"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí
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lunes, 10 de agosto de 2026

“Fidel nos convoca en un momento crucial”: Inauguran en La Habana I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”

10 agosto 2026 




Inauguran en La Habana I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

En la mañana de este lunes, en el contexto de la conmemoración del centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quedó inaugurado el I Coloquio Internacional "Fidel: legado y futuro" en la capital cubana. La sesión inaugural contó con la presencia de más de 1 500 delegados, de ellos más de 900 extranjeros provenientes de 63 países, quienes desafiaron amenazas y peligros para acompañar al pueblo cubano en este homenaje al líder histórico de la Revolución.

El acto contó con la presencia del primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Dr. C. Miguel Díaz-Canel Bermúdez, encargado de impartir la Conferencia Inaugural del magno evento.

El Doctor René González Barrios, Director del Centro Fidel Castro Ruz, por su parte, pronunció las palabras de bienvenida, en las que situó el encuentro en un contexto mundial de profundas convulsiones.

“Nos convoca a este encuentro el líder histórico de la revolución cubana, Fidel Castro nos llama en un momento crucial de la historia de la humanidad”, expresó González Barrios, quien advirtió que nunca antes el planeta había estado tan cerca de su autodestrucción.

El Director del Centro señaló que el mundo atraviesa tiempos sombríos, en los que una camarilla de trasnochados fascistas gobierna el país más rico del planeta con estilos y métodos que recuerdan cada vez más el establecimiento del Tercer Reich en la Alemania de Adolfo Hitler.

En su intervención, también denunció la pasividad con que el mundo contempla en tiempo real el exterminio del pueblo palestino, las guerras impuestas a Irak y Libia.

Frente a este escenario, González Barrios reivindicó la resistencia de Cuba como símbolo y trinchera del antiimperialismo. “Pero aquí está el pueblo de Martí y de Fidel, resistiendo, aferrado a su historia, en la convicción de que nuestra isla se define y se defiende en los destinos del mundo”, afirmó.

El Director del Centro reconoció que este encuentro tiene lugar en una coyuntura difícil para el pueblo cubano, en una situación socioeconómica muy compleja. Sin embargo, subrayó que la presencia de cientos de amigos de todo el mundo, mujeres y hombres valientes que solidarios con Cuba y con su proyecto emancipador deciden echar su suerte con la nuestra, constituye un estímulo para continuar luchando por el sueño martiano y fidelista de un país solidario y soberano con todos y para el bien de todos.

En sus palabras, González Barrios hizo un llamado a regresar a Fidel, a su legado, a servirse de sus ideas y praxis revolucionaria para enfrentar los desafíos del presente.

“Junto a él reflexionemos sobre cómo enfrentar un futuro que inevitablemente pertenece a nuestro pueblo”, convocó.

El Director del Centro recordó que el Centro Fidel Castro Ruz fue inaugurado oficialmente el 25 de noviembre de 2021 y que, desde entonces, se ha convertido en un sitio de referencia para personas de buen corazón interesadas en apreciar la obra emancipadora que un pueblo noble y resuelto construyó junto a su líder histórico, forjando una Patria nueva, libre y soberana.

Díaz-Canel: “Fidel nos legó que los sueños se conquistan defendiendo las ideas”

El presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, impartió la conferencia inaugural del I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, impartió la conferencia inaugural del I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro” con un extenso y profundo discurso en el que recorrió la vida, el pensamiento y la vigencia del líder histórico de la Revolución Cubana, en el marco de las conmemoraciones por su centenario.

Díaz-Canel comenzó su intervención situando el primer homenaje que se debe a Fidel en el contexto de la Cuba de antes de 1959, “un país marcado por la injusticia, la desigualdad y la dependencia”, una realidad dolorosa que Fidel comenzó a cambiar desde sus años de universitario.

Recordó al joven abogado que convirtió su autodefensa en el programa político del Movimiento 26 de Julio, al prisionero que transformó la prisión en escuela de combate, y al Comandante en Jefe que, con solo 34 años, pronunció en la Asamblea General de las Naciones Unidas “el discurso más largo y trascendente que se había pronunciado a favor de la Constitución de la República”.

El mandatario cubano trazó un minucioso retrato de la Cuba prerrevolucionaria: 600 mil cubanos sin empleo, tres millones de personas sin acceso a la luz eléctrica, el 37,5 % de la población analfabeta, el 60 % de los niños de las zonas rurales sin maestros, el 95 % de la población con parásitos, una mortalidad infantil altísima y una esperanza de vida muy baja.

“El 85 % de los pequeños agricultores pagaban rentas por la posesión de sus tierras, mientras un individuo del importantísimo propietario controlaba el 46 % de la población”, detalló. Señaló que la mayor parte de los servicios públicos, la banca, el comercio, las refinerías y las mejores tierras de Cuba eran propiedad de compañías norteamericanas.

“Ese estado de cosas demandó la transformación más radical del siglo XX en este país”, afirmó.

Frente a ese punto de partida, Díaz-Canel contrastó los índices actuales de salud, educación, ciencia, cultura y deporte, que incluso bajo el bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos, siguen siendo superiores a los de otros países del continente. Mencionó que Cuba es el país con mayor tasa de médicos por habitantes —más de nueve por cada mil— y uno de los diez con mayor esperanza de vida en América, con 77,7 años. “Y el que más ha aportado a la salud y a la educación de su población y de otras naciones”, agregó.

El presidente citó entonces una de las ideas más exactas de Fidel sobre los problemas del mundo, pronunciada en septiembre de 1960: que estos se agravarían con la desaparición del campo socialista y la imposición de la URSS. “Desde el principio de la humanidad han surgido fundamentalmente por una razón, el deseo de uno de derrocar a otro por sus intereses. Desaparezca la filosofía del espejo y habrá desaparecido la filosofía de la guerra. Desaparezcan las colonias, desaparezca la explotación de los países por los territorios y entonces la humanidad habrá cruzado una verdadera etapa de progreso indefinido”, recuperó de las palabras del Comandante.

Díaz-Canel compartió entonces lo que consideró los legados fundamentales de Fidel: “Nos legó la certeza de que los sueños se conquistan defendiendo las ideas. Nos dejó la convicción de que el internacionalismo es una actitud que nos debe distinguir. Nos enseñó la convicción de que el socialismo es el único camino para sacar a la humanidad de la pobreza”.

Recordó que Fidel fue el primero en denunciar la globalización neoliberal como “el imperio de la muerte” y también el primero en abogar por “un mundo para todos”. Enumeró también el legado medioambiental, el de la unidad de los revolucionarios y el de la ciencia al servicio del pueblo.

“En Fidel encontramos no solo un líder histórico, sino una escuela de trabajo revolucionario: estudiar, analizar, vivir, escuchar al pueblo”, afirmó. Y subrayó que Fidel no dejó recetas, sino un método, “un método que nació de la fracción no solo de las minorías”.

Recordó el alegato del 17 de octubre de 1953, donde Fidel formuló las cinco leyes revolucionarias —reforma agraria, derechos laborales, reforma laboral, constitución de bienes baldíos y participación fiscal—, y señaló que no estaba hablando de un programa de primaria de la Universidad, sino diagnosticando las enfermedades culturales de una economía subdesarrollada y dependiente. “Ese binomio: diagnóstico riguroso, propuesta programática y acción decidida se repitió en cada oportunidad”, enfatizó.

El presidente destacó la idea fidelista de que “la economía no es una esfera autónoma separada de la política, sino su expresión material. Sin pensar en su contabilidad, no hay economía sin política ni política sin economía”. También subrayó el legado de la pobreza y de la ética: “Predicó con el ejemplo. No acumuló riquezas, no traicionó sus principios, vivió como pensó y murió como vivió”.

Díaz-Canel abordó también los legados del internacionalismo, del optimismo revolucionario y de la estrategia militar. “Fidel encabezó la Revolución Cubana como único clavo; para él patria era Cuba. Por eso apoyó las causas por la liberación de los pueblos africanos, de Palestina, denunció el genocidio, alzó sus voces contra la guerra y contra la ocupación colonial de cualquier pueblo del mundo”, afirmó.

Sobre el optimismo, señaló que “en los días más oscuros, cuando el campo socialista se derrocaba, él mantenía su fe en el ser humano y en la historia”. Y sobre su pensamiento militar, lo describió como “maestro de la lucha de guerrillas que nos condujo al triunfo del primero de enero de 1959” y “profundo estudioso del arte militar contemporáneo”.

