"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
Mostrando entradas con la etiqueta 11 de Septiembre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 11 de Septiembre. Mostrar todas las entradas

martes, 11 de septiembre de 2018

UN SEPTIEMBRE DE CONSPIRACIONES E IMPUNIDADES

Recientemente se ha conocido que el Congreso de los Estados Unidos, ha abierto las investigaciones sobre los terribles sucesos del 11 de septiembre de 2001 y el involucramiento de Arabia Saudita.

Han transcurrido 15 años en que se ha ocultado deliberadamente episodios inconcebibles para que estos terroristas hayan accionado con tanta impunidad, en una nación que cuenta con las instituciones más poderosas de inteligencia en el mundo.

La Comunidad Internacional, el pueblo de los Estados Unidos y sobre todo los familiares de los más de 3000 víctimas mortales, siguen sin comprender, ni se les ha explicado, cómo fue posible tan negligencia; ni quiénes fueron los verdaderos culpables.

Es inaudito que 19 elementos, la mayoría ciudadanos de Arabia Saudita, muchos de ellos fichados con anterioridad como sospechosos, entraran en los Estados Unidos, abrieran cuentas bancarias, recibieran clases de aviación en escuelas de ese país, permanecieran meses organizando estos actos; llegaran a los aeropuertos como simples pasajeros, sacaran sus pasajes, secuestraran y desviaran de sus rutas las grandes aeronaves de pasajeros; llegaran a New York, Washington y Pennsylvania, sin que hayan sido detenidos, ni tampoco interceptados de inmediato durante los vuelos.

Más aún cuando los Estados Unidos cuentan con el Comando para la Defensa del Espacio Aéreo Norteamericano , la CODAN (NORAD en inglés), que dispone de procedimientos sumamente estrictos para conocer en muy pocos minutos, cualquier desvío de un avión de su ruta normal, e interceptarlo con los cazas militares que se encuentran en las distintas bases aéreas más cercanas.

Y cuando se trata de aviones Boeing, que se encuentran sobre ciudades como Washington y Nueva York (como es este caso), la fuerza aérea y la CODAN están instruidas de actuar con más velocidad aun, para no poner en peligro las vidas de miles de personas.

Extrañamente, eso no ocurrió. Las reglas y los procedimientos rigurosos dejaron de operar el 11 de septiembre, entre las 8 y las 10 horas, ni siquiera cuando se supo que no era un avión, sino un número desconocido de aviones habían sido desviados.

No es mi pretensión emitir un documento amplio conteniendo todo el intrincado proceder de esta sospechosa y macabra historia, sino plasmar algunos antecedentes obtenidos de publicaciones de la época, que pudieran ir guiándonos de tal forma que nos permita apreciar la dimensión de este acontecimiento que, según muchos, habría de constituir un cambio trascendente en las relaciones internacionales en las próximas décadas , y específicamente la involucración de Arabia Saudita con el contubernio del gobierno de los Estados Unidos.

Veámoslo a continuación:

LA CONEXIÓN:

Osama Bin Laden es hijo de un emigrante yemení, que se instala en Arabia Saudita donde construye un imperio económico.

Uno de los orgullos del grupo es la empresa constructora más grande del mundo islámico, con oficinas en Londres y Ginebra.

El gran despliegue llega con un encargo que recibe del rey saudí Faisal en 1933, que encarga al padre de Bin Laden restaurar los lugares sagrados de la Meca y Medina.

Pronto comenzaron a invertir en otras empresas a lo largo del mundo, incluido los Estados Unidos. Mantiene importantes relaciones comerciales con:

· Citygroup, General Electric, Merrill Lynch, Goldman Sachs, Fremont Group.
(James Mayer, New Yorker, 12-11-2001. Michael Moss, New York Times 28-10-2001).

Según el New York Times, también poseen parte de Microsoft y el gigante de la industria aeronáutica y militar Boeing.

Han donado 2 millones de dólares a la Universidad de Harvard, 300 mil a la Tufts University, y miles más al Middle East Policy Council, un gabinete estratégico centrado en la política hacia Oriente Próximo y dirigido por un embajador estadounidense en Arabia Saudita, Charles Freeman.

(The Bin Laden business empire. St.Petersburg Time. Sept.23, 1001).

Tan pronto terminó su mandato, el presidente George H.Bush, padre, se convirtió en un asesor de la empresa Carlyle Group. Entre las inversiones de esa empresa figuraba la familia Bin Laden, que invirtió en ella por lo menos 2 millones de dólares.

(Kurt Eichewald, New York Times, oct.26, 2001).

Entre sus muchas actividades Carlyle Group es una de las principales contratistas del Dpto.de Defensa de Estados Unidos. No fabrican armas, más bien compran empresas del sector militar, las sanean y luego las venden por sumas astronómicas.(www carlylegroup. Com)

La familia Bin Laden tiene amigos y socios norteamericanos con mucha influencia. En 1993 contratan a Philip Griffin, un antiguo cónsul general de los Estados Unidos en Jiddash, para defender sus intereses en Washington.

Por 2 millones de dólares, la familia también se compra un puesto en el Consejo de Directores del Grupo Carlyle. También pertenecen al Grupo :
· George H.Bush, padre
· James Baker, exministro de Estado
· John Mayor, exprimer ministro británico

El presidente del Grupo es Frank Carlucci, antíguo director de la CIA.

