"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

martes, 2 de agosto de 2016

🌊 La Habana Magazine - Summer "a lo cubano" - August 2016





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Summer "a lo cubano"

August 2016

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In this Issue

10 Pitfalls to Avoid (or “Save Your Cuban Holiday”)

Cuba on vacation

Live Like a Cuban

Summer days!

As sure as the day is long

Cuba’s best beach

Summertime the Cuban way

Summer in Havana

Beach Party

Verano in Old Havana

The Delightful Rivers of Cuba

Summer on the Litoral Norte Shore

Visiting Family and Friends in the Summer

We’ll Always Have the Malecón

Daring to Dream the Olympics

Surviving Dominoes
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Cuba defiende demandas por daños provocados por bloqueo de EE.UU.


La posición de Cuba es mantener y reforzar las demandas que fueron aprobadas por los tribunales cubanos y los montos a los cuales fue sentenciado el gobierno de EE.UU., afirmó el vicecanciller Abelardo Moreno


Abelardo Moreno reafirmó que Cuba no aceptará soluciones unilaterales de ningún tipo. (Foto: Ismael Francisco)

El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba ofreció este lunes una conferencia de prensa en la sede de la cancillería, para informar los resultados de la segunda reunión informativa sobre compensaciones mutuas entre Cuba y Estados Unidos, celebrada en Washington el 28 y 29 de julio.

Según Moreno, el tema de las compensaciones mutuas es una discusión encaminada, como otras, al proceso de normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, pero es un tema de una elevada complejidad política, técnica y jurídica.

“Hay muchos elementos que están en juego en una discusión como esta”, enfatizó el funcionario cubano.

Explicó que un elemento directamente vinculado con el tema de las compensaciones es el bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por Estados Unidos contra Cuba desde hace más de cinco décadas.

Recordó además que desde hace más de 20 años, esta política de bloqueo que Washington impone al pueblo de la Mayor de las Antillas, recibe el rechazo de la comunidad internacional, con sucesivas resoluciones aprobadas por la Asamblea General de la ONU, la última de ella con el voto favorable de 191, de los 193 países miembros.

El vicecanciller cubano dijo que en estas conversaciones, Cuba basa sus demandas al gobierno de Estados Unidos, por las presentadas por el pueblo cubano por daños humanos y económicos, que fueron presentadas en los años 1999 y 2000 y sobre cuales existen dictámenes de parte de los tribunales correspondientes en la isla.

En estas demandas -agregó-, se incluyen las acciones de terrorismo, guerra económica y sus efectos sobre Cuba, incluso sobre personas individuales, y los fundamentos jurídicos de esas reclamaciones fueron bien expuestos en las sentencias de los tribunales.

“Los tribunales cubanos fijaron un monto compensatorio de más de 300 mil millones de dólares por ambos conceptos -daños humanos y económicos- y esos pronunciamientos de las instancias jurisdiccionales cubanas están acordes con la práctica del Derecho Internacional”, recalcó Moreno.

Resaltó que desde que fueron dispuestas las primeras leyes de nacionalización al inicio del proceso revolucionario, el Estado cubano siempre tuvo la voluntad política de compensar a las personas jurídicas y naturales extranjeras, cuyas propiedades pasaron a ser propiedad del pueblo de Cuba.

Puso como ejemplo que las autoridades cubanas lograron acuerdos de compensación con Canadá y otros cinco países europeos, que significó una solución real para las reclamaciones de las personas naturales y jurídicas de esos países, por las propiedades nacionalizadas por el Estado cubano.

Pero en el caso particular de los titulares estadounidenses -acotó el vicecanciller cubano-, la actitud del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba, desde aquellos primeros años, impidieron la aplicación práctica de esas fórmulas compensatorias que habíamos propuesto en aquel momento”.

Moreno reafirmó que la isla no aceptará soluciones unilaterales de ningún tipo, que no satisfagan plenamente los intereses cubanos.

En opinión del viceministro de Relaciones Exteriores, las dos reuniones informativas que han tenido lugar hasta el momento, una celebrada en diciembre pasado, en La Habana, y esta que acaba de tener lugar en Washington, permitieron sostener una discusión profesional y constructiva.

Ambos encuentros -añadió- posibilitaron que las dos partes intercambiaran información y experiencia en procesos similares así como posibles formatos y plazos para el proceso negociador.

“Creemos que las condiciones han sido creadas para continuar con este proceso informativo y al menos para Cuba fue muy ilustrativo y esperamos que para la parte estadounidense también lo haya sido”.

lunes, 1 de agosto de 2016

Ana Belén Montes, ciudadana del mundo


1 agosto, 2016 


Por: Miriam Montes Mock

GRUPO EL HERALDO sarahnes@cubarte.cult.cu

“LA SENSACIÓN DE CUMPLIR CON EL MÁS SAGRADO DE LOS DEBERES, LUCHAR CONTRA EL IMPERIALISMO DONDEQUIERA QUE ESTÉ”

CHE

( PARA TODOS LOS QUE HEMOS HECHO ALGO POR ANA BELEN, POR MODESTO QUE SEA, ESTE ESCRITO DE MIRIAM NOS TRAE UNA NUEVA LUZ SOBRE LO QUE ANA ESTÁ PENSANDO EN ESTOS MOMENTOS.

