"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
Mostrando entradas con la etiqueta mercado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mercado. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de septiembre de 2015

Los trucos de los supermercados para que compremos más

BBC, iWonder


Image copyrightTHINKSTOCK

Cuando los supermercados llegaron a algunas ciudades, a la gente le daba miedo tomar los productos y ponerlos en sus carritos de mercado pues pensaba que la iban a regañar. Hoy en día, tenemos el problema opuesto: nos queda difícil resistir la tentación de llevarnos más de lo que necesitamos.

¿Por qué lo hacemos?

Quizás, al menos en parte, porque los supermercados son una zona de mercadotecnia meticulosamente planeada, en la que se invierten millones para encontrar la manera de que compremos más.
Una cuestión de exposición

Haz clic en la imagen para enterarte de cómo el lugar en el que se ponen los productos te incita a adquirir más cosas.

GUÍA INTERACTIVA



La seducción de la caja

¿Alguna vez has estado esperando para pagar y escuchas el dulce llamado de una barra de chocolate que musita tu nombre?

Algunos supermercados ubican las golosinas y las revistas cerca de la caja para alentar la compra impulsiva. Esta táctica funciona particularmente bien con los niños, quienes a su vez se valen de otra táctica mucho más antigua para conseguir lo que desean: insistir sin cesar hasta cansar a sus padres.

Lo oculto

¿Y te ha pasado que vas al supermercado a comprar leche y sales con cinco bolsas de cosas... y quizás sin la leche?

Muchos supermercados ponen los productos esenciales, como la leche o el pan, lejos de la entrada. Eso asegura que pasemos frente a innumerables ofertas especiales y escaparates tentadores.

Además, no los ponen juntos: a veces los huevos están casi escondidos, de manera que la forzada búsqueda te lleve a recorrer toda la tienda. Entre más tiempo estés adentro, más gastas.

Los peligrosos extremos

Las ofertas especiales y las promociones a menudo se encuentran en las esquinas de los pasillos, pues esas áreas gozan de una alta visibilidad.

De hecho, nos hemos acostumbrado tanto a encontrar las ofertas en esos lugares que la gente tiende a comprar más ítems ahí que en el centro de las filas de productos.

Un comerciante en Estados Unidos lo comprobó cuando puso productos que no tenían ningún descuento en las esquinas de los pasillos y notó que las ventas de estos aumentó.

La consciencia tranquila

Las frutas y vegetales frescos a menudo están cerca de la entrada de los supermercados, lo cual no es muy conveniente para los consumidores, pues pueden magullarse con el peso de los demás productos.

Al que le conviene es al dueño del establecimiento pues tras comprar alimentos sanos, tendemos a estar de mejor humor y, además, nos sentimos menos culpables si metemos en el carrito de mercado unos cuantos pecados.

Fastidiosas estrategias de precios

A todos nos gustan las gangas, tanto que nuestros cerebros hasta experimentan placer ante la posibilidad de una oferta especial, pero ¿estamos realmente pagando un buen precio?

Lleve 3 y pague 2Image copyrightBBC World ServiceImage caption¡Cuidado con las ofertas!

En este caso, el mecanismo es sencillo, y sin embargo, a veces caemos en trampas.

Si dos pasteles cuestan 4 pesos, dólares, soles o lo que sea juntos, y separados 2 cada uno, no es una ganga: es aritmética. Pero si el precio individual es 3, efectivamente se trata una oferta especial, a menos que...

Inconsistencias en las medidas

Conviene siempre fijarse en las cantidades a la hora de comparar: si nuestros dos pasteles son más pequeños, habrá que volver a sumar y restar.

En ocasiones es más difícil comparar, pues algunos productos muestran su peso en kilogramos y otros en gramos, o en onzas, o en pintas...

Los populares pierden

La mayoría de los consumidores sólo se saben el precio de unos 20 ítems esenciales, a los que se les conoce como "artículos conocidos de valor" (KVI, por sus siglas en inglés).

A menudo, estos KVI se venden a pérdida, algo que se alivia con los altos márgenes de beneficios de otros productos.
Las sensaciones de los supermercados

¿Cómo manipulan nuestros sentidos para lograr que compremos más?

OlfatoImage copyrightTHINKSTOCK

El olfato está fuertemente vinculado a la memoria, lo que lo hace una herramienta muy potente para la mercadotecnia.

En los supermercados, los olores evocan memorias placenteras y eso alienta la compra impulsiva.

El aroma del pan recién horneado puede recordarte esa entrañable panadería de tu niñez o una vacación en Francia y, sin notarlo, terminas llevándote seis medialunas.

Hay investigaciones que muestran que cuando a gente que está viendo comerciales de comida se le dice que se imagine cómo huele, quieren y comen más de los productos promocionados.

