"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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miércoles, 14 de mayo de 2025

Silvio Rodríguez: “No me preocupa lo que se escriba de mí. No me hago ilusiones, para colmo soy de un país perseguido”


Por: Claudio Vergara
En este artículo: Consumo Cultural, Cuba, Cultura, Entrevista, Fotografía, Historia, Historia de Cuba, Música, Nueva Trova, Revolución cubana, Silvio Rodríguez, Trova
14 mayo 2025 | + |
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Silvio Rodríguez: “No me preocupa lo que se escriba de mí. No me hago ilusiones, para colmo soy de un país perseguido”



“No lo pensé dos veces”.

Silvio Rodríguez (78) recuerda con claridad y detalle su reacción cuando le ofrecieron venir a Chile un ya lejano 31 de marzo de 1990: ese día, ofreció un multitudinario concierto ante 80 mil personas en el Estadio Nacional de Santiago, no sólo en el amanecer de los megaeventos locales, sino que también en los albores del retorno democrático, cuando su nombre y su música ya se podían escuchar con libertad, sin la mirada sospechosa de los militares que habían proscrito sus canciones en los días de dictadura. Fue uno de los encuentros masivos más memorables de la primera parte de los 90 en el país.

“Llevábamos 18 años ‘clandestinos’ en Chile. Algunos compraban nuestros discos en España, les sacaban las portadas y enmascaraban las placas en otras envolturas. Muchos chilenos nos contaban esas cosas que también se hacían con los casetes. De pronto vino el cambio político y la posibilidad de viajar a Chile. Dije que sí inmediatamente”, profundiza el cantautor cubano, en conversación vía mail con Culto, la forma que escoge para dialogar con la prensa desde hace décadas.

Luego retoma: “Entonces, tuve conciencia de la montaña de trabajo que significaría preparar un concierto para ese encuentro. Era febrero y el Festival de Jazz de la Habana iba a comenzar. Chucho Valdés era casi el patrocinador de ese evento, pero cuando lo invité a que se sumara con Irakere (a Santiago) tampoco lo pensó dos veces. Empezamos a ensayar enseguida, en un pequeño centro nocturno que hay en el sótano del Teatro Nacional. En unas tres semanas de trabajo montamos casi 4 horas de concierto. Chucho hizo todas las orquestaciones, transcribió los temas que yo hacía con Afrocuba –que acababa de desintegrarse– y, para colmo, escribió una obra increíble que hizo con Irakere para abrir la noche: Concierto Andino. Todo fue un tanto vertiginoso pero también muy motivador”.

Su nueva visita

A partir de ahí, el músico ha fortalecido una relación en vivo frecuente con Chile, extendida en las más diversas presentaciones, actos y recitales incluso en regiones. Un vínculo que revivirá con dos espectáculos fijados para el segundo semestre: serán el lunes 29 de septiembre y miércoles 1 de octubre, a las 21.00 horas, en el Movistar Arena. Se trata de su retorno a la capital luego de 2018, cuando hizo tres fechas en el mismo recinto del Parque O’Higgins. Las entradas se pondrán a la venta este martes 15 de abril al mediodía por Puntoticket.

“Voy a estar acompañado por músicos extraordinarios, son amigos con los que me divierto desde hace años. Eso siempre es una garantía”, adelanta con respecto a sus presentaciones en la capital, donde mostrará parte de su último título, Quería saber (2024).


-¿Cuál es la importancia de Chile en su carrera?

Para empezar, fue el primer país latinoamericano que visité. En setiembre de 1972, Gladys Marín, a quien conocí por Isabel Parra, nos invitó a Noel Nicola, Pablo Milanés y a mí a un congreso de la Jota. Simultáneamente se estaba haciendo una exposición internacional en Santiago y recuerdo haber grabado un grupo de canciones para la sede cubana en ese evento. Todas las noches íbamos para la Peña de los Parra, donde tuvimos una idea de lo amplio que era el movimiento de la canción de entonces. Por aquellos días fuimos a Valparaíso con Víctor Jara, a cantar en la Universidad, pero yo me quedé durmiendo en el auto porque estaba enfermo de la garganta. También recuerdo que el presidente Allende nos recibió en La Moneda. Estuve en tres ocasiones cerca de él.

-Usted ha vuelto un par de veces a algunos eventos puntuales en el Estadio Nacional de Santiago. Pero, ¿le hubiera gustado retornar alguna vez para un show en solitario, tal como lo hizo en 1990? ¿Se dio esa oportunidad?

Desde 1990 hasta hace unos años hice unas cuantas presentaciones en solitario en varios estadios chilenos, en todos los casos con muy buena asistencia, pero, hasta donde sé, no se volvió a dar la oportunidad de hacerlo en el Estadio Nacional.

-En abril del año pasado, la banda chilena Los Bunkers ofreció su primer show en el Estadio Nacional de Santiago. Ellos hicieron un disco completo interpretando canciones de usted en Música Libre (2010). ¿Se dio alguna gestión para que usted hubiera participado en ese show?

Sí. Ellos tuvieron la gentileza de invitarme y confieso que me hubiera gustado mucho acompañarlos. Lamentablemente, no me fue posible. Casualmente, hace unos días vi un video de ellos interpretando El necio en un concierto. Sin duda, consiguen una versión muy poderosa.

¿Retiro?

-El año pasado, usted también dio una entrevista a Culto y dijo que no pensaba promover su último disco, Quería saber, a través de una gira. Ahora viene a Chile en el segundo semestre presentando este álbum en vivo. ¿Qué lo hizo cambiar de opinión?

Los próximos conciertos no pretenden ser la presentación de Quería saber. Incluso es probable que lance otro disco antes de la gira. Por supuesto que haré algunas canciones de mis últimos trabajos. También habrá otras que tengo entre manos, además de algunas inevitables que suelen estar en todos los conciertos.

-¿Qué es lo que más lo motiva hoy para salir de gira?

Siempre me motiva hacer música –o soñar que la hago–. Tuve la inmensa suerte de poderme dedicar a algo divertido, que da gusto compartir.

-¿Nunca le ha cansado presentarse en vivo?

Yo no empecé pensando en cantar mis canciones. Yo solo quería escribir para que otros interpretaran. Pero un gran músico cubano, llamado Mario Romeu, me escuchó, me orquestó un par de temas y me presentó en la televisión. Cuando vine a ver, estaba hasta conduciendo un programa. A los 20 años estas cosas pueden ser muy estimulantes. Después, a lo largo del tiempo, he pasado varias veces por etapas de cansancio; pero un buen descanso puede regresar las ganas. 
Al menos hasta ahora.


-¿Hasta cuándo se ve publicando discos y realizando conciertos?

Puede que esté más tiempo publicando discos que haciendo conciertos.

-¿La palabra “retiro” forma parte de su léxico inmediato?

Oficialmente, para las leyes de mi país, me jubilé cuando cumplí 60 años. Hice una fiesta y todo. Aunque desde entonces he trabajado tanto o más que antes.

-Si en el resto de su carrera le dieran la opción de colaborar con algún artista, ¿a quién elegiría?

