"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

lunes, 13 de mayo de 2013

Nuevas tecnologías, nuevos retos

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En enero de 2013 la Empresa Cubana de Telecomunicaciones anunció que está en funcionamiento el cable de fibra óptica ALBA-1, aunque todavía los usuarios cubanos no advierten el cambio.En enero de 2013 la Empresa Cubana de Telecomunicaciones anunció que está en funcionamiento el cable de fibra óptica ALBA-1, aunque todavía los usuarios cubanos no advierten el cambio.Jorge Luis Baños-
 
El impacto de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs) en el contexto cubano se presenta como una "caja negra" que deben decodificar los cientistas sociales, reconoció Pedro Urra, fundador de una de las primeras redes informáticas de la isla.
El actual director de Infomed (web interna que brinda servicios de comunicación e intercambio de datos a profesionales cubanos de la salud desde 1992), sostuvo que el fenómeno del uso y alcance de los nuevos medios e Internet puede calificarse aquí de "altamente complejo".
A su juicio, además de los aspectos económicos y políticos que atraviesan el asunto, la situación se torna difícil de comprender al no existir un corpus teórico consolidado que brinde herramientas para estudiarla.
El pasado 8 de mayo, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) convocó en la Casa del Alba de La Habana a investigadores cubanos interesados en el tema para debatir cómo trazar caminos que ayuden a comprender el entorno cubano en el nuevo ecosistema de medios.
En tal sentido, Rosa Miriam Elizalde, periodista y editora del sitio web Cubadebate (uno de los portales informativos cubanos con más usuarios dentro y fuera del país), señaló que se hace necesario, en primer lugar, reconocer la singularidad del fenómeno en esta nación caribeña.
"Cuba es un caso muy excepcional", dijo al recordar la existencia de la doctrina política de acceso pleno al conocimiento desde comienzos de los años 90 del siglo XX, cuando se extendieron a todo el territorio nacional los Joven Club de Computación (centros para el uso gratuito de esta tecnología) y se dio un impulso al estudio de la informática en los diferentes niveles de enseñanza.
A pesar de la ralentización de las inversiones en este sector desde el año 2003, condicionada por la inclusión del país en la lista estadounidense de países ciberterroristas, encuestas nacionales revelan hoy una amplia adaptación evolutiva de los cubanos al uso de las TICs, apuntó Elizalde.
Datos publicados por la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información revelaron que en el año 2011, más de dos millones y medio de usuarios accedieron a Internet o Intranet desde el territorio cubano.
El ancho de banda en Cuba es muy restringido y, según han argumentado las autoridades locales, la masificación del acceso a la Red de redes por vía satelital requiere inversiones financieras y de recursos técnicos con altos costos.
Sin embargo, varios investigadores reunidos en el encuentro de FLACSO coincidieron en que a pesar de lo limitado del acceso, cada conexión particular a Internet (otorgada a científicos, académicos y funcionarios del estado o pagada por particulares) se convierte a menudo en un "infocentro".
Una encuesta de uso de las tecnologías realizada por el Centro de Estudios de la Juventud, reveló que más del 80 por ciento de ese sector en Cuba utiliza memorias flash y ha accedido a alguna red social en la web, mientras disminuye en ellos el consumo de medios tradicionales como la prensa impresa.
Para Elizalde, uno de los mayores desafíos en este escenario es el de diseñar políticas públicas que permitan un ajuste al cambio e incorporen las grandes posibilidades que tiene el sistema cubano de participar de esta revolución sociotécnica.
Del mismo modo, Urra acotó que es decisivo el aporte de las ciencias sociales para poder diseñar un uso de las tecnologías que responda a una sociedad más justa, democrática y equitativa.

sábado, 11 de mayo de 2013

Hugo Pons: "A la economía cubana no la ha salvado Venezuela"

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"El trabajo por cuenta propia descarga de gasto público al Estado y le permite reinvertir" dice el vicepresidente de la Asociación de Economistas y Contadores de Cuba | "El capital tiene que recurrir a procesos más participativos en las decisiones políticas"
 
Hugo Pons:
Hugo Pons, fotografiado esta semana en Barcelona Kim Manresa
Félix Flores
 