Sonido
Image copyrightTHINKSTOCK

¿Qué música estaba sonando la última vez que fuiste al supermercado?

Quizás no lo recuerdes pero podría haber influido en tu conducta.

La música lenta hace que la gente se quede más tiempo en los lugares. Eso le conviene a los supermercados, de manera que posiblemente el ritmo de lo que escuchaste no era rápido.

Algunos supermercados usan baldosas más pequeñas en el piso de las áreas con artículos más costosos, para dar la impresión de que te estás moviendo más rápido: cuando el sonido de las ruedas del carrito de mercado se acelera, instintivamente empiezas a bajar la velocidad.

La música también afecta la manera en la que compras. Hay estudios que muestran que cuando tocan música clásica en una tienda de vinos, la gente tiende a comprar botellas más caras, y cuando la música es francesa o alemana, compra vinos cuyo origen corresponde a esos países.

Sabor


Image copyrightTHINKSTOCK

Al parecer, a todos nos gusta comer sin pagar: las investigaciones demuestran que al menos el 75% de la gente acepta muestras gratis cuando se las ofrecen.

A las compañías también les gusta darlas, pues pueden aumentar las ventas masivamente.

¿Por qué son tan efectivas?

Es posible que operen a un nivel subconsciente, disparando nuestro profundamente arraigado instinto de reciprocidad. En otras palabras, sentimos la necesidad de darle algo a esa sonriente persona que nos acaba de dar comida gratis.

Las muestras gratis también puede abrirnos el apetito: un trozo de chocolate nos puede recordar cuán rico sabe y llevarnos a comprarlo.

Vista

Image copyrightTHINKSTOCK

Los supermercados ofrecen un banquete para la vista, con alimentos coloridos y promociones por doquier.

Posicionan los productos de alta calidad al nivel de la vista, y no sólo de los adultos: los cereales de los niños a menudo están en los estantes más bajos.

Hay estudios que muestran que si uno hace contacto visual con un personaje en una caja de cereal, es más probable que se sienta atraído por esa marca y la prefiera.

Trucos para protegerse

Si no planificas, fracasarás.

Prepárate para tu próxima visita al supermercado valiéndote de estos consejos para ayudarte a comprar sólo lo que quieres.


Abandona el carrito de mercado


Image copyrightBBC World ServiceImage captionCuando vas sólo a comprar unas cosas, no necesitas un carrito con ruedas.

Si sólo estás entrando al supermercado a comprar unas pocas cosas esenciales, no necesitas el carrito de compras. Los estudios muestran que entre más grande sea, más compras.

Trata de utilizar las canastas o sencillamente tus manos: es improbable que decidas comprar esa bolsa de 5 kilos de arroz que está en oferta si te toca cargarla.

Cuando lo uses...

Un estudio de la Universidad de Cornell, EE.UU., encontró una estrategia para comprar más comida sana: dividir en dos el carrito de mercado, con una bufanda o chaqueta o lo que sea.

En una mitad, metes las frutas, vegetales, lácteos y carnes.

Este truco hace que gastemos más del doble de nuestro presupuesto en frutas y verduras, al parecer porque la partición indica una norma social que los individuos tratan de cumplir.


Image copyrightTHINKSTOCKImage captionLas listas nos ayudan a controlarnos.

Cinco más:

  1. Haz una lista y ajústate a ella
  2. Ten un presupuesto en mente
  3. Vete de compras llevando sólo efectivo
  4. No vayas al supermercado con hambre
  5. Intenta hacer mercado por internet

domingo, 10 de agosto de 2014

Presencia china en la región: ¿desafío para Estados Unidos?


Entre los años 2000 y 2009 Beijing aumentó 600% su comercio bilateral con países sudamericanos, de US$ 13.000 millones a más de US$ 120.000 millones, casi 7% de la totalidad de las exportaciones del subcontinente. Y  la participación china en el comercio regional pasó de 10% en 2000 a 12% en 2009.

La doctrina que lanzó en 1823 el presidente norteamericano James Monroe  inició, con su famosa frase “América para los americanos” una larga y fuerte historia de bloquear todo intento de adquirir influencia política en América latina. Sin embargo, al tener durante los últimos años su atención concentrada en Irak y Afganistán, la región que siempre fue  considerada su patio trasero fue gradualmente cayendo más y más abajo en su lista de prioridades. China no se hizo esperar para llenar ese vacío. Así resume el proceso Michael Cerna, del China Research Center.

El surgimiento económico de China durante  la última década generó repercusiones en toda la región provocando cambios en la política económica y realineamientos en los mercados.

