"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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viernes, 26 de abril de 2019

CÓMO APOYÓ LA CIA A LOS YIHADISTAS EN SIRIA

Por Manuel E. Yepe 

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México. 


Un pormenorizado trabajo publicado el 17 de abril en el portal GlobalGeoNews con la firma del periodista francés Maxime Chaix, autor del libro “La Guerra en la Sombra en Siria” aporta importante información acerca de los orígenes de la sorpresiva vinculación protagónica de Estados Unidos en la guerra anti-Assad en Siria. 

“Timber Sycamore” es el nombre en clave de una operación encubierta autorizada oficialmente por el entonces Presidente estadounidense Barack Obama en junio de 2013 para entrenar y equipar los rebeldes contra su homólogo sirio. Pero en realidad ese “apoyo” comenzó en octubre de 2011, cuando la CIA estaba operando a través del MI6 (el servicio de inteligencia exterior británico) para evitar tener que notificar al Congreso que estaba armando a los rebeldes en Siria. 

Originalmente, la CIA y el MI6 establecieron una red de suministro de armas a los rebeldes en Siria desde Libia, un plan en el que participaron los servicios de inteligencia saudíes, qataríes y turcos. En la primavera de 2012, Obama firmó de mala gana una orden ejecutiva de alto secreto, que autorizó a la CIA a proporcionar "apoyo no letal" a los rebeldes en Siria. En concreto, lo que hizo la CIA fue vincular a sus aliados de Qatar y Arabia Saudí con una serie de fabricantes de armas de los Balcanes (Bulgaria, Rumanía, Serbia, Croacia, etc.). 

Con el apoyo de la OTAN, que controla las exportaciones de armas de los Balcanes a través de la EUFOR, los servicios secretos de Qatar y Arabia Saudí empezaron a comprar armas y municiones de estos países para equipar ilegalmente a los rebeldes sirios. 

En octubre de 2012, el New York Times reveló que este vasto tráfico de armas patrocinado por la CIA iba a apoyar principalmente a grupos yihadistas en Siria, mientras que las exportaciones de armas por vía aérea iban en aumento, con la inyección de armas en territorio sirio desde "teatros de operaciones" en Turquía y Jordania, a través de la FSA ("Ejército Libre de Siria") y de traficantes de armas locales. Finalmente, resultó que estos "quirófanos" fueron improvisados por quince servicios de inteligencia occidentales y de Oriente Medio, entre ellos la DGSE y el MI6, aunque todavía no se sabe exactamente qué papel desempeñaban estas agencias en esta guerra secreta. Lo que está claro es que decenas de miles de toneladas de armas y millones de cartuchos de municiones fueron introducidos en el escenario de guerra sirio por esta operación. 

También se ha comprobado que estos armamentos fueron destinados en su mayoría a equipar a los grupos yihadistas, incluyendo a la milicia terrorista que se proclamó a sí misma "Estado Islámico" en junio de 2014. Finalmente, Donald Trump decidió eliminar esta operación a principios del verano de 2017. Este fue un gran revés para la CIA, ya que el Presidente de los Estados Unidos pronosticaba una derrota de Estados Unidos y sus aliados rusos, iraníes y libaneses en la guerra contra Siria. 

El papel coordinador de la Agencia fue confirmado en junio de 2018 por Ben Rhodes, asesor principal de Obama de 2009 a 2017 quien argumentó que la inclusión de al-Nusra en el listado de organizaciones terroristas del Departamento de Estado en diciembre de 2012 fue un movimiento "esquizofrénico", ya que era obvio que la milicia yihadista era una "parte importante" de la oposición anti-Assad. Según el periodista Mehdi Hasan la CIA había desempeñado un papel de coordinación en este vasto comercio de armas y la participación de Estados Unidos en esta guerra en la sombra había sido mucho mayor de lo que se pensaba. 

Según el Washington Post, ésta fue una de las mayores operaciones encubiertas" de la CIA en su historia. En enero de 2016, el New York Times lo confirmó, señalando que las maniobras de la CIA para derrocar a Assad formaban parte de una campaña multinacional que incluía miles de millones de petrodólares de los estados del Golfo, invertidos principalmente por Arabia Saudita. 

Esta guerra secreta marcó el comienzo, entre 2011 y 2017, de una estrecha cooperación entre los servicios secretos occidentales y sus homólogos turcos y del Cercano Oriente. Así, muchos expertos y periodistas cometían el error de analizar las operaciones de las distintas potencias de Oriente Medio de forma aislada de las de los gobiernos occidentales. 

Por el contrario, como admitió el ex Primer Ministro de Qatar en 2017, se trataba de una operación conjunta y coordinada en la que participaban todos esos servicios de inteligencia. Debido al número récord de financiadores públicos y privados que apoyan esta campaña, y a las decenas de miles de muyahidines anti-Assad que fueron ayudados directa o indirectamente por la CIA y sus aliados, creo que esta podría ser la operación clandestina más masiva en la historia de la Agencia. Sin embargo, no se he podido determinar eso con certeza debido al secretismo de esta guerra en la sombra, que impide el acceso a los archivos y limita severamente la cantidad de filtraciones a la prensa. 

Abril 26 de 2019. 

Este artículo se puede reproducir citando al periódico POR ESTO como fuente.

miércoles, 25 de julio de 2018

Por esto!

“A pesar de las incógnitas, por lo que ya sabemos, el reciente aumento de las lesiones cerebrales sufridas por varios diplomáticos estadounidenses puede haber sido causado no por ataques sónicos de los países anfitriones, sino por sus propios superiores en el Pentágono o por la CIA llevando a cabo algún tipo de programa clandestino para crear superespías". 

Tal es la revelación contenida en un estudio patrocinado por la Strategic Culture Foundation, un centro de estudios globales con sede en Rusia que ha investigado el trasfondo de los supuestos ataques acústicos contra diplomáticos estadounidenses, primero en Cuba y más recientemente en China. 

El estudio concluye que la especulación de que agentes estatales cubanos y chinos podrían haber usado algún tipo de arma sónica contra diplomáticos estadounidenses cae más en el terreno de la fantasía y la ciencia ficción. Las autoridades de ambas naciones niegan la existencia de tal arma y cualquier actividad de este tipo en sus territorios. Los expertos estadounidenses que examinaron a sus diplomáticos evacuados de Cuba no encontraron explicación causal alguna. 

Significativamente, sin embargo, el examen por médicos estadounidenses que estudiaron los casos cubanos reveló que todos los individuos pueden haber tenido una experiencia común relacionada con sus lesiones cerebrales. 

Es evidente que, en vez de especular sobre la posibilidad de que una agencia extranjera pudiera haber provocado las dolencias de los funcionarios estadounidenses, que como es sabido cumplían tareas de espionaje bajo manto diplomático, debían haber centrado sus sospechas en su propio bando. Es decir, haber precisado si estos individuos habían sido sometidos a algún entrenamiento de alta tecnología dirigido por el Pentágono o la CIA. 

