplar.

Una vez más afirmo que la investigación realizada por las autoridades cubanas, a cuyos resultados el Departamento de Estado y las agencias especializadas de los Estados Unidos han tenido amplio y sistemático acceso, ha arrojado que no existe evidencia alguna sobre la ocurrencia de los alegados incidentes y no se ha producido ataque de tipo alguno.

Nada de lo aportado por el Gobierno de los Estados Unidos a lo largo de este período e incluso hoy apunta con evidencias que los problemas de salud reportados por los diplomáticos hayan tenido su origen o su causa en Cuba.

Rechazamos la politización de este asunto y las medidas injustificadas que ha adoptado el Gobierno de los Estados Unidos, con un alto costo para nuestra población, la emigración cubana y el pueblo estadounidense.

Denunciamos también la manipulación política de estos hechos por los elementos anticubanos, que buscan agravar el clima bilateral, con el único propósito de volver a una etapa de confrontación, con consecuencias negativas para ambos países y la región.

Cuba es un país seguro, pacífico y saludable para los cubanos, para los extranjeros, para los diplomáticos acreditados y para los millones de personas que nos visitan cada año, incluyendo los estadounidenses.

Fuente: Minrex

martes, 3 de octubre de 2017

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores

Enviado por editor en Mar, 03/10/2017 - 15:09




El 29 de septiembre de 2017, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, anunció la decisión de reducir significativamente el personal diplomático de su Embajada en La Habana y retirar a todos los familiares, con el argumento de que se han producido “ataques” contra funcionarios del gobierno estadounidense en Cuba, que les han causado afectaciones a su salud.

El 3 de octubre de 2017, una vez más, el gobierno estadounidense, en una acción injustificada, decidió que 15 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington abandonen el territorio de los Estados Unidos, sobre la base de que han reducido su personal diplomático en La Habana y que el gobierno cubano no habría dado los pasos necesarios para prevenir “ataques” contra estos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores protesta enérgicamente y denuncia esta decisión infundada e inaceptable, así como el pretexto utilizado para justificarla, al afirmarse que el gobierno de Cuba no adoptó todas las medidas adecuadas para prevenir los alegados incidentes.

En la reunión sostenida, a propuesta de la parte cubana, con el secretario de Estado, Rex Tillerson, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, le advirtió de no tomar decisiones apresuradas sin sustento en evidencias, lo instó a no politizar un asunto de esta naturaleza y le reiteró la solicitud de cooperación efectiva de las autoridades estadounidenses para esclarecer los hechos y concluir la investigación.

Es la segunda ocasión, después que el 23 de mayo de 2017 el Departamento de Estado ordenara que dos diplomáticos cubanos en Washington abandonaran el país, en que el Gobierno de los Estados Unidos responde de manera precipitada, inapropiada e irreflexiva, sin evidencias sobre la ocurrencia de los hechos invocados, en los que Cuba no tiene responsabilidad alguna, y sin que haya concluido la investigación que está en curso.

Tal como fuera trasladado por el Canciller cubano al secretario de Estado Tillerson, el 26 de septiembre de 2017, Cuba, que ha sido víctima en el pasado de atentados contra miembros de su personal diplomático, asesinados, desaparecidos, secuestrados o agredidos en el ejercicio de sus funciones, cumple con toda seriedad y rigor sus obligaciones con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, en lo que se refiere a la protección de la integridad de los agentes diplomáticos acreditados en el país, en lo cual puede mostrar un historial impecable.

Como informó el Ministerio el pasado 9 de agosto, desde que la Embajada y el Departamento de Estado de los Estados Unidos informaran, el 17 de febrero de 2017, la presunta ocurrencia de incidentes contra algunos funcionarios de esa sede diplomática y sus familiares desde noviembre de 2016, alegando que les causaron daños y otras afecciones, las autoridades cubanas han actuado con suma seriedad, profesionalismo e inmediatez para esclarecer esta situación e iniciaron una investigación exhaustiva y prioritaria por indicación del más alto nivel del Gobierno. Se reforzaron las medidas de protección de los diplomáticos estadounidenses, sus familiares y sus residencias, se habilitaron nuevos canales de comunicación expedita de la Embajada con el Departamento de Seguridad Diplomática y se creó un comité de expertos para el análisis integral de los hechos, integrado por autoridades policiales, médicos y científicos.

