"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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lunes, 12 de junio de 2017

EVENTOS EN LA HABANA PARA CUIDAR EL MEDIO AMBIENTE


Por Pedro Martínez Pírez


El Palacio de Convenciones de La Habana vuelve desde este lunes a reunir en sus instalaciones a numerosos especialistas de varios países del mundo, quienes participarán en el VII Congreso Forestal de Cuba, el III Encuentro Internacional de Café y Cacao y el VII Encuentro Internacional de Jóvenes Investigadores.

Estos importantes eventos simultáneos fueron organizados por el Instituto de Investigaciones Agro-Forestales y convocados por el Ministerio de Agricultura, con el auspicio del Grupo Empresarial Agroforestal, todas instituciones cubanas vinculadas a la temática del cuidado y la protección del medio ambiente, y dada la coyuntura económica del archipiélago cubano, lograr incrementos en la producción agropecuaria para sustituir importaciones.

Durante cuatro días investigadores, académicos, empresarios, productores y comunicadores, entre otros actores de las cadenas productivas forestal, cafetalera y cacaotera, intercambiarán información y experiencias sobre temas medulares de las ciencias Agroforestales.

Los debates se llevarán a cabo mediante varias modalidades en temas como el de los bosques y el cambio climático, las interacciones entre los bosques y el agua, biomasa forestal y bioenergía, el manejo de plantaciones de café y cacao, así como las tecnologías sostenibles de producción agrícola.

Para Cuba, que muestra un avance notable en la reforestación, son importantes estos eventos en el empeño nacional por recuperar las producciones históricas de café y cacao, y cuidar el medio ambiente, en momentos en que el poderoso vecino del Norte, que mantiene desde hace más de medio siglo un criminal bloqueo económico contra Cuba, se desmarca del Acuerdo de París sobre el cambio climático.

La Habana, 12 de junio de 2017

miércoles, 8 de marzo de 2017

Cuba refuerza la protección de la diversidad biológica

Las autoridades buscan armonizar la conservación y uso sostenible de los recursos ambientales en las estrategias de desarrollo.

MEDIO AMBIENTE Redacción IPS Cuba 7 Marzo, 2017


Los propios jardines cubanos ofrecen claros ejemplos de la diversidad biológica.
Foto: Jorge Luis Baños_IPS


La Habana, 7 mar.- La estrategia nacional ambiental hasta 2020 propone acciones para detener y revertir las amenazas a la diversidad biológica, identificada hoy como el principal problema ambiental de Cuba.

El Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica 2016-2020, presentado en febrero último y la clave para implementar la política ambiental cubana durante el período, persigue mejorar los indicadores de conservación además de sensibilizar y movilizar a la sociedad, instituciones y organismos.

“Responde a uno de los compromisos contraídos con la Convención sobre la Diversidad Biológica y representa el mecanismo para integrar las acciones de conservación y uso sostenible de la diversidad biológica en el país”, valoró en la presentación Daysi Vilamajó, investigadora del estatal Instituto de Ecología y Sistemática.
Amenazas a la vista





La Lista roja de la flora cubana, estudio realizado por unos 80 especialistas de más de 30 instituciones nacionales, arrojó que casi la mitad de esta se encuentra en peligro de extinción.

En su segunda edición, el documento indicóque, pese a ser una de las floras insulares más diversas del orbe, ha perdido parte de su riqueza al tener declaradas extintas 25 especies florísticas y que 20 por ciento de su riqueza se encuentra en peligro crítico.

Los estudios destacan que, aunque más de 70 por ciento de la flora amenazada se encuentra bajo algún grado de protección dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, queda buen trecho por andar en la conservación de la diversidad.

Observan problemas como especies exóticas invasoras, deforestación, fragmentación, ganadería no amigable con el entorno y la agricultura.