Si Ud. supiera… El año pasado tuve que publicar un texto declarando que no iba a hacer más colaboraciones. Es que constantemente llegan peticiones; tantas que he llegado a colaborar con cientos de proyectos ajenos. Pero los años me han hecho pensar que debo dedicarme a lo mucho que he dejado a medias; a veces canciones; otras veces discos enteros comenzados y abandonados por las giras. Sin contar lo que se me sigue ocurriendo, si merece atención.

-¿Le preocupa lo que se escriba de usted en el futuro, el legado que vaya a dejar su música, cómo se analizará su obra en las generaciones que lo sucedan?

No me preocupa lo que se escriba de mí en el futuro –ni siquiera en el presente–. No me hago ilusiones al respecto. Soy consciente de que no soy anglosajón –la cultura más difundida en los medios del mundo, por su poderío económico–. No le debo nada a las transnacionales ni a las disqueras poderosas. Para colmo soy de un país marginado y perseguido por rebelde y contestón. Sencillamente he hecho lo que he podido dentro de los maravillosos mundos de la música y la palabra, y lo he disfrutado. En Cuba se suele decir: “A mí, que me quiten lo bailao”.


Los dogmas y la música urbana

-¿Tiene alguna opinión de la música actual? Hoy reina en la música en español la llamada “música urbana” y artistas como Bad Bunny.

He escuchado diferentes expresiones de la llamada “música urbana”. Conozco el hip hop, el rap, el trap, el reggaetón. Ahora, en Cuba, hay una variante de esta música a la que llaman reparto, o reparterismo. Son expresiones que parecen surgir de sectores humildes y supongo que, en parte, son resultado de las nuevas tecnologías, programas de música que ruedan hasta en los teléfonos.

-Hay una canción muy interesante en su último álbum: Para no botar el sofá. Ahí dice: “No quiero el abrazo con horma, ni el beso como obligación, no quiero que vicios y dogmas dispongan en mi corazón. Los vi truncar publicaciones, inteligentes, y descalificar canciones por diferentes”. ¿Qué es lo que intentó retratar en esta composición?

Nunca me ha gustado explicar las canciones. Esa la hice una de las veces que conversábamos en mi blog sobre nuestra realidad, desde diferentes puntos de vista. Solo estoy hablando de que prefiero el libre albedrío, no las imposiciones (cosa difícil en este mundo).

-¿Se consideró en algún momento una persona dogmática?

El dogmatismo, en los mejores casos, no es más que ignorancia y tozudez. Por mi parte, siempre he tenido el vicio de hacerme preguntas, e incluso de no conformarme con lo primero que me parece. Creo que se nota en mis canciones. Desde joven me identifiqué con la palabra Aprendiz.

-Usted dice “los vi descalificar canciones por diferentes” en este tema. Tengo entendido que se refería a la desconfianza que generó la aparición de trovadores cubanos en tiempos de la Revolución. ¿Por qué cree que se generó eso? ¿Qué clase de desconfianza despertaron?

En primerísimo lugar, nuestras canciones empezaron a usar muchas palabras que no eran habituales en lo que se escuchaba por entonces. Unos empezaron a decir que éramos “raros”, otros a decir que “surrealistas”, otros que “elitistas”, otros que “extranjerizantes” y algunos, también, se atrevieron a usar la palabra “contrarrevolucionarios”. Es algo que suele pasar cuando surge algo diferente, no visto, no escuchado. Es el apego incondicional a lo conocido, por “seguro”, y el rechazo a lo nuevo, a lo desconocido, por “transgresor”. Algo que ha pasado muchas veces en la historia del mundo, en todas latitudes.

-¿Cree que esa generación de cantautores es irrepetible?

Como todas las generaciones, la mía es resultado de un devenir, de una historia y de circunstancias específicas; y claro que también resultado del desarrollo de la tecnología y las comunicaciones. En mi época grabar una canción era poco menos que imposible. Ahora cualquiera lo hace con un teléfono, e incluso se filma y se proyecta al éter. Bien diferente.

La situación en Cuba

-En un posteo reciente en su blog Segunda cita, dijo con respecto a Cuba: “Distintas señales sugieren que está ocurriendo una especie de desaparición paulatina del sentido de dignidad nacional. Lo siento en hechos ciudadanos del día a día”. ¿A qué se refiere? ¿Cree que está desapareciendo el sentido de dignidad nacional en su país?

Cuba es víctima de un bloqueo genocida –como lo calificó Gabriel García Márquez– desde hace más de 60 años. Esto nos ha obligado a gastar enormes recursos resistiendo y tratando de burlarlo. Para colmo, nuestros enemigos nos tienen en una lista de países terroristas, lo que nos limita aún más el comercio y las relaciones con el mundo. Aunque vivo convencido de que el bloqueo ha generado nuestras mayores dificultades, no soy de los que lo culpan de todo; soy consciente de que en la desesperada lucha por la supervivencia, también se han cometido errores, dogmatismos políticos y económicos. Este conjunto de factores ha provocado un desgaste no solo material sino también espiritual, lo que se refleja en frivolidades y desidias ciudadanas con las que lidiamos cotidianamente. No es la primera vez que digo que algún día se va a escribir un trabajo científico sobre el profundo daño que al pueblo cubano le ha hecho esta situación de odio y acoso constante y creciente. Acaban de demostrar su vigencia las amenazantes declaraciones del jefe del Comando Sur del poderoso ejército norteamericano y las de otros funcionarios imperiales.

-¿Le preocupa el ascenso de la ultraderecha y de las ideas totalitarias que se ha visto en distintos países en los últimos años?

Me preocupan muchas cosas. En primer lugar que haya tanta codicia, egoísmo, brutalidad; tanta impiedad, tanto crimen y genocidio impune. Es insoportable ver lo que hacen a diario, a la vista del mundo, al pueblo palestino. Me preocupa profundamente el ejemplo, la terrible enseñanza que todo esto está dejando en las nuevas generaciones. También me preocupa que haya dogmas que distorsionen ideas nobles. A veces pareciera que no somos capaces de aprender. José Martí, el Apóstol de Cuba, dijo que tenía fe en el mejoramiento humano. Son tiempos donde no es fácil mantener esa fe. Pero hay que sobreponerse y continuar.

(Tomado de La Tercera)

miércoles, 20 de febrero de 2019

Silvio Rodríguez a Rubén Blades y viceversa.




Silvio Rodríguez y Rubén Blades. Fotos: Kaloian.

Rubén (no te respondo en tu página porque no encontré como):

Es una pena que haya ocurrido esta confusión con el escrito de Guillermo(aclarada por mi hace 5 años) y más penoso aún que la redundancia te pueda parecer manipulación. Yo soy de los que siempre han admirado al creador que eres y reconozco los incuestionables aportes que has hecho a la canción bailable.

Por otra parte, es obvio que no pensamos igual sobre lo que está pasando Venezuela. Tú piensas que ese país hermano tiene dos presidentes, yo sólo veo a uno: a Nicolás Maduro. El otro es un presidente autoproclamado y en gran medida sostenido desde afuera, una maniobra de presión para desacreditar al gobierno que más elecciones ha hecho en Nuestra América; también para conseguir que los militares incumplan su compromiso patriótico y cedan al clarísimo chantaje que les han hecho repetidamente varios congresistas norteamericanos y, hace sólo unas horas, el mismísimo Presidente de EE.UU.