Se ha sabido que la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa del Pentágono (DARPA, por sus siglas en inglés) está investigando dispositivos de estimulación cerebral para mejorar grandemente la capacidad de aprendizaje de sus agentes. 

El año pasado, DARPA reportó el uso exitoso de dispositivos transcraneales de Estimulación por Corriente Directa (TDCS) para incrementar las habilidades cognitivas en monos experimentales. Se reportó que los sujetos que recibieron tratamiento con tales dispositivos atados a la cabeza mostraron un aumento significativo del aprendizaje y la inteligencia en comparación con individuos que no recibieron el tratamiento. DARPA reportó un aumento del 40 % en la capacidad de aprendizaje entre los monos macacos sometidos al dispositivo de estimulación cerebral. 

Según uno de los principales investigadores del programa: "En este experimento, apuntamos a la corteza prefrontal del cerebro con montajes de estimulación no invasiva individualizados. Esa región cerebral controla muchas funciones ejecutivas, incluyendo la toma de decisiones, el control cognitivo y la recuperación de la memoria contextual. Está conectado a casi todas las otras áreas corticales del cerebro, y estimularlo tiene efectos generalizados". 

El aspecto positivo es que el Pentágono busca impulsar la inteligencia y el aprendizaje en humanos, algo que no es nada nuevo. Durante décadas, las agencias estadounidenses de inteligencia militar, así como Hollywood en sus películas de ciencia ficción, han acariciado la idea de aprovechar el cerebro humano y explotar los niveles cada vez mayores de su inteligencia. 

Pero la búsqueda una inteligencia superior puede muy bien tener efectos secundarios perjudiciales imprevistos. Obsérvese que el investigador del Pentágono anteriormente citado dijo que la estimulación de la corteza prefrontal del cerebro podría tener "efectos de amplio alcance". Estos efectos, además de aumentar la inteligencia y habilidades de aprendizaje, podrían ser letales, dado que el área del cerebro objetivo del experimento es crucial para el control de las "funciones ejecutivas". 

Se sabe que la CIA ha llevado a cabo programas de drogas e hipnosis como el famoso MK-ULTRA en las décadas de 1950 y 1960 cuyo objetivo era encontrar "superespías" y "superasesinos". 

Se conoce que el Pentágono, en investigaciones recientes, ha estado utilizando dispositivos electrónicos de estimulación cerebral para mejorar el rendimiento cognitivo de los monos. Por tanto, es concebible que también haya llevado a cabo experimentos de investigación inéditos en seres humanos. 

En ningún momento de la fase investigativa se han precisado datos acerca de las asignaciones de trabajo de los "diplomáticos" afectados en Cuba y China. Ni siquiera se conocen sus identidades. 

Probablemente todos estaban involucrados en tareas de espionaje. 

Parece poco probable que el Pentágono o el personal afectado declare públicamente que fueron sometidos a algún dispositivo de estimulación cerebral. En cualquier caso, el personal podría ser silenciado fácilmente mediante advertencias sobre las perspectivas de carrera u otros métodos represivos, administrativos o militares. 


viernes, 4 de mayo de 2018

La CIA en Cuba está ciega y sorda


Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Un viejo conocido de este Duende que en sus años mozos llegó a ser un valioso agente de la CIA en el departamento que tenía como objetivo analizar todo lo relacionado con la inteligencia sobre Cuba, anda en estos días tirándose de los pelos ante lo que él califica de soberana estupidez, refiriéndose a la decisión del gobierno del Presidente Trump de retirar de su embajada en La Habana a casi la totalidad de su personal diplomático bajo el socorrido pretexto de que algunos de sus miembros habían sido objeto de supuestos “ataques sónicos” que les habían afectado la salud.

Nos hemos dado un “auto gol” al retirar el personal de la Embajada norteamericano en La Habana, proclama el veterano hijo putativo de la conocida “Compañía”, puesto que según dice él , “ahora la CIA en Cuba está ciega y sorda porque no tiene oídos para escuchar ni ojos para ver lo que a diario acontece en la isla, especialmente en estos momentos en que se está desarrollando el traspaso de poder de una generación a otra” .

La decisión de diezmar el personal diplomático norteamericano de su embajada en La Habana ha sido vista con gran preocupación por la comunidad de inteligencia de Washington hasta el punto que el nuevo Secretario de Estado del gobierno de Trump, Mike Pompeo que hasta su confirmación había estado en la jefatura de la CIA, declaró que en relación a Cuba, tenía planes inmediatos entre estos dijo :“Nos vamos a comprometer en construir un equipo que proporcione diplomacia allí”, enfatizó el ex director de la CIA, una vez que los senadores le interrogaban y calificaran al cuerpo diplomático estadounidense en Cuba como una “presencia esquelética”. A buen entendedor pocas palabras bastan.

A todo esto el Senador Marco Rubio a quien el Presidente Trump le entregó la política hacia Cuba y Venezuela por razones electorales – el voto y el dinero de la extrema derecha cubana de Miami- insiste en llevar las cosas hasta el punto de una ruptura de relaciones diplomáticas con La Habana y Caracas.

¿ De parte de quien se pondrá la Casa Blanca? … ¿ de Pompeo que le está resolviendo problemas como la paz con Corea del Norte, o al lado del “Pequeño Marquitos “ que por razones mezquinas electoreras quiere encender el Caribe con una guerra contra Cuba y Venezuela?

El veterano analista de la CIA en un momento de calmada lucidez nos dijo tomándonos un aromático café cubano en “la Carreta de la calle 8 : ¿ Dónde están los verdaderos intereses de Estados Unidos? ¿ En su presencia en La Habana con los ojos y los oídos de la CIA bien abiertos ante el acontecer cubano o en Miami para servir los apetitos políticos del Senador “Marquitorubito”.

Al despedirse de El Duende en La Carreta me dijo el viejo y experimentado analista de la CIA : “Ahí se lo dejo como tarea y los pongo a pensar”.

Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.

lunes, 26 de marzo de 2018

Política Exterior de Estados Unidos: el círculo extremista se cierra




En medio del ambiente enfebrecido que se vive en la Casa Blanca, los recientes nombramientos del presidente Trump en puestos claves de su administración reflejan claramente el acento belicista, de poder fuerte y chantaje imperial que le está imprimiendo a la política exterior estadounidense.

Junto a los cambios en el mando del Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional, también el presupuesto que Trump acaba de firmar el pasado viernes, para lo que queda de ejercicio fiscal 2018, exhibe la preeminencia de las políticas de fuerza por sobre la diplomacia, al más clásico estilo del llamado “hard power”. Mientras las partidas del Departamento de Defensa crecen en más de 60 mil millones de dólares, el presupuesto de la cancillería estadounidense y sus órganos conexos para la diplomacia pública ha sido recortado en un 32%. Mientras el gasto total en defensa, incluida la renovación del arsenal nuclear, llega a los 700 mil millones de dólares, el resto de los gastos sumarán 591.000 millones. Estados Unidos eroga en defensa, más de lo que gastan juntos los siete países que le siguen.

