"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
Mostrando entradas con la etiqueta Cumbre Americas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cumbre Americas. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de marzo de 2018

La Cumbre de las Américas, la caída del perrito y la subversión contra Cuba.

Por Ángel Guerra Cabrera


Quién sabe a estas alturas si habrá cumbre, después de la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, hasta ayer presidente de Perú y anfitrión de la cita. El perrito obediente cae envuelto en un monumental escándalo de corrupción y compra de legisladores que deja al país sumido en la incertidumbre. Eso sí, continúa en cualquier circunstancia la política estadunidense de subversión y derribo contra los gobiernos revolucionarios y progresistas de la región. En este espacio hemos documentado la arremetida de Washington contra Venezuela, que dura 15 años. La designación al frente de la política exterior del imperio del ex jefe de la CIA, Mike Pompeo, íntimo del senador cubanoestadunidense Marco Rubio, permite presumir un recrudecimiento de la hostilidad yanqui contra las revoluciones bolivariana y cubana y, en general, contra cualquier gobierno que intente una política exterior independiente en nuestra región.

De la continuidad de la política subversiva de Estados Unidos contra Cuba brindamos hoy la muestra de un eje mantenido en bastante sigilo. Un programa del departamento de Estado de ese país para 2017-2018 titulado Construyendo Puentes para la Sociedad Civil en Cuba(CPSCC), cuyo propósito es insertar a la contrarrevolución (anti)cubana de la isla en las reuniones patrocinados por la OEA del impresentable Luis Almagro y, claro, su asistencia a los foros de la llamada sociedad civil, paralelos a la Cumbre de las Américas(CA), cuyas reuniones preliminares ya se desarrollan en Lima. El programa es la prolongación de otro para 2016, al igual que este contratado por el departamento de Estado a su ONG fachada Freedom House(FH), que a su vez lo ha subcontratado a la cínicamente denominada Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia(REDLAD), otra ONG con iguales características. Nicholas Miller fue el funcionario del departamento de Estado encargado del lanzamiento del programa. Carlos Ponce es su máximo responsable en FH y Gina Romero en REDLAD, del que es su directora ejecutiva. Allí mantiene fluidos vínculos con los contrarrevolucionarios de la isla al igual que Hans Tippenhauer, representante de REDLAD y PASCA en el Caribe. Mientras, el Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo(DESCO) de Perú deben coordinar con el ministerio de relaciones exteriores en Lima para facilitar su actividad e introducir sus propuestas en la CA. En el proyecto tiene también responsabilidades la opositora venezolana Mercedes de Freitas, de Transparencia Venezuela

Debe subrayarse que REDLAC opera también un plan conocido como PASCA, este de carácter regional, para financiar y propiciar la asistencia de personas del gusto de Washington a los foros paralelos de la sociedad civil de la CA. Por lo pronto, estos foros son, como todo lo que hace Almagro, una farsa sin límites. Baste decir que de ellos la OEA ha excluido a los Comités de Defensa de la Revolución de Cuba, que con ocho millones de miembros tienen un admirable expediente de trabajo educativo, de salud y de prevención del delito. De la misma manera, ha prohibido la asistencia de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, que reúne a todo el campesinado de la isla.

En cambio, sí están invitados y concurrirán con el financiamiento del departamento de Estado a través de FH y REDLAC, numerosos contrarrevolucionarios, a los que repudia la gran mayoría del pueblo cubano. Ejemplo: Guillermo Fariñas huelguista de hambre tarifado ligado al terrorismo miamense y sujetos de parecida calaña. Que a las reuniones paralelas de la supuesta sociedad civil asista esta manga de mercenarios y vividores mientras es excluida la representación de los campesinos y el pueblo trabajador de Cuba dice todo de su sesgo antipopular.

Con el fondo aprobado para el CPSCC, el departamento de Estado y FH han conseguido la participación de contrarrevolucionarios en el Encuentro de la Sociedad Civil realizado en junio de 2017 en Cancún, paralelo a la 47 Asamblea General de la OEA, así como en diversas reuniones en la región y un encuentro con Almagro en la sede de la OEA. En Cancún se reunieron, entre otros, con el funcionario estadunidense Joaquín Monserrat.

FH actúa con secretismo en relación a este programa por lo que escogió el seudónimo CAFÉ para comunicarse con los contrarrevolucionarios. ¡Toda una pacífica y democrática ONG!

Twitter:@aguerraguerra

jueves, 15 de marzo de 2018

El perrito obediente y la Cumbre de las Américas

Por Ángel Guerra Cabrera


Pedro Pablo Kuczynski, presidente de Perú, manifestó hace un año ante una audiencia universitaria estadunidense, que Washington no se ocupa de América Latina porque esta es como un perrito echado en la alfombra, “que no da problemas”. Añadió que la excepción es Venezuela. Kuczynsky y el impresentable secretario general de la OEA, Luis Almagro, coinciden en su feroz obsesión antivenezolana porque ambos tienen tejado de vidrio, carecen de autoridad moral y prestigio y su único mérito es servir, ellos sí, a Estados Unidos como los canes más obedientes.

Hoy la cúpula estadunidense no ve un enemigo más importante a destruir que al presidente Nicolás Maduro y al bravo pueblo venezolano cuyo liderazgo se ha ganado a pulso. Del chavismo, piensa, no debe quedar ni el recuerdo –da un pésimo ejemplo a los pueblos del mundo- y luego seremos dueños del más grande yacimiento de petróleo de la tierra. Pues bien, allí están Kuczysky y Almagro disputándole a sus también impresentables socios del llamado Grupo de Lima(GL) el lugar más servil para cumplir ese objetivo. Debo decir que tengo una particular devoción por los perros y ya por eso solo rechazo que seres tan inteligentes, nobles y leales hayan sido aludidos en forma peyorativa por su señoría presidente de Perú. Sin contar el menosprecio que evidencia por nuestros pueblos latinos y caribeños y su ejemplar historia de luchas emancipatorias. Menosprecio que siente por sí mismo, pues le resulta inconcebible otra cosa que menear la cola al imperialismo yanqui.

Hay que reconocer que la hoja de servicios de Kuczynski a Washington y al capitalismo transnacional es difícil de superar. Inició su vida laboral como economista para América Central en ese chupasangre de pueblos que es el Banco Mundial(BM). Luego regresó a Perú en 1966 a colaborar con el primer gobierno de Belaúnde Terry, enfilado por Estados Unidos contra la Revolución Cubana y las protestas populares. Nombrado presidente del Banco de Reserva, tuvo que huir a la potencia del norte, acusado por el gobierno de los militares patriotas del general Juan Velasco Alvarado(1968) de propiciar la fuga de 115 millones de dólares a la International Petroleum Company. En premio a ello fue ascendido a economista jefe para América Latina del BM. Hombre de la élite financiera, fue ejecutivo de varios bancos de inversión y luego regresó al BM a un puesto más importante. Hasta fue invitado al Club Bilberg, cofradía de referentes internacionales del neoliberalismo.