Venezuela es un país que ha venido sufriendo una progresiva asfixia económica, como Cuba, pero carga con la suerte-desgracia de tener una de las reservas petrolíferas más grandes del mundo; por esa razón los que acabaron con Irak, Libia y Siria van ahora a por ella. Para colmo los venezolanos se han atrevido a hacer tratos comerciales con China y con Rusia, cosa que evidentemente pone muy nervioso al tiburón.

Yo soy crítico con la realidad cubana porque la conozco, pero me cuido de opinar sobre lo ajeno, más cuando los círculos de poder despliegan tanta propaganda y hay tantos intereses confundiendo. Es obvio que Venezuela está dividida, pero creo que son los venezolanos quienes deben conversar sus diferencias y resolverlas, sin ningún tipo de presión. Creo que las presiones indignan, y en vez de conducir a la solución de los problemas, avivan las tensiones. No es sólo la paz de Venezuela lo que está en peligro. Qué pena que algunos no se den cuenta del incendio terrible que está en juego.

Qué vivan siempre las sardinas, Rubén. Muy buena suerte en todo.

Silvio

(Tomado de Segunda cita)


Compañero Silvio:

Te escribo a través de la internet abierta, porque sé que no la pueden censurar al punto de que no sepas que te escribí.

Por allí anda rodando una bola que nuevamente atribuyen, de manera falsa, como supuesta declaración tuya, en la que criticas mis opiniones en torno al Sr. Maduro y la situación que se vive en Venezuela. Después de leer un tramo del mamotreto publicado, noté inmediatamente varias cosas:

1. Está mal redactado y posee la ceguera intelectual del típico apparatchik.
2. Lo que han hecho, con mala voluntad, es tomar extractos de cosas que escribí hace años, hicieron un refrito de lo que, según ellos, les resulta conveniente reavivar para sus planes. Ahora, en su ya maduro desespero, comparan la trayectoria del "Che” con la de un tipo que habla con pajaritos y que es incapaz de mantenerse erecto en una bicicleta.
3. Han recurrido tramposamente a un evento ocurrido hace años, cuando un profesor cubano utilizó tu blog como medio para responder uno de mis artículos de opinión. A partir de allí, y sin cuidar las elementales reglas del periodismo, algunos medios amarillistas y/o politizados, afirmaron falsamente que ese escrito era tuyo, cosa que después tú mismo desmentiste públicamente.
4. Ahora han retomado ese mismo falso tema, repitiendo la misma mentira del 2014, aunque tuvieron mucho cuidado de no comentar lo que recientemente opiné, acerca de lo espurio que me resulta el invento de Maduro de una constituyente para desconocer la asamblea electa democráticamente a través del voto popular en el 2015. Tengo muy claro que lo que publica Prensa Latina, tomado de una radio venezolana, es falso y no voy a permitir que me usen en contra tuya, ni que nos enreden en su sinrazones.
5. Realmente es una verdadera vergüenza ver cómo medios que se dicen serios se dejen engañar y atenten contra la verdad, o simplemente se dejen llevar por el afán de defender planteamientos ideológicos falsos.


Que estés bien.

Rubén.


PD: Qué pena que hayan hecho equivocarse a Díaz-Canel, el recién estrenado presidente de tu país, a quien ponen a felicitarte por los "contundentes argumentos”. Parece que al presidente hasta las “fake news” le llegan con años de retraso. No sé si Bob Canel, insigne comentarista cubano será pariente suyo, pero cuando se entere del "embarque", quizá comente desde el más allá: "FOUL BALL, MI HERMANO"


ACLARACIÓN A LA FALSA INFORMACIÓN PUBLICADA POR PRENSA LATINA


La noticia que muchos medios han publicado hoy (inocente o convenientemente) acerca de unas declaraciones de Silvio Rodríguez, está basada en una mentira más vieja que las medias que llevo puestas. Si los medios hubieran hecho un rastreo profesional de la fuente de la noticia, no hubieran cometido tan infantil equivocación. Y les recuerdo que ahora, con la internet, hay registros y memoria.
Ya desde el 2014 el propio Silvio hizo la aclaración, sin apremio de mi parte, como hace cualquier hombre digno. Reproduzco la aclaración citada:


¨SIN RENCILLAS CON RUBÉN BLADES¨
(publicado el 5 de marzo de 2014 en Noticieros Televisa)

¨Silvio Rodríguez desmintió que existiera una rencilla entre Rubén Blades y él sobre la situación de inestabilidad política y social que experimenta Venezuela.¨
"Yo no tengo ningún intercambio con Rubén Blades, la prensa afirma que yo le respondí, pero sólo reproduje la carta en mi blog, la epístola que hizo Blades al presidente Maduro. Guillermo Rodríguez Rivera, un profesor de la Universidad de Cuba, poeta y crítico de arte, fue quien le respondió a Rubén."

De esa manera aclaraba Silvio el asunto que en aquella ocasión también utilizaron los medios maduristas para crear esos fuegos de artificio con los que pretenden que el mundo se olvide de la tragedia que viven nuestros hermanos venezolanos.

Por mi parte me reitero en lo que escribí acerca de este asunto el 6 de marzo del 2014, cuando surgió por primera vez la mentira sobre un antagonismo entre Silvio y yo:

“Me informan que el artículo publicado en su blog Segunda Cita no lo escribió Silvio Rodríguez y que eso lo aclaró ya públicamente. Como afirma Silvio en el blog arriba mencionado, este es un tiempo para apoyar el argumento Patria y Vida. Por eso, la discusión y el debate responsable deben ser alentados, los argumentos discutidos racionalmente y no descalificados por la emoción. Debemos asumir posturas que no estén contaminadas por el odio y por la absurda rigidez que la ideología impone al devenir humano. Para mi fue obvio que Silvio no redactó la opinión que se le atribuyó, con buena o mala intención. Creo que aun no estando de acuerdo con mi opinión, la respuesta de Silvio hubiese estado dirigida al argumento, y entre sus líneas hubiese identificado el alma que en el fondo compartimos siempre, a pesar de los pesares y de cualquier distancia.”

Para terminar, debo aclarar que respeto el derecho a opinar que tiene todo ser humano, pero detesto la utilización y tergiversación artera de opiniones de terceros, para suplir la ausencia de argumentos legítimos en algunos empobrecidos cerebros.


Rubén Blades | 19 de febrero; 2019

lunes, 8 de octubre de 2018

IRA SILVIO RODRÍGUEZ A LA INVESTIDURA DE LÓPEZ OBRADOR

Por Pedro Martínez Pírez

La revelación de que el destacado cantautor cubano Silvio Rodríguez asistirá como invitado a la toma de posesión del presidente electo de México, confirma el ambiente positivo que prevalece en medios oficiales y populares de Cuba por el reciente triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador.

“Fui invitado a presenciar la investidura como Presidente de México de mi amigo Andrés Manuel López Obrador y claro que pienso ir”, publicó en su blog SEGUNDA CITA el laureado músico cubano en respuesta a una pregunta formulada por uno de sus seguidores.