Al presentar hace un año la propuesta de presupuesto 2018, el director de la Oficina del Prespuesto de Trump, Mick Mulvaney, fue rotundo: “El presidente dijo que se iba a gastar menos dinero en la gente de fuera y más en la de casa”[…]”Es un presupuesto de poder duro, no blando, y es algo intencionado. Este el mensaje que queremos enviar a nuestros aliados y adversarios. Este es un Gobierno fuerte y poderoso”, señaló en rueda de prensa.

Los halcones hacen nido


John Bolton. Foto: AFP / Archivo

En un remedo de los días más siniestros de la administración W. Bush, viejos y nuevos halcones asumen la conducción de la política exterior imperial.

Donald Trump acaba de nombrar como su Consejero de Seguridad Nacional al siniestro John Bolton, uno de los principales promotores de la guerra de Irak. En 2001, Bolton se convirtió en subsecretario de Estado para el control de armas, una posición que cobró peso en la antesala de la invasión de Irak porque la justificación de Bush para atacar se centró en la supuesta posesión de armas químicas y biológicas por parte de Sadam Huseín, que luego no se encontraron. “Estamos seguros de que Sadam Husein ha escondido armas de destrucción masiva”, dijo Bolton en un discurso en 2002.

Es una figura tan polémica en Washington que en 2006 tuvo que abandonar su cargo de embajador estadounidense ante la ONU después de apenas 14 meses, debido a la negativa del Senado a confirmarle definitivamente para ocupar el puesto, al que Bush le nombró aprovechando un receso congresional.

Bolton, de 69 años, quien asumirá sus nuevas funciones el 9 de abril, fue una de las candidaturas barajadas por Trump al ganar las elecciones para estar al frente del Departamento de Estado. El hombre es un reacio defensor del unilateralismo hegemónico de Washington. Entre sus frases célebres, se encuentra una que es auténtica muestra de su intolerancia: “Por mí, si la ONU pierde 10 pisos, no hay franca diferencia”, dijo en 1994 cuando Kofi Annan anunció su voluntad de limitar los conflictos armados para así instalar las fuerzas de paz de la ONU. En una conferencia de prensa dijo también que “las Naciones Unidas no existen como institución” y cuando le preguntaron de qué manera reformaría el Consejo de Seguridad fue absolutamente claro: “La reforma sería poner en el Consejo de Seguridad a un solo miembro permanente porque ese es el reflejo real de la distribución de poder en el mundo Ese miembro sería Estados Unidos”.

Comentarista habitual en la cadena televisiva FOX, Bolton es un ideólogo ultraconservador, vehemente defensor del “interés nacional” de Estados Unidos, y que respalda sin remilgos los ataques militares como estrategia preventiva. “Es perfectamente legítimo que Estados Unidos ataque primero para responder a la ‘necesidad’ (de defensa propia) que presentan las armas nucleares de Corea del Norte”, escribió en un artículo publicado hace dos semanas en el diario The Wall Street Journal.

Bolton tendrá al parecer un buen aliado en la Secretaría de Estado. La salida de Rex Tillerson de ese puesto no sorprendió a nadie. El magnate petrolero no congeniaba con el magnate inmobiliario y de los realities shows televisivos que hoy manda en la casona presidencial de Washington; por más que a la larga compartían los propósitos estratégicos. Todo lo contrario de lo que sucede con Mike Pompeo, el nuevo jefe de la diplomacia estadounidense, a quien se considera como el más leal a Trump de los miembros del gabinete. “Con Mike Pompeo, tenemos una forma de pensar muy similar”, dijo el presidente al anunciar su nuevo nombramiento.


El exdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y ahora Secretario de Estado, Mike Pompeo. Foto: Alex Wong/Getty Images

Pompeo viene de una meteórica carrera política, convenientemente financiada por los reaccionarios hermanos Koch. Graduado de la Academia Militar de West Point, en 2010 fue electo a la Cámara de Representantes, donde estuvo seis años, hasta que Trump lo nombró al frente de la CIA.

Adquirió fama en Washington por la dureza con la que fustigó a Hillary Clinton en la comisión especial para investigar el atentado de Bengasi (Libia) de 2012, cuando la excandidata presidencial era secretaria de Estado. La investigación acabó sin hallar responsabilidades en Clinton, pero Pompeo llegó a calificar el caso como algo “peor que el Watergate en algunos aspectos”. Eso lo puso en la línea de mira de Donald Trump a la hora de conformar su gobierno.

Se le considera un halcón, seguidor de la filosofía ultraconservadora del Tea Party. Su visión como director de la CIA era claramente imperial: “Para ser exitosa la CIA debe ser agresiva, implacable, tenaz”, afirmó. No pocas veces invocó con sorna la posibilidad de asesinar al líder norcoreano Kim Jong-un, levantando temores de un probable retorno de Washington a la práctica de los asesinatos de líderes extranjeros.

Pompeo, que ahora debe lidiar con los vericuetos de la política exterior, se ha mostrado partidario de un “cambio de régimen” en Corea del Norte y de sabotear los acuerdos nucleares con Irán.

El dúo Bolton-Pompeo será bien asistido en la proyección agresiva hacia el resto del mundo por la embajadora USA en la ONU Nikki Haley , una déspota con puesto diplomático.


Nikki Haley en la ONU. Foto: @USUN/ Twitter.

El pasado diciembre, Haley amenazó a los estados miembros de la ONU con represalias si apoyaban una resolución que criticaba la decisión de Washington de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, y dijo que el presidente Donald Trump tomaba la votación como “asunto personal” y Estados Unidos “anotará nombres”.

En carta que envió a los representantes de 180 países, Haley advirtió: “El presidente observará esta votación cuidadosamente y me ha pedido que informe sobre los países que votaron contra nosotros.Tomaremos nota de cada voto sobre este asunto”.

A ello añadió un mensaje enérgico en su cuenta en la red social Twiter: “En la ONU siempre se nos pide que hagamos más y demos más. Por eso, cuando tomamos una decisión por voluntad del pueblo estadounidense sobre dónde situar NUESTRA embajada, no esperamos que aquellos a quienes ayudamos nos ataquen. El jueves se votará sobre una crítica a nuestra elección. EU anotará los nombres”.

Dos simples perlas del pensamiento y actuar de la dama del equipo de Trump para la política exterior.

Venezuela y Cuba en la mira

Si algo distingue y une a los personajes nombrados es su obsecada visión injerencista e imperial sobre Venezuela y Cuba, su cercanía con el Senador Marco Rubio y su mirada hacia América Latina como traspatio que ha de ser obediente.

Todos deben recordar la prepotente intervención de la señora Haley en Naciones Unidas el día que se aprobó por abrumadora mayoría la resolución contra el bloqueo estadounidense a Cuba; la que, por cierto, recibió contundente respuesta del Canciller cubano.