LA IMPUNIDAD – LA INDULGENCIA

Un mes antes del fatal 11 de septiembre, Putin, el presidente ruso, ordena a sus servicios de inteligencia que adviertan de forma urgente al gobierno de los Estados Unidos, que hay terroristas que planean ataques a gran escala contra edificios del gobierno estadounidense. Oficiales rusos ponen al tanto a sus colegas de la CIA , y les dicen que hay 25 terroristas capacitados para secuestrar aviones y hacerlos estrellar durante misiones suicidas.

(Entrevista con el presidente Putin, el 15 de septiembre 2001, MS-NBC)

Cinco servicios de inteligencia extranjeros advirtieron a sus homólogos estadounidenses: el ruso, el Egipto, el israelí, el francés y el alemán. El BND, el servicio secreto alemán, le dice literalmente a la CIA en junio de 2001:

· “Hay terroristas del Medio Oriente que están planificando secuestrar aviones de pasajeros y utilizarlos para atacar importantes símbolos de los Estados Unidos”.

(Frankfurter Allgemeine Zeitung. Septiembre 14, 2001) (Patrick Tyler, The New York Times, junio 4 de 2002)

El 10 de julio 2001, Kenneth Williams, oficial del FBI, de Phoenix (Arizona), manda un informe al cuartel general. En él escribe que le ha llamado la atención que en su distrito se hayan inscrito un número inusualmente alto de árabes en el curso para pilotos. Pregunta si pudiera ser que eso forma parte de un plan de Bin Laden para secuestrar aviones.

En su respuesta el cuartel general expresó que no hay suficientes indicios como para investigar el asunto con más `profundidad.

(Ron Fournier www salón.com Mayo 16, 2002) (Michel Hirsh, Newsweek, Mayo 27, 2002).

El 17 de Agosto de 2001, el servicio de inmigración del Estado de Minnesota, arresta a Zacarias Moussaoui, un marroquí de 33 años, nacido en Francia. El hombre sigue el curso para piloto en la Pan Am. Int. Flight Academy, en Eagan. Algunos docentes advirtieron al FBI de su conducta extraña. A los docentes les dijo que no hacía falta que aprendiera a despegar ni aterrizar, que solo quería saber pilotear el avión en pleno vuelo. Llaman varias veces al FBI.

Finalmente inmigración termina arrestándolo por no tener la documentación en orden. El agente que dirige la investigación solicita al FBI una orden de registro domiciliario y permiso para investigar el disco duro de la computadora de Zacarías. El Cuartel General contesta que no autoriza el pedido por “falta de pruebas”. Solo después del 11/9, Moussaoui será trasladado de la cárcel de inmigración a una prisión del FBI.

Más tarde salió a la luz que el FBI sí efectúo un registro domiciliario algunas horas después del ataque del 11 de sept, encontrándose documentos que mostraban las relaciones entre Moussaoui y los secuestradores.

(The New York Times, dic.22, 2001. Thomas D.Frank. New York Daily News mayo 17,2002. The International Herald Tribune, junio 7, 2002).

Incluso R.Mueller, el jefe del FBI admitió que si los agentes en Minnesota se les hubiera autorizado hacer las investigaciones, se habrían topado con esas relaciones y probablemente habrían podido prevenir los ataques del 11 /9.

El 5 de julio 2001, el agente Scott Gregory, del Condado de Palm Beach, detiene un auto por exceso de velocidad. Detrás del volante está Mohammed Atta. Le muestra al sheriff el permiso de conducir. El sheriff teclea el hombre en su computadora, pero el sistema no señala como persona buscada. De una forma extraña había desaparecido el hombre del secuestrador Atta de los archivos del sistema informativo.

(Der Spiegel, diciembre de 2001).

En agosto del 2001, Jim Page, de la policía de Arlington, detiene a Hani Hanjour por exceso de velocidad. Hanjou estaba en el avión que chocó contra el Pentágono. La policía lo detiene pero lo deja ir, pues su nombre no está en la computadora. Lo mismo pasó con Ziad Samir Jadrrah, el secuestrador que estaba en el avión que cayó en Pennsylvania. En enero 2002 la policía de Maryland hace público un video que muestra como el agente Joshep Catallano, el 9 de septiembre 2001, detiene a Jarrah por manejar a 90 mph. Después de pagar la multa, Jarrah puede seguir su camino a pesar de que su nombre está en la lista de hombres buscados por la CIA.

(CNN, 9 de enero 2002).

A pesar de todas estas sorprendentes deficiencias y absurdos cometidos por la CIA y el FBI, y otros cuerpos de la inteligencia y policiacos, antes del 11 de septiembre, en un lapso de un par de días posteriores al atentado, lo saben todo:
· Pueden probar los lazos directos entre el supuesto líder de los secuestradores Mohammed Atta y la red Al Qaeda de Bin Laden.
· Dicen que los secuestradores, antes de llegar a Estados Unidos, ya habían compartido una casa en Alemania.
· Saben quién entró en los Estados Unidos y donde se quedaron desde el día que entraron al país hasta el 11 de septiembre.
· Dicen tener pruebas de que Mostafa Mohammed Ahmad, un cuadro de Al Qaeda, transfirió dinero de su cuenta en los Emiratos Ärabes Unidos a la cuenta de Mohammed Atta.
· Según la CIA y el FBI, los secuestradores recibieron un total de 238 mil dólares.
· Que los secuestradores fueron entrenados en las bases de Al Qaeda en Afganistan.
(BBC la investigación y las evidencias, octubre 5, 2000) (Der Spiegel, noviembre 26, 2001).

