"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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viernes, 13 de julio de 2018

De la prensa… habla Martí

Por Jose Martí 

«Y corría anteayer un rumor doloroso, desvanecido hoy, por fortuna, con justísimo contento de los que estiman el decoro de la libertad. En el seno de las instituciones libres, donde es el primer derecho del hombre conocerse y serlo, toda libertad racional está garantizada por sí misma, toda idea justa lleva en sí misma su realización. Es entre nosotros, mal que pese a los que holgaran de que se les diese el bello derecho de las víctimas, enteramente libre la manifestación de los pensamientos por la prensa.» (Artículo en Revista Universal, México, 12 de junio de 1875. Obras completas. Tomo 6. Páginas 230 a 231).

«Abierta está la prensa; libre es, y así acaba de ejercerse, el derecho de acusación a los actos del gobierno: libre el derecho de reunir al pueblo y explicarle forma mejor que la actual para desenvolver sus derechos y asegurar y afirmar su prosperidad y ventura nacientes. ¿Por qué ha de acudirse a medios que manchan con sangre, cuando no se han empleado los medios que ilustran con el derecho? ¿Por qué ha de venir la revolución que mata hombres, cuando no se ha empleado la revolución que brota ideas? ¡Así serían acreedores al reconocimiento de la patria los que en su primera era de paz la detienen, la ensangrientan y la perturban?» (Obras Completas. Página 231).

(…) «No es el oficio de la prensa periódica informar ligera y ­frívolamente sobre los hechos que acaecen, o censurarlos con mayor suma de afecto o de adhesión. Toca a la prensa encaminar, explicar, enseñar, guiar, dirigir; tócale examinar los conflictos, no irritarlos con un juicio apasionado; no encarnizarlos con un alarde de ­adhesión tal vez extemporánea, tócale proponer soluciones, madurarlas y hacerlas fáciles, someterlas a consulta y reformarlas según ella; tócale, en fin, establecer y fundamentar enseñanzas, si pretende que el país la respete, y que conforme a sus servicios y merecimientos, la proteja y la honre.

(…) Tiene la prensa periódica altísimas misiones; es la una explicar en la paz, y en la lucha fortalecer y aconsejar; es la otra hacer estudio de las graves necesidades del país, fundar sus mejoras, facilitar así la obra a la administración que rige, y ya que tantas graves cuestiones preocupan en una nación que asciende de una situación vacilante y anómala, a la de tierra dueña y libre, ayude la prensa periódica a los que gobiernan, señalando y presentando estudiadas las cuestiones que han menester más seria y urgente reforma. La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante; es proposición, estudio, examen y consejo». (Artículo en Revista Universidad de México, 8 de julio de 1875. Obras Completas. Tomo 6. Página 263).

«Una es la prensa, y mayor su libertad, cuando en la república segura se contiende, sin más escudo que ella, por defender las libertades de los que las invocan para violarlas, de los que hacen de ellas mercancía, y de los que las persiguen como enemigas de sus privilegios y de su autoridad. Pero la prensa es otra cuando se tiene enfrente el enemigo. Entonces, en voz baja, se pasa la señal. Lo que el enemigo ha de oír, no es más que la voz del ataque.

(…) Eso es Patria en la prensa. Es un soldado. Para el adversario mismo será parco de respuestas, y en vano se le querrá atraer a escaramuzas inútiles porque cada línea de los periódicos de la libertad es indispensable para fundarla: aún el adversario hallará en nosotros más bálsamo que acero. El arma es para herir, y la palabra para curar las heridas. Pero en nuestro campo no reconocemos adversario. Nuestra virtud nos escuda, y nos envolvemos en ella». (Artículo A nuestra prensa. Patria. Nueva York, 14 de marzo de 1892. Obras Completas. Tomo 1. Páginas 322 a 323).

jueves, 21 de junio de 2018

El “taller” sobre Tejido Social, Redes y Organizaciones, en la Universidad de la Habana.


Por Orestes Martí

En su libro “Un curso paralelo” (Nuestros abuelos canarios III), el Presidente de la Coordinadora Internacional TESORO, Roberto Domínguez Lima, escribió: “La historia de la Informática, ciencia que como es sabido, se ocupa del tratamiento automatizado de la Información, se remonta al año 3500 a. J.C., cuando en Babilonia se inventó el “Ábaco”, instrumento que servía para representar números en el sistema decimal y para contar. 

Ese período de tiempo, que algunos autores gustan llamar “la Prehistoria de la Informática”, lo sitúan hasta el año 1940, cuando Konrad Zuse desarrolló la calculadora V2 que después pasó a llamarse “Z2”. 

Una gran parte de los especialistas coinciden en dividir cronológicamente a la Informática en seis etapas que, partiendo de la prehistoria mencionada, abarca posteriores períodos que identifican con las “generaciones” siguientes: Primera, de 1941 a 1952; Segunda, de 1953 a 1964; Tercera, de 1965 a 1971; Cuarta, de 1972 a 1981 y Quinta, de 1982 hasta nuestros días.”

Sobre el desarrollo de la Informática, las redes sociales y el tejido social que las emplea y que al mismo tiempo son emisores de contenido, trató el reciente “taller” celebrado en la Universidad de La Habana, impulsado por las redes sociales integradas “Martianos” y Educación, Ciencia y Cultura”, así como por la Red Social Territorial “TESORO de Cuba”.



Tania Izquierdo. Coordinadora General del Proyecto MEDIPUB.






Rosa Meneses Albisu Campos (Cuba y Puerto Rico son…) y Omar Ríos (Coordinador General de la Red Social Territorial TESORO América Central y el Caribe)



Belkis Yaisí Zulueta (Coordinadora General de la Red Social Integrada de Educación, Ciencia y Cultura) y Javier López Fernández (Coordinador General de la Red Social Integrada Martianos)




Hay que remarcar que la actual Coordinadora Internacional TESORO tuvo sus orígenes en la creación y puesta en marcha del Sistema Auto-HERMES, un esfuerzo para acceder a la Internet cuando a Cuba se le impedía y que sólo pudo materializarlo en el año 1996.



Hubo también un momento de recordación al papel jugado por el Ingeniero Luis Carrasco y los inicios del Centro de Investigaciones Digitales de la UH (1), la creación de la primera computadora cubana (CID 201) y el apoyo brindado años más tarde por Carrasco a Domínguez para la obtención de una CID 201-B para desarrollar algunos trabajos que condujeron a la creación del Servicio Auto-HERMES.

Auto-HERMES quedó registrado años más tarde en el Centro Nacional de Derechos de Autor (CENDA) de la República de Cuba con el número de Registro 06746–6746.

En un mensaje dirigido a algunas personas que se dedican a infundir el miedo a la presencia en las redes sociales, el Presidente de TESORO aseveró: “no hay que tener miedo a estar presente en las redes sociales, hay que tener miedo a no saber estar en ellas”.

