"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

viernes, 24 de agosto de 2012

Apple se convierte en la empresa con mayor capitalización de mercado en la historia

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Por STEVEN RUSSOLILLO

Apple es ahora la compañía más valiosa de todos los tiempos.
Las acciones volvían a subir esta mañana, siguiendo con el marcado aumento de las últimas semanas que ha impulsado al gigante tecnológico a su máximo histórico.
La acción subió 2,63%, a US$665,15, llevando la capitalización de mercado de Apple a US$623.520 millones. La marca anterior en términos de capitalización de mercado pertenecía a Microsoft, cuyo valor de mercado alcanzó US$616.300 millones en diciembre de 1999, según Howard Silverblatt, analista de índices de S&P Dow Jones Indices.
La capitalización de mercado de Apple supera por más de US$200.000 millones la de Exxon Mobil, la segunda compañía más grande en la actualidad, valorada en US$405.970 millones. Microsoft, Wal-Mart e IBM completan el grupo de las cinco primeras empresas.
Los rumores de nuevos productos en las líneas de iPhone y iPad no han parado en los últimos meses, lo que ha ayudado a dar a las acciones su impulso más reciente. Muchos analistas prevén el lanzamiento del iPhone 5 en septiembre.
La semana pasada, Jefferies elevó la meta de la acción de Apple a US$900. A principios de este año, dos firmas la colocaron en US$1.000, al tiempo que predecían que la capitalización de mercado de Apple subiría más allá de US$1 billón (millón de millones).
La influencia que ejerce Apple en los principales índices de referencia ha sido bien documentada durante gran parte del año. Sin embargo, las últimas cifras de Silverblatt subrayan lo importante que es el repunte de Apple para resto del mercado.
El sector tecnológico que forma parte del índice S&P 500 subió 16% desde octubre, señala Silverblatt. Sin embargo, quitando a Apple del cálculo, el sector muestra una caída de 3,7% en ese mismo período

jueves, 23 de agosto de 2012

¿Jubilación anticipada para la zona del euro?

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Por Nouriel Roubini

Que la zona del euro sea viable o no es algo que está por ver, pero, ¿y si sólo se puede aplazar, pero no evitar, una ruptura? En ese caso, con retrasar lo inevitable sólo se conseguiría que el desenlace fuera peor, mucho peor.
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Illustration by Paul Lachine
Alemania está reconociendo cada vez más que, si el ajuste necesario para restablecer el crecimiento, la competitividad y la sostenibilidad de la deuda en la periferia de la zona del euro llega mediante la austeridad y la devaluación interna en lugar de la reestructuración de la deuda y la salida (lo que obligaría a la reintroducción de unas monedas nacionales profundamente depreciadas), el costo ascenderá con la mayor probabilidad a billones de euros. De hecho, será necesaria una financiación oficial suficiente para permitir la salida de los inversores transfronterizos e incluso nacionales. A medida que los inversores reduzcan su exposición a las deudas soberanas, los bancos y las empresas de la periferia de la zona del euro, habrá que financiar los desequilibrios de los flujos y las existencias. El proceso de ajuste requerirá muchos años y la fuga de capitales continuará hasta que se restablezca plenamente la credibilidad de las políticas, por lo que harán falta cantidades enormes de financiación oficial.
Hasta hace poco, semejante financiación oficial procedía de los organismos fiscales (el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, que pronto será el Mecanismo Europeo de Estabilidad) y el Fondo Monetario Internacional, pero la financiación oficial procede cada vez más del Banco Central Europeo: primero con compras de bonos y después con apoyo a la liquidez de los bancos y el consiguiente aumento de los balances dentro del sistema automatizado transeuropeo de transferencia urgente para la liquidación bruta en tiempo real.Como las limitaciones políticas en Alemania y en otros países impide un mayor fortalecimiento delos cortafuegos de base fiscal, ahora el BCE se propone facilitar otra ronda de financiación en gran escala a España e Italia (con más compras de bonos).
Así, Alemania y los países del centro de la zona del euro han externalizado cada  vez más la financiación oficial de los miembros de la zona del euro con problemas para que corra a cargo del BCE. Si Italia y España carecen de liquidez, pero son solventes y la financiacíon en gran escala brinda tiempo suficiente para que la austeridad y las reformas económicas restablezcan la sostenibilidad de la deuda, la competitividad y el crecimiento, la estrategia actual dará buen resultado y la zona del euro sobrevivirá.
En ese proceso, puede surgir alguna forma de unión fiscal y bancaria, junto con algunos avances en materia de integración política, pero, por importantes que sean los elementos de unión fiscal y bancaria, la clave es si la financiación en gran escala y los ajustes graduales pueden restablecer a tiempo el crecimiento sostenible. Para ello será necesaria una considerable paciencia de los gobiernos y el público de los países tanto del centro como de la periferia: en los primeros para mantener la financiación en gran escala y en los segundos para evitar una violenta reacción social y política ante los años de dolorosa contracción y pérdida de bienestar.
¿Es verosímil esa posibilidad? Piénsese simplemente en lo que se deberá superar: divergencia económica e intensificación de las recesiones; balcanización irreversible del sistema bancario y de los mercados financieros; cargas de deuda insostenibles para los agentes públicos y privados; costos ingentes en crecimiento y en los balances de los países que apliquen una devaluación interna y deflación para restablecer la competitividad; ajuste asimétrico, con riesgos morales en los países centrales y financiación insuficiente en los de la periferia que alimenten dinámicas políticas incompatibles; mercados e inversores inestables e impacientes; cansancio de la austeridad en los de la periferia y de los rescates en los del centro; falta de condiciones para una zona monetaria óptima y graves dificultades para lograr la unión bancaria, económica y política.
Si un proceso gradual de desintegración llegara a hacer inevitable la ruptura de la zona del euro, la vía elegida por Alemania y el BCE –financiación en gran escala para la periferia de la zona del euro– destruiría los balances de los bancos centrales de los países del centro. Peor aún: unas pérdidas en masa resultantes de la materialización del riesgo crediticio podrían poner en peligro la sostenibilidad de la deuda de las economías del centro de la zona del euro, con lo que pondrían en entredicho la supervivencia de la propia Unión Europea. En ese caso, no cabe duda de que un “divorcio ordenado” ahora es preferible a una ruptura desordenada más adelante.
Naturalmente, una ruptura ahora sería muy costosa, pues requeriría una conferencia internacional para reestructurar las deudas de los países de la periferia y las reclamaciones de los del centro, pero la ruptura temprana podría permitir la supervivencia del mercado único y de la UE. Un intento fútil de evitar una ruptura durante un año o dos –después de desperdiciar billones de euros en financiación suplementaria por los países del centro– significaría un final desordenado, incluida la destrucción del mercado único, a causa de la introducción de políticas proteccionistas en enorme escala. Así, pues, si una ruptura es inevitable, retrasarla entraña costos mucho mayores.
Pero la política en la zona del euro no permite pensar en la posibilidad de una ruptura temprana. Alemania y el BCE están recurriendo a la liquidez en gran escala para ganar tiempo a fin de permitir los ajustes necesarios para restablecer el crecimiento y la sostenibilidad de la deuda y, pese al enorme riesgo que entraña, si llegara a producirse una ruptura, ésa sigue siendo la estrategia con la que la mayoría de los protagonistas de la zona del euro están comprometidos. Sólo el tiempo dirá si apostar la casa para salvar el garaje fue la iniciativa adecuada.
Traducido del inglés por Carlos Manzano.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Un hombre poco serio

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Por Paul Krugman
 
Que Mitt Romney haya escogido a Paul Ryan como su compañero de fórmula condujo a una ola de elogios de los expertos. Ahora, declaró escritor tras escritor, vamos a tener un verdadero debate sobre el futuro fiscal de Estados Unidos. Era predecible: no importa el Tea Party, el verdadero electorado de Ryan es la comentatura [el conjunto de voces de los articulistas de opinión en los medios], que hace años decidió que él era el Conservador Honesto y Serio, cuyas propuestas merecían respeto, aun si no cae bien.

Sin embargo, no lo es y ellos tampoco. La ryanomía es y siempre ha sido una estafa, aunque para ser justos, se ha vuelto más una estafa desde que Ryan se unió a la fórmula electoral republicana.

Hablemos de lo que realmente está en el plan de Ryan, y distingamos en particular entre las propuestas de políticas públicas reales y específicas, y las aseveraciones sin pruebas que las corroboren. Para centrar las cosas un poco más, hablemos –como sucede en la mayoría de las discusiones sobre el presupuesto– de lo que se supone que sucederá en los próximos 10 años.