El presunto anfitrión de la Cumbre de las Américas(CA) ha dedicado su carrera política y su presidencia a hacer avanzar la agenda neoliberal de saqueo y desposesión y a negociosnon sanctos. Todo apunta a que siendo ministro de economía recibió millones en sobornos de la brasileña Odebretch, razón por la que hoy se votará en el Congreso peruano si se admite a trámite la declaración de vacancia de su cargo, equivalente a una destitución.

La pregunta es si un gobierno tan impopular, cuyo presidente está cuestionado en grandes protestas por corrupto, tiene posibilidades de ofrecer las mínimas condiciones políticas al desarrollo de una cumbre que, de celebrarse, será borrascosa. Aunque el tema central que se anuncia es la gobernabilidad democrática frente a la corrupción, no es más que un pretexto. Muchos de los jefes de Estado convocados están señalados precisamente por corruptos y antidemocráticos, comenzando por Donald Trump. Van allí con el propósito de sentar a Maduro en el banquillo, a quien desinvitaron ilegalmente a la cumbre, para arreciar el aislamiento internacional a que se quiere someter a Caracas, como en su momento a Cuba.

Ese fue el objetivo central de la gira por nuestra región del ahora defenestrado secretario de estado Rex Tillerson. Ha sido notable el incremento después de entonces de las acciones antivenezolanas de los cancilleres más activos del GL. De la misma manera que la de Almagro, cuyas últimas hazañas son la destitución del vocero de la comisión anticorrupción enviada por él mismo a Honduras, justo porque este se tomó en serio la encomienda; y, más recientemente, el apaño al escandaloso fraude electoral en ese país, sugerido en su momento por el funcionario.

Cabe recordar que la Venezuela chavista tiene gran apoyo popular en Perú y que los países del ALBA decidieron en su última cumbre de Caracas tomar las medidas diplomáticas que estimen pertinentes para exigir que Maduro sea invitado a la CA. Ni Trump ni el GL ni Almagro la tendrán fácil.

Twitter:@aguerraguerra

jueves, 15 de febrero de 2018

Maduro: "Iré a la Cumbre de las Américas, así llueva, truene o relampaguee"

Publicado: 15 feb 2018 22:13 GMT | Última actualización: 15 feb 2018 22:15 GMT

El mandatario venezolano se refirió a las reuniones de gobiernos de la región para tratar el tema de Venezuela sin incluirlo en los encuentros. "¿Es que me tienen miedo?", se preguntó.



Presidente venezolano, Nicolás Maduro, en la Corte Suprema de Justicia. Caracas, 14 de febrero de 2018.
Marco Bello / Reuters

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, aseguró que asistirá a la Cumbre de las Américas, que se realizará en Lima, a pesar de que el gobierno peruano ha declarado que su presencia "no es bienvenida".

"Llueva, truene o relampaguee llegaré a la Cumbre de las Américas", afirmó el mandatario durante una rueda de prensa internacional llevada a cabo en el Palacio de Miraflores, sede del Gobierno, en Caracas, este jueves.

Maduro mostró ante las cámaras una carta de invitación firmada por el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, que el canciller venezolano, Jorge Arreaza, recibió la tarde del pasado miércoles.






Carta del pdte @ppkamigo a nuestro Pdte @NicolasMaduro invitándolo a la Cumbre de las Américas. Fue recibida formalmente en Miraflores ayer


Kuczynski escribió en su cuenta de Twitter que, a pesar de haber invitado a su par venezolano en noviembre pasado a participar en el encuentro entre mandatarios de la región, su gobierno había decidido que la presencia de Maduro "ya no era bienvenida".

"Que se pongan de acuerdo en Perú. Los tenemos locos", afirmó el mandatario venezolano

Esta decisión, según explicó el presidente peruano, la tomó en conjunto con el Grupo de Lima, compuesto por 14 cancilleres surgidos del seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), con respaldo del secretario general, Luis Almagro, quien ha pedido sanciones para el gobierno de Maduro y que impulsó sin éxito la aplicación de la Carta Democrática contra Venezuela dentro de esa organización.
"¿Me tienen miedo?"

Maduro expresó que había quedado en la "historia de la indignidad" el Grupo de Lima, conformado por representantes diplomáticos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía. "En Venezuela no manda el grupo de Lima, manda el pueblo".

"Pretenden que sus comunicados sean órdenes para que las cumplamos", manifestó en referencia al comunicado de la alianza de cancilleres latinoamericanos donde afirmaron que rechazaban la convocatoria a elecciones presidenciales en Venezuela por considerar que no era "democráticas, transparentes y creíbles"."¿Por qué me tienen miedo? Vamos a reunirnos. Reestablezcamos las relaciones de comunicación y de respeto en América Latina". Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.

"¿No me quieren ver en Lima?", se preguntó el mandatario venezolano, que reafirmó que ira al encuentro entre jefes de Estado "con la verdad de Venezuela".
"Aquí no gobiernan Santos ni Kuczynski"

Maduro recordó las bajas cifras de popularidad, según las encuestas, de los presidentes de Colombia y Perú. "Son los gobiernos más impopulares de América. Quieren repetir con Venezuela el maltrato que hicieron con la hermana Cuba". "Aquí manda el pueblo, no Kuczynski ni Santos", añadió.

De igual manera, instó al presidente argentino, Mauricio Macri, a convocar a una reunión de la Unión de Naciones Suramericana (Unasur) para tratar el tema venezolano directamente.

"¿Por qué me tienen miedo? Vamos a reunirnos. Reestablezcamos las relaciones de comunicación y de respeto en América Latina", dijo el presidente de Venezuela.

En su opinión, "se impuso una intolerancia, un 'racismo ideológico' contra la Revolución Bolivariana" entre algunos gobiernos de la región.
"Falso positivo"

El mandatario suramericano afirmó que había recibido información de "muy buena fuente" sobre un supuesto plan para "armar un falso positivo" en la frontera con Colombia e informó que su ministro de la Defensa había solicitado una reunión con su par colombiano para hablar sobre el tema de seguridad.

Con referencia al operativo fronterizo hecho por el presidente Juan Manuel Santos, tras una visita a Cúcuta, ciudad que hace frontera con Venezuela, opinó que estaba relacionada con la gira por la región del secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, y la visita del jefe del Comando Sur, Kurt Tidd, en el país vecino.Estoy seguro de que ni Colombia ni Brasil quieren un conflicto con Venezuela Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.

Refirió que Santos supuestamente le había dicho que su país estaba subordinado a los intereses de EE.UU. "Usted sabe que mis amigos son los del norte", dijo citando al mandatario colombiano.

Además, recordó que está previsto un encuentro entre los ministros de la Defensa de ambos países debido a que Colombia ha declarado que afronta una crisis humanitaria por el ingreso de venezolanos a ese territorio. Por su parte, Venezuela ha denunciado el contrabando de gasolina, productos alimenticios, medicinas o papel moneda hacia territorio colombiano.

"Estamos obligados a oírnos, a comunicarnos, a entendernos", aseguró y mostró una comunicación que su homólogo le envió para conversar temas sobre la región.
Desplazamiento de tropas

Sobre el desplazamiento de tropas tanto en Brasil como en Colombia para atender el tema migratorio de venezolanos, calificó la acción como un "movimiento psicológico" que ha presentado cifras de migrantes superiores a las reales.