Ante la tardía, fraccionada e insuficiente información suministrada por los estadounidenses, las autoridades cubanas solicitaron a la Embajada de los Estados Unidos precisiones e informaciones adicionales que permitieran realizar una investigación seria y profunda.

La Embajada de los Estados Unidos solo entregó algunos datos de interés sobre los supuestos incidentes, después de que el 21 de febrero, el Presidente Raúl Castro Ruz reiterara personalmente al Encargado de Negocios a.i. de esa Misión diplomática la importancia de compartir más información y cooperar entre las autoridades competentes de ambos países. No obstante, los datos suministrados con posterioridad continuaron careciendo de descripciones o detalles que facilitaran la caracterización de los hechos o la identificación de posibles autores, en caso de haberlos.

En las semanas posteriores, ante nuevos reportes sobre alegados incidentes y la escasa información aportada, las autoridades cubanas reiteraron la necesidad de una cooperación efectiva, ampliaron las solicitudes informativas a las autoridades estadounidenses e insistieron en ser notificadas en tiempo real sobre la ocurrencia de nuevos incidentes para poder actuar de forma oportuna.

En adición a lo anterior, en aras de contribuir al proceso investigativo y legal que se radicó en virtud de la Ley de Procedimiento Penal cubana, se trasladaron a las autoridades de los Estados Unidos requerimientos informativos como parte del expediente de investigación.

Las informaciones entregadas por la parte estadounidense han llevado al comité de expertos cubanos a concluir que estas son insuficientes y que el principal obstáculo para el esclarecimiento de los incidentes ha sido la falta de acceso directo a los afectados y a los médicos que los examinaron, la entrega tardía de evidencias y su carencia de valor, la ausencia de una información primaria fiable y contrastable, y la imposibilidad de realizar intercambios con expertos de los Estados Unidos con conocimiento sobre hechos de esta naturaleza y de la tecnología que pueda haberse empleado, a pesar de haberlo planteado reiteradamente como una necesidad para avanzar en la investigación.

Solo tras repetidas solicitudes al Gobierno de los Estados Unidos, representantes de agencias especializadas de ese país viajaron finalmente a La Habana el pasado mes de junio, se reunieron con sus contrapartes cubanas y expresaron la intención de cooperar de forma más sustantiva en la investigación de los supuestos incidentes. Volvieron a visitar Cuba en agosto y septiembre, permitiéndoseles trabajar en el terreno por primera vez en más de 50 años, para lo cual se les dieron todas las facilidades, incluyendo la posibilidad de importar equipamiento, como muestra de buena voluntad y del gran interés del gobierno cubano en concluir la investigación.

Las autoridades cubanas valoran positivamente las tres visitas realizadas por las agencias especializadas estadounidenses, las cuales han reconocido el alto nivel profesional de la investigación emprendida por Cuba, con un elevado componente técnico y científico, y que como resultado preliminar ha arrojado que hasta el momento, de acuerdo con la información disponible y los datos proporcionados por los Estados Unidos, no existen evidencias de la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de las causas y el origen de las afecciones de salud notificadas por los diplomáticos estadounidenses y sus familiares. Tampoco se han identificado posibles autores ni personas con motivaciones, intenciones o medios para ejecutar este tipo de acciones, ni se ha establecido la presencia de personas o medios sospechosos en los lugares donde se han reportado los hechos ni en sus alrededores. Las autoridades cubanas no están familiarizadas con equipos ni tecnologías que puedan ser utilizadas para este propósito, ni cuentan con información que indique su presencia en el país.

Al rechazar categóricamente cualquier responsabilidad del gobierno cubano en los alegados hechos, el Ministerio de Relaciones Exteriores reafirma una vez más que Cuba jamás ha perpetrado ni perpetrará ataques de ninguna naturaleza contra funcionarios diplomáticos ni sus familiares, sin excepción. Tampoco ha permitido ni permitirá que su territorio sea utilizado por terceros con este propósito.