Haley no ha dejado de usar la tribuna de la ONU para atacar reiteradamente a Cuba y a Venezuela.

Recientemente anduvo por Miami para reunirse con la más rancia ralea anticubana. Haley se encontró en la Universidad Internacional de la Florida (FIU) con los congresistas anticubanos Ileana Ros-Lehtinen, Marco Rubio , Carlos Curbelo y Mario Díaz-Balart para debatir, de acuerdo a los reportes, sobre “cómo se puede fortalecer la democracia en América Latina y especialmente en Cuba y Venezuela”.

Según el senador Marco Rubio, el encuentro se organizó a petición de Nikki Haley para conocer las demandas de exiliados de Cuba y Venezuela, aunque se habló también del estado actual de los negocios norteamericanos en América Latina y la relación de Estados Unidos con la región.


Haley con los legisladores anticubanos en la Universidad Internacional de la Florida, marzo de 2018. Foto: Twitter

El nuevo Secretario de Estado Mike Pompeo, por su parte, es el brazo de apoyo de Marco Rubio en la armazón de las mentiras de los supuestos “ataques sónicos” en Cuba contra funcionarios estadounidenses, buena parte de los cuales son, a decir de la agencia AP, funcionarios de inteligencia. Esto ha sido denunciado por varias fuentes y recientemente ratificado por el diario español El País, que atribuye los supuestos ataques acústicos contra funcionarios estadounidenses en Cuba a una argucia de la CIA para enfriar y eventualmente eliminar el proceso de acercamiento entre ambas naciones.

Tanto Pompeo como Rubio comparten la línea ideológica ultraconservadora del Tea Party. Tienen un estrecho vínculo desde hace varios años. En 2015, cuando Pompeo era representante por Kansas, copatrocinó el proyecto de ley impulsado por Rubio, Cuban Military Transparency Act, para impedir cualquier transacción financiera con empresas gestionadas por los militares cubanos. Entonces no fue aprobada, pero el presidente Trump los complació en sus anuncios de política hacia Cuba en junio 2017.

Apenas tres días después de aquel discurso de Trump en Miami, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo, se reunió en Langley, el 19 de junio, con varios miembros de la Brigada mercenaria 2506encabezados por Félix Rodríguez Mendigutia (uno de los involucrados en el asesinato del Che en Bolivia) y otros personajes, entre ellos el comisionado del condado de Miami-Dade, Esteban Bovo Jr., el Sheriff Jorge Gutiérrez Izaguirre y el senador cubanoamericano, Marco Rubio.


Los mercenarios de la Brigada 2506 y el Senador Marco Rubio fueeron recibidos en la CIA el 19 de junio de 2017. Foto; TT

Pompeo también ha sido un activo adalid de las políticas antivenezolanas de la administración Trump. El pasado enero, durante un intercambio en el American Enterprise Institute, aludió a la influencia que tuvo desde la CIA para que Trump dispusiera sanciones contra el gobierno de Nicolás Maduro,en base “a la propia inteligencia que habíamos entregado y él había solicitado”.

Ya en julio 2017, el entonces director de la CIA había realizado unas declaraciones polémicas sobre Venezuela durante un foro de seguridad del Instituto Aspen, en Colorado. “Tenemos muchas esperanzas de que pueda haber una transición en Venezuela y la CIA está haciendo lo mejor para entender la dinámica allí”.

“Venezuela podría convertirse en un riesgo para Estados Unidos”, diría un mes después a la cadena televisiva Fox. “Los cubanos están ahí; los rusos están ahí, los iraníes, Hezbolá están ahí. Esto tiene el riesgo de llegar a un lugar muy malo, por lo que Estados Unidos debe tomarlo muy seriamente”.

El mentiroso de Bolton


John Bolton (der.) junto a Marco Rubio. Foto: Getty Images.

Pocos políticos estadounidenses en las últimas décadas han sido tan tan perversos y manipuladores hacia Cuba como John Bolton. Muy recordadas son sus acusaciones en mayo de 2002 -cuando Bush hablaba de atacar 60 o más países, Afganistán había sido invadido por las fuerzas imperiales, se amenazaba a Irak por supuestamente construir armas quìmicas y Chávez había sufrido el Golpe de Estado impulsado desde Washington- de que Cuba estaba fabricando armas biológicas y las estaba pasando a países “terroristas”.

“He aquí lo que sabemos: Estados Unidos considera que Cuba está llevando a cabo al menos una labor ofensiva limitada de investigación y desarrollo de guerra biológica. Cuba ha proporcionado tecnología de doble uso a otros estados renegados. Nos preocupa que esa tecnología pueda respaldar programas de armas biológicas en esos estados. Exhortamos a Cuba a que cese toda cooperación aplicable a las armas biológicas con los estados renegados y a que respete plenamente todas sus obligaciones en virtud de la Convención sobre las Armas Biológicas.”, señaló Bolton entonces ante una sorprendida audiencia que le escuchaba en la Heritage Foundation.

Pocos días después, Fidel Castro le respondería a Bolton contundentemente: “En lo que se relaciona con las armas de destrucción masiva, la política de Cuba ha sido intachable. Nunca nadie ha presentado una sola prueba de que en nuestra patria se haya concebido un programa de desarrollo de armas nucleares, químicas o biológicas. Para los que no entiendan de ética, apego a la verdad y transparencia en la conducta de un gobierno como el de Cuba, podrían comprender al menos que hacer lo contrario habría constituido una colosal estupidez. Cualquier programa de esa índole arruina la economía de cualquier pequeño país; Cuba nunca habría estado en condiciones de transportar tales armas; cometería adicionalmente el error de introducirlas en combate contra un adversario que cuenta con miles de veces más armas de ese carácter, el cual recibiría, como un regalo, el pretexto de usarlas.

“Desde el punto de vista político, vivimos en una época en la que hay y habrá cada vez armas más poderosas que cualquiera de las nacidas de la tecnología: las armas de la moral, la razón y las ideas. Sin ellas ninguna nación es poderosa; con ellas ningún país es débil. Tal apotegma requiere una motivación excepcionalmente profunda, sangre fría e inteligencia. Debiera saberse que para el pueblo cubano, por encima de cualquier otro valor sobre la Tierra, están los valores que inspiran la libertad, la dignidad, el amor a su patria, su identidad, su cultura y el más estricto sentido de la justicia que pueda concebir el ser humano. No son armas de destrucción masiva, son armas de defensa moral masiva, y estamos dispuestos a combatir y a morir por ellas.”

¿Habrá entendido el mensaje el Sr. Bolton?

En el 2014, cuando los presidente de Cuba y EEUU anuncian el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales, John Bolton declaró en un programa de radio: “Yo creo que es una tremenda derrota para los Estados Unidos. El Presidente, con su acción, ha dado legitimidad política a esta dictadura y le ha extendido un salvavidas económico al régimen precisamente en el momento en que debiéramos incrementar las presiones”.