(1) En junio de 1969, surgió en la Universidad de La Habana el Centro de Investigaciones Digitales (CID), con el objetivo de diseñar y construir una computadora digital cubana. Representaba un enorme desafío, que solo pocos países desarrollados habían logrado materializar por entonces. Se creó un pequeño colectivo, fundamentalmente a partir de alumnos y profesores de la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría (CUJAE), encabezado por el ingeniero Luis Carrasco, que fue el primer director y con la decisiva participación del ingeniero Orlando Ramos, que fue el diseñador principal de la computadora CID 201

martes, 19 de junio de 2018

Fidel y la libre expresión

3 AGOSTO, 2011 DE LA PUPILA INSOMNE

Por Omar Pérez Salomón

Uno de los términos más utilizados para agredir a la Revolución Cubana es el de la libre expresión. A lo largo de más de 50 años se ha empleado sin tener en cuenta el contexto y las condiciones en que se ha desarrollado la Revolución.

Me pregunto si la Revolución en sí misma no ha significado para jóvenes, niños, ancianos, mujeres, obreros, campesinos, intelectuales y artistas, acceso y posibilidades en todos los órdenes espirituales y también en el orden material, que hubieran sido cercenadas para la inmensa mayoría de ellos bajo el capitalismo subdesarrollado que ha sido el destino de los países que forman el entorno de Cuba.

En medio de un incremento de la lucha ideológica frente al imperialismo norteamericano y sus aliados europeos, y de los debates que se producen a nivel de toda la sociedad cubana, los invito a reflexionar acerca de algunas ideas del líder de la Revolución Cubana Fidel Castro, sobre la libre expresión.

“Permítanme decirles en primer lugar que la Revolución defiende la libertad; que la Revolución ha traído al país una suma muy grande de libertades; que la Revolución no puede ser por esencia enemiga de las libertades; que si la preocupación de alguno es que la Revolución vaya a asfixiar su espíritu creador, que esa preocupación es innecesaria, que esa preocupación no tiene razón de ser.

“La Revolución tiene que comprender esa realidad y, por lo tanto, debe actuar de manera que todo ese sector de artistas y de intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentre dentro de la Revolución un campo donde trabajar y crear y que su espíritu creador, aún cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tenga oportunidad y libertad para expresarse, dentro de la Revolución.

“La Revolución no puede pretender asfixiar el arte o la cultura cuando una de las metas y uno de los propósitos fundamentales de la Revolución es desarrollar el arte y la cultura, precisamente para que el arte y la cultura lleguen a ser un real patrimonio del pueblo”.

Junio de 1961

“Mi concepto de la prensa libre es que los medios masivos de divulgación, la prensa, la radio, la televisión deben ser propiedad del pueblo, y no propiedad de individuos particulares. Ese es nuestro concepto.

“En nuestro concepto, los periódicos y los medios masivos de divulgación pertenecen al pueblo. Y debe existir la más amplia libertad para que el pueblo utilice esos medios a favor de los intereses de su causa, en la crítica dura de todo lo que está mal hecho. Creo que mientras más crítica y autocrítica exista dentro del socialismo, eso es lo mejor. Esa es mi opinión.

“Usted habla de minoría. Yo no veo ninguna minoría en Cuba, porque la minoría de Cuba se fue para Miami. Ellos tienen allá sus periódicos, sus revistas, sus estaciones de radio y lo tienen todo. La mayoría se quedó en Cuba, y esa mayoría es la que tiene las estaciones de radio, la televisión y los periódicos”.

Octubre de 1977

“¿Por qué no nos atrevemos a decir que no puede haber democracia, libre opción ni libertad real en medio de espantosas desigualdades, ignorancia, analfabetismo total o funcional, ausencia de conocimientos y una falta asombrosa de cultura política, económica, científica y artística a las que solo pueden acceder exiguas minorías, incluso dentro de los países desarrollados, inundado el mundo por un millón de millones de dólares de publicidad comercial y consumista, que envenena a las masas con ansias de sueños y deseos inaccesibles, que conduce al despilfarro, la enajenación, y la destrucción implacable de las condiciones naturales de la vida humana?”.

Enero de 2003

“Si usted llama libertad de prensa al derecho de la contrarrevolución y de los enemigos de Cuba a hablar y a escribir libremente contra el socialismo y contra la Revolución, calumniar, mentir y crear reflejos condicionados, yo le diría que no estamos a favor de esa ‘libertad’. Mientras Cuba sea un país bloqueado por el imperio, víctima de leyes inicuas como la Helms-Burton o la Ley de Ajuste Cubano, un país amenazado por el propio Presidente de Estados Unidos, nosotros no podemos dar esa ‘libertad’ a los aliados de nuestros enemigos cuyo objetivo es luchar contra la razón de ser del socialismo.

“En esos medios “libres”, ¿quién habla? ¿De qué se habla? ¿Quién escribe? Se habla lo que quieren los dueños de los periódicos o de las emisoras de televisión. Y escribe quien ellos deciden. Usted lo sabe bien. Se habla de “libertad de expresión”, pero en realidad lo que se defiende fundamentalmente es el derecho de propiedad privada de los medios de divulgación masiva.

“Nosotros no andamos con hipocresías de ninguna índole al hablar de la “libertad” de la prensa europea. Nosotros soñamos con otra libertad de prensa, en un país educado e informado, en un país que posea una cultura general integral y pueda comunicarse con el mundo. Porque quienes temen el pensamiento libre no educan a los pueblos, no les aportan, no tratan de que adquieran el máximo de cultura, de conocimientos históricos y políticos profundos, y aprecien las cosas por su valor en sí, y porque saquen conclusiones de sus propias cabezas. Para sacar las cosas de sus propias cabezas, deben poseer los elementos de juicio necesarios.

“¿Van a hablar de “libertad de expresión” en países que tienen un 20 o un 30 por ciento de analfabetos totales, y un 50 por ciento de analfabetos funcionales? ¿Con qué criterio, con qué elementos incluso, opinan, y dónde opinan? Si cuando mucha gente culta e inteligente quiere publicar un artículo, no hay manera de que salga a la luz, lo ignoran, lo aplastan, lo desacreditan. Se han convertido esos grandes medios en instrumentos de manipulación.”

Septiembre de 2006

“La OEA debiera saber que hace rato no formamos parte de esa iglesia, ni compartimos su catecismo. Partimos de posiciones diferentes. Si hablamos de libertad de expresión, debemos recordarle que en nuestro país no se reconoce la propiedad privada sobre los medios de comunicación. Fueron siempre los propietarios de estos los que determinaron qué se escribía y quiénes escribían, qué se transmitía o no, qué se exhibía o no. Los analfabetos y semianalfabetos no pueden hacerlo, y durante cientos de años, en tanto reinó el colonialismo y se desarrolló el sistema capitalista desde que fue inventada la imprenta, las cuatro quintas partes de la población no sabían leer ni escribir, ni existía la educación gratuita y pública.

“En este hemisferio los pobres jamás tuvieron libertad de expresión, porque nunca recibieron la educación de calidad y los conocimientos eran reservados únicamente para las élites privilegiadas y burguesas. No culpen ahora a Venezuela, que tanto ha hecho por la educación después de la Revolución Bolivariana, ni a la República de Haití, abatida por la pobreza, las enfermedades y catástrofes naturales, cual si esas fuesen las condiciones ideales para la libertad de expresión que proclama la OEA”.

