"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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lunes, 9 de julio de 2018

FINALIZA EN LA HABANA EL CONGRESO DE LA FEU

Por Pedro Martínez Pírez

Luego de tres días de sesiones concluyó este domingo en el Palacio de Convenciones de La Habana el Noveno Congreso de la FEU, la Federación Estudiantil Universitaria, en el cual participaron cuatrocientos delegados de todas las provincias cubanas y fue reelecto como su Presidente el estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana Raúl Alejandro Palmero Fernández.

A la sesión plenaria de clausura asistieron el general de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Partido Comunista, el ingeniero Miguel Díaz Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y el doctor José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista cubano.

La Federación Estudiantil Universitaria hizo un reconocimiento a la generación histórica de la Revolucióny entregó a Raúl Castro y Machado Ventura la Distinción Alma Máter, la más alta condecoración que entrega la FEU, fundada en 1922 por el joven Julio Antonio Mella, quien también creó la UniversidadPopular José Martí y participó tres años después en la fundación del Partido Comunista de Cuba.

Mella, como otros dirigentes juveniles cubanos de la época recibieron la influencia de la ya centenaria Reforma Universitaria de Córdoba, en Argentina.

En las palabras de clausura del foro estudiantil recordó Machado Ventura a otro destacado Presidente dela FEU, José Antonio Echeverría, quien cayó combatiendo a la dictadura de Fulgencio Batista el 13 de marzo de 1957.

Durante el importante foro estudiantil los delegados manifestaron su apoyo al proceso continuador de la Revolución Cubana, representado por Miguel Díaz Canel Bermúdez, quien además de dirigente político fue profesor en la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, y se desempeñó durante tres años como ministro de Educación Superior en Cuba.

Entre los principales planteamientos emanados durante los debates del Noveno Congreso de la FEU, finalizado ayer en La Habana, figura el del perfeccionamiento del socialismo como único sistema político posible en Cuba, así como el reconocimiento permanente de la obra de Fidel Castro, quien confesó haberse hecho revolucionario durante sus años de estudiante de Derecho en la Universidad de La Habana. 

La Habana, 9 de julio de 2018.

jueves, 14 de diciembre de 2017

¿Dirigir o liderar la FEU?

Autor: Rodolfo Romero Reyes
Fecha: 13 de Diciembre de 2017


«Los dirigentes deben tener un diálogo más cercano con la brigada». «Ella debería estar de parte de los estudiantes, para eso la elegimos; ponerse siempre del lado de la administración no es correcto». «¿Quién podría convocar a los muchachos para que asistan el domingo al trabajo voluntario?».

Tres frases que hemos oído en muchas ocasiones y que tienen tras de sí, el tema, asunto, ¿problema?, del liderazgo estudiantil en las universidades cubanas.

La dinámica en las universidades es distinta a la que vive quien ha sido dirigente de la FEEM. No se piensa ni se actúa como mismo se hacía en la etapa preuniversitaria.

Las rutinas en las casas de altos estudios exigen que se desarrolle el pensamiento crítico. Por tanto, quienes allí estudian polemizan, se cuestionan todo, suelen ser divergentes. El reto de representarlos, organizarlos o guiarlos es mayor.

El dirigente tiene ante sí un dilema, ser ejemplo ante compañeros de brigada y también ante el claustro de profesores, quienes muchas veces demeritan las acciones de la organización por tal de priorizar los contenidos de sus clases. Entonces confraternizar y dialogar con ambos bandos —por suerte no antagónicos— se suma a sus desafíos.

Pero hay una meta que es aún mucho mayor y que no todos los dirigentes pueden vencer: la de convertirse en auténticos líderes. Parecería que los tiempos de Mella y Echeverría fueron únicos e irrepetibles, y eso es probablemente cierto. Ahora, ¿querrá decir entonces que para que existan líderes de su talla tiene que desarrollarse un contexto de lucha antagónica entre gobierno y estudiantado? ¿De dónde surgen los Julio y José Antonio de nuestros tiempos?

En busca de respuestas, Alma Mater dialoga con tres dirigentes estudiantiles que en los últimos veinte años tuvieron roles diferentes, pero que, desde su experiencia, analizan el tema del liderazgo.

Elier Ramírez Cañedo fue dirigente en una época muy activa. La Batalla de Ideas impulsada por Fidel derivaba entonces en Revolución Energética y proyectos de impacto social, acciones que involucraron a la organización joven más antigua de Cuba.

«Fui universitario entre 2000 y 2005. Eran años muy convulsos y de mucho protagonismo. En aquella época nadie nos hacía las cosas. Tampoco existían estructuras municipales o provinciales de la FEU, esas se crearon después y nos obligaron, a quienes dirigíamos las universidades, a una doble subordinación que muchas veces atentaba contra la libertad de acción», comenta Elier.