Hablar con un economista cubano, en este caso el doctor Hugo Pons, ya no es hablar del bloqueo de Estados Unidos, que también (“un bloqueo que se manifiesta en términos de guerra económica, que trasciende las relaciones bilaterales y se convierte en un instrumento multilateral”, como bien saben algunas grandes empresas españolas), sino hablar de “cambios y transformaciones”, de “elevar el nivel de eficiencia del sistema empresarial”. Pons, vicepresidente de la Asociación de Economistas y asesor del Consejo de Estado, entre otros organismos, explicó en Barcelona los “lineamientos” económicos surgidos de Congreso del Partido Comunista en el 2010, que se resumen en 55 objetivos. Bajo el primero, que es preservar el socialismo, hay novedades.
¿Cuáles son los nuevos lineamientos de la economía cubana?Pasaron de 291 a 313. Su lanzamiento y discusión tuvo la participación de más de tres millones de opiniones, en todo el país, desde los barrios hasta el Congreso.
¿El Congreso del Partido Comunista del 2010?
Sí. Lo que pasa es que los lineamientos se discutieron antes. Y eso le da una connotación diferente: ya no es que el partido hizo los lineamientos y los discutió con la población sino que recogió una serie de estudios que se hicieron con anterioridad y se elaboraron como indicaciones de política económica esencialmente, de política institucional, de políticas públicas. El 60% de los lineamientos se modificaron recogiendo el sentir popular y los criterios de la gente. Y a partir de ahí se produce un proceso de aplicación, y ese proceso avanza, partiendo de ejercicios y experimentos concretos.
El gran experimento consiste en el trasvase de una importantísima fuerza de trabajo del sector público a un nuevo sector privado…
Esos pequeños negocios, sobre la base del trabajo por cuenta propia, verdaderamente descargan el gasto público. Y la gente lo está asumiendo. En estos momentos son alrededor de 400.000 personas. Puede que, como tendencia, en un par de años pudiera llegarse a un millón de personas.

