"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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martes, 10 de enero de 2017

Trump y el infierno centroamericano

Por Joaquín Villalobos

La tarde del 14 de julio de 1969 cruzaron el cielo de San Salvador un poco más de una docena de viejos aviones de combate en formación seguidos por un grupo más numeroso de pequeñas avionetas de uso civil. Horas más tarde el gobierno militar comunicaba que tropas salvadoreñas habían cruzado la frontera e iniciado combates contra tropas hondureñas, mientras simultáneamente los aviones salvadoreños bombardeaban en tierra a los igualmente viejos aviones de la Fuerza Aérea de Honduras. A esta guerra se le conoció como “la guerra del futbol” porque los gobiernos militares utilizaron las eliminatorias del Mundial para activar un nacionalismo absurdo entre países idénticos.

Las historias de esta guerra son casi tragicómicas. La tropas de El Salvador se quedaron sin combustible y municiones a los cuatro días, las avionetas civiles fueron usadas con soldados amarrados al fuselaje y éstos lanzaban bombas con la mano para luego ametrallar con su fusil; un general se dedicó a saquear el primer pueblo que ocupó; otro general avanzó montado en un burro y se perdió con sus tropas en Honduras. Cuentan que el dictador Anastasio Somoza, de Nicaragua, llamó violentos a los militares salvadoreños por resistirse a usar la diplomacia. El Partido Comunista de El Salvador apoyó la guerra y llamó a filas pero el gobierno rechazó su “patriótico respaldo”. El gobierno hondureño organizó un cuerpo paramilitar llamado la “Mancha Brava” para perseguir a los salvadoreños y difundió la consigna “hondureño agarra un leño y mata un salvadoreño”. Los militares salvadoreños fueron jubilosos a aquella ridícula guerra para luchar contra Honduras y defender a sus hermanos campesinos, sin embargo, una década más tarde aquellos mismos militares estaban ejecutando horribles matanzas en su propio país.

Durante décadas Honduras fue la válvula de escape demográfico que protegía la estabilidad del poder oligárquico de El Salvador. Cuando por distintas razones Honduras decidió cerrar esa válvula y repatrió a más de 300 mil salvadoreños, la reacción del gobierno militar fue declararle la guerra a Honduras. Haber perdido a este país como ruta de descargo demográfico contribuyó al estallido de una guerra civil en El Salvador. Honduras cerró su frontera por 11 años a los productos salvadoreños y acabó con el Mercado Común Centroamericano, el primer proyecto de integración regional del continente.

El efecto de tapar el flujo migratorio y devolver a miles de migrantes funcionó como una bomba social y política para El Salvador. La llamada “guerra del futbol” fue un conflicto demográfico movido por los intereses económicos de las elites nacionales en ambos países. Después de esto vino un cuarto de siglo de convulsión política y violencia que incluyó una guerra civil en El Salvador, una revolución en Nicaragua, un genocidio en Guatemala, el establecimiento de bases militares norteamericanas en Honduras y la invasión a Panamá por tropas estadunidenses. Presiones demográficas, intereses de las elites locales, militarismo y cambios en las políticas de Estados Unidos se combinaron en la construcción del conflicto centroamericano; el más cruento de Latinoamérica desde la “Revolución mexicana”.

Cuando se habla de los factores que generaron el conflicto centroamericano se debate sobre tres responsables fundamentales: la “Teología de la Liberación”, la injerencia comunista cubano-soviética y las dictaduras militares que servían para sostener a regímenes de carácter oligárquico. Muy poco se habla de cómo los giros contradictorios de las políticas de Estados Unidos en el continente fueron mucho más determinantes que las ideologías o que la Unión Soviética y Cuba en la activación de las crisis internas que acabaron convertidas en guerras.

Luego de la revolución cubana, el gobierno de John Kennedy impulsó la “Alianza para el Progreso” con la idea de que debía hacerse una revolución pacífica para evitar una revolución violenta. Esta política movió a las elites gobernantes a realizar reformas en el campo social, se construyeron miles de escuelas y se propuso la realización de reformas agrarias. Con la llegada de Richard Nixon vino la “política de seguridad nacional” que echó para atrás el reformismo y se concentró en contener el comunismo, multiplicando la represión, respaldando fraudes electorales y golpes de Estado. Años más tarde el presidente James Carter impulsó la política de respeto a los “Derechos Humanos”, con lo cual la democracia como paradigma empezó a tener vigencia; en ese contexto fue derrocado el dictador Anastasio Somoza por la “Revolución Sandinista” y el tratado Torrijos-Carter acordó entregar el canal a Panamá. Entonces vino la administración de Ronald Reagan que retornó a la política de contener la expansión comunista que, conforme a sus ideas, se estaba acercando a Estados Unidos. Tropas estadunidenses invadieron la isla de Granada y nació lo que se conoció como “guerra de baja intensidad” que tuvo a Centroamérica como escenario principal.

Al analizar estos giros desde una perspectiva histórica podemos apreciar que se trató de un juego de avances y retrocesos que movió a las elites y a las sociedades de los pequeños países centroamericanos en direcciones opuestas en un período de sólo 30 años. El efecto de esto fue devastador en la activación de contradicciones tanto dentro de los gobernantes como de los gobernados. Las causas estaban presentes en las realidades de ausencia de democracia y pobreza, pero ni los teólogos, ni los comunistas, ni los cubanos tenían tanta potencia como para ser detonadores de guerras.

Imaginemos lo que puede pasar si a las primitivas elites de una pequeña nación una gran potencia le dicta un día una política reformista, al segundo día le dice que debe reprimir, al tercer día le dice de nuevo que debe hacer reformas y al cuarto día le vuelve a decir que reprima. El resultado será que esa pequeña nación se dividirá profundamente y acabará en una guerra. Los conflictos no habrían alcanzado tanta intensidad sin la profunda división entre reformismo y autoritarismo que activaron las políticas estadunidenses al interior de estos países. Las administraciones de Kennedy y Carter tuvieron razón al impulsar reformas, pero los avances que éstas provocaban hicieron que las políticas de Nixon y Reagan se convirtieran en escaladas de represión que le permitieron a las oligarquías locales acusar de comunista y eliminar a cualquier opositor, incluso a quienes venían de sus propias filas. Esto radicalizó procesos de cambio que pudieron y debieron haber sido pacíficos. Fue así como quedó instalada en la región una polarización extrema que ha derivado en ingobernabilidad.

En la actualidad la bomba demográfica ya no abarca sólo a El Salvador, sino que ha crecido y cobrado carácter regional. Guatemala tiene hoy 16 millones de habitantes, Honduras nueve y El Salvador 6.5 millones. El problema es que ninguno de estos tres Estados del llamado Triángulo Norte es capaz de generar empleos, educar, brindar servicios y proveer seguridad para sus más de 30 millones de habitantes. Los grandes vacíos en las responsabilidades de los Estados tienen relación directa con los bajos niveles de recaudación fiscal y ésta es la causa principal de la inviabilidad de estos tres países. Esto no es un asunto ideológico, la debilidad institucional le permite a los ricos del Triángulo Norte vivir como reyes en un basurero. Las llamadas “maras” son una catástrofe social sin precedentes en el continente, no es crimen organizado como el que padecen otros países. En ningún otro lugar de Latinoamérica un problema social acabó convertido en una violencia criminal masiva tan feroz, porque en ningún otro lugar tienen las elites niveles tan altos de irresponsabilidad e insensibilidad.