Por impresionante que suene este crecimiento, las cifras palidecen en comparación con las estadísticas estadounidenses en su relación comercial con América latina. Estados Unidos todavía concentra más de la mitad del comercio total, que ascendió en 2008 a US$ 560.000 millones. Lo que llama la atención, sin embargo, es que esa participación se ha mantenido estática, mientras China está cerrando la brecha cada año y en algunos países, como Brasil, ya superó a Estados Unidos.

Simultáneamente con este crecimiento del interés del lejano oriente, Latinoamérica vive un renacimiento económico. Luego de décadas de devastadoras crisis económicas, la región experimentó un crecimiento sin precedentes. En 2013, el crecimiento del PBI anual promedio fue de 3,7%, según cálculos de Naciones Unidas, casi el doble del promedio en el resto del mundo.  Eso instó a varios países a formar entidades cuasi gubernamentales para promover aún más el progreso de la región.

Alianza del Pacífico

Una de esas entidades es la Alianza del Pacífico. Nacida con el objetivo específico de aumentar las relaciones con Asia, sus miembros incluyen México, Colombia, Chile y Perú, que juntos representan la mitad de la totalidad de las exportaciones regionales y 35% de su PBI. En una reunión  en Bogotá en mayo de 2013 la AP firmó un acuerdo para abrir las economías de sus países miembro a los mercados asiáticos; Estados Unidos, a pesar de haber sido invitada, no asistió. No obstante, el vicepresidente Joe Biden viajó a Colombia, Trinidad Tobago y Brasil el mismo mes y coincidió con Xi Jinping en Trinidad. Ambos líderes se reunieron con presidentes latinoamericanos y hablaron de comercio y cooperación. Pero los resultados de ambos viajes fueron bastante diferentes.

El viaje de Xi fue la primera visita de un funcionario chino a la región en casi una década. El principal diario de Trinidad Tobago la llamó “una ocasión histórica” que dejó como resultado el compromiso de ambos países de aumentar las relaciones comerciales. En Costa Rica, Xi firmó un crédito por US$ 400 millones para construir una ruta a todo lo ancho del país y reafirmó relaciones con su principal aliado en la región. Costa Rica es el único país en América latina que se manifestó a favor de China en la disputa con Taiwán y que no reconoce a la isla como nación.

Más importante todavía fue la visita de Xi a México. El presidente Enrique Peña Nieto  dio la bienvenida a su par chino a quien había visitado en Beijing en abril. Peña Nieto expresó claramente sus intenciones: México desea estrechar sus relaciones comerciales con China, país con el cual tiene una diferencia de US$ 45.000 millones entre exportaciones e importaciones. Esto es relevante cuando  se considera que México es, hasta ahora, el mayor socio comercial de Estados Unidos en todo el mundo.

La visita de Biden no tuvo tanto éxito. Su reunión en Trinidad Tobago fue calificada de “brutal y tensa” por la prensa; en Colombia estimaron que fue un intento de remedar el furcio del secretario de Estado John Kerry cuando llamó a América latina “nuestro patio trasero”. Aunque en Rio y Bogotá le fue muy bien, el saldo de la gira fue que no logró firmar ningún acuerdo.

Tal vez la inversión más importante de China en la región fue gracias a la decisión del congreso nicaragüense de permitir que una compañía china construya un canal que atraviese el país. Aunque la propuesta todavía está en sus primeras etapas, el proyecto significaría un cambio profundo en la geopolítica de la región y también del mundo. Si se construye, el canal podría afectar significativamente el comercio a través del Canal de Panamá que, aunque ahora en parte está controlado por Panamá, fue construido por Estados Unidos y sigue siendo un símbolo del dominio histórico del vecino del norte.

Cuestionamiento a EE.UU

Ese dominio está ahora en declinación. Luego de décadas de incuestionada influencia norteamericana a en la región, algunos mandatarios latinoamericanos han comenzado a adoptar políticas decididamente antiamericanas.  El más ruidoso fue el ya desaparecido comandante  Hugo Chávez de Venezuela, quien  expresó a viva voz su desdén por Estados Unidos. No fue el único. Evo Morales echó a  USAID (agencia norteamericana que distribuye ayuda no militar en el exterior) de Bolivia y prohibió la venta de Coca-Cola.

Pero ahora es Ecuador el que choca con Estados Unidos, en gran medida debido al asilo que concedió en su embajada a Edward Snowden. Rafael Correa dijo abiertamente que ellos darían la bienvenida a Snowden porque él es un “hombre libre” diga lo que diga Estados Unidos.  Los desacuerdos entre los gobiernos llevaron a la cancelación de un acuerdo comercial especial, que Ecuador calificó de “instrumento de chantaje”.

