"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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lunes, 29 de octubre de 2018

Si quieres que te vaya diferente no puedes hacer lo mismo

Héroes contra el bloqueo serán los que tengan el coraje y la sabiduría de hacerlo irrelevante.





De mi niñez en Santa Clara recuerdo los juegos de parchís en los que mis hermanos y yo movíamos las fichas en un tablero, como en una carrera. El juego tenía unas casillas entrampadas. Si caías allí, te mandaban de vuelta a la salida. En fin, volver a empezar. Había también unos caballitos ponies en el parque Vidal, con un carrito. Nos montaban a los niños y nos daban la vuelta para terminar en el mismo lugar.

A esos recuerdos me ha remitido en los últimos días el enfrentamiento en la ONU entre Estados Unidos y Cuba. El show del gobierno estadounidense alquilando los locales de la ONU para pasear al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, cual si fuera un caballito pony, y la algarabía cubana como respuesta, deja los problemas entre los dos países en el mismo lugar.

¿Dónde? En una semana lo sabremos: la Asamblea General de la ONU, de la misma forma en que lo ha hecho por más de dos décadas, va a condenar por abrumadora mayoría el ilegal, inmoral y contraproducente embargo / bloqueo contra Cuba. Lo va a condenar como violación de los derechos humanos del pueblo cubano. Almagro lo sabe.


Secretario General de la OEA, Luis Almagro. Foto: ONU.
Si quisiera

Si Almagro quisiera hacer algo relevante en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, por mínimo decoro, debió haber empezado por mirar a los diplomáticos estadounidenses y decirles con claridad: “Ya que me han traído, seré un verdadero amigo y les diré una verdad desagradable que daña mucho su reputación: ¿Por qué no acaban de una maldita vez de levantar la política tan carente de racionalidad que tienen montada contra Cuba? Nadie los apoya en el mundo, y ustedes no son omnipotentes”.

A esa hora seguro que habría silencio en la sala. Habría algo distinto, nuevo e interesante. Almagro podría mirar a uno de sus acompañantes y en lugar de lisonjas le diría: “Si, embajador Kozak, el embargo ha fracasado y lo complica todo: el desarrollo de Cuba, la posibilidad de promover cambios a través del acercamiento, la mejoría de derechos civiles, la expansión del naciente sector privado, las oportunidades de los que hoy mismo están abogando por cambios constitucionales importantes dentro del debate interno cubano.”

“Sí, embajador Kozak –continuaría Almagro–, yo sé que acabar el embargo no va a determinar que los cubanos hagan lo que ustedes quieren. No pasó así con los vietnamitas cuando se acabó la guerra, pero al menos se evitaría, como en aquella ocasión, seguir enterrándose en el fango. Nadie de fuera va a controlar a los cubanos, pero podríamos influir favorablemente para ampliar los márgenes del pluralismo alentando una economía de mercado y nuevos pasos de liberalización. Hay gente en Cuba reclamando que la soberanía está en el pueblo, no en el Partido Comunista. ¿No deberíamos abrirles más espacio para que ese razonamiento sea valorado por los cubanos desde su propio mérito sin el fardo de la hostilidad externa? Pida a Trump que quite el embargo. Ya se lo pidió la OEA, que está consciente de que cometimos un error cuando expulsamos a Cuba a nombre de la democracia, dejando a una docena de dictaduras militares.”

“Querida embajadora Kelley Currie –diría Almagro a la embajadora–, por favor, contemos los votos. Empecemos por los de los miembros de la OEA, y después contemos al mundo entero. Esto no es interpretación, es matemática pura. Usted y yo sabemos contar. Van a perder de nuevo, arrolladoramente. ¿Para qué someterse a esa humillación? ¿Por qué están buscando humillar a países pequeños para arrancar uno o dos votos en una batalla perdida? Cuente los años que lleva en esta bobería sin alcanzar nada positivo. Un líder sin seguidores no es líder bajo ningún estándar.”

Después de decir eso, si Almagro quisiera denunciar a Cuba y Venezuela sobre sus desviaciones en cualquier tema de derechos humanos, que lo hiciera. Tendría toda la moral.

No ocurrió. De la jerigonza que realmente Almagro mantuvo se podría decir que antes de que hablara, nadie sabía qué iba a decir, cuando habló no se sabía lo que decía, y al terminar nadie supo lo que dijo. Nada fue relevante a la razón por la que estaba allí: la resolución sobre el bloqueo estadounidense contra Cuba que la ONU votará en los próximos días.

El show es un ejercicio fútil porque la sonada derrota se la van dar. El embargo / bloqueo, como lo era en su momento la guerra de Vietnam, es una causa perdida. Como recordó Christopher Hitchens, cada vez que Henry Kissinger le decía en París a Le Duc Tho el número de bombardeos sobre Hanoi la noche anterior, el vietnamita le contestaba que estaba allí no para discutir eso, sino sobre cuándo y cómo se retirarían los estadounidenses de su país.

¿Para qué embarrar a Almagro en este desastre? ¿A cuántos diplomáticos, países, y organizaciones más va a arrastrar el gobierno de Estados Unidos en esta causa perdida?