Las guerras de los ochenta en la región centroamericana orientaron los flujos migratorios hacia Estados Unidos y en los últimos 20 años este país ha funcionado como la principal válvula de escape a la presión demográfica centroamericana. Algo similar al papel que jugaba Honduras con El Salvador, pero con la diferencia de que aquella migración campesina dejaba un beneficio indirecto para las elites que se limitaba a reducir la conflictividad por la tierra. La migración hacia Estados Unidos les deja un beneficio directo y de alta rentabilidad. Las remesas de los migrantes están modificando el carácter de las economías de la región y convirtiendo a los propios habitantes en producto de exportación. La migración no sólo reduce las responsabilidades de las elites en la atención a la pobreza, sino que la exportación de pobres los está volviendo más ricos. Conforme a los datos, desde 1998 para El Salvador y desde 2007 para Honduras y Guatemala, los tres países han recibido más de 130 mil millones de dólares en remesas y éstas crecen más cada año. La distorsión es tal que El Salvador es considerado un país de renta media a pesar de la violencia, del desempleo y de una economía que tiene muchos años de no crecer.


Teniendo en cuenta estos 130 mil millones de dólares en remesas recibidas en menos de 20 años, la pregunta que surge es: ¿por qué estos tres países se encuentran entonces en una situación tan grave? Las remesas comenzaron como una bendición, pero se han convertido en una maldición similar al efecto de la renta del petróleo en algunos países. La diferencia es que la renta de las remesas tiene unos costos humanos dramáticos. En El Salvador es casi imposible recuperar una economía productiva y Honduras y Guatemala van por el mismo rumbo, las remesas le están quitando estímulos a la inversión productiva y generando una falsa economía de servicios y consumo que depende totalmente de la exportación de personas.

Pero lo más grave es la relación que guardan las remesas con la violencia. Si en el terreno económico generan un falso progreso, en el terreno social provocan muerte. Una vez que éstas se vuelven dominantes para la economía, abren un fatal círculo vicioso en el que conectan migración, remesas, decrecimiento económico, destrucción de familias y comunidades, violencia y desempleo. Es decir, que estos países entre peor están, mejor les va económicamente a las elites, porque reciben más remesas resultado de que más gente emigra. No hay ninguna señal de que las elites económicas y políticas de estos países quieran sacar o sepan cómo sacar a sus países de este círculo vicioso. Esto es así porque se trata de grupos primitivos, poco ilustrados, socialmente insensibles, políticamente irresponsables, con propósitos fundamentalmente extractivos y sin visión estratégica.

La tragicomedia de la “guerra del futbol” fue una muestra de la escasa calidad intelectual de estas elites, pero se pueden encontrar muchas otras tragicomedias o tragedias insólitas en cualquiera de los tres países. El último golpe de Estado al estilo de los años cincuenta ocurrió en el año 2009 en Honduras cuando los militares sacaron al presidente en pijama del país. En enero de 1981 efectivos militares guatemaltecos asaltaron la embajada de España y quemaron con lanzallamas a 34 personas. En El Salvador Roberto d’Aubuisson, fundador del partido de la derecha ARENA, decidió matar al arzobispo Romero de un balazo en el corazón en plena misa durante el sacramento de la Eucaristía. Amigos de izquierda y derecha de otros países suelen decirme: “esas oligarquías son salvajes”, en ese sentido el calificativo de “repúblicas bananeras” no es peyorativo, sino descriptivo.

Durante la administración del presidente Obama hubo muchas deportaciones, pero al mismo tiempo luchó por una ambiciosa reforma migratoria que permitiera regularizar la situación de millones de migrantes. Su política fue compasiva frente a la tragedia de quienes huyen del Triángulo Norte y simultáneamente su gobierno impulsó planes para apoyar el fortalecimiento institucional y el combate a la corrupción. Los efectos de esta política se han hecho sentir con fuerza. En Guatemala un ex presidente fue extraditado, otro se encuentra preso junto a su vicepresidente y recientemente un ex ministro murió a tiros cuando enfrentó a policías que intentaban capturarlo. En El Salvador hay un ex presidente muerto mientras era procesado, otro se encuentra asilado, uno más guarda prisión y es bastante probable que dos ex presidentes más sean investigados. En Honduras hay un presidente procesado y miembros de una de las familias más ricas del país enfrenta cargos por narcotráfico en Estados Unidos. En Guatemala hay procesos abiertos por evasión fiscal contra grupos económicos poderosos y en El Salvador se conoce que hay investigaciones de ese tipo en marcha.


Tanto en Guatemala como en Honduras se han creado organismos externos para combatir la impunidad, mientras en El Salvador la Fiscalía General y la Corte Suprema de Justicia están recibiendo un fuerte apoyo norteamericano para que puedan actuar con independencia. Juzgar cada caso es irrelevante, lo central es que estas acciones sobre toda la región permiten ver claramente la intención de combatir la corrupción para forzar a un cambio en la calidad de las elites que no tiene orientación ideológica preferente, pues en los tres países hay golpes hacia la derecha y hacia la izquierda. Puede cuestionarse la eficacia del método, pero no el propósito. Para los efectos de este artículo, lo que interesa señalar es que bajo el gobierno de Donald Trump es bastante probable que venga un cambio similar a los giros contradictorios en la política estadunidense que generaron violencia y guerras en toda la región en los años ochenta.

El presidente Trump ha planteado construir un muro que cerraría la válvula de escape a la presión demográfica de la región, al mismo tiempo ha anunciado deportaciones masivas, impuestos a las remesas y erradicación de las “maras” en Estados Unidos expulsando a sus miembros a Centroamérica. En los últimos 12 años ha habido 187 mil 951 homicidios en Guatemala, Honduras y El Salvador, una cifra que en términos comparativos supera los 220 mil muertos que Colombia ha tenido en 50 años y coloca a la región como la más violenta del planeta. Los muertos continúan aumentando junto a la población que huye de la violencia. El número de homicidios deja claro que ya no estamos frente a un fenómeno migratorio motivado por razones económicas, sino frente a refugiados y población desplazada por la violencia y esto requiere atención humanitaria.


La deportación sistemática de delincuentes fue lo que llevó a las pandillas de Los Ángeles a Centroamérica, una vez allí éstas se multiplicaron por la pobreza y se volvieron más violentas por la incapacidad de los gobiernos para detener su avance. Ahora son un poder fáctico que controla territorios y somete población. Honduras provocó una guerra civil en El Salvador cuando hizo exactamente lo que pretende hacer Trump con Centroamérica, cerrar el paso y deportar masivamente. Esta política sería dar un bandazo de consecuencias fatales para toda la región. En los años ochenta México asumió el liderazgo para hacer contrapeso a la política de Ronald Reagan hacia Centroamérica, ahora además de ocuparse de sus propios problemas con la administración Trump, tendrá que lidiar también con la tragedia humanitaria del Triángulo Norte.

Por otro lado, se perfila una política ideológica en vez de una política pragmática en la relación con los gobiernos, si esto es así la polarización en Guatemala, Honduras y El Salvador crecerá y con ello la ingobernabilidad en países que apenas están aprendiendo a tolerar el pluralismo. Las políticas de fortalecimiento institucional y de lucha contra la corrupción podrían ser abandonadas o tomar un camino ideológico apoyando a las derechas contra las izquierdas. El resultado de esto será que los procesos actuales, en vez de ayudar a la madurez de las elites, contribuirán a que se abra un ciclo de venganzas y lucha por el control político ideológico del Poder Judicial. Exactamente lo mismo que ocurrió cuando se impulsaban reformas que luego se convertían en justificación para reprimir.