Más allá de la falta de entendimiento con el que fuera su principal socio comercial ¿por qué el enamoramiento de América latina con China? Según Kevin Gallagher, profesor de relaciones internacionales en la Universidad de Boston, China ofrece interesantes acuerdos a las economías mientras que Estados Unidos sigue sermoneando y dando órdenes.   Gallagher escribe en The Globalist: “Durante demasiado tiempo  Estados Unidos recurrió a un mecanismo bastante imperial, el de decirle a América latina lo que necesita”. “El método de China, en cambio, es ofrecerle lo que necesita”.

El más grande ofrecimiento que ha hecho Estados Unidos al subcontinente latinoamericano es la Asociación TransPacífica, que ofrece acceso al mercado norteamericano con tres condiciones: desregular los mercados financieros, adoptar cláusulas  de propiedad intelectual que da preferencias a firmas estadounidenses y permitir a firmas estadounidenses  demandar a gobiernos por violar cualquiera de sus condiciones.

China, por su parte, ha dado desde 2003 más financiamiento a Latinoamérica que el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Export-Import Bank de Estados Unidos combinados, sin pre-condicionamientos y con muy pocas exigencias.

“América latina”, sigue Gallagher, “está muy sensible  a cualquier cosa que se le parezca a condicionalidades debido a dolorosas experiencias en el pasado con el FMI y el Banco Mundial. China no basa su política en condicionalidades. En opinión del catedrático,  Estados Unidos debería salir de su letargo.

Shlomo Ben-Ami, ex canciller israelí y vicepresidente del Toledo International Center for Peace, tiene otra posición. Según él, el avance de China en la región no se debe automáticamente a la pérdida de preeminencia norteamericana. Las exportaciones estadounidenses a Latinoamérica subieron 94% en los últimos seis años, las importaciones 87% en el mismo periodo y Estados Unidos sigue siendo el mayor inversor extranjero en el área.

Más importante todavía son los lazos culturales e históricos que unen a las tres Américas, dice Ben-Ami. “Dado el extraordinario crecimiento de la influencia de los latinos en Estados Unidos, es casi inconcebible que el país pueda perder su estatus en la región frente a China”.

Pero Gallagher y Ben-Ami coinciden que Estados Unidos necesita avanzar económica y diplomáticamente para competir con nuevas influencias en una parte del mundo que fue, hasta hace poco, ampliamente considerada como su  esfera de dominio. “Lejos están los días en que la fuerza militar y la política de subversión podían asegurar la influencia norteamericana en Latinoamérica o en cualquier otra parte”, dice Ben-Ami. “Es hora de que el gobierno se dedique a repensar su política económica latinoamericana.  Si no lo hace pronto, podría ser demasiado tarde”.

jueves, 3 de abril de 2014

El nudo gordiano de la izquierda


En las economías de mercado, el Estado, para implementar políticas de redistribución del ingreso, como contrapeso de los mecanismos de concentración del mercado, depende de su política tributaria. A lo largo de las primeras décadas de la segunda posguerra, el Estado de bienestar social pudo desarrollarse –básicamente en Europa occidental– en base a un sistema tributario elevado para los padrones actuales. Pero los valores dominantes de derechos y justicia social guiaban las políticas recaudatorias y redistributivas. 

En el período neoliberal, los valores dominantes han cambiado. Se impone la ideología liberal de mercado, según la cual cada uno deber buscar mejorar su vida disputando en el mercado en contra de los otros. Los recortes de los gastos públicos, con la teoría del Estado mínimo, han recaído sobre los derechos sociales, considerados gastos, con los cuales los sentimientos dominantes pasaron a no ser simpáticos. 

El fin del Estado de bienestar social requirió la abolición de los valores de la solidaridad a favor de los del egoísmo. Cuando candidatos plantean que van a disminuir los impuestos, apelan a los peores sentimientos de las personas, a la insolidaridad social –hasta porque no especifican quiénes perderán derechos con ello, simplemente cuánto cada uno dejaría de pagar de impuestos– y suelen salir adelante en las encuestas. 

Gobiernos que pretenden superar el neoliberalismo, reafirmando derechos que hayan sido eliminados, encuentran grandes dificultades de hacerlo con un Estado reducido a sus mínimas proporciones y con las recaudaciones de los Estados igualmente disminuidas. En el plan político se chocan con valores predominantes de hipersensibilidad en contra de cualquier tipo de elevación tributaria, así como con Congresos igualmente fragilizados respecto de campañas de los medios de comunicación en contra de cualquier suba de impuestos. Este es el obstáculo más grande para obtener más recursos para las políticas sociales. 