NOTICIAS POSTERIORES AL 11 DE SEPTIEMBRE.

Unas docenas de miembros de la familia Bin Laden residentes en los Estados Unidos, en su mayoría universitarios o alumnos de colegios secundarios privados, estaban en el país cuando se produjeron los atentados.

El New York Times informó que los funcionarios de la embajada saudí, por temor a que pudieran convertirse en blanco de las represalias estadounidenses, los reunió inmediatamente con el consentimiento del FBI. Según un funcionario saudí , los Bin Laden volaron en un avión privado de Los Angeles a Orlando, luego a Washington y, finalmente a Boston.

En cuanto la Agencia Federal de Aviación permitió los vuelos al extranjero, partieron hacia Europa.

Al parecer, al embajador saudí en Washington, el príncipe Bandar bin Sultan, no le costó mucho convencer a los funcionarios estadounidenses de que entre los Bin Laden no había testigos importantes.

(Jane Mayer, New Yorker, noviembre 12, 2001).

“Temiendo represalias, los familiares de Bin Laden huyeron de Estados Unidos”. La noticia comenzaba asi. Durante los días siguientes, Arabia Saudita supervisó la evacuación inmediata de Estados Unidos de los 24 miembros de la extensa familia de Osama Bin Laden.

(Patrick E. Tyler, New York Times, 30 septiembre 2001).

Según el London Times, la partida de tantos saudies preocupó a los investigadores estadounidenses, pues creían que posiblemente algunos de ellos poseían información sobre los piratas aéreos.

El FBI comenzó a comprobar si alguno de los 186 sospechosos detenidos durante los cinco días posteriores a los atentados, había comprado armas en los meses previos al 11/9. El FBI consultó los archivos de antecedentes de los compradores de armas e inmediatamente averiguó que dos de los sospechosos las habían comprado. En cuanto John Ashcroft, fiscal general de Estados Unidos se enteró, mandó detener la investigación.

(Fox Butterfield, New York Times, diciembre 6, 2001).

Alguien pudiera aclarar, ¿por qué cuando el Congreso de los Estados Unidos dio a conocer su investigación sobre el 9/11, el presidente en aquel entonces, George W. Bush, el hijo, censuró 28 páginas relativas al papel de Arabia Saudita en los atentados?

Hasta aquí he podido relacionar una parte de los hechos que tuvieron conexión con los atentados del 11 de septiembre de 2001, que revela con asombrosa desfachatez, la complicidad y confabulación de poderosas élites gobernantes y parentela dentro de los Estados Unidos y otro país muy compenetrado con las políticas conspirativas, guerreristas y corruptas de la familia de los Bush.

Es inexplicable que una tragedia de esa magnitud haya sucedido en esa nación tan poderosa y aún , después de 15 años, los únicos culpables fueron los 19 “locos” que se atrevieron a asaltar los símbolos más exquisitos de la sociedad estadounidense.

Por otro lado, resultó aventurado y vergonzoso, por las graves consecuencias que esto ha traído, que sólo pocos días posteriores a los atentados, los gobernantes de esa nación y la totalidad de los medios, se dedicaron casi exclusivamente a desbarrar maniáticamente, impulsando a la población a un torbellino de inculpaciones falaces que implicaban arrastrarla a GUERRA INFINITAS.

EN CONCLUSION:

1. Se evidenció claramente que coincidieron tres factores determinantes en la consecución de los hechos del 11 de septiembre: el maridaje expreso entre la monarquía saudita, los parientes millonarios de los Bin Laden y la familia de los Bush.
2. La forma en que se desenvolvieron las acciones investigativas para detectar a los secuestradores, no tiene paralelo con nada en la historia en esos casos.
3. Eso solo se comprende, y no hay que ser muy ducho en la materia, vinculándolo a una conspiración bien urdida de los que acostumbran a hacerlo en ese imperio, con la complicidad de las fuerzas oscuras que aparecen claramente en los testimonios publicados. O es que no recordamos el abominable complot en que asesinaron al presidente John F.Kennedy, hace más de 50 años, y aún no se han desclasificado los documentos que pueden aclararlo.
4. La finalidad bien conocida por la comunidad internacional de estos conspiradores, configuraron la “razón propagandística” que George W. Bush, el hijo, y sus acólitos neoconservadores, urgían para legitimar en el poder,, detonar la guerra permanente y ejecutar los objetivos del PROYECTO PARA EL NUEVO SIGLO AMERICANO.
5. Por otro lado, pienso, con cierto grado de especulación, que los secuestradores no eran solo individuos fanáticos y lunáticos, sino que constituían una fuerza bien entrenada con experiencia en el manejo de naves aéreas grandes de pasajeros. No se concibe otra cosa si nos atenemos a la forma en que maniobraron para estrellarse contra las Torres Gemelas en una ciudad como New York, y especialmente la maestría del piloto que hizo estrellar su nave en el Pentágono. ESTO NO SE APRENDE EN TAN POCO TIEMPO EN ESCUELAS COMO LAS QUE UTILIZARON EN EL PROPIO ESTADOS UNIDOS.
6. Es de extrañar que recientemente aparezca en el Congreso de los Estados Unidos, ese proyecto de ley que obliga al gobierno de Estados Unidos a establecer una acusación formal al régimen monárquico de Arabia Saudita, por su participación en los atentados del 11 de septiembre, lo cual puede traer consecuencias graves en las relaciones de Estados Unidos con esa monarquía.
Pensando mal, ¿no será que el gobierno de los Estados Unidos ha llegado a la conclusión de que la grave situación en esa región, y especialmente en esa monarquía, no garantizará en el corto y mediano plazo, el suministro estable del petróleo a su nación, sobre todo tomando en cuenta que un tanquero demora alrededor de 45 días en llegar del Golfo Pérsico a las costas de Estados Unidos?