Mayo de 2009

jueves, 14 de junio de 2018

No es posible callar

Por Aurelio Alonso
Premio Nacional de Ciencias Sociales 2013

Pienso que no es posible callar ante este escándalo que pretende cerrar un prolongado hostigamiento institucional contra el periodista Fernando Ravsberg. 

Las palabras recientes de Raúl en la clausura de esta semana de intenso intercambio que dio inicio a los trabajos de la Comisión Constitucional destacaban la importancia de la unidad (“ha sido siempre el arma de la Revolución”) en la difícil coyuntura actual, pero me resisto a creer que la decisión que trasunta una simple incongruencia de trámites en la renovación de las credenciales de Ravsberg sea un corolario extraído de manera burocráticamente (y diría que disparatada) de esta justísima exhortación. 

No voy a decir que soy imparcial, pues, como Esteban Morales, tampoco yo recuerdo haber leído un solo artículo de este periodista que no me agrade o me motive a pensar, ni que me parezca enemigo, por su filo crítico y lamento que en lugar de atacársele sistemáticamente no se aprovechen mejor sus probadas aptitudes de periodista, y su compromiso con Cuba, con la Cuba que vive que es la que sigue resistiendo en busca de encaminar su averiada transición socialista. ¿Será que “algo está podrido en Dinamarca?” 

Tampoco se trata de compartir todo lo que dice y los compañeros que lo aclaran hacen bien, para reforzar el criterio de que no compartir un punto de vista no es motivo para borrarlo. Personalmente, lo que se dice “todo”, no lo comparto por anticipado con nadie. La duda es algo que aprendí de Marx. Pero diré también que comparto más de lo que leo en Ravsberg que de la mayoría de los que he visto criticarlo; no es un dato importante pero es mi derecho decirlo.

Entendí de alguno de sus adversarios la sugerencia (sin elementos probatorios, como de costumbre) de que sus críticas hacen parte de los planes estadunidenses contra Cuba. No sé si será así. Lo que no me cabe duda es que estas muestras de intolerancia el enemigo sí que las capitaliza. 

En las preguntas que CubaSi formuló ayer al CPI, el funcionario respondió que Ravsberg tiene 60 días, prorrogables con 30 más, para hacerse residente cubano, pero elude responder sobre la nueva acreditación solicitada por él desde abril; parecería hablar desde de un departamento de inmigración y no de prensa internacional. 

Finalmente, de la unidad quiero recordar que ya en la primera aventura de los comunistas en el poder, la de la Rusia revolucionaria, se puso de manifiesto su enorme importancia, pero también que se diferenciaron muy pronto dos maneras de lograrla: una a partir de la unificación de voluntades, de propósitos, de criterios muchas veces en debate (la que caracterizó a Lenin), y otra eliminando a quienes no pensaran igual (implantada por Stalin).

Felicito a Silvio por su rápida reacción, revolucionaria y sin rodeos, como es su costumbre, poniendo Segunda cita también a la disposición de Cartas. 

No obstante no pierdo la esperanza de que la solución positiva aparezca. 

Sería penoso que el comienzo de la novena legislatura del Poder Popular quedara saludado con este despropósito. 



miércoles, 13 de junio de 2018

Declaraciones del Centro de Prensa Internacional sobre la situación del periodista Fernando Ravsberg

Cubasi - Miércoles, 13 Junio 2018 11:21



A propósito de las reacciones generadas en algunos sitios web por el presunto “cierre de la corresponsalía” del periodista Fernando Ravsberg en La Habana, CubaSí le realizó dos preguntas sobre el tema al Centro de Prensa Internacional.

Cubasí: En las redes sociales el periodista Fernando Ravsberg ha comentado que el Minrex ha cancelado su acreditación en La Habana. Coménteme al respecto. 

CPI: El periodista Fernando Ravsberg trabajó durante los últimos tres años y siete meses como corresponsal permanente en Cuba para un periódico digital español. 

Dicho diario no le renovó su contrato ni solicitó su reacreditación para el presente año 2018. Por tal razón expiró su acreditación permanente como periodista extranjero ante el Centro de Prensa Internacional.

Es falso que el Centro de Prensa Internacional le haya retirado su acreditación; fue el medio de prensa para el que estaba acreditado quien tomó la decisión de no reacreditarlo. 

Por otra parte, el Centro de Prensa Internacional no tiene relación alguna con el blog personal del periodista que obviamente no es un medio de prensa extranjero acreditado en el país.

El periodista solicitó acreditarse entonces para otros dos medios españoles, lo cual está bajo consideración como corresponde a cualquier solicitud de apertura de una corresponsalía de un nuevo medio de prensa extranjero en Cuba.

Cubasí: ¿Es verdad como él asegura que está en trámites de ser expulsado del país?

CPI: El periodista Fernando Ravsberg, al estar casado con una ciudadana cubana puede tramitar su residencia permanente en nuestro país, si así lo desea. No es verdad que al no ser reacreditado esté siendo expulsado del territorio nacional. Como cualquier periodista extranjero residente temporal en el país, al concluir sus funciones dispone de un plazo de 60 días hábiles, prorrogables por 30 más, para hacer los arreglos necesarios para actualizar su estatus migratorio.

jueves, 7 de junio de 2018

Cuba tendrá periódicos en colores tras inicio de reconversión poligráfica

Junio 7, 2018
Escrito por Cubadebate


El poligráfico habanero posee máquinas que datan de la década del 80 del siglo pasado. / Foto: Fernando Medina Fernández / Cubahora.

Con el propósito de lograr un menor tiempo fabril, mejor distribución y periódicos en cuatricromía (en colores), desde el pasado 3 de mayo se ejecuta en la unidad empresarial de base (UEB) Gráfica Villa Clara un proceso de reconversión tecnológica.

El esfuerzo forma parte de un programa integral, que se prevé supere el año de duración, y que abarcará el resto de las entidades participantes en el proceso de edición, producción y distribución de la prensa en el país.

Esta primera etapa es la más compleja, pues la UEB Gráfica La Habana, al detenerse la de Villa Clara, ha asumido un alto volumen de impresión –al que tenía, se le suma el de la región central– correspondiente a las tiradas de Granma, Juventud Rebelde, Trabajadores y los periódicos provinciales del centro de la Isla.

El poligráfico habanero posee máquinas que datan de la década del 80 del siglo pasado, para las que ya no se fabrican piezas de repuesto y, de ejecutarse, resultaría muy complejo y costoso sustituirlas.

Este proceso ha impactado negativamente en la distribución de la prensa en el centro y el occidente de Cuba, por la demora del proceso de impresión en las condiciones descritas y la complejidad extra de transportar los periódicos a través de distancias mucho más largas. En el caso específico de la Isla de la Juventud, la suspensión de los vuelos debido al deterioro del clima ha influido en el retraso de los periódicos.

Al interior de los medios de prensa se han tomado medidas organizativas, como adelantar los horarios de cierre, en tanto el Grupo Empresarial Correos de Cuba mantiene los aseguramientos necesarios para, en la medida de lo posible, garantizar la transportación y la llegada a los territorios de destino en los plazos razonables.