El Ministerio enfatiza que la medida anunciada por el Gobierno de los Estados Unidos, de reducir el personal diplomático cubano en Washington sin que haya resultados investigativos concluyentes ni pruebas de los incidentes que estarían afectando a sus funcionarios en Cuba, tiene un carácter eminentemente político.

El Ministerio insta a las autoridades competentes del Gobierno de los Estados Unidos a no continuar politizando este asunto, lo cual puede provocar una escalada indeseada, así como enrarecer y hacer retroceder más las relaciones bilaterales, ya afectadas por el anuncio de una nueva política realizado en junio pasado por el presidente Donald Trump.

El Ministerio reitera la disposición de Cuba a continuar propiciando una cooperación seria y objetiva entre las autoridades de ambos países, con el objetivo de lograr el esclarecimiento de estos hechos y concluir la investigación, para lo cual será esencial la colaboración más eficiente de las agencias competentes de los Estados Unidos.

La Habana, 3 de octubre de 2017

(Cubaminrex)

lunes, 31 de julio de 2017

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

La Habana, 31 jul (ACN)

Este domingo 30 de julio de 2017, durante las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente en la República Bolivariana de Venezuela, el pueblo venezolano ha demostrado al mundo que es dueño pleno de sus derechos soberanos y que milita decisiva-mente del lado de la paz, en defensa de la seguridad ciudadana, de la independencia y la libre determinación de su Patria, como lo han hecho a lo largo de toda la historia de América Latina y el Caribe, desde Bolívar. 

Venezuela se volcó a las urnas como nunca antes había ocurrido en un proceso constituyente. Ese pueblo, que desafió los tranques, las guarimbas, los sabotajes económicos y las amenazas internacionales, derrotó con sus votos la estrategia del imperialismo y las oligarquías y de una oposición que no ha titubeado para desatar las expresiones más brutales de crueldad. Ofende el cinismo de todos los que pretenden culpar al gobierno y a los defensores del pueblo de los crímenes cometidos.

Cuba denuncia la puesta en marcha de una bien concertada operación internacional, dirigida desde Washington, con apoyo del Secretario General de la OEA, destinada a silenciar la voz del pueblo venezolano, a desconocer su voluntad, a imponerle la rendición mediante ataques y sanciones económicas. 

El gobierno de los Estados Unidos, por su parte, ha impuesto directamente al Presidente constitucional Nicolás Maduro Moro sanciones insólitas, violatorias del Derecho Internacional y arbitrarias, que repudiamos. 

Conocemos bien todas estas prácticas intervencionistas. Creen que a través de eso lograrán la sumisión del pueblo a una oposición títere que financiaron y que ahora promete hacer arder el país.

Una vez más, reiteramos lo expresado por el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz el pasado 14 de julio en la Asamblea Nacional: 

“La agresión y la violencia golpista contra Venezuela dañan a toda «Nuestra América» y solo benefician los intereses de quienes se empeñan en dividirnos para ejercer su dominación sobre nuestros pueblos, sin que les importe generar conflictos de consecuencias incalculables en esta región, como los que estamos presenciando en diferentes lugares del mundo”.

“Alertamos hoy que quienes pretenden derrocar por vías inconstitucionales, violentas y golpistas a la Revolución Bolivariana y Chavista asumirán una seria responsabilidad ante la historia”.

Nada puede detener a un pueblo dueño de su destino. Solo los venezolanos pueden decidir cómo superar sus problemas y trazar su futuro. Basta de injerencias, de conciliábulos, de traiciones al espíritu bolivariano. 

Reiteramos nuestra inquebrantable solidaridad con el pueblo y el gobierno bolivariano y chavista, y con su unidad cívico-militar que lidera el presidente constitucio-nal Nicolás Maduro Moros. Como dijo Fidel en la Universidad Central de Caracas durante su visita en enero de 1959: “la postura del Gobierno Revolucionario de Cuba será una postura firme y sin vacilaciones de ninguna clase, porque ha llegado la hora de que los pueblos sepan defenderse y sepan plantear sus derechos”.