Las pequeñas naciones centroamericanas sufren con sólo que Estados Unidos no las voltee a ver. La administración Trump planea darles cuatro golpes simultáneos: reducir las remesas poniéndoles impuestos, cerrar la puerta a sus desesperados migrantes, deportar a centenares de miles de trabajadores y enviar a miles de pandilleros a países que ya están derrotados por la criminalidad. Es una tormenta perfecta, obviamente estos países no van a declararle la guerra a Estados Unidos como hizo El Salvador con Honduras en 1969, tendrán que tragarse sus problemas. Lo que viene es una implosión que le dará continuidad a la tragicomedia bananera, pero ahora se mezclarán en ésta el primitivismo, el egoísmo extremo y la ignorancia de las elites locales con la impiedad, el racismo y la irresponsabilidad del liderazgo de la gran potencia del norte.


Joaquín Villalobos
Ex jefe guerrillero salvadoreño, consultor en seguridad y resolución de conflictos. Asesor del gobierno de Colombia para el proceso de paz.

miércoles, 13 de enero de 2016

Migrantes cubanos partieron de El Salvador hacia Guatemala en tránsito a EE.UU.

El Salvador • 13 de enero, 2016



Desde El Salvador hasta México viajarán por tierra y una vez en territorio azteca deberán viajar a EE.UU. por sus propios medios y según la elección personal de cada uno.

Los autobuses salieron del aeropuerto de El Salvador a la 1.30 hora local (7.30 GMT) con 109 hombres y 71 mujeres, todos adultos, que a su llegada al país, dos horas antes, realizaron los trámites migratorios, incluyendo la presentación de su solvencia policial y una constancia de salud, como obliga la legislación salvadoreña.

Los gobiernos centroamericanos han puesto en práctica con este contingente un plan piloto que confían en que sea la solución definitiva para la salida de miles de migrantes cubanos varados en Costa Rica desde hace dos meses en su ruta hacia Estados Unidos.

A su llegada a El Salvador fueron recibidos por el canciller, Hugo Martínez; el procurador de los Derechos Humanos de El Salvador, David Morales, y personal de la Organización Internacional de Migraciones (OIM), quienes les prestarán ayuda para realizar los trámites migratorios y de aduanas.

Desde El Salvador hasta México viajarán por tierra siguiendo un trayecto organizado por la OIM y una vez en territorio mexicano deberán viajar a EE.UU. por sus propios medios y según la elección personal de cada uno.

Los cubanos tuvieron que costear los 555 dólares de este traslado desde Costa Rica a México, más 60 dólares en territorio salvadoreño, en concepto de gestiones migratorias.

El canciller salvadoreño destacó la “perfecta organización” con la que hasta el momento se está desarrollando el plan, desde su salida de Costa Rica, “gracias a la buena voluntad de los gobiernos de Centroamérica y el apoyo de la OIM, pendiente en todo momento”.

Además, agradeció la colaboración del país de salida, así como de Guatemala y México y la disposición a solventar el conflicto “a la mayor brevedad posible”.

El jefe de la diplomacia salvadoreña, que ofreció unas declaraciones a la prensa antes de la llegada del grupo de migrantes, así como el procurador de los Derechos Humanos de El Salvador y autoridades de la OIM destacaron que la operación está siendo un “éxito político y humanitario” de Centroamérica.

Desde el 15 de noviembre y hasta el 18 de diciembre, Costa Rica entregó 7,802 visas de tránsito especiales para los cubanos y los que saldrán este miércoles son los primeros que ingresaron al país.

La mayoría de los cubanos salió legalmente de su país vía aérea rumbo a Ecuador, y desde allí se movilizaron por tierra, aire y mar a través de Colombia y Panamá, hasta llegar a Costa Rica.

El plan piloto se inició en el aeropuerto internacional Daniel Oduber de la ciudad costarricense de Liberia, provincia de Guanacaste (Pacífico norte), con un vuelo que partió a las 22.30 hora local (4.30 GMT).

El próximo 18 de enero se celebrará una reunión técnica en Guatemala a la que asistirán representantes de los gobiernos centroamericanos, para valorar cómo ha salido el primer traslado y “rectificar lo que sea necesario para próximos viajes o continuar en la misma línea”.

Foto de portada: Ministerio de Relaciones Exteriores.

(Acan-EFE. Tomado de El Salvador)

martes, 1 de diciembre de 2015

Declaración del Gobierno Revolucionario

El Gobierno de la República de Cuba reitera su compromiso con una emigración legal, ordenada y segura, continuará garantizando el derecho a viajar y emigrar de los ciudadanos cubanos y de regresar al país, según los requerimientos de la legislación migratoria

30 de noviembre de 2015 23:11:00

Desde principios del mes de noviembre, se ha creado una compleja situación como resultado del arribo a Costa Rica, en números crecientes, de ciudadanos cubanos, procedentes de varios países latino­ame­ri­canos, con la intención de emigrar a los Estados Unidos.

Varios miles de cubanos que salieron le­galmente de Cuba y entraron de igual for­ma a un primer país de destino, desde donde iniciaron su recorrido irregular, se encuentran en estos momentos en una si­tuación ilegal en Centro y Sudamérica, con destino a la frontera de México con los Estados Unidos.

Esta emigración irregular se articula a través de redes de tráfico de personas que operan en la región, responsables de actos de violencia, extorsión, vejaciones y otros delitos de que son víctimas los cubanos en su intento por llegar a los Estados Unidos, después de un peligroso recorrido de no menos de 7 700 kilómetros y de cruzar ilegalmente ocho fronteras.

El Gobierno de la República de Cuba manifestó su preocupación y se ha mantenido en contacto con los países implicados en busca de una solución rápida y adecuada, como se señaló en la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores del pa­sado 18 de noviembre.

La posición de nuestro país sobre este asunto fue claramente expresada durante la reunión de los ocho países que componen el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), realizada el 24 de noviembre en El Salvador, y a la que fueron invitados, además, México, Ecuador, Colombia y Cuba. Allí, se abogó por una solución integral a esta situación y se denunció la manipulación del tema migratorio cubano por parte de los Estados Unidos.

Todos estos países reclamaron la adopción de medidas enérgicas e inmediatas para evitar los flujos migratorios ilegales por sus territorios y se pronunciaron contra la política de “Pies Secos-Pies Mojados”, el Programa de Parole para Profesionales Mé­dicos Cubanos y la Ley de Ajuste Cu­bano, que estimulan con fines políticos la emigración ilegal, insegura y desordenada desde Cuba y son discriminatorias contra los emigrantes latinoamericanos y caribeños, permanentemente deportados y víctimas de abusos, separación de familias y la violación de sus derechos humanos, especialmente de las niñas y niños no acompañados, por parte de las autoridades estadounidenses.

El incremento en el número de ciudadanos cubanos que, habiendo salido legalmente al exterior, tratan de arribar a territorio estadounidense después de transitar de manera irregular por naciones de América Latina y el Caribe, se asocia a especulaciones totalmente infundadas de que, como resultado del restablecimiento de las relaciones diplomáticas y el diálogo entre Cuba y los Estados Unidos, podrían eliminarse los privilegios migratorios de que gozan los cubanos en ese país, en virtud de las políticas ejecutivas y la legislación vigentes.

Desde hace décadas, en los Estados Uni­dos están en vigor la llamada política de “Pies Secos-Pies Mojados” y la Ley de Ajuste Cubano, que conceden a los ciudadanos de Cuba un tratamiento migratorio preferencial que no se le aplica a ninguna otra persona en el mundo, lo cual los alienta a intentar llegar de manera irregular al territorio estadounidense, con la certeza de que serán admitidos de forma automática e inmediata.