Hay varias experiencias frustradas de gobiernos que, con excelentes intenciones, proponen reformas tributarias socialmente justas, en que los que ganan más pagan más y los que ganan menos, pagan menos, pero que se ven derrotados. Derrotados por Congresos bajo fuerte presión de los medios, que se hacen defensores de los ciudadanos supuestamente agredidos por embestidas del Estado insaciable que les quiere tomar lo que es suyo. La prensa convoca los peores sentimientos y valores egoístas, de insolidaridad social, para oponerse a las reformas tributarias, escondiendo que la gran mayoría dejará de pagar impuestos o pagará menos, mientras que los que pagarán más son los que ganan y tienen más y mucho más. 

Sólo es posible para la izquierda superar ese obstáculo mediante una amplia, intensa y prolongada campaña ideológica previa, que demuestre la naturaleza socialmente justa de sus propuestas, para aislar a los sectores conservadores y preparar a la opinión pública para las reformas tributarias indispensables para extender las políticas sociales que nuestras sociedades –aun más en la era neoliberal– tanto necesitan.

jueves, 5 de enero de 2012

El Mercado Solar para el 2012

Se espera que el 2012 sea el año en el que la industria solar mundial hará frente a un desafío arduo y eliminará a los débiles.

Las políticas se centrarán en el control de la instalación y la disminución del volumen total de las subvenciones. Además, las políticas para los mercados solares emergentes se han trazado, pero se requerirá algún tiempo para que surtan efecto. Por otro lado, los precios al contado de las celdas solares y los módulos solares fotovoltaicos siguen siendo bajos, y el estrecho margen ha causado que la mayoría de los fabricantes se vean afectados.

Basado en la estimación de EnergyTrend, la capacidad mundial de la instalación solar del 2012 llegará a 19GW, pero la cantidad de inventario en general, incluyendo los productos semi-terminados y terminados, llegará tan alto como 10 GW.
Por lo tanto, el mercado sigue teniendo un grave exceso de oferta. Se prevé que la demanda en el mercado solar será de aproximadamente 19GW para 2012, el estancamiento de la demanda se debe a la disminución de la demanda en Italia, Alemania y el Reino Unido, que son causadas por las políticas de subsidios en Europa.

En cuanto a los mercados asiáticos, que se benefician de las políticas de subsidios, China, Japón, Malasia y Tailandia verán en la demanda leves aumentos en el año 2012. EnergyTrend no espera un rápido crecimiento del mercado solar hasta el año 2013. Por otro lado, a pesar de la publicidad que los mercados de Norteamérica y la India han generado, sus perspectivas siguen siendo inciertas.

En lo que respecta al mercado de América del Norte, el programa de donación en efectivo expirara a finales de 2011 y los nuevos créditos de impuestos federales llenarán la vacante en el 2012. Sin embargo, EnergyTrend cree que el ritmo de crecimiento de créditos de impuestos federales son capaces de llevar al mercado es mínima, lo que añadirá incertidumbre en el mercado americano en 2012.

En cuanto al mercado de la India, a pesar de que la Misión Solar Nacional impulsa la demanda por energía solar, la eficiencia del gobierno y de la salud financiera, junto con la aplicación de la política requisito de contenido local puede amortiguar las brillantes perspectivas en el mercado solar indio.

Además, los precios de los productos intermedios se encuentran ahora en una tendencia bajista fuerte, que en gran medida las desventajas relacionadas con los fabricantes. De acuerdo con el análisis de coste normalizado de la energía (LCOE), los costes del sistema incorporan los costes del módulo, los costos de BOS (Balance of System) y el rendimiento del sistema operativo.

En términos de costos del módulo, EnergyTrend cree que, como la capacidad de los aumentos de polisilicio, el módulo de gastos se ajustará a un nivel saludable, a pesar de la tendencia a la baja de precios se espera que cese por el momento.

En cuanto a los costos de BoS, en comparación con los costos de módulo que reflejan las condiciones actuales del mercado, los precios de productos como los inversores solares y EPC se mantienen estables. Por lo tanto, el ajuste de costos en el futuro dependerá principalmente de los costos de BoS.

Aparte de los ajustes de costos, la mejora de la eficiencia del sistema es otro problema acuciante para los fabricantes, que se traduce en la creciente demanda de productos de alta eficiencia. En cuanto al futuro del mercado solar, EnergyTrend cree que los productos N-tipo Mono / Mono y las tecnologías juegan un papel integral.