Todo esto es tan predecible. “Teatro, puro teatro” –cantaría la Lupe en la banda sonora. El show montado por Estados Unidos se presenta, y una delegación cubana monta un jelengue típico como respuesta. Panamá, Lima, Nueva York… ¿Dónde es la próxima gira? ¿Tan difícil es ver el patrón de cómo se gasta tiempo y dinero sin producir nada?




Nuestra delegación de @CUBAONU rechaza en nombre de toda #Cuba la farsa política anticubana en @ONU_es #CubaEsNuestra

Insultar en estos rifirrafes al gobierno de Cuba, que ya le ha cogido la vuelta al “Con Cuba no te metas”, es un pretexto, un número circense para la gradería, pero nunca un sustituto para tener una política racional, serena y basada en los intereses y valores nacionales norteamericanos hacia Cuba, como la que trató de buscar el presidente Obama.

Lo que viene es condena abrumadora por la comunidad internacional con una abstención o un voto más o menos. Es el retorno a un principio que después de seis décadas se vuelve interminable y bochornoso. Siempre que se repite lo mismo, sucede igual. Se mantiene el embargo / bloqueo estadounidense a pesar de la abrumadora condena internacional a este.




¡#Cuba sí #Bloqueo no! fue el reclamo que se escuchó #hoy en la sala del ECOSOC ante la farsa política anticubana que se gestaba en @ONU_es #NoMasBloqueo #UnblockCuba @CUBAONU


El heroísmo que más cuenta

Las votaciones en contra del embargo / bloqueo de Estados Unidos son importantes, pero también insuficientes. La verdadera victoria de Cuba no es pasar una resolución en la ONU contra el bloqueo, la verdadera victoria sería que Estados Unidos lo quite de una vez. El voto que falta, el de ese país, es el decisivo. Al margen de la respuesta al sinsentido del gobierno estadounidense, ni los gritos en la sala, ni la zurra a Almagro afectan sustancialmente la viabilidad que una estrategia anti-embargo requiere.

Cuba necesita hoy más anuncio que denuncia. Si mañana terminara el embargo, ¿qué exportaría Cuba además de unas pocas vacunas y turismo? ¿Hay azúcar? ¿Hay café? ¿Hay tabaco entre las cosas que Cuba siempre exportó y produjo? ¿Hay naranjas y toronjas, algún jugo para vender como ocurría en la época del CAME? ¿Hay vegetales y hortalizas que se pueden producir en la tierra fértil de Cuba para que el pueblo coma y para vender a los turistas sin necesidad de importarlas de República Dominicana? ¿Hay ladrillos para construir casas? ¿Se puede aspirar a desarrollar un turismo de salud extensivo, que realice las potencialidades desarrolladas por décadas, mientras haya hospitales de sabanas sucias y servicios sanitarios llenos de basura? Es difícil creer que el embargo / bloqueo sea la principal razón de ese desmadre.

El problema no es solo material. Es de mentalidad. Solo desde una preferencia por lo contencioso se puede llamar héroes contra el embargo a los que dieron la tángana contra el espectáculo de Almagro.

El gobierno de Donald Trump desconoció los procedimientos de derechos humanos en la ONU, como el examen periódico universal al que Cuba se acaba de someter, recibiendo críticas, elogios y recomendaciones. Mediante presiones y el mal uso de los locales del Consejo Económico y Social en la sede neoyorquina, la diplomacia trumpista trató de dar pretexto de derechos humanos y visos de multilateralidad a una política unilateral de bloqueo.

Solo en ese contexto de desviaciones flagrantes de estándares y procedimientos institucionales de la ONU, la defensa cubana se entiende como legítima. Lo ético y óptimo para un país en la discusión de ideas es el diálogo con argumentos basados en razones y evidencias. La gritería y el escrache son, en el mejor de los casos, necesidad; nunca paradigma.




#Cuba denunció intención de #EEUU de utilizar nombre y la sede #ONU para lanzar campaña contra #Cuba consideran una violación a Carta de ONU y normas relativas al uso de las salas de conferencias. Se registran protestas de diplomáticos cubanos y de otros países @teleSURtv

La diplomacia cubana no tiene que doblegarse a formalidades cuando Estados Unidos tuerce reglas y codos para lograr sus objetivos de condenarla. Eso no debe confundirse con la exaltación del bonche y la intransigencia. El coraje que más necesitamos los cubanos es el de conversar, transigir y consensuar desde el pluralismo.

Héroes contra el bloqueo serán los que tengan el coraje y la sabiduría de hacerlo irrelevante. Héroes serán los que pongan a un lado las diferencias ideológicas e intereses menores entre cubanos, para construir “con todos y para el bien de todos”.




Orgullosa de nuestros jóvenes diplomáticos y los menos jóvenes quienes defendieron con firmeza y valentía a la revolución cubana y no dejaron que la farsa política que el imperio quería montar tuviera lugar Viva Cuba!!! @DiazCanelB


Ninguna alabanza a los jóvenes que dieron el petate es un sustituto para las reformas que debían haberse implementado ya desde por lo menos el VI Congreso del PCC. Hasta allí, en el corazón del Partido Comunista, nadie cuestionó que la propiedad privada y el mercado regulado eran indispensables para el desarrollo del país bajo un modelo de economía mixta. ¿Por qué no se ha implementado?

