"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

domingo, 10 de marzo de 2013

Cuba, el trayecto a los ignoto (Parte VI. Formacion Bruta de Capital y Productividad)

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III.2  Índice de Equidad Social (IES).
El IDH tiene además otros indicadores que miden por ejemplo  el grado de desigualdad en cada país, aunque no forman parte de los principales. La sociedad socialista que pretendemos construir está en correspondencia con una sociedad que en todos y cada uno de sus ciudadanos participen de los bienes y servicios de la forma más equitativa posible como un derecho de una vida plena.
Índice de Equidad Social por países.
# IES
IDH
Países
Índice de Desarrollo Humano
Coeficiente Gini
Índice de Equidad Social
FBC vs PIB %
2011
-
IES
a
b
c
d
e
f
g
H
I
1953
0.55
1
1
Noruega
0.943
0.225
0.859
24.87
1958
0.55
2
14
Islandia
0.898
0.236
0.831
23.71
1986
0.22
3
10
Suecia
0.904
0.244
0.830
19.97
1989
0.25
4
3
Países Bajos
0.910
0.255
0.827
22.15
1990
0.22
5
16
Dinamarca
0.895
0.248
0.823
20.85
1995
0.55
6
21
Eslovenia
0.884
0.238
0.823
23.30
1996
0.39
7
22
Finlandia
0.882
0.258
0.812
23.83
1998
0.38
8
2
Australia
0.929
0.305
0.812
27.10
1999
0.40
9
19
Austria
0.885
0.263
0.811
24.46
2002
0.38
10
18
Bélgica
0.886
0.266
0.810
21.70
11
27
Republica Checa
0.865
0.249
0.808
27.16
12
9
Alemania
0.905
0.290
0.808
22.10
13
11
Suiza
0.903
0.296
0.803
18.63
14
25
Luxemburgo
0.867
0.279
0.794
21.00
15
15
Corea Republica de
0.897
0.310
0.794
21.37
16
6
Canadá
0.908
0.321
0.794
21.13
17
20
Francia
0.884
0.298
0.793
20.61
18
7
Irlanda
0.908
0.332
0.788
21.31
19
35
Eslovaquia
0.834
0.259
0.788
N.D
20
24
Italia
0.874
0.312
0.781
22.61
46
4
Estados Unidos
0.910
0.469
0.720
18.95
52
51
Cuba
0.776
0.380
0.698
11.64
87
128
Viet Nam
0.593
0.378
0.608
30.62
88
101
China
0.687
0.480
0.604
33.49
               
