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jueves, 21 de diciembre de 2017

Erdogan: "Señor Trump, no puede comprar la voluntad democrática de Turquía con sus dólares"

Publicado: 21 dic 2017 12:26 GMT | Última actualización: 21 dic 2017 12:53 GMT

El presidente de Turquía ha hecho referencia a la votación de la Asamblea General de la ONU de este jueves sobre una resolución para rechazar el reconocimiento de EE.UU. de Jerusalén como capital de Israel.


El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
Depo Photos / Reuters

El presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha advirtido a Donald Trump que el mandatario estadounidense "no puede comprar la voluntad democrática de Turquía" con su dinero, haciendo referencia a la votación de la Asamblea General de la ONU de este jueves sobre una resolución para rechazar el reconocimiento de EE.UU. de Jerusalén como capital de Israel, según Reuters.

Desde Ankara, Erdogan ha declarado que espera que "Estados Unidos no obtenga el resultado que espera" y que el mundo le dé una "muy buena lección" a Washington durante la votación en la Asamblea General. "Señor Trump, no puede comprar la voluntad democrática de Turquía con sus dólares", ha resaltado.

Las palabras del jefe de Estado turco se producen después de que la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, señalara este martes en una publicación en Twitter que Washington "apuntará los nombres" de los que critiquen la postura de su país durante la votación del jueves.

Además, Trump amenazó este miércoles con suspender la ayuda financiera a los países que voten en contra del reconocimiento de esta ciudad por parte de Washington como capital de Israel.

Esta jornada se vota un proyecto de resolución que rechaza la decisión de Trump y que reitera que ningún fallo sobre el estatus de Jerusalén tiene efecto y debe ser revocado. Se trata de la segunda vez que en las Naciones Unidas surgen intentos de expresar oposición al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de EE.UU. y al traslado de la embajada norteamericana a la Ciudad Santa desde Tel Aviv.

El proyecto que votarán los 193 países de la Asamblea no menciona directamente la decisión de Trump, pero expresa "una profunda preocupación por las recientes decisiones acerca del estatus de Jerusalén".

El lunes, Estados Unidos fue el único país del Consejo de Seguridad que utilizó su poder de veto para bloquear la resolución que instaba a todos los Estados a abstenerse de establecer misiones diplomáticas en Jerusalén. La misión de EE.UU. calificó la acción como "un insulto" y recalcó que la organización está "haciendo más daño que bien con la manera como aborda el conflicto palestino-israelí".

El 6 de diciembre Trump expresó públicamente que EE.UU. trasladará su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, reconociendo a esta histórica ciudad como capital del Estado judío. 

Las primeras consecuencias no tardaron en llegar: el movimiento palestino islamista Hamás, activo en la Franja de Gaza, llamó a una tercera intifada o rebelión popular, mientras que Hasán Nasrallah, líder del grupo político y militar Hezbolá, que opera desde el Líbano, donde viven miles de palestinos, se sumó al pedido en un acto multitudinario en las calles de Beirut.

lunes, 18 de julio de 2016

Así es la brutal venganza de Erdogan tras el fallido golpe de Estado en Turquía

Publicado: 18 jul 2016 07:29 GMT | Última actualización: 18 jul 2016 12:28 GMT

Los tribunales de Turquía han ordenado el arresto de 41 generales y almirantes. Ankara cesa a 30 gobernadores, centenares de altos funcionarios y suspende a casi 9.000 policías.

Fuerzas de seguridad desplegadas en las calles de AnkaraHUSEYIN ALDEMIRReuters

El número total de detenciones asciende a 7.543, ha informado el primer ministro de Turquía, Binali Yildirim, cuyas palabras recoge el diario 'Haber Turk'. 100 de los detenidos por su presunta implicación en el intento de golpe de Estado producido el viernes pasado en Turquía son oficiales de la Policía, 6.038 militares, 755 jueces y fiscales y 650 civiles.

Trece generales, incluido el exjefe de las Fuerzas Armadas, Akin Ozturk, y un almirante de la Armada comparecieron la pasada noche en un juzgado, donde se ordenó su arresto. Se les imputa el intento de golpe de Estado militar, atentar contra el presidente turco y homicidio doloso. 

Por el momento han sido cesados 30 gobernadores, 246 responsables administrativos y al menos 8.777 policías han sido despedidos. El Ministerio de Hacienda ha perdido cerca de 1.500 funcionarios durante la limpieza de los supuestos simpatizantes del golpismo. Se ha iniciado un proceso disciplinario contra 48 miembros del Consejo de Estado, informa el diario.