La victoria de Cuba en la ONU –la del voto, no la gritería– contra el bloqueo debería ser un acicate, no una distracción para que, en 2019, el gobierno cubano acabe de mostrar un país con capacidad de resolver problemas estructurales que no son difíciles de reconocer, empezando por la dualidad monetaria.

La mayor victoria que el patriotismo cubano puede lograr sobre el embargo / bloqueo no es la bronca, aun la que fuese necesaria. La victoria de Cuba sería lograr un crecimiento económico con equidad, que quiere decir también estabilidad, a pesar del bloqueo y utilizando las potencialidades que sí existen.

Quien siga las noticias sobre Cuba no puede ignorar el esfuerzo del presidente Díaz-Canel por llegar a todas las regiones del país y mostrar su compromiso con atender los reclamos más urgentes de la población. Mi impresión es que es un líder inteligente, abierto a escuchar y honesto. Pero eso no es suficiente. Algunos jóvenes gritando en la ONU no paran el drenaje de jóvenes preparados que ven en la emigración la mejor opción. Dar esperanza a esos que buscan fuera del país su futuro, lleva más que premiar cual héroes a los que gritan consignas.

Almagro o “Almugre” es irrelevante si los ciudadanos cubanos no ven que su gobierno adopte con celeridad los cambios “necesarios, difíciles y urgentes” y se acabe de comprometer a un nuevo modelo económico y político. ¿Por qué algunos en Cuba siguen insistiendo en poner la “construcción del comunismo” en la Constitución, si ni siquiera saben explicar cómo formar sinergias entre el mercado y el Estado, y las diferentes formas de propiedad, para sacar al país de la actual crisis?

Siempre que se haga lo mismo, sucederá igual. Más que marcar puntos ideológicos, de lo que se trata es de hacer diferencias positivas en la vida de los pueblos. Ni Estados Unidos ni Cuba están condenados a la repetición.

viernes, 5 de octubre de 2018

Diaz-Canel en Nueva York: Retos y oportunidades para la diplomacia cubana

La primera visita de presidente cubano Miguel Díaz Canel a Nueva York para la sesión anual de la Asamblea General generó notables expectativas sobre sus actividades y proyecciones.

Arturo Lopez-Levy, profesor de la Universidad Gustavus Adolphus de Minnesota. Firmas EFE


Por Arturo López Levy en Estudios Internacionales y profesor de la Universidad Gustavus Adolphus de Minnesota

Se trató del bautismo diplomático del nuevo mandatario en la arena multilateral y las difíciles relaciones de Cuba con EE.UU. El balance de la visita es positivo para Cuba y preludia una mayor apertura dentro de los límites del sistema unipartidista.

El presidente cubrió importantes campos de la diplomacia multilateral, como la relación con América Latina, Europa y Africa, de cara a la votación de rechazo al bloqueo, aprovechó el conclave para avanzar la relación con terceros estados, en particular, España, y tocó públicos y temas neurálgicos de la relación con EE.UU.

Se trata de una siembra para el año venidero, con factores que potencialmente podrían pujar por un mundo más amistoso a su agenda de reformas, incluyendo mejores relaciones con España y con EE.UU, dependiendo de la elección de medio término en noviembre.

Las actividades del presidente cubano en Nueva York ilustran que la proyección exterior de la Cuba post-revolucionaria funciona más allá de la generación histórica. La agitada agenda que cubrió el mandatario en lo público y en lo privado contó con la preparación metódica y un alto nivel de movilización al interior del sistema estadounidense que precedió la visita.

El presidente barrió un espectro amplio y difícil de compaginar con intereses y perspectivas diversas dentro de la sociedad estadounidense. En un abanico que va desde los grupos más radicales de las comunidades afro y latinas, con los que se encontró en la Iglesia Riverside, en Harlem, territorio amistoso a Cuba desde la visita de Fidel Castro a ese barrio en 1960, hasta los sectores de negocios, celebridades del arte y la plural comunidad cubana, Diaz-Canel fue capaz de estructurar y ofrecer a cada sector una agenda de puentes e incentivos para una relación bilateral menos conflictiva con Washington.

En cuanto a los diálogos con mandatarios y representantes de otros países, destacó el encuentro del presidente cubano con el jefe del Gobierno de España, Pedro Sánchez. La relación de la isla con la Unión Europea vive un buen momento (también hubo encuentro con Federica Mogherini en la embajada cubana), pero adolece de atrasos en el relanzamiento de la relación con España, país clave y simbólico para Cuba en el viejo continente.

En todos los campos, Cuba y España tienen mucho que ganar con un posible viaje real a la isla el próximo año. En el ámbito multilateral, Cuba tiene asegurada una victoria en la resolución contra el embargo, con el respaldo de presidentes de todos los signos ideológicos de América Latina y Africa, aun en presencia de las más abiertas amenazas de EE.UU contra los que van a votar en su contra.

Diaz-Canel ha enfatizado los costos para la gran estrategia estadounidense de su política irracional de bloqueo.

En las reuniones dentro de EE.UU. destacaron los encuentros con congresistas estadounidenses que han jugado o pueden jugar un rol importante en las relaciones bilaterales, particularmente en proyectos congresionales de flexibilizar los mecanismos para las ventas de alimentos a Cuba y los viajes.