No obstante, debido a las irregularidades anteriormente señaladas, hasta tanto no concluya dicho proceso de reconversión tecnológica, se pueden producir afectaciones en el servicio de entrega de la prensa a los suscriptores estatales y particulares, y en su comercialización a la población.

Todos los periódicos mantendrán sus niveles de tiradas y su frecuencia de circulación durante el proceso inversionista.

jueves, 9 de noviembre de 2017

Nota informativa del Diario Granma

Atendiendo a errores cometidos en el cumplimiento de sus responsabilidades, la Dirección del Partido decidió liberar como director del periódico Granma al compañero Pelayo Terry Cuervo


9 de noviembre de 2017 00:11:55

Atendiendo a errores cometidos en el cumplimiento de sus responsabilidades, la Dirección del Partido decidió liberar como director del periódico Granma al compañero Pelayo Terry Cuervo.

Hasta tanto se designe al nuevo director, asume estas funciones, desde su cargo, el actual subdirector Oscar Sánchez Serra.

martes, 18 de abril de 2017

La ley de prensa que viene… dicen

Rachel D. Rojas • 18 de Abril, 2017


LA HABANA. Los periodistas en Cuba sabemos que viene una ley de prensa, o de medios. Lo sabemos, no solo porque se ha anunciado el desarrollo de una política de comunicación, que por lo general termina convertida en Ley —aprobada por la Asamblea Nacional—, o en Decreto-Ley —aprobado por el Consejo de Estado—. También lo intuimos, porque varios hechos acontecidos en los últimos meses han puesto en evidencia más que nunca la falta que le hace a nuestro gremio una norma que regule y proteja nuestro ejercicio.

Hemos sido testigos de la detención de un grupo de periodistas en Guantánamo tras el paso del huracán Mathew, no explicada por parte de las autoridades; de inmensas faltas al respeto desde redes sociales entre colegas; de sartas de posts en blogs que le restan al debate principal y estimulan las divisiones; de posiciones excluyentes de miembros de la presidencia de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) hacia otros periodistas; de sanciones y separaciones de cargos; y sobre todo de nuestra incapacidad de sobreponernos como gremio a las meras discrepancias en el orden personal para poder hablar detenidamente sobre los destinos de nuestra profesión.

Estos sucesos nos han removido como grupo profesional, pero lejos de alentarnos a la resolución de conflictos y al establecimiento de reglas que valgan para todos, nos van separando en “bandos” más bien ridículos, cuando no totalmente desacertados para proteger nuestro periodismo.

Mientras todo esto ocurre, solo algunos trabajan en la realización de la Ley, y desde hace un tiempo se hicieron cotidianas las reuniones del Vicepresidente Primero Miguel Díaz-Canel tanto con la presidencia de la UPEC como con periodistas de distintos medios provinciales del país. Según la información publicada sobre el contenido de estos encuentros, se pueden identificar tres puntos en los que el dirigente ha demostrado mayor interés: 1. Autonomía económica y mecanismos de financiamiento de los medios; 2. Política informativa y secretismo; y 3. Rol de los jóvenes.

También desde finales de 2015 se realizó un taller para directivos de la prensa cubana “con el objetivo de compartir experiencias en torno a la gestión de medios públicos en Cuba y Latinoamérica”. La orientación del Partido Comunista (PCC) a la UPEC es, como se ha anunciado, crear un modelo de prensa:

“La gestión de los medios públicos es uno de los contenidos transversales del año lectivo del Instituto, y su tratamiento en los cursos, talleres y diplomados del centro está encaminado a satisfacer un llamado hecho por el Partido a través del primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel: que la UPEC trabaje en la construcción de un modelo de prensa cubano”.

Dicha intención se vio reiterada recientemente con la Proclama de la UPEC para el próximo congreso de periodistas, a celebrarse este año: “Tenemos por delante la urgente tarea de cambiar el modelo de prensa para responder a reclamos históricos de los profesionales y de la sociedad y, a la vez, dar respuesta a los profundos cambios culturales y tecnológicos que vive hoy la comunicación en la era de la Internet y las plataformas sociales”.

Pareciera que el tiempo, cometer una y otra vez los mismos errores, no nos hubiera enseñado nada. Y el diálogo, en pos de identificar retos comunes y llegar a acuerdos concretos, puede aportar mucho más en las actuales circunstancias que la confrontación.

Grandes pendientes

Nuestro contexto mediático, más que necesitar, demanda una regulación sobre nuestras prácticas profesionales. Lejos de pensar la ley como medida que cohibiese el pleno ejercicio de la prensa, es ya evidente que su ausencia debilita la independencia del ejercicio, que en un Estado solo quedaría reconocida mediante una herramienta jurídica que disponga sus términos.

De lo contrario, son muchas las preguntas que quedan en el aire: ¿Quiénes pueden ser agraciados con una acreditación oficial? ¿Qué criterios determinan este otorgamiento? ¿Quién regula el acceso a las fuentes oficiales? ¿Cuál es la información pública? ¿Cuáles son los límites del secreto de Estado? ¿Quién censura palabras, reportajes completos, programas de televisión, la aparición de personas o la sola mención de un tema? ¿Cómo se decide esto sin que quede a merced de la arbitrariedad? ¿Quiénes son representados por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC)? ¿Quién representa a los periodistas cubanos que no pertenecen a la UPEC? ¿Los medios no estatales tienen derecho a existir? ¿Cuál sería el papel del Partido Comunista con relación a los medios? ¿Son alternativos todos los medios privados, o viceversa? ¿Bajo qué términos y/o condiciones es correcto que un periodista colabore con varios medios? ¿Cuáles son las vías de financiamiento “correctas” para los medios en Cuba? ¿Los periodistas que colaboran con medios extranjeros o privados lo hacen solamente por motivos económicos? ¿Los periodistas que trabajan en medios estatales están siempre de acuerdo con la política editorial de éstos? Y, sobre todo, ¿por qué no se discute abiertamente con todos los implicados la política de comunicación en la que desde hace tanto tiempo se trabaja?

Desde el mundo teórico se han hecho en Cuba importantes aportes. Julio García Luis, profesor de muchas de las generaciones de periodistas y comunicadores cubanos que hoy conforman el gremio, insistía en que la falta de referente desde las sociedades que han intentado el camino del socialismo “ha dejado el campo para que el modelo liberal pueda vestirse a su antojo como emanación del sentido común y del derecho natural a la libertad de conciencia y expresión”. Pero, claro, también dice que el socialismo no ha sido capaz de crear un modelo de prensa superior.

¿Cómo es posible que una sociedad empeñada en ser más justa no pueda generar un sistema de prensa capaz de asumir a plenitud sus funciones? El periodismo, escribió también Julio, no tiene un sello político o ideológico a priori, sino que se lo impone la clase o grupo que hace uso de él.

Nunca llegó a fraguar modelo alguno en las experiencias revolucionarias anteriores a la cubana. Hoy el gran desafío para nuestro proyecto reside precisamente en que, como tantas otras cosas, habrá que fundar también una pauta que integre la historia de la prensa revolucionaria cubana con su funcionalidad en los nuevos escenarios por los que actualmente transita el país, que la haga evolucionar; y que defina si desdichadamente la prensa cubana será solamente reconocida en los medios estatales, o que la amplíe.