"Que cubran la seguridad de sus territorios, mientras no se metan a Venezuela, no hay problema", consideró y manifestó su certeza de que ni Colombia ni Brasil quieren tener un conflicto con su país.

De igual manera se refirió a la campaña "antivenezolana" que, en su opinión, llevan a cabo los medios internacionales de la derecha mundial y le manifestó el apoyo de Venezuela, a través de los consulados en esos países, para atender a los venezolanos que hayan sido víctimas de agresiones.
Peor para Trump

Sobre el posible embargo petrolero que contempla Washington, lo catalogó como una medida "ilegal" e "inconveniente para EE.UU".

Esa eventual sanción sobre el crudo venezolano sería uno de los "errores más grandes en política internacional de Donald Trump", según el mandatario venezolano, debido a que gran parte de las refinerías estadounidenses están adaptadas para trabajar con mineral fósil venezolano.

Además, expresó que su país "no depende de un embargo petrolero de EE.UU." y que si este ocurriera el país suramericano "tomaría medidas extras" y "respondería" ubicando su petróleo en otros mercado.

Sobre la caída de producción de unos 300.000 barriles de petróleo diarios durante 2017, afirmó que se debió a un proceso de desinversión y un plan de un grupo altos directivos de la estatal petrolera PDVSA, de los cuales 80 están detenidos, para perjudicar a Venezuela.

"A PDVSA le hicieron una camisa de fuerza que yo he roto", señaló y agregó que el país suramericano había incrementado la producción en 250.000 barriles diarios.

Nathali Gómez

jueves, 25 de junio de 2015

Especialistas examinan participación cubana en Cumbre de las Américas

Los panelistas recomiendan profundizar en las esencias y consecuencias de la cita y socializar las valoraciones.


POLÍTICA Redacción IPS Cuba 25 junio, 2015 


El ciclo Debates Hemisféricos busca fomentar un espacio de análisis, discusión e intercambio sobre la dinámica geopolítica contemporánea.

Foto: Jorge Luis Baños

La Habana, 25 jun.- El análisis de las relaciones hemisféricas y la participación de Cuba en foros paralelos de la reciente VII Cumbre de las Américas, en Panamá, centró el debate de un panel académico efectuado este miércoles en la capitalina Casa del Alba Cultural.

El encuentro forma parte del ciclo Debates Hemisféricos que desde abril y con carácter bimensual auspicia la institución, junto al Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (CEHSEU) de la Universidad de La Habana.

Su objetivo es fomentar un espacio de análisis, discusión e intercambio sobre la dinámica geopolítica contemporánea.

Los panelistas recomendaron profundizar en las esencias y consecuencias del cónclave y reuniones paralelas efectuados del 8 al 11 de abril pasado, y donde la nación caribeña asistió por vez primera, desde el establecimiento de estas citas regionales en Miami, en 1994.

El diálogo entre los presidentes Raúl Castro y Barack Obama resultó uno de los elementos más llamativos de la cumbre, como parte del proceso para restablecer relaciones diplomáticas anunciado por ambos mandatarios el 17 de diciembre, y del nuevo enfoque en la política hacia La Habana anunciado por la Casa Blanca.

El profesor e investigador Jorge Hernández lamentó la visión “sesgada” ofrecida por algunos medios sobre el desempeño de la delegación cubana en el Foro de la sociedad civil, por lo cual recomendó “estimular debates científicos que salgan del marco institucional y ahonden en las significaciones del evento”.

El también director del CEHSEU, quien fungió como moderador, recomendó “seguir con especial atención los resultados de investigaciones e informes de tanques pensantes y centros académicos estadounidenses”, para intuir cuáles son los nuevos pasos de la política estadounidense hacia América Latina tras la cumbre.

Ileana Sorolla, directora del Centro de Estudios de Migraciones Internacionales (CEMI), relató sus experiencias como participante de una de las mesas del Foro de la sociedad civil, centrada en el desplazamiento de las personas a nivel hemisférico.

Describió el panel “como un escenario de confrontación política, con debates entre organizaciones contrarrevolucionarias y la auténtica sociedad civil cubana”.

Lamentó la casi total ausencia de delegados sudamericanos y académicos, si bien reconoció el uso de “un lenguaje técnico alto”, ante la abundancia de abogados, juristas privados y representantes de organizaciones proinmigrantes.

Deploró el enfoque de discusiones en torno a pequeñas dimensiones de las relaciones bilaterales entre países, que rozaron muchas veces lo anecdótico, “y se desaprovechó un espacio para discutir y consensuar temas de alcance estratégico”.

A su juicio, “faltó unidad y el trazado de una estrategia común en un tema que impacta la agenda regional, pues uno de los principales corredores migratorios del mundo atraviesa nuestro hemisferio, con destino a Estados Unidos, el mayor receptor de emigrantes del mundo”.

Leyde Rodríguez, profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, opinó que “la sociedad civil hemisférica se encuentra fragmentada, como expresión de las propias divisiones al interior de las naciones” (…), si bien “existen organizaciones y grupos que resisten la globocolonización y el afán de implantar un modelo único”.

Consideró escasa la asistencia de medios de prensa a los salones donde ocurrieron los debates y señaló que la separación de las discusiones sobre Emigración y Seguridad, por un supuesto exceso de participantes, conspiró contra la necesaria visión multilateral y holística sobre el tema.

Como actor participante en Panamá, Rodríguez explicó que se opuso al concepto de seguridad ciudadana que allí se proponía, y que en su lugar promovió el de seguridad humana, con el objetivo de dirigir la atención hacia problemas que atañen a todas las personas como alimentación, salud y educación, entre otros.

Respaldó, dijo, el concepto de cultura de paz, “siempre y cuando excluya el uso de la fuerza y de armas no convencionales como las nucleares y las de destrucción masiva, para conseguir objetivos de dominación”.

Por último, Luis René Fernández, profesor del Cehseu, criticó la presencia de elementos que catalogó como “contrarrevolucionarios”, empeñados en su opinión en provocar a la delegación cubana y empañar la imagen del país.

Aseveró que la Cumbre de las Américas “nos dejó lecciones oportunas, como la necesidad de reconocer deficiencias y trabajar para erradicarlas”.

“La política exterior no puede ser exitosa si no tiene una base interna que la respalde (…) lo cual nos compromete, entre otros asuntos, a avanzar en temas relacionados con la democracia socialista”, significó. (2015)

miércoles, 29 de abril de 2015

Martínez Heredia sobre jóvenes cubanos en Panamá: “Mi admiración hacia las actitudes ejemplares que tuvieron”

Como humanista, ¿Cuál es la esencial experiencia que conservará de los sucesos que vivió como parte de la delegación cubana participante en los foros de la VII Cumbre de las Américas? ¿Cuál es su principal insatisfacción

Ante todo, una precisión. En Panamá hubo dos Cumbres, una de los jefes de Estado o gobierno, y otra de los pueblos, sindical y de movimientos sociales. Mi primera experiencia fue participar en las dos: en cierto modo en la primera, en uno de los Foros paralelos a ella; y plenamente en la segunda. Desde hace décadas he participado en un buen número de estas últimas, reuniones populares de protesta

por el cúmulo de males que el imperialismo, el capitalismo neocolonial y el entreguismo les han acarreado a la mayoría de las personas, los países y la naturaleza en nuestro continente. Son muy hermosas, reúnen a muchos activistas sociales de movimientos populares y una multitud de hombres y mujeres que tienen conciencia del mundo en que vivimos y tratan de actuar para cambiarlo y cambiar la vida de la gente. Van más allá de la denuncia, se conocen los de diferentes pueblos, intercambian experiencias, publicaciones e ideas –¡la gente del pueblo piensa!–, apoyan causas justas y se recuentan, diría Martí, como los que van a pelear juntos. En ellas prima la solidaridad, la fraternidad y la alegría de vivir con ideales.