En la reunión con empresarios, el presidente dio continuidad a los acercamientos con ese segmento pero desde una perspectiva de bajo perfil pues las regulaciones del bloqueo siguen limitando cualquier apertura y las condiciones dictadas por la administración Trump y la Ley Helms no admiten nada menos que una incondicional rendición del gobierno cubano que no va a pasar.

De cara al futuro, la diplomacia pública cubana tendrá que trabajar de modo más amplio la relación con la gran prensa y la comunicación, con la población estadounidense como un todo.

Aquí hubo una oportunidad perdida. La apertura de relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU desde 2014 cambió la percepción oficial norteamericana sobre la isla de “amenaza” a “país en transición”.

Las expectativas por un nuevo rostro en el liderazgo cubano permitían circunvalar a la administración Trump con una proyección más amigable y renovadora hacia EE.UU. Esas oportunidades no fueron usadas en todo su potencial. El reto era grande pero también lo eran los posibles réditos.

En un contexto marcado por la paralización de la mejoría de la relación debido al retiro de personal diplomático en Washington y La Habana por el presidente Trump, a raíz de supuestos ataques a diplomáticos en la Habana sin explicación creíble, una entrevista al presidente cubano con The New York Times, NBC, CBS o CNN, podía marcar la pauta. Es difícil no ver en ese espacio, una oportunidad perdida.

Un punto de inflexión se registró en la reunión con la comunidad cubana en EE.UU. En ella, en la que yo mismo participé, el nuevo presidente presentó a la emigración como parte de la nación misma, y llamó a aquellos que se oponen a la política de EE.UU a participar más activamente no solo en contra del embargo/bloqueo sino también en la política del país y el proceso de discusión de cambios constitucionales.

Al margen de las diferencias políticas entre la mayoría de los emigrados presentes, el presidente Diaz-Canel se mostró un cubano de estos tiempos, nacido después de 1959, que sabe que Cuba es una sociedad transnacional, plural, cada vez más conectada al mundo, y que hay cambios necesarios, difíciles y urgentes que hacer.

Diaz-Canel recibió una cálida acogida por la mayoría de los compatriotas con los que dialogó. Lo hizo, con humildad y astucia. En mi intercambio con el presidente, conversé sobre nuestros orígenes y relaciones comunes, en Santa Clara.

Nada tuvo que ver con los que lo presentan como mero instrumento de la generación histórica de la revolución. Es un presidente con luz y dignidad propia.
NOTA: Este artículo forma parte del servicio de firmas de la Agencia EFE al que contribuyen diversas personalidades, cuyos trabajos reflejan exclusivamente las opiniones y puntos de vista de sus autores.

martes, 17 de julio de 2018

Odres nuevos para el nuevo vino. A proposito de una cita en el discurso del presidente Diaz-Canel al congreso de la UPEC

Por Arturo López Levy

Una parábola tradicional judía reproducida en la biblia cristiana apunta que no se debe poner vino nuevo en odres viejos. “El vino nuevo hace que los odres viejos revienten y se pierde el vino y los odres”.

La parábola viene a cuento del discurso reciente del presidente cubano Miguel Diaz Canel en el recién concluido congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). El presidente hizo reflexiones positivas sobre la relación entre el gobierno y la prensa, llamó a tener una visión menos vertical entre estos actores de la Cuba actual. En el congreso se discutieron ideas modernizadoras desde el conocimiento profesional de expertos como el decano de la facultad de comunicación Raúl Garcés. “Hay que cambiar los medios y cambiar las mediaciones”. Eso solo puede ser positivo y no sorprende dada la proyección dialogante de Diaz-Canel con la población, y sus llamados a que los ministros y funcionarios hablen con la prensa y expliquen las políticas. 

Donde sí hubo sorpresa fue en la reproducción y endorso por el presidente de una cita de Manuel Henrique Lagarde en la que ese periodista hace una caricatura maniquea sobre los supuestos "nuevos revolucionarios" para acudir al viejo truco de estigmatizar a aquellos con los que se discrepa. No es buena señal que el nuevo vino de la reforma se vierta en tan rancios odres. 

El nuevo presidente puso de su propia cosecha con una referencia enigmática al Hamlet de Shakespeare sobre "ser o no ser". Mal andaba Lagarde con su caricatura destinada a estigmatizar voces legítimas. Son cubanas y rechazan la política de bloqueo, que- no se equivoque nadie- todavía está por ser derrotada. Colaboran con su permanencia los que crean divisiones entre los cubanos a partir de otra consideración que no sea el eje fundamental de la oposición al bloqueo y la defensa de la soberanía nacional. Mal anda el proyecto de reformas si para “ser” hay que vivir en los cotos, divisiones y jaulas que al pensamiento patriótico tratan de imponer el señor Lagarde y el equipo de “La Pupila Insomne” que lo secunda. 