Ello se basa en un enfoque excepcional, politizado y discriminatorio respecto a los inmigrantes de las demás naciones de la región y del mundo, que además es incongruente con la existencia de relaciones di­plomáticas, el proceso de diálogo en curso entre Cuba y los Estados Unidos e incompatible con el anunciado cambio de política hacia la isla.

Hay que recordar que el gobierno de los Estados Unidos históricamente ha utilizado su política migratoria como un arma contra la Revolución, y alentado la emigración desde Cuba con fines políticos, lo cual ha provocado pérdidas de vidas humanas, secuestros de naves y aeronaves, la comisión de otros actos delictivos violentos, la ocurrencia de crisis migratorias y el robo de cerebros.

Está demostrado que las motivaciones de la emigración cubana son fundamentalmente económicas, como ocurre en la ma­yoría de los países emisores de emigrantes del mundo.

En enero de 2013, Cuba anunció la actualización de su política migratoria, que incluyó facilitar los viajes de sus ciudadanos al exterior, como parte de la implementación de los Lineamientos de la Política Eco­nó­mica y Social aprobados por el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba y refrendados por la Asamblea Nacional del Poder Popular. La aplicación de estas medidas migratorias ha transcurrido de manera normal.

En los últimos tres años, casi medio millón de cubanos han viajado a otros países por asuntos particulares, lo que representa un crecimiento del 81 % en relación con el período 2010-2012. Los principales destinos son los Estados Unidos, México, Panamá, España y Ecuador. Estos viajes han sido en su mayoría salidas temporales para visitar a familiares, trabajar por un período o realizar otras actividades.

En este contexto, la migración de profesionales cubanos del sector de la salud cons­tituye una preocupación para el país. Es­pecialidades tan importantes como anestesia, cirugía general, terapia intensiva, cardiología, pediatría, neurocirugía, nefrología, obstetricia y ginecología, ortopedia y traumatología, neonatología, entre otras, han sido seriamente afectadas por la salida no planificada de personal médico vital.

Para adquirir todas las habilidades y co­nocimientos que demanda el desarrollo de la ciencia actual en estos profesionales altamente especializados, se requieren años de estudio y experiencia laboral, por lo que es imposible lograr su formación en corto tiempo.

El gobierno de los Estados Unidos, que despojó a Cuba de la mitad de sus médicos en los primeros años de la Revolución, es­tableció en el 2006, durante la Pre­sidencia de George W. Bush, el Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, úni­co de su tipo en el mundo, dirigido a dañar los programas de cooperación médica internacional de nuestro país y a privar de estos recursos humanos vitales a Cuba y a las naciones receptoras que tanto los necesitan.

Tiene el perverso objetivo de promover el abandono por parte de profesionales de la medicina cubana de sus misiones en otros países, facilitando activamente su emigración mediante el uso de sus embajadas para alentarlos a ello.

También, las facilidades que ofrecen va­rios países, especialmente clínicas privadas, a personal de la salud cubano propiciaron el asentamiento de fuerza calificada en el exterior y se han detectado redes que se dedican a la selección y financiamiento de la salida de nuestros profesionales.

Desde el triunfo de la Revolución, ha sido una prioridad del gobierno de Cuba garantizar altos niveles en los servicios de salud al pueblo cubano, a la que se dedican importantes recursos humanos y materiales.

El sistema de salud en Cuba es universal, gratuito y accesible a toda la población, a pesar de las limitaciones económicas que enfrentamos, que se agravan por las privaciones que causa el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos.

Ante la necesidad de garantizar a nuestro pueblo un servicio de salud eficiente y de calidad, así como mitigar las afectaciones que hoy se producen como consecuencia de la política migratoria selectiva y politizada de los Estados Unidos hacia Cuba y la creciente contratación no planificada de médicos cubanos en otros países, se ha decidido aplicar las regulaciones establecidas en el Decreto 306, del 11 de octubre de 2012, para las salidas al exterior por asuntos particulares de profesionales médicos de diferentes especialidades que realizan actividades vitales en los servicios de sa­lud a la población y en la actividad científico-técnica.

Esto no significa que los médicos especialistas no puedan viajar o residir en el exterior, sino que se analizarán las fechas de salida del país, teniendo en cuenta el relevo de cada profesional, para propiciar un ordenamiento laboral que garantice la accesibilidad, calidad, continuidad y estabilidad del funcionamiento de los servicios de salud.

El Ministerio de Salud Pública está responsabilizado con la implementación de es­ta regulación, la cual será efectiva a partir del 7 de diciembre de 2015.

Se reitera que los profesionales de la salud que han salido del país bajo la política migratoria en vigor, ya sea por interés económico, familiar o profesional, incluyendo aquellos que han sido víctimas de políticas engañosas que los llevaron a abandonar sus misiones y su país, pueden reincorporarse al sistema de salud cubano, si así lo desean, y se les garantizará una ubicación laboral similar a la que tenían con anterioridad.

Por otra parte, como una contribución al ordenamiento del flujo migratorio actual y a solicitud de numerosos gobiernos de la región, el gobierno de la República de Ecua­dor ha decidido restablecer el requerimiento de visado para los ciudadanos cubanos que viajen a ese país, medida que anunció el 26 de noviembre y se hizo efectiva el 1 de diciembre de 2015.

Otros países de tránsito han declarado que adoptarán medidas para asegurar el cumplimiento de sus leyes, proteger sus fronteras, reprimir enérgicamente las re­des de tráfico de personas y el crimen organizado.

Como ha reiterado en numerosas ocasiones y planteó nuevamente, sin resultados, durante la ronda de conversaciones migratorias sostenida el pasado 30 de noviembre en Washington, el Gobierno de la República de Cuba demanda, una vez más, la eliminación de la política de “Pies Secos-Pies Mo­jados”, del Programa de Parole para Pro­fesionales Médicos Cubanos y de la Ley de Ajuste Cubano, que son la causa de fondo de la emigración ilegal, el tráfico de emigrantes y la entrada irregular a los Estados Unidos de ciudadanos cubanos que viajan legalmente al exterior; en violación de la letra y el espíritu de los acuerdos migratorios suscritos por ambos países.

Esto sería coherente con el contexto bilateral actual, favorecería los intereses nacionales de ambas partes y contribuiría a normalizar las relaciones migratorias entre Cuba y los Estados Unidos.

El Gobierno de la República de Cuba reitera su compromiso con una emigración legal, ordenada y segura, continuará garantizando el derecho a viajar y emigrar de los ciudadanos cubanos y de regresar al país, según los requerimientos de la legislación migratoria, si así lo desean.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Embajada de Ecuador en La Habana extenderá horarios para atender a cubanos

27 noviembre 2015 | 


La cónsul de Ecuador en Cuba, Soraya Encalada, habla hoy, viernes 27 de noviembre de 2015, durante una rueda de prensa en la embajada de Ecuador en Cuba. Comentó que la posición de su Gobierno no es obstruir los viajes, sino “prevenir el tráfico de personas”. Foto: Ernesto Mastrascusa/ EFE

El Consulado de Ecuador en La Habana extenderá sus horarios de trabajo para poder otorgar visados lo antes posible a cubanos que habían comprado pasajes rumbo al país andino antes de anunciarse la necesidad de visa para ingresar a esa nación, anunció hoy la cónsul Soraya Encalada.

“Se han simplificado los procedimientos para que sean más efectivos y rápidos”, explicó la cónsul a la prensa en la Embajada de Ecuador de La Habana, donde se había congregado un grupo de cubanos con boletos comprados para viajar a ese país a partir del 1 de diciembre, fecha en que deben portar visa.