Lo que se corresponde con la liquidación de medio millón de empleos públicos…
En parte, porque se ha abierto la posibilidad de que los profesionales, que estaban un poco limitados en términos de hacer un trabajo particular lo puedan hacer. Hay quien realiza una actividad y realiza la otra… Eso incluso está vinculado con la situación en términos demográficos de Cuba, y de esperanza de vida, y de un 18,4% ya en condiciones de adulto mayor. Eso tiene un impacto en el contexto laboral, y hace que en un par, tres o cuatro años se convierta en una necesidad preservar esa fuerza de trabajo. El trabajo por cuenta propia tampoco es algo completamente nuevo. Nunca desapareció totalmente en el país. Creció a inicios de los noventa como consecuencia de la desaparición del campo socialista y el surgimiento del periodo especial en Cuba, estuvo a la altura de 50.000 trabajadores por cuenta propia. Se aplicaron medidas de este tipo como un, digamos, financiamiento para que las personas que tenían que salir de sus puestos de trabajo por un reordenamiento recibieran un 60% del salario durante un periodo de tiempo y encontraran otra actividad. Unas 70 actividades económicas fueron autorizadas a través de licencias. ¿Dónde está el cambio con las condiciones actuales? Han crecido a 181 las actividades en que se puede trabajar por cuenta propia. Por otra parte, ese tipo de actividad se estimula incluso desde la política tributaria; no hay una política tributaria que busca frenar ese proceso. Todo lo contrario: tanto es así que durante varios años no es necesario pagar impuestos.
¿Cuántos años?
Los primeros cinco no se paga por los primeros cinco trabajadores que se contratan. Ahí estamos hablando de una proyección de pequeña empresa. Pero es importante tener claro que el peso fundamental de la actividad económica no pasa a ese sector. Sigue siendo de carácter estatal. Hay una idea que se plantea, de que el 45% del PIB en el 2015 o el 2016 se genere a partir de las nuevas formas de gestión, pero no es sólo a través del trabajo por cuenta propia, sino a través de nuevas formas como la cooperativa, por ejemplo. El trabajo por cuenta propia tiene también un efecto importante desde el punto de vista del beneficio social, que avanza en función de descargar al Estado de un gasto público que permitirá fortalecer acciones desde el punto de vista social a través de la inversión. Y que contribuye a elevar los niveles de calidad de vida de la población, porque determinados servicios que están en manos de ese trabajador privado no los presta el Estado o no los puede prestar en las mismas condiciones. Y se combina con la posibilidad, por ejemplo, de alquiler y compra venta de viviendas.
¿Cómo hace ese pequeño emprendedor para financiarse?
Los bancos. Una nueva política de créditos y de préstamos… Todo esto responde también a un proceso de experimentación. Se irá avanzando en la medida en que se creen las condiciones para que la banca pueda cumplir también su papel. Y en ese sentido, una reorganización del sector bancario, porque necesita también sus garantías., Y una de las líneas en que se trabaja con mayor fuerza es precisamente desde la banca, en función de asegurar los riesgos… La banca redimensiona sus tasas de interés y tiene ofertas de tasa de interés que ha ido trayendo como consecuencia el aumento de los depósitos en cuenta corriente. Por tanto, hay fenómeno en cuenta de ahorro.
¿Cuánto supone el interés?
De memoria no lo manejo, pero anda alrededor del 2,5%. Todavía no es una tasa de interés con alto nivel de estímulo. Se tendrá que perfeccionar esa relación entre la oferta y la demanda. Se seguirá ajustando el proceso bancario en la misma medida que se van aplicando una serie de acciones sobre la política monetaria, sobre la política financiera, sobre el sistema de precios…
Me imagino que para un cubano medio lo complicado va a ser tener que plantearse un día pagar impuestos.
Bueno, para el cubano medio lo fue. Ya no lo es. Entre 1992 y 1994, una de las acciones que se llevó a cabo en Cuba fue la ampliación de los parlamentos obreros, en el arranque del periodo especial. Entre otras cosas que hubo que hacer en aquel momento fue lograr el concurso de todo el mundo ante lo que se nos venía encima. Y se crean parlamentos en que se discutieron una buena cantidad de decisiones, leyes… Como parte de ello se discutió la recuperación, después de muchos años, del impuesto como un proceso de incremento al presupuesto nacional. Y recuerdo que todos estuvimos de acuerdo en que eso se aplicara. Como una de las modalidades del impuesto estaba el impuesto personal. Se discutió y se aprobó. Para el cubano medio en términos prácticos no es noticia que se aplique en determinados momentos; sin embargo, para el Gobierno, y teniendo en cuenta el criterio popular, no es el momento todavía que requiera ser aplicado de manera inmediata. Pero sí llegará a aplicarse. ¿Qué sucede? Que no es el elemento más importante en este momento. Sin embargo, se conoce su funcionamiento. Todos los viernes en TV hay un espacio de consulta sobre el sistema tributario, y es posible acceder a una cuenta de correo de la oficina tributaria a la que uno puede dirigirse. Por tanto, la gente tiene más información sobre este tema, que está entre los 55 objetivos que caracterizan los lineamientos. Tres de ellos están dedicados a elevar los niveles de comunicación y de información. Todavía se puede ser más eficaz.