Y esta realidad a la que han llegado sus tanques pensantes, ¿ no estará inclinándolos a asumir la peligrosa aventura de liquidar al gobierno bolivariano de Venezuela, para garantizar sus enormes riquezas petroleras, que por demás, están a 4 ó 5 días de viaje a sus costas en el Golfo de México?

¿No tendrá esto que ver también, con el Decreto-Ley que firmó el presidente Obama hace un año, declarando a Venezuela una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos, preparando las condiciones para el asalto final a ese país?

La Habana, 25 de mayo de 2016.


Julio S. Alcorta Fernández

miércoles, 5 de septiembre de 2018

Difunden un nuevo video en alta definición de los atentados del 11-S


Publicado: 4 sep 2018 13:10 GMT | Última actualización: 4 sep 2018 15:07 GMT

La desgarradora grabación recientemente restaurada muestra las secuelas de los ataques terroristas en Nueva York en 2001.




Brad Rickerby / Reuters

A pocos días del 17° aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en la Red se ha difundido un impactante video en alta definición de las secuelas del ataque contra el complejo de edificios del World Trade Center (WTC).

La grabación original fue realizada por Mark LaGanga, que en aquel entonces trabajaba para la cadena CBS. Las imágenes y el audio han sido limpiadas y realzadas, y el video mejorado ha sido publicado en el canal de YouTube WTCFOIAVideos. El mismo ya ha sido visto casi 800.000 veces y ha atraído cientos de comentarios.

En el desgarrador video, que dura poco menos de media hora, LaGanga muestra a rescatistas rodeados de polvo y escombros, trabajando después del colapso de las Torres Gemelas. Asimismo, se puede ver a sobrevivientes que son conducidos o llevados en sillas de ruedas desde el área hacia las ambulancias.

En el minuto 18.07 se ve cómo se derrumba la Torre Norte del WTC. En otro momento, dentro del 'lobby' principal del WTC, un rescatista advierte a LaGanga que salga: "Creo que deberías irte. Todos los demás se han ido". En el minuto 17:41, un hombre cubierto de polvo hace un comentario irónico a LaGanga: "Acabo de tener un mal día", mientras que otro a los 21:50 se ríe de lo bien que todavía puede correr a los 69 años.

En la red social Reddit, muchos usuarios señalaron las increíbles reacciones de los sobrevivientes del atentado así como la valentía del camarógrafo que en el momento del derrumbe solo limpia la lente de su cámara en vez de correr como otros testigos.


domingo, 11 de septiembre de 2016

11/S: Larry Silverstein, el arrendatario del edificio WTC7, consultó con aseguradoras sobre la demolición del inmueble horas antes de su caída en el 11-S

Por Greg Grisham


En un reportaje de la cadena estadounidense FOX es inesperadamente revelada, por las declaraciones de un oficial entrevistado, que “Silverstein había telefoneado a su compañía de seguros para ver si se autorizaría la demolición controlada del edificio". Pocas horas después los 47 plantas del WTC7 desplomaron simétricamente en un plazo de 7 segundos en un clásico ejemplo de demolición controlada.

Es un resumen traducido del artículo escrito por Joseph Paul Watson de Prisión Planet.com del 23 de Abril, 2010.

Larry Silverstein se hizo “famoso” por decir en 2001 ante cámara “decidimos tirarlo para evitar perder más vidas” así originando la controversia "Pull It”, (Hoy nada más buscar “Pull It” en Google produce ¡millones de resultados! dedicados a esta declaración de Silverstein que hasta hoy sigue negando haberlo dicho. Pero ahora, se revela que efectivamente oficiales estaban considerando la posibilidad de dinamitar el inmueble…

¿Cómo es de esperar demoler el edificio cuando dicho proceso se lleva semanas o incluso meses para configurar correctamente, incluso sin el caos del 11-S? ¿Cómo podrían colocar correctamente explosivos en tan corto plazo dentro de un edificio en llamas que ya había sido evacuado? - ¿A menos que los explosivos ya estaban en su lugar? Esta nueva revelación es asombrosa y debería ser investigado inmediatamente.