Con la reforma constitucional de 2008, Ecuador levantó la exigencia de visa de turismo para los ciudadanos de todos los países que quisieran ingresar a su territorio por un período de hasta 90 días. La excepción a los cubanos se produce a raíz de la situación generada en Costa Rica, donde unos cuatro mil viajeros de la isla vieron interrumpido su tránsito hacia Estados Unidos.

La cónsul explicó que la exigencia de visa de turismo “12-x” para los cubanos se debe a la situación migratoria en la frontera entre Costa Rica y Nicaragua.

En una reunión la pasada semana, países de la región acordaron tomar medidas para contener el flujo migratorio estimulado por la política estadounidense que promueve la emigración irregular de los cubanos. El objetivo de la medida de Ecuador, aseguró la funcionaria, es “desestimular el tráfico de personas”.

Aclaró que los requisitos para lograr la visa se han simplificado, de manera que los cubanos ahora tendrán que rellenar un formulario online con sus datos personales y demostrar que tienen una solvencia económica de unos 400 dólares por mes de estancia, como ocurre con otras embajadas en Cuba.

“Ya estamos tramitando varias solicitudes. Estamos trabajando con un lapso (…) casi inmediato”, indicó la cónsul, quien aclaró que los visados cuestan 30 dólares y se obtienen por un máximo de 90 días, con posibilidad de entradas múltiples.

Como consecuencia de esa medida, cubanos con los pasajes ya comprados acudieron a la embajada a pedir una solución a esa situación.

Según explicó la cónsul, el reembolso o cambio de fechas del pasaje es una decisión que depende de las aerolíneas, ya que “los gobiernos no pueden interferir en las decisiones comerciales de las compañías”; pero sí dijo tener constancia “no oficial” de que las aerolíneas están dispuestas a colaborar.

En la actual circunstancia, un funcionario de Copa han dicho a EFE que los cubanos que han reservado billetes para viajar a Ecuador pueden optar por cambiar la fecha, el destino del vuelo previsto o pedir el reembolso del boleto ya comprado, aunque en ambos casos la aerolínea les cobrará un recargo.

El empleado de Copa también recalcó que el billete tiene vigencia por un año y es reembolsable, alternativa que ha sido adoptada ya este viernes por muchos de los cubanos que habían planeado viajar como turistas a Ecuador y ahora requieren de un visado que deben solicitar.
Declaraciones del Embajador

El embajador de Ecuador en Cuba, Edgar Ponce, aseguró este viernes que la Embajada de Ecuador en La Habana “no cumple un papel” en la devolución de boletos aéreos que fueron adquiridos por ciudadanos cubanos para viajar a Ecuador.

“La Embajada no cumple un papel en la compra y venta de pasajes, pues la solución más óptima es que la devolución sea canalizada con las respectivas agencias de turismo y con las compañías aéreas correspondientes en las que se adquieren los pasajes”, dijo Ponce a la agencia pública ecuatoriana, Andes, vía Skype.

A consideración del diplomático, “la solución es que las agencias o las compañías aéreas procedan a la devolución de la compra de los pasajes”.

Copa Airlines, Taca y Tame son algunas de las compañías que operan las rutas entre Quito, Guayaquil y La Habana en ambas direcciones.

En el caso de la aerolínea ecuatoriana Tame, Ponce señaló que se espera establecer contacto con la gerencia de la empresa pública para buscar una solución al tema de los pasajes.

El funcionario explicó que en esta jornada ofreció información a los ciudadanos sobre la exigencia de la visa a los turistas de origen cubano y reiteró que la decisión del gobierno ecuatoriano es “precautelar una salida que, a veces, se hace indiscriminada”.

La víspera el vicecanciller ecuatoriano Xavier Lasso anunció la medida de solicitar visado a los ciudadanos oriundos de la isla caribeña que pretendan viajar a Ecuador en calidad de turistas y argumentó que este fue un compromiso adoptado el martes último del Sistema de Integración Centroamericana + 4, -Cuba Ecuador, Colombia y México asistieron como invitados- para encontrar una solución a los cubanos que permanecen en Costa Rica.

El embajador Ponce reiteró que a partir de ahora los interesados deberán solicitar una visa (12-X) por la vía digital a través del sitio www.consuladovirtual.gob.ec, que ya ha sido habilitado y ha recibido alrededor de 350 solicitudes.

Entre los requisitos, tendrán que demostrar solvencia económica con certificados de cuentas bancarias con un fondo igual a un salario mínimo vital de Ecuador que equivale a 334 dólares, por cada mes de permanencia en el país.

“La Cancillería ecuatoriana se ha comprometido en facilitar el trámite a través de abreviar el proceso que se realiza informáticamente”, reiteró.

La visa por 90 días tendrá un costo de 30 dólares y una vez que sea otorgada, los beneficiarios deberán dirigirse a la oficina consular para que le sea impresa la visa en su pasaporte y puedan viajar a su destino.
(Con información de las agencias EFE y Andes)

Costa Rica apoya decisión de Ecuador de pedir visa a los cubanos

Escrito por EFE

El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís.

El Gobierno de Costa Rica expresó su apoyo y agradecimiento a Ecuador por la decisión que tomó hoy de exigir visa a los cubanos a partir del 1 de diciembre.

El Gobierno de Costa Rica expresó su apoyo y agradecimiento a Ecuador por la decisión que tomó hoy de exigir visa a los cubanos a partir del 1 de diciembre, pues considera que esto ayudará a controlar los flujos migratorios irregulares por tierra hacia Estados Unidos.

«Me siento satisfecho y agradezco al Gobierno de Ecuador por esta medida, que forma parte de un conjunto de otras medidas que serán anunciadas en próximos días», declaró hoy a los periodistas el presidente costarricense, Luis Guillermo Solís.

En la actualidad hay cerca de 4 000 cubanos varados en Costa Rica en su ruta hacia Estados Unidos, unos 2 700 de ellos se ubican en albergues donde reciben atención humanitaria, ya que el Gobierno de Nicaragua les prohibió la entrada a su territorio.

Todos ellos llegaron a Costa Rica de manera irregular desde Panamá, por lo que el Gobierno costarricense les ha entregado visas de tránsito temporal.

Según Solís, Ecuador es «uno de los países más importantes en este proceso», pues por allí estaban ingresando vía aérea miles de cubanos para iniciar su travesía por tierra y mar hasta Estados Unidos a través de Ecuador, Colombia, Centroamérica y México.

«Esto nos permite tener medidas de control de los flujos migratorios, en aras de garantizar la protección de los derechos humanos y el adecuado tratamiento de las personas migrantes», aseguró Solís.

El mandatario también destacó que esto ayudará a combatir el tráfico de personas en la región.

Costa Rica negocia con 8 países salida a crisis con cubanos




Costa Rica anunció que ha intensificado los diálogos técnicos bilaterales iniciados desde el 25 de noviembre, para buscar espacios de colaboración que permita una salida a la crisis de casi 4 mil cubanos que están varados en su territorio, ante la negativa de Nicaragua de cerrarle su frontera sur.

Los países con los cuales el gobierno de Costa Rica dialoga son México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Panamá, Colombia, Ecuador y Cuba; países ubicados en la ruta de cubanos que inicia desde su propio país y termina en Estados Unidos, destino migratorio de ellos.

“Los contactos técnicos tienen como objetivo analizar las diferentes opciones que, con la disposición de los diferentes gobiernos, se estarían considerando para facilitar a la población migrante cubana continuar hacia su destino final que es Estados Unidos”, indicó la Directora General de Migración y Extranjería, Kathya Rodríguez.

Los contactos iniciaron el miércoles, un día después de que el gobierno sandinista estropeara un posible acuerdo regional sobre una salida del problema, en una reunión en San Salvador de cancilleres del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) con homólogos de Cuba, Ecuador, Colombia y México.