Por el lado fiscal, Ryan propone grandes recortes a las tasas tributarias para las bandas impositivas más altas y las corporaciones. Ha intentado evadir el proceso normal en el cual auditores independientes “califican” las propuestas fiscales, pero el organismo no partidista Centro para Políticas Fiscales sacó las cuentas y la pérdida de ingresos por dichas reducciones suma 4.300 billones de dólares en la siguiente década.

Por el lado del gasto, Ryan propone enormes recortes en Medicaid y entregárselo a los estados, mientras reduce drásticamente el fondeo relativo a las proyecciones basadas en la política actual. Eso ahorra unos 800.000 dólares. Propone recortes drásticos parecidos a las estampillas para comida para ahorrar otros 130.000 millones de dólares más o menos, además, todo un cajón de sastre de otros recortes, como menor ayuda para estudiantes universitarios. Seamos generosos y digamos que todas esas reducciones ahorrarían 1.000 billones de dólares.

Además de eso, Ryan incluye los 716.000 millones de dólares de ahorros en Medicare que son parte del Obamacare, aun cuando quiere abolir todo lo demás en esa legislación. A pesar de esto, Ryan ya se unió a Romney para denunciar que el presidente Barack Obama está “recortando a Medicare”; más al respecto en un minuto.

Entonces, si sumamos las propuestas específicas de Ryan, tenemos 4.300 billones de dólares en recortes fiscales, compensados parcialmente con alrededor de 1.700 billones en reducciones en el gasto –donde las reducciones fiscales, sorpresa, benefician en forma desproporcionada al uno por ciento de hasta arriba, mientras que los recortes en el gasto se darían principalmente a costa de las familias de bajos ingresos–. En conjunto, el efecto sería incrementar el déficit en cerca de dos y medio billones de dólares.

No obstante, Ryan dice ser un halcón del déficit. ¿Qué bases tiene esa declaración?

Bueno, él dice que compensaría sus reducciones fiscales con “la ampliación de la base” con la eliminación de suficientes deducciones de impuestos para recuperar los ingresos que se perdieron. ¿Qué deducciones eliminaría? Se niega a decir; y, realistamente, la obtención de ingresos a la escala que él dice que sería, es, prácticamente, imposible.

Al mismo tiempo, afirma que haría más reducciones enormes al gasto. ¿Qué reduciría? Se niega a decir.

Lo que ofrece Ryan en realidad, entonces, es propuestas específicas con las cuales se incrementaría pronunciadamente el déficit, además de una afirmación de que tiene planes secretos para los impuestos y el gasto que se niega a compartir con nosotros, pero que convertirán a todo su plan de conjunto en una reducción del déficit.

Si esto suena a chiste se debe a que lo es. No obstante, se ha tratado al “plan” de Ryan con gran respeto en Washington. Incluso, recibió un premio a la responsabilidad fiscal por parte de tres de los principales organismos de presión para reducir el déficit. ¿Qué está pasando?

La respuesta, básicamente, es un triunfo del estilo sobre los fundamentos. En el plazo más largo, el plan de Ryan terminaría con Medicare como lo conocemos, y en Washington “la responsabilidad fiscal” se equipara con frecuencia con la disposición a recortar Medicare y la Seguridad Social, aun si los supuestos ahorros se usarían para reducir los impuestos de los ricos en lugar de los déficits. Asimismo, los autoproclamados centristas siempre están buscando conservadores a los que puedan elogiar para exhibir su centrismo, y Ryan ha aprovechado esa debilidad con habilidad, hablando puro jarabe de pico cuando en realidad no cuadran sus cuentas.

La pregunta ahora es si la reputación no merecida de Ryan de ser honesto y responsable fiscalmente puede sobrevivir a su participación en una campaña presidencial profundamente deshonesta e irresponsable.

El primer signo de los problemas ya surgió por el tema de Medicare. Romney, en un intento por repetir la estrategia del “panel de la muerte” del partido Republicano en las elecciones intermedias del 2010, ha estado muy ocupado atacando al presidente por los mismos ahorros en Medicare que son parte del plan de Ryan. Y la respuesta de este cuando se le señaló eso fue increíblemente enclenque: solo incluyó esos recortes, dice, porque el presidente los puso “en las referencias”, lo que sea que eso signifique. Claro, cualquiera que sea la excusa de Ryan, el hecho es que sin esos ahorros, su presupuesto se convierte aún más en un plan para incrementar el déficit, no para reducirlo.

Entonces, ¿haber escogido a Ryan significará una campaña seria? No, porque Ryan no es un hombre serio; solo interpreta a uno en la televisión.

© 2012 New York Times News Service.

martes, 21 de agosto de 2012

Tribunal condena a exfuncionarios por corrupción

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    El níquel constituye uno de los principales rubros de exportación de Cuba
    El níquel constituye uno de los principales rubros de exportación de Cuba Tomado de Cuba en fotos
    Un jurado halló culpables a directivos en Cuba por “delitos asociados a la corrupción” en la industria del níquel.
     Doce personas relacionadas con el proyecto de expansión de la planta estatal de níquel y cobalto “Pedro Soto Alba”, de la provincia oriental cubana de Holguín, fueron sancionadas por delitos asociados a la corrupción en el Tribunal Provincial Popular de esa localidad, informó el diario Granma.
    Según el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, la vista oral se celebró “en días recientes” en esa ciudad oriental, a 689 kilómetros de La Habana, tras la cual el jurado sentenció a otrora funcionarios y directivos del Ministerio de la Industria Básica y de la Empresa estatal Cubaníquel.
    Las condenas oscilaron entre 12 años de privación de libertad y cuatro de trabajo correccional sin internamiento, “en atención a la gravedad de estos hechos y sus nocivas consecuencias en una de las actividades estratégicas para la economía del país, a la conducta de los acusados, caracterizada por la pérdida de valores éticos y la simulación, y al grado de participación de cada uno de ellos”, indicó el rotativo.
    Asimismo, el periódico oficial especificó que todas las personas acusadas recibieron “las sanciones accesorias de privación de derechos públicos y prohibición del ejercicio de las profesiones y cargos que desempeñaban al momento de los hechos”, y pueden optar por el recurso de casación.
    El tribunal consideró culpables a los exviceministros de la cartera de la Industria Básica Alfredo Rafael Zayas López, Ricardo González Sánchez y Antonio Orizón de los Reyes Bermúdez, condenados a 12, 10 y ocho años de privación de libertad respectivamente por el delito de “actos en perjuicio de la actividad económica o de la contratación”.
    Por esa falta, el jurado sancionó también a seis años de prisión a Cristóbal de la Caridad Saavedra, director de Negocios de Cubaníquel.
    Mientras, Gilberto Alfonso Parra Rojas, Ernesto Columbié Silverio, Carlos Gustavo Rodón Ferreiro, Biscmarck Ortiz Jiménez y Orlando González Pérez, fueron castigados con penas entre ocho y seis años de encarcelamiento por el “uso indebido de recursos financieros y materiales” y el “incumplimiento del deber de preservar los bienes de entidades económicas”.
    En tanto, por la contravención de “uso indebido de recursos financieros y materiales” fueron privados de libertad por seis y cinco años respectivamente los directivos de la Empresa Moa Nickel S.A Alfredo Barallobre Rodríguez y Orlando Carmenaty Olmo. Por la misma falta, Xiomara Jiménez Morris, especialista de Seguridad y Salud del Trabajo de la entidad, recibió la condena de cuatro años de privación de libertad, subsidiada por igual periodo de trabajo correccional sin internamiento.
    El proyecto de expansión y modernización de las plantas “Pedro Soto Alba” y “René Ramos Latour”, ubicadas respectivamente en las localidades holguineras de Moa y Nicaro, fue suscrito en 2005, y en aquel momento representaba un costo de 450.000.000 de dólares estadounidenses.
    Se llevaba a cabo por el grupo empresarial estatal Cubaníquel –que administra ambas plantas- y el conglomerado canadiense Sherritt Internacional.
    En los últimos años, el Ministerio de la Industria Básica vivió varios cambios de mandato. En 2010, Yadira García fue destituida del cargo por “deficiencias en la dirección del organismo, reflejadas de manera particular en el débil control sobre los recursos destinados al proceso inversionista y productivo de la Industria Básica”.
    Así, en junio pasado, Tomás Benítez Hernández fue liberado de la dirección de esa cartera, que pasó a manos del ingeniero Alfredo López Valdés.

    lunes, 20 de agosto de 2012

    Abrazará Cuba la economía solidaria?