MUY IMPORTANTE QUE EN ESE ENCUENTRO DE SOLIDARIDAD CON CUBA, POR EL 26 DE JULIO, SE HAYA PRSENTADO EL DOCUMENTO. MUY BUENA INICIATIVA.

NESTOR.)

Ponencia sobre Ana Belén Montes al celebrarse el 8vo Encuentro Continental de Solidaridad con Cuba, del 28-30 de julio de 2016, en República Dominicana

Hace varios años el líder pacifista hindú Mahatma Gandhi dijo lo siguiente: “Existe una corte superior a las cortes de justicia y esa es la corte de la conciencia. Ella excede todas las otras cortes”.

Ana Belén Montes decidió obedecer su conciencia antes que obedecer la ley. Obedecer su conciencia le valió una condena de 25 años de cárcel en una prisión de alta seguridad. Desde afuera, el edificio parece un enorme depósito de concreto del color de las tumbas. Lo rodea una estela de grama, verde y saludable, como para contrastar la sensación que producen los espacios desolados. Pero desde el interior del edificio no es posible advertir la vida que palpita en el resto del mundo. Apenas tiene ventanas. Adentro, el lugar hiede a orines y a excrementos.

Las paredes blancas del monótono Federal Medical Center, Carswell, ubicada en Fort Worth, Texas, contiene en una de sus celdas a una prisionera que se diferencia de la población general. Allí las mujeres gritan, arañan, muerden, patean, destruyen, enloquecen, o se echan a morir. Ella, en cambio, construye para sí misma una burbuja. Desde ese lugar de protección todo lo ve, todo lo oye, todo lo siente; pero no muere. Si rompiera su burbuja, habitaría en un recinto tormentoso. De alguna manera, Ana ha logrado preservar quien siempre ha sido. Al menos, la persona que se estremeció ante la injusticia y optó por solidarizarse con el perjudicado. Ella tiene los ojos vivos y la mente despierta.

Hace catorce años que Ana Belén Montes sobrevive el infierno de Carswell. Cada mañana se despierta para enfrentar un día parecido al anterior: privada del contacto con la naturaleza, del abrazo de sus seres queridos, de conversaciones coherentes y de una atmósfera que alimente su sentido de valía. Por fortuna, su conciencia respira paz. Sabe que no hubiera podido vivir con el pensamiento tranquilo si hubiera ignorado al pueblo cubano. Se trataba de un país vapuleado por otro país. Uno era poderoso y con ansias de dominación. El otro, el cubano, decidido a construir un sistema de gobierno propio.

Era el año 1985. Para entonces Ana Belén había conseguido un empleo en la Agencia de Defensa de Inteligencia, conocido como la DIA por sus siglas en inglés. Ella misma decidió solicitar trabajo allí, tras completar una maestría en Estudios Internacionales en la Universidad John Hopkins. Ana fue una estudiante sobresaliente. Apenas unos años antes se había graduado de un bachillerato en Relaciones Extranjeras, en la Universidad de Virginia. Su inteligencia, su pensamiento analítico y su alto nivel de responsabilidad, lograron que escalara puestos de mayor influencia. La asignan al Boiling Air Force Base, en Washington, y allí trabaja como especialista en investigación de inteligencia. En el 1992 se une al Pentágono como analista. Al momento de su arresto, en el 2001, Ana Belén se desempeñaba como una de las analistas especializadas en Cuba.

Ana entendió el motor ideológico que impulsa a los países prepotentes. Supo de lo que han sido y son capaces de hacer con tal de imponer sus negocios en tierras ajenas. Las intervenciones de los Estados Unidos en los países latinoamericanos son tan viejas como el propio país. Nicaragua, Guatemala, El Salvador, México, Chile, República Dominicana, Puerto Rico, entre otros, han sido objeto de maniobras ilícitas por parte del gobierno estadounidense. La historia lo almacena todo en su memoria.

Ana trabajó desde las entrañas del país poderoso. Para entonces, la política de la nación estadounidense llevaba más de treinta años imponiendo castigos al pueblo cubano. Hoy día sobrepasa el medio siglo de agresiones y hostilidades. Ana pudo haberse hecho de la vista larga. Después de todo, ni siquiera se trataba de su país ni de su gente. Pudo haber hecho silencio. Hacer lo que hacen tantos. Limitarse a realizar su trabajo, y ya. Ignorar lo que parecía imposible de cambiar. Pero a ella se le retorcieron los intestinos cada vez que advirtió un crimen de estado en contra de Cuba. Otro crimen, y otro. Optó por el camino que asumen unos pocos. Es muy grande el riesgo. Se juega la libertad personal. Es más, la propia vida. Se trata de la misma ansia justiciera que impulsó a Martin Luther King, Mahatma Gandhi, Simón Bolívar, Nelson Mandela, y otros tantos héroes y heroínas que la historia ha reconocido. Se entregó como ellos hicieron, con un compromiso insobornable ante la afrenta, aunque cada quien asumió distintos rumbos en la lucha que escogieron. En el fondo, los apremiaba un mismo fin humanitario. Por eso fueron capaces de alzar la voz y empuñar el brazo. Por eso vibraron con los principios que nos hacen humanos y buenos vecinos. Por eso también impulsaron el sentido de la dignidad; defendieron el derecho a la autodeterminación; resistieron la corriente de la política apabullante; y transgredieron la propia injusticia creada por el brazo opresor.