La Habana, 31 de julio de 2017

jueves, 27 de abril de 2017

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba


Cuba ratifica firme compromiso de acompañar a Venezuela

Enviado por editor en Jue, 27/04/2017 - 13:16

Hemos sido testigos, una vez más, de otra decisión infame e inmoral de la desprestigiada OEA, en contra de la Revolución Bolivariana, que reedita las bochornosas páginas escritas contra la Revolución Cubana en la década del sesenta del pasado siglo.

La convocatoria de una Reunión de Consultas de Ministros de Relaciones Exteriores, para continuar hostigando al gobierno venezolano, constituye otra acción coherente con el tradicional papel de esa organización como instrumento de dominación imperialista en el hemisferio; a fin de resquebrajar la soberanía, la independencia y la dignidad de Nuestra América.

La OEA ha permanecido siempre de espaldas a los pueblos de América, con una historia de casi 70 años de subordinación a los intereses oligárquicos e imperialistas. Ha estado ausente cuando nuestra región ha sido víctima de intervenciones y agresiones políticas, económicas y militares, o de graves violaciones a la democracia y a los derechos humanos.

Es tiempo ya de reconocer que la OEA resulta incompatible con las necesidades más acuciantes de los pueblos de América Latina y el Caribe. Es incapaz de re+presentar sus valores e intereses. Impuso un falso credo democrático, responsable de la muerte de cientos de miles de latinoamericanos y caribeños y de la pobreza y exclusión de millones. La OEA agrede e impone, y no concilia ni dialoga; desprecia la igualdad y la autodeterminación de los Estados. Conspira y subvierte a gobiernos genuinos y legítimamente constituidos con demostrado respaldo popular. Merece el más profundo repudio.

Venezuela ha adoptado la digna decisión de retirarse de la OEA, que firmemente apoyamos, luego de haber enfrentado con valentía el acoso, la injerencia y la ignominia de la que ha sido objeto en esa institución y por parte de su enfebrecido Secretario General. En aras de la defensa de los intereses colectivos de la región, tanto Chávez en su tiempo, como hoy el presidente Maduro, enfrentaron sus traiciones con dignidad y valor. Pero la OEA nunca se propuso aceptar a un gobierno popular y mucho menos ayudar a Venezuela, como predican algunos. Por el contrario, se alineó cada vez más con los propósitos de derrocar a la Revolución Bolivariana.

Las agresiones contra Venezuela y la despreciable conducta de la OEA en su contra, confirman que dondequiera que haya un gobierno que no convenga a los intereses de los círculos de poder imperial y a sus aliados, será atacado. Los nuevos métodos de desgaste, más sutiles y enmascarados, sin renunciar a la violencia, para quebrar la paz y el orden interno, no ocultan la vieja estrategia de demostrar la inviabilidad del progresismo, de las izquierdas y de sus luchas por el desarrollo económico y social de nuestra región.

Cuba ratifica su firme compromiso de acompañar a Venezuela y la posición digna, valiente y constructiva del presidente Nicolás Maduro al frente de la Revolución Bolivariana. Expresamos nuestro apoyo y solidaridad al pueblo y gobierno venezolanos en este nuevo capítulo de resistencia y dignidad, convencidos de lo mucho que nos queda por batallar para alcanzar la unidad y mantener vigentes los fundamentos de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en 2014.

La Habana, 27 de abril de 2017.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

La Organización de Estados Americanos que enfrentó a Venezuela es la misma que endosó agresiones e intervenciones militares; es la que ha guardado cómplice silencio ante graves violaciones democráticas y de derechos humanos en todo el hemisferio

La sala Simón Bolívar que, para escarnio del Libertador, ocupa el Consejo Permanente de la decadente y vergonzosa Organización de Estados Americanos (OEA) fue testigo este 28 de marzo del combate de sus descendientes –hijos del líder bolivariano Hugo Chávez-, en defensa de la soberanía, la independencia, la autodeterminación y la dignidad de Venezuela y de toda Nuestra América.

La batalla librada fue por principios, en contra de las intenciones imperiales y oligárquicas de truncar el derecho de los pueblos y los Estados a emanciparse, ejercer su soberanía y darse el sistema político, económico, social y cultural que libremente elijan.