El regreso de Bolton a posiciones de poder en la política exterior imperial augura nuevos días de amenazas y conflictos. Sobre sus proyecciones, un alto funcionario de la administración republicana dijo a El Nuevo Herald: “Para América Latina, siempre ha hecho énfasis en cómo Cuba, Venezuela y Nicaragua han socavado los intereses de Estados Unidos en toda la región”[…] “Bolton cree que Venezuela, con su crisis económica, es vulnerable y y que otros países, incluido Irán, continúan teniendo una gran influencia en su Gobierno”.

Mientras, el senador Marco Rubio mostraba su regocijo por el nombramiento del nuevo Consejero de la Casa Blanca: “Conozco bien a John Bolton, es una excelente elección y va hacer un gran trabajo como asesor de seguridad nacional”, escribió Rubio en su cuenta de Twitter.

En agosto pasado, Bolton dijo al portal de extrema derecha Breitbart que Venezuela era una amenaza para Estados Unidos y urgió a Washington a no ser “tímido” con respecto a la “dictadura” de Nicolás Maduro, llamando a apoyar más a la oposición que busca “restaurar” un gobierno representativo.

“No olvidemos que Irán tiene bastante peso en la Venezuela de Maduro y lo tuvo también durante (el gobierno de Hugo) Chávez”, dijo. “¿Por qué la embajada iraní más grande del mundo está en Caracas? Porque a través de ella están lavando dinero y porque Venezuela, junto con Canadá, tiene las mayores reservas comprobadas de uranio”.

Otro ahijado de Rubio en la OEA


Marco Rubio y Carlos Trujillo.

Cobrando los no pocos favores que Trump al parecer le debe, el senador Rubio refuerza su influencia en la actual política exterior estadounidense al lograr nombrar como Embajador de Estados Unidos en la OEA al exrepresentante estatal de la Florida Carlos Trujillo.

“Carlos ha servido a sus electores de manera diligente en la cámara baja de Florida durante los últimos ocho años y sé que hará lo mismo como representante del pueblo estadounidense en la OEA”, indicó Marco Rubio en un comunicado, al ser el encargado de informar el nombramiento.

Trujillo se convierte así en voz preminente de la política de la administración Trump hacia América Latina, una vez que todavía el Congreso no ha confirmado a Kimberly Breier como subsecretaria de Estado para el hemisferio occidental.

Junto al hipócrita de Almagro hará buena dupla en la OEA para conducir los intereses imperiales en nuestra región. Trujillo ha expresado que Venezuela es la prioridad de su gestión.

América Latina vivirá momento de redefiniciones de su relación con Estados Unidos en la muy próxima Cumbre de las Américas. Allí Trump acudirá rodeado de toda esta banda de halcones, herederos de la doctrina Monroe. Tiempos borrascosos se aproximan.

Vea también:

domingo, 28 de enero de 2018

Marco Rubio, secreto apoyo al terrorismo usando a la CIA y a espaldas del FBI.

















Dos cuestiones esenciales y no tan públicas colocan actualmente al senador Marco Rubio sobre la polémica. La primera de ellas lo es el desafío visto en Marco por parte de otros liderzuelos de la extrema derecha floridana, particularmente en el caso de los dirigentes de la llamada Asamblea de la Resistencia, Orlando Gutiérrez Boronat y Silvia Iriondo, liderzuelos del Directorio Democrático Cubano y MAR por Cuba, respectivamente. Tanto ellos, como los Díaz-Balart, sienten un fuerte resquemor ante el desenfreno protagónico de Marco Rubio.

¿Cuál ha sido el punto álgido del nuevo encontronazo entre Rubio y la pareja Gutiérrez-Iriondo? Pues nada menos que Luis Posada Carriles, quien espera arribar el próximo 15 de febrero a los 90 años de edad. El terrorista cumpleañero parece haber decidido invitar a su festividad al senador floridano, aunque siente cierta reticencia como resultado de la ojeriza que ciertos cabecillas miamenses le tienen a Rubio. A su vez, Gutiérrez Boronat y Silvia Iriondo, piensan que el acercamiento entre Rubio y Posada solo es parte del juego político del senador y su desespero por afianzarse con este paso dentro de la línea dura anticubana. Para ellos Rubio busca inútilmente revivir a un cadáver.

La segunda cuestión, aún menos pública y peligrosa, es que Marco Rubio está usando su influencia como miembro del Comité de Inteligencia del Senado y sus estrechos vínculos con Mike Pompeo, el director de la CIA, para neutralizar el control que el FBI ejerce sobre Posada Carriles y sus movimientos. Esto resulta contradictorio cuando en otras ocasiones el propio Rubio ha reconocido que el control de los Feds frena cualquier conducta terrorista de Posada.

¿Por qué Rubio usa sus influencias en la CIA para coartar el control del FBI sobre Posada Carriles? Una fuente en la Agencia ha filtrado que Rubio, en su momento, impulsó la desclasificación de documentos de la CIA sobre Posada donde se señala la implicación del mismo en el derribo del avión de Cubana de Aviación en Barbados y su condición de activo de la agencia con su identificación con el identificativo CIA 201-300985. La finalidad de este plan era buscar una reacción explosiva en Posada y provocarlo para realizar nuevas acciones terroristas. Le tocó al FBI calmar al insensato y apaciguarlo usando a una fuente del Buró muy cercana al terrorista y puesta a su servicio. Esto, obviamente, dio al traste con el plan inicial de Rubio: incitar a Posada a realizar acciones terroristas contra hoteles e instalaciones turísticas cubanas.

Los próximos pasos de Rubio han estado dirigidos a minimizar el control de los federales sobre Posada Carriles y aumentar, empero, el control suyo sobre este terrorista. Ha llegado a mencionar incluso, en un círculo muy cerrado, que conoce sobre el seguimiento que realiza el FBI sobre Posada al salir este de su domicilio, aunque dice desconocer cuál es la fuente que informa sobre las potenciales malas intenciones del connotado criminal. Sin embargo, lo cierto es que Rubio ha aumentado los contactos personales con Posada y ha tenido encuentros secretos con el mismo, adoptando el senador fuertes medidas de seguridad y compartimentación, como lo es la prohibición a Posada de llevar celulares, cámaras o cualquier medio de grabación a estos encuentros. Todo para dejar sordo al FBI y mantener su secreta conspiración terrorista contra Cuba.

Es que, ciertamente, el senador republicano por Florida desde 2010, Marco Antonio Rubio, se ha convertido, sin lugar a dudas, en el centro de los conflictos entre los principales cabecillas de la extrema derecha anticubana en USA. A la par ha usado su condición de miembro del Comité de Inteligencia en el Senado para codearse descaradamente en el deep state y emplear a las agencias de inteligencia de esa nación para afianzarse como uno de los más retrógrados y peligrosos políticos del momento. Para él, todo puede hacerse, incluso apoyar y propiciar acciones terroristas, con el fin de lograr a toda costa sus propósitos políticos y ambiciones personales: destruir a Cuba revolucionaria.