                Cuadro # 4 Elaboración propia IDH ONU. Banco Mundial y Wikipedia. En Cuba y Vietnam la Formación Bruta de Capital promedio      se tomaron los años 1990 -2011 cuando se disminuyó el comercio con la URSS. El resto de los países 1970- 2011.
Hasta hace muy poco en que el Presidente Raúl Castro criticó el igualitarismo, contábamos con unos fondos sociales de consumo donde sus habitantes tenían derechos iguales, independiente de nuestro origen, profesión o tenencia de riquezas y se mantienen en lo fundamental, pero se han suprimido otras. Hay  un indicador económico que es el llamado coeficiente Gini (CG)[1] que mide ese ideal, digamos socialista.
Paradójicamente la ONEI no realiza un cálculo sistemático del mismo, y la información fluye como en muchos otros indicadores esenciales e importantes, de profesionales externos que realizan “sus cálculos” siendo en ocasiones la única fuente de esa información.
En el Cuadro # 4 hemos introducido al IDH, el CG y realizamos un cálculo de un nuevo índice que llamamos a los efectos solo de este trabajo Índice de Equidad Social (IES)[2]que considera a los dos, con vistas  a obtener  qué países tienen mejor distribución entre sus ciudadanos, con todos los indicadores integrados.[3]
Así vemos en la columna c) el ranking por países del IES y en la d) el habitual IDH. Puede observarse como incide el CG en el nuevo indicador. Así EE.UU que ocupa el lugar 4 en el IDH desciende hasta el lugar 46 en el IES, se mantiene Noruega en primer lugar y se observan otros ascensos y descensos de países. Cuba desciende un lugar, y se constata que los 20 primeros lugares tienen además un coeficiente GINI más bajo que nuestro país.
En la triada de países con proyectos socialistas Cuba sigue ocupando el primer lugar.
Hay otros países que se encuentran mejor posicionado que nuestro país en este indicador IES y que no aparecen en el cuadro, ellos son: Chipre, Malta, Hungría, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes Unidos, Inglaterra, Japón, Estonia, Polonia, Israel, Barbados, Rumania, entre otros.
No es casual que se agregara la columna i) y solo como carácter informativo, es el promedio del Formación Bruta de Capital (FBC) en los últimos 40 años de estos países, y excepto Suecia, Suiza y Estados Unidos que están muy próximos al 20 %, todos los demás cumplen con el requisito de tener tasas de 20- 30 %, como condición de su desarrollo económico- social.
Sin embargo, tener  tasas de FBC altas no son condición necesaria y suficiente. Como ya explicamos hay países que cumplen esos requisitos y no tienen tampoco un desarrollo alto entre ellos Lesotho, Gabón, Argelia, Tailandia, Mongolia, Granada, Honduras, Nicaragua, Siria, Egipto, entre otros, incluso Cuba entre 1970- 1991 su FBC es del 25.22 % como promedio.
El gráfico # 8, como complemento a lo expuesto, refleja el comportamiento de los últimos cuarenta años de la FBC de países seleccionados, incluye un promedio mundial en una de las curvas. Cuba no solo presenta las tasas más bajas a partir de 1990, sino que están muy por debajo de China y Viet-Nam y eso explica en parte, el comportamiento de sus economías y como China ha pasado a ser, por su tamaño económico, el segundo lugar mundial con altas tasas de crecimiento anual de su economía.
Otro aspecto a señalar es que en ese grafico solo EE:UU y Cuba están por debajo de la media mundial a partir de 1994. Cuba además como país bloqueado, con errores persistentes e insuficiencias en su modelo económico  que no logra alcanzar la ruta del desarrollo económico sustentable, está en un nivel inferior.


Gráfico # 8  Elaboración propia Datos Banco Mundial.
El resumen económico de lo señalado se refleja igualmente en el indicador de productividad por trabajador por hora por países, entre los líderes del mundo,  podemos ver cuán distante esta Cuba en el gráfico # 9 en este importante y determinante indicador. Si tenemos en cuenta el mencionado factor tiempo, vemos que nuestra creación de riquezas es mucho menor. Este indicador es determinante en cualquier economía.
El IES demuestra que hay países que han alcanzado niveles altos de desarrollo con una aceptable equidad social sin proponerse la construcción del socialismo como objetivo.
Cuba que persiguió y persigue tanto la igualdad y el desarrollo del individuo, exhibe hoy en día menos igualdad y menos desarrollo que muchos de esos países, lo que es una lección que no debemos obviar ni pasar por alto. Estos países no son socialistas, pero surgen dos preguntas que solo vamos a formularlas ¿Estará Noruega[4] en una etapa pre- socialista? Y finalmente aunque resulte paradójico y desconcertante ¿Qué es Socialismo entonces?.
Al mismo tiempo hay que decir, que Cuba tiene todas las condiciones para alcanzar esas metas económicas- sociales, con un socialismo sustentable para el bien de todos y cada uno de sus habitantes como no lo puede hacer otro sistema porque tiene al ser humano fruto de esta obra, aun imperfecta, que ha sido la revolución. Y porque el sistema socialista se propone como ningún otro, alcanzar el desarrollo multilateral del ser humano como objetivo supremo.