La OEA que enfrentó a Venezuela es la misma que endosó agresiones e intervenciones militares; es la que ha guardado cómplice silencio ante graves violaciones democráticas y de derechos humanos en todo el hemisferio, que incluyen, entre otras, golpes de Estado, desapariciones de personas, detenciones arbitrarias, torturas y asesinatos de estudiantes, periodistas y líderes sociales; desplazamientos forzados causados por la pobreza y la violencia; muros, deportaciones, comercio desigual, contaminación medioambiental, narcotráfico y agresiones culturales.

Es evidente la coincidencia entre la actual agitación de la OEA y aquel 1962, cuando la conjura era contra Cuba. El Ministerio de Colonias vuelve a cometer hoy los mismos errores: nuevamente funcionaron las intensas presiones y chantajes de EE. UU. sobre un grupo de países, incluyendo los más pequeños y vulnerables; y otra vez se produjo la actitud sumisa de aquellos que prefieren hincarse y someterse, a enfrentar al gigante de las siete leguas.

El papel de verdugo correspondió a un senador y aspirante perdedor al trono del imperio, en las últimas elecciones presidenciales, y quedará para la historia como evidencia de la necesidad de cambiar la relación enfermiza entre esa América y la nuestra.

Se confirma la certeza de que la proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz adoptada por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños refleja los principios para tratarnos con respeto y fraternidad entre nosotros y a la vez el reclamo como países independientes de ser tratados como iguales.

La OEA demostró una vez más su incapacidad para frenar la execrable e histérica postura de su Secretario General, al servicio de los centros de poder y en franca violación de la letra y el espíritu de la propia Carta de esa lamentable organización. Con suficiente elocuencia, quedó demostrado cómo el Consejo Permanente intervino en asuntos de la jurisdicción interna de uno de sus Estados miembros, en flagrante quebrantamiento del artículo 1 de la Carta fundacional.

Sin embargo, no logró imponerse al Consejo Permanente una decisión en contra de Venezuela, ni darle continuidad a los intentos de aplicar la Carta Democrática Interamericana a ese país, con la finalidad de su suspensión, ni aprobar ningún informe u hoja de ruta mal intencionados e injerencistas.

Se demostró que Venezuela no está sola. Es motivo de orgullo la valiente defensa de quienes colocaron en alto la dignidad latinoamericana y caribeña, y se pusieron del lado de la verdad, la razón y la justicia. La OEA, su Secretario General y su dueño, no podrán con la Revolución Bolivariana y chavista que dirige el indoblegable presidente Nicolás Maduro Moros, ni con la unión cívico militar de su pueblo que él encabeza.

Mientras la ignominia y la vergüenza se retorcían en Washington; en Caracas, ese pueblo bravo, cuyos derechos humanos y libertades democráticas fueron enaltecidos por la Revolución, respaldaba a su gobierno y celebraba en las calles la victoria de la moral y de las ideas bolivarianas.

La Habana, 28 de marzo de 2017

MINREX

miércoles, 22 de febrero de 2017

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

Enviado por editor en Mié, 22/02/2017 - 00:00

Fracasa provocación anticubana

Medios internacionales de prensa difundieron en los últimas semanas la intención del Secretario General de la OEA, Luis Almagro Lemes, de viajar a La Habana a fin de recibir un “premio” inventado por un grupúsculo ilegal anticubano, que opera en contubernio con la ultraderechista Fundación para la Democracia Panamericana, creada en los días de la VII Cumbre de las Américas de Panamá, para canalizar esfuerzos y recursos contra gobiernos legítimos e independientes en “Nuestra América”.

El plan, tramado en varios viajes entre Washington y otras capitales de la región, consistía en montar en La Habana una abierta y grave provocación contra el gobierno cubano, generar inestabilidad interna, dañar la imagen internacional del país y, a la vez, afectar la buena marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con otros Estados. Tal vez algunos calcularon mal y pensaron que Cuba sacrificaría las esencias a las apariencias.