Agregó el notable trovador cubano que se siente muy honrado con poder presenciar el juramento presidencial de Andrés Manuel, y subrayó que simbólicamente significará una sinfonía para el pueblo mexicano y de toda Nuestra América.

Aclaró Silvio Rodríguez que irá a la toma de posesión de López Obrador no como músico para cantar, sino como amigo del nuevo presidente mexicano.

La multinacional TeleSur recordó que Silvio Rodríguez cantó en noviembre de 2006 en el Zócalo de Ciudad de México en un acto de protesta organizado por López Obrador ante al fraude cometido en su contra en las elecciones que llevaron a la presidencia al derechista Felipe Calderón.

También es conocido que la esposa de López Obrador, Beatriz Gutiérrez, interpretó el pasado año la famosa canción de Silvio Rodríguez titulada EL NECIO, para un documental sobre la vida de su esposo.

En una entrevista concedida recientemente a TeleSur el nuevo Presidente cubano, Ingeniero Miguel Díaz-Canel, dijo que México es una nación entrañable que mantuvo siempre sus relaciones con Cuba, y comentó que la elección de López Obrador constituye una esperanza para México y para toda América Latina y el Caribe.

La Habana, 8 de octubre de 2018.

lunes, 23 de abril de 2018

Silvio Rodríguez: “En algunos sentidos, Fidel Castro sigue vivo”



Foto: Tomada de La Tercera CUBA

Entrevista
Por Claudio Vergara En Abr 23, 2018

El artista cubano comparte con Culto su visión acerca de los históricos cambios en su país. Por ejemplo, alaba a Raúl Castro y se muestra moderado con Díaz-Canel: “En la medida que se ha ido haciendo presidenciable, se ha ido poniendo rígido, más ortodoxo”. También habla del encarcelamiento de Lula y de la petición de salida al mar de Bolivia.

El último tramo de la vida de Silvio Rodríguez se levanta como un pequeño oasis en una biografía siempre activa y diversa. Hace ya tres años, en 2015, editó su última travesía discográfica (Amoríos), y esa misma temporada reporta su última vez en Chile, con tres presentaciones repletas en el Movistar Arena de Santiago.

Pero si lo profesional asoma como un remanso sin mayores alteraciones, lo personal y lo político se acercan a una sensibilidad casi antagónica, como si el mundo que siempre conoció se hubiera borrado de un plumazo. O de una luz cegadora, un disparo de nieve.

En 2016 enfrentó ese momento histórico que significó la muerte de Fidel Castro, el líder con el que vinculó de modo perpetuo su cancionero y sus ideas; y ayer observó cómo su hermano Raúl designaba como su sucesor a Miguel Díaz-Canel, el político que ni siquiera había nacido cuando en 1959 se impulsó la Revolución que cambiaría para siempre el destino del cantautor y de miles de latinoamericanos.

Pese a ello, hay algo que parece invulnerable a la marcha del tiempo: la reverencia incondicional que aún genera en Chile, país como pocos rendido a su imagen y su obra. Sus tres shows del 8, 9 y 11 de octubre en el Movistar Arena se agotaron en alrededor de 30 días, a lo que se sumó una nueva presentación para el 14 de ese mes en la Quinta Vergara.

“Claro que me sorprenden cosas así, y me llenan de gratitud. Y, cuando trato de explicármelas, en el caso de Chile, recuerdo la fuerza de la Nueva Canción en el gobierno de la Unidad Popular; y precisamente en 1972 fue mi primera visita, una visita de solidaridad y compromiso, junto con otros compañeros de generación. Puede que también influya la memoria de aquel concierto de 1990, en tiempos que sin duda significaron un antes y un después para los chilenos. Todo eso, o parte, pudiera subyacer en la respuesta a los conciertos nuestros”, explica el autor vía mail a Culto desde Cuba.

—¿Y cómo vivió la muerte de Fidel Castro?

—Fue cuatro días antes de mi 70 cumpleaños, el más triste de mi existencia.

—¿Qué cree que perdió el mundo, y Cuba en particular, con su partida?

—Fidel vivió 90 años y tuvo una vida plena, podría decirse que hasta privilegiada, porque pocos hombres han sido capaces de influir en la historia como él. En algunos sentidos, sigue vivo.

—¿Cuál cree que fue la huella de Raúl Castro durante su mandato?

—Creo que Raúl nos deja su ejemplo de compromiso con Cuba, su deseo de hacer sostenible el socialismo y también su capacidad autocrítica. Es un hombre con principios y es un hombre que aprende, combinación fundamental.

—¿Cuáles son sus expectativas ante este nuevo período que iniciará Cuba con la partida del poder de los Castro?

—Deseos, como cualquier cubano, tengo muchos. No voy aquí a profundizar, pero pudiera resumir diciendo que deseo lo que sea mejor para mi pueblo, contando con su opinión.

—¿Qué expectativas tiene con respecto a Miguel Díaz-Canel?

—Conozco muy poco a Díaz-Canel. Tengo la sensación de que, en la medida en que se ha ido haciendo presidenciable, se ha ido poniendo rígido, como más ortodoxo conceptualmente. Es una opinión subjetiva, porque hace años que no lo veo.

—¿Qué le parece que por primera vez el mandato de su país esté en manos de una figura que no lleva el apellido Castro y que nació después de la Revolución? ¿Le sugiere algo?

—Más que sugerir, es el testimonio de que el tiempo pasa. Aunque a los que se frotan las manos con eso les recuerdo que el pueblo cubano, con toda su experiencia, sigue ahí.

—En una reciente entrevista con La Tercera, Pablo Milanés contó que, entre 1965 y 1967, debió interrumpir su carrera artística para ingresar a las UMAP, un campo de concentración en Cuba donde fue sometido a trabajos forzados. Logró escaparse y huir, pero fue encarcelado. Él recalcó que hablar en Cuba de esto es como “hablar del diablo” y que es el lado más oscuro de la Revolución. ¿Qué opina de aquello?

—Yo conocí a Pablo a fines de 1967, cuando las UMAP estaban siendo desarticuladas y él prestaba servicio, ya como soldado normal, en una estación de gasolina. Fue la solución que dieron a su caso, que había sido objeto de protestas de un grupo de artistas como Elena Burque, Omara Portuondo y otros. En uno de los pases que le daban, nos presentó Omara, en la puerta de los estudios de la televisión. Él siempre fue muy discreto al respecto, nunca habló mucho de ese asunto. Las Unidades Militares de Ayuda a la Producción se crearon, inicialmente, como campos de trabajo para los soldados que cometían indisciplinas (cada vez que yo me fugaba de mi unidad y me pillaban, me amenazaban con enviarme). Hasta los jefes de esas unidades eran sancionados, así era el estado de ánimo imperante. Tiempo después también mandaron a religiosos que no juraban la bandera, o a personas que se consideraba que llevaban una vida desordenada. A mediados de los 60 hubo un momento de mucho extremismo respecto a la nocturnidad de los artistas de cabarets, a la gente de “vida fácil” y cosas así. Por entonces llegaron a cerrar todos los centros nocturnos y las bebidas alcohólicas eran casi ilícitas. La gente le llamaba “la ley seca”. Fueron aspectos pésimos que todavía la Revolución está pagando. No creo que esto deba ser tabú, es justo que la historia se cuente como fue. Mucho más si han sido cosas que pasaron hace ya más de medio siglo

—Usted siendo un hombre tan vinculado a Chile, ¿tiene alguna opinión sobre el reciente cambio de gobierno?