      Grafico # 9  Elaboración propia Datos Banco Mundial, ONEI.
(Continuará)



[1] Según Wikipedia “Normalmente se utiliza para medir la desigualdad en los ingresos, dentro de un país, pero puede utilizarse para medir cualquier forma de distribución desigual. El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno).
[2] Se integran Salud, Educación, riqueza por habitantes a la menor desigualdad, es decir el objetivo de igualdad y desarrollo del ser humano SOCIALISTA.
[3] El Informe de Desarrollo Humano agrega otros indicadores no oficiales  para otros cálculos de Desigualdad, Pobreza, Genero y Sostenibilidad pero no  todos los países lo  informan y no permite una comparación entre países,  por lo que realizamos un cálculo adicional con la información que obtuvimos del Coeficiente GINI por países con otras fuentes.
[4] Ver Anexo # 2 sobre el debate actual del modelo nórdico.

sábado, 9 de marzo de 2013

China apunta a un crecimiento más equilibrado .

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China se ha trazado una meta de crecimiento de 7,5% para este año, una señal de que el nuevo gobierno prefiere una economía más diversificada e impulsada por el consumo interno, que un crecimiento desenfrenado sostenido por las exportaciones.
Las ambiciones de una expansión más moderada llegan después de décadas de crecimientos de 10% o más y son una parte central de los planes de los nuevos líderes del país.
"Debemos hacer que el crecimiento de la demanda interna sea nuestra estrategia de expansión nacional a largo plazo", dijo Wen Jiabao en su último discurso como primer ministro ante el Congreso tras 10 años en el poder. La clave para ese cambio, agregó, es "elevar la capacidad de consumo de las personas".
imageEl mayor reto para Beijing es hacer que la economía deje de depender de la inversión y las exportaciones al tiempo que fortalece el papel del consumo interno, todo mientras pone en marcha reformas dolorosas para reequilibrar el modelo económico del país.
El Ministerio de Finanzas anunció recientemente que prevé que el déficit presupuestario alcance los 1,2 billones (millones de millones) de yuanes (US$192.800 millones) en 2013, o cerca de 2% del Producto Interno Bruto, a medida que Beijing flexibiliza su gasto en un esfuerzo por darles a los consumidores mayor peso.
"Necesitamos mantener una política fiscal proactiva, profundizar la reforma de los sistemas tributario y poner en marcha un ajuste de la distribución del ingreso nacional", dijo el ministerio en un informe que acompañó el anuncio.
El gobierno se ha impuesto una meta de inflación de 3,5% desde 4% en 2012, una señal de que quiere poner un límite al alza de los precios.
China está elevando su gasto en varios frentes, incluido defensa nacional y seguridad interna. Gran parte del gasto se destinará también a programas sociales que podrían ayudar a equilibrar la riqueza y beneficiar a los consumidores.
En la base de todo ello está un ambicioso plan para elevar el ingreso de los hogares y asegurar una distribución más equitativa del patrimonio nacional. Una parte importante del plan en un sistema de bienestar social, especialmente gasto en salud y pensiones.
El gobierno también se ha comprometido a la integración de más de 200 millones de trabajadores migrantes de China en el sistema público de prestaciones sociales y protecciones más fuertes a los derechos de tierras de los agricultores.
La meta de crecimiento preserva el objetivo de una expansión estable impuesta el año pasado y no es un pronóstico; China usualmente excede sus metas. El año pasado creció 7,8%.
Lo que está por verse ahora es si el nuevo presidente, Xi Jinping, irá más allá de la retórica para hacer cambios difíciles necesarios para elevar el ingreso de los hogares e impulsar el consumo.