«Era una etapa muy creadora. El discurso de Fidel en el Aula Magna dio origen a actividades de mucho impacto como el censo poblacional, la primera activación de las BUTS en fin de año, el acompañamiento a los trabajadores sociales. En cada una de estas tareas convocadas por la máxima dirección del país, la FEU se hizo sentir y de qué manera», dice «Papo», como le conocen sus colegas de «batallas estudiantiles».

Meses después se desarrolló el 7mo. Congreso de la FEU, un evento que movió a la organización en cada una de sus estructuras: excelentes estrategias de comunicación, debates que se parecieron mucho a su tiempo y demandas que fueron escuchadas y respondidas satisfactoriamente por los ministerios formadores.

«Después se dieron algunos problemas con dirigentes de la FEU y también de la UJC. Aquello fue un fuerte golpe sobre todo porque afectó a la organización en cuanto a nuevas restricciones y pérdida de libertades. Yo vi en los años siguientes a profesores del departamento de extensión universitaria organizando un encuentro entre exdirigentes estudiantiles; ese tipo de espacio era autónomo de la organización. Tuvo que pasar un largo tiempo, para que pudiéramos recuperar la confianza perdida», concluye Elier.

Sin embargo, después de la cita estudiantil que convidó a los universitarios de toda Cuba a ser un auténtico ejército de luz, los fotones se fueron apagando lentamente. Muchos factores incidieron: la desmantelación de muchos de los programas de la Batalla de Ideas, la ausencia en el escenario mediático de voces jóvenes con los que la comunidad universitaria se sintiera identificada, la disminución de tareas de impacto social y trabajo comunitario a nivel macrosocial, entre otros.

Jennifer Bello recién culminó dos años como presidenta nacional de la FEU. Siendo en la actualidad profesora de la Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, nos comparte su opinión: «Yo me cuestiono mucho el tema del liderazgo; considero que la formación de un líder es un proceso muy complejo. El hecho de que existan dirigentes de la FEU, no significan que sean líderes en las universidades».

Muchas personas consideran que en los tiempos más cercanos, la organización se ha visto más activa. «En los últimos años yo no diría que hubo un esplendor del protagonismo, sino un despertar, comparado con años anteriores. El octavo congreso inyectó a la organización, nos hizo salir de determinadas discusiones sin sentido, enrutar nuevas metas y proyectar un debate serio con organismos e instituciones que tienen una función formadora».

¿Cómo mantener ese espíritu después de cinco años de Congreso?

Esa es otra cuestión. «Tuvimos la capacidad de retomar tareas que antes eran encargos de la dirección del país y que ahora retomamos por iniciativa propia; multiplicamos los proyectos sociales, desarrollamos investigaciones socioeconómicas. Esas acciones se reflejaron en los medios nacionales, a las redes sociales en Internet. Nos fuimos a debatir en los barrios y sumamos a muchos estudiantes a los proyectos comunitarios y extensionistas», opina Jennifer.

Después de dos años, al secretariado saliente se le vio trabajar, insistentemente, en las celebraciones del 95 aniversario de la organización. No solo en acciones comunicativas y de divulgación, sino en aquellas que permitieran mejorar el funcionamiento. Pero aún quedan tareas pendientes.

Según Jennifer: «Debemos insistir en la formación de los líderes natos, ese muchacho o esa muchacha que logra empatía, comunicación, ser seguido por sus compañeros y que a veces no es el que visibilizamos como dirigente de la FEU porque no cumple otros requisitos. A muchachos así debemos formarlos. ¿Cómo Mella logró posicionarse y contagiar? Nunca fue presidente de la FEU, pero tenía mucho carisma y daba siempre el ejemplo. Fidel solo perteneció un año a la organización porque después no matriculó en el curso regular diurno, sin embargo, fue guía de toda una generación de universitarios. Son aprendizajes. Por eso debemos insistir en los conceptos de empatía, contagio, convocatoria».

La FEU necesita más líderes que dirigentes; jóvenes que guíen los procesos desde la implicación, que digan lo necesario y que hagan más. Sobre los retos actuales, conversó con nosotros Mirthia Brossard Oris, vicepresidenta actual de la FEU.

«Muchas veces el liderazgo se da de forma natural por las propias actividades que desempeñamos. Entonces la muchacha que baila, que además hace teatro y se queda hasta tarde organizando el Festival de Cultura, se convierte en líder de los artistas aficionados. La propia vida en la universidad te impulsa a liderar determinados procesos», explica.