El mandatario cubano hizo un recorrido por el sistema de trabajo de Fidel, basado en cuatro principios: la prioridad de lo político —“toda decisión económica es una decisión política”—, la secuencia táctico-estratégica —“las tácticas cambian y los principios no”—, la movilización popular como recurso estratégico, y la innovación bajo restricción —“la escasez no es solo carencia, es un estímulo para la creatividad”—.

Díaz-Canel rindió homenaje a la generación del centenario de José Martí, “esa generación que integraba jóvenes con hombres históricos: Fidel, Raúl, Che, Allende, Camilo, Celia, y tantos otros, un pueblo entero dispuesto a dar la vida por la unidad conquistada”. Recordó que Fidel comprendió la necesidad de articular la firmeza ideológica con la sensibilidad práctica, y citó a Lenin: “El marxismo no es una doctrina muerta, no es un capitalismo, sino una guía para resolver completamente los problemas de la vida”.

El presidente subrayó la insaciable curiosidad de Fidel, su pasión por la historia y el conocimiento, y recordó un fragmento de una carta desde la prisión en la Isla de Pinos: “Mi mayor lucha ha sido, desde que estoy aquí, insistir y no cansarme nunca de insistir que no necesito absolutamente nada. Libros fueron necesarios y los libros los tengo considerados como bienes espirituales”.

Señaló que Fidel dejó constancia de sus reflexiones en 84 textos publicados entre el 28 de marzo de 2007 y el 9 de octubre de 2016, y que diez años después de su partida física, nueve libros recogen su pensamiento. Citó una reflexión del 22 de julio de 1976: “No inicié este trabajo como parte de un plan abordado prematrimonial, sino por un fuerte deseo de comentar con el protagonista principal de nuestra resistencia”.

Díaz-Canel recordó los logros de la Revolución: la campaña de alfabetización que movilizó a más de 150 mil habitantes, el sistema de salud universal más avanzado del tercer mundo, los más de 600 mil profesionales de la salud enviados a 165 países, el sistema educativo gratuito desde la primaria hasta la universidad, y el sistema cultural y deportivo referente para el mundo. “Los hechos que transformaron en muy poco tiempo las relaciones entre los gobiernos y los pueblos con la visión más desigual del mundo, definitivamente entraron en la historia del siglo XX como momentos determinantes”, afirmó.

El presidente situó entonces el contexto actual. “El mundo vive en un estado de crisis. Crisis climática y de recursos no renovables, crisis financiera, una migración forzada que convierte los mares en cementerios, una fractura social donde la riqueza de los pobres se acumula sobre la miseria de muchos. El orden internacional está en crisis. El multilateralismo imperial pretende imponer su ley con la fuerza, pero el mundo multipolar ha llegado para quedarse”, afirmó.

Denunció que el imperio redobla sus ataques y que Cuba sigue siendo uno de los objetivos predilectos de la furia imperial, con el recrudecimiento del bloqueo, la inclusión arbitraria en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo, y campañas mediáticas masivas.

“Junto a la agresión económica, política y financiera, la guerra económica y cultural, la subversión digital y el alzamiento de mercenarios internos que con fondos de la derecha de Miami intentan fracturar nuestro país”, señaló.

Denunció que Estados Unidos ha destinado millones de dólares para promover el cambio de régimen, y citó declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos que consideró una “amenaza abierta del gobierno de Estados Unidos a todo el pueblo si no se somete al yugo del imperio”.

Sin embargo, afirmó que Cuba ha respondido “con la dignidad que nos caracteriza, la resistencia que nos es inherente”. Reconoció las carencias: “la vida y los apagones que interrumpen la vida familiar, la escasez de agua, el deterioro del poder adquisitivo del salario, la escasez de combustible que paraliza la economía y el transporte, la dificultad para completar la cuota básica de alimentos”. Pero subrayó que “no estamos aquí para lamentar las carencias, sino para cambiar las cosas que nos duelen”.

Destacó los logros alcanzados en medio de la crisis: la respuesta a la pandemia con soberanía, el fortalecimiento de la agricultura urbana y suburbana, y la capacidad de convertir la adversidad en oportunidad.

Díaz-Canel anunció que en estos días se han graduado más de 30 000 profesionales, de ellos 705 de otros países.

“La respuesta del pueblo bajo la dirección del Partido Comunista de Cuba ha sido la resistencia firme y creativa de la unidad, la defensa de sus conquistas y la actualización del modelo en un mundo social que ha evolucionado a los principios del socialismo y sin ceder a presiones ni chantajes”, afirmó.

El mandatario enfatizó que se necesita producir y generar riqueza para poder distribuir con toda la justicia social posible y preservar las conquistas históricas de la Revolución. Aclaró que el proceso de actualización económica “es para dinamizar la economía y no para restaurar el capitalismo. No habrá privatización de empresas, no habrá fundamentales de producción que continúen en el mando del pueblo y se preserven en todo la soberanía y la independencia del país”.

Díaz-Canel convocó a los participantes del coloquio a discutir la verdad de Cuba y de todos los pueblos de nuestra América. “Les convocamos a discutir la verdad de Cuba y de todos los pueblos de nuestra América en un mundo en el que los grandes retos nos deparan y las que de afuera provienen ustedes tienen la responsabilidad de ser los que los enfrenten”, afirmó.

Dirigiéndose a la juventud, dijo: “Cada joven cubano, cada tipo de joven de cada conferencia que hay en sus países es una trinchera de la Revolución. La batalla de ideas se ha convertido en la trinchera más vital contra el oscurantismo ideológico y la fuerza de todo lo que se opone al progreso”.

Finalizó con una declaración de principios: “El futuro de nuestros hijos, los sueños que tenemos que alcanzar están en nuestras manos". Y concluyó citando a Fidel: "Nosotros estamos dispuestos a resistir digna y en grande los años que sean necesarios el bloqueo del imperialismo. Cuba sabrá mantenerse en el ejemplo de una Revolución que no se rinde”.

China resalta aporte histórico de Fidel Castro al vínculo bilateral

El miembro del Comité Central del Partido Comunista de China y jefe del Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista de China, Liu Haixing, destacó este lunes el legado histórico del líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, y su contribución al desarrollo de las relaciones entre China y Cuba durante el Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”.

En el encuentro, Liu transmitió la admiración y el respeto del pueblo chino hacia el líder cubano, a quien calificó como un gran dirigente de la Revolución de Cuba y un viejo amigo del pueblo chino.

Durante su intervención, Liu leyó una carta enviada por el secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China y presidente de la República Popular China, Xi Jinping, al líder de la Revolución Cubana, Raúl Castro, y al primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, con motivo del centenario del natalicio de Fidel Castro.

En la misiva, Xi Jinping expresó sus saludos a la militancia del Partido Comunista de Cuba y al pueblo cubano, y resaltó que Fidel Castro dedicó su vida a la lucha por la liberación nacional, la defensa de la soberanía y la construcción del socialismo.

El mandatario chino señaló que las hazañas históricas de Fidel Castro en defensa de la justicia y la dignidad nacional quedaron grabadas en la historia de Cuba y continúan inspirando al pueblo cubano en sus esfuerzos por preservar la soberanía, impulsar el desarrollo y mejorar el bienestar social.

Xi Jinping recordó además que Fidel Castro realizó aportes históricos al establecimiento y desarrollo de las relaciones entre China y Cuba, gracias a su visión estratégica y su impulso personal, al tiempo que destacó que Cuba fue el primer país de América Latina en establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China.

Liu Haixing indicó que sus encuentros con Fidel Castro dejaron una profunda impresión por su amplia visión internacional, su capacidad intelectual y su firme compromiso político. Añadió que, mediante los esfuerzos conjuntos de ambas partes durante décadas, los vínculos entre China y Cuba se han convertido en un referente de cooperación solidaria entre países socialistas y de ayuda mutua entre naciones del Sur Global.

El dirigente chino afirmó que, ante una situación internacional compleja y cambiante, China mantiene su apoyo a Cuba en la búsqueda de un camino de desarrollo socialista acorde con sus condiciones nacionales, así como en la defensa de su soberanía, seguridad nacional y rechazo a la injerencia externa.