Tal vez sin ella saberlo, Ana Belén se inserta dentro de la tradición de la lucha antillana, según la enunció Ramón Emeterio Betances hace más de un siglo. Para entonces, la Confederación Antillana perseguía terminar con el colonialismo europeo en las Antillas, mediante la consolidación de las Antillas Mayores en un ente regional que contribuyera a preservar la soberanía de República Dominicana, Cuba y Puerto Rico. Otros patriotas abrazaron la misma idea solidaria de Betances: Eugenio María de Hostos, José Martí, Gregorio Luperón, Juan Rius Rivera, Pedro Albizu Campos, Juan Antonio Corretjer Montes, Juan Mari Brás y Rubén Berríos, entre otros. La lucha aún continúa.

En el 16 de julio de 1867 el Comité Revolucionario de Puerto Rico emitió la siguiente proclama:“¡Cubanos y puertorriqueños, unid vuestros esfuerzos, trabajad de concierto, somos hermanos, somos uno en la desgracia; seamos uno también en la Revolución y en la independencia de Cuba y Puerto Rico! Así podremos formar mañana la confederación de las Antillas.” 

Como si tuviera en su sangre los postulados heroicos del líder antillano, Ana Belén Montes, de padres puertorriqueños, nacida en Alemania y criada en los Estados Unidos de América, ofrenda su vida con tal de que Cuba pudiera preservar su derecho a la autodeterminación, muy a pesar de las presiones impuestas por el imperio norteamericano.

Ana Belén tenía la oportunidad en sus propias manos. El sistema estadounidense urdía nuevos ataques contra Cuba. Ana se debatía entre dos opciones: actuaba o se mantenía en silencio. Se hacía cómplice de las agresiones o denunciaba la mano criminal. Sintió miedo. Era consciente de las consecuencias de su acción. Sabía que, de ser descubierta, se enfrentaría a una condena perpetua. Incluso, a la posibilidad de la pena de muerte. Mientras tanto, Ana no recibía nada a cambio. Ni dinero, ni favores, ni reconocimiento. Acaso, la soledad que impone un trabajo clandestino que requería una extrema discreción, y el miedo a ser atrapada. Pero la voz de su conciencia fue más fuerte. Se armó de valor. Trató de contribuir a que el país caribeño se protegiera del terrorismo de estado organizado y financiado por los Estados Unidos. Ese fue su crimen.

Ana Belén fue detenida el 21 de septiembre de 2001 en su propia oficina. Los agentes del seguridad llevaron una silla de ruedas para llevársela arrestada, en caso de que fuera necesario. No fue necesario. Pálida y en silencio, Ana caminó erguida y con la frente en alto.

Un año después, el 16 de octubre de 2002, Ana se enfrentaba a la Corte Federal de los Estados Unidos. Le echaron 25 años de prisión en una cárcel de máxima seguridad tras declararse culpable de conspiración para cometer espionaje a favor de la Dirección de Inteligencia de Cuba. Con la entereza usual en ella, leyó en la Corte Federal las declaraciones que revelaron los principios y los valores que la indujeron a proteger al pueblo cubano de la política hostil de los Estados Unidos. En su alegato, proclamó lo siguiente:

“Honorable, yo me involucré en la actividad que me ha traído ante usted porque obedecí mi conciencia más que obedecer la ley. Yo considero que la política de nuestro gobierno hacia Cuba es cruel e injusta, profundamente inamistosa, y me consideré moralmente obligada a ayudar a la isla a defenderse de nuestros esfuerzos para imponer en ella nuestros valores y nuestro sistema político”.

Ana Belén es mi prima hermana. A pesar de que ambas vivimos en países distintos (ella, en los Estados Unidos y yo, en Puerto Rico), siempre mantuvimos correspondencia y nos visitábamos durante algunos veranos.