El programa trazacinco objetivos: abordar las causas de la pérdida de la biodiversidad, controlar sus amenazas y fomentar su utilización sostenible, promover la conservación de hábitat, especies y genes, favorecer la restauración y conservación de los ecosistemas y mejorar las capacidades nacionales para la ejecución del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Con 20 metas nacionales y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente como organismo rector, la plataforna inserta a cada una de las entidades responsables de las metas y establece el plazo de su cumplimiento, así como los indicadores que medirán los progresos.

No son pocos los ministerios involucrados, entre ellos, el de Educación, Agricultura, Industria Alimentaria, Turismo, Construcción, Economía y Planificación, Finanzas y Precios, Fuerzas Armadas, del Interior, y Salud Pública.

También le competen responsabilidades al grupo empresarial azucarero, los institutos de Planificación Física y Recursos Hidráulicos (INRH), así como los Órganos Locales del Poder Popular (gobiernos locales).

El texto orienta,por ejemplo, concluir el diagnóstico de fuentes fijas de contaminación atmosférica y monitorear de las emisiones, por parte del Ministerio de Salud Pública.

Al INRH, entre otras acciones, le corresponde incrementar la cobertura del tratamiento de residuales líquidos, con inversiones en nuevas capacidades, mantenimiento y reparación de los sistemas existentes e impulsar la introducción de tecnologías ambientalmente avanzadas.

Es responsabilidad del Ministerio de la Agricultura controlar quesean manejados sosteniblemente al menos 80 por ciento del patrimonio forestal del país, 35 de las áreas boscosas de montaña y 30 por ciento de las tierras de café y cacao.

Y el Ministerio de la Industria Alimentaria deberá, en un plazo fijado, identificar en las zonas de pesca las especies más vulnerables y establecer límites de captura para al menos 20 por ciento de estas especies, en busca de recuperar los ecosistemas marino–costeros y acuícolas.


Esa entidad deberá asumir amplias cuestiones relacionadas con el mar, desde la actualización de la legislación sobre recursos acuáticos, el uso de artes de pesca masiva, el cumplimiento de las regulaciones pesqueras en zonas de alta significación económica y social; y fortalecer los mecanismos para el control de la pesca no estatal y de autoconsumo social, entre otros.

Sepropone conservar 20 por ciento de las zonas terrestres y 27 por ciento de las zonas marinas y costeras, de importancia para la diversidad biológica y los servicios ecosistémicos.

Para acompañar las acciones, el programa contempla también las necesarias acciones para la sensibilización y la transmisión de conocimientos a toda la sociedad.

El programa fue elaborado bajo la conducción del proyecto Plan Nacional de Diversidad Biológica para apoyar la implementación del Plan Estratégico del Convenio sobre la Diversidad Biológica 2011– 2020 en Cuba, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. (2017)

viernes, 16 de diciembre de 2016

Líderes globales impresionados con conservación del ecosistema marino en Cuba

16 diciembre 2016 | + | 


Miembros de Ocean Elders visitan la Academia de Ciencias de Cuba. Foto: @QueenNoor.

Me recordaron al hombre que siempre llevaba su gorro rojo de escafandrista, al que se sumergió una y otra vez para contarnos en letras y fotogramas las maravillas de “El mundo silencioso”. Aquel aventurero empedernido que anduvo los mares a bordo de Calypso, el Jacques Cousteau pionero y paradigma de la exploración oceanográfica.

Cada gota de agua que beben o respiran los conecta con los océanos. Y logran que a nosotros también nos suceda, después de conocerlos. Líderes globales en defensa del medio ambiente vinieron a La Habana para comprobar que su instinto no estaba errado: “Cuba es un paraíso virgen en el Caribe, que se ocupa de preservar el azul infinito que la rodea”.

Siete de los 20 miembros de Ocean Elders (Sabios del Mar), “grupo independiente integrado por personalidades de distintas regiones del mundo que quieren usar su influencia para catalizar la conservación y protección de los océanos y su vida silvestre” visitaron durante una semana la Isla.