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    Hugo Albuquerque
    Para reactivar la economía y reducir la burocracia, el país apuesta a las cooperativas y trata de comprender las experiencias internacionales. Sin embargo, ¿las organizaciones serán autónomas? Y fortalecerán los valores socialistas?  
    Puede haber sido un shock para aquellos piensan que es imposible un cambio efectivo en la economía cubana. El 25 de julio, en una de las más concurridas sesiones de la reunión semestral de la Asamblea Nacional del Poder Popular (especie de poder legislativo) de Cuba, fue la estrella Murillo Marino. Jefe de la comisión del Comité Central del Partido Comunista para la reforma económica, él detalló, durante más de dos horas, los planes para los próximos años.  
    Gran parte de las empresas estatales dejan de ser mero apéndice de los ministerios y tendrán autonomía financiera y operativa. Más importante aún, 222 pequeñas y medianas empresas, hoy pertenecientes al Estado, serán transformadas en cooperativas, en teoría, 100% autónomas. Una amplia gama de servicios - incluido el transporte público, mercados de frutas, restaurantes y centros de crías de camarones - se llevará a cabo por la nueva gestión de las líneas de la "economía solidaria".  
    Este proyecto piloto debe ampliarse a futuro. Y, para ello, Cuba comenzó a recibir, a partir de 2011, delegaciones de cooperativistas de distintos países. Dos participantes en este intercambio: un italiano y un griego-canadiense, ambos claramente simpatizantes de la experiencia cubana - han publicado recientemente relatos de sus visitas a la isla y los diálogos mantenidos. Sus narraciones nos ayudan a entender la gran capacidad de movilización nacional e internacional de Cuba, pero al mismo tiempo, las verdaderas dificultades experimentadas por la economía y los intentos de superarlas de manera diferente a las que prevalecieron durante la mayor parte del período revolucionario.  
    John Restakis, que nació en Atenas y ayudó a articular las redes de cooperación de Toronto (Canadá), desde la década de 1990, publicó su artículo en la revista británica New Internacionalist. Su valoración global de la situación en Cuba es clara: "los ideales de la revolución siguen siendo la vitalidad" y "viejos revolucionarios conservan la autoridad sobre la población." Sin embargo, "se teme que los futuros líderes no tengan la autoridad moral para liderar los cambios que exige una nueva era. Ellas son profundas."  
    La nacionalización casi total de la economía en la década de 1970, y ultra-centralización de las decisiones sobre qué y cómo producir, generó un entorno que desincentivaba la iniciativa individual y colectiva. Como resultado, "un país cuyo primer desafío es alimentar a su población tiene el 50% de las tierras cultivables en manos del Estado sub-cultivados o improductivos. Sólo el 18% son de regadío."  
    Un primer intento de resolver esta situación a través de las cooperativas se puso en marcha en 2008 y abarcó principalmente la agricultura. Sin embargo, apunta Restakis que el cambio era sólo aparente. "No hubo ningún esfuerzo para ofrecer a los empleados estatales anteriores, la formación sobre la gestión de una cooperativa." Asimismo, no se les permitió "decidir dónde comprar los productos, lo que podrían producir, lo que podían vender. Las compras y ventas estuvieron siempre en los órganos del Estado (...) Si la cooperativa quería realizar una actividad nueva, no establecida en su carta fundacional, eso era imposible."  
    ¿Habrá ahora, una disposición real de ir más allá? Restakis es optimista. "Las lecciones fueron entendidas. Las restricciones están siendo eliminadas y puede surgir un sistema más abierto para que las cooperativas tengan acceso a la oferta y la venta de la producción independiente ", apostó. Y los informes de los primeros cambios ya los ha señalado desde su viaje a Cuba el año pasado como parte de la delegación de cooperativistas de Canadá: "Había cafés, restaurantes y pequeñas empresas en todas partes. Quioscos de tiendas de frutas y artesanía que abundan. La Habana era un hervidero de pequeña vida empresarial."  
    Restakis considera, sin embargo, que la batalla no está ganada todavía. Para él, "el futuro del socialismo en Cuba depende de encontrar los modelos económicos que combinen los ideales de la solidaridad, la igualdad y la justicia social con los mercados de la población desatendida, pero abierta".  
    La información del italiano Marcelo Vieta se publica (en Inglés e Italiano) en el sitio Z-Net. Es más optimista que la de Restakis. Considera, por ejemplo, que a pesar de las dificultades en la producción, Cuba se ha convertido en "el primer país en tener una agricultura predominantemente orgánica." Pero admite que, a pesar de que decenas de cubanos con quienes ha hablado "tienen alguna experiencia de las cooperativas rurales y urbanas, y de las iniciativas de 'poder del pueblo', ellos informan que la mayor parte de ellas es dirigida por el partido, o bajo el control de arriba abajo".  
    Vieta narra las dos conferencias que presentó en Cuba, en el 2011. En un primer momento, las preocupaciones pragmáticas y teóricas surgieron. Los actores (que estaban muy interesados, por ejemplo, en la experiencia argentina de las fábricas recuperadas por operarios) querían una guía sobre cómo organizar y administrar sus organizaciones "desde abajo", "no con cuotas del gobierno o instrumentos de ese tipo". Al mismo tiempo, estaban interesados en discutir qué papel el sector no estatal podría desempeñar en Cuba, "las virtudes de las cooperativas y los riesgos de abrir su economía a los mercados y las empresas capitalistas."  
    La segunda conferencia se orientó a los economistas, los miembros del gobierno central y las autoridades locales que se reunieron en el Centro para el Estudio de la Economía Cubana (CEEC). "También fue una experiencia gratificante", dice Vieta. Estaba más centrada en la discusión conceptual sobre el significado de "economía social y solidaria" y su posible papel en una economía que se pretende socialista. El reporta: su público estaba interesado en debatir como la economía social y solidaria podría ayudar a los cubanos a pensar en un nuevo socialismo, que conecte las grandes reformas económicas propuestas con las prácticas cotidianas de la gente. El diseño de un sector "no estatal" ligado a la economía social y solidaria podría constituir un aterrizaje más suave para cientos de miles de trabajadores que deben abandonar la condición de servidores del Estado (sin un plan claro de la transición hasta ahora).
    Y, ¿el noviazgo entre el Estado cubano y las cooperativas tendrá un futuro? Probablemente es demasiado temprano para responder. Sin embargo, un extracto del testimonio del griego-canadiense Restakis subraya tanto la importancia de la nueva experiencia para Cuba, como sus posibles repercusiones para otros países. Dadas las dificultades de la isla, dice, "Las cooperativas son una opción natural, pero se requiere que el liderazgo asuma riesgos y confíe en la gente para llevar esta gran novedad hacia adelante." Si los gobernantes están a la altura del desafío, "la economía solidaria puede ayudar a construir un nuevo tipo de socialismo cívico en un mundo hoy desesperado por nuevos proyectos.  
    (Traducción: Félix Contreras)   Hugo Albuquerque, en Outras Palavras |  

    domingo, 19 de agosto de 2012

    ¿Por qué los humanos comemos carne?