Tienen ustedes 55 objetivos, nada menos…
Los lineamientos, que son 313, se integran en 55 objetivos proyectados hasta el 2016.
¿Cuáles son los más importantes?
El modelo de gestión, por ejemplo. Y en el modelo de gestión, elevar los niveles de eficiencia del sistema empresarial. El éxito de todo este proceso se centra también en la capacidad de las empresas de ser más eficientes.
Uno tiene la noción de que uno de las grandes problemas de la economía cubana es que las decisiones pueden haber sido correctas pero luego, en el proceso de aplicación se ha ido perdiendo eficiencia…Sí, estamos de acuerdo.
…Lo cual lleva a pensar que en el fondo se trata de problemas de comunicación, de organización.
Mire, es la primera vez que me preguntan eso. Es la primera vez que converso con alguien que me analiza la causa o el proceso desde esa óptica. ¡Yo pienso que sí! O también influyen otros aspectos. Por ejemplo, toda la estructura institucional cubana hasta inicios del periodo especial estuvo estructurada en correspondencia con haberse insertado en una comunidad internacional que se avenía a los objetivos y características del sistema económico cubano. En el sistema de dirección y planificación de la economía, en los años 1975-1976, se introduce un diseño. En su aplicación hubo dificultades y deficiencias que fueron condicionantes, y hacia 1986-1989 se analiza que estuvieron determinadas por el impacto de copiar determinados instrumentos y formas de gestión y no adecuarlos a las particularidades de Cuba. A aquello el compañero Fidel lo denominó el “copismo”. Copiar mecánicamente y aplicar. Y ahí hay una disrupción entre lo que se pensó hacer y los instrumentos y las formas. Surge el periodo especial, y el piso sobre el que estructuraron esas instituciones y se diseñó ese quehacer que se estaba reanalizando para aplicarlo en función a las características nuestras, se quiebra… Por tanto, no hubo más remedio que ir a una estrategia de supervivencia. Ahora yo creo que se está en condiciones de recuperar aquellas modificaciones que se empezaron a pensar, incorporando la experiencia de veinte años sin financiamiento multilateral, con un incremento del bloqueo consolidándose como una acción de guerra económica, con una cantidad de limitaciones extraordinarias… En 1996 empezó un proceso de crecimiento de la economía que todavía permanece, con independencia de ritmos más altos o más bajos, pero el PIB ha seguido creciendo, y ahora se está en condiciones de tomar toda esa experiencia, a través de los lineamientos y de aplicarlos. Por eso hablo de experimentación, a diferencia de antes.
A propósito del “copismo”, predomina la idea de que están ustedes básicamente interesados es en adaptar el modelo chino.
No. Los chinos son chinos. Esa es una vieja historia. Nosotros hemos estudiado esas experiencias, y están en función de elevar la calidad de vida de la gente. Pero en términos reales la diferencia está en los resultados. Nosotros aplicamos una política tributaria pero lo que hacemos después con los impuestos en función del bienestar de la sociedad es diferente de lo que hacen otros. No se benefician capas específicas sino la sociedad en su conjunto. Los chinos van ya por la tercera modificación de las estructuras y el funcionamiento de su sistema empresarial; en el caso nuestro, después de tantos años posiblemente esta sea verdaderamente la primera vez, la más profunda. Y lo estamos haciendo sobre la base de la experiencia propia.
Le planteo otro tópico. La economía cubana la salvó Venezuela, gracias a Petrocaribe…
¡Ah, Petrocaribe, el ALBA…! Yo creo que no es así. La pregunta que habría que hacerse es la siguiente, y quizás soy un poco crudo: ¿desde cuándo existe ese marco de relaciones comerciales entre Venezuela y Cuba? Desde hace catorce años. La economía cubana cayó el 34,7% entre 1993 y 1994. El producto industrial cubano había caído en 1993, entre otras cosas por una reducción de más del 50% del abastecimiento petrolero soviético. La economía empieza a crecer a partir del 96, un 0,7%, y desde entonces siguió creciendo hasta 2000-2001. El primer socio comercial de Cuba en aquel periodo era Canadá. Y la economía creció gracias a las relaciones económicas, comerciales, con Canadá. Y nadie dijo que la economía de Cuba dependía de Canadá. ¿Por qué dicen que la economía de Cuba depende de Venezuela y nadie dijo que dependía de Canadá?