Inspiring opportunity to meet with students and faculty at the Univ of Havana's Center for Marine Research @SylviaEarle@QueenNoor #oceans


Entre ellos, Don Walsh, exoficial de la marina estadounidense y uno de los tres hombres –Jacques Piccard y James Cameron son los otros– en haber llegado al punto más bajo de la superficie terrestre, el abismo Challenger, en la fosa de las Marianas.

La Doctora Sylvia Earle, la mujer que más metros ha descendido en una inmersión acuática, con un equipo autónomo sin ayuda de la superficie; el científico australiano Graeme Kelleher, padre de la Gran Barrera de Coral australiana; la reina Noor Al-Hussein de Jordania y el reconocido músico estadounidense Jackson Browne.

“Venir aquí es como retroceder en la máquina del tiempo, a principios del siglo XX o incluso mil años atrás. Lo que tienen aquí es un maravilloso tesoro que llena de esperanzas a científicas como yo. El valor de estos ecosistemas intactos es muy grande. En lugares como este los investigadores pueden pensar de dónde venimos, quiénes somos y hacia dónde vamos”, comentó la oceanógrafa norteamericana Sylvia Earle, cuando nos encontramos en medio del abarrotado Hotel Nacional, en la última tarde lluviosa de La Habana.

La señora de las profundidades


Sylvia Earle. Foto: Roberto Garaicoa Martínez/ Cubadebate.

En 1979 descendió 400 metros de profundidad en Oahu (Hawai). Impuso récord. Ataviada con un traje especial diseñado por ella misma pudo resistir la descomunal presión y se convirtió en la persona que ha descendido a la mayor profundidad del fondo marino (381 metros).

Cuenta que no tenía interés en regresar tan rápido, aprovechó la oportunidad y como pez en el agua se paseó por el fondo del océano durante dos horas y media.

Luego de visitar el Centro Nacional de Áreas Protegidas, el de Investigaciones Pesqueras, Marinas, el Acuario Nacional, la Ciénaga de Zapata y la Academia de Ciencias de Cuba, Sylvia, con la pasión del descubridor iluminándole los ojos dice: “Cuba, ¿es un mito? ¿Un misterio? Bucear aquí es como si lo hicieras 50 años atrás. Tú ves grandes peces, tiburones, ves naturaleza marina saludable, mucho mejor conservada que en cualquier otro lugar del Caribe. Es muy excitante ver que la gente aquí entiende y trabaja de manera que brinda esperanzas a personas como yo”.

“Disfrutar de una floresta y fauna protegida es un gran regalo y poder ver especies que en otros lugares ya no existen, es una gran oportunidad. Ese tipo de cosas dan esperanzas. Vuestros valores a la hora de abordar la naturaleza y no verla solo como un objeto comercial es digno de reconocer”, asegura esta norteamericana nacida en Gibbstown (New Jersey) en 1935, una leyenda de la exploración submarina. Sus pulmones cargan con más de 6 mil horas de inmersión.

La doctora Sylvia Earle es exploradora titular del National Geographic y fue la primera mujer en ocupar el cargo de Jefa de Científicos de la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration), en Estados Unidos.

“He hecho submarinismo desde 1950 en diferentes lugares del mundo, cuando los océanos, globalmente estaban en mejores condiciones que ahora. Desde la última mitad del siglo 20, la Tierra ha perdido más tierras y agua que en todos los siglos anteriores. El número de personas en el mundo se ha incrementado de 2 mil millones cuando nací, 4 mil millones en los años 80´ y ahora casi 8 mil millones, es impactante. Nuestra prosperidad la hemos hecho a costa de nuestra salud, de afectar el aire, las aguas, la tierra, la naturaleza”, afirma preocupada.