Los detalles sobre el cronograma y la implementación de las reformas siguen siendo vagos. Y preguntas cruciales sobre cómo los gobiernos locales con poco dinero pagarán por los cambios siguen sin ser contestadas. Algunos analistas aguardan que una importante asamblea del Partido Comunista programada para octubre responda las dudas.
Un sector inmobiliario con señales de burbuja ha sido uno de los elementos clave del crecimiento desproporcionado de China. Precios de propiedades al alza provocaron un exceso de inversiones en bienes raíces al tiempo que limitó el gasto de las familias que se esfuerzan por ahorrar para acceder a casa propia. A los líderes del país incluso les preocupa que se creen fricciones sociales debido a que las viviendas no están al alcance de todos.
Los renovados controles para atenuar el crecimiento en el sector inmobiliario, un importante catalizador de la expansión económica, sugieren que el gobierno está preparado para salvaguardar los avances alcanzados en tres años de promoción de viviendas asequibles para la clase media, aun si esto afecta la proyección de crecimiento.
Como medidas para contener una burbuja inmobiliaria, el gobierno ha anunciado que reforzará los controles sobre quién puede comprar una casa y presionará a los bancos para que eleven las cuotas iniciales y las tasas de interés sobre hipotecas de residencias secundarias en algunas ciudades.
Los ajustes repetitivos han resultado en una estabilizacion de los precios. Pero en los últimos meses, los precios de casas en las principales ciudades de China han vuelto a subir a niveles alarmantes. El precio promedio de una propiedad en Shanghai, por ejemplo, aumentó 41% interanual en los dos primeros meses del año.
"El gobierno no ha podido romper con el ciclo de expectativas con aumentos de precios. Alguien tendrá que salir lastimado para que la gente se convenza de que la propiedad en China no es una apuesta segura", dijo Mark Williams, economista para China de Capital Economics.
Las medidas para contener el costo de la vivienda desde abril de 2010 han dejado al gobierno central en una encrucijada con urbanizadores, gobiernos locales y especuladores, todos con interés en que los precios de la vivienda sigan creciendo.
Los esfuerzos de los líderes empezaron a equilibrar los precios de los inmuebles con el ingreso de las personas pero hicieron poco por responder a las causas fundamentales de la burbuja inmobiliaria de China. Alternativas de inversión limitadas, la dependencia de los gobiernos locales en ventas de terrenos como una fuente de financiación y la creencia persistente de que los precios de las viviendas de China solo pueden subir significan que la presión de alzas insostenibles de los precios continúa.
Las últimas medidas parecen destinadas a prevenir que los considerables incrementos en los precios de las casas en las principales ciudades de China se propaguen a las capitales de las provincias del país o ciudades más pequeñas, donde el costo de la vivienda se mantiene controlado.
"La evidencia es que los precios en las ciudades más pequeñas sigan la tendencia de las principales", dijo Jinsong Du, analista de Credit Suisse . "El gobierno quiere evitar eso".
El gabinete chino ha prometido expandir el nuevo impuesto predial de China, que está en etapa de prueba en Shanghai y Chongqing. Un impuesto nacional debilitaría el entusiasmo de los especuladores al elevar el costo de poseer bienes raíces. Pero hallar nuevas fuentes adecuadas de ingresos para los gobiernos locales, y opciones de inversión alternativas para los hogares, sigue sin tener solución.
—Esther Fung contribuyó a este artículo.