    Por SAM KEAN
    Jamón de canguro. Pastel de rinoceronte. Lengua de caballo. La vida doméstica era un tanto diferente en la casa de William Buckland. Algunos visitantes de su casa en Oxford, Inglaterra, a principios del siglo XIX recordaban su corredor de entrada, lleno de cráneos fosilizados de monstruos. Otros recuerdan los monos vivos que daban vueltas por ahí. Pero nadie podría olvidarse de la dieta de Buckland. Un geólogo profundamente religioso, le gustaba la historia de Noé, y la mayor parte de su arca pasó por su boca. Hubo sólo unos pocos animales que no pudo tragar: "El sabor del topo fue el más repulsivo que conocí", dijo una vez Buckland, "hasta que probé una moscarda".
    Lo más sorprendente de los hábitos carnívoros de Buckland no era la variedad. Era que sus intestinos, arterias y corazón soportaran el consumo de tanta carne. No es menos sorprendente para los que vivimos en esta época, incluso los que tenemos gustos que apenas se ciñen a los filetes. Ya que si se fija en la procedencia de nuestra especie, ninguno de nuestros primos primates podría sobrevivir con una dieta con tanta carne. Al igual que muchas otras cosas que nos hacen únicos, debemos nuestra habilidad para comer toda esa carne a cambios en nuestro ADN.
    Alex Nabaum
    Los monos y los simios tiene molares y estómagos adaptados para procesar plantas, y en estado salvaje comen principalmente vegetales y en su hábitat natural tienen dietas principalmente veganas. Unos pocos primates, como los chimpancés, comen unos pocos gramos de termitas u otros animales todos los días. Pero para la mayoría de los monos y simios, una dieta alta en grasas y colesterol afecta sus organismos. Los primates en cautiverio con acceso regular a carne y productos lácteos a menudo terminan respirando con dificultad dentro de sus jaulas, con un colesterol cerca de los 300 y sus arterias llenas de grasa.
    Nuestros ancestros protohumanos sin duda comían carne; dejaron demasiados cuchillos de piedra al lado de pilas de huesos como para que sea coincidencia. Y no es difícil darse cuenta de por qué se dieron el gusto. Para la mayoría de la gente, la carne tiene un gusto realmente agradable. Brinda preciadas proteínas, y está llena de calorías, una consideración importante cuando las fuentes de alimentación eran precarias. Pero los primeros humanos probablemente no hayan sufrido menos que otros primates debido a su amor por la carne.
    Dos veces, sin embargo, desde que los humanos derivaron de los chimpancés hace unos pocos millones de años, el gen humano llamado apoE mutó, dándonos versiones diferentes. En general es el candidato más sólido que hay para un "gen de comer carne" humano (aunque no es el único candidato). La primera mutación —mucho antes de que los humanos aprendieran a controlar el fuego hace unos 500.000 años— pareció haber impulsado el desempeño de células sanguíneas asesinas que atacan microbios, como los microbios mortales que quedan en la carne cruda. Esta mutación también brindó protección contra inflamación crónica, el daño al tejido colateral que se produce cuando las infecciones causadas por microbios no desaparecen del todo.
    Desafortunadamente, esta versión de apoE podría haber hipotecado nuestra salud a largo plazo para obtener una ganancia a corto plazo: podíamos comer más carne, pero dejó nuestras arterias llenas de grasa. Afortunadamente, una segunda mutación se produjo alrededor de unos 226.000 años atrás, y nos ayudó a digerir grasas y sacar el colesterol de nuestra sangre. Es más, mantuvo a las células en mejor estado e hizo que los huesos fueran más densos y difíciles de quebrar en la madurez, un mayor seguro contra una muerte temprana.
    ApoE probablemente también potenció nuestros cerebros. Para funcionar de forma correcta, las células del cerebro deben cubrir sus axones en capa de mielina, que actúa como un aislamiento de goma sobre cables y ayuda a que las señales del cerebro viajen con mucha mayor rapidez. El colesterol es un componente importante de la capa de mielina, y aunque el colesterol en nuestros estómagos no termina en nuestros cerebros (el cerebro produce su propio colesterol), la versión de apoE que ayuda a sacar el colesterol de nuestra sangre también ayuda a distribuir el colesterol del cerebro donde se necesita y por lo tanto ayuda a prevenir el deterioro de la capa de mielina. La capacidad de comer más carne quizás haya sido sólo un beneficio colateral de potenciar el poder de nuestro cerebro.
    [image] iStockphoto
    Antes de felicitarnos por nuestros lindos apoE, sin embargo, considere esto: los huesos con marcas de hachazos y otra evidencia arqueológica indican que comenzamos a comer carne al menos hace 2,5 millones de años, mucho tiempo antes de que surgiera el apoE para librar su batalla contra la grasa y el colesterol. Así que durante millones de años fuimos o muy poco inteligentes para relacionar comer carne con morir joven, o demasiado patéticos para obtener calorías suficientes sin carne, o demasiado indulgentes para dejar de comer comida que sabíamos que nos mataría. Aún menos halagador es lo que podría implicar la mutación de las propiedades germicidas de la primera apoE: que los protohumanos hurgaron en busca de comida entre animales muertos y comieron sobras putrefactas.
    De todos modos, comer carne ayudó a nuestros ancestros a sobrevivir, y vivir lo suficiente como para transmitir sus tradiciones a generaciones futuras. Ahora celebramos casi todas las festividades comiendo (o evitando) la carne. Incluso William Buckland transmitió sus hábitos peculiares. Su hijo Frank tenía un acuerdo con el zoológico de Londres para que cuando un animal muriera allí, él recibiera una parte de su pierna. Pero no tenemos que llegar a los extremos de los Buckland para apreciar nuestro ADN de carnívoros. Simplemente podemos poner otra hamburguesa en la parrilla.
    —Adaptado del nuevo libro de Kean, "The Violinist's Thumb: And Other Lost Tales of Love, War, and Genius, as Written by Our Genetic Code."

    sábado, 18 de agosto de 2012

    El Capitalismo ha muerto, larga vida al capitalismo.