Desde niña, sentí admiración hacia Ana. Recuerdo su tendencia hacia el estudio, su actitud reflexiva, su discreción. Demostraba buenos sentimientos hacia sus padres, sus hermanos, su abuela y sus tías. Siempre me pareció sensata, bondadosa, consciente de los demás y cariñosa con su familia. Hasta su cabellera larga y lustrosa quise yo, a mis doce años, imitar. Con el tiempo, el respeto hacia mi prima creció. Observé su sentido ético, su capacidad para mostrarse solidaria ante los menos afortunados, y su actitud desprendida en favor de otros. En cierta ocasión, durante un verano en que se hospedaba en casa, tuvo la iniciativa de contribuir económicamente con una pareja de escasos recursos que contraía matrimonio. Ana tendría dieciséis o diecisiete años. Ella no los conocía, no estaba invitada a la boda, pero su generosidad la movió a obsequiarlos, de forma anónima, y alivianarles así la carga financiera. Sus inclinaciones, lo confieso, respondían a una manera de vivir muy distinta de la que se promueve en las sociedades materialistas, enfocadas en lo efímero, en el engrandecimiento del ego o en el hedonismo.

En otro de esos veranos en los que Ana nos visitaba, observé que un día se vistió de un negro riguroso. “¿Por qué?”, le pregunté, a lo que me contestó: “El papá de mi mejor amiga murió”. Y añadió: “Quiero estar con ella”. Con gestos como este, en el anonimato, Ana se solidarizaba con los que sufrían. Su amiga se llamaba Terry. Nunca me olvidé.

Cuando Ana venía a Puerto Rico, la playa era un destino obligado. Le encantaba meterse al mar, solearse, comer piña fresca y beber agua de coco. Disfrutaba la compañía de las primas y los primos, sobre todo de los más bromistas. Se aseguraba de visitar a la abuela, las tías y las tías abuelas. A todas obsequiaba. Con todas era muy afectuosa.

Desde su encierro, hace catorce años, Ana Belén y yo nos escribimos tan a menudo como podemos. Confieso que desde entonces, nos hemos acercado aún más una a la otra. Las cartas son un abrazo en la distancia. Las palabras impresas, un lujo. A través de ellas nos contamos la vida y los desafíos de cada quien. Ella, desde su apretado mundo físico. Yo, desde la amplitud de un espacio sin cerrojos. Pero el espíritu no conoce murallas. Por eso las palabras que intercambiamos se encuentran. Ahí coinciden los anhelos de Ana y los míos; las reflexiones de Ana y las mías; los amores de Ana y los míos. Y el cariño a prueba de treguas.

Ella no lo sabe pero desde siempre, me ha emocionado su energía solidaria. Es como si se le hubiese impreso en sus células la consciencia de que otro ‒distinto a ella pero igual de valioso‒ existe. También me he enriquecido al advertir su capacidad de escuchar de manera atenta, de hacerse presente con las palabras y con el sentimiento, de reaccionar al dolor ajeno y convertirse en parte de la solución. Pero Ana me ha regalado algo más. Con su proceder, ha sido un ejemplo de valor y de humildad. Y me ha dado el privilegio de acompañarla, también “vestida de negro”, dentro de los barrotes de su celda.

Ana Belén resiste. Lo hace agarrada de los principios que inspiran su vida. Por eso cuando el 14 de diciembre de 2014 el presidente Obama declaró que: “Estos 50 años han demostrado que el aislamiento no funciona. Es hora de tener una nueva estrategia”, a Ana el corazón le retumbó. Ana no es ingenua. Sabe que la nación estadounidense intentará lograr su objetivo, si no con hiel, con miel. Aun así, interpreta el gesto del presidente como el indicio de una posible reconciliación entre ambos países. Y para Ana, esto no es otra cosa que advertir que su sueño de amistad entre ambos pueblos recién comienza a hacerse real.

Ana resiste gracias a la lealtad que ella le otorgó a su propia conciencia. Porque esa, querámoslo o no, nunca nos abandona. Por eso creo que la conciencia de Ana la acompaña en medio de su soledad. Y estoy segura de que, en medio del infierno que vive, le da un sentido infinito de paz.

Ana resiste con las palabras que lee. Lee con avidez palabras de otros. Ana se instruye, analiza, formula opiniones, se expresa. Sabe que los libros son un antídoto contra la necedad y el olvido. Lee de historia, de política, de espiritualidad, lee verdades universales en el lenguaje de los niños. Se ha encantado con José Mujica, ex presidente uruguayo, y con el Papa Francisco. A ambos admira por su profundidad, su sencillez, y su identificación con los menos afortunados.

Ana resiste mientras contempla y aprecia las bellezas naturales en los documentales del NationalGeographic narrados por David Attenborough que transmiten en la prisión. Esas le recuerdan que existe un mundo armonioso fuera de las rejas que la aprisionan. Ana le hace espacio en su alma a ese universo asombroso. Sabe que a pesar de las injusticias que ha atestiguado, la bondad humana existe. Y de repente, se ha sabido querida por un conjunto de hermanos y hermanas procedentes de Cuba, de Puerto Rico, Francia, Brasil, Italia, Canadá, República Dominicana, Chile, Argentina, entre otros, que la apoyan y se solidarizan con los principios que ella defendió. Creo no equivocarme si afirmo que le han entibiado el corazón.