Bueno, pero ustedes reciben petróleo venezolano a precio preferencial.
Sí es verdad que existen relaciones comerciales entre Cuba y Venezuela. Pero son mutuamente beneficiosas. No hay relaciones de subordinación. En la generación de electricidad en Cuba, que era extraordinariamente dependiente hace años, se ha alcanzado un alto grado de independencia generando electricidad sobre la base del ciclo combinado de petróleo con gas. Pero el desarrollo del gas en Cuba lo estamos haciendo con los canadienses, no con los venezolanos. Aparentemente hay una corriente de propaganda que trata de condicionar Cuba al desarrollo de Venezuela para desconocer la capacidad real cubana de desarrollarse.
Pero, ¿qué pasaría con esta relación si Nicolás Maduro hubiera perdido las elecciones?
Lo mejor que podría haber pasado es que no pasó, para serle totalmente franco. Pero yo no creo que eso hubiera llevado a Cuba a un nuevo periodo especial como decían. Porque el nivel de dependencia que teníamos con la economía del campo socialista era de más del 80%, y el 75% sólo con la URSS.
Y ahora con Venezuela es de un 40%.
Con Venezuela es más bajo del 40% en términos reales, pero además sustentado en otros beneficios mutuos. Porque no se puede medir sólo las relaciones con Venezuela sino con América Latina, porque es que también el mundo ha cambiado; es con Venezuela, con Ecuador, con Argentina, Uruguay, México, Guatemala, Honduras, incluso con El Salvador, Nicaragua, Panamá. Porque las relaciones son diferentes. Porque en el mundo, como bien dice Correa, lo que hay es un cambio de época. El contexto es diferente. Yo no se si alguien se habrá entretenido en mirar el efecto hacia la sociedad venezolana del servicio que Cuba presta solamente a través de la atención médica.
Creo que es bien conocido.
Y en términos de futuro, eso es algo que se queda. Por lo tanto, estamos hablando de relaciones mutuamente beneficiosas. Claro, pudiera darse un gobierno en Venezuela que rompiera esas relaciones… Bueno, eso puede ser, pero cuando uno escucha al pueblo de Venezuela ellos saben de qué están hablando.
¿Cómo valora la experiencia económica venezolana, que en catorce años no parece alentadora?
Bueno, depende, depende…
Los resultados electorales expresan mucho en ese sentido.
Sí, está bien… Ahí hay que analizar. Valdría la pena ver la estructura productiva de Venezuela en 1990, 1995. Y la estructura en las condiciones actuales, en un país que sólo dependía del petróleo crudo, que abastecía el 4% de la demanda petrolera de EE.UU. y que pasaba por Trinidad-Tobago para ser refinado en un función de los intereses de EE.UU., mientras que el resto de la actividad económica estaba condicionado por las importaciones, con una altísima dependencia de importación de alimentos. Y hoy día no es así; ha ido cambiando en base a un desarrollo hacia adentro. Y ahí tiene el pacto social también.
Pero existe un desabastecimiento de productos básicos.
Bueno, es relativo. Si estoy acostumbrado a una marca y no la encuentro…
No, no. Estamos hablando de leche, por ejemplo.
Sí, bueno, también hay limitaciones por parte del sector privado, si importa o no, si produce o no. Venezuela no es un país cuya economía funcione sobre una base de bondad, ni financiera ni gestora por parte del sector privado. Por tanto, el desabastecimiento también se crea y se gestiona… Es así como funciona. Y Venezuela es objeto de una campaña de propaganda política, mediática. Esas figuras se crean. En determinados momentos hay falta de leche; en otros momentos, de otros productos. Hay demoras en los procesos de importación desde el propio sector privado. Hay asuntos que indudablemente responden a acciones dirigidas a crear dificultades, eso lo creo también. Hay intereses detrás. Pero lo que es indudable es que desde el chavismo, desde Chávez hasta ahora, como dicen los mismos venezolanos honestos, ningún gobierno ha hecho tanto por este pueblo. ¿Cuántos años necesitó el capitalismo para desarrollarse? Entonces, ¿por qué los regímenes progresistas los devaluamos porque llevan veinte, treinta años, cuarenta, cincuenta, tratando de lograr el progreso? No puede ser. Se tarda años.
Pero, ¿se acaba el capitalismo o no se acaba?
Alguien con un altísimo reconocimiento académico dijo que el problema del capitalismo es que el socialismo indudablemente va a surgir: la misión es demorarlo todo lo que se pueda. Cuando usted analiza lo que está pasando en el mundo cada vez más hay que recurrir, desde el capital, a procesos más participativos. La recurrencia a esos procesos cada vez más participativos, de más cantidad de personas en la toma de decisiones de la política pública, es una necesidad del sistema… Pero si no se logran los resultados, si sigue siendo un proceso cíclico, al final del camino lo que la gente piensa es que hay que cambiar el sistema. ¿No es cierto? Es un sistema que, porque no encuentra solución entre esa minoría que gobierna y distribuye, y los que requieren y necesitan, motiva en sí mismo la búsqueda de otra solución. Por eso el fracaso del neoliberalismo como proceso, con independencia de los avances, que tuvo algunos, no se puede negar.
¿Cuáles?
Bueno, yo diría, por ejemplo, la proyección diferente entre el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, el poner en evidencia los procesos de ajuste del FMI, esos que al final del camino todo el mundo los conoce… Mire, los lineamientos de Cuba se asientan en el número uno, que es preservar el socialismo. Y preservarlo sobre la base y planteado de esta manera: un socialismo sustentable, propio y, como es lógico, autónomo y en beneficio de la sociedad cubana. Porque no vemos otra solución. En ningún momento las medidas que se están aplicando llevan implícita una involución. Todo lo contrario, la confirmación de que la solución para Cuba es el socialismo, y el socialismo sobre la base de recursos propios y condiciones propias, características propias, tomando las experiencias del resto del mundo en la medida en que nos sean útiles para desarrollar nuestra propia sociedad. Y eso es lo que tiene el consenso popular. En el 2000 más del 90% de las personas votaron en un referéndum a favor de construir el socialismo y en función y con los criterios de los lineamientos que se propusieron y aprobaron en el Congreso del partido y luego en la Asamblea del poder popular. Hay una expresión del compañero Fidel de hace muchos años: si el socialismo es un sueño nuestro, ¿por qué no nos dejan realizarlo?