Como en política se gana en hablar con claridad, aclaremos las premisas. Para ser buen cubano, no hay que ser ni comunista, ni revolucionario. No hay línea de legitimidad alguna desde el modelo de la Declaración Universal de Derechos Humanos, para limitar la opinión sobre Cuba a partir de la condición de ser o no ser revolucionario, nuevo o viejo. Si los miembros del PCC, los CDR, la SEPMI o la Asociación de Amistad Cubano-Soviética quieren debatir lo que es ser buen revolucionario, viejo o nuevo, es una conversación a decidir por los compatriotas que escogieron esa militancia. Su opinión sobre Cuba es una más, otra que quien la exprese no la hace ni mejor ni peor, ni más patriótica ni menos. No condiciona ni define la cubanía de aquellos de nosotros que no abrazamos el paradigma leninista de partido de vanguardia, ni debiese definir requisito alguno para el gremio de periodistas. 

En lo personal pienso que hay días que hay que ser revolucionario y otros en los que lo óptimo es ser evolucionario, y otros en los que ser conservador es racional. Es posible que Lagarde y otros compatriotas tengan razones que justifiquen su auto-titulación como revolucionarios vanguardias e iluminados, más comprometidas con el país, poseedores del mapa al futuro. Hasta ahora no las han presentado. 

Es difícil entender que beneficio puede venir a Cuba de pensar las posturas de los cubanos revolucionarios ("viejos" y "nuevos") con respecto a los problemas del pais desde el sectarismo del grupito de la Pupila Insomne o las interrogantes al estilo Hamlet, en su locura, sobre vivir o no vivir. Para ser buen cubano o cubana, hay que ser patriota, hacer bien al pueblo del que vienes, ser decente, buen vecino, buen familiar, buen profesional, no hacer frente común con políticas que atenten contra la soberanía del país ni su desarrollo, rendir culto como decía Martí a "la dignidad plena del hombre", respetando la libertad de elegir de tus conciudadanos. 

Es señal de dogmatismo tratar de convertir en principio lo que es posición a razonar. Hay un grupo relativamente reducido de valores y principios patrios que definen la lealtad (la actitud ante la soberanía del país tal y como la define el derecho internacional es uno de ellos). Lo demás, si te gusta o no la prensa oficial, si apoyas o no a Daniel Ortega en Nicaragua, si consideras apropiado o no tomar una beca fuera del país por decisión personal, si te gusta o no "el centralismo estatal", no tiene nada que ver con la cubanía. Son temas para debatir, desde la unidad que solo tiene sentido si parte de respetar la diversidad. 

Buen cubano en el sentido martiano es pensar y hablar sin hipocresía. Uno no tiene obligación alguna de coincidir ni con Lagarde, ni con la Pupila Insomne (la de Iroel Sánchez, que no es la de Martínez Villena), ni por cierto con Diaz-Canel. Si de división se trata, primeros responsables son los que sin deponer diferencias a la lucha contra el bloqueo, insisten en priorizar sus ideologías sobre las metas patrióticas comunes, excluyendo y estigmatizando a quienes no compartimos sus ideas. 

¿Significa la cita de Lagarde reproducida por Diaz-Canel que el presidente villareño es una fuerza anti-progreso en la política cubana actual? No, tal juicio sería injusto y prematuro. Más importante que lo que se percibe por muchos como un error de discurso es mirar cómo evoluciona la política de información recientemente enunciada. Perjuicio causan a la figura del nuevo presidente cuando pretenden reproducir anacrónicamente el tipo de relación de otras generaciones con Fidel Castro en momentos diferentes. Las reformas crean divisiones y un presidente comunicacionalmente gana más en trazar líneas estratégicas que en inmiscuirse en divisiones dentro de sus bases, rechazando apoyos. 

Si algún bloguero con complejo de grandeza pretende que para contribuir al bien de Cuba hay que coincidir con su ideología, ¿Por qué no se llena de valor y lo dice claramente, cargando con la responsabilidad histórica? ¿Es racional colar en el discurso del presidente al gremio periodístico una cita tan divisiva? Ya que se ha evocado con frecuencia al Partido Revolucionario Cubano (PRC), recuérdese que esa unidad fue de múltiples ideologías en convivencia, labrada con mucha paciencia y moderación por su delegado, el apóstol. 

Una nueva mentalidad demanda una nueva cultura política con más anuncio que denuncia, más persuasión, que descalificación. “Hay que cambiar los medios y cambiar las mediaciones”. Odres nuevos para el nuevo vino.

jueves, 17 de mayo de 2018

Replica a la respuesta de Iroel Sanchez a mi comentario sobre su sopon de calumnias en Cubadebate.


ARTURO LOPEZ-LEVY·MIÉRCOLES, 16 DE MAYO DE 2018


La mentira tiene piernas cortas. El señor Iroel Sánchez viene a la sección de comentarios de Cubadebate a negar difamaciones que mantiene en su blog. Búsquese las fotos que acompañan a este texto en la Pupila Insomne (la de Iroel, no la de Martínez Villena). En la reproducida foto, en un restaurante; utilizada para evitar un debate con el texto que presentamos en el evento María Isabel Alfonso y este servidor, hay un pie que reza: “Directivos de ‘medios independientes”. A ese encabezamiento sigue una lista que me incluye. Si a Iroel Sánchez le queda una gota de decencia debería correr a cambiar una información que, hasta el reconoce ya, desinforma. Con gusto reconocería lo positivo, si lo hace. 