Ana se permite sentir. Le bajan lágrimas cuando la emoción la abraza. Se conmueve al advertir que la lucha por ella es realmente la lucha por un ideal más amplio y más trascendental que su excarcelación. Esa lucha se refiere al proceso de reconciliar países y pueblos, al acercamiento de ciudadanos del mundo, aun cuando estos tienen o persiguen distintos modos de vivir. Como ella misma pronunciara, inspirada en un proverbio italiano: “Todo el mundo es un mismo país”.

Ana ama a Cuba. Pero ama más las causas justas. Protegió a Cuba porque resultó ser el país vapuleado por una nación poderosa y hostil. Si hubiese sido lo contrario, si Cuba o Puerto Rico hubiesen sido las naciones poderosas, Ana hubiese defendido al pequeñín Estados Unidos.

Ana no quiere protagonismo. Le incomoda que la tilden de heroína o excepcional. Para ella, su proceder obedeció a una obligación personal que no era posible ignorar. Le sucedió igual que les ocurrió a los médicos cubanos que sintieron la obligación de ofrecer sus servicios a los pacientes de ébola, allá en Africa Occidental, muy a pesar de los riesgos que ello implicaba. Ellos no se sacrificaron para que la historia los reconociera como heroicos o excepcionales. Tan solo obedecieron su conciencia; atendieron su obligación y asumieron los riesgos. Una obligación que a ellos ‒igual que le ocurrió a Ana‒ les resultaba inquebrantable.

Así siento a Ana. Por eso no busca ni espera el elogio. Por eso soporta el vituperio. Por eso también soportó el miedo que pudo provocar su lucha y aún soporta el infierno de la prisión. Para ella, el apoyo a su causa no es otra cosa que el apoyo a la soberanía de Cuba ante los Estados Unidos; o mejor dicho, al derecho que debe asistir a todos los países del mundo a construir su propio destino. Ana aún se solidariza con este principio universal, y estoy segura de que continuaría ofrendando la vida con tal de que Cuba no abandone su ideal libertario.

Esa es Ana. Internacionalista. Innegablemente solidaria. Respetuosa de la humanidad. Aferrada a los principios de justicia y paz por los que tanto han luchado otros héroes y heroínas a través de las edades. Y con la modestia que suelen tener aquellos que le habitan ideales nobles.

¡Libertad para Ana Belén Montes!

Convención del Partido Demócrata en Filadelfia: Historia de una grieta

Por Amy Goodman y Denis Moynihan

La Campana de la Libertad que se exhibe en el Independence Mall de Filadelfia, símbolo de la democracia estadounidense, es conocida por su famosa grieta. La campana fue fabricada en Londres en 1751 y se rajó la primera vez que fue golpeada, por lo que se la fundió y volvió a fabricar en Filadelfia, donde sonó durante alrededor de cien años en el Capitolio del estado de Pensilvania, que ahora se conoce como Independence Hall. Años más tarde, la campana se volvió a rajar y finalmente se dejó de utilizar y pasó a tener el significado simbólico que conocemos hoy, de inspiración a los movimientos por la abolición de la esclavitud y el sufragio de la mujer, entre otros. La Convención Nacional Demócrata que se celebró en Filadelfia esta semana también ha inspirado a muchas personas de diferentes movimientos sociales, como los movimientos por el control de armas, la justicia racial y económica y los derechos de las personas LGBTQ. Sin embargo, en el momento en que por primera vez en la historia de Estados Unidos una mujer fue nominada candidata a la presidencia por uno de los principales partidos, se ha suscitado una profunda división en el Partido Demócrata. El senador Bernie Sanders aceptó la derrota ante Hillary Clinton y apoyó su candidatura, pero muchos de sus seguidores no lo han hecho. Cientos de ellos se retiraron de la Convención a modo de protesta cuando se formalizó la candidatura de Clinton el martes por la noche.

La candidatura de Hillary Clinton es histórica. Tiene muchas posibilidades de convertirse en la primera mujer presidenta de Estados Unidos. Al final del proceso de votación llevado a cabo durante la Convención, se llamó a la delegación de Vermont, el estado de donde proviene Sanders, a subir al estrado para anunciar el voto de sus delegados, luego de que hicieran lo suyo los de Wyoming. La portavoz de Vermont enunció los votos de los delegados y, a continuación, Bernie Sanders, cuya insurgente campaña sacudió las estructuras de la monstruosa campaña de Clinton, se puso de pie y tomó la palabra:

“Señora presidenta, propongo que la convención suspenda las normas de procedimiento. Propongo que todos los votos emitidos por los delegados se incluyan en el acta oficial y propongo que se proclame a Hillary Clinton candidata por el Partido Demócrata a la presidencia de Estados Unidos”. Tras las palabras de Sanders, se omitió realizar el conteo final de votos que cada candidato había obtenido y Clinton fue nominada “por aclamación”.