Al espectáculo serían arrastrados el propio Almagro y algunos otros personajes derechistas que integran la llamada Iniciativa Democrática para España y las Américas (IDEA), la cual también ha actuado de forma agresiva en los últimos años contra la República Bolivariana de Venezuela y otros países con gobiernos progresistas y de izquierda en América Latina y el Caribe.

El intento contó con la connivencia y apoyo de otras organizaciones con abultadas credenciales anticubanas, como el Centro Democracia y Comunidad y el Centro de Estudios y Gestión para el Desarrollo de América Latina (CADAL); y el Instituto Interamericano para la Democracia, del terrorista y agente de la CIA Carlos Alberto Montaner. Además, desde el año 2015, se conoce el vínculo que existe entre estos grupos y la Fundación Nacional para la Democracia de Estados Unidos (NED, por sus siglas en inglés), que recibe fondos del gobierno de ese país para implementar sus programas subversivos contra Cuba.

Al conocer de estos planes y haciendo valer las leyes que sustentan la soberanía de la nación, el gobierno cubano decidió negar el ingreso al territorio nacional a ciudadanos extranjeros vinculados con los hechos descritos. 

En un intachable acto de transparencia y de apego a los principios que rigen las relaciones diplomáticas entre los Estados, las autoridades cubanas se pusieron en contacto con los gobiernos de los países desde donde viajarían esas personas e informaron, trataron de disuadir y de prevenir la consumación de esos actos.

Como establecen las regulaciones de la aviación civil internacional, las líneas aéreas cancelaron las reservaciones de los pasajeros al conocer que estos no serían bienvenidos. Unos pocos fueron reembarcados. Hubo quien buscó manipular los hechos en función de estrechos intereses políticos dentro de su propio país, de cara a los procesos internos que en ellos tienen lugar.

No faltaron pronunciamientos de defensores de falsos perseguidos, socios de pasadas dictaduras y políticos desempleados dispuestos a aliarse con vulgares mercenarios, al servicio y en nómina de intereses extranjeros, que no gozan de reconocimiento alguno dentro de Cuba, viven de calumnias insostenibles, posan como víctimas y actúan en contra de los intereses del pueblo cubano y del sistema político, económico y social que éste eligió libremente y ha defendido de forma heroica.

En cuanto a Almagro y la OEA, no nos sorprenden sus declaraciones y actos abiertamente anticubanos. En muy corto tiempo al frente de esa organización, se ha destacado por generar, sin mandato alguno de los estados miembros, una ambiciosa agenda de autopromoción con ataques contra gobiernos progresistas como Venezuela, Bolivia y Ecuador.

En ese período se han redoblado las arremetidas imperialistas y oligárquicas contra la integración latinoamericana y caribeña y contra la institucionalidad democrática en varios de nuestros países. En una ofensiva neoliberal millones de latinoamericanos han retornado a la pobreza, cientos de miles han perdido sus empleos, se han visto forzados a emigrar, o fueron asesinados o desaparecidos por mafias y traficantes mientras se expanden en el hemisferio ideas aislacionistas y proteccionistas, el deterioro ambiental, las deportaciones, la discriminación religiosa y racial, la inseguridad y la represión brutal.

¿Dónde ha estado la OEA, que siempre ha guardado cómplice silencio frente a estas realidades? ¿Por qué calla? Hay que ser un trasnochado para intentar venderle a los cubanos “los valores y principios del sistema interamericano” frente a la dura y antidemocrática realidad engendrada por ese mismo sistema. Hay que tener escasa memoria para no recordar que, en febrero de 1962, Cuba se alzó solitaria frente a ese “cónclave inmoral”, como lo denominó Fidel en la Segunda Declaración de La Habana. Cincuenta y cinco años después y con la compañía de pueblos y gobiernos de todo el mundo, es menester reiterar, como aseguró el Presidente Raúl Castro, que Cuba nunca regresará a la OEA.

José Martí alertó que "ni pueblos ni hombres respetan a quien no se hace respetar (…) hombres y pueblos van por este mundo hincando el dedo en la carne ajena a ver si es blanda o si resiste, y hay que poner la carne dura, de modo que eche afuera los dedos atrevidos”.

En Cuba no olvidamos las lecciones de la historia.