Los soldados turcos marchan hacia el cuartel después de un servicio funerario en AnkaraBaz RatnerReuters

Secuelas de la conspiración militar

El balance de muertos como consecuencia del fallido golpe ha subido a 290. Cerca de 1.440 personas resultaron heridas.

Los enfrentamientos en las calles de Ankara continúan. Un tiroteo ha sido protagonizado este lunes por miembros de la Policía y varios atacantes en un vehículo: se ha saldado con dos personas muertas y uno de los atacantes capturado, informa el periódico 'Hurriyet'.

El presidente Recep Tayyip Erdogan volvió a plantear la restauración de la pena de muerte en Turquía tras la intentona golpista: una medida que pondría fin a las negociaciones sobre la adhesión del país a la Unión Europea. Al menos así lo ha asegurado en Berlín el portavoz del Gabinete de Ministros de Alemania, Steffen Seibert.

Asimismo el ministro en funciones de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, ha advertido al Gobierno turco de que cualquier ruptura con los principios en los que se basa la Unión Europea "dificultaría enormemente" sus relaciones con el bloque comunitario, informa Europa Press.
¿Golpe de control previo?

En opinión del politólogo Eduardo Luque Guerrero, Turquía va camino de convertirse "en una dictadura con una pátina de democracia", que le permitiría a Erdogan mantenerse en el poder.

Hay elementos que inducen a pensar que estamos ante una situación ya prevista y preparada, denuncia el analista español en un comentario concedido a RT. Destaca el hecho de que haya 'listas negras' previas al golpe de Estado, y el hecho de que el presidente aproveche los sucesos para eliminar la judicatura y centralizar el país.

De los miles de detenidos y despedidos, muchos eran asociados a los sindicatos laicos y no estaban de acuerdo con la islamización del país, sostiene Guerrero. Aquellos funcionarios posiblemente no tenían nada que ver con el golpe, pero han sido igualmente eliminados.

No obstante, "a estas alturas es difícil todavía definir el proceso que se ha producido en Turquía como un autogolpe". A lo mejor, se trata de un golpe militar "del cual el propio Erdogan tuviera un control y un conocimiento suficiente".

La versión de que el alzamiento podía ser "una puesta en escena" por parte de los políticos de Ankara, fue lanzada desde Estados Unidos por el clérigo musulmán Fethullah Gulen, quien reside en el país norteamericano desde 1999. Precisamente sobre él cae la acusación de haber sido el 'cerebro' del intento de golpe.

domingo, 17 de julio de 2016

No será el último golpe en Turquía

La Jornada, 17 jul 2016

Por Robert Fisk

Recep Tayyip Erdogan se lo había ganado. El ejército turco no iba a mantener su obediencia mientras el hombre que iba a recrear el imperio otomano convertía a sus vecinos en enemigos y a su país en una caricatura de sí mismo. Pero sería un grave error dar por sentadas dos cosas: que el sofocamiento de un golpe militar es un asunto momentáneo, después del cual el ejército se mantendrá leal a su sultán, y considerar los al menos 250 muertos y más de 2 mil 839 detenidos como algo aislado del colapso de las naciones-estados de Medio Oriente.

Los sucesos del fin de semana en Estambul y Ankara tienen íntima relación con el derrumbe de las fronteras y de la credibilidad del Estado –la suposición de que las naciones de Medio Oriente cuentan con instituciones y fronteras permanentes–, que ha infligido graves heridas en Irak, Siria, Egipto y otros países del mundo árabe.

La inestabilidad es hoy tan contagiosa en la región como la corrupción, en especial entre sus potentados y dictadores, una clase de autócratas de la que Erdogan ha sido miembro desde que cambió la constitución en beneficio propio y reinició su perverso conflicto con los kurdos.

Inútil es decir que la primera reacción de Washington fue instructiva: los turcos deben apoyar a su gobierno democráticamente electo. La parte sobre la democracia fue difícil de tragar; aún más doloroso fue recordar la reacción de ese mismo gobierno al derrocamiento del gobierno democráticamente electo de Morsi en Egipto en 2013, cuando Washington en definitiva no pidió al pueblo egipcio apoyar a Morsi y dio con prontitud su respaldo a un golpe militar mucho más sangriento que la intentona en Turquía.