miércoles, 10 de agosto de 2011

El mercado para legos

En la economía de mercado, sus voceros anuncian la salvación de la humanidad si dejamos actuar su mano invisible mediante la ley de la oferta y demanda. Defensores acérrimos del lucro, la usura, practicantes del individualismo, la moral egoísta, la competitividad y el despilfarro, no tienen escrúpulos en mentir. Tras años de predicar las buenaventuras del dios mercado, ninguna de sus promesas se han cumplido. Más inflación, desempleo, pérdida de derechos sociales y políticos, por tanto involución en los derechos humanos. La crisis actual lo atestigua.
Un nuevo dios recorre el mundo, el mercado. Son muchos quienes temen su presencia. Nada más pronunciar su nombre se ponen a temblar, les entra el miedo, pierden la compostura y no saben dónde meterse. Entre sus cualidades destaca la omnipresencia. Su sombra cubre el planeta. Quienes lo provocan sufren la ira del supremo. Posee un hambre insaciable, nunca está satisfecho y exige tributos a diario. Las ofrendas tributadas provienen del sector público. Traga compañías de electricidad, hospitales, redes telefónicas, de navegación, viviendas sociales, universidades, etcétera. Nunca le hace asco a la privatización. Se pierde por la desregulación. Le encanta ver a los suyos portar viandas llenas de contratos basura, trabajo precario y despido libre. Se pirra por la esclavitud infantil, los inmigrantes sin papeles, la trata de blancas, el desahucio por impago o el lavado de dinero. Se atiborra de corrupción, fraude fiscal y subidas de IVA. A banqueros, empresarios y trasnacionales les ofrece, a cambio de profesar su doctrina, un trato de favor. Los exonera de impuestos, pagos a la seguridad social y les otorga el plácet para ejercer la usura. Asimismo, les bendice cuando realizan cualquier transacción donde se cobran comisiones abusivas a costa del sufrimiento de las mayorías sociales empobrecidas.
Invocarlo en vano es una insensatez. Mejor plegarse a sus designios, de lo contrario desata su furia y castiga a los paganos con incertidumbre, miseria, hambre y muerte. Sus seguidores constituyen una secta. Fanáticos que practican rituales de sangre cuyo chivo expiatorio, el Estado del bienestar, degüellan, ofreciendo su cabeza al capital financiero y las trasnacionales. En su nombre se convocan reuniones internacionales, aquelarres en las cuales prima el despilfarro, acompañado de buenas viandas. Son cónclaves cuyos apóstoles se dan a la tarea de redactar homilías y sermones a los infieles. En ellos fijan objetivos e identifican a los enemigos, declarándoles una guerra a muerte. Tras la hecatombe, derrotado el hereje, se le ofrece una paz consistente en la reconstrucción. Es el momento para hacer negocios, repartir comisiones, ahondar en la corrupción y poner gobiernos conversos. Así, el dios mercado se siente satisfecho y pletórico. En caso de resistencia, sus cruzados invaden el territorio permitiendo aumentar los beneficios del complejo industrial-militar, uno de sus más leales seguidores. 
Para venerar al nuevo profeta se erigen catedrales. Entre las más conocidas, citamos la sede del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio. Asimismo, un lugar rancio se transforma en templo de peregrinación diaria, las bolsas de valores. De allí emanan los oráculos para el conjunto de los mortales. Con un lenguaje críptico nos declaman los idus del día. No hay país, grande o pequeño, rico o pobre, que no se precie de tener, al menos, uno de estos templos. Allí, también ventilan sus pecados y bendicen su suerte. Igualmente posee, como toda religión totalitaria, un tribunal inquisidor, un centro para el control de la fe y la doctrina. En este caso son las agencias de calificación de riesgos. Con casi un centenar de ellas esparcidas por el mundo, destacan tres: Standar&Poor’s, Moody’s Investor Service y Fitch Ratings. Al más mínimo desliz se abalanzan sobre el infractor, al cual torturan hasta que se retracte, utilizando todos los métodos a su alcance. La ortodoxia debe ser garantizada a cualquier precio.
Al nuevo dios no hay nada que se le resista, pertenezca al reino vegetal, animal o mineral. Bosques, selvas tropicales, océanos, ríos, plantas, animales, oro, plata, coltán, petróleo, forman parte de los bienes tributados por sus acólitos. El mercado tiene cara de pocos amigos, siempre está dispuesto a provocar el caos. Aunque todo hay que decirlo, hubo un tiempo donde su poder era escaso y sus adoradores unos pocos cientos. Sin embargo, lentamente, sus discípulos fueron tejiendo redes y ganando adeptos hasta convertirlo en dios de dioses. En esta labor de proselitismo se le atribuyeron milagros como bajar la inflación, racionalizar los recursos, gestionar mejor y haber vencido al maligno en forma de comunismo. Con su espada justiciera luchó contra todo aquel que defendiera políticas de igualdad, pleno empleo, redistribución de la renta o patrocinara la inversión pública. Los herejes y resistentes han sido perseguidos. Considerados escoria deben ser destruidos. Sólo les queda un camino, entonar el mea culpa. Y para expiar los pecados tendrán que hacer penitencias. La primera y más destacada consiste en divulgar el evangelio escrito por sus apóstoles: Hayek, Von Mises, Smith, Mandeville, Rawls o Friedman.
La economía de mercado se ha impuesto por la fuerza. Sin poder demostrar ninguno de sus milagros, se refugia en la violencia y ejerce la censura. La mejor manera para garantizar su hegemonía es recurrir al miedo y sembrar la desesperanza. Cada vez que es combatida se aferra a su profecía: “sin mercado no hay vida, intentar controlarlo nos aboca al fracaso como especie. O lo cuidamos y facilitamos su expansión o vendrán tiempos de estanflación, recesión e ingobernabilidad. No habrán centros comerciales, televisores de plasma en 3D, celulares, ordenadores, pensiones, ni crecimiento. Banqueros y empresarios se verán avocados a despedir a millones de gentes y por último se restringirá el uso de tarjetas de crédito. Volveremos a la edad de piedra. Para evitar que la profecía se cumpla y su maldición caiga sobre nuestras almas, debemos mantenernos firmes. La solución propuesta es sencilla, hay que apostatar de la democracia, incluso la representativa, la justicia social, la igualdad, la dignidad, la ética, y la cooperación social para el bien común. ¡¡Por favor soltemos amarras y demos la bienvenida al nuevo mesías!!
En la economía de mercado, sus voceros anuncian la salvación de la humanidad si dejamos actuar su mano invisible mediante la ley de la oferta y demanda. Defensores acérrimos del lucro, la usura, practicantes del individualismo, la moral egoísta, la competitividad y el despilfarro, no tienen escrúpulos en mentir. Tras años de predicar las buenaventuras del dios mercado, ninguna de sus promesas se han cumplido. Más inflación, desempleo, pérdida de derechos sociales y políticos, por tanto involución en los derechos humanos. La crisis actual lo atestigua. Aún así, le rezan, ponen velas y brindan las últimas ofrendas para saciar su hambre de privatización, esperando de esa manera colmar su voraz apetito y apacigüe su ira sacándonos de la crisis. Bienaventurados los incrédulos, de ellos será el reino del mercado. Amén.
Marcos Roitman Rosenmann - La Jornada – Mexico - http://www.jornada.unam.mx/