Me tocó exponer una conferencia inicial en esa cumbre popular, y al agradecer lo dije: las cubanas y los cubanos que estamos aquí nos sentimos felices, porque estamos en nuestra casa.

En el otro tipo de cumbre me tocó participar por primera vez en mi vida, como era de esperar. La primera Cumbre “de las Américas” fue un cónclave de lacayos convocado enMiami por Estados Unidos en 1994, cuando se sentían omnipotentes. En la jerga de entonces primaban el neoliberalismo y el Consenso de Washington. Pero mi único recuerdo de ellas es precioso: estuve en la Cumbre de los Pueblos de Mar del Plata, en aquella marcha tan caliente pese al frío y la lluvia, en el estadio no lejos de Hugo Chávez, con Olga y con Irmita. Hugo en la cumbre de los pueblos y en la otra, junto a varios presidentes dignos, el día que se acabó el ALCA. Esta, la séptima, será la otra recordable –y espero que pueda ser la última, porque ya no tienen razón de ser– porque fue la cumbre en la que estuvo Raúl. No oculto que es una buena experiencia personal haber estado en las dos.

Otra experiencia, que resultó maravillosa, fue compartir con mis hermanos cubanos en lo que la prosa llama “la delegación cubana”. En Cuba fue palpar la riqueza de actividades, cualidades, especialidades, diversidades, de una sociedad cuyo desarrollo llega a parecer monstruoso, por desmedidamente grande, cuando se olvida que es el hijo mayor de una colosal revolución. Pero todo eso con nombres y apellidos y a través de actitudes humanas, personales. Constaté otra vez que el tesoro mayor que posee Cuba es la gente que ha formado, a los que no hay que rebajar llamándoles “capital humano”, porque son el testimonio de la victoria de una pequeña isla occidental sobre las potencias del capital.

Y compartir todos unidos en Panamá, allí donde las consignas vacías son sustituidas por las vivencias que exigen y los dilemas de respuesta sencilla, que son los más importantes. Donde nadie hablaba de unidad y todos éramos uno, y cada uno estaba velando por el otro, por los demás, abolidos el egoísmo, la vanidad y el miedo. Esa es una experiencia que no debemos olvidar, y que es bueno divulgar, a la hora de resaltar lo que es realmente valioso.

En el mejor lugar, donde lo íntimo y lo cívico andan juntos, mi gusto porque participó una buena cantidad de jóvenes, mi admiración hacia las actitudes ejemplares que tuvieron frente a unas vivencias que para la mayoría eran nuevas, y mi satisfacción porque se les haya dado la oportunidad de ser protagonistas. Ellos forman parte de una fuerza en formación, que se volverá capaz de enfrentar los formidables desafíos y peligros que están ya ante nosotros, y creará soluciones para que Cuba soberana sea una sociedad cada vez más justa, solidaria y fuerte.

Insatisfacción personal, ninguna. Pero, ahora que todo terminó, quiero dar una opinión. A diferencia de Salud, Educación, Jóvenes, Rectores, Empresarios y otros foros, los llamados Foros Sociales de Gobernabilidad y Participación Ciudadana eran expresión de una rigurosa posición ideológica capitalista, que en las condiciones latinoamericanas lleva añadida siempre la condición de neocolonizada. Se rigieron expresamente por la Carta Democrática Interamericana, aprobada por la Organización de Estados Americanos en 2001, a partir de la Cumbre celebrada ese año en Quebec. Su objetivo, declara, es “promover, preservar y fortalecer la democracia representativa, considerada indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región”. Es obvio que ese principio es inaceptable para Cuba.

A mi juicio, la OEA pretendió en la práctica erigirse en “mediadora” que facilitaría un primer “diálogo entre gobierno y oposición” cubanos a través de la “sociedad civil”, en realidad como parte, o adorno, de las negociaciones entre Cuba y Estados Unidos. Absurda pretensión solo imaginable por quienes acostumbran obedecer, que Cuba “se portara bien” según los deseos del gobierno norteamericano. Lo cierto es que lo que le dio importancia a esta cumbre y generó un enorme interés hacia ella era el encuentro previsto entre los presidentes de Cuba y Estados Unidos, el cual sucedió, como pasa en este tipo de encuentros, donde lo esencial se ha convenido previamente al evento. Dependía del interés de los dos Estados que ambos presidentes representaron allí, no de lo que hiciera ninguna instancia internacional.

Además, la OEA es muy rechazada y despreciada, por sus 67 años al servicio de los Estados Unidos, carece de legitimidad y de decoro para convocar a cubanos y no tiene ninguna razón de existir en la nueva situación creada en la etapa reciente de América Latina y el Caribe. Ella fue un fiel instrumento del panamericanismo imperialista que José Martí denunció hace 125 años. Sería lo más juicioso por parte de su amo procurar que la OEA fuera reduciendo su ámbito hacia el olvido, en vez de encomendarle que le organice reuniones continentales de Estados, como en épocas pasadas. Pero peor aún fue orientarle desempeñar en 2015 ese papel ridículo de “mediadora entre los cubanos” para que iniciaran “un diálogo civilizado” Curiosas salidas de niño malicioso que confía engañar a su rival en un juego las que muestra de cuando en cuando Estados Unidos, una ocurrencia que haría sonreír si no se tratara del mismo imperialismo explotador y criminal a escala planetaria, o del eterno enemigo de la existencia soberana de Cuba, que está seguro, en su soberbia insondable y su entraña desdeñosa del pequeño adversario, de que terminará triunfando en la nueva estrategia que ensaya para vencernos y dominarnos.

De “la otra parte” no hay mucho que agregar. Sucio oficio es ponerse al servicio del enemigo de la patria por dinero, conducta que además de deshonrar al que lo hace deja inerme a todo el que desee oponerse al régimen social y político de su país sin compartir tan indigna condición, porque las coyunturas cruciales no dejan espacio para términos medios y matices. Si acaso añadir que frente a la unidad de los cubanos revolucionarios pude apreciar más bien división entre los seguidores leales de la actual estrategia de Estados Unidos, aspirantes “a dialogar”, y los que sienten en peligro su función y su mesada, desconfiados y díscolos ante la actual estrategia norteamericana.

2- Si hubiera preparado la conferencia que ofreció en el contexto de la Cumbre, después de estos sucesos ¿hubiera agregado alguna reflexión al respecto? ¿cuál?