Si el ejército turco hubiera triunfado, sin duda Erdogan habría recibido el mismo trato despectivo que el infortunado Morsi. Pero ¿qué se puede esperar cuando las naciones occidentales prefieren la estabilidad a la libertad y la dignidad? Por eso están preparadas a aceptar que las tropas de Irán y los milicianos iraquíes leales se unan a la batalla contra el Isis –así como los pobres 700 sunitas quedesaparecieron después de la recaptura de Faluyá–, y por eso la cantaleta de Assan debe irse ha sido dejada un lado con discreción. Ahora que Bashar al-Assad ha sobrevivido al gobierno de David Cameron –y casi de seguro perdurará más allá de la presidencia de Obama–, el régimen de Damasco observará con asombro los sucesos en Turquía este fin de semana.

Las potencias victoriosas en la Primera Guerra Mundial destruyeron el imperio otomano –que era uno de los propósitos del conflicto de 1914-18, después de que la Puerta Sublime cometió el error fatal de alinearse con Alemania– y las ruinas de ese imperio fueron desmenuzadas por los Aliados y entregadas a reyes brutales, coroneles sanguinarios y un montón de dictadores. Erdogan y el grueso del ejército que ha decidido mantenerlo en el poder –por ahora– encajan en esta misma matriz de estados desgarrados.

Los signos de alarma ya estaban a la vista de Erdogan –y de Occidente– con sólo haber recordado la experiencia de Pakistán. Utilizado sin vergüenza por los estadunidenses para enviar misiles, armas de fuego y dinero a los mujaidines que combatían a los rusos, Pakistán –otro pedazo arrancado a un imperio (el indio) se convirtió en un Estado fallido, sus ciudades fueron devastadas con bombas gigantes, su corrupto ejército y su servicio de inteligencia colaboraron con los enemigos de Rusia –incluido el talibán– y luego fueron infiltrados por islamitas que a la larga acabarían amenazando al Estado mismo.


Cuando Turquía empezó a desempeñar el mismo papel para Estados Unidos en Siria –enviar armas a los insurgentes, y su corrupto servicio de inteligencia a cooperar con los islamitas para combatir el poder del Estado en Siria–, también tomó la ruta de un Estado fallido, con sus ciudades devastadas por bombas gigantes y su territorio infiltrado por islamitas. La única diferencia es que Turquía también relanzó una guerra contra los kurdos del sureste del país, donde partes de Diyabakir están ahora tan devastadas como grandes zonas de Homs o Alepo.

Demasiado tarde se dio cuenta Erdogan del costo del papel que eligió para su nación. Una cosa es disculparse con Putin y remendar las relaciones con Benjamin Netanyahu, pero cuando ya no se puede confiar en el propio ejército entonces hay asuntos más serios en los cuales concentrarse.

Dos mil arrestos o más dan idea de la seriedad del golpe para Erdogan; mucho más grande, de hecho, que el golpe que planeaba el ejército. Pero deben ser apenas unos cuantos de los miles de oficiales turcos que creen que el sultán de Estambul está destruyendo su país.

No se trata sólo de considerar el grado de horror que la OTAN y la UE habrán sentido por estos hechos. La verdadera cuestión será el grado en que el éxito (momentáneo) de Erdogan lo envalentonará para emprender más juicios, encarcelar a más periodistas, cerrar más periódicos, matar más kurdos y, para el caso, seguir negando el genocidio armenio de 1915.

A los extranjeros les resulta a veces difícil entender el grado de temor y disgusto casi racista con que los turcos observan cualquier forma de militancia kurda; Estados Unidos, Rusia, Europa –Occidente en general– han privado de contenido la palabra terrorista a grado tal que no logramos comprender hasta qué punto los turcos llaman terroristas a los kurdos y los ven como un peligro para la mera existencia del Estado turco; así es como veían a los armenios en la Primera Guerra Mundial.

Mustafá Kemal Ataturk era tal vez un buen autócrata secular, admirado incluso por Adolfo Hitler, pero su lucha por unificar a Turquía fue causada por las mismas facciones que siempre acosaron a la patria turca, junto con las sospechas oscuras (y racionales) de un complot de las potencias occidentales contra el Estado.

En suma, este fin de semana han ocurrido sucesos más dramáticos de lo que podrían parecer a simple vista. Desde la frontera de la Unión Europea, a través de Turquía, Siria, Irak y vastas partes de la península del Sinaí en Egipto y hasta Libia y –¿nos atreveremos a mencionar esto después de Niza?– Túnez, existe ahora un rastro de anarquía y estados fallidos. Sir Mark Sykes y François Georges-Picot comenzaron el desmembramiento del imperio otomano –con ayuda de Arthur Balfour–, pero éste persiste hasta nuestros días.