A la Doctora le llama mucho la atención que Cuba haya logrado trazar una estrategia de desarrollo turístico que no obvia la protección de sus ecosistemas, al contrario, lo incluye dentro de sus prioridades:

“Tenemos la tentación de encontrar parajes nuevos y comercializarlos sin entrar a pensar en su impacto para el balance de nuestro sistema de vida, de la propia sobrevivencia. Por supuesto que el turismo es un aporte económico inestimable y por eso agradezco tanto que ustedes se empeñen en que esta actividad económica no agreda el ambiente, mecanismos de renovación, que se convierten en acciones. El poder conservar lugares para otras generaciones, que las puedan disfrutar, es un patrimonio invaluable”.

“Podemos comenzar a crear más lugares como Cuba, tenemos la oportunidad, tenemos el modelo. Entre nosotros hay personas que jamás habían visto un lugar tan bien conservado como Jardines de la Reina –el parque marino más grande del Caribe– . Hay ciudadanos en el mundo que nunca han podido ver un cocodrilo, un tiburón, grandes peces… Ellos pensarían que es un milagro, pero es lo más normal del mundo. Ustedes tienen aquí, como algo normal en medio del Caribe, especies que nuestros niños no sabrían que también existieron en Florida y México. Eso es un tesoro”, asevera.

“Por eso pienso que ustedes deben seguir accionando en defensa de su patrimonio, de conservar su entorno, el cual es un modelo para expertos cuando piensan en un lugar saludable, alejado de contaminantes. Eso es lo que atrae”, concluye esta elegante señora de 81 años, que regresará a Cuba a inicios del próximo año para sumergirse “en el corazón azul de los Jardines de la Reina”, pues asegura que buceará “mientras respire”.

Como pez en el agua


Graeme Kelleher. Foto: Roberto Garaicoa Martínez/ Cubadebate.

Graeme Kelleher trae corales y algas en la corbata, se acerca con un humor australiano infranqueable y la dilatación de sus ojos de pez asfixiado por la inteligencia.

Alto y delgado como un comino, el director fundador del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral de Australia, que protegió y administró la mayor parte de ese ecosistema desde 1975, vino desde el país continente porque “conocía que Cuba no había destruido sus ecosistemas marinos y que sus autoridades han demostrado tener buen juicio en relación al cuidado no sólo de los ambientes marinos, sino de todos sus ecosistemas naturales, a pesar de su explotación turística, lo cual es bastante inusual”.

Kelleher encabezó hace unos meses los titulares que alertaban sobre la pérdida del 50 por ciento de la cobertura de coral de la Gran Barrera de Coral en los últimos 30 años. Es un científico de alto prestigio internacional, que asesoró a los gobiernos de Jimmy Carter y Clinton en temas medioambientales, reconocido globalmente como una voz de los océanos.

“La Gran Barrera Coralina durante estos años ha estado sufriendo desgaste por los efectos del cambio climático, la elevación de la temperatura del mar y la absorción del CO2 que produce una mayor acidez en las aguas y causa el deterioro del ecosistema y los corales no pueden crecer si hay temperaturas superiores a los 33 grados”.

“Estamos concientizando a productores y empresarios en general para que detengan los vertimientos de desechos al mar y en lugar de ello los entierren con el fin de que esos nutrientes sean absorbidos. Pero todavía lo más importante se mantiene, la quema de fósiles, y es un peligro para nuestros océanos y nuestra supervivencia”, asegura.

Aunque nunca había puesto un pie en la Isla, Cuba no es extraña para él, sin embargo le ha sorprendido. “He estudiado el hábitat cubano, aunque de manera superficial, pero debo decir que he aprendido mucho desde que estoy aquí, porque he tenido la oportunidad de contactar con expertos cubanos y son grandes conocedores. Estoy muy impresionado de la cualificación y el nivel de sus científicos, de sus ideas sobre el cuidado de áreas protegidas en el mar… Muy impresionado”, afirma con el rostro muy serio, por un segundo.

“Me encantó el ecosistema de la “Bahía de Cochinos”, aunque no vi muchos cerdos por allá. Me encantó la biodiversidad del lugar, las aves, sobre todo las autóctonas de la ciénaga, es lo que lo hace un paraje único, con un paisaje precioso y unos pobladores conocedores de la naturaleza. Fueron especiales mis horas allí viendo el comportamiento de los flamencos”, refrenda.