jueves, 20 de enero de 2011

Mercado capitalista y mercado socialista

La descomposición de los centros imperialistas continúa agudizándose y la recesión económica se profundiza rápidamente a pesar de todos los planes de “rescate” y de las “inyecciones de liquidez en los mercados” que, nos decían hace apenas unos meses, solucionarían el problema de la crisis financiera y evitarían el contagio a la economía real de las “disfunciones de los mercados”.

Sin embargo, ahora constatamos que mientras los bancos y las grandes empresas financieras, inmobiliarias e industriales reciben enormes cantidades de dinero para sanear temporalmente sus finanzas y garantizar sus escandalosos beneficios, el aumento del desempleo en los Estados Unidos y en Europa demuestra que, una vez más, los gobiernos de los capitalistas hacen pagar los costes de su propia incompetencia, de su corrupción , de sus trampas financieras y de las gigantescas estafas piramidales, a los trabajadores que ven como se destruyen cada día miles de puestos de trabajo.

Las teorías económicas simplistas y reaccionarias que sustentaron el neoliberalismo, y la noción absurda y acientífica de que el mercado capitalista, libre del nefasto intervencionismo del Estado, resolvería todos los problemas, llevaron a la continuada reducción del nivel de ingresos de los trabajadores y a un desequilibrio, cada vez mayor, entre los beneficios de los capitalistas y la capacidad de consumo de las clases populares.

El resultado de esta política de trasvasar recursos de la clase obrera a la burguesía en los Estados Unidos y Europa, y de los países dependientes a los centros imperialistas en todo el mundo, que ha permitido amasar inmensas fortunas y mantener porcentajes de beneficios extraordinarios a la banca especuladora imperialista y a las grandes empresas multinacionales, no es otro que ¡arruinar a sus propios clientes!

Política miope, estúpida y suicida que lleva a la autodestrucción económica por la vía de restarle capacidad de compra a todos aquellos que, a través del consumo, mantienen la actividad productiva y comercial y, en definitiva, todo el ciclo de la economía generadora de empleo y de riqueza, en los ámbitos de la producción, la distribución y el consumo.

Dicen que los mentirosos terminan siempre por creerse sus propias mentiras. Los burgueses imperialistas y los políticos, economistas y hasta filósofos (incluyendo a muchos intelectuales de la “nueva izquierda”) que trabajan a su servicio directa o indirectamente, se inventaron, en su momento, aquella tontería de la “economía de libre mercado” como contrapunto a la “economía planificada” que se atribuía a los países socialistas donde, de forma absurda y antimarxista, se mantenía la “teoría” de la inexistencia del mercado y de la consiguiente inoperancia de sus leyes, descubiertas y desentrañadas precisamente por Carlos Marx y Federico Engels.