Es en este reportaje de FOX News, irónicamente dedicado a ridiculizar al anterior gobernador del estado de Minnessota, Jesse Ventura, por sus esfuerzos con el movimiento por la verdad sobre el 11-S. Son las declaraciones del anterior Fiscal de Washington D.C:, Jeffrey Scott Shapiro, que inesperadamente revela que el arrendatario del World Trade Center, Larry Silverstein, estaba hablando por teléfono a su compañía de seguros para intentar convencerlos de que el edificio debería ser derribado por demolición controlada. (Recordemos que Silverstein recogió cerca de US $ 500 millones de dólares en seguros como resultado del colapso del edificio 7, una estructura de 47 pisos que no fue impactado por un avión, pero se derrumbó en siete segundos el 11 de septiembre.) Afirma Jeffrey Scott Shapiro, "Yo estaba trabajando como periodista para Gannett News en la Zona Cero ese día, y recuerdo muy bien lo que he visto y oído."

"Poco antes de que el edificio se derrumbó, varios oficiales de la policía de Nueva York y los trabajadores de Con Edison me dijeron que Larry Silverstein estaba hablando por teléfono con su compañía de seguros para ver si se autorizaría a la demolición controlada del edificio. Decían que su fundación ya estaba inestable y se esperaba su caída".

En febrero de 2002, Silverstein Properties ganó 861 millones de dólares para riesgos industriales asegurados para reconstruir en el sitio del WTC 7.. La inversión estimada por Silverstein Properties fue de 386 millones de dólares. El resultado refleja una ganancia de casi $500 millones, debido al argumento de que era un acontecimiento accidental imprevisto.

"La demolición controlada redujo al mínimo los daños causados por el colapso inminente del edificio y salvó vidas. Muchos agentes del orden, bomberos y periodistas fueron informados de esta posible opción. No era ningún secreto. No hubo ninguna conspiración", escribe Shapiro.

Sin embargo, obviamente al tanto de cómo afectaría a su reclamación de seguro, Larry Silverstein rotundamente niega que hubo un plan para demoler el edificio WTC7 intencionalmente.

Esta metedura de pata de Shapiro debería preocupar a no solamente Larry Silverstein por poner en duda el pago del seguro masivo que recibió sobre la base de que el colapso fue accidental sino a todo el tinglado de beneficiarios de la versión oficial del 11-S.

En su famosa metedura de pata en 2001 Silverstein dijo, "Recuerdo que recibí una llamada del comandante del cuerpo de bomberos, diciéndome que no estaban seguros de que iban a ser capaces de contener el fuego, y me dijo: 'Hemos tenido esa pérdida terrible de vidas, tal vez lo más inteligente que hacer es tirarlo. Y ellos hicieron esa decisión de retirarse y vimos el colapso del edificio “…

Recordemos que varias agencias de noticias, incluyendo la BBC, la CNN y la FOX, informaron en directo de que el edificio WTC7 se había derrumbado 20 minutos antes de que sucediera.

Imágenes transmitidas 20 minutos antes del colapso del edificiomuestran la reportera de la BBC Jane Standley hablando sobre el colapso del WTC 7, mientras el edificio todavía seguía de pie. Otra emisión de la BBC muestra a los periodistas discutiendo el derrumbamiento del edificio 26 minutos antes de que sucediera.

El aspecto más reprobable de este artículo es la revelación involuntaria de Shapiro que Larry Silverstein estaba hablando por teléfono a su compañía de seguros presionando para que el edificio sea demolido, que es precisamente lo que sucedió más tarde en el día, y como testigos innumerables, así como los videos de evidencia física y material de archivo comprueban, el colapso del WTC 7 no pudo haber sido otra cosa que una demolición controlada…

El testimonio de Shapiro, con la intención de desacreditar las cuestiones que rodean la historia oficial detrás de 9 / 11, sólo ha logrado recaudar más preguntas, ya que contradice completamente la insistencia de Larry Silverstein de que nunca se consideró la deliberada demolición del WTC 7 con explosivos.


*Greg Grisham

investigar11s.org
Haciendo lo que los periodi$tas y ON€ españoles cobran por no hacer

11-S; una farsa que ya no se sustenta: Los Al Saud deben responder




A 15 años de los atentados del 11-S, donde murieron 3 mil personas en las Torres Gemelas y el Pentágono, ha comenzado a develarse la real implicancia de Arabia Saudí en estos hechos.

Hasta ahora la versión de las administraciones estadounidenses, desde el año 2001 a la fecha, tanto con George W. Bush como las de Barack Obama ha sido el de descartar la participación de la Monarquía Wahabita en el financiamiento y apoyo al grupo de terroristas que ejecutaron los atentados del 11 de septiembre. Esto, a pesar de todas las líneas investigativas y pruebas que mostraban que la Casa al Saud está involucrada. ¿Por qué negarse a investigar a fondo, denunciar y sancionar a aquel país que aparece como cómplice en la muerte de miles de sus ciudadanos? La “Pista Interior” en el seno de los gobiernos estadounidenses, que permitiría hilar la madeja, que reúne al establishment político y empresarial norteamericano con el complejo militar-industrial y una clase política, capaz de todo con tal de no ver afectados sus intereses nacionales e internacionales, ha comenzado a salir a la superficie y su negación ya resulta imposible.