Liu sostuvo que Fidel Castro representa un símbolo de la Revolución Cubana y que su trayectoria constituye un testimonio de fidelidad a sus ideales, de lucha revolucionaria y de compromiso con la amistad entre China y Cuba.

Recordó que Fidel Castro escribió en el prólogo de la edición en chino del libro “Cien horas con Fidel” que las revoluciones sociales ocurridas primero en China y posteriormente en Cuba hermanaron a ambos pueblos en la lucha por el socialismo.

Asimismo, citó palabras del líder chino Mao Zedong en una carta dirigida a Fidel Castro, en la que expresó que las experiencias y luchas comunes habían unido estrechamente a los pueblos de China y Cuba.

Liu destacó que durante 66 años las relaciones entre ambos partidos y países han superado los cambios de la escena internacional y han fortalecido la confianza estratégica mutua, con resultados fructíferos en la cooperación bilateral en diversos sectores.

El representante chino señaló que ambas naciones mantienen un apoyo firme en asuntos relacionados con sus intereses fundamentales y principales preocupaciones, además de avanzar juntas en el camino de la construcción socialista y enfrentar los desafíos actuales.

Al referirse al escenario internacional, Liu afirmó que el mundo atraviesa transformaciones profundas, marcadas por el avance del unilateralismo y el aumento de los desafíos en materia de paz, desarrollo, seguridad y gobernanza.

En ese contexto, destacó las iniciativas propuestas por Xi Jinping sobre la comunidad de futuro compartido de la humanidad, el desarrollo global, la seguridad global, la civilización global y la cooperación global como propuestas para responder a los cambios internacionales y promover una gobernanza mundial basada en la cooperación.

Liu afirmó que, frente a un entorno internacional cambiante, resulta necesario fortalecer la confianza y la solidaridad, y aseguró que el Partido Comunista de China está dispuesto a trabajar con partidos políticos y organizaciones de todo el mundo para defender el sistema internacional centrado en las Naciones Unidas, promover el multilateralismo y rechazar las prácticas hegemónicas y la injerencia externa.

El dirigente chino llamó a impulsar una multipolarización mundial más justa y ordenada, así como una globalización económica inclusiva, con el objetivo de promover un futuro de paz, seguridad, prosperidad y progreso.

Al cierre de su intervención, Liu recordó una frase de Fidel Castro: “La revolución es una obra eterna”, y afirmó que la evocación de su figura no solo permite preservar la memoria de su trayectoria, sino también continuar su pensamiento y espíritu en los nuevos desafíos históricos.

“El espíritu de Fidel Castro es eterno y viva la amistad entre China y Cuba”, concluyó Liu Haixing.

“Cuito Cuanavale es la llama eterna que nunca morirá”

En el marco del I Coloquio Internacional “Fidel: legado y futuro”, celebrado en La Habana como parte de las conmemoraciones por el centenario del natalicio del Comandante en Jefe, el primer ministro de la República de Namibia, Hon. Dr. Tjitunga Elijah Ngurare, pronunció un emotivo discurso en el que rindió homenaje a la figura de Fidel Castro y al papel decisivo de Cuba en la liberación de África Austral.

El representante namibio comenzó agradeciendo la oportunidad de hacer uso de la palabra y extendió un saludo cálido y solidario de la presidenta de Namibia, la doctora Netumbo Nandi Naitwa, primera mujer en presidir el Partido SWAPO y primera mujer presidente de la República de Namibia. “También les hago llegar saludos de sus amigos, de sus familias, en particular del pueblo namibio que ama la paz”, expresó, y recordó que la presidenta Nandi Naitwa ya había manifestado su solidaridad con Cuba en las Naciones Unidas.

El orador destacó que el Parlamento de Namibia aprobó por unanimidad una resolución de respaldo a Cuba, y que entre los 136 países que recientemente reclamaron el fin del bloqueo contra la isla, Namibia se contó con orgullo entre esas naciones. “Namibia y Cuba han sido inseparables”, afirmó, y evocó la unión entre el presidente fundador de Namibia, Sam Nujoma, y el comandante Fidel Castro, una relación que definió como “inseparable”.

“Como sabemos, falleció en 2016, y apenas una década antes de cumplir los 100. Fidel Castro fue una figura monumental que en muchos sentidos dio forma al mundo que conocemos hoy”, señaló el primer ministro.

“Resistió pruebas enormes, su liderazgo transformó la realidad social y económica de Cuba de manera insospechada. Convirtió lo imposible en posible”, agregó.

“Fidel es Fidel”, repitió el representante namibio, enfatizando la condición del líder cubano como “un símbolo de la solidaridad internacional, un emblema del patriotismo” que “encarnó un coraje y una determinación sin igual”.

“Para nosotros en Namibia, el comandante Fidel Castro es un héroe consagrado. Hoy nadie puede hablar de la libertad en África Austral sin mencionar a Cuba”.

El discurso se detuvo entonces en el capítulo más emotivo: la participación cubana en la lucha por la independencia de Namibia y el fin del apartheid en Sudáfrica. “Se narran historias cargadas de memoria viva de combatientes internacionalistas de Cuba que lucharon hombro a hombro con namibianos y angolanos bajo la dirección de la SWAPO”, relató. “El objetivo era salvar la independencia de Angola y garantizar que SWAPO tuviese una posición fuerte para garantizar la lucha armada”.

El orador recordó el inicio del camino heroico con la Operación Carlota en 1975, nombrada así en honor a una mujer africana excepcional que, siendo esclava, luchó contra la opresión colonial en Cuba.

“La Operación Carlota duró 6 años, 16 años”, señaló, y subrayó que aquellas batallas heroicas resultaron en la independencia de Namibia en 1990. Pero el impacto fue aún mayor: “Esas batallas, como Sam Nujoma confirmara, también permitieron el fin del apartheid en 1994, que llevó al gobierno a Nelson Mandela y al Congreso Nacional Africano, el primer gobierno negro en Sudáfrica, y Cuba hizo eso posible”.

El enviado namibio dedicó un espacio especial a la Batalla de Cuito Cuanavale, descrita como “la última fase de la Operación Carlota", que“destrozó el mito militar de la Sudáfrica del apartheid”. “Hoy, la Operación Carlota ocupa una página honorable, limpia y brillante en la historia de la solidaridad entre los pueblos y en la historia del internacionalismo", afirmó. Y concluyó con una frase que resonó con fuerza entre los presentes: “Cuito Cuanavale es la llama eterna que nunca morirá”.

El representante cerró su intervención destacando el vínculo de solidaridad entre ambos pueblos: “Puede estar a más de 11 000 km de distancia, pero para nosotros en Namibia ese vínculo de solidaridad entre nuestras naciones es inseparable”.

“La dignidad no puede ser bloqueada”: Walter Baier

“Hoy celebramos la vida y el legado de Fidel Castro, un revolucionario, un estadista, un internacionalista, un hombre que cambió la historia”, afirmó Walter Baier, presidente del Partido de la Izquierda Europea (PIE), quien evocó el impacto que la victoria de la Revolución Cubana tuvo en su generación.

“Para mi generación, la victoria de la Revolución Cubana fue más que un acontecimiento político. Cambió la historia, acabó con ese mito de que la dignidad no puede ser puesta a la oposición”, expresó, refiriéndose a la lección de que el pueblo puede cambiar la historia y que las ideas son más importantes que el poder militar.

El dirigente europeo recordó que, durante más de 60 años, Cuba ha defendido su soberanía, ha enfrentado la invasión de Estados Unidos, el sabotaje, el terrorismo y ha soportado un bloqueo económico que calificó como “un cerco energético, una persecución financiera y sanciones extraterritoriales”.

“Muchos creían que el pueblo cubano se rendiría, que abandonaría sus principios. Estaban equivocados, porque el pueblo cubano nunca se rindió. Porque la dignidad no puede ser bloqueada. Porque la voluntad del pueblo cubano no podía quebrarse”, enfatizó.

“Es por eso que Cuba es respetada en todo el mundo. No porque sea el más grande país ni porque sea el más rico, sino porque ha defendido su dignidad”, subrayó Baier, quien añadió que, hoy más que nunca, Cuba necesita la solidaridad internacional.

“El bloqueo económico de Estados Unidos es un castigo colectivo, es una guerra económica, es un genocidio silencioso”, denunció y afirmó que, durante más de seis décadas, el imperio ha tratado de quebrar la voluntad del pueblo cubano y ha fracasado, “debido a la decisión de un pueblo orgulloso que es más fuerte que las sanciones. Porque la solidaridad es más fuerte que el armamento”.