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    Por Gary Hamel
    Soy un capitalista por convicción y por profesión. Creo que el mejor sistema económico es el que premia la capacidad de emprender y la toma de riesgo, maximiza las opciones para el consumidor, usa los mercados para asignar recursos escasos y minimiza la carga de las regulaciones sobre las empresas. Si hay una receta mejor para crear prosperidad, no la he visto.
    Entonces, ¿porqué menos de cuatro de diez consumidores en el mundo desarrollado creen que las grandes corporaciones hacen una contribución "un poco" o "generalmente" positiva a la sociedad? (según un estudio de 2007 elaborado por McKinsey & Company). ¿Porqué solamente un 19% de los estadounidenses les dicen a los encuestadores que tienen "mucha" o "bastante" confianza en las grandes empresas? (en la encuesta de Gallup de este año sólo el Congreso obtuvo una calificación peor). Parece que la mayoría de nosotros prevé que las grandes empresas se comporten mal: que dañen el medio ambiente, exploten a los empleados y engañen a los consumidores. Cuando se trata de irresponsabilidad inefectiva, las grandes compañías parecen estar en la misma liga que Tiger Woods y Lindsay Lohan.
    [Dolar]
    Algunos culpan a Wall Street por este estado de cosas. En marzo de 2009, el Financial Times sostuvo que la "crisis de crédito destruyó la fe en la ideología de libre mercado que ha dominado el pensamiento occidental durante una década" En todo el mundo, expertos que hablaban mucho y políticos grandilocuentes argumentaron que hacía falta un nuevo modelo de capitalismo, uno que permitiera que los ejecutivos fueran todavía más controlados por legisladores y burócratas. Los estatistas vieron en la calamidad una oportunidad de las que se ven una sola vez en la vida para ampliar sus feudos regulatorios y avanzaron rápidamente para hacerlo.
    Aunque uno nunca debe subestimar la capacidad de los financistas atontados por el riesgo de sembrar el caos, la amenaza real para el capitalismo no es la astucia financiera liberada. Es, en cambio, la falta de voluntad de los ejecutivos para confrontar las expectativas cambiantes de sus accionistas. En años recientes, los consumidores y los ciudadanos se han sentido cada vez más descontentos con el contrato implícito que gobierna los derechos y obligaciones de los actores económicos más importantes de la sociedad: las grandes corporaciones. Para muchos, el acuerdo parece sesgado: funcionó bien para los presidentes ejecutivos de las empresas y los accionistas, pero no tan bien para todos los demás.
    No hace falta leer Adbusters para preguntarse a qué intereses responden realmente las grandes empresas. Cuando se trata de los "libres mercados", hay mucho para ser cínico.
    Si los individuos en todo el mundo han perdido la fe en las empresas, es porque las empresas, de muchas formas, abusaron de esa fe. En ese sentido, la amenaza para el capitalismo es más prosaica y también más profunda que la que suponen los banqueros bandidos. Es más prosaica porque el peligro viene no de los planes esotéricos de algún científico sino de las lentamente crecientes frustraciones y ansiedades de personas "comunes"; y más profundas porque el problema es verdaderamente existencial. Y amenaza con cargar a cada compañía grande con el tipo de limitaciones regulatorias que alguna vez se reservaron para las plantas nucleares. Ninguna amable operación de relaciones públicas que diga "esto es cuánto nos preocupamos" va a evitar ese peligro.
    Algunos pueden lamentarse porque el capitalismo (ampliamente definido) no tiene nada que lo desafíe en forma creíble, pero no lo tiene. Como la democracia, es el peor sistema de gobierno con excepción de todos los demás, y es por eso que cada uno de nosotros se juega algo en hacerlo mejor. Si no lo hacemos, el creciente descontento con las empresas va a alentar a todos aquellos que creen que los presidentes ejecutivos deben responder en primer y último lugar a los empleados públicos; a aquellos que están ansiosos por sustituir la mano invisible del mercado con la mano de hierro del Estado.
    Este no es un desenlace al que la mayoría de nosotros le daría la bienvenida. Aunque apretar el chaleco de fuerza de las regulaciones aún más nos protegería de los peores excesos del capitalismo, también nos quitaría sus bondades. Así que debemos tener la esperanza de que los ejecutivos enfrenten el hecho de que ha ocurrido una revolución irreversible de las expectativas.
    Millones de consumidores y ciudadanos ya están convencidos de un hecho que muchos jefes de empresas todavía son renuentes a admitir: el legado del modelo de producción económica que impulsó la economía "moderna" en los últimos cien años está por terminarse. Como una pieza de un motor dañado, se mantiene unida con un cable y cinta aisladora, se rompe con frecuencia y ensucia el aire con humos dañinos.
    Aunque estamos agradecidos de que alguien haya inventado esta máquina ruidosa y salvaje hace más de un siglo, también estaremos contentos cuando finalmente sea llevada a un depósito de chatarra y sustituida por algo un poco menos amenazante.
    Sabemos que el futuro no puede ser una extrapolación del pasado. Como bisnietos de la revolución industrial, hemos aprendido, finalmente, que la búsqueda descuidada e interminable de algo más es insostenible y, al final no nos satisface. Nuestro planeta, nuestra seguridad, nuestro sentido de la ecuanimidad y nuestras propias almas piden algo mejor, algo diferente.
    Así que ansiamos una forma más amable de capitalismo, que nos vea como algo más que simples "consumidores", una que entienda la diferencia entre maximizar el consumo y maximizar la felicidad, una que no sacrifique el futuro por el presente y que vea nuestro planeta como algo sagrado.
    Entonces, ¿qué se interpone en el camino de la creación de un tipo de capitalismo consciente, que rinda cuentas y sostenible, un sistema que en el largo plazo sea realmente habitable?
    Es, pienso, una mezcla de profundas creencias respecto a para qué sirven las empresas, a qué intereses responden y cómo crean valor. Muchas de esas creencias son casi canónicas (al menos entre los presidentes ejecutivos de una generación en particular y de determinada inclinación ideológica). También son narcisistas y arcaicas. Entre las más tóxicas se encuentran….
    1. El objetivo supremo de una empresa es ganar dinero (más que mejorar el bienestar humano de maneras económicamente eficientes).
    2. Los líderes corporativos sólo pueden responder por los efectos inmediatos de sus acciones (y no por las consecuencias de segundo y tercer orden que pueda tener su obsesiva búsqueda del crecimiento y la rentabilidad).
    3. Los ejecutivos deberían ser evaluados y compensados según las ganancias de corto plazo (más que en base a la creación de valor a largo plazo, tanto financiero como social).
    4. La manera de establecer las credenciales sociales de una empresa es a través de una noble declaración sobre su misión, de productos verdes y de un amplio presupuesto para responsabilidad social corporativa (en lugar de un compromiso inmodificable y sacrificado con hacer lo correcto).
    5. La justificación primaria para "hacer el bien" es que ayuda a que a la compañía "le vaya bien". (Lo que esto implica: una compañía debe hacer el bien cuando haya ventajas y un poco menos cuando no las haya).
    6. Los consumidores se preocupan mucho por el valor que obtienen con su dinero de lo que se preocupan por los valores que fueron honrados (o corrompidos) en la fabricación y venta de un producto.
    7. Los "clientes" de una empresa son los que compran sus servicios (más que todos aquellos cuyas vidas son impactadas por sus acciones).
    8. Es legítimo que una compañía haga dinero explotando la ignorancia de los consumidores, exagerando los beneficios de un producto y limitando las opciones de los compradores.
    9. El poder del mercado y la influencia política son formas aceptables de contrarrestar una tecnología perjudicial o de bloquear un competidor no convencional.
    10. Los negocios tienen que ver con la ventaja, el enfoque, la diferenciación, la superioridad y la excelencia (y no con el amor, la alegría, el honor, la belleza y la justicia).
    Quizás estas convicciones auto complacientes eran menos objetables hace 57 años cuando el entonces presidente ejecutivo de General Motors (GM), Charles Wilson, proclamó que "lo que es bueno para GM es bueno para Estados Unidos". Pero ahora son discordantes y peligrosos. No es bueno simular que las percepciones no cambiaron o que los críticos del capitalismo están simplemente desorientados. Hay cada vez más consenso sobre que un consumismo creciente devalúa los valores humanos; que el crecimiento descontrolado pone en peligro el planeta; que un poder empresarial sin control subvierte la democracia; y que es tan probable que los presidentes ejecutivos miopes y atontados por las ganancias destruyan valor como que lo creen.
    Soy un ardiente partidario del capitalismo, pero también entiendo que mientras los individuos tienen derechos inalienables, dados por Dios, las compañías no los tienen. La sociedad puede pedirles lo que quiera a las corporaciones. Por eso las creencias autocomplacientes también son, al final, auto-limitantes.
    Por supuesto, como consumidores y ciudadanos, debemos reconocer que las compañías no pueden curar cada enfermedad social o brindar cada beneficio social. También debemos enfrentar nuestra propia esquizofrenia. No podemos esperar que las compañías se comporten responsablemente si nosotros despreocupadamente abandonamos nuestros propios principios por ahorrar un billete.
    En cuanto a los ejecutivos: si siente que su industria todavía está muy poco regulada, si secretamente ansía que los grilletes regulatorios sean todavía más opresivos, si piensa que la ley Sarbanes-Oxley (aprobada en 2002, que apunta a proteger a los inversionistas y evitar fraudes), la Ley de protección de los pacientes y de atención médica accesible, la Ley para restaurar la estabilidad financiera estadounidense y Basilea III (conjunto de normas que apuntan a consolidar las finanzas de los bancos) no van lo suficiente lejos, entonces simplemente continúe haciendo lo que está haciendo. Si, por otro lado, ha tenido suficiente con la santurronería de los políticos y con los burócratas entrometidos, entonces debe enfrentar un hecho simple: en los próximos años, una compañía podrá preservar sus libertades solamente si adopta un nuevo y más esclarecido punto de vista respecto a sus responsabilidades. Muchos presidentes ejecutivos ya se resignaron a esta nueva realidad y un puñado le diola bienvenida. Hay otros, sin embargo, que todavía se aferran a la creencia de que una compañía es primero y por sobre todo una entidad económica más que una social. Tarde o temprano, ellos descubrirán que se enfrentan a la misma difícil opción que todos los adolescentes: conduce con responsabilidad o pierde tu licencia. Por el bien del capitalismo, espero que eso ocurra pronto.
    Entonces, querido lector, dos preguntas: ¿hay otras creencias que le parezca que representan una amenaza para el capitalismo? Y más en general: ¿qué piensa que se necesita hacer para rehabilitar la manchada reputación del capitalismo?
    Y finalmente, una recomendación realmente importante. Si está ansioso por investigar más profundamente estas cuestiones, ordene el nuevo libro de Umair Haque: "El nuevo manifiesto capitalista: construyendo un negocio perjudicialmente mejor", para el cual escribí un corto prólogo. Umair, que escribe con ingenio y pasión poco comunes, saca una serie de lecciones esenciales de compañías que ya adoptaron el desafío de reinventar el capitalismo. El "Nuevo manifiesto capitalista" será lanzado en enero y espero que sea uno de los libros de los que más se hable en 2011.