Otra muestra de desinformación que repite en su comentario es volver a conectarme con Eric Schmidt y Google, y el programa de la USAID hacia Cuba y sus fondos entregados a la New America Foundation (NAF). Es el, quien denuncia cual sicofante de Atenas, como oficio, quien debe demostrar ese vínculo. Hasta en esa insinuación es chapucero. Su “cronología” tiene problemas con el crono. Fui consultante de la NAF en 2010-2012. En ese tiempo el director era Steve Coll, no Eric Schmidt, quien no lo es ahora tampoco como Iroel Sánchez repite. Por último, no es serio en un debate intelectual si por fin quiere subir a ese plano, andar presentando caricaturas de lo que la otra persona dice. Se debate con las ideas expresadas por el contendiente en su mérito. Aquí mismo, nunca dije estar orgulloso de contribuir a cambiar los medios de la política exterior estadounidense hacia Cuba para alcanzar los mismos fines. Dije estar orgulloso de haber contribuido a acercar una normalización de relaciones entre Cuba y EE. UU que ocurrió a partir del 17 de diciembre de 2014. 

Si el señor Sánchez debatiera ideas, en lugar de fotos, y personas, abordara lo que presentamos la doctora Alfonso y este coautor precisamente argumentando en la dirección de que es absolutamente impracticable y sin ética desde EE. UU, procurar los fines de la ley Helms por otros medios. Así que sugerimos al señor Sánchez que corrija en su blog, lo que ya reconoció aquí que estaba errado, que se asesore con verdaderos especialistas de política estadounidense en Cuba que los hay, antes de llamar hechos, ilusiones suyas sobre temas que varían con el tiempo y que lo llevan a establecer conexiones falsas de causalidad y complicidad. Que alguien fuese presidente de una organización en un momento especifico o que esa organización tenga un programa en ese momento, no implica ni que lo tuviese siempre, ni que el presidente fuese el mismo, ni que Arturo Lopez-Levy trabajase para ese programa o ese equipo de consultoría. 

De nuevo, el texto que presentamos en la reunión de Cuba Posible en Washington se llama “La diplomacia pueblo a pueblo y el fin de las narrativas paternalistas”, así que, si quieren debatir ideas, allí esta lo que dijimos. 

Hay otros comentaristas aquí como Omar Rafael García Lazo que llega al colmo de pedir a Silvio Rodríguez que haga silencio porque de inicio él nos considera a los que se nos ataca como contrarios al bando del cantautor. Además de que no creo en esa distribución de bandos a priori, es una muestra de soberbia que un funcionario menor del PCC se crea con la autoridad de decirle a un cantautor, exdiputado a la Asamblea Nacional, lo que debe pensar o decir. No es una buena señal. 

Más allá de este debate, quiero subrayar que lo más importante es que dentro de la diversidad que debemos aceptar, entendamos que los cubanos patriotas en la isla y la diáspora, seamos comunistas o no, deberíamos hacer todo lo posible por aunar esfuerzos y voluntades para termine la política de bloqueo norteamericano contra Cuba que nos daña a todos, incluyendo al pueblo estadounidense. 

PD. He enviado este comentario a Cubadebate que publico el anterior mio y una respuesta de Iroel Sanchez en la seccion de comentarios. Espero que este tambien lo publiquen, aunque un dia despues que lo envie, no lo han publicado.

martes, 15 de mayo de 2018

Sobre un sopon de calumnias presentado como "cronologia" en Cubadebate.

Por Arturo Lopez Levy

Hoy Cubadebate que es un medio público, pagado por el pueblo de Cuba, se hace eco de los inventos macartistas de Iroel Sánchez. Como es habitual, el Sr. Sánchez se volvió a levantar unos días atrás preguntándose con quien pelear otra bronquita. Ahora el ingeniero bloguero (los ingenieros dicen que es bloguero, y los blogueros que es ingeniero) ha preparado una sopa a la que llama "cronología" para darle visos de seriedad. Difama, miente a medias y al 100 % y suelta insinuaciones sin mostrar evidencia. 

En ese sopón de chapucerias, me vuelve a involucrar. ¿Le quedara una gotica de decencia? Le aclaro algunas cosas que él sabe, pero insiste en repetir. Primero, insinúa que fui parte de un programa de la USAID para cambiar el régimen de Cuba a través de la New America Foundation (NAF). Mentira total. Se la han aclarado varias veces, pero el la repite para confundir incautos. Participe en un programa de la NAF sobre política hacia Cuba, desde el que publicamos en el blog “The Havana Note”, en el que criticamos los programas de la USAID y la política de cambio de régimen con bastante regularidad. Todo eso lo saben en Cuba los que se dedican de modo profesional a analizar EE. UU, algunos a los que les envié el texto. Otros como diplomáticos estuvieron al tanto de ese trabajo que hicimos de conjunto con otros sectores de la sociedad estadounidense, incluyendo Wayne Smith y otros amigos que empujaron por la liberación paralela de los tres de los cinco y el subcontratista Alan Gross. 