“Esta lucha por Cuba no es solamente la lucha de Cuba. Es la lucha de todos los que creen en la soberanía nacional. Es la lucha de todos los que creen en el derecho internacional. Es la lucha de todos los que creen en que la paz es más fuerte que la guerra”, enfatizó.

Baier concluyó su discurso con un mensaje de unidad y esperanza. “En esta lucha, compañeros, la solidaridad es nuestro arma principal, nuestra motivación más importante. Fidel comprendió esto mejor que nadie. Sabía que las revoluciones se defienden con valor y también con ideas, con vocación, con cultura, con la solidaridad internacional”, afirmó.

“Su legado realmente no es un recuerdo, es una responsabilidad para todos nosotros: defender la paz, la justicia, la soberanía y defender la dignidad humana. Ese legado está en Cuba, vive en las Américas, vive en Asia, vive en África, vive en Europa, vive donde quiera que haya personas que se opongan a aceptar la injusticia, donde quiera que los trabajadores luchen por la libertad”.


martes, 14 de julio de 2026

Para qué sirve la embajada yanqui en La Habana

¿Para qué sirve realmente la embajada de EE.UU. en Cuba? Desde 1977, esta misión viola la Convención de Viena con espionaje, reclutamiento de cubanos y programas subversivos como "Hacia una Cuba Libre". Análisis de Mike Hammer y la injerencia yanqui.

Razones de Cuba
 

 
Para qué sirve la embajada yanqui en La Habana


Desde el 1ro de septiembre de 1977 cuando abrió la Sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, después que rompieran relaciones diplomáticas el 3 de enero de 1961, esa misión no ha dejado de violar la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas aprobada el 18 de abril de 1961, situación denunciada por el gobierno cubano reiteradamente.

Sus locales han acogido a cientos de oficiales de la CIA y otras agencias de inteligencia para socavar a la Revolución cubana, reclutando a decenas de cubanos como espías a su servicio y la organización de una contrarrevolución mercenaria para ejecutar acciones que pudieran desestabilizar el orden interno de Cuba.

Esto viola el artículo 41-1 de dicha Convención que expone claramente:

[…] todas las personas que gocen de privilegios e inmunidades deberán respetar las leyes y reglamentos del Estado receptor y no inmiscuirse en los asuntos internos de ese Estado.

Artículo 41-3: Los locales de la misión no deben ser utilizados de manera incompatible con las funciones de la misión, tal como están enunciados en la presente Convención, en otras normas del derecho internacional general o en los acuerdos particulares que estén en vigor entre el Estado acreditante y el Estado receptor.

En 1987 Cuba, después de incontables llamados de atención, se vio obligada a denunciar el accionar de decenas de oficiales CIA con fachada de diplomáticos en esa misión diplomática. En esos años y los posteriores, la sede de Estados Unidos inauguró tres centros ilegales para preparar a las organizaciones contrarrevolucionarias internas, muchas de ellas denunciadas por la televisión nacional.

Sus representantes ejecutaron todo tipo de provocaciones con sus actos violatorios de la Convención de Viena, incluso después del restablecimiento de relaciones diplomáticas, situación que continúa haciendo Mike Hammer, actual Encargado de Negocios.

Precisamente Hammer aprovecha las facilidades que le brinda la cancillería cubana para visitar la Isla, entrevistándose con los elementos contrarrevolucionarios y buscar información del impacto que tienen en el pueblo las medidas de guerra económica, recrudecidas por el actual Secretario de Estado, Marco Rubio, lo que le permite al gobierno yanqui incrementarlas para provocar estallidos sociales.

Una de sus actividades más recientes es la convocatoria para que los cubanos escriban a la embajada y expongan sus opiniones sobre la libertad, a fin de publicarlas el 4 de julio bajo el pretexto de celebrase el 250 aniversario de la independencia estadounidense.

Igualmente, la embajada rindió un homenaje a determinados artistas de origen cubano radicados en Estados Unidos con posiciones contra la Revolución, como es el caso de Willy Chirino y Gloria Estefan, en el contexto del 250 aniversario. Sin lugar a dudas, es una actividad de subversión política alejada del fomento de las relaciones bilaterales.

Otro ejemplo es el lanzamiento del programa de subvenciones denominado “Hacia una Cuba Libre y Próspera”.

A tal punto llega la provocación contra Cuba de esa misión diplomática, que ahora pretenden irrespetuosamente manipular el ideario de José Martí, apóstol de la independencia de Cuba, al vincularlo a los supuestos valores que busca promover ese programa subversivo, según ellos, como “la libertad de expresión, el acceso a información imparcial y la prosperidad individual sin intervención del gobierno”.

Dicho programa contempla dos metas prioritarias:

La primera: “Con Libertad y Justicia para Todos”, dirigida a miembros de la sociedad civil, líderes de opinión, académicos, artistas y periodistas independientes que promuevan la libertad de expresión y el acceso a información imparcial.

La segunda: “La búsqueda de la felicidad”, para los pequeños emprendedores independientes y proyectos que demuestren que “la prosperidad individual no debe verse obstaculizada por ninguna intervención innecesaria de gobiernos o instituciones”.

Como aspecto probatorio de la injerencia en los asuntos internos de Cuba, es que todos los proyectos deben incluir obligatoriamente un elemento que “promueva la comprensión de los valores, la cultura y las perspectivas de Estados Unidos” y sin ese componente las propuestas enviadas no serán elegibles.

Paralelamente, el Encargado de Negocios y su segundoRoy Perrin, llevan a cabo visitas a Miami, donde se reúnen con el mal llamado “exilio cubano”, en la Fundación Nacional Cubano Americana conformado actualmente por hijos y nietos de los asesinos y testaferros del dictador Fulgencio Batista, mercenarios de la derrotada invasión por Bahía de Cochinos y miembros de organizaciones terroristas que participaron en acciones contra el pueblo cubano y viven con total impunidad en Estados Unidos, bajo el argumento de escuchar de primera mano sus experiencias, aspiraciones y preocupaciones sobre el futuro de la isla.

Dos días antes, el 26 de junio 2026, Perrin sostuvo una reunión de trabajo con el teniente general Evan Pettus, comandante adjunto del Comando Sur de EE.UU. para tratar el tema de Cuba, algo bien sospechoso a partir del recrudecimiento económico y las amenazas públicas del presidente Donald Trump, de tener planes para atacar militarmente a la Isla.

Perrin Ingresó al Servicio Exterior en 1999, fue Director Adjunto de la Oficina de Asuntos de Centroamérica en Washington; prestó servicio en Costa Rica, China Venezuela, Tailandia, Honduras y en el Centro de Operaciones del Departamento de Estado.

En la práctica la embajada yanqui en La Habana es un centro de subversión política y espionaje, bajo la fachada de ser la embajada de Estados Unidos en Cuba y reconocen públicamente que el jefe de esa misión Mike Hammer, desde su llegada a La Habana en noviembre de 2024, se ha dedicado a “impulsar la llamada diplomacia de calle, que busca conectar directamente con la sociedad civil cubana dentro y fuera de la Isla”.

En enero de 2025, Hammer se reunió con el almirante Alvin Holsey, entonces jefe del Comando Sur en Florida, donde analizaron la situación interna cubana. En mayo de este 2026 Hammer participó junto al secretario de Estado Marco Rubio y el general Donovan en la sede del Comando Sur, en una conferencia calificada de “clave” para el futuro de Cuba.

En declaraciones oficiales, el Comando Sur calificó al gobierno de Cuba como “un elemento corrosivo en América Latina” y reveló sus tres prioridades: defender la embajada en La Habana, proteger su base naval en Guantánamo y responder ante una eventual migración masiva.

Para no dejar dudas de la actividad subversiva de Hammer, basta con señalar que después de haber participado en durante una gala en Miami, declaró que “el cambio se avecina y llegará este año 2026.

Harán falta más elementos para que Cuba le aplique el artículo 9-1 de la Convención de Viena, donde se establece:

“El Estado receptor podrá en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión, comunicar al Estado acreditante que el jefe u otro miembro del personal diplomático de la misión es persona non grata…”

Ni el encargado de Negocios ni su segundo hacen nada por favorecer las relaciones entre su gobierno y el de Cuba. El presidente de Estados Unidos y su secretario de Estado, han incluido en listas espurias a los principales dirigentes cubanos y amenazan con secuestrar al general de ejército Raúl Castro y al presidente Díaz Canel, pisoteando toda conducta diplomática contempladas en las normas internacionales y refuerzan las medidas de guerra económica con el bloqueo petrolero.