Lea también: Costa Rica busca salida de cubanos

Como anunció el Canciller Manuel González tras su regreso al país, existe la voluntad de los países, pero que serán las acciones bilaterales las que irán indicando la ruta necesaria para dar una repuesta ordenada a esta situación, generada tras la decisión de Nicaragua de cerrar su frontera al paso de las personas cubanas.

“Costa Rica reafirma que no dejará varados ni desamparados, a los migrantes cubanos en Costa Rica, sellando nuestro compromiso de protección apegados a los tratados internacionales”, volvió a recordar el Ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro,

Desde que Nicaragua cerró el paso a cubanos por la frontera con Costa Rica, la tarde del 13 de noviembre, se han acumulado cerca de 4 mil ciudadanos de la isla que emigran a Estados Unidos aprovechando la Ley de Ajuste Cubano, la cual les concede beneficios migratorios.

El presidente Luis Guillermo Solís, ha dicho que ante la negativa nicaragüense de permitirles el paso, la crisis humanitaria tardaría semanas en resolverse.

El mandatario no descarta visitar los albergues donde se ubican 3,000 de los casi 4 mil cubanos que se han quedado con visa extraordinaria de tránsito en este país.

“En qué condiciones, en cuánto tiempo y en qué número (se dará el traslado de los cubanos), son los detalles que estamos afinando”, dijo Solís el miércoles.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Cubanos en Costa Rica: a medio camino de un incierto viaje (+ Videos) (+Fotos)

Escrito por Sayli Sosa Barceló Fotos y videos:Tomados de Internet Categoría: Relaciones Estados Unidos Cuba 

En lo adelante, mi amigo, que es el protagonista de este relato, se llamará JP. Me ha pedido que no publique su nombre y he accedido porque, a fin de cuentas, la que narra no es su historia. O sea, sí que la es: la ha vivido en carne y nervios, pero la comparte con otros muchos y, como el hambre, repartida toca a más. En definitiva no es una historia, sino las historias.

Ahora en Peñas Blancas y La Cruz, dos pueblitos de la frontera entre Costa Rica y Nicaragua, hay más de 3 000 cubanos a la espera de una decisión que nadie sabe cuál será. JP es uno de ellos.


En San Salvador, a estas horas, los cancilleres de Centroamérica tratan de hallar una vía para que esos hombres, mujeres, niños y niñas, lleguen al destino que escogieron sin más sobresaltos que los ya sufridos. Mientras espera que las noticias le den buenas noticias, JP me cuenta los azares del último mes.

"Llegué a Ecuador el día 1ro. de noviembre, a las 9:30, en un vuelo directo de la aerolínea Tame. En el aeropuerto a mi hermano que es médico no le preguntaron casi nada, a mí me hicieron muchas preguntas. Eran las normales, yo estaba preparado, las repetían para ver si cambiaba de versión. Nos recogió un amigo de un amigo. En total éramos cuatro.

"El hombre enseguida nos presentó un coyote, pero no me cuadró el precio: 1 650 por cada uno hasta Puerto Obaldia. Ya sabía la experiencia de un primo y no acepté la primera oferta. Nos fuimos a comer con el coyote, mas no tranzamos. Al regreso al hostal acordamos seguir solos.

"Les dije a los demás 'claven el money que nosotros no vinimos a pasear ni a dormir'. Eran las 10:00 de la noche y salimos para la calle. Cogimos un taxi hasta Tulcán, en la frontera con Colombia. Nos cobraron 100.00 dólares por los cuatro.

"A las 2:30 am estábamos llegando y nos pararon unos retenes de Ecuador. Bajaron a mi hermano y se lo llevaron a un lado. A los cinco minutos vino y nos dijo, 'oye están pidiendo 100.00 por cada uno pa' seguir'. Fuimos para donde estaban y les dijimos que no teníamos ese dinero. Y uno de ellos dijo que si revisaba el maletín sabía que encontraría más, que no éramos turistas, sino que intentábamos cruzar y que o pagábamos o nos metíamos la noche completa ahí.

"Hicieron virar al taxi. Le pagamos y uno de ellos mismos llamó a otro. Estábamos a dos kilómetros de Tulcán. En lo que llegaba el taxi nos preguntaron si alguien nos llevaba y dijimos que no. 'Ustedes están locos', nos dijo, y después nos explicó qué debíamos hacer.

"Eran como las 3:00 am cuando llegó el taxi y nos fuimos para la terminal, porque las busetas para Colombia salían a eso de las 7:00 o 8:00 de la mañana. Llegamos a la terminal y nos tiramos en el piso.

"Cerca de las 6:30 am vimos a un viejo que cambiaba dinero y nos estafó. Nos ganó más de 20.00 pesos a cada uno. Le preguntamos cómo se podía pasar la frontera y nos presentó a un tipo que se dedica a eso. Ahí todo el mundo se conoce. Ese coyote nos montó en un carro y se puso a llamar por teléfono.

"A esa hora yo tenía un sueño tremendo, pero había que tener los ojos open por si cualquier cosa. El tipo estuvo 30 minutos parado hasta que lo llamaron. Salió y se metió en un callejón; había dos carros y nos dijeron, dos en cada uno, pero le dije que no, los cuatro juntos, y así hicimos. Los maletines iban en el otro.

Vea qué dijo Nicaragua:

"Se pusieron a dar vueltas, a llamarse por teléfono, y en una de esas el chamaco se persignó, aceleró, luego se persignó otra vez y dijo 'bienvenido a Colombia'.

"Estábamos en Ipiales, nos llevó a una cuartería y llegó el chofer del otro carro, que era el jefe, un muchacho como de 30 años. Empezamos a hablar. Metió una muela que pa´ qué. Me enamoró, vaya. Me dijo que nos llevaba hasta Medellín por 600.00 cada uno y allá me entregaba con una mujer que conocía un lanchero, que nos cruzaría a Panamá, por 600.00 dólares más. Bueno, la muela del loco me la salto, le dije que queríamos salir de ahí rápido.

"Eso fue el día 2 de noviembre a las 10:30 de la mañana. Me dijo 'ok duerman', nos dio desayuno y nos mandó a hacer almuerzo. Dormimos porque estábamos muertos. ¡Ah! me compró una línea de teléfono.”

— ¿El coyote?

— Sí, y a las 12:10 del mediodía llama y me dice JP, prepara que nos vamos.

"Nos montó en el carro y salimos; a los 15 minutos parqueó al lado de un camión estacionado en la orilla de la carretera y dijo: 'entren'. Tiró dos cajas de pomos de agua y una jaba con frutas. En eso llegó otro carro con dos nepalíes que se unieron a nosotros. Te juro que yo hablo más inglés que ellos.

"El camión estaba forrado con lona y cargado de sacos de cebo de vaca. Salimos como a la 1:00 de la madrugada y estuvimos dando rueda una hora y media más o menos. A los 10 minutos empecé a vomitar. Aquel olor era insoportable.

"En el camino a cada rato paraban el camión: la policía. Teníamos que escondernos debajo del cebo de vaca. Valió la pena, ningún retén nos descubrió. Te cuento esto rápido, pero estuvimos 20 horas dando rueda. A las 2:30 de la mañana paró el camión, pensamos que era por la policía otra vez, pero se demoraba y se demoraba. Y sacamos una conclusión: el tipo estaba durmiendo.

"A las 6:30 am arrancó y al ratico nos dice, 'listo parcero, listo'. Bajamos directo para un carro ligero. Luego, ya estábamos en Cali. Nos condujo hasta una casa muy maltrecha, donde había más cubanos. Ahí no estuvimos mucho tiempo; como a las 12:00 volvieron a decir vamos. Y otra vez sin almorzar.