Alea Jacta Est: “Los dados Están Echados”

El seguir negando lo que congresistas como Bob Graham o la candidata Presidencial por el Partido Verde, Jill Stein han exigido investigar – con relación a una investigación del Congreso estadounidense y 28 páginas que estuvieron bajo absoluto secreto desde el año 2002 a la fecha, suscitó interrogantes sobre la relación entre Arabia Saudí y Estados Unidos, al revelar hechos “respecto a que los autores del atentado del 2001, durante su estancia en Estados Unidos estuvieron en contacto, recibieron apoyo o asistencia de personas relacionadas con el gobierno de Riad” haciendo referencia a que de los 19 involucrados en estos hechos, quince de ellos eran de origen saudí e incluso el único preso por la causa del 11 de septiembre del 2001 Zacarías Moussauoi, de origen saudí – y extrañamente detenido un mes antes de los atentados y vinculado con posterioridad - ha señalado a su abogado defensor que dos príncipes sauditas fueron los financistas de los atentados.

Para la Sra. Stein el sacar a la luz todo lo que se sabe “permitirá no seguir estafando a la nación. Bajo nuestra administración – señala Stein – una nueva comisión tendría acceso a las considerables investigaciones independientes que han surgido en los últimos quince años. Queremos crear una Comisión independiente, no una dominada por miembros con interés en proteger la reputación y la carrera de la comunidad diplomática y de inteligencia”. Las declaraciones de la Sra. Stein se unen a las de políticos como las del Senador Bob Graham quien, como miembro de la Comisión Investigadora del Senado sobre los atentados señaló que “el documento que desclasifica 30 nombres de saudíes involucrados en los atentados – denominado archivo 17 - ofrece pistas que podrían renovar los llamados de legisladores para aprobar una ley que permita a los miembros de las familias de las víctimas demandar al Gobierno de Arabia Saudí por tener vínculos con esos atentados". El Informe Final de esta Comisión señala que no se excluía la participación de entidades benéficas, vinculadas con el gobierno saudí, desviaran fondos para la agrupación terrorista Al Qaeda.

Si bien es cierto la investigación está abierta a que los miembros del Congreso revisen la información, está prohibido que estén acompañados o saquen notas o fotografías. Esta confidencialidad, según el ex congresista republicano Porter Goss se debe “a las estrechas relaciones del ex mandatario George W. Bush con los saudíes”. Relaciones, no sólo políticas, sino también económicas y empresariales, incluso con miembros de la familia Bin Laden, que incluían a personajes como el ex Secretario de Defensa Donald Rumsfeld y el ex vicepresidente Dick Cheney. Negocios multimillonarios que involucran a empresas como Carlyle Group – donde aparecen nombres que han estado vinculados a Bush padre e hijo, Militares del pentágono y Congresistas – y The Bin Laden Group que hicieorn millonarios contratos tras la Guerra del Golfo del año 1991 y han participado con empresas filiales en la “reconstrucción” de Kuwait, Irak y la propia Afganistán.

Claramente, se requiere indagar por aquellos que estén alejados de los circuitos de poder y de complicidad. Dar a conocer lo que se investiga, pues si esto no es así se avala la tesis que estamos ante un encubrimiento de la actividad criminal de un país aliado de Washington, en común unión con políticos, militares y empresarios estadounidenses. En función de intereses que suelen denominarse de “seguridad nacional” y que con toda racionalidad podemos pensar que los atentados del 11 de septiembre del año 2001 fueron actos de bandera falsa, una gran impostura como lo sostiene el analista Thierry Meyssan en un libro publicado a pocos meses de los atentados del 11 de septiembre. Un atentado destinado a servir de base para desencadenar una guerra de alcance global y que explicaría las acciones desatadas por el ex presidente George W. Bush a partir de octubre del año 2001, primero contra Afganistán, luego contra Irak en el marco de la “Guerra Contra el Terror” que ha resultado ser una farsa monumental y las guerras de agresión contra Libia, Siria y la política de presión contra Irán y Rusia.

Para el ex piloto de la CIA y de la DEA, Phillip Marshall quien escribió un par de libros sobre los hechos del 11 de septiembre del 2001, uno de ellos “El Gran Engaño” sostiene la teoría que dichos atentados fueron actos deliberados destinados a justificar una política de guerra preventiva contra Irak, pero teniendo como objetivo posterior a Siria e Irán. Marshall aseguró que “los 3 mil muertos en Nueva York sirvieron de excusa para provocar los cambios que han ocurrido desde el 11 de septiembre. Era necesario un ataque estilo Pearl Harbor en Estados Unidos”. Este ex piloto de agencias de gobierno estadounidense fue encontrado, en febrero del año 2013 muerto, junto a su mujer y sus dos hijas adolescentes. Las autoridades calificaron estas muertes como suicidio.