Cuba estuvo sin relaciones diplomáticas desde el 3 de enero de 1961 hasta septiembre de 1977 y no pasó nada que afectara la vida en el país. Desde la apertura de la Sección de Intereses, se recrudecieron los actos terroristas y las guerras económicas, biológicas, más los programas subversivos incrementados con el empleo de las tecnologías de la informática y las comunicaciones.

Entonces, ¿Cuál es el beneficio de mantener relaciones con un país que desea acabar con el pueblo cubano?

Razón tuvo José Martí al afirmar:

“Abrir la casa a nuestros enemigos es darnos a ellos y no librarnos de ellos”.

sábado, 13 de junio de 2026

¿Hijos de Maceo?



El nacimiento hace 145 años de Antonio Maceo Marryat abrió un capítulo poco conocido y controversial en la vida de su padre, cuyo nombre terminó sumido en una saga de especulaciones sobre su descendencia.
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Bajo un titular grandilocuente, en junio de 1951, la revista Bohemia divulgó un texto y una decena de fotos de un hombre mayor que aparecía en todas fumando tabaco y tomando café. Aunque daba una filiación más cercana a Mamá Inés, diestra en pecho, juraba ser “el auténtico hijo” de Antonio Maceo, héroe de la historia cubana.

Gregorio Bustamante Maceo, que así se presentó el susodicho, había arribado a La Habana en mayo invitado por tres periodistas. Fue general en Honduras, pero llegó desde El Salvador, donde se había establecido años antes y servía como coronel del ejército. “Vine a cumplir con el más caro deseo de mi vida: visitar la tierra de mi padre, cuadrarme en silencio ante su tumba del Cacahual y donar su espada al Museo de Santiago de Cuba […] No quiero nada para mí. Si el gobierno me ofrece la pensión a que tengo derecho por mi personalidad bien probada, la repartiré entre mis parientes pobres, que suman muchos”, declaraba en exclusiva.
Playase islas


En 1951, Bohemia mostraba al “Maceo hondureño” fumando tabaco y tomando café.

A los 79 años, el coronel Gregorio Bustamante no tenía un pelo de tonto; ni ninguno, era calvo. Con cara de “hijo digno y agradecido” explicaba que su madre, doña Pastora Bustamante, había conocido a Maceo “en 1870, cuando él fue a Honduras formando parte de una comisión reservada del Ejército Libertador”.

“Conocí a mi padre once años después, en 1882, cuando regresó a Honduras […] Mi padre, tan pronto llegó, quiso verme. Fue a entrevistarse con mi madre, pero ella no le recibió. No obstante, se comunicó conmigo, por mediación de un gran amigo suyo y de la familia Bustamante, el general Longino Sánchez, quien me llevó a su presencia. Aún recuerdo la escena… Estaba mi padre sentado frente a una mesa, escribiendo una carta al general Máximo Gómez, cuando, al verme entrar, vino hacia mí y me besó y abrazó, reconociéndome como su hijo”, relataba con el rostro enmascarado por una cortina de humo.

Cuando Antonio Maceo salió de Honduras, jamás volvió a verlo; pero todavía se vanagloriaba de que: “¡Mi padre jamás me olvidó! Siempre se preocupó por mí, aun contra la negativa de mi madre y mis abuelos. Mi pobre madre, aunque lo idolatraba, siempre se dejó guiar por los consejos de sus padres, españoles de rancio abolengo, que nunca le perdonaron el haber tenido un hijo con un negro”. Añadía que el 26 de noviembre de 1894 el Titán le envió un retrato autografiado y que se mantuvo girándole dinero “hasta un mes antes de la fecha de su muerte”.

Por si no bastaran las sensacionales confidencias, afirmaba poseer otras pruebas de parentesco. Además, lo acompañaba Marcos Romero Maceo, hijo de Dominga Maceo y quien le daba trato de primo. En La Habana, donde se hospedó en el hotel Siboney, Bustamante extendió la visita a diez días, mas no fue centro de atención social ni del reconocimiento oficial que perseguía. Desde la época del gobierno de Federico Laredo Brú (1936-1940), cuando se dio a conocer y se hicieron las primeras gestiones para que viajara a Cuba, el autodenominado hijo hondureño de Maceo había sido impugnado y tildado de farsante por un tal Antonio Maceo Marryat.

Hijo único

Tras finalizar la Guerra de los Diez Años, partió Maceo rumbo a la vecina Jamaica, donde se radicó con María Cabrales, su esposa desde hacía doce años. En Kingston, el estado de salud de María llegó a ser tan delicado entre marzo y abril de 1881 que requirió serias atenciones. En mayo se restablecía, y casualmente a finales de ese mes llegó al mundo y al ámbito familiar un bebé producto de una intimidad de Antonio con la jamaicana Amelia Marryat. La relación extraconyugal no gustó a la matrona Mariana, y menos a la Cabrales, que debió sentirlo como una espina clavada. A pesar de ello, siguió fiel al esposo hasta el final.

Esbozando un perfil de Maceo en su laberinto, el biógrafo José Luciano Franco describió —en Apuntes para una historia de su vida— que el año previo al nacimiento del hijo, el Titán pasó contrariedades internas. “Otras preocupaciones de índole sentimental, plenamente llenaban sus horas de incertidumbres dolorosas. Por un lado, su María, la compañera abnegada y valiente de los años más duros y crueles, estaba muy enferma. Las inquietantes emociones de los últimos meses habían minado fuertemente su fortaleza de acero. Por otro lado, Amelia Marryat, la madamita seductora de la calle Princesa, a quien visitaba diariamente en compañía de Justo Solórzano, amigo y confidente de aquellos amores, llevaba en las entrañas un hijo suyo”.


El general Antonio y su esposa María Cabrales alrededor de la fecha en que nació el hijo de Jamaica. Foto: Archivo del autor.

Apremiado de dinero, Maceo llegó a empeñar sus prendas para cubrir los gastos inesperados. En su encrucijada personal, Antonio no solo reconoció y dio su apellido en el bautizo al recién nacido, sino que siempre se preocupó y ocupó con desvelo por su crecimiento. Por consejos de Gómez, decidió Maceo probar suerte en Honduras. Antes de partir, al mes del alumbramiento, recomendó velar por el retoño a su amigo y confidente Eusebio Hernández. En carta del 16 de septiembre, este contestaba a su inquietud: “María y la familia bien, también lo está el amiguito”. Poco después, el 19 de octubre, el médico daba nuevo parte: “María bien, y bien el chiquitín amigo, que hace poco tuvo un catarrito”.

Aun desde la distancia, el progenitor mantuvo su asistencia económica al pequeño y la madre. Así lo evidencia la carta que el 31 de julio de 1882 le remitió Javier Calvar, comerciante establecido en Costa Rica y hermano del general Titá Calvar, explicándole: “La última remesa de dinero que le hice a Antoñito, fue por vía de N. York, porque no me fue posible conseguir aquí ninguna clase de oro conveniente para Jamaica”.

Dos meses más tarde, en octubre de 1882, Maceo se dirigía en tono penitente a José Francisco Pérez, miembro de la Junta Revolucionaria Cubana en Jamaica: “Por un giro que hace nuestro amigo Don Juan Palma, recibirá U. veinte libras esterlinas que me hará el favor de entregar a Miss Amalia Marryat, madre de un chico que tengo en Kingston, a quien escribo con esta fecha. Esto es un asunto no el más adecuado para U., pero como estoy seguro que U. mejor que otro podrá apreciar mi situación respecto de un hijo, no he dudado recomendar a U. el asunto que me ocupa, pues a la vez que forme un juicio desfavorable hará otro que disculpe en algo mi conducta”. Fue un hombre que supo encarar las consecuencias de sus actos.

Viajes a Cuba

En 1891 se pierde misteriosamente el rastro de Amelia Marryat. Existen sospechas de que falleció por esa fecha. Entonces el general Antonio, que había fundado colonia en Costa Rica, mandó llamar a Toño —así le decía— para internarlo en un colegio de Cartago. El 7 de noviembre de 1893 le citaba: “Querido hijo: Hace poco que llegué a esta y no he tenido el gusto de verte. Pide, pues, permiso al director para abrazarte y para que lleves la paga de las mensualidades pendientes de arreglo. Tu padre que desea verte”. Compartieron cercanías hasta 1895.