"Tomamos una buseta a Medellín y ahí empezó el chucho de los retenes. En el primero nos pararon, pidieron cédula y tuvimos que bajar. Le dimos 20.00 dólares y seguimos. En el próximo pagamos 50.00. Los siguientes dos 100.00. El último pidió 200.00, pero le dimos 100.00, por cada uno.

"Se puso feo el camino, muchas lomas y el chofer iba a mil, adelantaba en las curvas, te confieso que me dio mucho miedo. A eso de las 9:00 pm llegó la guagua aquella a Medellín, tremenda ciudad. Fuimos para la casa de una mujer, nos bañamos, cominos y al otro día por la noche nos fuimos para Necoclí.

"En ese lugar nos bajaron de la guagua como a las 6:00 de la mañana, y fuimos corriendo para el monte; hasta cercas electrificadas tuvimos que cruzar. Después de andar en el medio de la selva aquella llegamos a la costa y ahí nos recogió una lancha.

"Se suponía que iríamos hasta Puerto Obaldia, pero nos dejaron antes, en una loma donde salieron unos negritos y hubo que pagarles 40.00 dólares para que nos guiaran. Llegamos a playa La miel, eso ya es tranquilidad, es Panamá, y ahí vimos por primera vez a cerca de 300 cubanos que andaban en las mismas.

"Las autoridades panameñas nos tomaron los datos y al otro día, en lancha, por fin conocimos Puerto Obaldia. Estuvimos tres días allí, y el 8 de noviembre cogimos la avioneta hasta Ciudad Panamá. En el aeropuerto solo demoramos 20 minutos. Salimos a la terminal y a las 5:30 de la tarde estábamos montados en una guagua rumbo a Paso Canoas. Llegamos allí a las 2:00 am del día 9 y el 11 Costa Rica dijo que no daría visas y ahí empezó todo esto."

El gobierno tico, finalmente, sí concedió visas temporales a los cubanos que en Paso Canoas interrumpieron el tráfico y exigieron continuar el viaje. El domingo 16, en Peñas Blancas, 800 emigrantes violentaron el puesto fronterizo con Nicaragua y fueron repelidos por la fuerza. El estado nica se niega a dejarlos entrar a su territorio, rumbo al Norte, donde están convencidos de que lograrán una vida mejor.

Desde entonces el número ha ido creciendo. De 1 917 el domingo, eran 2 500 el viernes. Hoy se estiman sean 3 100. Han sido acogidos por las autoridades ticas, y socorridos por la población de la zona y la Cruz Roja.

"Estoy en una escuela y nos dieron colchones y comida, pero hay gente en parques, iglesias. Esto es un pueblo que se llama La Cruz, a 20 kilómetros de la frontera. Aquí la gente nos apoya, hay, incluso, una señora que nos lava la ropa gratis, aunque siempre le damos algún dinerito."

JP está a medio camino de su sueño y ha gastado 3 000 dólares en el intento.

Así abordó el asunto Costa Rica.

Continuarán trabajando para resolver situación de migrantes cubanos en Costa Rica

REUNIÓN SICA+4 EN EL SALVADOR

En el encuentro, que contó con la presencia del canciller Bruno Rodríguez Parrilla, se rechazó la Leyde Ajuste Cubano y otras políticas conexas que incitan a la migración ilegal hacia Estados Unidos


25 de noviembre de 2015 00:11:01

SAN SALVADOR.—Los países miem­bros del Sistema de In­te­gración Centroamericana, a los que se sumaron Cuba, Ecuador, Colom­bia y Mé­xico, coincidieron este martes aquí durante la reunión SICA+4 en continuar trabajando para encontrar una solución al problema de los migrantes cubanos que permanecen en Cos­ta Rica.

Los asistentes coincidieron en la necesidad de buscar una solución integral al problema, “que no son esas 2 000 o 3 000 personas, sino las medidas unilaterales que se toman para incentivar la migración de na­cionales de un país”, dijo el canciller salvadoreño Hugo Martínez, cu­yo país acogió las cita en calidad de presidente pro témpore del SICA.

También trascendió la importancia de encontrar una salida a la situación de los cubanos en Costa Rica, cu­ya cifra es cercana a los 3 000.

El diplomático salvadoreño precisó que este conflicto no se incentiva en los países de origen y tránsito, sino en el de destino, Estados Unidos.

Los cubanos tratan de llegar a ese país que aplica medidas particulares que desafortunadamente no han sido tomadas para migrantes de la región centroamericana, dijo en referencia a la Ley de Ajuste Cu­bano que crea una vía expedita para los nacidos en la Isla a la residencia en Es­tados Unidos.

Precisó que su país exigirá con todas sus fuerzas que se respeten también los derechos de los migrantes salvadoreños y centroamericanos en general. 

Respecto al cuello de botella que se ha generado durante las pasadas semanas en Costa Rica, donde permanecen cerca de 3 000 cubanos, el canciller salvadoreño dijo que los países implicados abordarán el asun­to de acuerdo con sus respectivas legislaciones.

En ese sentido, señaló que se de­be respetar el principio de autodeterminación de cada nación, que tiene la potestad de reservarse el derecho de admitir o no a estas personas en su territorio.

Durante los encuentros de este martes en San Salvador, la delegación nicaragüense mantuvo la postura que ha defendido desde la pa­sada semana, cuando limitó la en­trada a su país de cerca de 2 000 cu­banos provenientes de Costa Rica por considerarlo una violación a su soberanía y a las leyes migratorias vi­gentes.

Una declaración oficial leída por la Coordinadora del Consejo de Co­municación y Ciudadanía, Ro­sario Murillo, sostiene que el gobierno ni­caragüense “ratifica su posición de no prestarse a legitimar políticas ilegales que causan daño, su­fri­miento, y pérdidas económicas a se­res humanos, familias enteras, go­biernos y pueblos de Cuba y la región”.

Añade que Estados Unidos “tie­ne la responsabilidad de corregir y cambiar esta situación, aceptando, de una vez por todas, con realismo y seriedad, un nuevo tiempo, de diálogo y respeto, en las relaciones con América Latina y el Caribe”.

El canciller de Costa Rica, Ma­nuel González, destacó las buenas intenciones mostradas por Cu­ba, Colombia, Ecuador y Mé­xico, que se sumaron en horas de la tarde a los países integrantes de ese organismo.

González dijo que “urge” buscar una salida coyuntural inmediata pues el problema sigue al interior de las fronteras costarricenses, mientras continúa aumentando el número de cubanos que llegan hasta allí con el objetivo de continuar su paso hacia EE.UU.

Por su parte, la viceministra de Movilidad Humana de Ecuador, Ma­ría Landázuri, recordó a la AFP que al amparo de la legislación in­ternacional “dentro de las soluciones que se podría dar a los cubanos no se puede contemplar la creación de un corredor humanitario”, pues “ello aplica únicamente en situaciones de guerra o conflicto armado y este no es el caso”.

RECHAZO A LA LEY DE AJUSTE CUBANO

Un cable de Prensa Latina señala que la reunión del SICA más Cuba, México, Ecuador y Colombia rechazó unánimemente la Ley de Ajuste Cu­bano y otras normativas conexas como la política de pies secos-pies mojados y el Programa de Parole para Profesionales Médicos Cuba­nos, que estimulan la emigración ilegal hacia Estados Unidos.

Los ministros manifestaron mu­cho respeto a la posición de la Isla, que considera que estas personas son víctimas de la politización del te­ma migratorio por parte del go­bierno de los Estados Unidos.