A la par de recibir los beneficios de la explotación del petróleo saudí, Estados Unidos ha permitido a Riad tejer una red de ampliación de su doctrina religiosa a través de escuela coránicas - madrasas – en una expansión del wahabismo haciendo fluir generosamente los dineros provenientes del petróleo, no importando si esa decisión de expansionismo político-religioso creaba criaturas como Al Qaeda y el Actual Estado Islámico de Irak y el Levante – Daesh en Árabe – y con ello toda una ramificación de actividades terroristas, incluso en suelo estadounidense. Ha podido más el dinero de las ventas de armas del complejo militar industrial estadounidense a Riad, que sólo bajo las administraciones de Barack Obama han significado acuerdos de ventas por 115 mil millones de dólares. No afectar los activos saudíes en bancos norteamericanos, que superan los 800.000 millones de dólares y que la Monarquía Wahabita amenazó con retirar si la investigación que los compromete, respecto a los atentados del 11 de septiembre, continuaba.

Tiene más valor los intereses geopolíticos que Washington y sus aliados occidentales manejan en Oriente Medio junto a la Casa al Saud, devenida en Gendarme de esos intereses y a su vez en activa agresora de los pueblos como Yemen, Bahréin, Siria e Irak. Las reservas de petróleo y los jugosos contratos que empresas estadounidenses e inglesas tienen con la compañía Aramco Service Company. Todo ello, para Washington tiene mayor valor que la muerte de sus ciudadanos, si el objetivo es la sobrevivencia de un sistema político, económico y de dominio que incluso requiere de estos mecanismos, para pretender seguir en su papel de potencia hegemónica.

El hedor ya no se Puede Ocultar

Los temores saudíes respecto a que la investigación que los compromete hará saltar por los aires el encubrimiento que hasta ahora se mantiene con el aval de los gobiernos estadounidenses, se está haciendo realidad. Efectivamente, el Congreso estadounidense aprobó este viernes 9 de septiembre, una legislación, la llamada Ley de Justicia Contra Los Patrocinadores del terrorismo - JASTA por sus siglas en inglés - acción que permitirá a las familias de los fallecidos en los atentados de septiembre del año 2001 demandar a Arabia Saudita, visto que 15 de los 19 involucrados eran de origen saudí, lo que alcanzaría también a miembros de la casa real wahabita, como cómplices de estos crímenes. Para el congresista republicano Peter King el aprobar esta ley “representa un hecho relevante, un gran día para Estados Unidos y los familiares de las víctimas”. Si bien este paso adquiere enorme relevancia lo más probable es que Obama vete la aprobación de esta ley, tal como se comprometió con la Monarquía Wahabita. Si esto es así se generará un proceso de pugna entre el ejecutivo y el Congreso que seguirá tensionando la relación entre Washington y Riad.

Recordemos que Barack Obama, en el mes de abril del año 2016, cuando las noticias e informes sobre la participación de Arabia Saudita en los atentados del 11 de septiembre arreciaban, viajó a Arabia Saudí, para reafirmar su compromiso con el régimen wahabí, en varios aspectos. Entre ellos, tranquilizar a la Casa Al Saud., tal como ha sido prometido en su oportunidad a la entidad sionista, que Estados Unidos seguirá apoyando a Riad en el plano político, diplomático y militar en su pugna contra la creciente influencia de la República Islámica de Irán, considerada por ambos gobiernos como un enemigo de temer.

Igualmente, Obama se comprometió – en lo que quedaba de su mandato - a no dejar avanzar la posibilidad que el Congreso estadounidense apruebe una investigación que responsabilice a las autoridades saudíes de los atentados del 11 de septiembre del año 2011 en tierras norteamericanas, Prima, en esta promesa de Obama, el hecho que la Monarquía saudí señaló que si esa decisión se concretaba retiraría sus fondos de inversión en bancos Estadounidenses, convertidos en los nuevos paraísos fiscales tras el estallido mediático de los Panamá Papers, lo que generó la alarma del establishment político, empresarial y financiero de ese país. Un antiguo aforismo consigna “no se puede ocultar el sol con un dedo” y menos aún, por más productos que camuflen un olor nauseabundo, se puede ocultar la estrecha alianza entre los servicios de inteligencia de Estado Unidos y Arabia Saudita, sus gobiernos y clase política. Una alianza tejida en 71 años de relaciones, donde Estados Unidos, devenido en padre putativo de la Casa al Saud ha engendrado un monstruo que no tiene control, donde la propia concepción de dominio wahabita lleva en su seno la consolidación de una doctrina basada en el terror.

No es extraño entonces que la relación incestuosa entre Washington y Riad tenga ramificaciones, que derivan en la creación de grupos como Al Qaeda, cuyo origen se encuentra en la decisión de Washington de combatir a la ex Unión Soviética en Afganistán, en el campo de la que se denominaba Guerra Fría. Luego, en la consolidación del Nuevo Orden Mundial, donde la hegemonía estadounidense se asienta para, posteriormente, comenzar el desarrollo, financiamiento y apoyo militar para crear grupos como Daesh, Frente al Nusra, Boko Haram, Fath al Sham que han servido para desarrollar la estrategia del leading from behind estadounidense. Ello, con el proyecto de balcanizar y fragmentar naciones en pos de objetivos políticos, económicos y militares, entre Washington, sus socios occidentales y la triada conformada por Ankara- Tel Aviv y Riad.