El estadio Wells Fargo se colmó de aplausos y ovaciones. Mientras miles de asistentes a la Convención entraron en estado de euforia, algunos cientos simplemente se retiraron. Entonando cánticos y consignas, 300 delegados de Sanders, entre ellos varios de Vermont que momentos antes habían estado en el estrado junto a él, salieron del estadio y se dirigieron a la sala de prensa para expresar su desacuerdo con el proceso y anunciar la campaña “No Voice, No Unity” (Sin voz no hay unidad).

La delegada de Sanders Felicia Teter afirmó ante las cámaras de “Democracy Now!”: “Nunca fuimos bienvenidos aquí, nunca quisieron que estuviéramos aquí. No están escuchando la voz del pueblo y siguen sin tener en cuenta los votos de la población. Le demostraremos al Partido Demócrata que si no nos incluyen y no nos aceptan en su partido, nos iremos y perderán frente a Trump, y no será nuestra culpa, sino la de ellos porque no escucharon a la población, no escucharon a la persona que llegó a la cima desde abajo. Simplemente nos ignoraron, nos excluyeron”.

Muchos delegados de Sanders mencionaron cuestiones en las que discrepan profundamente con Hillary Clinton, desde el apoyo inicial de la candidata al Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) y el desconocimiento de su posición actual al respecto, hasta su estrecha relación con Wall Street y su constante y sistemático apoyo a las interminables guerras en Medio Oriente, que continúan expandiéndose.

El acto de protesta de retirarse de la Convención fue también impulsado por la filtración de correos electrónicos del Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés) publicados por WikiLeaks apenas días antes de la Convención. Algunos de los mensajes demostraron que el DNC (LEER: “Comité Nacional Demócrata”) y su presidenta, la congresista Debbie Wasserman Schultz, hicieron un gran esfuerzo por perjudicar a Sanders y a su campaña. Los correos electrónicos fueron noticia durante todo el fin de semana. El lunes, Wasserman Schultz había anunciado su renuncia a la presidencia del DNC. Bernie Sanders acusó durante meses al Comité Nacional Demócrata de favorecer a Clinton a lo largo de la campaña. Ahora, sus seguidores tienen pruebas y muchos llevaban carteles con la leyenda “fraude” en el momento en que salieron de la Convención.

La Campana de la Libertad dejó de utilizarse debido a una rajadura apenas visible. La famosa grieta que se ve hoy en la campana se hizo a propósito, en un intento por repararla. El Partido Demócrata tiene un gran desafío por delante: lograr unir a sus miembros para derrotar a uno de los candidatos a la presidencia más intolerantes y divisivos, según algunas personas incluso fascista, de la historia moderna de Estados Unidos, Donald Trump. El partido tiene una grieta profunda y visible. La cuestión radica en si puede repararla a tiempo para derrotar a Trump.

© 2016 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta yDemocracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Ministerio de Defensa de Rusia: "Moscú está dispuesta a un diálogo constructivo con la OTAN"

Publicado: 1 ago 2016 12:44 GMT | Última actualización: 1 ago 2016 13:10 GMT

Rusia ha propuesto a la OTAN un "programa positivo" para desarrollar las relaciones entre Moscú y la alianza atlántica y rebajar las tensiones mutuas.

Emblema de la sede del Ministerio de Defensa de RusiaNatalia SeliverstovaSputnik
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Rusia está dispuesta a llevar a cabo un diálogo constructivo con la OTAN a pesar de las diferencias en las razones y a las consecuencias de las decisiones tomadas en la cumbre del bloque en Varsovia de julio, ha anunciado este lunes el viceministro de Defensa ruso, Anatoli Antónov, informa RIA Novosti.

Asimismo, Antónov ha declarado que Rusia ha propuesto a la OTAN un "programa positivo" para desarrollar las relaciones entre Moscú y la alianza atlántica y rebajar las tensiones mutuas. "Expertos militares de la OTAN han sido invitados a Moscú en septiembre para celebrar consultas y con motivo de la situación militar y política en Europa", ha añadido.

Durante la reunión que tuvo lugar en la capital polaca, los Estados miembros de la OTAN tildaron a Moscú de "fuente de inestabilidad" y ordenaron una mayor presencia militar cerca de las fronteras rusas. Antónov ha informado de que las decisiones tomadas en esta cumbre han sido analizadas a fondo por expertos rusos.

Uno de los temas que serán discutidos en septiembre es el de los vuelos militares sobre el mar Báltico. Según Antónov, Rusia "está considerando la opción de realizar vuelos militares sobre el Báltico solo con transpondedores de identificación a bordo" únicamente si la OTAN hace lo mismo. El viceministro de Defensa ruso ha hecho hincapié en que la renovación de la Iniciativa de Cooperación del espacio aéreo entre la OTAN y Rusia sería especialmente útil en la situación actual.

¿Ataque a Trump?: Publican fotos de la mujer de Donald Trump completamente desnuda

Publicado: 31 jul 2016 18:59 GMT | Última actualización: 31 jul 2016 19:26 GMT

Una serie de fotos eróticas con desnudos íntegros que Melania Trump se hizo antes de casarse con el político republicano, se han convertido en portada de la revista estadounidense 'New York Post'.