Al partir a la guerra, dejó instrucciones para que su hermano Marcos y su amigo Alejandro González (Gonzalito) se hicieran responsables del muchacho, retornado a Jamaica. El 23 de agosto, ya desde el campamento mambí La Mejorana, el lugarteniente escribía a Gonzalito: “Con Manuel Arango, de Santiago de Cuba, le remito 300 pesos, con los cuales de acuerdo con Marcos mi hermano, ayudarán U. y él a la educación de Antonio mi hijo, poniéndolo interno en un colegio o pagando personas que se encarguen de seguir su enseñanza”.


A pesar de su situación precaria, Marcos Maceo se esforzó por cuidar a su sobrino tras la muerte del padre. Foto: Archivo del autor.

En nombre del padre

Muerto el padre en la tragedia de San Pedro, el delegado del Partido Revolucionario Cubano, Estrada Palma, asumió garantizar la continuidad de estudios del joven Maceo Marryat en el colegio de Kingston, ya que su tío Marcos carecía de recursos. Luego facilitó su traslado a Nueva York, en septiembre de 1899. En carta al general Lacret Morlot, el hoy malmirado Don Tomás comentó sobre la tutela del huérfano: “Yo he pensado como Ud., que la circunstancia de no ser Antonio hijo legítimo del General no es motivo de ningún modo, para que dejemos de prestarle toda la ayuda posible de igual manera que lo haría su padre, estando vivo”.

Playas e islas

Así lo aquilataba Manuel Márquez Sterling en El Fígaro el 13 de abril de 1902: “Estrada Palma ha sido el educador del hijo de Antonio Maceo, un gallardo joven que parece llamado a perpetuar la fortaleza de su familia heroica”. Cuando Estrada Palma fue elegido presidente se había anunciado que lo traería consigo, “como quien trae una enseña revolucionaria”; no obstante, el chico quedó en Estados Unidos. “Pero él vendrá a Cuba, tarde o temprano, y visitará el campo en donde palpita la gloria de su padre”, subrayó el célebre periodista en palabras proféticas.

Una vez graduado en la Universidad de Cornell, el ingeniero Antoñito pasó a vivir en La Habana junto a su esposa Alicia Mackle. La prensa lo describió como alto, de simpática figura, rostro bondadoso e inteligente, que guardaba en sus ojos algo de la mirada de su antecesor. Cuando el veterano Miró Argenter lo tuvo delante exclamó: “¡Eres el vivo retrato de tu padre!”.

Sin embargo, con su estilo y acento de yanqui aclimatado, Maceo Marryat no la tuvo fácil para abrirse camino en Cuba. De poco le valió su apellido. Ejerció un puesto provisional en la Secretaría de Obras Públicas y casi por caridad el presidente Menocal le cedió en 1918 una casa en usufructo. Allí nació su hijo Antonio Jaime Maceo Mackle, que fue prestigioso cirujano y subsecretario de Salubridad en el gobierno de Prío. Su nieto Antonio Maceo Masqué —o sea, el bisnieto del Titán— integraría la Brigada 2506.

Antonio Maceo Marryat, quien trascendió como único hijo genuino del héroe de Baraguá, no heredó tales bríos y pasó con más penas que glorias. A la sombra del apellido formidable, vivió luchando contra los usurpadores de linaje y contra los que ponían su sangre en tela de juicio. Murió enfermo el 4 de diciembre de 1952 y fue inhumado en el Cementerio de Colón.

Notas de prensa informando el fallecimiento de Maceo Marryat a finales de 1952. Foto: Tomada de Opus Habana, no.2/2005.

¿Otros Maceo?

Concluida la gesta independentista, apareció más de un pícaro haciéndose pasar por heredero postizo de Antonio Maceo para asegurarse una pensión vitalicia. El general Silverio Sánchez Figueras, de carácter arrojado y edecán de Maceo en la primera gesta libertaria, la emigración en Centroamérica, la goleta Honor, la invasión y la campaña de Pinar del Río, salía al paso en carta abierta al director de El Cubano Libre de Santiago de Cuba, el 20 de octubre de 1899:

“Para que el público sepa la verdad y no se explote su buena fe, me conceptúo obligado a hacer constar que: el Santiago Maceo —supuesto hijo del gran caudillo de la Revolución Cubana, Antonio Maceo— que anda dando conferencias por Minneapolis no es hijo del gran General, ni de ninguno de sus hermanos, ni es, mucho menos, el modestísimo joven nombrado Antonio Maceo […] sino un impostor como otro llamado Ramón Ahumada, que ha dado en la manía de explotar a los admiradores de los Maceo, unas veces dándose a conocer como hijo de Antonio y otras de José”.

El debate sobre los sucesores de esa estirpe ha sido una saga de especulaciones. Durante largo tiempo se habló de que Antonio Maceo y María Cabrales habían tenido dos hijos —a los que incluso la leyenda nombró María de la Caridad y José Antonio— que murieron muy pequeños, víctimas de los rigores y enfermedades de la manigua.

En época más reciente, los investigadores asumieron —algunos desdiciendo en segunda edición el mito publicado en la primera— que el matrimonio santiaguero no dejó descendencia. Llegaron a esa conclusión después de remover archivos sin que surgieran las partidas de bautismo ni el menor indicio fiable. También porque así lo apostilló la propia María en su testamento.

Francamente desmentido

Volviendo al principio, vale exponer que a raíz de las públicas manifestaciones del coronel Gregorio Bustamente, el doctor Benigno Souza, Académico de Número de la Academia de Historia de Cuba, exigió a la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales que se pronunciara sobre los lazos parentales afirmados por el viajero. La institución designó a su vicepresidente, José Luciano Franco, para que, atendiendo a todos los puntos de vista y antecedentes del caso, presentara un informe esclarecedor sobre la polémica. De ese empeño germinó La verdad histórica sobre la descendencia de Antonio Maceo (1951).


El desmentido de José Luciano Franco apareció en el número 47 de los Cuadernos de Historia Habanera, serie que dirigía el historiador Roig de Leuchsenring.

Pequeños grandes detalles delataban la fragilidad de la fantasía. El presunto descendiente indicaba haber nacido el 26 de noviembre de 1871, fruto de una aventura amorosa ocurrida “en 1870”. Si se hace un cálculo elemental de los meses que dura una gestación, el embarazo debió concebirse en febrero o marzo del mismo 1871. No cabría pensar que se produjo el año anterior. En ningún parte oficial, diario de campaña ni en su hoja de servicios, se ha hallado registro de que el entonces teniente coronel Antonio Maceo Grajales disfrutara de licencia o cumpliera diligencia en el exterior. Para la fecha señalada, el bravo guerrero batía el machete en la Campaña de Guantánamo. Solo salió al extranjero en mayo de 1878.

Además, Bustamante puso a Antonio como integrante de una supuesta comisión que viajó a entrevistarse con el presidente de Honduras, general José María Medina, “quien siempre estimó a mi padre”. Tampoco consta en documentación histórica que Maceo ni la República en Armas encabezada por Céspedes tuvieran relaciones formales con dicho caudillo.

Maceo llegó en julio de 1881 a suelo hondureño por el puerto de Amapala, costa del Pacífico. En septiembre lo nombraron general de división y, al siguiente año, comandante militar de Puerto Cortés y Omoa. En este último lugar conoció a varias personas, entre ellas un oficial de la guarnición apellidado Bustamante. En octubre de 1882 visitó la casa de este, y vio por vez primera a la señora Pastora Bustamante, madre de un niño de once años nombrado Gregorio. “Ella le retiene en Omoa más tiempo de lo que pensaba”, puntea José Luciano Franco.


Panel dedicado en la actualidad al hijo pródigo en el Museo Casa Natal de Antonio Maceo. Foto: Perfil de Facebook Patrimonio Cultural Santiago de Cuba.

Dado el idilio de su esposa con el mulato cubano, un celoso Bustamante empezó a calumniarlo a sus espaldas. De eso enteró a Maceo el coronel Manuel Romero en abril de 1884: “Entre otros particulares me recomendaba Ud. recuerdos para todos los oficiales, y entre ellos una demostración de deferencia para Bustamante; todo está cumplido, pero le advierto que este señor es algo engañoso y de procederes dañinos. Algo ha trascendido de él con respecto a Ud. que, si no le perjudica, tampoco le hace ningún favor”.