En esta sombría perspectiva histórica debemos ver el golpe frustrado en Ankara. Esperen otro en los meses o años por venir.

© The Independent

sábado, 16 de julio de 2016

Erdogan: "Estimado Obama, arreste a Fetulá Gulen o entréguelo a Turquía"

Publicado: 16 jul 2016 17:40 GMT | Última actualización: 16 jul 2016 18:16 GMT

El presidente turco Erdogan ha instado a Estados Unidos entregar a Fetulá Gulen, a quien acusa ser el "cerebro" del intento de golpe de Estado, informa CNN Turk.

Durante su discurso ante la población, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan ha instado a Estados Unidos a que entregue a Fetulá Gulen, a quien acusa ser el "cerebro" del intento de golpe de Estado, informa CNN Turk. Asimismo declaró que las autoridades turcas están dispuestas a cumplir con la solicitud estadounidense de extradición de terroristas.

El Gobierno turco cree que el clérigo Fetulá Gulen, de 75 años, inspiró el intento de golpe de Estado que tuvo lugar la noche de este viernes, cuando varias facciones de las Fuerzas Armadas se sublevaron contra el presidente del país.

Gulen es un rival desde hace mucho tiempo de Erdogan y lleva varios años viviendo en Estados Unidos. Él ha negado cualquier implicación en el intento de rebelión y lo condenó.

El Movimiento Gulen, donde se aglutinan los seguidores del clérigo, ha sido acusado por las autoridades turcas de organizar un 'Estado paralelo' en repetidas ocasiones y ha sido tachado de 'terrorista'. Tras el intento de golpe de Estado en su declaración dirigida al pueblo turco, el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, culpó de los acontecimientos a una formación de las Fuerzas Armadas de Turquía vinculada con esta estructura conocida como 'Estado paralelo'. 


Detienen al exjefe de las Fuerzas Armadas de Turquía

El general turco Akin Ozturk es sospechado de estar detrás del intento de golpe de Estado que tuvo lugar la noche de este viernes. Este sábado el excomandante ha sido puesto bajo custodia mientras se lleva a cabo una investigación sobre su presunta participación en los recientes hechos, informan medios locales.

Además de Ozturk, bajo sospechas de estar involucrados en el fallido golpe de Estado han sido detenidos varios comandantes más: el general Adem Huduti y el mayor general Avni Angun, según el medio turco Aksam. También se informa sobre el arresto del jefe de una base aérea militar, el teniente general Ishak Dayioglu.

La noche del viernes 15 de julio, militares han intentado tomar el poder en Turquía, cerrando los puentes sobre el Bósforo, en Estambul, y haciéndose con el control de varios edificios gubernamentales.

Cazas y helicópteros de los militares rebeldes atacaron distintos objetivos en Estambul y Ankara, incluyendo el Parlamento y la residencia presidencial.

Las fuerzas gubernamentales han arrestado a 2.839 militares implicados en el intento de golpe de Estado, que se ha cobrado 265 vidas.

Al menos 1.140 personas han resultado heridas.

Erdogan ha prometido detener a todos los conspiradores del golpe.


viernes, 15 de julio de 2016

Tanques abren fuego contra el edificio del Parlamento de Turquía. Golpe de Estado en curso

Publicado: 15 jul 2016 22:16 GMT | Última actualización: 15 jul 2016 22:51 GMT

Tanques del Ejército golpista han abierto fuego contra la sede parlamentaria turca en Ankara, según medios.


Captura de pantallatwitter / Jenan Moussa ‏@jenanmoussa


Golpe de Estado en Turquía

Tanques del Ejército golpista habrían rodeado y abierto fuego contra la sede del Parlamento en Ankara, la capital del país, informa RIA Novosti.

Poco antes se registró en la capital una fuerte y atronadora explosión en torno a una estación de televisión estatal turca, aparentemente causada por los disparos de un helicóptero de combate de los militares sublevados.

La tarde de este viernes, el Ejército turco impuso la ley marcial a lo largo y ancho de todo el país, desplegando tanques en las autopistas de acceso aEstambul y Ankara, apoyados por blindados, cazas y helicópteros del Ejército.

Poco después, un comunicado del Estado Mayor del Ejército turco enviado a los medios locales indicó que las fuerzas militares golpistas han detenido a los integrantes del Ejecutivo de Turquía. Por su parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, y el primer ministro, Binali Yildirim, condenaron el levantamiento, asegurando que los golpistas "pagarán las consecuencias".
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