Por demás, como explica la periodista Rosa Miriam Elizalde en su tesis doctoral, “sin una nueva política de comunicación social, resulta imposible fortalecer el consenso social para ejecutar las profundas transformaciones socioeconómicas que encara el país”. En su investigación, la doctora identifica “la inexistencia de un pensamiento y actuación estratégica e integral en materia de comunicación” como problema esencial de la sociedad cubana en esta materia.

A nadie pasa por alto las deficiencias del sistema cubano de prensa hoy, precisamente por eso la construcción de un modelo, de una política, de una ley, no debería efectuarse de espaldas a la mayoría del gremio profesional al que le incumbe. En un ámbito donde la materia prima es la información, solo la metodología para conformar y discutir ese documento rector es en sí misma incoherente.

La falta de servicios públicos y canales de participación y acceso popular siempre será un problema en cualquier sistema mediático. La falta de transparencia para con sus propios profesionales, también.

Progreso Semanal/ Weekly autoriza la reproducción total o parcial de los artículos de nuestros periodistas siempre y cuando se identifique la fuente y el autor.

jueves, 16 de marzo de 2017

Gerardo Hernández Nordelo: «Por una prensa que responda al momento que vive la Revolución»

Durante las actividades por el Día de la Prensa, los periodistas villaclareños pudieron compartir con el Héroe de la República de Cuba, Gerardo Hernández Nordelo.


Gerardo le comentó a Pedro Martínez Pírez el placer que le daba escucharlo por radio mientras estaba en prisión. (Foto: Leslie Díaz Monserrat).



Sobre los retos de la prensa en los tiempos actuales habló Gerardo Hernández Nordelo, Héroe de la República de Cuba, quien sostuvo un breve encuentro con los profesionales del gremio villaclareño que hoy conmemoran otro aniversario del Periódico Patria.

Hernández Nordelo aseguró que transcurren tiempos diferentes, “pues las nuevas tecnologías hacen que la información circule con una rapidez tremenda”. En este escenario se destinan una gran cantidad de recursos para tergiversar nuestra realidad.

“Pero no podemos darles oportunidades—apuntó—. El reto es grande, pero si fuimos capaces de vencer en Cuito Cuanavale, en Girón, llevar educación y salud a los rincones más apartados del mundo, cómo no seremos capaces de tener una prensa que responda al momento que vive la Revolución, que se mueva con la inmediatez que el pueblo necesita y que diga las verdades como son y sin pelos en la lengua. Claro, sin prestarnos al juego del enemigo, bateando con nuestros propios instrumentos”.

Gerardo también recordó la labor del pueblo villaclareño en la Campaña por la Liberación de los Cinco y reiteró su agradecimiento. “Siempre que pasemos por aquí tendremos que agradecer al pueblo”, concluyó.


Los periodistas tuvieron el honor de homenajear al Che y sus compañeros de lucha mediante la ceremonia del cambio de flores. (Fotos: Ramón Barreras).


Durante la ceremonia se reconoció la trayectoria de Rolando González Reyes (Roland), el caricaturista del suplemento humorístico Melaíto quien obtuvo el Premio Provincial de Periodismo por la Obra de la Vida Roberto González Quesada.

Temprano en la mañana los periodistas de la provincia fueron a rendirle tributo al Che y sus compañeros de lucha. En dicho Complejo Escultórico tuvo lugar el acto oficial en el cual se reconoció la trayectoria de Rolando González Reyes (Roland) el caricaturista del suplemento humorístico Melaíto quien obtuvo el Premio Provincial de Periodismo por la Obra de la Vida Roberto González Quesada.

También se entregó la Distinción Félix Elmuza, periodista y expedicionario del Granma, quien estaría cumpliendo sus cien años de vida.

Además, se reconoció de manera especial al diplomático, profesor y periodista Pedro Martínez Pírez, quien tuvo a su cargo las palabras centrales, en estas evocó sus tiempos jóvenes, cuando vivía en Santa Clara, así como sus frecuentes encuentros con Fidel.

El acto contó con la presencia de Julio Ramiro Lima Corzo, Miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en la provincia.


martes, 20 de septiembre de 2016

Medios públicos y privados: Tres preguntas de Julio García Luis

El mapa de los medios ha cambiado dramáticamente con las nuevas plataformas tecnológicas



Caricatura del Héroe Gerardo Hernández Nordelo enviada a los periodistas cubanos desde la prisión de Victorville con motivo de la celebración de su octavo congreso en julio del 2008.

El mapa de los medios ha cambiado dramáticamente con las nuevas plataformas tecnológicas y el debate sobre la comunicación ha regresado al siglo pasado en Cuba. Pen­sábamos que la naturaleza social de este derecho humano no podía colocarse tan fácilmente en el mostrador del mercado, pero hace rato dejaron de estar claras las fronteras entre un sistema de medios públicos, mayoritariamente estatales en el interior de la Isla, y otro sistema de medios estatales y privados, anclados fundamentalmente en Estados Unidos, disputándose la atención de las audiencias cubanas. Estos últimos, con muchísimo dinero y violando las leyes y el sentido co­mún, a pesar de sus nulas posibilidades de éxito.

Pero hoy el Granma y El Nuevo Herald están al alcance de un clic y los cambios en la economía hacen florecer empresas ávidas por anunciarse —restaurantes, alquileres y servicios de todo tipo—, muchas de carácter legal. Como era de esperar, han surgido cientos de negocios que viven de la publicidad y median las relaciones entre el espacio público, fuertemente regulado, y el digital, con limitada o ninguna regulación, que coexisten en complejo equilibrio bajo las reglas de la oferta y la demanda. Mientras, en el país se trabaja por concretar una política de comunicación que debe poner un orden socialista, contrapeso de las decisiones económicas de un mismo signo, en el complicado escenario de la convergencia.

En río revuelto, ganancia de pescadores. Así como existen medios con infraestructura y registro digital estadounidense o europeo, pero con oficinas, empleados y audiencias en Cuba, se recomponen los viejos instrumentos propagandísticos de EE.UU. para el cambio de régimen en la Isla. Ocurre en la ancha llanura de Internet, donde en la noche todas las vacas son oscuras y los conceptos empiezan a vaciarse de contenido —lo privado renace como alternativo; la empresa mediática como medio ciudadano; el individualismo como socialismo; el cinismo como ética— con la sola excusa de avanzar en los espacios que ya se habían recuperado para las grandes mayorías de este país.

En una nota para sus clases en la Facultad de Co­mu­nicación de la Universidad de La Habana, Julio García Luis (1942-2012) reflexiona sobre esa pelea que no es nueva entre los que apuestan por la privatización de los medios, y quienes intentan demostrar que nuestra profesión, desde la práctica del socialismo, puede hacer frente a los desafíos que tiene por delante. Lo hace a través de tres preguntas que son, también, profundas certezas: «¿No debiera ser la propiedad social la mejor garantía del uso de los medios para el servicio público? ¿No debiera ser la distinción entre propiedad y gestión una clave para la calidad profesional? ¿No pudiera esa gestión profesional funcionar en base a cultura y valores compartidos con el propietario social, similares a las que existen entre editores y consorcios en el capitalismo desarrollado?».