No. Los organizadores de la Cumbre de los Pueblos me pidieron el tema que da título a la conferencia, y a él me atuve. Y a mi juicio no sucedió nada en esos días de Panamá que me induzca a agregar algo que afecte a lo que dije. En la cumbre de los Estados los presidentes expresaron las posiciones y los criterios de sus países, sin cambios de fondo dignos de anotar. El paso que implicaba la cumbre en el necesariamente lento proceso de negociaciones entre Cuba y Estados Unidos, que de ningún modo iba a ser decisivo, sucedió como se esperaba. (Tomado de Cubarte)

domingo, 26 de abril de 2015

Ni chambelona ni reguilete


Los llamados amantes de la ‘’libertad de expresión’’, según sus consideraciones en Occidente, alardean de cómo reflejan en sus medios la información, tanto nacional,como internacional, con la llamada objetividad. La recién terminada Cumbre de las Américas es un claro ejemplo de esos criterios informativos.

Estos medios reflejaron fundamentalmente sucesos aislados y extrayendo la respuesta a las situaciones creadas por las provocaciones contra nuestra delegación pero nunca sus causas. Eso incluyó la presencia del mercenario que participó en el asesinato del Che,Félix Rodríguez Mendigutía, lo cual conllevó lógicas protestas. Al enfrentamiento ocurrido entre amigos de Cuba -a los que se sumaron personas de la embajada cubana- y los mercenarios que provocaron los hechos, se le dio gran destaque con títulos como “turbas castristas agreden a pacíficos opositores’’, y a su regreso a Miami se difundieron declaraciones de varios de los que viajaron con intención de sabotear la presencia de Cubaen la reunión. Desde luego, ninguna opinión sobre el incidente de quienes enfrentaron la agresión.

También fue destacado en varias ocasiones, con fotos desde distintos ángulos, el protocolar encuentro entre los mandatarios de Cuba y Estados Unidos. De toda la intervención del Jefe del Estado cubano aislaron el párrafo donde Raúl se refirió a Obama en buenos términos. De toda la declaración histórica realizada, la mayor parte de la prensa no dijo nada, solo medios afines como TeleSur recogieron la clara posición de Cuba en el desarrollo de las conversaciones en aras de normalizar las relaciones diplomáticas entre nuestros países y el claro y solidario apoyo explícito a la Revolución Bolivariana.

Después de la Cumbre, se centraron en el anuncio estadounidense de las futuras conversaciones entre ambos países pero en función de los intereses de Estados Unidos por tratar jurídicamente la devolución de los denominados ‘’fugitivos’’ para compensar el impacto del reconocimiento de Cuba como país que nada tiene que ver con el terrorismo.

Como llevamos más de 50 años sufriendo los embates de los comprometidos medios occidentales, albergo no ya la duda, sino la certeza, de que lo que buscan con este tipo de manipulación de la información no es otra cosa que crear confusión y división.

No está de más para los que escribimos nuestras ideas y convicciones, no dejar resquicios a quienes manejan estos asuntos y evitar prevalezcan sus intereses sobre nuestras verdades. Lo que no podemos es comernos la chambelona, ni ponernos a jugar con el reguilete que nos quieren vender.

miércoles, 22 de abril de 2015

¿Quiénes son nuestros compañeros? (Parte II y final: La hora de ni con esto ni con aquello)



He escrito antes sobre Fernando Ravsberg. Por ejemplo, comenté su cuestionario a Guillermo Fariñas, por los días en que el amigo de Luis Posada Carriles se ufanaba del muy cuestionable Premio Sajárov del Parlamento Europeo. Estas eran las preguntas a Fariñas de nuestro periodista crítico por los días en que acusaba a los medios cubanos de “periodismo adulón”:
¿Como se siente después de recibir este premio?
¿Por qué cree que se lo otorgaron?
¿Qué le parece el papel de la Iglesia Católica?
¿Qué piensas del cambio en la cancillería española?
Se acusa al gobierno cubano de estar desterrando a los presos políticos que excarcela ¿Qué cree usted al respecto?
¿Que hará en el futuro?

(Ver el post “Un hombre de talento“). No había el menor matiz crítico para Fariñas pero en esas mismas fechas Ravsberg comparaba con Torquemada y Stalin a uno de los proyectos más prestigiosos y auténticamente críticos de la intelectualidad cubana, la revista Temas,y su director Rafael Hernández le respondía desde el sitio Cubadebate. 

Su habitual olfato periodístico y profesionalidad no impidió a Ravsberg ser el primero en reportar al mundo la “huelga de hambre del aguacate” que tanto hizo reír a los cubanos allá por septiembre de 2012 para luego callar disciplinadamente cuando se supo el escandaloso destape de aquella farsa (#Elagroporlaventana, nuevo éxito humorístico en #Cuba, ¿será censurado? (+ video). Entonces escribió no sin cierto dramastismo pero sin ningún sentido crítico acerca de aquel acontecimiento que quedará en los anales del humor nacional:

“Entre los huelguistas se encuentran 7 prisioneros políticos y 5 opositores que están en libertad. El caso más peligroso es el de Marta Beatriz [Roque] dado que sufre de diabetes y podría entrar en crisis apenas 48 horas después de iniciada la huelga.

“Sin embargo, la opositora de 63 años pidió que no se le de atención médica ni se la alimente de forma parenteral. Aseguró que la huelga será hasta las últimas consecuencias y que están dispuestos a morir si el gobierno no responde a sus reclamos.”

¿Qué escribe bien? Cierto. ¿Qué ha sabido aprovechar inteligentemente vacíos y errores de la prensa cubana y que no tuviera el predicamento que tiene si nuestra prensa fuera la que debe ser? También cierto. Tan cierto como que, en palabras de Enrique Ubieta, gusta “de poner una de arena, para justificar dos de cal” y a veces, como en este caso, la cal puede quemar.

Lo que ahora buscó contra quienes acudieron desde Cuba a los Foros de la Sociedad Civil en Panamá ya lo hizo con la delegación al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en Ecuador (Ver Trampas para blogueros y cartas… ¿para quién?). Pero no han sido estas dos las únicas veces que ha intentado, cual si creyera manejar a los usuarios cubanos de las redes sociales con un ecualizador, regular su comportamiento y enfrentarlos entre sí:

“Cuando -luego del cambio de la política migratoria cubana- se produjo laestampida viajera de los “opositores” que Estados Unidos paga para un “cambio de régimen” en Cuba, el bloguero de Cartas desde Cuba salió en defensa desde el portal BBC Mundo de los viajeros financiados por la política estadounidense, llamando “blogueros progubernamentales” a quienes denunciaron esa maniobra que ya sabemos de qué fue. Entre sus defendidos de entonces estuvo Eliecer Ávila, un personaje al que la sagacidad periodística del corresponsal de BBC hizo tempranamente famoso.”


Gracias a su objetividad, los lectores de Fernando Ravsberg todavía no se han enterado de si los protagotanistas de la “huelga de hambre” de Martha Beatriz Roque y sus acompañantes dispuestos a morir comiendo miles de calorías diarias están vivos o muertos. Tampoco han sabido por él que Eliécer Ávila -quien según Ravsberg “no entendía que se le prohibiera visitar el lugar donde cayó el Che en Bolivia”- ha dado la vuelta al mundo pagado por potencias extranjeras pero aún no ha puesto un pie en el altiplano de los quechuas y los aymaras.