—Tengo por norma no meterme en los asuntos internos de otros países. Mucho menos tan explícitamente. Me parece que no me corresponde, y además que no ayuda.

—¿Le merece también alguna opinión el encarcelamiento de Lula en Brasil, precipitado por problemas de corrupción?

—Lula es culpable de haber sacado de la pobreza a millones de brasileños, pero es inocente de los cargos que se le imputan. El interrogatorio del juez es de un absurdo más que elocuente. Es muy grave lo que está sucediendo en Brasil: que una pantomima de justicia interfiera tan descaradamente en el sistema democrático.

—Otro tema candente en Latinoamérica es la petición de salida al mar que impulsó Bolivia en La Haya, llevando a Chile a un juicio. ¿Cree que un país como Bolivia debe recibir por parte de Chile acceso al mar? Como sabrá, el principal impulsor de esta instancia es Evo Morales.

—Cuando la Sra. Bachelet hizo su primer mandato, tuvo la gentileza de recibirme en La Moneda. Recuerdo que hablamos de este y de otros temas latinoamericanos, incluso de los mapuches. Salí de allí con una impresión favorable, respecto al derecho de Bolivia de reclamar una salida al mar que le fue arrebatada en una guerra con implicaciones coloniales. Por otra parte, también pienso que este asunto es muy difícil de resolver sin un consenso chileno. Por lo tanto, considero que es responsabilidad de los gobernantes preparar la conciencia nacional para el gesto de ofrecerle a Bolivia su salida al mar. En ese sentido, es preocupante no sólo no ver avances, sino todo lo contrario.

De Dylan al reggaetón

Aunque Silvio Rodríguez tiene por norma no entrometerse en los asuntos de otros países, la prudencia hacia lo ajeno se diluye cuando debe profundizar en sus colegas o en los coetáneos con los que creció desde los 60. Ahí, se explaya para hablar de, por ejemplo, Milanés, o también para contextualizar desde su mirada las razones que llevaron a la Academia Sueca a otorgarle el premio Nobel de Literatura a Bob Dylan en 2016.

“Yo empecé a hacer canciones por aburrimiento, estaba pasando mi servicio militar. Al principio pensaba que, si tenía suerte, alguno de mis inventos podría ser interpretado por algún cantante. Más tarde, cuando vi que los trovadores eran los músicos más mal pagados de mi país, me identifiqué con ellos y empecé a decir que yo era un trovador. Los trovadores eran como elegidos de esa expresión tradicional, y tenían un pequeño público devoto que los seguía. Se reunían en peñas, casi siempre en patios de casas particulares. Esa mística me introdujo el deseo de ser digno de ese oficio y de dignificarlo. Mi trabajo no es concebible dentro una concepción de la canción como arte menor. Quizá por eso no me sorprendió que le otorgaran el Nobel a Dylan”, cuenta.

—La BBC por esos mismos días publicó un listado de los artistas hispanohablantes que merecerían el Nobel de Literatura. En ese listado, usted era el número uno. ¿Ha sentido alguna vez que también merece este galardón?

—Darle el Nobel de Literatura a un autor de canciones significa que su poética es digna de eso. Es un salto a una nueva forma de ver que saca, de paso, lo que era la costumbre. Lo único que yo lamento es que no exista un Nobel para la canción, que es un arte que no se compone sólo de poesía, sino también de música. Habría que dar algunos Nobeles retroactivos como Violeta Parra, Atahualpa Yupanqui, Sindo Garay, Miguel Matamoros, Tom Jobim, y por supuesto Víctor Jara y Daniel Viglietti. También a varios vivos como Chico Buarque, Joan Manuel Serrat, Luis Eduardo Aute, Rubén Blades, Caetano Veloso y posiblemente algunos más.

—Desde Centroamérica, la música que hoy más llega es el reggaetón, también de gran popularidad en Cuba.

—Es probable que estemos regresando a lo tribal. El tan criticado reggaetón es el resultado de una “democratización” que ha facilitado el acceso masivo a las tecnologías. Estamos en un mundo en que prácticamente cualquiera, con un teléfono y un poquito más, puede hacer no sólo canciones, sino fotos, periodismo, cine: lo que sea. Después, los comerciantes publican lo que vende. ¿De qué nos quejamos?

—Considerando que es la música latina que hoy domina parte del continente, ¿cree que asistimos a una era en que el aporte literario de la música en español ha bajado ostensiblemente en comparación a otros períodos, como los 60, 70 y 80?

—¿Y si estas dádivas tecnológicas para que todo se vulgarice resultara ser una venganza de ciertos poderosos de gusto exquisito, rabiosos de ver a la plebe en sus teatros, escuchando a Händel?… Tremendo argumento para una novela.

(Tomado de La Tercera)

lunes, 15 de enero de 2018

Palabras del cantautor cubano Silvio Rodríguez durante la inauguración de la edición 59 del Premio Literario Casa de las Américas

La Habana, 15 de enero de 2018

Hermanos que convoca esta Casa:

Si a un siglo de su nacimiento José Martí fue identificado como responsable de los hechos revolucionarios que inauguraron nuestra etapa libertaria de 1953, también pudiera decirse que esta Casa de las Américas fue fundada por nuestro Apóstol, por su compromiso con los próceres que empezaron las guerras de emancipacióncontinental contra el colonialismo. Para colmo, una joven de la generación del centenario del nacimiento de Martí, protagonista de aquella jornada terrible y simbólicamente hermosa fue, a su vez,quien fundó y animó a esta institución, que ha reunido escritorescomo haciendo un ensayo hogareño de aquel ideal llamado Nuestra América.

Otro imprescindible de esta Casa, mi amigo poeta y pensador Roberto Fernández Retamar, el año pasado me pidió estas palabras de inauguración al Premio número 59. Y es que Roberto sabe que, aunque este entrañable evento aún no ha incluido la modalidad de canción, es incuestionable que aquí se ha cantado mucho, tanto con lírica como con guitárrica.

Por ejemplo, el mes que viene hará medio siglo de que varios trovadores de mi generación estuvimos por primera vez en este mismo salón. Aún no se llamaba Che Guevara, aunque ese fue un nombre que nos sobrevoló aquella noche. Lo que era yo, estaba bastante azorado, casi no me lo creía, porque en febrero de 1968 Casa de las Américas era ya un lugar honroso y querido, liderado por una heroína y respaldado por brillantes artistas y escritores.

Faltaban por llegar muchas novelas, narraciones, piezas de teatro; faltaban inolvidables libros de poesía. Y faltaban por ausentarse, o por sernos arrebatados, varios hermanos queridos. Porque esta Casa y este Premio siempre tuvieron la virtud de reunir a mujeres y a hombres más interesados en la suerte de sus pueblos que en la de sus palabras; gente entregada en el ingenio, pero mucho también en carne y hueso. Así que faltaban por ocurrir sorpresas en muchos escenarios, noticias esperadas o inconcebibles, esperanzas y angustias de diversas honduras.