Con la ayuda de las hermanas Nadia y Nidia Díaz, viuda y cuñada de Julio, respectivamente, he estado ordenando y preparando para una futura publicación una zona de la papelería de quien fuera Decano de la Facultad de Co­municación, que abarca textos escritos desde la década del 80 del siglo pasado hasta poco antes de morir, en enero del 2012. Hemos seleccionado unos 40 materiales que incluyen apuntes, discursos, ensayos, cartas y crónicas, todos inéditos y con un valor extraordinario para comprender el escenario, los avances y retrocesos de la prensa cubana en el último medio siglo.

No he terminado el ensayo introductorio para este proyecto. Julio asumió el periodismo como una construcción de ciudadanía, con sus múltiples dimensiones que trascienden el tema al que nos convocó Cubaperiodistas. Pero si algo sostiene su pensamiento es la defensa de la propiedad social de la prensa y su apasionada convicción de que Cuba puede construir un modelo de comunicación socialista, negado a otras sociedades que intentaron «el asalto al cielo». Por eso, mi propuesta es que sean respondidas las tres preguntas que Julio le hizo a sus estudiantes y que lo haga él mismo. Que su voz, rescatada del fondo de un baúl familiar, sea la que hable.

Por tanto, lo que usted leerá a partir de ahora son fragmentos de esos textos inéditos —algunos sin título aún y otros, sin fecha—, obra de un pensamiento coherente e iluminador en los tiempos que corren.

TRES PREGUNTAS, TRES RESPUESTAS DE JULIO

—¿No debiera ser la propiedad social la mejor garantía del uso de los medios para el servicio público?

En el debate entre propiedad social y propiedad privada de los medios, tengo las siguientes convicciones:

• Una verdadera democratización de la prensa, y el ejercicio ético del periodismo, requieren como premisa la propiedad social sobre los medios.

• La propiedad social, por sí misma, no es tampoco garantía suficiente de una prensa de servicio público, participativa, sustentada en valores y formadora ella misma de valores.

• Se requiere que esta forme parte de un proyecto clasista, popular, de justicia social y socialismo (en una interpretación amplia de este concepto), que lo haga capaz de imprimirles a los medios una política de desenajenación y plena liberación del ser humano.

• Tal política de información y comunicación, para realizarse, requiere de una especial mediación y articulación entre el sistema político y el sistema de medios, que se debe expresar en la gestión profesional de estos.

Resulta mucho más difícil advertir la actuación de un sistema propagandístico cuando los medios de comunicación son privados y no existe censura formal, en particular cuando tales medios compiten activamente, atacan y exponen con cierta periodicidad los errores del gobierno y de las corporaciones, y se autocalifican enérgicamente de portavoces de la libertad de expresión y de los intereses generales de la comunidad.

Por tanto, el verdadero peligro, tal como yo lo aprecio, no está en los nuevos fenómenos asociados a las redes digitales, sino en el envilecimiento, mercantilización, identificación con las cúpulas de poder y renuncia a la función crítica y de servicio público de la gran masa de medios convencionales, que cada vez tiene que ver más con el imperio y sus intereses, y cada vez menos con los países, su gente y sus problemas.

En Cuba deberíamos evitar que momentos de desconcierto o de revés les den pábulo a algunas tendencias liberales o extremistas, que propugnan los valores de la propiedad privada en nombre del fracaso estatal. El rechazo al burocratismo y al inmovilismo no debe llevarnos al liberalismo burgués y a la trampa de los mecanismos capitalistas. La necesidad de mayor eficiencia económica y más impulso al desarrollo científico-técnico, que reclama el socialismo, no debe hipotecar nuestra perspectiva comunista.

Las fórmulas de ultraizquierda que a veces oímos o leemos son exabruptos de diletantes, al margen de la complejidad real de los problemas. Nuestra tarea tenemos que resolverla hoy con fórmulas nacidas de la realidad cubana, con la gran masa de periodistas del país, con los cuadros de la prensa, con el Partido y su dirección en cada nivel, con todos los organismos políticos, de masa, estatales y administrativos, con el papel activo de los trabajadores y el pueblo que son los protagonistas de la información.

Seamos realistas. En nuestra prensa, no solo se destaca una avanzada consciente, junto a un sector descreído y apático; también se destacan inevitablemente corrientes extremistas y liberales. Ellas a veces se presentan como muy radicales y atraen a personas sinceras. Pero su caldo de cultivo por excelencia lo dan oportunistas y resentidos. Estas tendencias no pueden esperar. Para ellas, el baño de sangre ha de ser ya. Las cabezas deben rodar a más tardar mañana temprano. Si algo no sale como es debido, es que hay un gran culpable agazapado en alguna parte, a quien solo hace falta descubrir y defenestrar. Todo el que ocupe algún cargo, obviamente, es un canalla a eliminar. Si alguna fórmula atractiva aparece en la arena internacional: a imitarla, sin más demora. Si intereses sensibles del país pueden ser lastimados por un manejo irresponsable de nuestra libertad de prensa: abajo los intereses del país. Todo en blanco y negro, todo fácil, todo expedito. Óptica de diletantes. Eso sí es peligroso.

Por tanto, la pregunta sigue siendo esta: ¿puede haber periodismo en el socialismo? Para nosotros la respuesta es: sí, puede y debe haber un periodismo de calidad. ¿Es fácil? No. ¿Es un problema resuelto? No. ¿Basta con seguir la experiencia pretérita y actual del socialismo? No. ¿Hay que buscar una respuesta cubana a este problema? Sí. El capitalismo, obviamente, no solo ha desarrollado una experiencia en este terreno, sino que posee determinadas ventajas. La irresponsabilidad que supone la propiedad privada de los medios es una de ellas.

—¿No debiera ser la distinción entre propiedad y gestión una clave para la calidad profesional?

Nuestra prensa es partidista, es revolucionaria. Ese es su mayor timbre de orgullo. Es una conquista histórica irreversible. No hay en esto ni habrá la menor concesión al liberalismo o al oportunismo. La política que aplicamos en Cuba es indiferente por completo a toda idea de congraciarnos o hacernos simpáticos a Occidente, y por eso la propiedad de la prensa deberá seguir estando en manos de la sociedad organizada. Seguimos una consecuente línea de principios.

Ahora bien, ese carácter revolucionario no se expresa en una gestión directa del Partido sobre los medios. El Partido dirige en términos políticos de orientación, control, ayuda y trabajo con los cuadros. Cada órgano de prensa cubano responde a determinada organización o institución. Cada uno de esos órganos tiene una dirección con las máximas atribuciones ejecutivas. Esta dirección debe disponer de autonomía y decidir qué se publica y cómo se publica. Los periodistas, a su vez, han de ganarse también con su talento y su coraje una amplia autonomía. No debemos tener ningún temor en emplear esta palabra. El periodismo, como forma del trabajo intelectual, requiere de espacio para la libertad creadora.