Añade que en la cumbre denominada SICA+4 hubo un consenso para trabajar en la lucha contra el tráfico ilegal y la trata de personas.

Los diplomáticos de Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Belice, Panamá y República Do­mi­nicana, El Salvador como anfitrión y como invitados

Cuba, Colombia, Ecuador y México, convergieron en que cada nación adoptará, dentro de sus respectivas leyes, medidas pa­ra reducir la cifra de migrantes ile­gales.

Cuba reiteró que los ciudadanos que hayan salido legalmente del país y cumplan con la legislación mi­gratoria vigente tienen derecho a retornar, si así lo desean.

La reunión extraordinaria se realizó a puertas cerradas en el Salón Oficial del aeropuerto internacional Oscar Arnulfo Romero, localizado a unos 45 kilómetros al sur de esta capital.

martes, 24 de noviembre de 2015

Concluye reunión del SICA; fuertes críticas a la Ley de Ajuste Cubano

24 noviembre 2015 | + | 




Los cancilleres de los países que integran el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) cerraron sin un acuerdo conjunto su reunión extraordinaria celebrada en El Salvador, país que preside ese organismo, en la que abordaron la situación de los cubanos varados en Costa Rica.

Según informó el canciller salvadoreño Hugo Martínez al concluir el encuentro, cada país anunciará “unilateralmente” las medidas que tomarán en relación a los inmigrantes cubanos y reafirmó que los países del SICA -–Belice, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana- acordaron respetar el “principio de autodeterminación” de esas naciones.

“Los escenarios de salida tendrán que ver con las decisiones soberanas que cada país tome, pero hemos expresado el deseo de resolver el problema específico que está teniendo Costa Rica en este momento”, dijo Martínez.

Desde las nueve de la mañana cancilleres de 12 países –participaron como invitados México, Colombia, Cuba y Ecuador, que se unieron al cónclave a partir del mediodía -, se encontraron en un hotel del costero municipio de San Luis Talpa, cercano al aeropuerto internacional monseñor Óscar Romero, 44 km al sureste de San Salvador.

Según Prensa Latina, por la parte cubana asistió el Canciller Bruno Rodríguez Parrilla,quien constató el respeto de los representantes a la posición de la Isla, que considera que estas personas son víctimas de la politización del tema migratorio por parte del gobierno de los Estados Unidos, de la Ley de Ajuste Cubano y, en particular, de la aplicación de la llamada política de pies secos-pies mojados.

El canciller de Costa Rica, Manuel González, admitió a los periodistas en uno de los recesos del encuentro que la estadounidense Ley de Ajuste Cubano es un “imán” que atrae a la migración de la isla caribeña hacia Estados Unidos -país que no participó en la reunión-, y dijo que la solución al problema migratorio actual está “más allá de la región”.

“Hemos coincidido también en la inconveniencia de la Ley de Ajuste Cubano que tiene los Estados Unidos desde 1966, que es precisamente lo que motiva ese tipo de migraciones, lo que convierte a Estados Unidos en un imán que atrae ese tipo de migraciones”, señaló en declaraciones a un canal televisivo desde San Salvador.

El canciller costarricense afirmó que “el problema debe atacarse desde la estructura”, es decir, la política estadounidense que estimula la emigración ilegal desde la isla.

Según los trascendidos, el debate en el encuentro fue más allá de la discusión de la situación de los cubanos en la zona fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua, al abordar la problemática de la migración ilegal por Centroamérica, y los asistentes coincidieron en que la situación creada no es responsabilidad de Cuba.

El vicecanciller nicaragüense, Dennis Moncada recordó la responsabilidad de los Estados Unidos en el aliento de una migración insegura, indigna, desordenada e ilegal, que afecta a Cuba y que está afectando ya a la región centroamericana.

“El gobierno de Nicaragua ratifica su posición de no prestarse a legitimar políticas ilegales que causan daño, sufrimiento y pérdidas económicas a seres humanos, familias enteras, gobiernos y pueblos de Cuba y la región”, expresó el nicaragüense.

“Nuestra posición de país es invariable, como corresponde con nuestro compromiso de buen gobierno, que responde a nuestro pueblo, garantizando una Nicaragua segura, que contribuya, como ha venido contribuyendo, a la seguridad de la región centroamericana”, añadió.

Moncada achacó este problema migratorio a Estados Unidos y afirmó que el Istmo carece de recursos económicos para facilitar, por su territorio, el tránsito de los migrantes cubanos, varados en Peñas Blancas, frontera norte de Costa Rica.

“Nuestros países no cuentan con los recursos para enfrentar esta nueva amenaza a nuestra seguridad nacional, sobre todo, si tomamos en cuenta que el desorden migratorio incrementa los riesgos de presencia y acciones terroristas en nuestra región, considerando el creciente tránsito de migrantes ilegales de África y otros continentes”, dijo el vicecanciller.

Agregó: “Nuestros presupuestos nacionales, como sabemos, han tenido y tienen que asumir con escaso, irrisorio, apoyo internacional, la lucha contra el narcotráfico, y el cuido de la seguridad de los mismos Estados Unidos”.

La ministra de Movilidad Humana de Ecuador, María Landázuri, dijo a la AFP que según las políticas internacionales la creación de un corredor humanitario no aplica en esta situación porque solo es posible en situaciones de guerra o conflicto armado.

Ante esta realidad apeló a promover un “diálogo abierto y colaborativo” y tomar acciones para permitir el paso de los migrantes de manera que cada país aplique sus leyes en su territorio, pero al mismo tiempo garanticen la seguridad e integridad de los migrantes.

Ante una pregunta de Prensa Latina, el canciller salvadoreño Hugo Martínez criticó a Estados Unidos por establecer medidas que incentivan y “favorecen la emigración de cubanos” mientras los migrantes de otros países centroamericanos son deportados.

“Todos los países expresamos y coincidimos que el factor que detona esa emigración está afuera de los países que estuvimos en la reunión de ahora... Son medidas hasta cierto punto discriminatorias ante otros inmigrantes, no se aplican a los inmigrantes centroamericanos… No estamos de acuerdo con ninguna medida extraterritorial, se llame esta embargo comercial o medida de carácter migratorio”, dijo.

El experto cubano Jesús Arboleya, en declaraciones al diario digital Progreso Semanal,reconoció que las opciones para solucionar esta situación son extremadamente complejas y aseguró la dificultad para los gobiernos reunidos en El Salvador pudieran establecer un corredor humanitario para el traslado de emigrantes ilegales a lo largo de América hasta llegar a Estados Unidos, pues “según lo establece la política de pies secos / pies mojados, los cubanos también son ilegales hasta que pisan suelo norteamericano”.

Se trata de un canal ilegal, pero no solo para cubanos, sino para el resto de los migrantes, añadió. Por otro lado, es de suponer que Estados Unidos hará todo lo posible para que no se apruebe esa medida: sería un enorme grupo de migrantes cubanos que llegarían a su frontera con una gran visibilidad mediática a los cuales, según su ley, tendrían que dejar entrar de un golpe; llevan implícitamente una denuncia a la Ley de Ajuste Cubano frente al resto de Latinoamérica.

En palabras de Arboleya, la lógica indica que “se trate de evitar ese flujo migratorio, y para eso no hay otra alternativa que la concertación de los gobiernos reunidos, y Estados Unidos va a estar presionando en eso. Recordemos que este no es un problema exclusivo de los cubanos, sino de todos los emigrantes ilegales de América Latina, que se complica en el caso de los cubanos por el hecho de que son los únicos que son aceptados en caso de llegar a la frontera”.

Infografía: Progreso Semanal
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