Aprovechamos para preguntarle los efectos del cambio climático en las islas del Pacífico y el peligro que las amenazan –que ya es una realidad– de quedar sumergidas en este siglo. ¿Qué nos salvaría a los isleños ese fenómeno?, insisto. “Detener la desenfrenada explotación humana sobre los recursos fósiles y en especial la extracción de carbón y petróleo. No hay otra manera”, asegura categóricamente.

Graeme Kelleher es el autor de una guía para la conservación de áreas protegidas marinas donde expone las principales tareas a realizar en orden de cuidar el suelo marino de manera exitosa, experiencia que se está implementando en más de 30 países y que los estudiosos cubanos han investigado en profundidad.

“Los dos principales objetivos son: el cuidado del ecosistema, y segundo, con un área marina protegida incrementar la productividad de los peces. Según estudios para lograr maximizar la productividad de los peces, se debe tener, al menos un 30 por ciento de área cerrada a la pesca comercial, pero no cerrado al turismo. Por ejemplo, en la Gran Barrera Coralina Australiana, de 350 mil kilómetros cuadrados, la más grande del mundo, las ganancias por la explotación turística superan los 6 mil millones de dólares al año mientras por la pesca comercial sólo se reciben 250 millones. Entonces no es tan caro el sacrificio”, explica.

“Creo que la comunidad científica de esta pequeña isla tiene mucho que enseñarle al mundo, incluyendo los sociales y los físicos. Pueden mostrar que, si las personas no se pasaran la vida tratando de volverse ricos sería más fácil proteger el entorno. Australia y Estados Unidos necesitan encontrar un sistema mixto entre el socialismo y el capitalismo, un sistema óptimo y entonces las personas pasarían más tiempo de su vida observando el cuidado del medio ambiente que los rodea que tratando de volverse ricos”.

“Y esto es un hecho, todos los estudios han mostrado que cuando un ser humano es muy rico usualmente eso lo vuelve más infeliz, las personas felices son las que necesitan menos cosas para serlo. Y ustedes pueden enseñar eso. Y más que eso he visto cómo los científicos cubanos conforman grupos de investigación mixtos, ¿transdisciplinarios, es como se llama eso?, me gusta la manera en la que trabajan. Ellos no están enfocados en hacer dinero, están enfocados en salvar la naturaleza”, confirma.

¿Quién fuera explorador?


Don Walsh. Foto: Roberto Garaicoa Martínez/ Cubadebate.

Este es el cuarto viaje de Don Walsh a Cuba. La primera vez, en los años 50´, vino en un barco de la Armada de EE.UU. para realizar ejercicios militares en la bahía de Guantánamo.

“Luego vine dos veces más por razones científicas. Y esta vez regreso acompañado del grupo Ocean Elders para explorar cómo podríamos implementar acciones para la conservación de los océanos entre nosotros y el gobierno de La Habana. Y debo decir que han sido unos días muy productivos para nosotros y nos vamos con varias ideas, de lo que vimos aquí y las actividades que podemos hacer en el futuro. Hemos aprendido mucho aquí, los expertos cubanos tienen gran conocimiento sobre las actividades de conservación del hábitat marino”, asegura el exoficial.

El 23 de enero de 1960, el batiscafo Trieste fue enviado a la conquista del abismo Challenger. En una reducida cápsula de tres metros de diámetro destinada a albergar pasajeros, dos hombres: Jacques Piccard y el teniente de la marina estadounidense Don Walsh. Descendieron cerca de 11 mil metros. Nueve horas después de empezar la inmersión, salieron a la superficie, no sin antes tomarse una foto para la historia en los veinte minutos que estuvieron en el fondo oceánico. Ese día el gobierno de los EE.UU conquistó el abismo y Don Walsh la historia.

