"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

jueves, 19 de enero de 2017

Investiduras presidenciales en Estados Unidos desde 1857

Progreso Semanal • 19 de enero, 2017


A lo largo de la historia el 20 de enero no siempre ha sido un día “especial” para Estados Unidos. Antes de que la Vigésima Enmienda de la Carta Magna se ratificara un 23 de enero de 1933, la investidura de los presidentes se realizaba los días 4 de marzo. Esta fecha fue elegida en conmemoración a la segunda toma de posesión de George Washington en 1793 y en forma de homenaje a la jornada en la que por primera vez de reunió el Congreso del país cuatro años antes.

Cinco presidentes no siguieron la tradición por haber tenido que jurar su cargo tras el fallecimiento o asesinato de sus antecesores –entre ellos, Andrew Johnson, Theodore Roosevelt o el propio Washington, que juramentó por vez primera el 30 de abril de 1789–.

Puesto que el periodo transcurrido entre las elecciones y la toma efectiva del cargo era muy largo, se decidió acortarlo a solo dos meses. Por ello, en 1933 –con la aprobación de la Vigésima Enmienda–, el Congreso se constituye por ley el 3 de enero y el presidente toma posesión de su cargo 17 días después. Así, el 20 de enero ha quedado fijado oficialmente desde 1937 como la fecha en la que el nuevo líder de Estados Unidos juramenta su puesto al frente del país, aunque el fallecimiento de Roosevelt y el asesinato de Kennedy obligaron a Truman y Lyndon Johnson –respectivamente– a firmar su cargo el 12 de abril de 1945 y el 22 de noviembre de 1963.



Esta es la primera fotografía registrada de una investidura presidencial. La imagen fue tomada en marzo de 19857 frente al Capitolio de Washington. Se investía a James Buchanan, décimo quinto presidente de Estados Unidos (Library of Congress/Reuters)

El presidente Lincoln tuvo que hacer frente a la lluvia que ensombreció su investidura en 1865. En la imagen hacen aparición miembros de tropas afroamericanas en el espacio frente al Capitolio de Washington. (Library of Congress/Reuters)

Abraham Lincoln fue reelegido en 1864 con gran apoyo popular. En la imagen, la puerta este del Capitolio de Washington acumula a sus fervientes defensores para celebrar la victoria (Library of Congress/Reuters)

Grover Cleveland, vigésimo segundo y vigésimo cuarto presidente de Estados Unidos, celebró su investidura en 1885. Ha sido el único mandatario del país en tener dos mandatos no consecutivos y el único cuya boda tuvo lugar dentro de la Casa Blanca (Library of Congress/Reuters)

En marzo de 1897, William McKinkey pronunció su discurso de investidura ante la mirada del presidente saliente, Grover Cleveland. Este día quedó inmortalizado gracias a una rudimentaria cámara inventada por Edison y un gramófono (Library of Congress/Reuters)

Theodore Roosevelt jura su cargo como vigésimo sexto presidente de los Estados Unidos ante el juez Fuller. Una gran masa corea al nuevo mandatario (Library of Congress/Reuters)

Miembros de la Academia Militar de Estados Unidos, más conocida como West Point, forman frente al Capitolio de Washington el día de la investidura de Theodore Roosevelt en marzo de 1905 (Library of Congress/Reuters)

El presidente William Howard Taft se dirige junto a Theodore Roosevelt, presidente saliente, al Capitolio. Allí tendría lugar la investidura de Taft en marzo de 1909. Una ventisca durante la noche anterior dejó más de 25 centímetros de nieve en las calles, lo que obligó a que la ceremonia se celebrara en el interior del Senado en lugar de frente al Capitolio (Library of Congress/Reuters)

Curiosa fotografía desde el otro lado del objetivo. Así esperaban los fotógrafos la llegada del presidente Taft en marzo de 1909. Miles de operarios trabajaron retirando la nieve del recorrido que iba a realizar el mandatario. Por primera vez en la historia, la primera dama –Helen Herron Taft– acompañó al presidente durante la marcha hasta la Casa Blanca (Library of Congress/Reuters)