Ante el reto de repetir en el Senado en las elecciones del 2022, Rubio ha buscado complacer a los sectores radicales anticubanos con una dudosa imagen de ser “el mejor amigo del exilio histórico”, enfrentando las muchas dudas que sobre él existen, ya que no son pocos los que lo tildan de oportunista al comportarse como un corcho que flota en cualquier agua, así como por el hecho de que la mayoría significativa de la comunidad cubana en EE UU aprueba el acercamiento entre esta nación y Cuba o piensan que mantener el bloqueo contra la Isla solo robustece la postura política del gobierno cubano, aspectos que se distancian de las posiciones asumidas por Rubio. Particularmente, los hombres de negocio estadounidenses –más prácticos y sabios que este senador– saben que el aislamiento hacia Cuba favorece a inversores de otras naciones como Rusia, China o alguno de sus pares europeos, en detrimento de los potenciales beneficios que pudieran obtener de una relación fuera de las tensiones actuales.

Paradójicamente, quien pide fuertes medidas de Trump contra Cuba como consecuencia de los supuestos ataques sónicos contra sus diplomáticos y promueve dudosas y reiteradas audiencias del Congreso contra la Isla, planea una peligrosa conspiración que pudiera afectar a miles de cubanos y turistas extranjeros en nuestro suelo. ¿Quién es entonces el verdadero terrorista?

domingo, 7 de enero de 2018

MIS RECUERDOS DE PHILIP AGEE

Por Pedro Martínez Pírez



Este domingo se cumplen diez años del fallecimiento del ex oficial de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos Philip Agee, quien al morir en La Habana el 7 de enero de 2008 fue calificado por el periódico Granma como un leal amigo de Cuba y ferviente defensor de la lucha de los pueblos por un mundo mejor. 

Aunque como integrante de la misión diplomática cubana en Ecuador entre 1960 y 1962 sufrí los intentos de penetración de la Embajada, así como otros actos organizados por la CIA contra Cuba, pude conocer personalmente a Philip Agee en octubre de 1983, cuando el entonces ex agente de la CIA participó como invitado en la Sesión Solemne del Tribunal Antiimperialista de Nuestra América, organizado por su Presidente, el ex canciller guatemalteco Guillermo Toriello, y su Secretario Ejecutivo, el periodista venezolano Freddy Balzán.

En esa Sesión Solemne, a la cual asistieron otros ex agentes de la CIA, Philip me fue presentado en Managua por el entonces Ministro del Interior de Nicaragua y Fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional, Tomás Borge, ante quien reconoció con arrepentimiento el daño que hizo a Cuba y al movimiento revolucionario ecuatoriano durante su misión en el país andino, todo lo cual relata con lujo de detalles en el libro LA CIA EN EL ECUADOR, que Agee me obsequió con la siguiente dedicatoria: "Con saludos afectuosos a mi ahora compañero, antaño enemigo, esperando un futuro de gran provecho en proyectos conjuntos. !Viva la Revolución! Philip".

Nunca olvidaré la honestidad de Philip durante su intervención en las sesiones del Tribunal Antiimperialista de Nuestra América, evento realizado días antes de la criminal y abusiva invasión imperialista a la pequeña isla de Granada, y al que también asistieron el ex presidente dominicano Juan Bosch, el patriota boricua Rafael Cancel Miranda y el escritor y militante revolucionario Jaime Galarza, de Ecuador, entre otras figuras de izquierda de la región.

En sus emotivas palabras Philip Agee pidió perdón a todas las personas afectadas por las misiones que él cumplió como oficial de la agencia de espionaje y subversión yanqui en Ecuador, Uruguay y México, durante los doce años que perteneció a la CIA.

En encuentros que sostuvimos en Managua y La Habana y en entrevistas que le realicé para Radio Habana Cuba, me contó Philip que él fue reclutado por la CIA siendo muy joven, cumplió su primera misión en Ecuador, pero comenzó a tomar conciencia de los crímenes que cometía la CIA años después, en Uruguay, su segunda misión en América Latina, y pudo darse cuenta allí de la razón que asistía a los valerosos militantes del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, hombres y mujeres que luchaban contra la dictadura y por una revolución justiciera. A partir de su salida de la tenebrosa agencia y sus trascendentales revelaciones, Agee fue calificado de traidor por el gobierno de los Estados Unidos, y perseguido con saña por los servicios especiales estadounidenses con la complicidad de algunos de los aliados de Washington.

Rodeado del respeto y la admiración de los cubanos Philip Agee murió a los 72 años de edad, víctima de cáncer, en La Habana, donde se había radicado luego de un largo peregrinar, y en Cuba creó un portal en Internet con el nombre de MI CUBA LINDA para favorecer los viajes y las inversiones de ciudadanos y empresas de los Estados Unidos, en su empeño de ayudar a Cuba a enfrentar el criminal bloqueo económico, comercial y financiero yanqui que se mantiene hasta hoy a pesar del rechazo virtualmente unánime de la comunidad internacional.


La periodista de la televisión cubana Maritza Deschapelles Morejón debe conservar imágenes de la participación de Philip Agee en un Encuentro de Corresponsales de Guerra celebrado hace algunos años en el Centro de Prensa Internacional de La Habana, donde la colega se me acercó con la intención de entrevistarme sobre mi experiencia como corresponsal de Radio Habana Cuba en Angola, y como en ese momento conversaba con el entonces amigo y compañero Philip Agee, le dije en son de broma: "entrevístalo a él quien como oficial de la CIA trató de asesinarme en Quito cuando yo era un joven diplomático". Nos reímos mucho con Philip y con Maritza, quien es una valiosa periodista de la televisión cubana que algún día pudiera sorprendernos con un documental en que podamos apreciar vivo y solidario a este gringo bueno que decidió renunciar y denunciar a la CIA y echar su suerte con los pobres de la tierra.

lunes, 1 de enero de 2018

Lo que la CIA no pudo lograr en Cuba


Por Arthur González.

El 1ro de enero del 2018 se cumplen 59 años de la victoria de Fidel Castro sobre el poderoso y bien armado ejército del tirano Fulgencio Batista, apadrinado totalmente por Estados Unidos, a pesar de haber llegado al poder mediante un golpe de Estados militar que pisoteó la llamada “democracia representativa” que tanto proclama Washington cuando le conviene.

La CIA no aceptaba la idea del triunfo de Castro pues sabía que, de alcanzar el poder en Cuba, no se sometería a los dictados de la Casa Blanca como todos sus antecesores desde 1902, porque no era el mismo “perro con diferente collar”, como suelen decir los cubanos, algo que esbozó con fuerza en su propia defensa durante el juicio por el asalto al cuartel Moncada en Santiago de Cuba, en el año 1953.

Por esas razones, el 23 de diciembre de 1958 durante la reunión del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el entonces director de la CIA, Allen Dulles, afirmaba:

“Es necesario evitar la victoria de Castro…”

Ante la inminente huida de Batista, al conocer que el ejército rebelde dominaba ya Santa Clara, capital de la provincia de las Villas, a solo 279 kilómetros de La Habana, el presidente de Estados Unidos Dwight Eisenhower, convocó urgentemente a los jefes de más alto nivel de su gobierno, el mismo 31 de diciembre de 1958 a las 3 y 40 de la tarde.