    jueves, 16 de agosto de 2012

    Cómo Japón perdió su dominio en los electrónicos de consumo

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    • Por DAISUKE WAKABAYASHI
    Durante un viaje de negocios a Japón en 2004, el analista tecnológico Michael Gartenberg pudo echarle un fugaz vistazo al Librie de Sony Corp., el primer lector de libros electrónicos con pantalla de tinta digital. Gartenberg quedó convencido de que era el precursor de una nueva ola de productos.
    Pero había algunos problemas. El software estaba en japonés, para descargar un libro tenía que conectarse a una computadora y las opciones de títulos era limitada.
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    Hoy, el Kindle de Amazon Inc. domina el mercado de lectores electrónicos y pocos se acuerdan del Librie. Sony trata de recuperar el terreno perdido con una nueva versión que se ubicó en un distante tercer lugar en el mercado global.
    La historia se ha venido repitiendo en los últimos 20 años para los fabricantes japoneses de electrónicos, que a menudo fueron los primeros en lanzar grandes innovaciones de hardware, desde televisores de pantalla plana hasta sofisticados celulares. Pero en todos los casos, los rivales extranjeros introdujeron mejoras con mayor rapidez, integrando productos con software fácil de usar y servicios en línea, reduciendo los costos con más eficiencia y difundiendo un mensaje de marketing más agudo.
    Las firmas japonesas confiaron demasiado en su tecnología y potencia manufacturera, reconoció el presidente de Panasonic, Kazuhiro Tsuga, durante una conferencia de prensa en junio, tras asumir el cargo después de que la compañía anunciara su mayor pérdida anual en sus 94 años de existencia. "Perdimos la perspectiva de los productos desde el punto de vista del consumidor", agregó.
    Sony, Panasonic Corp. y Sharp Corp. sufrieron una pérdida combinada de US$20.000 millones en el último año fiscal. Se trata de un giro radical en comparación con los días de gloria de fines de los años 70 y principios de los 80, cuando las empresas japonesas dominaban los electrónicos de consumo. Conforme la economía del país se expandía, los conglomerados de electrónicos eran líderes mundiales con sus chips de memoria, televisores a color y grabadoras de videocassettes, mientras sus laboratorios lanzaban productos que definirían una era: el Walkman, el CD y los reproductores de DVD.
    Hoy, las empresas japonesas han pasado a un segundo plano frente a competidores como Amazon, Apple Inc., Google Inc. y la surcoreana Samsung Electronics Co.
    El origen de la actual debilidad de Japón se encuentra en su tradicional fortaleza: una fijación con el monozukuri, o el arte de fabricar cosas, priorizando los avances de hardware.
    Bloomberg
    Visitantes prueban iPads en una exposición en Japón.
    Este concepto, motivo de orgullo nacional, empujó a las empresas japonesas a tratar de fabricar los productos que a menudo eran los más delgados o pequeños, pero que pasaban por alto factores que los usuarios consideran importantes, como el diseño y la facilidad de uso.
    En el caso del lector electrónico, Sony priorizó la venta de los aparatos, mientras que Amazon se concentró en vender los libros. El Kindle, por ende, era más compatible con la razón esencial para comprar el aparato: comprar y leer libros.
    Por si esto fuera poco, la fortaleza del yen ha complicado la tarea de combinar innovaciones con las reducciones de costo necesarias para apelar al mercado de masas. En el caso de la tecnología de punta, las empresas japonesas a menudo dependen de la producción local para luego exportar los bienes terminados. El alza del yen, que se ubica cerca de máximos históricos, ha reducido el margen de ganancia de los artículos japoneses vendidos en el exterior, un problema que los fabricantes coreanos han logrado eludir gracias a una moneda local, el won, relativamente más débil. Las menores utilidades, a su vez, dificultan la inversión en productos y tecnologías futuras.
    En el ejemplo más reciente de cómo el país ha perdido su liderazgo en los electrónicos de consumo, la compañías japonesas se están quedando atrás en la carrera por desarrollar lo que probablemente se convierta en el formato tecnológico dominante para los televisores de la próxima generación: los OLED, o diodos orgánicos de emisión de luz. Las nuevas pantallas son más delgadas y usan menos energía.
    Samsung, el mayor fabricante de televisores de Corea del Sur, domina en la actualidad el mercado de las pantallas OLED pequeñas utilizadas en los teléfonos inteligentes y otros aparatos móviles. Ahora, Samsung y la también coreana LG Electronics Co. planean lanzar este año un televisor con una pantalla OLED de 55 pulgadas.
    Se trata de un avance importante en comparación con las firmas japonesas—Sony, Panasonic, Sharp y Toshiba Corp.— que han pasado años desarrollando esa tecnología mientras trataban de encontrar la manera de comercializarla. En un intento por reducir la brecha que las separa de las empresas coreanas, Sony y Panasonic, en su día acérrimos rivales, llegaron a un acuerdo sin precedentes en junio para desarrollar en conjunto la tecnología OLED.
    El pacto refleja los problemas de Sony, que hace cinco años se convirtió en el primer fabricante en lanzar el primer televisor con tecnología OLED. El modelo de 11 pulgadas con una pantalla ultradelgada era una maravilla de la tecnología. Pero a un precio de US$2.500 la unidad, las ventas nunca despegaron.
    Tras años de pasos en falso, Sony finalmente ha decidido que le conviene más dejar que Samsung y otras empresas asuman el liderazgo en el desarrollo de innovaciones. Tras todos sus esfuerzos por ser la primera en entregar tecnologías de punta, Sony se dio cuenta de que sólo estaba creando productos que los competidores podían copiar a un costo más bajo. "El primer corredor tiene el viento en contra; a veces es más fácil correr detrás de él", explica Tadashi Saito, que fue nombrado en abril director de estrategia de Sony.
    En estos momentos existe la impresión de que "financieramente, las firmas japonesas no pueden asumir los riesgos", afirma Yuji Fujimori, analista de Barclays, en Tokio.
    Pero la estrategia de no asumir riesgos también los acarrea: la posibilidad de caer por una espiral descendente. Las pérdidas pueden desembocar en inversiones más modestas en futuras tecnologías o productos. Rivales con más recursos pueden conseguir una ventaja al introducir o desarrollar nuevas tecnologías que pueden hacer que los electrónicos de Japón sean menos competitivos lo que, a su vez, se traduciría en más pérdidas para los fabricantes japoneses.
    El peligro se puede ver claramente en la brecha en el gasto en investigación y desarrollo entre las empresas japonesas y coreanas. Históricamente, Sony y Panasonic gastaban más, pero a partir de 2009, la coreana superó a sus rivales japoneses y la diferencia se ha ido ampliando desde entonces. En 2011, Samsung invirtió en torno a US$8.700 millones en I+D, frente US$5.500 millones de Sony y US$6.600 millones de Panasonic, en sus años fiscales.

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    miércoles, 15 de agosto de 2012

    Joseph Stiglitz: “Menor dependencia amplía la soberanía”

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    Joseph Stiglitz
    Joseph Stiglitz
    El Premio Nobel Joseph Stiglitz habló ayer en la Facultad de Económicas de la UBA, de Buenos Aires. Derribó mitos respecto de la inflación, las estadísticas públicas y el endeudamiento. “Si un país decide no formar parte, los prestamistas harán lo que sea para inspirar miedo.”

    Por Tomás Lukin, de Página 12
    Joseph Stiglitz dixit: “Cuando dicen que la inflación es el impuesto más cruel, sospechemos. Los bancos nunca se preocuparon por los pobres”.
    “El acceso a los mercados financieros no es esencial. Argentina estuvo acertada al decir que esa variable no es tan importante como el objetivo del crecimiento”, sostuvo ayer Joseph Stiglitz. El Premio Nobel de Economía 2001 y ex economista jefe del Banco Mundial participó de un seminario en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA donde no sólo ponderó el proceso de salida de crisis de la Argentina y cuestionó las medidas de austeridad fiscal empleadas por Europa, sino que también habló del rol del Estado, de las estadísticas públicas y de la inflación.
    “Stiglitz no es un economista heterodoxo, sino uno muy inteligente.” Así definió el lunes la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al profesor de la Universidad de Columbia. Durante sus intervenciones públicas, ya sea acompañado por colegas ganadores del Premio Nobel, funcionarios públicos o miembros de organismos multilaterales de crédito, despliega un atractivo discurso provocador donde cuestiona las recetas de ajuste y cuestiona el rol de los organismos multilaterales de crédito. Sus participaciones junto con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y un grupo de economistas (ver aparte) no fueron la excepción. Sin embargo, a diferencia de los principales exponentes de la heterodoxia, el norteamericano no reclama un cambio en los paradigmas teóricos ni cuestiona sus cimientos, sino que los sostiene.
    La producción teórica de Stiglitz se ubica en la corriente llamada nuevos keynesianos, quienes se desmarcan del corset ortodoxo al advertir sobre la existencia de imperfecciones de mercado. Asimismo, si bien el ex asesor del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton respalda públicamente la política económica del gobierno nacional, se ha encargado de cuestionar decisiones consideradas fundamentales para conducir la macroeconomía, como fue la estatización de las AFJP.
    A continuación reproducimos algunas de las definiciones más relevantes que ofreció ayer el economista en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires y las respuestas que brindó a los medios durante una conferencia de prensa:
    - Acceso al crédito internacional: “Los beneficios del endeudamiento externo están exagerados. La teoría convencional sostiene que el endeudamiento es bueno porque promueve el crecimiento y la estabilidad. El acceso a los mercados es una variable intermedia, no es bueno en sí mismo. Si uno decide no formar parte, los acreedores internacionales harán lo que puedan para inspirar miedo sobre las consecuencias, pero eso no es verdad. Argentina estuvo acertada al decir que esa variable no es tan importante como el objetivo del crecimiento. Fue una apuesta riesgosa, pero resultó bien. No hay dudas de que los mercados financieros tienen un efecto negativo sobre la capacidad de los países para manejar su política. Reducir la dependencia con los acreedores internacionales amplía la soberanía económica”.
    - Inflación: “La inflación tampoco es un problema en sí mismo, lo relevante son sus consecuencias sobre el crecimiento, la distribución del ingreso y la pobreza. La paranoia con la inflación no tiene justificación. La inflación en Europa y Estados Unidos era baja. Ahí sólo miraron los precios e ignoraron algo muy importante, como fue la burbuja financiera. No existe un número preciso, pero la inflación muy alta se convierte en un problema. Pero cuando dicen que la inflación es el impuesto más cruel, sospechemos: el sector financiero nunca se preocupa por los pobres, cuando hablan de los pobres es porque tienen otro objetivo en mente. La inflación es un síntoma de algo más, pero hay que ir más allá para entender su verdadero origen y abordarla”.
    - Estadísticas: “Todo gobierno debe tener una agencia de estadísticas independiente que provea datos confiables. Existe una gran controversia sobre cómo construir las estadísticas. Yo presidí una comisión que analizó las limitaciones que poseen las estadísticas. Es importante tener estadísticas básicas que la gente pueda entender y utilizar para debatir”.
    - Rol del Estado: “No hay una regla que diga cuánto debe intervenir el Estado. La pregunta no es si deben intervenir o no, los gobiernos siempre intervienen en la economía. Los mercados no existen por sí solos, siempre existen en un contexto de reglas, leyes, regulaciones y políticas que van a ser públicamente creadas. En Estados Unidos, la decisión de no hacer nada con los activos financieros derivados fue una decisión para permitir que esos activos crezcan al punto de que teníamos que rescatar una compañía como AIG con un costo de 150 mil millones de dólares. La decisión de no intervenir requirió una intervención con un costo altísimo”.
    - Economistas ortodoxos: “Uno de los problemas en Europa y Argentina es que muchos de los economistas ortodoxos creen que la única forma de enfrentar la crisis es con más austeridad. Son como los doctores medievales que creían en la purgación de sangre y cuando eso no funcionaba volvían a purgarlos. La austeridad no funciona y la respuesta es aplicar reglas fiscales más duras. Los economistas que fueron escuchados promovían la austeridad, pero la gente escucha las cosas que quiere escuchar. No debería culparse demasiado a los economistas ortodoxos. También existen otros economistas que afirman que ninguna economía se recuperó a través de la austeridad”.
    - Salida de la crisis: “Argentina abandonó el tipo de cambio fijo y reestructuró su deuda. Si hubiera tomado solamente una de esas medidas, no habría logrado salir de la crisis. Europa enfrenta un escenario similar. Como evidencia el caso argentino, no es fácil, pero las crisis se pueden enfrentar y volver a crecer. El hecho que Argentina haya podido crecer tanto entre 2002-2008, año del estallido de la crisis, es un testimonio de que la reestructuración de deuda y ajuste del tipo de cambio ofrecieron la base para crecer. Argentina no sólo compensó la caída, sino que hizo más que eso. Una reestructuración de deuda te permite empezar de cero. Lo que hagas con eso depende de cada país, pero una buena idea es no volver a endeudarse y evitar los problemas anteriores”.
    - Eurozona y ajuste: “El acuerdo fiscal de Europa es un desestabilizador automático. Esos arreglos institucionales empeoran las cosas, reglas como las metas de inflación son ejemplos de cómo creamos marcos cada vez más riesgosos. Reestructurar la deuda o llevar adelante un nuevo Plan Marshall no va a resolver el problema fundamental de la Zona Euro. Europa necesita ser más federal. La mejor solución es que todos los países se queden y enfrenten los problemas estructurales. Si eso no pasa hay que buscar la mejor forma de salir de la crisis con menos ruido no sólo para Europa, sino para la economía global”.