La Habana, 22 de febrero de 2017

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Nota de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba


Enviado por editor en Mié, 28/09/2016 - 22:00


Durante los días 27 y 28 de septiembre de 2016 tuvo lugar la III Ronda de Conversaciones Migratorias entre Cuba y Panamá, la cual estuvo presidida por Ulises Arranz Fernández, Subdirector de la Dirección de Asuntos Consulares y de Cubanos Residentes en el Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y el Sr. Javier Carrillo Silvestri, Director General del Servicio Nacional de Migración del Ministerio de Seguridad Pública de Panamá.

Durante las sesiones de trabajo que se desarrollaron en un ambiente cordial y de respeto mutuo, acorde con el nivel de las relaciones bilaterales existentes, ambas delegaciones evaluaron el comportamiento del flujo migratorio entre Cuba y Panamá, así como el estado de implementación de los Acuerdos sobre intercambio de Alertas Migratorias e Información de Seguridad suscritos por las autoridades migratorias de ambos países.

Ambas partes reafirmaron la voluntad y el compromiso de sus respectivos gobiernos de realizar acciones conjuntas en aras de garantizar un flujo migratorio, regular, ordenado y seguro entre ambas naciones. Se inició la negociación de un Convenio en Materia Migratoria, como mecanismo efectivo para el control migratorio, el combate contra el tráfico de migrantes y la trata de personas y el tratamiento adecuado y de respeto a los derechos humanos de los migrantes.

La delegación cubana expresó su profunda preocupación por la persistencia por parte de los Estados Unidos de la Ley de Ajuste Cubano, la política de «pies secos-pies mojados», y el «Programa de Parole para profesionales médicos cubanos», que estimulan la emigración irregular e insegura, provocan pérdidas de vidas humanas y favorecen la comisión de delitos como el tráfico de emigrantes, la trata de personas, el fraude migratorio y el uso de la violencia, a la vez que crean problemas a otros países.

Una vez más, Cuba mantiene la disposición de recibir a todos los migrantes cubanos según la legislación migratoria vigente. (Cubaminrex)

viernes, 3 de junio de 2016

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores(MINREX)

Publicado el 3 junio, 2016 • 8:51 por Redacción Digital

La hermana República Bolivariana de Venezuela libró una dura y victoriosa batalla diplomática en la Sesión Ex­traordinaria del Consejo Per­ma­nente de la Organización de Estados Ame­ricanos, celebrada el miércoles primero de junio, contra el plan injerencista del imperialismo y las oligarquías.

También hizo valer el principio de no intervención en los asuntos internos de los Estados y el derecho de estos a elegir, sin injerencias externas, su sistema político, económico y social, recogido en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, que firmaron los Jefes de Estado y de Go­bierno durante la Cumbre de la Co­munidad de Estados Latino­ame­ri­ca­nos y Cari­beños, celebrada en La Ha­bana, en enero del 2014.

Sorprende la manera histérica, torpe y nada ética, en que el Secretario Ge­neral de la OEA intenta a ultranza servir a oscuros intereses.

El señor Almagro trató ahora de aplicar la Carta Democrática Inter­ame­ri­cana, en particular su artículo 20, dirigido supuestamente a lidiar contra las rupturas o alteraciones graves del or­den constitucional, que no fue invocada cuando el golpe militar del 2002 contra el presidente Hugo Chávez Frías, ni para condenar los golpes de Estado ni los intentos golpistas que en los últimos quince años han estremecido la región, excepto en un único caso en el 2009 en el que Estados Uni­dos y algunas fuerzas de derecha hi­cieron fuerte resistencia.

Para ello, sin mandato de los Estados Miembros, atribuyéndose prerrogativas que no tiene, con ayuda de elementos de la oposición golpista venezolana y de otros personajes reaccionarios de dudosa reputación, escribió un calumnioso e injerencista informe que, en violación de procedimientos, hizo público.

Todo parecía servido para un paseo triunfal, pero el Secretario General, los burócratas de la OEA y sus truculentos mentores olvidaron que no vivimos en 1962, cuando con vergonzosa complicidad se juzgó y condenó a Cuba so­cialista.