Un comentario de Diego M. Vidal, periodista argentino que fue su colega de la prensa extranjera en Cuba, habla de sus tiempos como corresponsal de la emisora hispana en EE:UU. TeleMundo:

“…en el 2003/2004 armó una bronca en [el mercado de Carlos III] para que un guardia lo sacudiera un poco y después hizo que su mujer llamara a la prensa internacional diciendo que le habían disparado… toda una mentira enorme que en ese entonces montó para Telemundo de Miami para quienes trabajaba…. varias veces amagó con irse de Cuba pero ahora la juega del buenito”.

Cuando se sintió bien colocado desde BBC Mundo, Ravsberg pasó el límite que sabía no le iban a permitir y puso en escena su salida de allí como un acto de valentía y censura por su posición crítica hacia Estados Unidos ¿No se parece eso demasiado a la dramaturgia de su bronca en Carlos III?¿Por qué no lo hizo antes sino justo cuando desde la BBC ya había posicionado su blog personal con el mismo nombre del que operaba en la corporación británica y estaba colocado como corresponsal del diario español Público, donde refritaba hacia la izquierda sus trabajos en BBC? ¿Por qué ahora? ¿No era más urgente haber hecho esas denuncias sobre violaciones de derechos humanos por EE.UU. con W. Bush en el poder que con Barack Obama? Pronto sería contratado como editor de OnCuba, un proyecto que el bloguero de Miami Emilio Ichikawa caracteriza de la manera siguiente:

“La mezcla de la promoción de negocios con Cuba (y el levantamiento del bloqueo/embargo), con la incursión ocasional en la crítica del régimen político cubano, es el eje de la estrategia editorial de la revista OnCuba, de Hugo Cancio.

“Cancio, que es una persona habilidosa, le ha sabido cazar la pelea al oficialismo cubano cada vez que este ha resbalado en una decisión impopular; por ejemplo: el cierre de los cines 3-D, el cierre de las “trapi-shoping” o los astronómicos precios oficiales con que salieron los autos.

“Esta tercera posición, llamada de “centro” o “moderada”, suele ser en las transiciones la más artera a la vez que la más “exitosa”.

No es su nacionalidad extranjera, sino quién le paga y la coyuntura política lo que condiciona lo que Ravsberg escribe. Siendo la hora de la “tercera vía” en la política deEE.UU. hacia Cuba, Ravsberg creyó encontrar la oportunidad para imponer lo que fue el diseño principal de esa política de cara a la Cumbre en Panamá: si hay diálogo entre los gobiernos de Cuba y EE.UU. debe haberlo también “entre cubanos”, entendido como el diálogo con la contrarrevolución que estos últimos pagan. Ese era el titular prediseñado,como detalla el historiador Elier Ramírez:

“La noticia que quería fabricarse era obvia: “Panamá como sede histórica de la reconciliación entre el gobierno de los Estados Unidos y Cuba y -de paso- entre los partidarios del régimen y la oposición interna”

Y Elier da en el clavo cuando dice:

“Ravsberg se equivoca cuando trata de contrastar el hecho de que Raúl y Obama sí pudieron dialogar, mientras la delegación cubana a los foros paralelos fue intolerante, incivilizada, expresión del pasado, al negarse a hablar con los enemigos. “En ese contexto regional es un suicidio político proclamar: nosotros no dialogamos con nuestros enemigos”, señala Ravsberg. No sé de dónde tomó la frase; pues al menos yo no la escuché en ningún momento en voz de mis compañeros. Lo que sí se reiteró es que no se dialogaría con mercenarios, que tienen la agenda de quienes les pagan. No son interlocutores creíbles. En su mayoría incluso se oponen al cambio de política iniciado por Obama y al levantamiento del bloqueo.”

Sólo discrepo con Elier cuando afirma “Ravsberg se equivoca”. Ravsberg no se equivoca, él hace su trabajo. Su postura no tiene nada que ver con si hubo más o menos tolerancia con la contrarrevolución en la Cumbre de Panamá sino con la descalificación de nuestro sistema político donde, según él, “no hay espacio para la mayoría de las cubanos”. Previo a la Cumbre de Panamá se le escapó su verdadera opinión al decir a Harold Cárdenas Lema, del blog La Joven Cuba, en Facebook:

“Es que solo va la sociedad civil que apoya totalmente al gobierno y la que lo rechaza de forma drástica. Lamentablemente en Cuba aun no hay espacio para la mayoria de los cubanos que se ubican en medio de esos extremos.”

Harold le respondió desmarcándose de la cómoda equidistancia donde Ravsberg lo quería colocar,

“también desde la crítica, como hacemos nosotros… se “apoya totalmente al gobierno”. Estoy orgulloso de ese apoyo, lo que lamentablemente no sea con la dosis de obediencia que algunos esperan. No creo que Guiteras o Mella nos enseñaran a hacerlo de otra manera.”

Gracias a Harold por hacerme imaginar lo que dirían los nada equidistantes Mella yGuiteras de nuestro compañero Ravsberg. Como argumenté extensamente en el post “Cuba: La hoja de ruta y la tecera vía“, con la contrarrevolución visiblemente desprestigiada ante los cubanos hay un plan de construcción de una equidistancia imposible entre los que sirven explícitamente a Estados Unidos y la instituciones de la Revolución, donde deben aflorar los ejecutores de la ¿nueva? estrategia. Es parte del diseño que se hizo previamente a la Cumbre de Panamá y fue expuesto poco antes y argumentado en El Nuevo Herald de Miami: ni muy rápido ni muy despacio, ni cambios exclusivamente económicos ni exclusivamente políticos, ni “oficialistas”, ni “disidentes”…

Por qué Ravsberg -en vez de llamar a un diálogo entre asalariados de EE.UU. y patriotas cubanos, haciéndolo equivaler con el sostenido entre Obama y Raúl- no dice que el presidente Raúl Castro expresó en la Cumbre del ALBA en Caracas sobre la participación de los revolucionarios cubanos en Panamá:

“La sociedad civil cubana será la voz de los sin voz y desenmascarará a los mercenarios que presentarán allí como sociedad civil de Cuba y a sus patrones.”

Sus elogios a Raúl, seguidos de sus ataques a la delegación de la sociedad civil cubana a Panamá, como sus alabanzas al compañero Díaz Canel -dignas de aparecer en la revistaCorea hoy-, seguidas de sus cuestionamientos al Departamento ideológico del Comité Central del Partido que éste atiende como Miembro del Buró Político, ilustran el equilibrismo del que sabe nadar y guardar la ropa.

Creo que sí, que debemos revisar autocríticamente el funcionamiento de nuestra prensa y particularmente el manejo que hicimos de las posibilidades de internet para la comunicación política en un escenario tan complejo como los Foros paralelos a la Cumbre de Panamá, a la que salvó de cualquier distorsión la estelar e incensurable intervención de Raúl en la reunión de presidentes, pero no siguiendo el dictado de quien dista de compartir nuestros objetivos.