Los propios documentos estadounidenses revelan la estrecha conexión entre el terrorismo y la Casa al Saud. Un despacho estadounidense - el denominado documento nº 242073 - enviado por la Secretaria de Estado dirigido, en ese entonces por Hillary Clinton, a sus Embajadas de Riad, Abu Dhabi, Doha, Kuwait e Islamabad, el año 2010, y dado a conocer, junto a otros 1.100 cables, por diverso medios de comunicación en el mundo, confirmó lo que era un secreto a voces y que sustenta la acusación contra la Casa al Saud como principales financistas del terror takfirí en el Magreb, Medio Oriente y Asia Central: “los donantes de Arabia Saudita constituyen la fuente más significativa de financiación de los grupos terroristas suníes en todo el mundo…aunque Arabia Saudita se toma muy en serio la amenaza del terrorismo interno, ha sido un continuo reto convencer a los funcionarios de ese país, para que aborden el financiamiento terrorista que emana de Arabia Saudita como prioridad estratégica. Este país continúa siendo una base de apoyo crítico para Al Qaeda, Los talibán, Lashkar e Tayba y otros grupos terroristas, que probablemente recaudan millones de dólares anualmente de fuentes saudíes, a menudo durante el hach y ramadán”. Situación que se conocía y que se sustentaba en los informes del año 2001 tras los atentados en Washington y Nueva York.

A 15 años de los atentados del 11 de septiembre, la verdad sale a la luz, ya no se puede ocultar. Se desentraña la relación criminal entre Washington y Riad, devenido en el principal impulsor del terrorismo a nivel global. Queda al descubierto que el derribo de las Torres Gemelas, el ataque – que aún genera interrogantes respecto a su ejecución - contra el Pentágono – y la caída, derribo o acto heroico de uno de los aviones secuestrados – el llamado Vuelo 93 – son hechos que permanecen en una nebulosa difícil de despejar pues involucran a los gobiernos de Washington y Riad.

Dan cuenta de relaciones que explican no sólo una férrea alianza política y militar, sino también la complicidad en guerras de agresión, la desestabilización del Magreb, de Oriente Medio y Asia Central, el cerco contra la República Islámica de Irán y la Federación Rusa y, sobre todo, la complicidad en operaciones que involucran a ciudadanos estadounidenses. Mientras ello no se aclare, mientras no aflore la verdad, seguirá rondando en el aire la responsabilidad de los gobiernos de Estado Unidos y la Monarquía wahabita en la muerte de 3 mil persona un 11 de septiembre del año 2001. Quince años de una historia truculenta, que aún tiene mucho que decirnos y donde a la par de Estados Unidos, la Casa al Saud debe responder y la ciudadanos estadounidenses exigir la verdad frente a una farsa, que ya no se sustenta.

Pablo Jofré Leal
Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas principalmente de Latinoamérica, Oriente Medio y el Magreb. Es colaborador de varias cadenas de noticias internacionales. Creador de página WEB de análisis internacional ANÁLISIS GLOCAL www.analisisglocal.cl

11-S: ¿Derrumbaron las Torres Gemelas con artefacto nuclear?

Editado por Pedro Manuel Otero – RHC - 11 de Septiembre de 2016




El elevado número de afectados por los ataques del 11-S en EE.UU., muestra que las Torres Gemelas fueron destruidas por un dispositivo nuclear, opina un analista.

Así ha asegurado este miércoles un académico de la Universidad de Minnesota de EE.UU., James Fetzer, en una entrevista concedida a la cadena Press TV, después de que un nuevo informe muestra que al menos 400.000 personas han sido diagnosticadas con varios problemas de salud provocados por la combustión de materiales tóxicos en los atentados terroristas en el año 2001.

De acuerdo con este informe, emitido esta misma jornada por la revista Newsweek, un total de 5441 de las 75.000 personas inscritas en el los Centros para el Control de Enfermedades y el Programa de Salud del Centro Mundial de Comercio (WTC, en inglés), han sido diagnosticadas con cánceres ligados a los ataques del 11-S.

Las indicaciones “incluyen que los edificios estaban soplando aparte en todas las direcciones, y que estaban siendo convertidos en millones de yardas cúbicas de polvo muy fino, otro rasgo de la firma de un evento nuclear", ha asegurado el analista, James Fetzer.

"Tenemos evidencias de que una significativa población —con algunas estimaciones hasta unos 700.000 personas— ha sido afectados por enfermedades médicas asociadas con la exposición a la radiación ionizante”, ha explicado Fetzer.

El académico llegó a afirmar que el ataque fue de hecho una demolición controlada usando "mini o micro armas nucleares" para destruir completamente las Torres Gemelas.

Para apoyar su teoría, el analista ha puesto en relieve que debido a la altura de las torres, debería hacerse grandes pilas de escombros, pero "en realidad estaban destruidos o incluso por debajo del nivel del suelo."

Según distintos reportes, las personas que asistían en las tareas de rescate ahora padecen varios tipos de cáncer, entre ellos, pulmonar, pancreático, de tiroides, leucemia y mieloma múltiple causados por los incendios.

El 11 de septiembre de 2001 un grupo de terroristas logró hacerse con el control de varios aviones y los lanzaron contra las Torres Gemelas de Nueva York y el edificio del Pentágono. El cuarto aparato se estrelló en el estado de Pensilvania. Los atentados se saldaron con alrededor de 3000 muertos.


(Tomado de HispanTv)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...