Le traen el café que pidió con urgencia, saborea y dice: “Cuba es un lugar único, casi virgen. Cuba no ha seguido el mismo modelo de desarrollo de otros países del Caribe lo cual es algo positivo. Estoy convencido que vuestras autoridades y su comunidad científica se han mantenido en la senda de lo correcto, cuidando su patrimonio, sin ponerlo a la venta, lo cual le brinda mejores perspectivas para su futuro”.

“Hoy visitamos la Fundación Antonio Núñez Jiménez y pensamos que hay cosas que podemos hacer juntos. En cada lugar que hemos ido en estos días encontramos personas que nos conocen, dominan nuestro trabajo. Hablamos de la conservación de las barreras coralinas, porque ustedes tienen una de las más hermosas del Caribe, el resto está destruido y tenemos con nosotros al hombre que está a cargo del cuidado de la Gran Barrera Coralina de Australia, la más grande del mundo, él escribió un libro sobre este tema y cuando estuvimos en los Jardines…, el conservador cubano conocía del libro perfectamente. ¡Impresionante!”, exclama.

Este explorador leyenda revela que cuando apenas era un niño prometió conquistar las profundidades mientras veía los barcos pasar, en el Boston del siglo pasado. Lo hizo y ahora, su notoriedad la pone a disposición de campañas en pos de proteger el ecosistema marino: “Nosotros venimos a realizar convenciones, no realizamos actividad de lobby como los políticos, sólo tratamos de identificar el problema y tratar de ayudar a solucionarlo. A veces no, todo está bien y no hay necesidad de nuestro apoyo, en ese caso solo aprendemos y establecemos proyectos de colaboración. Aquí he visto y he aprendido mucho más de lo que podemos nosotros aconsejarles a ustedes”, concluye.






#Cuba National Aquarium-this image says evrything abt our common priority 2 reach nxt gen abt import of conservation








Thank you to the team @ Centro Nacional des Areas Protegidas for sharing their insights on MPA's in #Cuba @SylviaEarle@QueenNoor #HopeSpots

sábado, 3 de septiembre de 2016

Dos recetas típicas del oriente cubano podrían mejorar comunidades

La iniciativa tiene lugar en dos Reservas de Biosfera, una en el occidente y la otra en el oriente cubano.

MEDIO AMBIENTE Redacción IPS Cuba 3 septiembre, 2016


Yamilé Rodríguez, integrante del proyecto, recordó que hay miles de matas de coco, sus aceites son muy buenos y el agua muy nutritiva. A su criterio resulta penoso que no se aproveche del todo. Además, de la corteza se pueden confeccionar diversos objetos artesanales incluso con sus vistosas hojas.

Foto: Archivo IPS-Cuba


La Habana, 3 sep.- La tradición del auténtico cucurucho de coco, una receta a base de coco, miel y frutos de estación elaborada por campesinos de las zonas montañosas de Guantánamo, será salvaguardada como parte de un proyecto internacional.

La iniciativa Conservación de la Biodiversidad Agrícola en Reservas de la Biosfera de Cuba: Conectando los Paisajes Naturales y Manejados (Cobarb) opera en la Sierra del Rosario y las Cuchillas del río Toa, en el occidente y oriente respectivamente, para conectar la agricultura y la naturaleza, dijo Yamilé Rodríguez, integrante del proyecto.

Hasta el momento el programa abarca dos de las seis Reservas de Biosfera de Cuba y persigue preservar la diversidad dentro y alrededor de estas áreas protegidas, a través de la incorporación de la biodiversidad agrícola en el manejo territorial.

“Está concebido para conservar la tradición de quienes habitan esos espacios de difícil acceso en las altas montañas, así como mejorar su calidad de vida, familias y comunidades”, abundó.

El asentamiento intrincado de Bahía de Taco, en el municipio de Baracoa, la ciudad primada de Cuba, tiene una población pequeña y escasas fuentes de ingresos.