Dos comentarios en Cubadebate al texto de Elier replicado allí dan, desde una perspectiva comprometida con la verdad, el rumbo para lo que debemos mejorar:

Maria Jimenez dijo:

Mas claro ni el agua. Lo unico que te falto para estamparlo fue poner los vinculos a los datos que refieres, como los videos en youtube o los tabloides o entrevistas. Una idea, si ya sabemos que la prensa esta para el show y que va a sesgar u ocultar la informacion que le damos por qué no grabar nosotros mismos esa informacion en el momento que se la damos y luego publicarla nosotros mismos en youtube, blogs, o canales similares. Quiero decir, qué tan dificil puede ser que cuando uno de nosotros este dando una declaracion, otro este grabandolo aunque sea con un telefono y luego no importa si los medios intentan ocultarlo, nosotros mismos lo publicamos. Hasta sin editar, vaya. Ahora mismo, esas mismas provocaciones que expones, las cosas que hicieron, que sucedieron, tu mismo dices que la prensa estaba alli, de antemano, presta para coger lo que “iba” a pasar y como no pasó nada, pues no se enteró nadie. Bueno, pues por qué no hacer lo mismo nosotros? Vamos a grabar lo que en realidad sí paso y lo ponemos en el aire.

joseantonio dijo:

Elier: Gracias por tu artículo, muy esclarecedor. A los demás foristas comentarles que el Sr. F. Ravsberg no es ningún improvisado, es un buen periodista, solo que trabaja para medios que adversan a Cuba, por lo que, si pretende cobrar, otra cosa no puede escribir.
Coincido con María Jiménez, hay que ser proactivos. Nuestros medios y sus periodistas deben ser dotados de más independencia, poder de decisión y responsabilidad sobre su política editorial, para que tomen sus riesgos, estén siempre a la ofensiva y no a la riposta, pues cuando desde otros medios nos tergiversan los hechos, cuesta más trabajo realizar el control de daños.
Eso lo saben muy bien los periodistas extranjeros y, sobre todo, los que ejercen su profesión desde nuestro país.

Repito que como sugirió hace algún tiempo El heraldo de Cuba, en un post titulado “Mami, ¿qué será lo que quiere Ravsberg?“: “una lectura avisada de sus posts revela que más que “Cartas desde Cuba” se trataría de “Cartas a los cubanos”” con los ingresos, los recursos y el posicionamiento que le ofrece su labor para un medio extranjero.

Fernando Ravsberg no puede ser para nada una víctima de los jóvenes que han sido descritos por él en equivalencia con terroristas, asesinos y asalariados de EE.UU. y a quienes cuestionó su representatividad:

“¿Entonces a quién representan esos dos grupos que aparecieron en Panamá a nombre de la “sociedad civil cubana” y terminaron dando un lamentable espectáculo de provocaciones, insultos y golpes, el cual recorrió el mundo empañando la imagen de la nación?

“Por parte de Cuba fueron dirigentes de organizaciones de la sociedad civil, los cuales desconozco cómo se escogieron. Lo que sí quedó muy claro es que no representan el espíritu mayoritario de la sociedad, aunque sean representantes institucionales.”

En todo caso sería víctima de sí mismo, de sus manipulaciones e intereses. Deberíamos preguntarnos si quienes fueron víctimas de semejante insulto no pueden contestar y tratar de establecer respetuosamente la verdad sin que caiga sobre ellos la acusación de ser cazadores de brujas. Muy mal andamos y peor estaremos si pedimos a nuestros jóvenes que callen cuando la calumnia se lance sobre ellos y las instituciones que le confian su representación.

Ellos no han golpeado a nadie ni dicho ninguna mentira sino que han intentado establecer la verdad escamoteada sobre lo ocurrido en Panamá y como dice Paco Ignacio Taibo II en su excelente serie para TeleSUR son, en esta disputa, “Los nuestros”.

Ravsberg, creo yo, no es nuestro compañero. Aunque tal vez sí lo sea de otros, los que antes de la Cumbre de las Américas ya andaban diciendo, como él, que aquí “no hay espacio para la mayoria de los cubanos”. Es curioso, cuando el ecuatoriano Rafael Correa decía en Panamá -recordando a José Martí– “ha llegado para América Latina la hora de su segunda independencia”, algunos creen que para Cuba es el momento de “ni con esto ni con aquello”.

martes, 21 de abril de 2015

La periferia y la tierra de nadie


Aclaro que mis apreciaciones no son las de un testigo ni observador participante en las jornadas periféricas de la VII Cumbre. Yo solo me mantuve amarrado en esos días al televisor, la prensa escrita y la información que podía obtener por vía digital. Y en estos últimos días, los que han seguido a la Cumbre, al debate que se ha producido en Cuba en torno al escenario y el modo irregular (por usar un calificativo cortés) en que se preparó y se desarrolló la actividad periférica a la misma.

Como siempre que se prescinde del debate público previo, no se da oportunidad a la opinión pública para que juegue papel alguno en el diseño de nuestras estrategias, y la población tiene que limitarse a la aprobación, a posteriori, de lo que sucedió. 

De manera que hasta ahora no me había sentido en condiciones de dar criterios en público, y ni siquiera en privado, cuando amigos a quienes aprecio, que sí participaron, me contaron lo sucedido y me aseguraron que el único choque que se produjo fue el que tuvo lugar ante el busto de Martí frente a la Embajada, en el cual algunos panameños solidarios reaccionaron cuando un disidente propinó una patada a un diplomático cubano. Reacción que, en esas condiciones, no es posible objetar. Consta a todo el mundo, sin embargo, que se conocía, en esta ocasión, en la que Cuba iba a concurrir por primera vez a la Cumbre de jefes de Estado de las Américas, la prefabricación provocadora e inescrupulosa de los foros periféricos (o de algunos de ellos), y que se acordó antes de la partida de la delegación cubana una estrategia reactiva, de confrontación abierta (no sé si será la palabra adecuada).

Me pregunto ahora si se pudo estudiar por los participantes cubanos todo lo referente a los foros periféricos en las cumbres anteriores, porque todo lo que he visto se refiere a la descripción de los convocados en Panamá: cumbre de los pueblos, y foros de la sociedad civil, de empresarios, de universidades, de la juventud, de gobernabilidad y democracia. Los cubanos carecemos de la experiencia de las cumbres anteriores, pero no creo que nos tenga que faltar esa información. ¿Intentamos, al prepararnos, la disección de los dispositivos de organización de los foros? ¿Qué nos explica que unos resultaran diáfanos y exitosos, como se ha dicho de los de universidades, de empresarios, y de juventud, en tanto se concentraba la provocación en el foro de la sociedad civil? La respuesta a esta pregunta se intuía, al menos, si no era total, e incluso se confeccionó por ello el tabloide Mercenarios en Cuba, que hubiera bastado con distribuirlo junto con la denuncia de la organización fementida de estos foros, y el rechazo a compartir cualquier espacio en que estuvieran presentes los más connotados (con nombre y apellido) opositores. Y digo «los más» con toda intención, por motivos que intentaré aclarar en algún momento.