En su opinión, el entorno en el que se desenvuelve el dirigente es esencial. «No puedes ser un líder en la beca si no estás allí constantemente, si no conoces sus problemas, si no te comes su comida».

Sin duda, en edad universitaria y quizás por la propia identidad de los cubanos, por nuestras tradiciones, por la historia, estamos acostumbrados a seguir y a confraternizar con aquellas personas que dan el ejemplo. En eso, en opinión de la vicepresidenta, radica uno de los desafíos mayores si en materia de liderazgo estamos hablando: «Los que desempeñamos cargos estudiantiles no podemos apreciarnos como que dirigimos, sino que representamos a los estudiantes. Nuestra misión es viabilizar sus problemas, solucionarlos, ser un estudiante más como, en efecto, lo somos. Solo así se van a sentir identificados, no solo desde el compromiso político sino también desde el compromiso personal».

domingo, 30 de agosto de 2015

FEU: cantera del desarrollo de la nación

La Federación Estudiantil Universitaria es fuente para el avance que Cuba necesita en todos los ámbitos. Presidió Machado Ventura últimas jornadas del Consejo Nacional de la organización

Yuniel Labacena Romero 
30 de Agosto del 2015 1:13:38 CDT

Los estudiantes demuestran disposición, compromiso y entrega en las transformaciones que ha vivido la Educación Superior a partir del 2009 hasta la fecha, y la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de hoy es una organización que tiene gran fuerza en los centros académicos, acompañando de manera activa, con frescura, criterios y responsabilidad, cada uno de los cambios implementados.

Así lo reconoció el Doctor Rodolfo Alarcón Ortiz, ministro de Educación Superior, al intervenir en la última jornada de la reunión del Consejo Nacional de la FEU, que analizó el impacto de las transformaciones en la Educación Superior, su repercusión en el estudiantado y cómo puede contribuir la organización a ese empeño de constante perfeccionamiento de la Universidad cubana.

Durante el encuentro, que presidió José Ramón Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido y Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, se brindó una información detallada sobre los cambios experimentados hasta la fecha en las casas de altos estudios.

A juicio del titular del MES, la integración es un proceso que fortalece, permite utilizar mejor los recursos y lleva a una Universidad más fuerte en esa misión número uno de que sus egresados estén listos en todos los ámbitos.

Señaló que ha existido un aumento de la calidad de la Educación Superior cubana y se han identificado otras áreas susceptibles de cambios, como en la enseñanza del idioma inglés, el tiempo de duración de las carreras, la modificación de los planes de estudio, el ingreso a las carreras pedagógicas, así como se reconocerá las habilidades que los estudiantes adquieran en cursos fuera de las casas de altos estudios.

Alarcón Ortiz dijo que tenemos que seguir trabajando por graduar a ese verdadero egresado que necesita el país, que posea una formación ciudadana cívica, patriótica, ética y que esté comprometido con la Revolución; así como que, desde su ejercicio de la profesión, contribuya al mejor desempeño de la sociedad, en el complejo terreno en que nos movemos.

Señaló que se modificaron los requisitos de ingreso a las universidades, lo que lleva a más eficiencia académica; el claustro de profesores alcanza niveles superiores de calificación y tiene mayor dominio de la pedagogía, y la infraestructura de esos centros comienza a recuperarse gradualmente, al tiempo que se da un salto positivo en todo lo referido a los medios de computación, tanto en equipamiento como en conectividad.

Debemos participar todos juntos, profesores y educandos, con el apoyo de las organizaciones políticas y de masas, en los objetivos propuestos, y funcionar articuladamente, pues hoy se le da más posibilidades a la base para desterrar el inmovilismo, y lograr incrementar sustancialmente la calidad y pertinencia de nuestra enseñanza, apuntó el Ministro.

La voz de los estudiantes

Varios dirigentes compartieron sus impresiones sobre los resultados y deficiencias de los cambios en la Educación Superior, sobre todo el de la integración de las universidades. Así se escucharon las opiniones de estudiantes de centros integrados y de otros en proceso.

Damián Dikinson, presidente de la FEU en la Universidad matancera, dijo que la Universidad integrada está logrando buenos resultados, pero necesita de una organización más atemperada a estos tiempos para que apoye y se introduzca en los nuevos cambios.

Tanto Claudia Proenza de Miranda como Josiel Barrios Cossío, presidentes de la Universidad de Camagüey y del Instituto Superior de Tecnologías y Ciencias Aplicadas, respectivamente, reconocieron que el proceso no ha estado exento de cierta resistencia, sobre todo al principio, cuando hubo que intercambiar y analizar con los profesores y alumnos en torno a esa medida.