jueves, 7 de marzo de 2013

Malas ideas que nunca morirán

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Por:

Viviendas en venta en Houston (EE UU).
Hace tres décadas, cuando me preparaba para mi año en el Gobierno de Estados Unidos, alguien con mucha experiencia me explicó la naturaleza de aquel trabajo: se trataba principalmente de luchar contra las malas ideas. Y estas malas ideas, siguió explicándome, eran como las cucarachas: por muchas veces que las tiremos por el retrete, vuelven a aparecer. Bonita imagen, ¿verdad? Pero últimamente he estado viendo muchas cucarachas.
Hace poco, di una charla sobre un libro en el Consejo de Asuntos Mundiales de Chicago, la cual fue un acontecimiento realmente agradable. Pero, cómo no, entre el público había personas que insistían en que el excongresista Barney Frank, como miembro de una minoría demócrata sin poder en la Cámara de Representantes, de algún modo había provocado la última burbuja inmobiliaria y toda la crisis económica; los años de refutaciones detalladas y basadas en las pruebas por parte de los economistas no han tenido ningún efecto sobre estas personas.
Dicho eso, tengo que admitir que soy una mala persona: después de que alguien que planteaba una pregunta terminase su perorata diciendo “¿Me equivoco?", la verdad es que disfruté un poco al responderle: "Sí, se equivoca".
Y luego está el argumento de que “los keynesianosdijeron que el estímulo económico arreglaría la economía y no lo hizo, así que Keynes se equivocaba”; en un artículo reciente, el economista Dean Baker nos señalaba el comentario escrito en Politicopor el presentador de televisión Joe Scarborough acerca del tema, y nos guiaba cuidadosamente a través de lo que sabíamos y cuándo lo supimos. Pero hay una refutación aún más sencilla: simplemente lean lo que escribí en las columnas de enero y febrero de 2009. ¿Qué parte de “el plan de Obama no parece suficiente para cubrir las necesidades de la economía” resulta tan difícil de entender?
Parafraseando una antigua frase sobre Vietnam, a veces me da la impresión de que nos hemos pasado cuatro años debatiendo la respuesta a la crisis económica; nos hemos pasado un año debatiendo la crisis, cuatro veces seguidas, reanudando el debate cada año como si nadie pudiese recordar o aprender de lo que había pasado antes, y repitiendo constantemente los mismos viejos errores y falacias.
A veces recibo comentarios de personas que me acusan de repetirme; no cabe duda de que reitero los mismos argumentos muchas veces. ¡Pero es porque la gente sigue olvidando!
Recuerdos de las negaciones de la burbuja pasadas
Otra reflexión sobre la postura de que Barney Frank tuvo la culpa de la crisis inmobiliaria estadounidense, opinión que ha pasado a formar parte de la ortodoxia republicana y fue regurgitada por el senador Marco Rubio en respuesta al discurso sobre el estado de la Unión del presidente Obama en febrero: en la época en que los malvados liberales supuestamente estaban obligando a los desvalidos banqueros a prestar dinero durante una burbuja inmobiliaria, lo cual condujo a la crisis, más o menos las mismas personas que ahora afirman que todo aquello fue culpa del Gobierno se dedicaban a negar vehementemente que hubiese una burbuja (y afirmaban que el único motivo por el que alguien podía siquiera imaginar que pudiese avecinarse una crisis inmobiliaria era el maligno impacto de los tendenciosos medios de comunicación liberales).
Es realmente asombroso.
© 2013 The New York Times

miércoles, 6 de marzo de 2013

¡Gloria al bravo Chávez!