“El acceso es muy limitado, solo en camiones que llegan si acaso una vez al día”, describió la especialista.

Allí se pretende rescatar una minindustria y registrar una marca del cucurucho de coco, para promocionarlo y comercializarlo en su receta más auténtica.

“El cucurucho es diferente, se hace con miel y coco rallado, mezclado con la fruta de estación, naranja, fruta bomba y mango. Es riquísimo, hoy lo ofertan en los senderos y es una forma de obtener dinero”, apuntó Rodríguez.

“A veces, por falta de infraestructura y logística para su aprovechamiento, el coco se pierde. El proyecto trata de engranar varios factores: el gobierno local, agricultura y empresas comercializadoras, por un bien común”, indicó.

“Hay miles de matas de coco, sus aceites son muy buenos y el agua es muy nutritiva. Resulta penoso que no se aproveche. Además, de la corteza se pueden confeccionar diversos objetos artesanales”, agregó

La idea, indicó Rodríguez, “es que mantengan la tradición y diversidad de sus prácticas agrícolas a partir de mejorar sus posibilidades económicas. Así, no se irán del lugar”.

Para abrirle espacios al proyecto, el equipo sostuvo contactos con todas las instancias del gobierno y dictó conferencias sobre las ventajas para los campesinos y el resto de la población.

“Explicamos que círculos infantiles y escuelas también pueden obtener productos naturales, sin nada de químicos”, reveló.

Y añadió: “los llevamos a las fincas para que se cercioraran y vieran cómo sus naranjas y plátanos estaban en el piso, mientras en el pueblo nos los había, porque por el mal estado de los caminos nadie les recoge la producción”.

A partir del diálogo con el gobierno y a través del movimiento de la agricultura urbana, se acordó la creación de jugueras (cafetería especializada en jugos de frutas) y productos naturales, adonde pueden llevar sus cosechas los campesinos que viven en parajes intrincados del municipio Manuel Tames.

En este territorio se quiere rescatar el coyote, un plato elaborado a base de ñame y plátano. La receta resulta típica en la zona, pero poco conocido en el resto del país.

Desarrollado desde hace dos años por el estatal Instituto de Investigaciones Fundamentales en Agricultura Tropical, Cobarb cuenta con la contribución de Biodiversity y de las organizaciones de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El proyecto tiene tres componentes: agro diversidad en concepto de especies culinarias, las tradiciones de semillas y sobre la preservación de los paisajes, su flora y fauna.

“Se incluye la identificación e intercambio de aves migratorias: aquí hay esto, allá existe esta especie, de modo que podamos conservar nuestro patrimonio natural, pues somos ricos y no lo sabemos”, insistió Rodríguez.

Se unen en estos empeños varias instituciones nacionales.

Por ejemplo, el Instituto de Ecología y Sistemática realiza las investigaciones sobre aves y especies, el de Suelos estudia los tipos y características de sustratos, y con el Ministerio de Turismo se han trazado senderos para desarrollar opciones de naturaleza.

“Los paisajes son maravillosos y queremos darles a las autoridades locales y a los propios pobladores una visión de lo que podría hacerse”, destacó.

En lo adelante, apuntó, debemos insertar a la Ciénaga de Zapata, como tercer objetivo, para una vez consolidados los primeros, proseguir en otros espacios del archipiélago. (2016)

miércoles, 24 de agosto de 2016

Cuba combate la erosión de playas con vertimiento de arena

Zonas de interés turístico serán beneficiadas mediante el Programa Nacional de Recuperación de Playas.




En el balneario internacional de Varadero, se vertieron más de tres millones de metros cúbicos de arena, que beneficiaron 11 kilómetros de playa.Foto: Tomada del sitio web blog.belivehotels.com

La Habana, 24 ago.- El vertimiento de arena, una práctica utilizada con favorables resultados para mantener las excepcionales playas del balneario internacional de Varadero, se emplea en otras zonas de importancia turística en Cuba para combatir la erosión.
Según Ernesto Tristá, director de Ingeniería Costera de la empresa estatal Gamma S.A., este verano se benefician con este procedimiento las playas El Paso, en Cayo Guillermo, y Flamenco, en Cayo Coco, ambas en la zona conocida como Jardines del Rey, en la cayería del norte del centro cubano.