Tengo la impresión de que debiéramos comenzar a diferenciar –si no estamos haciendo ya– la incidencia de la operación opositora implementada por iniciativa de la Administración estadunidense, o de sus órganos, y la emanada de la presión de la mafia de Miami. Esta puede estar resistiéndose incluso a la actuación y las proyecciones oficiales, las cuales es imposible que crean poder beneficiarse en medida alguna de la impudicia de exhibir como estandarte al asesino del Che junto a su víctima y al amigo del terrorista confeso. Percibo el encumbramiento financiero de la mafia miamense de manera análoga al del narcotráfico, que le hace tan poderoso como para imponer tareas, comportamientos y políticas a las instancias de poder. O tal vez sea más exacto decir que han devenido ya instancias de poder en sí mismas.

He escuchado en algunas intervenciones en la televisión –y también creo haber leído– la justificación de moderaciones adoptadas «por respeto al presidente de Panamá». Tal vez tengan razón, pues su proyección en la Cumbre me pareció intachable, y no pierdo de vista sus limitaciones para impedir la presencia indeseable de los provocadores en foros cuyo manejo se le escapaba, que hubiera sido lo más deseable.

Creo que pudimos renunciar, desde el comienzo, a concurrir a esos foros que sabíamos contaminados, en especial en las condiciones de una sede donde han campeado influencias y libertades inauditas, con una fuerte denuncia, haciendo evidente que no se aceptaría dar respuesta al reto en el terreno de los provocadores. Los organizadores legitimaron lo ilegitimable, para que el presidente Obama, el paladín del rescate panamericanista (que no tuvo reparo en ausentarse de la Cumbre en señal de intolerancia hacia mandatarios que le criticarían) pudiera lanzar, en aquel foro periférico tendenciosamente llamado «de la sociedad civil», su discurso con un regaño presuntamente parejo: «todos nos podemos beneficiar de tener un diálogo abierto, o tolerante e inclusivo, y debemos rechazar la violencia o la intimidación, que está enfocada en silenciar las voces de las personas». Acaso era su plan consagrarse en Panamá, para los tiempos que se avecinan, como profeta de la reconciliación.

Comparto la opinión de que, una vez allí, los representantes cubanos que viajaban para asistir a ese foro específico no tenían otra opción que pronunciarse del modo en que se pronunciaron, y para mí está fuera de duda que, en cualquier caso, la oportunidad de defender la revolución es la opción honorable. Pero trato ahora de saber hasta qué punto lo que se hizo, además de un honor, fue también un acierto.

Un compañero recordaba que había sido entrevistado en varias ocasiones por la prensa allí, sin que nunca apareciera una palabra de lo que dijo para la pantalla o los diarios. En definitiva borraron lo que dijo; no existe para el público. Mejor sería concentrarse en estos casos en Tele-Sur. Me limito aquí a anotar que también en este plano la experiencia de la participación debe aportarnos enseñanzas. La batalla de los medios merece una discusión que rebasa este comentario, pero no cabe duda que la expansión globalizada de las comunicaciones es algo que debemos desarrollar una estrategia más sofisticada y no exclusivamente de defensa. 

Considero, ante todo, que lo importante de la Cumbre de Panamá era la cumbre misma: la reunión de los mandatarios donde estaría Cuba por vez primera, la cual salió por lo alto, sin dejar espacio para nada que enturbiara el éxito de un programa sin elementos que fueran inaceptables o condenables. No obstante, el cambio deseable en el rumbo de las cumbres que queremos ver en ésta victoria, tiene que asegurarse en un nuevo campo de batalla, en el cual algunos foros periféricos van a ser manejados, como ya se demostró, en términos de «tierra de nadie», y allí los intereses de restauración de la hegemonía imperial van a hacerse más activos. Me parece que lo más importante es reconocer la nueva complejidad del desafío y prepararse con tiempo, estudio y ejercicio de la imaginación para el escenario periférico del octavo encuentro. A la altura, diría yo, que ha mostrado el país en la preparación para la Cumbre de mandatarios, en la cual brilló el regreso cubano de manera impecable.

Estas victorias nunca son definitivas por sí mismas y la necesidad de explorar al día y al máximo los espacios y los giros vulnerables, de tratar de compensarlos, de completar el éxito político consolidando avances en el terreno de las ideas, me parece lo esencial.

Tal vez no falte quien piense que me sumo a la nómina de los que quieren «estar bien con Dios y con el Diablo»; es un riesgo que voy a correr a conciencia. En mi mirada distante no he visto nada que pueda asegurar que yo mismo no hubiera hecho o dicho en la actuación de nuestra delegación periférica (por diferenciarla de algún modo, también impropio), en la cual figuran muchos de los intelectuales por los que siento mayor admiración y afecto). Por lo tanto no me sumo a crítica alguna, porque volverse a sentar y reflexionar sobre lo realizado, y criticar lo que entiendan criticable, solo compete a ellos, y yo lo respeto.

Al mismo tiempo, considero que Ravsberg, o quien quiera que lo vea con similares matices críticos, también tiene derecho a expresarlo. Y en el caso de citado no olvido que se trata de alguien que prefirió romper con su employer británico a doblegarse a transmitir una imagen deformada de la realidad cubana. Sin asumir necesariamente todas sus observaciones –tal vez marcadas, como las mías, por un insuficiente manejo de antecedentes– creo que podrían contribuir también al autoanálisis de quien no caiga en la tentación de recibirlas como las de un opositor.

¿«Opositor» dije? Pero ¿de qué estoy hablando: del enemigo, del que se vende, del que aspira a la restauración pura y dura del reino del capital, del que se plantea opciones, del que disiente, del qué polemiza, etc.? Los conceptos pueden abrir un arco donde no solamente habría que distinguir los matices sino las grandes disyuntivas. La realidad social no se produce en blanco y negro sino cargada de matices, pero existen los matices precisamente porque tras ellos hay blanco y negro. No es un galimatías, sino el dilema que se le plantea a veces a los amantes de las frases consagradas, tan susceptibles a la contradicción: «los árboles no dejan ver el bosque» vs. «a veces se está tan dentro del bosque que no se ven los árboles». Yo no quiero estar con Dios y Mr. Diablo, pero no quisiera perder de vista el bosque ni los árboles.

Hago este apunte para decir que un serio problema que creo que hemos comenzado a encarar en los últimos diez o doce años, pero en el que nos falta mucha discusión y veo muy distante aun de ser resuelto, es el de encontrar el umbral de tolerancia plausible para el disenso. Puede definirse, con Rosa Luxemburgo como la pertinencia del espacio de quien disiente.

Hasta los diseñadores de la dramaturgia del imperio se percatan de que para extremar la marca de lo intolerable no basta con sentar en el lugar al asesino del Che sino que llega a exhibirse su foto con el cadáver; y para destacar al «opositor», lo retratan con el terrorista. ¿Alguien puede tener la ingenuidad de creer que se buscan reconciliaciones?

Esto no debe convertirse en un obstáculo insalvable para que se depure entre nosotros, con ese refinamiento de que somos capaces en la política, una perspectiva más sutil y balanceada en la confrontación ideológica, la cual queda demostrado que exige de nosotros una gran inversión.

Puedo equivocarme, y no sería la primera vez, pero lo digo como lo veo, y tampoco es la primera vez que lo hago así. Quedo agradecido a quienes me lean, y piensen sobre todo esto, estén o no de acuerdo conmigo.


La Habana, 20 de abril de 2015
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...