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Por Atilio Boron

Cuesta muchísimo asimilar la dolorosa noticia del fallecimiento de Hugo Chávez Frías. No puede uno dejar de maldecir el infortunio que priva a Nuestra América de uno de los pocos “imprescindibles”, al decir de Bertolt Brecht, en la inconclusa lucha por nuestra segunda y definitiva independencia. La historia dará su veredicto sobre la tarea cumplida por Chávez, aunque no dudamos que será muy positivo. Más allá de cualquier discusión que legítimamente puede darse al interior del campo antiimperialista –no siempre lo suficientemente sabio como para distinguir con claridad amigos y enemigos- hay que partir reconociendo que el líder bolivariano dio vuelta una página en la historia venezolana y, ¿por qué no?, latinoamericana. Desde hoy se hablará de una Venezuela y Latinoamérica anterior y de otra posterior a Chávez, y no sería temerario conjeturar que los cambios que impulsó y protagonizó como muy pocos en nuestra historia llevan el sello de la irreversibilidad. Los resultados de las recientes elecciones venezolanas –reflejos de la maduración de la conciencia política de un pueblo- otorgan sustento a este pronóstico. Se puede desandar el camino de las nacionalizaciones y privatizar a las empresas públicas, pero es infinitamente más difícil lograr que un pueblo que adquirió conciencia de su libertad retroceda hasta instalarse nuevamente en la sumisión. En su dimensión continental, Chávez fue el protagonista principal de la derrota del más ambicioso proyecto del imperio para América Latina: el ALCA. Esto bastaría para instalarlo en la galería de los grandes patriotas de Nuestra América. Pero hizo mucho más.
Este líder popular, representante genuino de su pueblo con quien se comunicaba como nunca ningún gobernante antes lo había hecho, sentía ya de joven un visceral repudio por la oligarquía y el imperialismo. Ese sentimiento fue luego evolucionando hasta plasmarse en un proyecto racional: el socialismo bolivariano, o del siglo veintiuno. Fue Chávez quien, en medio de la noche neoliberal, reinstaló en el debate público latinoamericano -y en gran medida internacional- la actualidad del socialismo. Más que eso, la necesidad del socialismo como única alternativa real, no ilusoria, ante la inexorable descomposición del capitalismo, denunciando las falacias de las políticas que procuran solucionar su crisis integral y sistémica preservando los parámetros fundamentales de un orden económico-social históricamente desahuciado. Como recordábamos más arriba, fue también Chávez el mariscal de campo que permitió propinarle al imperialismo la histórica derrota del ALCA en Mar del Plata, en Noviembre del 2005. Si Fidel fue el estratega general de esta larga batalla, la concreción de esta victoria habría sido imposible sin el protagonismo del líder bolivariano, cuya elocuencia persuasiva precipitó la adhesión del anfitrión de la Cumbre de Presidentes de las Américas, Néstor Kirchner; de Luiz Inacio “Lula” da Silva; y de la mayoría de los jefes de estado allí presentes, al principio poco propensos –cuando no abiertamente opuestos- a desairar al emperador en sus propias barbas. ¿Quién si no Chávez podría haber volcado aquella situación? El certero instinto de los imperialistas explica la implacable campaña que Washington lanzara en su contra desde los inicios de su gestión. Cruzada que, ratificando una deplorable constante histórica, contó con la colaboración del infantilismo ultraizquierdista que desde dentro y fuera de Venezuela se colocó objetivamente al servicio del imperio y la reacción.
Por eso su muerte deja un hueco difícil, si no imposible, de llenar. A su excepcional estatura como líder de masas se le unía la clarividencia de quien, como muy pocos, supo descifrar y actuar inteligentemente en el complejo entramado geopolítico del imperio que pretende perpetuar la subordinación de América Latina. Supeditación que sólo podía combatirse afianzando –en línea con las ideas de Bolívar, San Martín, Artigas, Alfaro, Morazán, Martí y, más recientemente, el Che y Fidel- la unión de los pueblos de América Latina y el Caribe. Fuerza desatada de la naturaleza, Chávez “reformateó” la agenda de los gobiernos, partidos y movimientos sociales de la región con un interminable torrente de iniciativas y propuestas integracionistas: desde el ALBA hasta Telesur; desde Petrocaribe hasta el Banco del Sur; desde la UNASUR y el Consejo Sudamericano de Defensa hasta la CELAC. Iniciativas todas que comparten un indeleble código genético: su ferviente e inclaudicable antiimperialismo. Chávez ya no estará entre nosotros, irradiando esa desbordante cordialidad; ese filoso y fulminante sentido del humor que desarmaba los acartonamientos del protocolo; esa generosidad y altruismo que lo hacían tan querible. Martiano hasta la médula, sabía que tal como lo dijera el Apóstol cubano, para ser libres había que ser cultos. Por eso su curiosidad intelectual no tenía límites. En una época en la que casi ningún jefe de estado lee nada -¿qué leían sus detractores Bush, Aznar, Berlusconi, Menem, Fox, Fujimori?- Chávez era el lector que todo autor querría para sus libros. Leía a todas horas, a pesar de las pesadas obligaciones que le imponían sus responsabilidades de gobierno. Y leía con pasión, pertrechado con sus lápices, bolígrafos y resaltadores de diversos colores con los que marcaba y anotaba los pasajes más interesantes, las citas más llamativas, los argumentos más profundos del libro que estaba leyendo. Este hombre extraordinario, que me honró con su entrañable amistad, ha partido para siempre. Pero nos dejó un legado inmenso, imborrable, y los pueblos de Nuestra América inspirados por su ejemplo seguirán transitando por la senda que conduce hacia nuestra segunda y definitiva independencia. Ocurrirá con él lo que con el Che: su muerte, lejos de borrarlo de la escena política agigantará su presencia y su gravitación en las luchas de nuestros pueblos. Por una de esas paradojas que la historia reserva sólo para los grandes, su muerte lo convierte en un personaje inmortal. Parafraseando al himno nacional venezolano: ¡Gloria al bravo Chávez! ¡Hasta la victoria, siempre, Comandante!
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