Por Manuel David Orrio del Rosario
La Habana, 26/03/06.- Facebook, que al día de hoy viene a ser como el "Ágora de Cuba" y plantea serios retos al agotado modelo de prensa criollo (dixit Ricardo Ronquillo, presidente de la Unión de Periodistas de Cuba), es el espacio en que la opinión pública conoció de un hecho que desató una justa indignación.No no sólo simples ciudadanos se expresaron, sino además un conjunto de personas de reconocido prestigio.
Se trata de la no renovación del contrato del destacado arquitecto Dr. Abel Tablada de la Torre como Profesor Titular de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Tecnológica de la La Habana "José Antonio Echeverría" (CUJAE), lo cual motivó no sólo una protesta casi viral en Facebook, sino también una firme pero respetuosa carta del Consejo de la Federación de Estudiantes Universitaria (FEU) en dicha facultad, dirigida a la rectora del centro, en la cual se apunta la posibilidad de que el cese de Tablada se deba a motivos extraacadèmicos y se reclama la rectificación de la medida.
Carta de la FEU de la Facultad de Arquitectura de la CUJAE a la rectora. Captura de Facebook .
La FEU es la entidad representativa de los estudiantes universitarios, y su historia y tradiciones se inserta en lo mejor y más digno de la Historia de Cuba ¿Por qué esa reacción? Pues porque el motivo aducido - según dicha carta -, para la eufemística no renovación del contrato de Tablada, es nada menos que opiniones vertidas por él en la red social acerca de temas que nada tienen que ver con su actuar como docente y sí mucho con sus derechos como ciudadano. Eufemístico cese, porque a nadie escapa que se trata de una expulsión.
Siempre de acuerdo con fuentes diversas, se trata de dos posts,en los cuales el profesor expresó opiniones críticas sobre la gestión de la empresa telefónica cubana y el estado lamentable en que se encuentra la enseñanza superior, particularmente en la CUJAE, tanto a causa de las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos contra Cuba - firme opositor, Tablada -, como a resultas de una política económica que desde años atrás está en la picota pública y es objeto de numerosas críticas por parte de los más destacados economistas criollos.
El arquitecto, también Dr. en Ciencias Técnicas, ha evitado como norma referirse en Facebook a su situación, pero la misma trascendió y casi se viralizó por la difusión de otros, lo cual dio lugar al intento de manipular su estado en contra del proyecto socialista cubano, lo que Tablada rechazó elegantemente: "se está reclamando por vías internas". Y no se hable más...
Sin embargo, mientras debates van y vienen, mientras quizás investigaciones y reuniones a tal nivel vayan y vengan, parece perderse de vista la gravedad de los hechos, en los que los derechos ciudadanos del profesor Tablada, su fuero de opinar sobre cuanto sea en el marco de la Constitución y las leyes, esos derechos conquistados por Cuba a sangre, fuego y una ejemplar resistencia, no sólo están siendo violados, sino que hasta podrían ser constitutivos de un delito contra la libertad de pensamiento, conciencia y de expresión, previsto en el artículo 384.1 del Código Penal vigente.
Dicho artículo estipula que "Quien impida a otra persona el ejercicio del derecho de libertad de pensamiento, conciencia y expresión, ejercitado conforme a lo dispuesto en la Constitución de la República y las leyes, es sancionado con privación de libertad de seis meses a un año o multa de cien a trescientas cuotas, o ambas...Si el delito se comete por un funcionario público, con abuso de su cargo, la sanción es de privación de libertad de seis meses a dos años o multa de doscientas a quinientas cuotas, o ambas".
Aunque ha de ser la fiscalía la que determine si el delito se integra, o no, por la sucesión de los acontecimientos existen serios motivos para pensar, desde la ciudadanía, que sí se integra. Y es por tanto como, a juicio de este periodista, debe tratarse este problema, porque su mera existencia sienta un peligroso precedente que podría potenciar el que hechos de idèntica o similar naturaleza que han tenido lugar a lo largo de los años se repitan, no sólo en la educación superior, sino a nivel de toda la sociedad, so pretexto de una real o supuesta "defensa de la Revolución "; en este último caso, más de una vez, para encubrir oscuras pretensiones burocráticas, entendida la burocracia como "clase en sí y para sí ", al decir de Carlos Marx.
"Discrepancia no es oposición", afirmó Raúl Castro en una entrevista concedida al colega y amigo Luis Báez (epd) en un lejano septiembre de 1994. No obstante, importa señalar que en este enojoso hecho de la virtual expulsión de Tablada de la CUJAE aparece, tanto desde las autoridades del centro, como hasta desde el mismo arquitecto, una inquietante falta de cultura ciudadana y jurídica, así como un hasta ahora inmovilismo de la prensa criolla, que sólo en el caso de OnCuba - hasta ahora, pero acreditada como prensa extranjera-, ha publicado el hecho, lo cual atenta contra la credibilidad de dicha prensa, que no sólo no parece haber investigado,sino que está fallando en la promoción de esa tan necesaria cultura ciudadana y jurídica.
Así, se explica por qué el modelo de prensa criollo se reconoce como agotado y por qué las redes sociales han devenido la segunda fuente de información para el cubano de a pie, de acuerdo con una investigación presentada al último congreso de los periodistas de Cuba.
Que no se pierda de vista, por tanto, que la virtual expulsión del Dr. Abel Tablada de su cargo universitario, es también un atentado contra lo mejor de la cubanidad y, al decir del cantautor Silvio Rodríguez, un motivo para afirmar: “Me preocupa que la revolución (o lo que usa su nombre) acabe siendo contrarrevolucionaria y que lo que se le enfrente parezca o acabe siendo revolucionario”.
Imagen de portada: Dr. Abel Ernesto Tablada de la Torre. Captura de Facebook .