También faltaban iluminaciones, torpezas, aprendizajes; faltaba tiempo, partícula a partícula, haciendo lo que la brisa y el agua cuando corren. Faltaba, después de la espuma, el sedimento revelador que nos hace reconocer y desafiar, entre las miserias del mundo, lo triste de nuestra propia naturaleza.

A algunos incluso nos faltaba más de la mitad de nuestras vidas, aunque no lo sabíamos. Y todos éramos aprendices de todo: de la historia escrita, de la que pensábamos que faltaba por hacer y escribir y, por supuesto, la de la hormiga cotidiana: la historia real que, entre acorralado y desafiante, ha escrito este pequeño país, capaz de proyectar las enormes luces de sus sueños.

Algunos sueños acaso no los llegaremos a tocar, al menos del todo, porque el acoso constante sin dudas nos limita. Estamos donde una larga, compleja y desigual batalla nos permite. Esto nos ha hecho desarrollar un arte de defensa que nos sostiene. Y aunque el que se defiende bien a veces logra sobrevivir, verse obligado a basar la existencia bajo esa premisa no es lo más saludable.

Quienes hemos sido parte de esta Casa de las Américas durante 59 años tenemos pruebas, en primer lugar, de que el bien es posible, y de que el arte y la cultura son parte de su sustancia. También sabemos que algunas inconveniencias pueden durar más de lo proclamado y que el bien es aún perfectible.

Por esas razones aquí estamos, con la voluntad de ser mejores, de avanzar. Por eso aquí seguimos. Por supuesto que no eternamente y mucho menos por costumbre, sino porque aún somos capaces de estremecernos cuando llegamos a un lugar como esta Casa.

Es como si de pronto se fuera abrir una puerta y entrara una señora con una sonrisa entre pícara y materna, con una mirada entre nostálgica y escrutadora, con una voz de flauta y unos brazos menudos que te rodean, te sostienen y hasta te enderezan, y te hacen pensar que estás a salvo, que realmente puedes decir todo lo que te parece —y hasta lo que imaginas—; extraordinario abrazo que te hace sentir que estás creciendo, o que te hace creer que cuando dices es que creces, y que sólo por eso vale la pena estar vivo.

Gracias a esa y a otras nítidas presencias ahora mismo en esta sala, es que logro decir bienvenidos, hermanos, al Premio Casa de las Américas de 2018.

Muchas gracias

martes, 12 de septiembre de 2017

Silvio fue amado también en Nueva York

Silvio Rodríguez celebró este domingo un concierto ante miles de personas en el Central Park, de Nueva York

José Luis Estrada Betancourt 


«Viva Cuba, viva todo el mundo, sin excepciones». De ese modo el ídolo de la canción iberoamericana, Silvio Rodríguez, comenzó este domingo el concierto por el cual aguardaban miles de personas en el Central Park, de Nueva York, como parte del SummerStage Festival.

Lo anterior lo dio a conocer Telesur, la cual informó además que durante la presentación el cantautor cubano interpretó no solo temas de su más reciente disco, Amoríos, sino aquellos ya clásicos que están en la memoria de nuestros pueblos: El necio, Óleo de una mujer con sombrero, Sueño con serpientes, Escaramujo, Quién fuera, Canción del elegido...


Desde temprano, una multitud se dirigió al Central Park, de Nueva York, para presenciar el concierto en el que Silvio interpretó temas clásicos y del CD Amoríos. Foto: Eieri Ossorio Cubadebate

Así, siete años después de actuar en la importante ciudad estadounidense, Rodríguez volvió a hacer historia, ahora acompañado por Rachid López (guitarra), Maykel Elizarde (tres), Niurka González (flauta y clarinete), Jorge Aragón (piano), Jorge Reyes (contrabajo), Oliver Valdés (batería y percusión) y Emilio Vega (vibráfono y percusión).

Según el diario El mundo, el recital «enloqueció» al público. «En realidad, temblaba de pura fiebre desde el principio. Hubiera dado igual que tocara acústico o eléctrico, solo o en compañía de un coro gregoriano. Gravitaba sobre la platea la justa certidumbre de asistir a un momento decisivo. Había ganas de tocar palmas, de corear canciones mil veces escuchadas que forman parte, por derecho, del imaginario sentimental hispanohablante», escribió.

En una entrevista que concediera antes del concierto, interrogado por las transformaciones que vive la Isla, el autor de Cita con ángeles respondió que solo esperaba que mantuviera todo lo esencialmente bueno que como pueblo hemos conseguido, y que dejara atrás todo lo inútil.

«A Cuba le suele ser el doble de difícil todo, porque además de autorrevisarse para mejorar, también tiene que estar atenta a enormes intereses internacionales en su contra. Pero Cuba tiene un pueblo grande, probado en muchas lides, y creo vamos a saber llegar a lo que merecemos».

jueves, 7 de septiembre de 2017

Va lo de Nueva York

Cuando empezó a anunciarse el concierto en Nueva York, dije que lo confirmaría cuando tuviéramos las visas. Desde que presentamos la petición en la embajada de los Estados Unidos, en agosto, recibimos los permisos para todos los músicos y técnicos, excepto el de Niurka y el mío.

Mientras nos hemos ido acercando a la fecha prevista, lógicamente, ha ido en aumento la inquietud de personas que esperaban por mi confirmación. Algunos porque viajarían desde otros países, otros porque debían trasladarse desde varias ciudades de Norteamérica. Les pido disculpas, pero hasta este momento no había noticias que aportar.

Hoy nos han comunicado que mi permiso para viajar está, aunque todavía falta el de Niurka. Sería lamentable tener que hacer el concierto sin ella, que aporta su exquisito sonido a nuestro grupo. Pero aún así estaremos en el Festival Summer Stage, en el Parque Central de Nueva York, el próximo domingo 10 de septiembre.

Los que puedan estar, allí nos vemos.




Publicado por Silvio en 5:46 p. m. 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Silvio: Nací mucho antes y aún soy lo mismo que fui (video)


La emisión integra del programa que en La pupila asombrada dedicamos a los 70 años del trovador Silvio Rodríguez donde compartimos materiales dversos y algunos poco conocidos, relacionados con la vida y la obra del autor de Ojalá. El 5 de enero volvemos con más del mismo tema y la parte restante de una entrevista biográfica que Silvio concedió al espacio Otra vuelta de Tuerka, que conduce el político y comunicador español Pablo Iglesias.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Entrevista a Silvio Rodríguez en DW ! Aquí estoy !!



El cantautor Silvio Rodríguez es muy conocido en toda América Latina y en España por sus canciones de protesta. Nos recibe en su estudio para hablar de la historia de su carrera y de su vida en Cuba.

Silvio Rodríguez es un representante de la música protesta y de la

revolución cubana, muy reconocido en toda América Latina. Luego de 58 años de revolución, este músico comenta con Pía Castro los momentos que marcaron su carrera, habla sobre las contradicciones de la actualidad cubana, y sobre los aspectos positivos y no tan positivos de la revolución. Silvio Rodríguez es optimista al momento de hablar sobre el futuro de Cuba. Acerca de los últimos acercamientos políticos de su país, él reconoce la buena intención que existe en la propuesta del desbloqueo económico a Cuba, aunque dice que "hay una lucha de intereses en los Estados Unidos".