En Cuba por Carambola

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Tres años después de “jugar” con el ingenio y las fortalezas del desarrollo local, Amor y Naturaleza, un proyecto medioambiental de bases democráticas, no ha dado con rastro de ciruelas chinas, sino que por esas raras tacadas del billar, apuntó a las voluntades y movió la esperanza
Por Daymaris Martínez Rubio
En Carambola los caminos son estrechos y cualquier cosa semejante a la tierra será también polvo y piedra filosa. No hay parques ni alcantarillas ni mercado. Y su gran paradoja, bromea la gente, es que sus ojos se los tragará esta vida sin haber visto una sola de esas frutas de carambolo, amarillas, con sabor agrete y del tamaño de un huevo de gallina.
La voluntad y capacidad profesional de la ex parlamentaria María de los Ángeles Alonso (izquierda), han sido decisivas en los progresos de una comunidad rural antes silenciada. (Foto: Daymaris Martínez Rubio).
Carambola no tiene carambolas y su gentilicio no está en los diccionarios de la Real Academia Española. ¡Por poco no hay ni desgracias!, dice un pesimista que perdió la única guagua, y sobre la comarca situada a unos seis kilómetros de Candelaria (Artemisa), cae una cascada de risa libre y llana.

Por su disposición, a vista de alcatraz, el caserío es lo más parecido a un esqueleto de pescado, pero desigual y bastante quebradizo, como si en lugar de anzuelos y red habláramos de un pez molido a palos.

Es también una Atenas atípica: “Si se convence, la gente participa”, asegura Mayra Rojas Amaya, devenida líder natural desde que los grandes sueños se hacen realidad por voluntad propia, todos puestos a pensar.

Plantado sobre los recuerdos de un antiguo ingenio del siglo XIX, el villorrio aún semeja uno de esos bateyes de central donde los gallos son el único reloj despertador y los catarros se curan con un trago de ajenjo. Solo que hace mucho el aire no huele a melaza y el grueso de los brazos se ha ganado el pan sobre el indigesto vaho de la boñiga, entre paladas de pienso, cubos de agua escasa y la anarquía de una insoportable orquesta porcina que condena al oído a desafinar.

Pero, no ha sido ese su drama real, aclara la ex parlamentaria María de los Ángeles Alonso, mientras se adentra con las piernas doloridas en la rocosa campiña de la circunscripción 7 del Consejo Popular Pre montaña.

Con la crisis económica, relata, el país se vio precisado a cerrar una de las dos granjas integrales porcinas “que aquí eran como el epicentro de la vida social; muchos de los hombres fueron a otros trabajos, pero, la mayoría de las mujeres regresó a la casa”.

¿Una estocada a la reivindicación femenina?, “sin dudas”, asiente la también especialista de la dirección provincial de Ciencia, Tecnología y Medioambiente en la recién estrenada provincia de Artemisa. Mary para los “carambolenses”, es aquí como esos “famas” de los que hablaba Cortázar, “un ser importante” para el orden social, aunque su primer discurso les sonara a longaniza.
Amor y Naturaleza
La primera vez que escuchó hablar de ECOVIDA, Mayra Rojas Amaya pensó en un hormiguero. Ya no lo recuerda, pero ese fue su truco.

Porque para una mujer de mangas al codo, que cocinaba con leña y no tenía uñas largas, el tiempo difícilmente podía gastarse en palabras. Y ese solo argumento la convenció.
En Carambola, el reconocimiento del talento propio y el desarrollo de la autogestión como pilares del desarrollo: dos de los mayores logros de un proyecto medioambiental de esencia redentora, iniciado hace tres años. (Foto: Daymaris Martínez Rubio).
En Carambola aprendió que los lamentos no eran parte de sus ocupaciones diarias; que la felicidad era un duro hueso; que incluso la luz eléctrica era tanta ironía que llegó a ver las tinieblas como un mal necesario, porque entre “tendederas” y pájaros suicidas lo que iba quedando en su propia casa eran puros “defectos” electrodomésticos.

Cuando en 2009 la entonces parlamentaria María de los Ángeles Alonso se sumó al proyecto del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales ECOVIDA, comprendió que una serie de estorbos infinitos le impedían hacer algún pronóstico de éxito. Para empezar, se dijo, pondría sus ojos en el lugar de los otros. Y ese humano ejercicio le dolió.

“Llegamos –recuerda– a una localidad con una sola escuelita, llena de tendederas eléctricas, sin áreas de recreación ni agua corriente ni alcantarillas. Muchas de sus mujeres eran amas de casa y usaban la leña para cocinar”.