Hicieron la diferencia el tono de los debates, las fuertes denuncias del pa­pel indecente del Secretario General, las firmes posiciones de los países hermanos del ALBA-TCP, los serenos ar­gumentos de los que han elegido el diálogo, el respeto entre naciones y la paz como normas de su diplomacia, y la mesurada pero clara resistencia caribeña al convite traicionero contra Ve­nezuela.

El Ministerio de Relaciones Ex­te­rio­res considera que lo ocurrido ahora en Washington es una nueva evidencia de que Nuestra América cambió, aunque la OEA siga siendo un instrumento irreformable de dominación de Estados Unidos sobre los pueblos latinoamericanos y caribeños, y recuerda lo expresado por el Presidente Raúl Castro Ruz en diciembre del 2008, reiterado en el reciente VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, cuando pa­rafraseando a José Martí dijo que “antes de que Cuba regrese a la OEA se unirá el mar del Norte al mar del Sur y nacerá una serpiente de un hue­vo de águila”.

A la Revolución bolivariana y chavista, solidaria y generosa, al Presidente Nicolás Maduro Moros, a la unión cí­vico-militar y a su bravo pueblo, les reiteramos una vez más el pleno respaldo del Pueblo y del Gobierno Revo­lucionario cubanos y nuestra inquebrantable fe en el triunfo de su justa causa.

Ministerio de Relaciones Exteriores
La Habana, 2 de junio de 2016

Tomado de Granma

viernes, 26 de junio de 2015

MINREX: Cuba ratifica voluntad de seguir dialogando sobre derechos humanos con la Unión Europea

minrex

Comunicado de prensa del Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX)sobre el diálogo técnico en temas de Derechos Humanos entre Cuba y la Unión Europea:

El 25 de junio de 2015 tuvo lugar un diálogo técnico sobre temas de derechos humanos entre delegaciones de Cuba y la Unión Europea.

Presididas por Stavros Lambrinidis, Representante Especial de la Unión Europea para derechos humanos, y Pedro Núñez Mosquera, Director General de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, ambas delegaciones intercambiaron en un clima respetuoso y profesional.

Este diálogo técnico sobre derechos humanos constituye uno de los resultados de la Sexta sesión del diálogo político a nivel ministerial, celebrada el pasado 22 de abril. Como expresó el Canciller cubano en esa ocasión, el diálogo es continuidad de los extensos intercambios que en materia de derechos humanos han sostenido Cuba y el bloque comunitario.

Los representantes cubanos expresaron su interés en que el diálogo pueda contribuir a un tratamiento eficaz, constructivo y no discriminatorio del tema de los derechos humanos; ycon base en el pleno respeto a la igualdad soberana, la reciprocidad, la independencia, la libre determinación y la no injerencia en los asuntos internos de las partes.

De igual forma, la delegación cubana enfatizó en la necesidad de observar un balance adecuado entre las cuestiones del ámbito de los derechos civiles y políticos y los derechos económicos, sociales y culturales; así como en el carácter universal, indivisible e interdependiente de los derechos humanos y en que todas las categorías de derechos deben ser atendidas de manera justa y equitativa, en pie de igualdad y confiriéndoles a todas el mismo peso.

Al mismo tiempo, expresó su interés de abordar en próximas reuniones, entre otras cuestiones, el enfrentamiento a la discriminación racial; los derechos humanos de los grupos en situación de vulnerabilidad, como los migrantes, incluido el tratamiento a los mismos, las minorías religiosas y étnicas; la protección de los derechos humanos en el contexto de la lucha contra el terrorismo; el derecho a la privacidad en la era digital; y la garantía y ejercicio de los derechos económicos, sociales y culturales, que también son temas de interés para la comunidad internacional.

La delegación cubana ratificó su voluntad de continuar estos intercambios basado igualmente en el reconocimiento y el respeto de las diferencias conceptuales existentes, así como su disposición a abordar cualquier tema, sobre bases de igualdad, reciprocidad y respeto mutuo.

Le sede, fecha y agenda de la próxima reunión serán definidas por los canales diplomáticos.

(Tomado de Cubaminrex)
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