Estudiantes de las universidades de Ciencias Médicas refirieron que aunque sus centros no se integran, sí están inmersos en cambios para alcanzar mejor calidad de los servicios y la asistencia médica, y en ello la FEU tiene un papel importante, sobre todo por la participación en intervenciones comunitarias relacionadas con la Salud pública.

Cuestiones como estas y otras que forman parte del proyecto Pensamiento, estrategia desarrollada por la FEU luego de su VIII Congreso, seguirán en debate a partir del venidero año académico, primero en las brigadas y luego en cada una de las facultades, sedes, filiales y centros, para concluir en un Consejo Nacional Ampliado a fines de enero de 2016. Se trata de un amplio proceso de debate y discusión para el repaso y evaluación del cumplimiento de cada uno de acuerdos de la cita estudiantil celebrada en 2013.

Hay que seguir consolidando la educación

Luego de compartir con los estudiantes varias anécdotas de sus años como alumno de Medicina, y de Ministro de Salud Pública en los primeros tiempos de la Revolución, cuando se gestaban muchas transformaciones, Machado Ventura dijo que todo lo debatido hay que entenderlo minuciosamente. Expresó que ahora viene el trabajo más importante, que es el de lograr multiplicar lo expresado en el Consejo, para que llegue a todos.

«Estamos en un buen momento y tenemos que prepararnos mejor que nunca, estar informados —alertó—, utilizar para ello las nuevas tecnologías, pues estas permiten aprender más y multiplicar los conocimientos, dijo el dirigente partidista, quien añadió que no podemos quedarnos atrás, que hay que dominar la ciencia y la técnica.

Subrayó que no todo lo que queremos y hemos de hacer es posible, al menos no a la vez y ahora, por las limitaciones económicas, pero no dejamos las cosas para mañana y estamos trabajando en ellas. En tal sentido, hay que seguir consolidando la educación y el sitial que ocupa hoy en los diferentes escenarios.

Además, reconoció que nunca antes se ha hecho un seguimiento tan constante a los acuerdos de un Congreso, como con los de la FEU.

Hay que atender, enfatizó, a la FEU, al igual que al resto de las organizaciones, sobre todo desde la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), algo que no se lograba hace unos años y apuntó en particular el protagonismo de la FEU, pues en ella está la vanguardia del desarrollo científico-técnico, productivo, ingeniero que nuestra sociedad necesita, y también los futuros dirigentes, no solo políticos, sino de los diferentes centros productivos.

Nuevo Secretariado Nacional


En la sesión plenaria y final del Consejo se informaron los resultados de las votaciones para la elección de los miembros del Secretariado Nacional de la FEU. Este proceso ocurre por vez primera y luego de que el VIII Congreso aprobara realizarlo cada dos años, mediante el voto directo y secreto y se efectuó en la tarde del viernes.

Así, fueron electos Jennifer Bello Martínez, estudiante de quinto año de Pedagogía-Psicología, y Yordan Bango Porro, quien cursa el tercer año de la Licenciatura en Economía, como presidenta y vicepresidente, respectivamente, de la organización. Ambos eran integrantes del Secretariado.

También fue elegida Heidy Laura Villuendas Ortega como presidenta de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (Oclae); Aníbal Barredo Acosta, como ideológico; Luis Ramón Campo Yumar, organizador; Luis Ángel González Calderón, para atender las Comunicaciones, y Alejandro Mesa Muro, para las Relaciones Internacionales.

Otros miembros del Secretariado son Claudia Figueroa Gutiérrez y Daniel Velásquez Torres, la primera, ratificada para atender las relaciones con el Ministerio de Salud Pública, mientras el joven lo hará con el Ministerio de Educación Superior; Wilber Sánchez Castellanos atenderá la esfera de Deportes; Claudia Proenza de Miranda, la de Investigaciones; Dayana Santrayll Fonseca, Docencia; y Wendy Toledo García se ocupará de Cultura.

A nombre de todos ellos, la nueva Presidenta de la FEU ratificó el compromiso que asumen de representar los intereses del estudiantado y de seguir consolidando el trabajo de la organización, sobre todo ahora que se avecina una etapa de mucho quehacer con el amplio proceso de discusión post Congreso, para valorar lo acaecido y logrado en los últimos dos años.

Igualmente, el Consejo dijo adiós a varios de sus miembros y del Secretariado Nacional, entre ellos a Yosvani Alberto Montano Garrido y Arianna Guerra, presidente y vicepresidenta, quienes cesaron en sus funciones al concluir sus estudios superiores. Machado Ventura encomió la labor y trayectoria de todos, así como felicitó a la nueva dirección electa.
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