Al intervenir el director de la CIA volvió a expresar:

“Una victoria de Fidel Castro no está entre los mejores intereses para los Estados Unidos”.

El propio Eisenhower acotaba:

“Los comunistas y otros radicales extremistas parece que han penetrado el movimiento de Castro… si Castro asume el poder, ellos probablemente participarán en el gobierno”.

Los yanquis sabían que el programa del Moncada iba encaminado a favorecer al pueblo y eso para ellos era comunismo, porque eliminaría las diferencias sociales, la discriminación racial y de género, alfabetizaría a los que nunca pudieron ir a una escuela y tenía la intención de repartirle las tierras a los campesinos, así como llevarle los servicios de salud a todos por igual.

Pero a pesar del apoyo a Batista con armas modernas, aviones, preparación al ejército en sus academias y el flujo financiero de sus inversionistas, los yanquis no pudieron impedir el triunfo de Fidel, quien contaba con el apoyo de la inmensa mayoría de los cubanos.

Ante el fracaso de sus esfuerzos por obstaculizar la victoria, la CIA comienza, desde el mismo año 1959, a ejecutar sus planes de acciones encubiertas, aprobando el primer programa en el mes de abril, el cual buscaba llevar a cabo una influencia subversiva y el reclutamiento de personas en los sectores priorizados de la sociedad cubana.

Para no perder más tiempo, el 11 de diciembre, a solo 11 meses de la llegada de Fidel al poder, J.C. King, Jefe de la División del Hemisferio Occidental de la CIA, le propuso a Allen Dulles, un plan donde su última medida expresa textualmente:

“Debe dársele una cuidadosa atención a la eliminación de Fidel Castro. Ninguno de los que se hallan cercanos a Fidel, como por ejemplo su hermano Raúl y su compañero Che Guevara tienen el mismo carisma sobre las masas. Muchas personas bien informadas consideran que la desaparición de Fidel aceleraría grandemente la caída del gobierno actual”.

Operaciones encubiertas de diversos tipos han sido ejecutadas contra Cuba, actos de terrorismo de Estado, invasiones mercenarias, creación de redes de agente de la CIA y la fabricación de “disidentes”, unido a una guerra económica, comercial, financiera y mediática como nunca ante se llevó a cabo contra otro país en este mundo, pero nada les ha dado resultado.

Fidel Castro murió en su cama a los 90 años, con el mismo carisma y apoyo de su pueblo y de millones de personas en el mundo, la Revolución sigue su camino sorteando las dificultades impuestas por la guerra económica y los cubanos resisten unidos, algo inimaginable para los políticos yanquis acostumbrados a los golpes militares.

El próximo 1ro de enero se cumplirán los primeros 59 años del triunfo de Fidel Castro, y los Estados Unidos tendrán que seguir mordiendo el polvo de la derrota y malgastando ciento de miles de millones en su fracasado intento de destruir a la Revolución, sin querer comprender que con los cubanos nunca podrán, porque como expresó José Martí:

“Quien ama a la libertad, previsora y enérgica, ama a la Revolución”

martes, 21 de noviembre de 2017

El asesinato de John F. Kennedy y el complot contra Cuba 54 años después.

Por Fabián Escalante Font

Cincuenta y cuatro años después, el asesinato del Presidente Kennedy no ha sido esclarecido y nada se ha descubierto sobre sus asesinos directos e indirectos en los informes que periódicamente son desclasificados por las autoridades norteamericanas, sin embargo, de cuando en vez, se orquestan campañas mediáticas que acusan a Cuba de haber participado en el magnicidio sin fundamento alguno, sospechosamente cada vez que la Administración de turno endurece sus políticas agresivas e inhumanas contra Cuba.

Esa es la razón por las cuales hemos considerado necesario, esclarecer los aspectos esenciales de aquella trama, exponer los análisis y consideraciones de las investigaciones cubanas y de estudiosos norteamericanos al respecto, que develan de manera meridiana las causas que originaron el complot homicida y apuntan hacia sus instigadores y eventuales ejecutores.

1.- El presidente Kennedy fue asesinado al mediodía del 22 de noviembre de 1963, en Dallas, Texas, mientras en Cuba un emisario por él enviado, el periodista francés Jean Daniel, conversaba con Fidel Castro las dimensiones y causas del conflicto existente entre ambas naciones y sus eventuales soluciones.

2.- ¿Cuáles fueron las circunstancias que originaron ambos acontecimientos? Sin lugar a dudas, los cambios que se comenzaban a delinear en la política exterior norteamericana con respecto a Cuba, que fueron resultado directo del conflicto que puso al mundo al borde de una guerra nuclear, causado por el emplazamiento defensivo de misiles soviéticos en la Isla, ante la escalada de actos terroristas y agresiones de Estados Unidos que debían concluir con una invasión militar a finales de 1962.

Kennedy se percató durante la gestión de la Crisis, que los halcones del Pentágono y la CIA estaban dispuestos a desencadenar el holocausto nuclear, con tal de hacer prevalecer su doctrina político militar y ello lo hizo reflexionar y proponerse nuevos caminos para la resolución del denominado “asunto cubano”.

Su discurso del 10 de junio de ese año en la Universidad Americana de Washington así lo señaló:

“¿A qué tipo de paz me refiero? ¿Qué tipo de paz queremos conseguir? No una Pax Americana impuesta al mundo por el armamento de guerra estadounidense. No la paz de la tumba ni la seguridad del esclavo. Estoy hablando de la paz genuina, del tipo de paz que hace que la vida en la Tierra merezca la pena ser vivida, del tipo que permite que los hombres de todas las naciones crezcan en la esperanza y construyan una vida mejor para sus hijos (no solo la paz para los estadounidenses, sino para todos los hombres y mujeres), no solo paz en nuestro tiempo sino paz para todos los tiempos.”

3.- En los comienzos de 1963, un emisario norteamericano, el abogado James Donovan, visitó nuestro país e indago con su contraparte cubana las alternativas para una solución negociada del conflicto. En abril, regresó nuevamente, esta vez conjuntamente con la periodista norteamericana de ABC News Lisa Howard quien le realizo una extensa entrevista a Fidel Castro –expuesta en la TV norteamericana- donde se abordó este tema, ocasión en la cual el dirigente explicó la disposición cubana para encontrar, dentro de los principios, una solución política al conflicto.

Luego, en septiembre, por orientaciones de ambos gobiernos se reunieron en Washington sus embajadores en ONU, para confeccionar una agenda para una eventual conversación política, todo lo cual fue consultado por el embajador William Atwood a Robert Kennedy. Y finalmente en noviembre, al conocer el presidente Kennedy que el periodista francés Jean Daniel viajaba a Cuba a entrevistar a Fidel, se reunió con él y le solicitó le abordara el tema de la relaciones entre ambos países y cuáles eran las opiniones del dirigente cubano al respecto.