Basado en esos elementos, fue desmontada la falsedad de que Gregorio Bustamante pudiera ser hijo de Maceo. “Todo lo más, estirando un poco el concepto, hijastro, ya que es del dominio público en Honduras las relaciones íntimas de Pastora con Antonio”, acuñaba Franco.

Hasta el sol tiene manchas, sentenció Martí. Y lo que nadie puede tapar con un dedo es que, como opinó Benigno Souza: “Nuestros libertadores, quienes llevaron vida errante, a veces durante años, separados de su hogar, tuvieron a la fuerza que caer en deslices, con damas y mujeres, que fueron aves de paso en su vida”.

A veces, detrás de la coraza de un quimérico titán, sencillamente habita un hombre de carne y hueso, un padre de familia.

miércoles, 27 de mayo de 2026

Los medios de comunicación van a la guerra



Los medios van a la guerra, la preparan, la justifican y se la venden a su público. Medios cómplices, confabulados con el gran capital en contra de los pueblos.


Por José Ernesto Nováez Guerrero, Al Mayadeen

La guerra es un negocio muy lucrativo para algunos, incluyendo los grandes medios de comunicación. Sumamente famosa es la anécdota del magnate y padre de la prensa amarillista, William Randolph Hearst, el cual ante las quejas de su corresponsal en Cuba durante la Guerra Hispano-cubana de 1895-1895, respondió con un sucinto cable que decía: “Usted ponga las fotos que yo pongo la guerra”. Hearst quería que Estados Unidos interviniera en la guerra contra una muy debilitada España y asegurara el control de Cuba y otras posesiones estratégicas en el Caribe y el Pacífico. Adicionalmente, las noticias sobre la guerra vendían muchos periódicos.

Desde los orígenes del modelo mediático corporativo en Estados Unidos, los medios son una prolongación de la agenda imperialista del país. Históricamente su influencia ha sido usada para manufacturar el consenso en torno a guerras, invasiones y bombardeos. Ellos han fabricado y normalizado la imagen de Estados Unidos como “policía global”, con la potestad de intervenir en cualquier parte en cualquier momento, aunque siempre “en defensa de la democracia”, desde luego. Los medios dan la justificación moral al imperio y también la justificación material imprescindible para sus acciones.

En estos días de hostilidad recrudecida contra Cuba, cuando el cerco económico, militar y político parece estarse cerrando sobre la isla y la posibilidad cada vez más real de una agresión se dibuja en el horizonte cercano, los medios corporativos están jugando el mismo papel que han desempeñado históricamente: alentar el conflicto, falsear la realidad del adversario y justificar el imperio. En este contexto, puede resultar útil apuntar y someter a crítica algunas de sus narrativas contra la isla.

"Cuba es un estado fallido”

Muchos de estos medios en sus visiones sobre Cuba minimizan o desconocen el impacto real sobre la economía de un país pequeño como Cuba de décadas de bloqueo, recrudecido con saña desde la anterior administración Trump y particularmente en este segundo período con las Órdenes Ejecutivas del 29 de enero y el 1ro de mayo de 2026, las cuales han detenido totalmente el suministro de combustible externo a la isla y llevado a que varias empresas con una relación de larga data comiencen a retirarse del país por miedo a nuevas sanciones. En lugar de esto, el foco de esta narrativa es presentar la agobiante situación material por la cual atraviesa la isla como resultado únicamente de la ineficiencia del sistema comunista.

Se invisibilizan las acciones que está tomando el gobierno cubano para evitar, precisamente, el colapso de la sociedad. Desde la acelerada reconversión de la matriz de generación energética, pasando en apenas un año de generar solo el 3 por ciento de la energía con base solar a más de un 10 por ciento en la actualidad, hasta un mejor aprovechamiento de los limitados recursos naturales del país y medidas que permitan un mínimo de funcionamiento de los servicios básicos.

El ataque, tergiversación y caricaturización de los líderes cubanos forma parte de esta estrategia. El objetivo final es presentar todo el dolor del pueblo cubano como responsabilidad exclusiva de un gobierno ineficiente. En última instancia, el pueblo merece sufrir así por haber decidido apoyar un proyecto nacional contrario a los intereses de Estados Unidos.

“Cuba es una amenaza para Estados Unidos”

Al mismo tiempo que un “estado fallido”, Cuba es presentada como una grave amenaza a la seguridad nacional del gigante vecino norteño. Para demostrar cuán peligrosa es la isla, los medios corporativos no han dudado en apelar a todos los recursos en su arsenal. Se han reiterado viejas excusas, como las supuestas bases espías rusas y chinas en la isla, aunque ningún medio presenta la menor prueba al respecto. Se ha afirmado que Cuba forma parte de un entramado narcocriminal en la región y que usa precisamente el tráfico de drogas como arma contra los Estados Unidos.

El medio Axios, en una de las más creativas salidas de estos días, publicaba un artículo sensacionalista afirmando que la isla cuenta con “más de 300 drones de combate” y que planea usarlos contra la Base Naval de Guantánamo, la Base de Key West y embarcaciones norteamericanas. Las únicas pruebas de esto son supuestas “filtraciones” de fuentes de inteligencia norteamericanas. Los drones, para mayor peligro, son de origen ruso e iraní y Cuba ha estado recibiendo entrenamiento iraní en este tema.

Estas narrativas sirven para poner en un mismo saco a todos los enemigos de Estados Unidos, configurando en sus lectores la imagen de un “eje del mal” cuyos tentáculos se articulan en todas partes contra la “ciudad en la colina”, por usar la imagen reaganiana de Estados Unidos. Faltan en todas estas narrativas pruebas. Vistas incluso desde el punto de vista lógico no se sostienen. Pero al igual que otras muchas excusas fabricadas para agresiones del pasado, como las armas de destrucción masivas en Iraq o el Cartel de los Soles en Venezuela, basta con repetirlas hasta el cansancio para que una parte de la sociedad norteamericana crea en ellas y las élites las puedan invocar como justificación de sus acciones.

“La Revolución ya ha muerto”

Esta narrativa apunta a vaciar por completo de sentido la actual resistencia del pueblo cubano. Tampoco es nueva. Esta visión se hizo muy fuerte en espacios de ideología centrista durante los años de Obama y ahora ha vuelto a resurgir con mucha fuerza. La esencia es presentar la difícil situación material del país como prueba irrefutable del fin de la Revolución. Esta perspectiva desconoce los poderosos determinantes externos de la situación económica en el país y las conquistas que aún persisten y se han protegido con los escasos recursos disponibles. Desconoce las numerosas políticas de inclusión y derechos populares ganados en estos años.

Al pretender vaciar de sentido el proyecto, vacían de sentido también la defensa de la Patria y la soberanía. Así, presentan como provocaciones a los Estados Unidos afirmaciones tan elementales como la declaración de la voluntad de defendernos si somos agredidos o la reafirmación de nuestra soberanía exclusiva sobre nuestro espacio aéreo.

La mayor refutación de esta narrativa del fin de la Revolución la da el apoyo masivo del pueblo cubano. Apoyo que se ha reafirmado en numerosas oportunidades desde el 3 de enero de 2026. El pueblo acudió masivamente a despedir a los 32 combatientes cubanos caídos en Venezuela, asistió al acto en homenaje de estos héroes, asistió multitudinariamente a las celebraciones por el primero de mayo y al acto en apoyo al General de Ejército luego de la farsa del proceso judicial iniciado en su contra. Un pueblo que no crea en un proyecto no sale a las calles a defenderlo. Y si un pueblo cree en su proyecto ese proyecto está vivo, aunque los medios corporativos insistan en enterrarlo.

Por supuesto, estos apuntes no agotan la pluralidad de narrativas mediáticas contra Cuba. Pero sirven como un buen botón de muestra de cómo los medios van a la guerra, la preparan, la justifican y se la venden a su público. Medios cómplices, confabulados con el gran capital en contra de los pueblos.

domingo, 24 de mayo de 2026

Las avionetas de Castro, las lanchas de Trump y una repugnante doble vara de medir

 


Por Juan Torres, Catedrático español

Publicado en La Voz del Sur el 22 de mayo de 2026


El pasado 20 de mayo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra Raúl Castro por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. Una fecha, el día en que se conmemora la independencia de Cuba y cuando se está hablando de una intervención inminente en la isla, que cuesta creer que se eligiera por casualidad.