Nuestra prensa supone un cambio esencial en cuanto al sistema de propiedad, a los perfiles de cada órgano, a los contenidos y prioridades temáticas, y dispone de soportes que permiten usos del lenguaje, velocidades de transmisión y alcance de los mensajes que no pudieron siquiera soñar los actores de los medios en el pasado.

Es preciso cobrar verdadera conciencia de las potencialidades que ello encierra y aprender a explotarlas.

Las tendencias negativas que proliferaron en el país en los años 80 olvidaban el trabajo político, el peso de los factores ideológicos, la atención al hombre, y todo lo subordinaban a los mecanismos económicos y a la estimulación monetaria. Pero aun colocando en su justo lugar estos elementos, ni el Partido ni el Estado solos, ni los organismos administrativos y las organizaciones de masas por su sola cuenta, podrían atender todos los problemas. El Partido mismo no es una especie de dios que todo lo vea, lo conozca y lo resuelva. La construcción del socialismo únicamente puede entenderse como un trabajo de toda la sociedad.

En otras palabras, si las propias masas no desarrollan su capacidad de autogestión, si no se estimula la nueva actitud cívica y se crea una nueva cultura de la economía y el deber social, sería imposible dar respuesta a la infinidad de requerimientos cotidianos que plantea la producción y demás esferas de nuestra vida. La prensa debe contribuir decisivamente a esto. Ella debe levantar la bandera de la lucha permanente contra todo lo mal hecho. Debe ser un instrumento de estímulo, de crítica, de orientación y de acicate a la reflexión social.

Solo con el Partido, con su comprensión, con su apoyo activo, será posible avanzar, vencer la resistencia consciente e inconsciente con que tropieza el ejercicio profesional, y lograr que se arraigue gradualmente una nueva cultura de la información y el papel de la prensa en nuestra sociedad.

—¿No pudiera esa gestión profesional funcionar en base a cultura y valores compartidos con el propietario social, similares a las que existen entre editores y consorcios en el capitalismo desarrollado?

Cuba fue el primer país en hacer una revolución socialista a partir de una cultura de prensa occidental y moderna. Los periodistas cubanos —al menos el núcleo fundamental de ellos— son tan talentosos y capaces como los de cualquier otro país. Tienen tanto potencial como los científicos, técnicos e innovadores cubanos que nos enorgullecen. No podemos admitir unilateralmente la idea de que los periodistas sean los únicos culpables de los problemas en la gestión de la prensa.

El problema esencial, a nuestro juicio, es transformar el ejercicio periodístico, sin menoscabo de los principios revolucionarios. Dentro del sistema de partido único y del reconocimiento del papel dirigente y orientador de nuestra organización de vanguardia, debemos hallar los métodos y estilos que garanticen la autonomía de los órganos de prensa, las atribuciones de sus directores y la práctica profesional del trabajo periodístico.

Toda nuestra prensa es revolucionaria. Es un resultado de las características de nuestro proceso histórico. No hay espacio en ella para defender la contrarrevolución, el capitalismo, el racismo, el guerrerismo o el odio hacia otros pueblos y naciones. Pero dentro de estos límites políticos hay un vasto espacio para el criterio independiente y para reflejar los intereses, percepciones y enfoques de las diferentes capas, sectores sociales e individualidades que forman nuestro pueblo. No hay que privatizar los órganos de prensa para lograr que estas opiniones obtengan un reflejo adecuado en nuestros medios de información, lo que no debe interpretarse sin embargo como que ya los cubanos lo hemos logrado. Esa tarea es posible y debemos realizarla.

Estamos convencidos de que demostrar la viabilidad del pluralismo de opiniones, dentro de una revolución que construye el socialismo, entraña un reto a la voluntad creadora y puede ser, al mismo tiempo, un servicio importante al esclarecimiento del gran debate ético, político e ideológico que hoy tiene lugar en nuestras sociedades.

Al tocar este punto, quisiera apuntar que observamos ciertos argumentos que identifican el pluralismo de opiniones con el pluripartidismo. Es oportuno señalar al respecto que el proceso histórico cubano ha transcurrido en un sentido opuesto. La Revolución pasó del pluripartidismo al partido único, sobre la base del programa socialista.

No hay en nuestro país base social para otro partido. El nuestro es a la vez el partido de la clase obrera y el de los campesinos, las capas medias, los intelectuales y demás trabajadores. Es el partido del socialismo, pero también el partido patriótico de la nación cubana. Y no vemos ciertamente que haya contradicción alguna entre la dirección de ese partido único y nuestra determinación de perfeccionar y ampliar cada vez más los mecanismos democráticos de la sociedad, incluyendo lo referente a un periodismo de nuevo tipo que propicie el diálogo, la polémica y abra espacio a todos los que deseen opinar e incluso discrepar dentro de nuestro proyecto hacia el socialismo.

Admitir que el socialismo no ha creado aún un modelo acabado que aproveche todas las potencialidades de desarrollo de la prensa socialista, no puede arrastrarnos al criterio de que nuestra única posibilidad sea la de copiar al capitalismo, de la misma forma que las deficiencias y formalismos de que ha adolecido la democracia socialista no deben conducirnos a idealizar la democracia liberal burguesa.

Desde nuestra óptica, no debiéramos permitir que gane terreno entre nosotros el concepto extraño de que la propiedad social sobre los medios de información es excluyente con la variedad, la diversidad de opciones y el ejercicio del criterio independiente.

Para nosotros, es precisamente la propiedad social la que debe garantizar el pluralismo de opiniones y el ejercicio de una prensa situada por encima de intereses privados y de gru­pos. Es cierto que históricamente esto ha sido en muchos casos formal. Es cierto que han existido deformaciones y que ellas se han revertido en una prensa monótona y gris. Pero estas realidades no son prueba de otra cosa sino de que hemos cometido errores y debemos enmendarlos. No significa que sea irrealizable la posibilidad de apoyarnos en las enormes ventajas de la propiedad social sobre los medios de información para un auténtico ejercicio de nuestra libertad de prensa, que puede y debe auspiciar un periodismo mucho más veraz, democrático y calificado que la propiedad privada burguesa.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Expulsan a periodista cubano





Esta semana fue ratificada la separación definitiva del colega José Ramírez Pantoja de Radio Holguín y por ende de cualquier medio de prensa oficial. Su pecado fue publicar de forma íntegra y en su blog personal la intervención de la subdirectora de Granma, Karina Marrón, de la cual habían aparecido algunos párrafos “escogidos” en los medios nacionales. He aquí nuestra conversación con José y sus puntos de vista sobre lo ocurrido. Si las autoridades sancionadoras quieren exponer los suyos también estamos abiertos.

¿Qué estudiaste y donde has trabajado?

Publicar integra la opinión de la subdirectora de Granma le costó a José Ramírez Pantoja el trabajo y posiblemente nunca más pueda ejercer como periodista.

Estudié licenciatura en comunicación audiovisual en la filial holguinera del Instituto Superior de Arte hoy Universidad de las Artes (2000 – 2005). En el 2000 la emisora CMBF me contrató como corresponsal en Holguín y al graduarme me gestionó un diplomado de periodismo radiofónico. En el 2006 fui contratado por Radio Holguín e ingresé en la Unión de Periodistas de Cuba. Entre 1998 y 2005 trabajé como periodista en el Departamento de Comunicación Cultural de la Dirección Provincial de Cultura.