Mike SegarReuters
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Una década antes de casarse con el candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, la modelo eslovena Melania Trump (anteriormente Melania Knauss) posó desnuda para una sesión de fotos eróticas. Ahora esas fotos han salido a la luz y se han convertido en portada exclusiva de la revista 'New York Post'.

La publicación estadounidense muestra desnudos íntegros y distintas poses sensuales de la modelo, que lleva encima sólo tres pulseras y tacones altos, en unas fotos realizadas por el fotógrafo Alé de Basseville en Nueva York (EE.UU.) en 1995, cuando ella tenía 25 años. 

Rick WilkingReuters

Se sabe que la revista 'New York Post' tiene una cierta inclinación favorable hacia el Partido Demócrata de Hillary Clinton, por lo que esto podría tratarse de un "ataque", como opinan algunos, contra Donald Trump en la recta final de la campaña electoral. Mientras que para unos podría denotar una carencia de moralidad por parte de la esposa del multimillonario, quizá para otros sea un factor de atracción hacia él.

De momento, el propio Trump no ha reaccionado a estas fotos sacadas del baúl de los recuerdos.

domingo, 31 de julio de 2016

Francia: el neoliberalismo y la lucha de clases

Maciek Wisniewski, La Jornada

El neoliberalismo nació como un proyecto de clase (D. Harvey dixit). Un proyecto de clases altas que ante la caída de los niveles de ganancia desde las décadas de los 60 y 70 querían suprimir a los trabajadores y revertir esta tendencia desmantelando todo lo colectivo y social organizado.

Desde sus inicios fue una guerra de clases desde arriba. Para tapar su verdadera naturaleza se ideó toda una campaña de simulaciones ideológicas. Los neoliberales, como los nuevos conquistadores del mercado de los que escribía alguna vez John Berger –que son básicamente los mismos–, invertían los signos y falseaban las direcciones para confundir a la gente (Hold everything dear, 2008, p. 122).

Las divisiones de clases y su lucha ya son cosas del pasado, decían; “las únicas divisiones que importan ahora son las ‘identitarias’”. Así –secundados intelectualmente por algunos post-marxistas– buscaban despolitizar lo público y dejar a los trabajadores confundidos y aferrados a las únicas identidades disponibles: étnica, nacional y religiosa.

Una cosa bastante astuta en medio de una guerra de clases, ¿no?

En Francia, como en otros países, fue una narrativa que abrazó no solo la derecha –y de la que en la misma medida que de sus raíces protofascistas se nutre la xenofobia del Frente Nacional (FN)–, sino también los socialistas (PS) e incluso la izquierda radical (PG).

Lo mismo pasó con el trabajo. El trabajo ya es cosa del pasado, decían los neoliberales –secundados intelectualmente por algunos post-marxistas– y ya no importa tanto, cuando en realidad estaban obsesionados con él y con la idea de flexibilizar su rígido marco legislativo (“factory legislation”, de la que hablaba Marx en El capital).

Una cosa bastante astuta en medio del despliegue de un brutal rollbackhacia los trabajadores, ¿no?

Una vez consumado el golpe en Chile –un paradigmático caso de la diseminación del neoliberalismo mediante el shock–, Pinochet impuso a los trabajadores chilenos un represivo Código de Trabajo que –entre otros– daba prioridad a los acuerdos laborales y salariales por empresa sobre los tradicionales, por sectores.

Más de 40 años después en Francia, Hollande –en una maniobra digna de volverse otro paradigma neoliberal– acaba de hacer lo mismo. Los acuerdos por empresa y la nueva primacía del contrato particular por encima de la vieja ley general son puntos centrales de la ya aprobada (Libération, 21/7/16) reforma de Loi Travail (la ley El Khomri).

Sus críticos –con razón– hablan de la inversión de la jerarquía de normas.

Hasta ahora eran los trabajadores los que –gracias a los acuerdos paritarios que establecían estándares mínimos en cada sector productivo– tenían una ligera ventaja en la relación laboral.

La reforma del gobierno socialista cambia este balance a favor de los empresarios. Siguiendo la vieja ideología neoliberal de que “la causa de los problemas en la economía (‘falta de competitividad’, desempleo) es la ‘sobreprotección’ de los trabajadores, que ‘distorsiona’ el funcionamiento ‘natural’ del mercado”, le da más poder al capital.

El poder de individualizar las relaciones laborales y a atomizar a los trabajadores. El poder de realizar su sueño principal: que no haya nada más frente a él que entes desnudos, sujetos a una competencia voraz y una profunda inseguridad.

Contra sus supuestos fines, la reforma no viene a combatir al desempleo. Viene a asentarse en él. Es pieza clave en un modelo de control social que, haciéndose de la existencia de un vasto ejército industrial de reserva, domestica a los trabajadores mediante su precarización y sustituye la solidaridad gremial por el miedo individual (al despido arbitrario, a la rebaja salarial, al aumento de horas de trabajo).