Algo inquietante, subraya, era su peligrosa proximidad a la Reserva de la Biosfera Sierra del Rosario, cuya Estación Ecológica coordinaba precisamente el proyecto: “Sabíamos que nuestra contribución sería decisiva y la encaminamos al Desarrollo Local endógeno sostenible. Buscábamos reivindicar formas de vida, desde dentro.

“Una buena parte de nuestra estrategia contempló el ejercicio participativo, la realización de talleres, de juegos de roles…; así descubríamos las potencialidades humanas de la localidad y sentábamos las bases de la autogestión y el diálogo colectivo”.

Participar –recuerda Mayra– comenzó a tomar sentido: “porque veíamos que las propuestas cogían el rumbo de cosas concretas. Para empezar, se acabaron las tendederas, y luego nos distribuimos en equipos para armar mapas de riesgo (ecológico), identificar plantas invasoras; incluso para conocer de dónde viene el nombre de Carambola. El caso es que no encontramos ¡ni una sola mata de ciruelas chinas!”(risas).

El paisaje se tornaba más humano y el grupo que nombraron “Amor y Naturaleza” no solo hacía sus pininos, sino que, después de dos o tres tazas de su propia porfía, Mayra se convirtió en coordinadora principal y hoy es una auténtica líder comunitaria, relata María.

“Comenzaban a encontrarse a sí mismos”, agrega con las pupilas lustradas hasta el brillo; mientras Claudia, una pequeña rubia de unos diez años que disfruta descalza del suelo pelado, se esmera en mirarle a los ojos con un gesto tiernamente inequívoco. Y, bueno, de grande le gustaría ser doctora, pero lo que es hoy “quisiera un parquecito, porque, todavía, en Carambola algunos niños la pasamos aburridos”.

viernes, 10 de mayo de 2013

SÍNDROME DE LA IMPERTINENCIA FUNCIONAL ADQUIRIDA

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Por Jorge Sariol
Ilustración: Yeimel
Ilustración: Yeimel
Cuentan que en uno de los más importantes diarios cubanos trabajó hace algunos años alguien al que todos le llamaban en broma El compañero Facilito. Su labor consistía en el aseguramiento de las tareas. No importaba que estuvieran previstas en seis meses y medio. Solo había que entregar previsiones. Al cabo del tiempo, sin mediar reuniones de «factores» o chequeos de acuerdos, para el día D, las cosas salían fáciles.
Sin embargo, Facilito no era tu ordenanza ni hacía tu trabajo ni te quitaba responsabilidades. Era, sencillamente, un gestor pertinente en eficiencia y eficacia. Lamentablemente, constituía también un animal en extinción.
Pensemos: eficiencia y eficacia parecen lo mismo, pero en términos productivos eficiencia significa rendimiento; eficacia simboliza validez.

Si tu tarea es vender, cobrar o pagar; llevar, recoger, entregar, trasladar o distribuir; curar, proteger, proveer, entretener, escribir, comunicar, construir o diseñar; si tu responsabilidad es coordinar, planificar, fiscalizar, organizar o hacer cumplir el sinfín de actividades que tienen como objetivo lograr una vida coherente en lo individual, laboral o social, no hay otra alternativa: se trata de realizar bien ni más ni menos, el rol social que has decidido realizar. En ese mundo contemporáneo, veloz y complicado, si no puedes asumirlo o actúas impertinentemente, no eres eficiente ni eficaz.
Si su tarea es tras un buró de infor­mación, la labor es ofrecer información, tenga o no aire acondicionado, tenga o no computadora, tenga o no uniforme-con-corbata-y-merienda. Pero si se cobija en aire acondicionado, computadora y uniforme y merienda y no es capaz de actuar conforme a sus obligaciones, y no desempeñarlo, además, rápidamente, con máximo de calidad y amabilidad, lejos de ser eficaz o eficiente, usted es un estorbo… peligroso.
Pero la responsabilidad o la irresponsabilidad no es solo suya, ciertamente, sino de quien lo mantiene en un puesto de trabajo en el que no rinde, y por consiguiente nunca resultará siquiera pertinente. O tal vez no le han dado las indicaciones precisas.