Por tanto, los hechos hablan de por sí. Se estaba creando un nuevo ambiente entre ambos países, que pudiera haber conducido – si Kennedy no hubiese sido asesinado- a una solución pacífica y política del conflicto existente.

4.- Sin embargo, contradictoriamente la guerra subversiva contra Cuba había escalado. Solo en aquel año la CIA planeo 17 complots homicidas contra Fidel, entre ellos, el que estuvo a punto de ejecutarse, mediante unas pastillas envenenadas. Comandos de origen cubano se entrenaban en Nicaragua y República Dominicana con las pretensiones unos, de atacar los barcos mercantes en camino hacia la Isla y sellar así el bloqueo, y otros, de llevar la guerra de guerrillas a las montañas orientales del país.

Para entonces, la CIA había creado un emporio subversivo en Miami, que hemos denominado “mecanismo cubano americano de la CIA y la Mafia”, que ya para entonces actuaba con plenas libertades con respecto a su mando en Langley. Contaba con 4,000 hombres entrenados, 55 empresas para el aseguramiento y logística, aviación y marina de guerra y transporte, campos de entrenamiento y un presupuesto anual de 100 millones de dólares, sin contar los aportes de la Mafia y empresas como la ITT o la United Fruit con importantes intereses anteriores en Cuba. Desde allí decenas de grupos CR, teams de misiones especiales, aviones, lanchas rápidas lanzaban continuos ataques contra nuestros pescadores y poblados costeros, armaba a sus agentes internos con los explosivos más sofisticados, para sabotear todo lo posible y asesinaban a maestros y campesinos, mientras una brutal campaña mediática de guerra sicológica, utilizando todos los medios a su alcance, intentaba reblandecer la conciencia del pueblo cubano y contraponerlo a su Revolución.

Mientras en Paris, Francia, la CIA ponía a punto su operación Am/Lash que pretendía asesinar a Fidel y provocar un golpe militar dentro del país, que rápidamente solicitara la intervención norteamericana.

5.- Aquel era el escenario político-operativo de entonces y fue en el mismo que la JM/Wave o el “mecanismo cubano americano de la CIA y la Mafia” decidió, o le ordenaron, asesinar al presidente y comenzó a urdirse el complot –al menos desde el mes de mayo- que tenía dos objetivos: asesinar a JFK y culpar a Cuba con el hecho, de manera tal que se posibilitara una respuesta militar de tal envergadura que derrocara la Revolución.

6.- Lee Harvey Oswald, el alegado asesino solitario, fue el hilo conductor de nuestras investigaciones, sus antecedentes como agente CIA, su “asilo en la URSS”, su regreso a USA con todos los gastos pagos por su embajada. Luego, su actividad como informante el FBI en Dallas, el repentino arribo a Nueva Orleans, la conducta para simular simpatías por la revolución cubana y devenir en organizador de un comité pro justo trato; el episodio de México, con su intento de viajar a Cuba y las idas y venidas al consulado soviético con la pretensión de documentar los vínculos con ambos países, para finalmente, ante la imposibilidad de viajar a la Isla, regresar a Dallas donde sus “manejadores” fabricaron la Opción B la cual documentara sus relaciones con Cuba, por medio de la “fabricación” de 5 cartas enviadas desde la Habana a su buzón en Dallas, contentiva de instrucciones alusivas al asesinato del Presidente.

También tuvimos en cuenta los resultados investigativos de nuestros archivos, relativos a destacados terroristas de origen cubano que según diversas fuentes se encontraban en Dallas en vísperas del asesinato; así como las declaraciones de Antonio Cuesta Valle, importante agente CIA implicado en los hechos y para entonces sancionado en la Isla, quien denuncio a Herminio Díaz y Eladio del Valle, como dos de los tiradores de Dallas. El análisis detallado de todos los elementos encontrados en las investigaciones oficiales norteamericanas, así como los aportados por otros estudiosos norteamericanos ( Jim Garrison, Gaeton Fonzi, etc.) y finalmente el reconocimiento del terrorista Antonio Veciana quien aceptó en sus memorias haberse reunido en Dallas durante el mes de septiembre de 1963 con Oswald y su oficial David A. Phillips, para coordinar el viaje del primero a  México, que era la pieza clave en toda la provocación montada.

Finalmente por medio de la Comisón Warren y la del Congreso, conocimos que en noviembre de 1963 el Servicio Secreto de Estados Unidos tuvo acceso a informaciones sobre dos importantes complots para asesinar a JFK, uno en Chicago y otro en Miami, donde estaban implicados agentes de la CIA de origen cubano y nada investigó al respecto, ni tan solo se reforzaron las medidas de seguridad en Dallas. Algo realmente anonadante.

7.- De las informaciones aludidas se concluye que la JM/Wave, el “mecanismo cubano americano de la CIA y la Mafia” fue el cerebro planificador y ejecutor del magnicidio y sus oficiales David A. Phillips, David Morales, Howard Hunt, George Ionides, William Harvey, Cord Meyer y los jefes Richard Helms y Allen Dulles, en unión de elementos de la denominada “operación 40” tales como Joaquín Sanjenis, Félix Rodríguez, Luis Posada, Orlando Bosh, los hermanos Novo Sampol, Herminio Díaz, Eladio del Valle y otros, como los responsables y ejecutores del operativo que asesino a Kennedy.

9.- Los elementos expuestos indican que no ha existido intención alguna por parte de las autoridades norteamericanas para esclarecer los hechos. Las recientes desclasificaciones así lo demuestran, en tanto ellas solo han servido para aportar nuevos elementos de los niveles de agresividad que alcanzó en aquellos años la operación anticubana y aprovechar por medio de desinformaciones elaboradas para sembrar la duda sobre la eventual complicidad de Cuba en el magnicidio.

                      Edificios de JMWAVE, circa 1961. (Fuente: archivos de la CIA).

La CIA y su unidad en Miami, la JM/Wave fue la que organizó y ejecuto el crimen, en tanto tenían los motivos, los medios y la oportunidad para realizarlo. ¡Esa es la verdad!

9.- ¿Por qué 54 años sin respuestas?. Porque los que ordenaron el magnicidio en Estados Unidos, el poder real que gobierna aquel país y quienes tienen toda la información relativa al asesinato, no lo ha querido.

¿Entonces por qué las sistemáticas inculpaciones a Cuba? Recuérdese el principio goebbeliano de que una mentira repetida mil veces deviene en verdad. No caben dudas que estas periódicas acusaciones están vinculadas con las escaladas agresivas norteamericanas contra Cuba. ¿Acaso el actual gobierno de Trump las pretende utilizar para asfixiar la Revolución incrementar sus agresiones y finalmente derrocar a su gobierno? No han aprendido nada de la historia y de la capacidad del pueblo cubano para vencerlos.

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