Francia hasta ahora era un caso atípico en la constelación neoliberal.

Si bien desde los 80 sus tecnócratas –los socialistas (¡sic!) como Delors o Chavranski– eran los principales arquitectos detrás del desmantelamiento del modelo social de la UE, las mismas reformas en Francia avanzaban con menos vigor (pero avanzaban).

Aun así, a ojos de algunos –sobre todo a raíz de la crisis– el país, en comparación con sus vecinos, destacaba como un (mal) ejemplo de conservación de privilegios sociales retrógrados y/o “un peligroso caso de falta de ‘ajuste a la globalización’ que ya ocasionaba en un caos” –¡sic!– (The Guardian, 27/5/16).

Las élites europeas y francesas decidieron que ya no había de otra: reformar o reformar la Loi Travail, apremiando al dúo Hollande/Valls a mantenerse firmes hasta el final.

Así, de manera tardía, pero con estilo, Francia –y en particular su gobierno socialista– llegó a merecer su propio capítulo en La doctrina del shock(2007), el clásico de Naomi Klein, junto con casos como los de Chile o Polonia:

• Por retomar de Sarkozy el giro securitario que desde hace unos años marca la creciente “despotización de la política” y “autoritarización del neoliberalismo” (S. Kouvelakis dixit) y plasmarlo en estado de emergencia que a lo largo de los meses no sirvió para prevenir ataques terroristas (Niza, Rouen, etcétera), sino para proteger al gobierno y sus políticas criminalizando a los oponentes a la ley El Khomri.

• Por un impecable, creativo y combinado uso de violencia, miedo y shock para empujar la reforma: desde la brutal represión policial, uso de la amenaza terrorista para desmovilizar protestas, hasta mandarla a la Asamblea Nacional para su aprobación final... cuatro días después de la masacre en Niza (¡sic!).

• Por confirmar por enésima vez que el neoliberalismo no necesita de la democracia y hará todo para saltársela: allí está el triple (sic) uso del artículo 49.3 de la Constitución que –al no contar con una mayoría necesaria– le permitió al gobierno aprobar la reforma por decreto (¡sic!), sin debate ni voto parlamentario.

¿Y la lucha de clases? Sólo dos mensajes. Uno para la izquierda: allí está. ¡Articularla! (por si se olvidaron).

Otro para los neoliberales disgustados hoy con el auge del FN, pero que ayer la silenciaban, confundiendo a los trabajadores, precarizándolos, empobreciendo y durmiendo con cuentos identitarios, hasta el grado de que muchos ya solo saben identificarse con el lenguaje neo-fascista: cosechan lo que sembraron.

Un hombre salta sin paracaídas desde 7.620 metros de altura (VIDEO)





El estadounidense Luke Aikins se conviritó en la primera persona en saltar desde una altura de 7 mil 620 metros sin paracaídas y aterrizar sano y salvo en una red de seguridad.

Aikins, un veterano paracaidista que ha realizado más de 18 mil saltos, logró caer en todo el centro de una red de protección de 30 x 30 metros extendida en Simi Valley, sur de California


.
Durante la caída libre de dos minutos, que fue trasmitida en vivo por el canal Fox de televisión, el temerario paracaidista alcanzó una velocidad de 193 km/h. En medio de los aplausos y vítores, Aikins se levantó de la red y abrazó a su esposa y joven hijo.

“Estoy casi levitando, es increíble”, declaró después del salto, el sábado. “¡La cosa simplemente sucedió! Ni siquiera puedo articular mis palabras”, dijo, confesando que había estado nervioso antes del salto.

También reconoció que estuvo a punto de cancelar la proeza porque le habían ordenado a llevar un paracaídas en caso de emergencia, lo que hubiera hecho el aterrizaje más peligroso debido al peso adicional.

Sin embargo, los organizadores levantaron esa condición unos minutos antes del salto. En el momento en que se lanzó, tres colegas con paracaídas lo acompañaron.

Uno que filmaba con una cámara, otro que sostenía una antorcha de humo para que el público pudiera seguir el descenso y otro que le recibió un tanque de oxígeno cuando llegaron a una altura en que ya no lo necesitaba.

Poco después, los tres abrieron sus paracaídas y dejaron que Aikins cayera solo en picada. Planeó con el cuerpo hacia una red que estaba suspendida sobre el piso e iluminada para que pudiera servirle de guía, se dio la vuelta en el aire y cayó de espaldas en todo el centro.

Aikins, quien es un asesor de entrenamiento y seguridad para la Asociación de Paracaidismo de los Estados Unidos, dijo que un amigo fue quien le dio la idea para el salto. Rechazó el proyecto al comienzo, pero unas semanas después decidió hacerlo y empezó una preparación de dos años.

“El salto de Aikins representa la culminación de una carrera de 26 años que impone un récord mundial personal para el salto más alto sin paracaídas o traje de alas”, dijo su portavoz Justin Aclin.
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