    martes, 14 de agosto de 2012

    Por qué la ciencia económica merece financiación estatal

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    Por GARY S. BECKER y JAMES J. HECKMAN

    imageEl déficit fiscal de Estados Unidos se ha disparado en los últimos años y déficits incluso mayores están en camino debido al crecimiento esperado de los gastos en programas de ayuda social. Los miembros de ambos partidos políticos concuerdan en que los gastos federales deben reducirse. En este entorno, es crucial que los criterios correctos fijen las directrices de los recortes que se harán. Los recortes indiscriminados no son una forma cuidadosa de tomar decisiones.
    Por estas razones, el gobierno estadounidense lleva mucho tiempo apoyando la investigación en física, química, biología y medicina y, en menor medida, en economía y otras ciencias sociales. También ha jugado un papel preponderante en la creación de bases de datos objetivas con las cuales se pueden trazar políticas inteligentes. Esta investigación y datos han dado grandes frutos al proveer un entendimiento más acabado del ADN, el genoma humano y muchos otros fenómenos cruciales en el mundo moderno.
    De hecho, el impresionante crecimiento en la expectativa de vida en el mundo desarrollado en los últimos 60 años ha sido el resultado de los esfuerzos combinados de investigadores básicos financiados por el gobierno en universidades y otros lugares e investigadores aplicados en empresas farmacéuticas y biotecnológicas con ánimo de lucro, además de los institutos sin fines de lucro.
    También se han obtenido avances como resultado del apoyo del Estado a las ciencias sociales y del comportamiento, específicamente la investigación económica. No obstante, las medidas recientes del Congreso amenazan con restringir la financiación de la investigación básica que se concentra en la economía. Creemos que tales acciones son equivocadas y tendrán efectos adversos a largo plazo en la economía y la salud pública. La investigación social y de comportamiento independiente de los partidos y reseñada por pares es crucial a la hora de proveer hechos que ofrezcan una brújula tanto para el sector privado como para el público.
    Un ejemplo es la investigación económica en el ámbito de la salud. Estudios financiados por los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. (NIH) y llevados a cabo por Jeanne Brooks-Gunn de la Universidad de Columbia y otros investigadores muestran que las condiciones socioeconómicas en el hogar, la crianza y otras influencias ambientales tienen un impacto crítico en la salud y el desarrollo de los niños.
    La investigación financiada por el Estado también ha demostrado que darles dinero a las familias, como lo hicimos durante la fallida Guerra contra la Pobreza de la década de los 60, no mejora la movilidad social ni genera oportunidades económicas. No hay que olvidar que fue el trabajo patrocinado por el gobierno y llevado a cabo por Robert Moffitt y otros en la Universidad Johns Hopkins el que ayudó a cimentar el análisis que sirvió de base para la reforma a la seguridad social en la década de los 90 en Estados Unidos.
    La continuación de la investigación financiada por el Estado sin duda generará políticas similarmente efectivas en un rango amplio de áreas. Los buenos datos son esenciales para las buenas políticas, pero las cifras solas no son suficientes. Los estudios sobre las causas profundas de los problemas sociales y económicos son críticos para formular políticas sabias.
    Considere el creciente costo de la salud en EE.UU., que se debe en gran parte a los comportamientos poco saludables. Los programas para educar a los estadounidenses sobre los beneficios de los comportamientos saludables, tales como cumplir con los protocolos médicos, no fumar, el ejercicio periódico y una dieta saludable no están completamente desarrollados y casi no han sido investigados. Por ejemplo, el no tomar el medicamento warfarin (un anticoagulante) tal y como lo receta el médico ha puesto a muchos pacientes en riesgo de una trombosis. Investigaciones financiadas por NIH han desarrollado un nuevo enfoque: un incentivo financiero similar a una lotería que mejora sustancialmente la tasa de pacientes que toman la medicina, lo cual reduce los costos. Otorgar incentivos financieros para adherirse a los protocolos de salud reduce la carga de las enfermedades sobre la sociedad.
    Otras investigaciones financiadas con fondos públicos, como las de Jonathan Gruber de MIT y David Wise de la Universidad de Harvard, han hallado que crear el menú correcto de opciones tiene una gran importancia en las decisiones de jubilación, al influir en la capacidad de las personas de la tercera edad para pagar por los servicios de salud a largo plazo. Esta y otras investigaciones sociales y de comportamiento ayudan a la sociedad a entender las fuentes de los problemas que enfrenta la tercera edad y a desarrollar políticas efectivas para asistirlos.
    También necesitamos seguir invirtiendo en nuestra "infraestructura de datos" para obtener más conocimientos sobre los problemas sociales relacionados con la salud. Por ejemplo, el Instituto Nacional del Envejecimiento de EE.UU. está recopilando datos en el país y en todo el mundo para monitorear la salud y el bienestar de los ancianos. Esto nos ayudará a entender el impacto del envejecimiento de las sociedades y otros cambios a largo plazo (como el aumento en las tasas de obesidad) en la economía y a mejorar las políticas públicas.
    No podemos esperar que el mercado por si sólo apoye la economía básica y la investigación social, incluyendo la recopilación de datos, ya que son bienes públicos que son difíciles de apropiar. Al recortar la grasa extra considerable de la dieta pública no debemos cortar la carne que nos ha ayudado a hacer a la economía de EE.UU. la mayor y más fuerte en la historia.
    —Becker y Heckman, ganadores del Nobel de economía en 1992 y 2000, respectivamente, son profesores de la Universidad de Chicago. Becker también es académico de la Institución Hoover de la Universidad de Stanford.

    lunes, 13 de agosto de 2012

    Avances y vicisitudes de los trabajadores autónomos en Cuba

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    José Barreiro, Viceministro de Trabajo y Seguridad Social anuncia una mayor flexibilidad para los trabajadores autónomos.Por Fernando Ravsberg

    José Barreiro, Viceministro de Trabajo y Seguridad Social anuncia una mayor flexibilidad para los trabajadores autónomos. Foto: Raquel Pérez