El trabajo citado por Sánchez fue publicado como parte de ese programa. Si como dicen algunos (incluidos varios de la Pupila Insomne) ese trabajo y lo que hice en la NAF ayudo cardinalmente al cambio del 17 de diciembre de 2014, no puedo estar más orgulloso. Fue la vez que Cuba y EE. UU avanzaron más en un proceso de normalización. Nunca he tenido contacto con Jared Cohen, ni he trabajado con él para ningún proyecto. Tampoco he recibido jamás dinero alguno ni participado en ningún programa de la USAID. Sería etico que la Pupila Insomne parase de generar insinuaciones que solo desprestigian la causa que dice defender. Dicho eso, aunque no acepto dinero alguno aprobado bajo la ley Helms; con todo el que quiera oír mi visión converso con gusto, incluyendo la USAID. 

Segundo) Iroel vuelve a repetir que soy ejecutivo de Cuba Posible poniendo una foto, de una comida en Washington a raíz de un evento de la organización allí. Iroel sabe más que esa basura, pero insiste en la vieja insinuación macartista. Sabe Iroel, porque lo he dicho y explicado que en ese evento al que asistí, no se me permitió ni presentar ponencia a pesar de haber sido invitado a hacerlo originalmente por Roberto Veiga. Se me dijo por Roberto Veiga y Lenier González Mederos que Phil Peters no quería que presentara. 

Aun así, tras conversar con los organizadores de Cuba Posible, fui a la conferencia y no me arrepiento. Creo en la política del dialogo, no en la de todo o nada. Desde el público di opiniones, y fui coautor de un trabajo al que los perseguidores de la pupila insomne evitan tanto como los partidarios de la política de cambio de régimen impuesto desde afuera. Lo hacen por las mismas razones: porque se basa en los estándares del derecho internacional que no les son convenientes. Los extremos se tocan. Fue un buen evento pues se escucharon voces cubanas muy legitimas de la isla y la diáspora a favor de una política por parte de EE.UU de dialogo e intercambio respetuoso con Cuba, como gobierno y sociedad civil. 

Si el señor Sánchez o alguno de sus adláteres en la Pupila Insomne no le gusta lo que presentamos en específico María Isabel Alfonso, y este servidor, como coautores, pues atiendan argumentos y debatan ideas, ni personas, ni fotos de comida que no dicen nada y solo confiesan que carecen de razones. El texto de la doctora Alfonso y mío se llama "La diplomacia pueblo a pueblo y el fin de las narrativas paternalistas" y al final de esta nota pongo el link. Seguro que tiene muchos temas criticables, pero lo serio y ético no es centrarse en fotos de comida, sino en las ideas expuestas. 

¿De dónde saca Sánchez que soy ejecutivo de Cuba Posible? ¿Puede citar algún lugar donde aparezco en algún cargo de esa organización en algún momento? ¿Cuál es el objetivo de insistir en vincularme como “ejecutivo” de ese proyecto? Endilgarles a sus gestores mis posiciones o endilgarme a mí las de ellos. Es una treta política sin ética que solo habla mal del que la intenta pues no entiende- desde su mentalidad totalitaria- que un ciudadano es responsable por sus ideas, no por las de otra persona que participa en la misma conferencia. 

Si aplicáramos el estándar que Sánchez nos aplica a los que lo tenemos obsesionado, de hacernos responsable por lo que publique cualquiera en el mismo sitio web donde escribimos algo, el sería responsable de posiciones anti-feministas, anti-LGBTQ, contra el pluralismo religioso, y en pro de un califato islámico mundial, presentadas en la publicación libanesa Al-Mayadeen, de la que es frecuente contribuyente, no sé si pagado o no. No sería justo, pues el señor Sánchez es solo responsable por las infamias que escribe, no por las de sus colegas de publicación. 

Tercero, Aclarado a Sánchez varias veces, que no pertenezco ni he pertenecido al proyecto "Cuba Posible", no niego una relación amistosa con varios de sus ejecutivos y él no tiene autoridad alguna para andar escogiendo las actividades de los demás. Fui parte del consejo asesor de Espacio Laical a pedido de Monseñor Carlos Manuel de Céspedes, un cubano patriota, promotor de la reconciliación nacional, desde una línea nacionalista. La única condición que puse es que lo haría por dos abriles pues no me gustaba la practica cubana en el estado y la sociedad civil de dirigentes y asesores sin periodos definidos de terminación en sus cargos y siempre he estimado que hay que dar en esa área el ejemplo de desapego a los puestos. 

Me han parecido muy bien varias de las actividades y publicaciones que han tenido lugar bajo el auspicio de Cuba Posible. Cuando me lo han pedido, con algunas he cooperado, con otras no. Hay muchas cosas que se han publicado en Cuba Posible con las que no coincido (incluido un intento reciente de ponerle etiquetas de "antidemocrática" al blog la Joven Cuba, que paradójicamente de nuevo se toca en causa común con la rencilla personal y mal etiquetar de varios miembros de la pupila insomne contra Harold Cárdenas Lema). No veo razón para andar opinando del tema, mucho menos para rendir cuentas a un grupo de macartistas de ultraizquierda a quienes no reconozco ningún rango de vanguardia; en lo que para mi cuenta, que no es el leninismo, sino el nacionalismo martiano. 