Curiosamente, de la misma manera que no puede existir una planificación económica eficaz sin el uso de las leyes del mercado (de hecho “planificar” no es, en definitiva, más que una forma de regular el mercado) tampoco es cierto que exista ni haya existido nunca un “mercado libre”.

Por el contrario, el mercado es siempre, por definición, regulado por un sinfín de normas, restricciones, reglamentos, leyes, aranceles, tributos, tasas e impuestos de todas clases. La diferencia entre el mercado capitalista y el mercado socialista no reside ni en su inexistente “libertad”, ni en la pretendida inoperancia de sus leyes objetivas.

La única diferencia esencial entre el mercado en el sistema capitalista y en el régimen socialista de transición hacia la sociedad comunista (donde el mercado no será ni libre ni regulado sino que simplemente dejará de existir), es que mientras en el primero todas las normas y regulaciones están pensadas y encaminadas a beneficiar a la clase de los capitalistas y a perpetuar e intensificar la dominación y la explotación de los trabajadores asalariados y los pequeños productores, en el sistema socialista el mercado se regula y se planifica, (planificación que, insistimos, no es más que una forma de regulación) en beneficio de los trabajadores, en un contexto político y social totalmente distinto de la sociedad capitalista.

A diferencia de cualquier Estado burgués que, independientemente de su forma más o menos democrática o dictatorial, es siempre en esencia una dictadura de la burguesía, en el Estado socialista, donde también independientemente de su forma más o menos democrática o dictatorial, impera esencialmente la dictadura del proletariado, el mercado y su regulación y planificación es un instrumento en manos de los representantes de la clase obrera para desarrollar las fuerzas productivas, recuperar el retraso técnico y científico con respecto a los países más avanzados hasta superarlos, y demostrar la superioridad de la sociedad socialista, no sólo en el aspecto ético-moral sino también en el científico-productivo.

El problema actual en los Estados que conforman los principales centros imperialistas, particularmente los Estados Unidos y la Eurozona, es que la ciega e irracional tendencia de sus clases burguesas dominantes a aumentar e intensificar la explotación de la fuerza de trabajo, tanto en sus propios países como en las colonias y naciones dependientes, les ha llevado a la situación absurda de que ya no encuentran quien compre sus productos.

Y al descenso de las ventas ¿cómo responden? ¿Aumentando el poder adquisitivo de la mayoría de la población para reactivar el consumo? ¡No! La anarquía inherente al sistema capitalista hace que cada empresario trate de resolver su propio problema ¡despidiendo a una parte (o a la totalidad) de sus trabajadores!

El resultado general de la actuación egoísta de cada capitalista provoca, en el conjunto de la economía, la contracción material y sicológica del consumo y la consiguiente agudización de la recesión, que avanza imparable hacia la catástrofe económica. Es decir que a la economía capitalista le está ocurriendo aquello tan conocido de que entre todos la mataron y ella sola se murió.

De momento parece que el sistema resiste. El barco hace agua pero no se hunde. Pero sólo se trata de la calma que precede a la tempestad. El desempleo aumenta sin parar. Cualquiera puede comprobar que las oficinas del INEM ya están desbordadas. Se duda de que se puedan pagar todas las prestaciones por desempleo y los subsidios de miseria que prolongan, no para todos, los pagos durante cierto tiempo.

Pero ¿qué va a pasar cuando se empiecen a agotar los plazos de cobro de estas prestaciones, sumado a los nuevos parados que la propia crisis genera constantemente?

Entre los lacayos del sistema empieza a cundir el pánico. Algunos están ya alarmados por las consecuencias sociales de la inminente profundización brusca de la crisis, que se espera para mediados de este año. Aunque pocos se atreven a pronunciarse públicamente, ya se oyen algunas voces atemorizadas.

Hablan de conflictos sociales, de revueltas y motines públicos. Saben que cuando el pueblo no tenga qué comer asaltará los supermercados y saqueará las tiendas. Tiemblan, y con razón, los intermedios, los socialdemócratas, los oportunistas, los izquierdosos. Temen que llegue el momento en que desaparezca su cómodo lugar de neutrales y pacifistas y se vean obligados a pronunciarse. Porque soluciones para resolver la crisis económica no tendrán, pero los “cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado”, (del Estado capitalista, se refieren) están ya preparándose para “cualquier emergencia de desafío a la paz social y al orden constitucional”.


(*) Pedro Brenes es militante del Partido Revolucionario de los Comunistas de Canarias (PRCC)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...