¿Por qué fuiste despedido de tu trabajo?

Por publicar en mi blog personal (www.verdadecuba.blogspot.com) la intervención de Karina Marrón González, subdirectora del periódico Granma y miembro del comité nacional de la Upec, en el Pleno Nacional de la Upec, del 28 de junio de 2016. Yo participé a través de videoconferencia, en mi condición de presidente de la Delegación de Base de la Upec de Radio Holguín.

¿Grabaste la intervención en secreto?

No, al contrario. Saqué mi grabadora delante de todos los presentes, me dirigí hacia adelante donde estaba el televisor y frente a las bocinas de este la puse a grabar seis intervenciones sin que ninguno de los que estaban presidiendo el evento en la provincia mostrara desacuerdo.

¿Cuándo la intervención apareció en tu blog nadie la había publicado?

Intervención de Karina Marrón. Siendo los medios de prensa propiedad del pueblo, ¿es correcto ocultarle al pueblo las opiniones de los periodistas sobre el papel de quienes manejan la prensa?

Si. El propio día 28 de junio, el sitio www.cubaperiodistas.cu, portal de la Unión de Periodistas de Cuba, publicó un reportaje, en el que se citan fragmentos de laintervención de Marrón. Después también aparecieron extractos en la TV.

¿Qué pretendías haciendo pública la totalidad de la intervención?

Al ver que el Noticiero de Televisión publicó sobre el Pleno y que el sitio web de la Upec ya había publicado también fragmentos de la intervención de Karina, deduje que era publicable y decidí transcribirla íntegra y subirla a mi blog con la pretensión fundamental de que el mundo conociera que en Cuba los periodistas somos capaces de sostener un debate serio y responsable al más alto nivel. Lo publiqué además con la intención de que generara un debate en correspondencia con la propia esencia de la intervención para provocar la polémica y el intercambio de criterios siempre tan necesarios.

¿Qué tiene que ver el jefe de tu medio si publicaste en un blog personal?

Es esta una de las contradicciones en este caso. Cómo es posible que el director de un órgano de prensa tenga que aprobar lo que se publica en los blog personales de los periodistas. De quién es el blog entonces? En mi caso, la dirección alega que al periodista publicar en su blog o en las redes sociales, lo hace a nombre del medio para el cual trabaja. Una visión bastante polémica.

¿Cuáles son las reglas para publicar en los blogs personales entonces?

Si existen no se han dado a conocer.

¿Qué argumentan para solicitar una medida tan drástica como la separación definitiva?

Este caso parece mostrar una nueva dimensión de la censura que alcanza el ciberespacio, los blogs personales y hasta las redes sociales.

El cuerpo de la medida plantea: “El compañero de referencia, en ocasión de participar como invitado en una videoconferencia celebrada el 28 de junio de 2016 como parte del Pleno Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba, hubo de grabar sin poseer el consentimiento y aprobación necesarias, a la periodista Karina Marrón, subdirectora del periódico Granma, quien en dicha ocasión realizó una intervención de carácter crítico, donde evaluaba cuestiones propias del funcionamiento de la organización y sus resultados en el último año, emitiendo su criterio personal sobre la política informativa y el quehacer de los jóvenes periodistas, además el posible impacto de las medidas económicas que se anuncian. Quien suscribe solo transcribió de forma íntegra las palabras de Karina Marrón, y a pesar de no tener indicación alguna de dar cobertura al evento, publicó la intervención en su página en Facebook, incumpliendo de esta forma con la política informativa para todos los medios de prensa, la cual establece que los trabajos deben tener un interés social y los críticos deben ser aprobados previamente por el Director del medio de prensa.”

¿Qué resultado dio la apelación que hiciste ante el Órgano de Justicia Laboral?

El 12 de agosto, la presidenta de dicho órgano me informó verbalmente que habían declarado sin lugar mi apelación. Según el derecho que me confiere la ley, ante tal decisión cabe recurso de apelación ante el Tribunal Municipal para lo laboral. Ahora debo contratar los servicios de un abogado y seguir el proceso hasta que este culmine con la determinación del juez.

¿Se te explicó por qué decidieron ratificar una sanción tan dura?

En el documento que me fue entregado 15 de agosto, da la razón a la administración, teniendo en cuenta que el Pleno de la Upec se considera información oficial, aun cuando el sitio web de la propia organización y el NTV publicaron todo lo referente al Pleno. El argumento del Órgano concluye con la siguiente sentencia martiana: “Lo que el enemigo ha de oír no es más que la propia voz del ataque… Eso es Patria en la prensa. Es un soldado”. Indiscutiblemente el Órgano confunde el término el nombre de la publicación con el término Patria. Yo estoy muy insatisfecho con el fallo del Órgano.

¿Es correcto que el director de un medio de prensa tenga poder para dejar sin trabajo a un periodista por publicar en su blog personal una intervención de otra colega en una reunión del gremio?

¿Qué piensas hacer ahora a nivel legal y personal?

A nivel legal, voy a apelar ante el Tribunal Municipal para lo laboral según me corresponde por derecho. En lo personal, estoy muy decepcionado por todo lo que ha sucedido, por la manera tan torcida con que ha sido manejado el asunto, y por no contar con el apoyo en primer lugar de mi entidad y luego del Sindicato y de la Upec. Mientras dure el proceso, debo buscar cualquier empleo para subsistir. Con una medida disciplinaria como esta, me será bastante difícil encontrar trabajo aunque la ley dice que me pueden contratar en cualquier medio de prensa. La pregunta es: ¿Qué director se atrevería a contratarme? Tal vez en el sector no estatal encuentre algún puesto, sobre todo desempeñándome en un oficio no así en una profesión.

¿Cómo ves el trabajo de la prensa cubana y que cosas cambiarías?

Hay mucha tela por donde cortar. Muestra de ello es esta medida disciplinaria que creo ha dejado un sabor muy amargo en el gremio. A mi juicio la prensa en Cuba requiere de mayor autonomía para verdaderamente ocupar el lugar que le corresponde.

Los cubanos necesitan de una prensa menos triunfalista, reunionista o de cobertura de actos, más cercana a la realidad del país. Hace apenas unos días fue liberado de su cargo de ministro de cultura el compañero Julián González. ¿Ha publicado la prensa cubana las razones que determinaron tal liberación?

A mi juicio, la prensa, en aras de su principal cometido que es informar como derecho inalienable, está ante todo para decir la verdad por dura que esta sea y para hurgar en los problemas que afectan a las personas, para denunciar lo mal hecho. No para andar detrás de los dirigentes para que estos hablen de los sobrecumplimientos.

La prensa cubana necesita dejar de ser rosada y dulce, sin embargo, qué periodista estaría dispuesto a atravesar una situación como la que yo estoy enfrentando actualmente, situación que a todas luces deja en entredicho, el “No al secretismo”, o “No tenemos ningún miedo a opiniones distintas ni a las discrepancias”, ambas ideas planteadas por el compañero Raúl Castro.
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