No voy a defender a Castro. Él mismo reconoció haber dado la orden del ataque que provocó la muerte de cuatro civiles, según todos los indicios, sobre aguas internacionales. Lo que quiero señalar en este artículo es que quien acusa también ha matado; a muchas más personas, con mayor impunidad y con menos pruebas que pudieran justificarlo.

Insisto, no trato de absolver a Castro. Simplemente me limito a poner de manifiesto que la acusación que ahora hace Estados Unidos no es un acto de justicia, sino político. Y convertir a la justicia en acción política es la forma más efectiva de desnaturalizarla y destruirla.

Lo que pasó y lo que no con las avionetas

El 24 de febrero de 1996, tres avionetas Cessna de la organización Hermanos al Rescate despegaron desde Florida, supuestamente, con su misión habitual de búsqueda de balseros cubanos sobre el mar. Alrededor de las 15,30 horas dos de las tres avionetas fueron derribadas por cazas cubanos, muriendo cuatro personas, como he dicho.

Cuba argumentó entonces, y sigue argumentando, que las avionetas habían violado su espacio aéreo y que actuó en legítima defensa. Sin embargo, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) determinó que los dos aviones fueron derribados entre nueve y diez millas náuticas fuera del espacio aéreo territorial cubano, y que Cuba no intentó comunicarse por radio con ellas antes de abrir fuego. Todo indicó que la orden de derribo fue dada por Raúl Castro, entonces ministro de las Fuerzas Armadas, pero también que nada de esto ocurrió en el vacío.

Cuba llevaba meses denunciando ante el Departamento de Estado y la OACI las constantes incursiones de estas avionetas en su espacio aéreo (más de veinticinco entre 1994 y 1996). Nadie actuó y las advertencias quedaron sin respuesta. Desde luego, esto no justifica el derribo de civiles desarmados en espacio internacional, pero forma parte de los hechos que debieran tenerse en cuenta.

Lo que ha ocurrido ahora con las lanchas

A partir del 2 de septiembre de 2025, la administración Trump inició una campaña de ataques militares contra embarcaciones en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico oriental argumentando que hacía frente al narcotráfico.

Según el seguimiento realizado por The New York Times, hasta el 20 de mayo de 2026 se habían llevado a cabo 57 ataques que han producido 193 muertes.

En ninguno de esos de esos ataques se han presentado pruebas de la presencia de drogas o armas a bordo. Incluso exfuncionarios antinarcóticos de Estados Unidos han señalado que las lanchas de los traficantes suelen llevar dos o tres personas y no once, para optimizar el espacio de la carga. Por esas razones, entre otras, diversas organizaciones internacionales, como Human Rights Watch, han calificado esos ataques de ejecuciones extrajudiciales ilegales, según lo establecido en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificado por Estados Unidos. Y diversos juristas han puesto igualmente de relieve que los ataques son ilegales según la propia legislación de ese país.

Los antecedentes de Estados Unidos

Las ejecuciones ilegales ordenadas por Trump no son las primeras que lleva a cabo Estados Unidos.

El 3 de julio de 1988, un crucero lanzamisiles estadounidense derribó un avión comercial de Iran Air en aguas territoriales iraníes. En él viajaban 274 pasajeros y 16 tripulantes, entre ellos 66 niños. El avión estaba claramente identificado como aeronave civil y volaba dentro de un corredor aéreo internacional comercial como tal. Estados Unidos no pidió disculpas. El vicepresidente George H. W. Bush declaró ante el Consejo de Seguridad de la ONU que su país no tenía nada de que arrepentirse y que nunca lo haría. El comandante del buque que derribó el avión de pasajeros no sólo no fue procesado por ello, sino que incluso recibió una medalla.

El 7 de mayo de 1999, aviones estadounidenses lanzaron cinco bombas de precisión sobre la embajada de China en Belgrado. Murieron tres periodistas chinos y veinte personas resultaron heridas. Como explicación oficial se dijo que fue un error, algo que China no creyó entonces y que todavía hoy se cuestiona.

A partir de 2001, Estados Unidos desarrolló un programa sistemático de ataques con drones sobre objetivos civiles en Pakistán, Yemen, Somalia y Libia. En todos los casos, sin que existiera una guerra formalmente declarada.

Desde que Obama asumió el poder, el 20 de enero de 2009, hasta que lo dejó, el 31 de diciembre de 2015, hubo 473 ataques selectivos "fuera de áreas con hostilidades activas". Todos ellos provocaron entre 2.372 y 2.581 muertes de "combatientes" y entre 64 y 116 muertes de "no combatientes", definidos por la inteligencia estadounidense como "individuos que no pueden ser el objetivo de ataques bajo la ley internacional". Sin embargo, la organización New America Foundation calcula que los drones estadounidenses mataron a unos 250 civiles en ese periodo, la Oficina de Periodismo de Investigación estimó que hasta 358 civiles murieron en esas operaciones y otras investigaciones elevan la cifra de bajas a cerca de 1.000 (Fuente de los datos aquí).

El 3 de octubre de 2015, un avión de combate de la Fuerza Aérea estadounidense bombardeó el hospital de Médicos Sin Fronteras (MsF) en Kunduz (Afganistán). Durante casi media hora, el edificio principal del hospital -que albergaba la unidad de cuidados intensivos, las salas de emergencia, el laboratorio, los rayos X, el departamento de pacientes ambulatorios, la sala de salud mental y fisioterapia- fue golpeado con precisión y repetidamente. Murieron 24 pacientes, 14 empleados de la organización y 4 cuidadores de pacientes. Según Médicos Sin Fronteras el ataque se produjo a pesar de que se habían compartido las coordenadas GPS del hospital con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, el Ministerio del Interior y Defensa afgano y el Ejército de Estados Unidos en Kabul. A pesar de esto último, Estados Unidos afirmó que se trató de un error y ni un solo militar fue procesado.

El 3 de enero de 2020, un dron estadounidense mató en Bagdad al general iraní Qasem Soleimani, comandante de la Guardia de la Revolución. La relatora especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, Agnès Callamard, concluyó que el ataque fue ilegal y arbitrario según el derecho internacional. Aunque Estados invocó legítima defensa, lo cierto es que nunca aportó prueba alguna que pudiera demostrar que el ataque era necesario para detener alguna amenaza.

Un balance desigual

Estados Unidos acusa a Castro por cuatro muertes en 1996 que no son poca cosa, desde luego.

Desconozco si es legal hacerlo después de 30 años. Lo que sí creo es que la Administración de Estados Unidos carece de legitimidad moral para acusar a Castro por la muerte de esas cuatro personas, cuando sobre ella pesa la responsabilidad de 190 ejecuciones ilegales, sólo en el último año y contando únicamente las producidas en los ataques a las lanchas. Ejecuciones que ha llevado a cabo sin juicio previo, sin pruebas, sin identificación de la mayoría de las víctimas, sin supervivientes que puedan testificar y destruyendo las embarcaciones para que nadie pudiera inspeccionarlas.

La diferencia entre ambos casos no es jurídica. Es de poder, porque se permite que la potencia imperial mate más sin que nadie pueda poner en cuestión lo que hace. Es política disfrazada de justicia, la forma más directa y efectiva de acabar con esta última.

La acusación de Trump y de su fiscalía es deleznable no porque Castro sea inocente, sino porque acusa quien aplica a otros una vara de medir que no está dispuesto a aplicarse a sí mismo. Es un doble rasero moralmente repugnante porque destruye la legitimidad del derecho y las normas, el único parapeto desde el que se puede frenar la barbarie y evitar que el crimen de los más fuertes quede impune.

No se trata de proteger a Castro o defender a Trump, ni al revés. Se trata de aplicar a todos la misma regla. La paz comienza cuando todos los estados se someten a la jurisdicción de tribunales internacionales independientes para los actos de violencia fuera de sus fronteras y cuando el derecho internacional deja de ser un arma que los poderosos usan contra los débiles para convertirse en un límite efectivo del poder de cualquiera -sea quien sea- que lo use ilegítimamente.

Sólo con principios se puede lograr que el mundo sea menos violento y complicado. Pero los principios que sólo se aplican a los enemigos son puro engaño y simple propaganda que tenemos la obligación de denunciar y combatir.

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