Estas acciones, informó en la televisión local, integran el Programa Nacional de Recuperación de Playas.

En ambos litorales serán vertidos 630.000 metros cúbicos de arena a lo largo de seis kilómetros de costa, con una duración estimada de 2.5 meses. Los trabajos de recuperación comenzaron en julio pasado y deben concluir en septiembre venidero.

La arena será extraída de dos zonas de préstamo debidamente estudiadas por especialistas de Gamma, localizadas en la plataforma submarina al norte de Cayo Guillermo y Cayo Coco.

Los depósitos seleccionados tienen unas 70 hectáreas de extensión, con profundidades entre 22 y 24 metros y un volumen disponible de más de un millón de metros cúbicos en cada uno de ellos.

Además, la arena de esa parte de la plataforma resulta compatible con la arena nativa de las playas a recuperar.

El cronograma de ejecución de las labores en la cayería incluye el acondicionamiento del litoral con el desmontaje del mobiliario de playa, puntos náuticos, pasarelas y ranchones antes del vertimiento y su reposición una vez concluidos los trabajos por sectores.

Para responder a la demanda de recuperación de playas del sector turístico para el periodo 2016-2030, se avanza en los estudios y proyectos ejecutivos tanto en zonas en explotación como donde se proyectan inversiones de infraestructura.

Entre ellas, figuran las Playas del Este, en La Habana; Varadero, en Matanzas; Jardines del Rey, en Camagüey; y Ancón, en Sancti Spíritus, entre otras.

Estos nuevos vertimientos tienen como antecedente los estudios y proyectos para la rehabilitación de playas cubanas desarrollados por Gamma durante más de 20 años, quien además ha extendido la experiencia local para solucionar problemas costeros en la región del Caribe.

“Desde 1987 en Cuba estamos aplicando la alimentación artificial de arena, extrayéndola de la plataforma submarina, en zonas debidamente estudiadas”, explicó el especialista.

Con los estudios, ejecución, coordinación y supervisión de la empresa adscrita al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, se vertieron en Varadero más de tres millones de metros cúbicos de arena, que beneficiaron 11 kilómetros de playa, en los años 2008, 2009, 2010 y 2012.

“La labor se desarrolló en 13 campañas, con una respuesta muy positiva de esos sistemas naturales a este aporte de arena”, apuntó.

“La erosión costera es generada fundamentalmente por las acciones humanas incorrectas como las construcciones sobre las dunas litorales, las extracciones de arena, la tala de la vegetación costera, entre otros, y por los cambios del clima a nivel global”, indicó Tristá.

De acuerdo con especialistas, el archipiélago cubano, con 5.746 kilómetros de costa y 430 playas arenosas, corre el riesgo de perderlas porque 86 por ciento de ellas muestra indicios de erosión y retrocesos de la línea de costa a un ritmo de 0,5 a dos metros por año.

Otras evidencias del desgaste son el afloramiento eventual de rocas en la zona de baños, la presencia de escalones que resultan incómodos para acceder a la playa y los daños a la vegetación costera, que funge como estabilizador natural de las dunas, entre otros.

La zona costera es sensible a los cambios climáticos, fundamentalmente en cuanto a la elevación del nivel del mar, entre otros.

Un estudio sobre el tema realizado por investigadores de la oriental provincia de Holguín apunta que, “por la significación de estos procesos sobre el principal recurso en el que se sustenta la actividad turística en Cuba y el importante peso que juega en las economías locales y en el ámbito nacional, seguirá siendo cada vez más necesario la realización de investigaciones encaminadas a identificar las causas y magnitud de la erosión en las playas”. (2016)
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