Silvio Rodríguez: Tengo ganas de seguir yendo a los barrios

Entrevistó: Mónica Rivero, para On Cuba

El 9 de septiembre de 2010 Silvio Rodríguez cantó en el barrio La Corbata, al oeste de La Habana y muy cerca de sus confines. Era el primero de 75 conciertos itinerantes que han recorrido calles, trillos, asentamientos recónditos, espacios casi siempre invisibles. A Silvio lo convidó un policía, motivado porque, según pensó, la gente estaba necesitando “algún estímulo”. Se le ocurrió que podría ser Silvio quien acudiera: un año antes lo había visto cantando para los presos de Guamajal Hombres, una cárcel de Villa Clara.

Silvio estuvo dispuesto. “Cuando hice ese concierto me di cuenta de que había encontrado otro buen camino para andar”, contó después. Así que a aquella presentación siguió otra y luego dos más…

Había nacido una gira que Silvio ha previsto “interminable” y que esta noche tendrá otra parada en Villa 2, Guanabacoa.

Seis años ha. Su canto se dispersó, mirando de frente a comunidades sin agua o sin techo o sin calle, con alcohol o aburrimiento, en ruinas y en adaptación, con más o menos o ninguna esperanza.

¿Qué ha cambiado en el Silvio que cantó en La Corbata hace seis años? ¿Qué emociones siguen provocando los barrios, cuáles sensaciones nuevas o ya acostumbradas?

Después de los 60, un lustro puede significar un poquito más que en otras etapas de la vida, pero aún así no creo que yo haya cambiado mucho. Y por más que se haya vuelto costumbre hacer conciertos en los barrios, hacerlos me sigue motivando.

La gira por los barrios comenzó atendiendo a un contexto económico en transformación. Al cabo de seis años, ¿ese tránsito continúa siendo tal? ¿Se ha movido de lugar el motivo de la gira?

Cuando se anunció que el Estado no podía seguir dándole empleo a millón y medio de cubanos, hubo incertidumbre. Pero Cuba se ha ido acostumbrando a esa realidad, hemos ido aprendiendo a sobrevivir y a vivir en esta suerte de transformación que estamos viviendo. Hay sectores que continúan deprimidos, en la pelea por el sustento diario, y también hay sectores, mínimos en cantidad pero visibles, en los que hay una suerte de florecimiento. Para la mayoría, a los que la que la vida les sigue resultando difícil, el contenido inicial de la gira está intacto.

Pero desde el principio la gira por los barrios tuvo también otra razón de ser, que no se anunció pero que estaba ahí; se trata de una razón un tanto filosófica. Y es que apostar por los barrios, por la gente más humilde, es una manera de no renunciar a una forma de ser y de actuar; o sea, la opción de los barrios también es una forma de continuar un compromiso humano, por más que las posibilidades económicas y los vientos históricos soplen hacia otro lado.

¿Qué sientes al entrar a la casa del vecino que te recibe antes y después de cada presentación? ¿Por qué una casa del barrio?

Usar una casa de cada barrio como camerino ha sido una necesidad. Y es que siempre llegamos un rato antes del concierto y necesitamos un lugar donde afinar y ordenar lo que vamos a hacer tranquilamente.

Nunca nos planteamos esta gira como arte de barricada, aunque tenga ingredientes de la barricada. Nunca nos planteamos “hacer una actividad” para los vecinos, sino hacer un verdadero concierto en cada barrio. Y un concierto requiere rigor, cierta preparación, ciertos niveles que nosotros conseguimos gracias a muchos detalles técnicos y especializaciones de todo el personal que participa.

Hace dos años los Estudios Ojalá produjeron Canción de barrio, un documental de Alejandro Ramírez sobre la Gira, que tuvo muy pocas proyecciones en cines habaneros en 2014. Hasta hoy no se ha transmitido en la televisión nacional. ¿Por qué piensas que no?

Porque aunque el documental ha tenido muchos admiradores, también ha despertado incertidumbres. Por ejemplo, un compañero de toda la vida, un buen amigo que siempre estuvo por decirlo todo, y bien, me dijo que le preocupaba que el documental dejara un sabor tan triste.

Tú fuiste una de las autoras de ese documental. Recuerdo que cuando me mostraron un primer corte (que estaba casi como quedó al final), yo les dije que no dejáramos de mostrar la realidad, que fuéramos críticos y que a la vez tratáramos de ser justos. Lo primero que tuve claro cuando les hablaba (y esto me pasa siempre que hablo con jóvenes) fue mi propia historia; porque yo he escrito canciones que después no se han pasado por los medios, y si se pasaron fue luego de que hicieran una versión, como fue el caso de aquel clip sobre la defensa que hicieron con “Sueño de una noche de verano”.

A la hora de valorar un material tan testimonial como Canción de barrio, es inevitable que la conciencia y el corazón dialoguen. Yo comprendo que hemos tenido tanto control de la prensa y de lo que se dice, que opuestamente puede pasar que al tener la oportunidad de proyectarnos lo soltemos todo, sin contención alguna.

En sexo algo así es imperdonable, pero en arte puede ser valorado de otra forma.

Si bien esta gira se inserta en una tradición artística que ha acompañado toda tu carrera, podría decirse que ningún precedente fue tan sistemático como este, ni tan abarcador en el espacio. ¿Te representas una Cuba antes y después de los barrios? ¿Cómo ha cambiado tu visión de esa realidad cotidiana?

Años antes de empezar los conciertos en los barrios, sabía perfectamente que en muchos lugares de Cuba se vivía con precariedad. Por citarte solo una razón práctica: los Estudios Ojalá quedan al lado de Romerillo, donde también hemos hecho concierto. Llevar seis años visitando barrios de los que los amantes del folklore llaman “la Cuba profunda”, es algo también cuantitativo, como cualquier experiencia repetida.

Pero no estamos matando el aburrimiento, lo hacemos porque pensamos que es necesario. Los primeros dos o tres años solo lo divulgábamos en los lugares a donde íbamos.

Pero nos pasó que a veces no se enteraban ni los vecinos de la calle contigua, y volvimos a aprender que la modestia puede ser un defecto. Eso nos trajo una divulgación algo más amplia y con ella la participación de públicos que no son de los barrios. Ahora sucede que nos visitan personalidades y que los conciertos se han convertido en algo casi emblemático. Es algo que no podíamos imaginar. Confieso que me gustaba más el anonimato de los primeros años, pero aun así tengo ganas de seguir yendo a los barrios.

Desde el anuncio del restablecimiento de relaciones entre Cuba y Estados Unidos se ha difundido, con más o menos argumentos, cierta idea de que asistimos a la despedida de nuestro país tal como lo hemos conocido hasta ahora; que nos encontramos abocados al cambio más drástico, por razones geopolíticas y una transición generacional. ¿Cómo experimentas este momento?