    El viceministro del Trabajo y Seguridad Social, José Barreiro, nos explicó la proyección del trabajo por cuenta propia en Cuba una “medida adoptada pensando en las personas que vengan del sector estatal por plantillas infladas y también en otros que no están vinculados laboralmente”.
    Se refiere a despedidos y desocupados pero los funcionarios de gobierno siempre evitan llamarlos por su nombre. Tampoco acepta tocar el tema de los salarios de los trabajadores a pesar de que la gente y el propio Presidente Raúl Castro lo consideran un tema crucial.
    Anuncia una mayor flexibilidad de cara a permitir actividades que hasta ahora estuvieron prohibidas y nuevas modalidades como las cooperativas urbanas, aunque ratifica que seguirá vetado el trabajo por cuenta propia entre los profesionales universitarios.
    Reconoce el viceministro que la falta de insumos conduce al mercado negro y al robo al Estado, por lo que asegura que la oferta seguirá creciendo en las tiendas pero aún no se abrirán mercados mayoristas a pesar de que considera que eso “sería lo ideal”.
    Según Barreiro, la estructura del mercado laboral irá cambiando durante los próximos años hacia una economía con “menos trabajadores en el sector estatal por paso de algunos servicios al sector no estatal (cooperativistas, usufructuarios o trabajadores por cuenta propia)”.

    los trabajadores autónomos y cooperativistas serán la mayoría de la masa laboral

    Los trabajadores autónomos más exitosos están a la espera de poder rentar cafeterías estatales para ampliar sus negocios.
    Los trabajadores autónomos más exitosos están a la espera de poder rentar cafeterías estatales para ampliar sus negocios. Foto: Raquel Pérez
    Lento crecimiento
    Viceministro Barreiro nos explicó que “el gran objetivo (del trabajo por cuenta propia) es que se convierta en una opción de empleo” y agregó que “desde octubre del 2010 ha crecido en 240 mil trabajadores, llegando a un total de 390 mil”.
    Según Barreiro el crecimiento del número de autónomos se debe fundamentalmente a que “se comenzaron a otorgar nuevas autorizaciones y que se les permitió contratar empleados, ya hay 62 747”, una cifra que demuestra el éxito de algunos cuentapropistas.
    Entre los autónomos, “el 69% no tenían vínculo laboral en el momento de solicitar la licencia”, dentro de esta cifra están los desocupados, los jubilados y los trabajadores por cuenta propia que ejercían su oficio clandestinamente durante la época de la prohibición.
    El viceministro asegura que no cuentan con estadísticas fiables pero lo cierto es que solo el 31%, de los autónomos provienen de las empresas estatales. Esta situación enlentece el proceso de despidos de ese sector, que necesitaría deshacerse de 1 millón de trabajadores.
    Barreiro pide cautela “con las cifras de desinflar plantillas (despidos) porque en el ministerio creemos que es un proceso sostenido, cuidadoso y organizado. A veces la reducción de plantillas se asocia solo a la disponibilidad de trabajadores (despidos) pero también puede pasar por incrementar la producción sin aumentar las plantillas”.
    Más apertura
    Muy pronto empezarán a promover las cooperativas en el sector de la gastronomía como esta cafetería, donde el Estado no ha tenido mucho éxito.
    Muy pronto empezarán a promover las cooperativas en el sector de la gastronomía como esta cafetería, donde el Estado no ha tenido mucho éxito. Foto: Raquel Pérez
    Barreiro acepta que el número de trabajadores autónomos “no ha dejado de crecer pero el ritmo es menor” que en los inicios. Agrega que por eso “el trabajo por cuenta propia se seguirá flexibilizando, dentro de las normas legales, urbanísticas y sanitarias”.
    “Ahora trabajamos en el diseño de cooperativas (urbanas), una forma de organización diferente a la del trabajador por cuenta propia (…) tendrán mucha más flexibilidad (…) y un enfoque similar al de las peluquerías que pasaron a manos de sus trabajadores”.
    “Hay muchos servicios de Estado donde una cooperativa podría ser muy rentable, tienen mucho campo, se les ve un espacio en la economía” nos explica Barreiro antes de advertir que no será de inmediato porque “primero hay que experimentar para avanzar haciendo las cosas bien”.
    Nos asegura que pronto se abrirán también nuevas modalidades de trabajo autónomo que antes estuvieron prohibidas, entre quienes “se autorizarán están el chapista, el herrero, pulidor de pisos, vendedor de artículos de aluminio, oxicortador, fundidor y marmolero”.
    Escasez y delito
    El tema de los insumos es el más grave en lo que al trabajo autónomo se refiere, se autorizó a los carpinteros pero no se les vende madera y los chapistas trabajan sin permiso pero a la vista de todos a pesar de que se sabe que usan oxígeno y acetileno robado al Estado.
    Barreiro sostiene que “hay que acabar con la ilegalidad creando la forma legal de adquirir los productos, por ejemplo, los gases que utilizan los chapistas” pero insiste en que no habrá mercado mayorista aunque reconoce que sería lo ideal.
    Afirma que “estamos claros de que la solución es aumentar la oferta” y agrega que ya “hay insumos en las tiendas aunque no todos lo que la gente necesita pero se va incrementando la oferta, hasta que haya condiciones para pasar a un mercado mayorista”.
    La otra gran traba que se enfrenta es la falta de capital inicial porque los banco prácticamente no dan créditos para promover negocios. Según Barreiro el principal problema es que aún no se encuentran formas de garantizar el retorno de esos créditos.

    sábado, 11 de agosto de 2012

    4 inventos que cambiarán el mundo

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    Por Cintia Mayol

    Imagine Cup de Microsoft es una iniciativa que planea abrir las puerta a estudiantes a participar en una reunión mundial que se celebra cada año, en un esfuerzo por utilizar la tecnología para resolver los problemas más difíciles del mundo.

    Más de 1,65 millones de estudiantes de 190 países y regiones han participado en la competencia durante sus 10 años de existencia. Microsoft ha otorgado más de $ 1.75 millones en premios y fondos.

    Te decimos cuáles son los proyectos finalistas que podrían cambiar el mundo:

    Equipo de Greenway, de Bielefeld de Alemania y la Universidad de Hannover, ha desarrollado un sistema de navegación para automóviles en las áreas metropolitanas que reduce significativamente las emisiones de dióxido de carbono. Con apenas el 10% de los vehículos registrados en su sistema, Greenway redirige el tráfico para reducir al mínimo los tiempos de viaje y las emisiones de automóviles. Los usuarios insertan su ruta en una aplicación móvil y se les notifica de un camino más eficiente.

    A diferencia de otros sistemas de navegación populares que identifican a las copias de seguridad de tráfico, Greenway calcula la cantidad ideal de los autos para ser redirigido.


    Equipo FlashFood, de la Universidad de Arizona, creó un sistema de conexión de los alimentos preparados con las personas que padecen hambre. Restaurantes y empresas una vez certificadas por FlashFood, utilizan una aplicación móvil para registrar la cantidad de alimentos en libras. Un conductor voluntario luego  recoge la comida y la entrega  a un refugio cercano, o banco de alimentos. Las personas que padecen hambre pueden inscribirse para recibir una alerta de mensaje de texto, informándoles de su comida en el camino.

    El equipo prevé que esté funcionando bien en las ciudades con la disparidad de ingresos, así como en las ciudades de los países en desarrollo con una importante presencia de hoteles internacionales .


    Equipo Stethocloud, de la Universidad de Australia de Melbourne, creó un estetoscopionube de potencia que se conecta a un teléfono inteligente y se puede utilizar para detectar la neumonía precoz. Como el asesino número uno de la infancia, la neumonía no es a menudo tratada, sino hasta que es demasiado tarde. Mediante la conexión de un estetoscopio para un teléfono inteligente - con la aplicación Stethocloud - los padres pueden grabar respiraciones de sus hijos a un servidor que reconoce patrones respiratorios anormales.

    Stethocloud podría tener el potencial para reemplazar un diagnóstico médico personal médico y salvar millones de vidas de niños cada año.



    El equipo de tecnología de la Universidad de Qatar, ha creado un asistente de navegación para ciegos y deficientes visuales, que a su juicio tiene el potencial de un reemplazo en braille. Un dispositivo que se coloca en la cabeza da señales de sonido cuando el usuario se acerca a los objetos cercanos.

    El equipo también creó etiquetas visuales que pueden ser reconocidos por una cámara se usa en la cabeza, para informar al usuario lo que se están acercando. En lugar de sentirse cerca de una pared en busca de signos en braille, una persona ciega o con discapacidad visual se beneficiarían del conocimiento de su entorno a través de la cámara y la asistencia de los tags.



    Fuente: Mashable
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