El presidente electo Woodrow Wilson ocupó el cargo del saliente mandatario Taft en marzo de 1913. Ambos posan sonrientes en Washington (Library of Congress/Reuters)

El vigésimo noveno presidente de los Estados Unidos, Warren G. Harding, saluda a la multitud que se concentró frente al Capitolio en marzo de 1921 para darle la bienvenida en su nuevo puesto. Fue el primer mandatario en utilizar un coche para transportarse desde el Capitolio a la Casa Blanca. Los anteriores líderes fueron caminando (Library of Congress/Reuters)

El presidente Calvin Coolidge, en el coche que le llevó desde el Capitolio hasta la Casa Blanca en marzo de 1925 (Library of Congress/Reuters)

Foto de la investidura del presidente Calvin Coolidge. Fue la primera cuyo seguimiento fue cubierto por la radio, en incluso se pusieron micrófonos y altavoces para que la gente no se perdiera ni un detalle (Library of Congress/Reuters)

Baile inaugural de la investidura del presidente Herbert Hoover en 1929. Se celebró en el hotel Mayflower de Washington. Antes de que terminara el año, Estados Unidos diría adiós a los ‘míticos años 20’ y empezaría la conocida como Gran Depresión (Library of Congress/Reuters)

Durante su discurso de investidura, Franklin Delano Roosevelt pronunció la famosa frase que ha quedado grabada para la historia: “De lo único que hay que tener miedo es del propio miedo” (Library of Congress/Reuters)

El desfile inaugural de Franklin Roosevelt en Washington, en marzo de 1933. Este presidente fue el último en comenzar su mandato en el mes de marzo. La vigésima enmienda, ratificada en enero de ese mismo año, trasladó el día de la investidura al 20 de enero (Library of Congress/Reuters)

El presidente John F. Kennedy celebra el baile de su investidura junto a su mujer Jacqueline, el vicepresidente Lyndon Johnson y los padres del nuevo mandatario, Joseph P. y Rose (Museo y biblioteca John F. Kennedy/Reuters)

El presidente y su mujer llegan al National Guard Armory para su baile de investidura. (Museo y biblioteca John F. Kennedy/Reuters)

El presidente Johnson y su mujer, en una imagen doméstica de su primera mañana como líder del país por segunda vez. Él fue quien sustituyó a Kennedy tras su muerte en 1963, y no fue hasta 1965 cuando las urnas le eligieron ganador (White House Photo/Reuters)

Una carroza con el diseño de un cacahuete recorre el desfile de la investidura de Jimmy Carter en 1977. Este fruto hacía alusión a que la familia de este presidente se dedicaba a la producción de cacahuetes (Library of Congress/Reuters)

El presidente Jimmy Carter y su mujer Rosalynn bailan durante la ceremonia de investidura. El vestido dorado de la primera dama era el mismo que utilizó para la entrada en política de su esposo seis años antes. Lo diseñó Mary Matisse (Library of Congress/Reuters)

El presidente Ronald Reagan toma asiento en el Despacho Oval tras realizar el recorrido en homenaje a su investidura (Ronald Reagan Presidential Library/Reuters)

Ronald y Nancy Reagan posan en la habitación roja de la Casa Blanca antes de atender a los invitados al baile de la investidura de 1981 y 1985. Nancy Reagan vistió diseños de John Galanos en ambas instantáneas (Ronald Reagan Presidential Library/Reuters)

El presidente Reagan se ríe después de que su mujer Nancy olvidara presentarle durante el concierto de investidura en Washington (Ronald Reagan Presidential Library/Reuters)

George H.W. Bush saluda desde la limusina presidencial durante el desfile para celebrar su investidura en 1989 (Library of Congress/Reuters)

Michael Jackson y Diana Ross pusieron la nota musical a la investidura del presidente Bill Clinton en 1993. El acto tuvo lugar en el Memorial de Lincoln. Chelsea Clinton, hija del presidente, subió al escenario con los cantantes (Reuters)