Esa propaganda responde a ilusiones de los que nos ven solo a través de nuestras relaciones con Estados Unidos. Relaciones que, por supuesto, estoy a favor de que ocurran, siempre que sean con respeto. Los que vivimos en Cuba sabemos que desde hace mucho aquí hay conciencia de lo que ha caducado. Mucho antes de las conversaciones comprendimos que los socialismos que quedan en el mundo han tenido que acudir a fórmulas capitalistas. Eso es un problema de las concepciones con las que se ha llevado a cabo el socialismo.

Personalmente yo no estoy convencido de que el socialismo sea imposible. De lo que no tengo dudas es de que era imposible como lo estábamos haciendo. Yo creo que no hay que renunciar a tener una sociedad cada vez más justa, como lo ha sido la nuestra en tan difíciles condiciones. No me importa mucho el nombre que le pongan a la organización social que respete la vida y la naturaleza, donde todos tengan verdaderas oportunidades.

¿Qué salvaría a toda costa Silvio Rodríguez: qué relato nuestro, qué discurso, qué canción?

Son muchas las cosas que vale la pena salvar, que acaso pudieran resumirse en el sentido de la dignidad humana que con muchos sacrificios hemos conquistado.

miércoles, 1 de junio de 2016

Silvio Rodriguez: Intercambio con el poeta Waldo Leyva


El 31 may 2016:

Poeta, ayer entré en F… y vi tu comentario sobre la amistad y seguí tus recomendaciones después de leerlo íntegramente no sé si lo hice como corresponde pero lo intenté. Creo que te comenté en ese momento que hace algún tiempo escribí varios poemas donde reflexionaba sobre ese asunto de la amistad y ciertos “amigos”. Fue un tema que siempre me preocupó. En uno de esos textos, breve por cierto, decía: 

Hoy me senté a la puerta de mi casa
A ver pasar la gente.
De cada tres, dos eran conocidos.
De cada dos me saludaba uno.

A veces no resulta fácil saber cuándo estás en presencia de alguien que es, por encima de cualquier circunstancia, un amigo, ese que no aplaude tus errores y te critica si lo considera necesario, pero que tú sabes que será capaz de morir contigo. En la nota de ayer hice referencia a un soneto que quise montar en F.. pero creo que lo hice pésimo. Al final de esta nota te lo dejo. Antes quería comentarte que durante los días 8 , 9 y 10 de Junio juntaré en la Casa del Alba cuatro poetas mexicanos, entre los que estará Eduardo Langagne. El motivo es propiciar una jornada poética Cuba-México. Tenemos pendiente tu lectura de poesía en La Casa del Alba. ¿Te gustaría compartirla con Eduardo y yo los acompañaría solo para facilitarles la palabra? Si no te parece bien seguimos con la idea de, cuando te parezca oportuno, hacer tu recital de poesía. 
Y ahora sí el soneto prometido:

NADIE PUEDE SABERLO

Es difícil saber qué es un amigo
descubrir en sus ojos la lealtad,
saber cuándo te ofrece su amistad
sin otra condición que estar contigo.

Nadie puede saberlo, eso lo digo
con el pecho partido a la mitad;
estoy pagando aún la ingenuidad
de confundir abrazo con amigo.

Yo nací para dar sin condiciones,
y me duele saber que nada es cierto
que si te busca alguien, sus razones

sólo conducen a su propio puerto.
Me cansé de bregar con falsos dones
para cierta “amistad” estoy ya muerto.

Otro abrazo, poeta, y disculpa lo extenso del mensaje.
Waldo Leyva

---------------------

Waldo, el poema, el soneto tuyo me ha removido por su desnudez. Algo se me atragantó, leyéndolo. Si tú me lo permites voy a publicarlo en Facebook a tu nombre, pero también me gustaría que sirviera como entrada a mi blog. Incluso con este intercambio nuestro sobre la amistad. Pero esperaré a que me autorices.

Te anticipo que para mi será un honor compartir esa tarde a la que me invitas con Eduardo y contigo en la Casa del Alba.

Lo que publiqué en Face fue siguiendo instrucciones de una vieja amiga que vive en Orlando, llamada Dania, a la que quiero mucho, a ella y a su marido Pancho. Para tratar de evitar que se pensara que el escrito era mío, al final puse unas palabritas que al parecer no dieron resultado.

Yo le he cantado a la amistad. Recuerdo la canción Amigo mayor, compuesta al servicio del engranaje rítmico del grupo Afrocuba. Pero unos años antes había hecho otra sobre el mismo tema que siempre me gustó más y que después dediqué a mi amigo puertorriqueño Roy Brown:

Si tengo un hermano

Si tengo un hermano
hermano de suerte
hermano de vida
de historia y de muerte
no mido sus años
su poca fortuna
no mido su facha
ni mido su altura

si tengo un hermano

Si tengo un hermano
hermano que arde
hermano mestizo
hermano de hambre
empapo mis himnos
con luz de su aire
tiño mi bandera
también de su sangre

si tengo un hermano

Si tengo un hermano
hermano de sueños
hermano de bala
hermano de empeños
le entrego mis libros
le entrego mis manos
sin un humillante 
recibo de pagos

si tengo un hermano

------------------------

Silvio, puedes hacer lo que consideres más apropiado con el poema. Yo también cuando lo escribí algo se me había atravesado en el pecho y no me quedó otra que sacármelo. Se escribió en una época en que cada palabra dolía, como ahora, aunque ahora duele de otra manera, más hondo o se le siente más hondo. Recuerdo que un día, de esos en que no parecía que hubiera salida ni respuesta que calmara ciertas angustias escribí:

No sé si un tigre loco
O un escorpión cercado por el fuego
Es lo que llevo hoy dentro del pecho.
A dónde ir, contra que muro romper mi sangre.
Me mata ese aguijón encarcelado
Ese rugido que no logro sacarme por la boca.

Ahora, tal vez sea por la edad, o por lo ya vivido intensamente, me mueve más la reflexión.

Pasando al tema de la lectura con Eduardo Langagne. Te cuento sobre la jornada en general y en particular sobre tu lectura: Será un encuentro Cuba-México de poesía. Sesionará en la Casa del Alba los días 8,9 y 10 de junio.

El 8 a las seis de la tarde se inaugurará una exposición de fotografía de un poeta, ensayista y Diplomático Mexicano, Andrés Ordoñez. A las 6:30 se hará un recital de apertura con poetas cubanos y Mexicanos.

El día 9 a las diez de la mañana comenzará una mesa de reflexión sobre la poesía con ponentes de los dos países. Eso durará hasta las doce del día.

A las cinco de la tarde de ese día 9 podríamos hacer la lectura tuya con Eduardo Langagne. Dispondríamos de una hora para esa lectura y yo los acompañaría.

A las 6:30 haríamos otra mesa de lectura con otros poetas de ambos países.

El día 10, a las seis de la tarde un encuentro de trovadores y poetas, cerraría el evento. En ese programa Augusto Blanca, con Pepe Ordás , Rochy y Corina Mestre harían un pequeño recital con canciones compuesta por Augusto sobre Carlos Pellicer, Poeta Mexicano y Nicolás Guillén. Participarían otros trovadores y varios poetas.

Te doy toda la información para que sepas pero solo tendrías que llegar el nueve.

Otro abrazo

Waldo
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