Cuarto) Seguro que algunos de los denunciados en el sopón de Iroel Sánchez hemos cometido errores, como los comete todo ser humano, pero eso no implica ni traición al país, ni hacer causa común con intento de subversión alguno. Hay denuncias ciertas desde la Pupila Insomne. Ciego habría que ser para no reconocer que hay planes imperiales norteamericanos de subversión contra Cuba, violatorios de su soberanía. Hay cubanos que comulgan con esas políticas y fondos para ese efecto. Las repudio desde el patriotismo, que es el sentimiento que porto. Si la Pupila Insomne u otros, lo quiere hacer desde el comunismo, nada tengo en contra. No lo puedo hacer desde esa ideologia porque no la comparto. Eso no me hace “anticomunista”, como he sido acusado por otro de los habituales del blog de marras. 

Se trata de temas muy serios como para andar jugando al policía por cuenta propia, tirando a posiciones diversas en el saco de la contrarrevolucion. Lo justo y legal es demandar responsabilidades individuales, sin confundir la discrepancia y la oposición leal con la apostasía. Lo correcto y legal seria que a los acusadores de la Pupila Insomne se les exigiera que, si tienen pruebas contra personas específicas, pues allí está la ley 88 y si alguien está cooperando con la ley Helms, pues que los lleve a tribunales.

Todo eso se lo han dicho a Sánchez, incluso amigos suyos que me conocen, pero la pupila insomne (esta que no es la de Martínez Villena) es ciega a los hechos. Iroel lleva ya casi una década con su matraca de "vaciar el centro"- sin lograr anatemizar a los que define como tal. Como las razones se le agotan, recurren a estas sopas macartistas. Es la mayor confesión que no tienen argumentos y han fracasado. El propio presidente Miguel Díaz-Canel dijo en un video divulgado en las redes, al referirse a los mismos que Iroel ha tratado de estigmatizar, que “la mayoría del pueblo no los ve como contrarrevolucionarios”. No los ve así porque no lo son. 

Quinto, el vigilantismo de Sánchez y sus seguidores está siendo presentado como la voz del gobierno cubano y la revolución. Publicar este libelo en Cubadebate certifica una visión oficial sectaria de la política cubana. En respuesta a ese comportamiento, que ojalá no sea representativo, muchos emigrados cubanos con posiciones patrióticas y jóvenes en la isla, como los que siguen la “Joven Cuba”, se preguntan si es posible un entendimiento con tanta soberbia. 

Muchos intelectuales cubanos, incluyendo militantes del PCC y la UJC, la UNEAC, y otras organizaciones, al ser preguntados, afirman que lo de Iroel es su propia maquinaria, pero que él no habla más que por sí mismo. Ojalá fuese así, pero conviene que los que piensan de esa forma, no solo lo digan en privado, sino también en público. Es de agradecer las distancias tomadas en el blog “Segunda Cita” con respecto a la campañita contra el “centrismo” por comentaristas y autores, incluyendo su gestor, Silvio Rodríguez. Ser el gran cantautor de la Nueva Trova, junto a Pablo Milanés, no salvó a Silvio del ataque de un tal Javier Gómez, cuyo mérito mayor, antes de enrolarse en la Pupila Insomne, era pedir que la Joven Cuba, llevara a Iroel Sánchez “falto de decencia” a juicio por difamación. “El”- en referencia a Iroel, escribía Javier Gómez- “y otros más, se han fanatizado, creyendo que están haciendo un favor a la revolución, que están defendiéndola, y se han creído mas revolucionarios que nadie”. Con estos perfiles torcidos de un Roy Cohn, ¿Se necesita agregar algo? 

Sexto) Es lamentable que, en Cuba, con tantos problemas que existen, alguien tenga tiempo a cualquier hora laborable para andar en estos chanchullos. Es vergonzoso que Cubadebate se preste a sembrar división entre las personas identificadas con la soberanía del país. 

https://cubaposible.com/la-diplomacia-pueblo-a-pueblo-y-el-fin-de-las-narrativas-paternalistas/

Comentario de HHC: Bienvenidas las opiniones discrepantes, con esas debemos convivir.

El Post de Iroel Sanchez que publiqué primero  lo pueden leer en este mismo sitio aqui: http://cubaadiario.blogspot.mx/2018/05/breve-e-incompleta-cronologia-de-un.html

La opinión de Silvio en Cubadebate:

Silvio Rodríguez Domínguez dijo:

Qué pena que públicamente se insista en confundir la defensa de la Revolución con sofismas y trampas. Qué pena que se esté confundiendo lo justo, que es la defensa, con lo injusto, que es el dogma y la persecución.

Porque insistir en la injusticia va a profundizar un rechazo que ya existe, sobre todo en los jóvenes; y donde debiera haber cuadro apretado (como la plata en las raíces de Los Andes) crecerá la división y pagarán justos por pecadores.

Pero lo más triste es que el costo más alto lo va a pagar esta Revolución que no es de ningún grupo ni de ninguna secta, sino de toda Cuba y de su pueblo.

Tenemos que querernos mucho para que el odio no nos entre.

Silvio Rodríguez Domínguez.



http://cubaadiario.blogspot.mx/2018/05/breve-e-incompleta-cronologia-de-un.html
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