Bill Clinton fue elegido por segunda vez en 1997. En la imagen, hace el juramento ante su mujer Hillary y su hija Chelsea en Washington (Reuters)

El presidente George Bush y su mujer, Laura, durante el paseo de investidura hasta la Casa Blanca en enero de 2001 (Reuters)

George W. Bush resultó reelegido en 2005. En la imagen, el Capitolio durante el discurso de investidura del presidente (Reuters)

Barack Obama se convirtió en el cuadragésimo cuarto presidente de Estados Unidos en 2008. En la imagen, el primer mandatario afroamericano junto a su mujer Michelle y sus hija Malia y Sasha (Reuters)

El presidente Barack Obama y su mujer, Michelle Obama, durante el baile para celebrar la investidura de su segunda reelección en Washington (Reuters)

(Con información de El Confidencial)

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¿Por qué Obama no ha cumplido su principal promesa?

RT. Publicado: 19 ene 2017 11:08 GMT

La propia Casa Blanca ha admitido este miércoles que no ha logrado cumplir la promesa de cerrar la cárcel especial militar de Guantánamo.

 Kevin Lamarque Reuters

El pasado fin de semana las autoridades de EE.UU. transfirieron a 10 detenidos "de bajo nivel" de la prisión de Guantánamo a Omán. Sin embargo, la propia Administración saliente de la Casa Blanca ha reconocido este miércoles que el presidente Barack Obama ha incumplido una de sus principales promesas, dada hace ocho años: cerrar la cárcel especial militar.

En su última rueda de prensa en la Casa Blanca el portavoz de la Presidencia, Josh Earnes, ha admitido que no espera "tener éxito en el objetivo de cerrar la prisión", pero ha asegurado que "eso no se debe a que no hayamos intentado conseguirlo".

La analista Marina Tretiakova recuerda en su nuevo artículo para Ridus que, en efecto, los medios de EE.UU. constataban en 2016 los frenéticos intentos de Obama de cumplir su promesa. 'The New Yorker', por ejemplo, informó de que la prisión estaba "llena de abogados" que trataban de resolver los casos pendientes. 

El principal obstáculo para cerrar "el terrible legado de George W. Bush"

La analista indica que, cuando el segundo día después de la toma de posesión Obama firmaba el decreto del cierre de la cárcel dentro de un año, no era consciente de lo complicado que sería conseguir lo prometido.

En este sentido, Tretiakova explica que el principal obstáculo para cerrar "el terrible legado de George W. Bush" fue el problema del traslado de los presos.

Hay dos maneras de que un preso salga de la prisión: probar su inocencia o lograr la transferencia a otro país. Sin embargo, no siempre fue posible persuadir a otros países para que aceptaran a sospechosos de terrorismo.

Por otro lado, prosigue la autora del artículo, las autoridades norteamericanas estaban "aún menos dispuestas" a tratar con estos reclusos. Así, el Ministerio de Justicia se negó a juzgarlos de acuerdo con las leyes estadounidenses, las fuerzas de seguridad se oponían a su transferencia al territorio de EE.UU., y el Congreso aprobó una ley que prohibía el traslado de estos presos al país.

Finalmente, el Pentágono desde el primer momento negó la necesidad de cerrar Guantánamo, recuerda la analista, que agrega que tan solo el Departamento de Estado defendió el cierre de la prisión, consciente "del daño que estaba causando a la imagen internacional" de EE.UU.

Obama prefirió centrarse en otros objetivos "más factibles"

Aún durante el primer mandato de Obama, su Administración se dio cuenta de la profundidad del problema y prefirió centrarse en otras cosas "más factibles", señala Tretiakova. Entonces, empezaron a convencer al presidente de que sería mejor "pasar a la historia como reformador, por ejemplo, del sistema de salud", que "malgastar capital político en los detenidos", en palabras del entonces jefe de Gabinete de la Casa Blanca, Rahm Emanuel.

Obama "hizo su elección", concluye la analista, aunque precisa que la reforma médica del presidente saliente tampoco ha resultado ser un éxito, y actualmente el proceso de revocar el Obamacare está en marcha.
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