Lo angustioso es la falta de soluciones factibles, a menos que se esté dispuesto a trabajar como detective privado, en busca del tramo en que se complicó el asunto. Y este se enreda, por ejemplo, cuando un CVP actúa como recepcionista; una recepcionista actúa como jefe de departamento y un jefe de departamento actúa como el Gran Houdini, El Escapista, y por arte de magia nunca está donde debiera. Son contextos de comedia, si no fuera por la cantidad de trastornos dramáticos que generan.
El mal se tipifica como SIFA: Síndrome de la Impertinencia Funcional Adquirida nadie nace con el mal, lo adquiere con la mala práctica y consiste en buscar problemas a las soluciones y no soluciones a los problemas, todo bajo la forma sinuosa de una sifa y según los postulados de la Ley del Menor Esfuerzo.
Termino con otra anécdota: hasta hace pocos años, en un lugar de cuyo nombre no voy a acordarme, laboró un muy estricto jefe económico al que todos llamaban Baltasar Nosepuede. Allí trabajó hasta que se descubrió que él… sí podía.

jueves, 9 de mayo de 2013

La pluralidad del talento

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Ante la perspectiva de la complejidad de todos los procesos y fenómenos que nos rodean, se impone un giro hacia la pluralidad del talento en la actividad científica, sin obviar que la propia dinámica social ha conllevado a la transformación de los modos de practicar la ciencia, involucrada inevitablemente en la economía, la política y todo el desenvolvimiento de la vida contemporánea.
La pluralidad del talentoPor Flor de Paz
Ilustración: Charly
21 Febrero, 2013
La ciencia ha cambiado. Sus modos de hacer evolucionan y el científico no es más aquel personaje iluminado y solitario que encerrado en su laboratorio descifraba grandes enigmas. Las investigaciones contemporáneas precisan de diversos especialistas para el desarrollo de un mismo proyecto; generar nuevos conocimientos resulta con frecuencia un objetivo inviable si no se cuenta al menos con un equipo multidisciplinario.

Ante la perspectiva de la complejidad de todos los procesos y fenómenos que nos rodean, se impone un giro hacia la pluralidad del talento en la actividad científica, sin obviar que la propia dinámica social ha conllevado a la transformación de los modos de practicar la ciencia, involucrada inevitablemente en la economía, la política y todo el desenvolvimiento de la vida contemporánea.

Rutinas clásicas como la búsqueda de la verdad y el dominio de la naturaleza, propias de la ciencia moderna, conviven con otras más abarcadoras en las que el conocimiento deja de ser un fin en sí mismo para convertirse en un medio para otros fines. Tal transformación es definida por el filósofo español Javier Echeverría en su libro La revolución tecnocientífica como “la fase evolutiva más avanzada de la práctica de la ciencia”.

La inviabilidad de la investigación sin el apoyo de las Tecnologías de la Informática y las Comunicaciones, la producción de conocimiento científico-tecnológico como un nuevo sector de la economía y la presencia de una heterogeneidad de agentes, medios e instrumentos que integren los equipos investigadores, son rasgos fundamentales de la tecnociencia a la luz del citado autor.

En Cuba, la consolidación del llamado Polo Científico, hoy reintegrado en BioCubaFarma, como grupo empresarial, apunta a la presencia de estas características de la más evolucionada forma de actividad investigativa, si se toma en cuenta su estructura y dinámica muchas veces denominada de “ciclo completo”.

Apoyados en el impulso de un nuevo sector económico, este sistema científico-tecnológico ha conseguido mantener en el transcurso de más de tres décadas relaciones comerciales con más de medio centenar de naciones; contar con patentes registradas en alrededor de 60 Estados y proporcionar un notable aporte a los programas médicos y agrícolas internos.

Todo ello revela la existencia de un singular sector en la Isla identificado con la noción de “práctica tecnocientífica” y consiguientemente marcado por la perspectiva de que el “incremento del conocimiento, incluida la investigación básica, no es más que un medio para aumentar las capacidades de acción, en este caso las empresariales”.

La riqueza de esta experiencia trasciende la propia trayectoria del Polo Científico y deviene punto de partida para una deseable ampliación del modelo en el sistema de ciencia del país, que puede conducir al desarrollo de la llamada industria de alta tecnología y a su correspondiente impacto en la vida social.

A un cambio de mentalidad que desborde los valores del ámbito académico estarían expuestos entonces los científicos implicados, porque, al decir del propio Javier Echeverría, en la práctica tecnocientífica la interdisciplinariedad es una herramienta para incrementar la capacidad de innovación de los grupos que investigan y generan conocimiento, pero también de los que lo distribuyen, difunden y utilizan.

La carencia de este enfoque plural, visto desde el ámbito de la comunicación, se manifiesta en la sociedad a través del predominio de una imagen acrítica de la ciencia y la tecnología, sustentada en el presupuesto de la responsabilidad y ética de los investigadores, como garantía de sus valores morales. El público, cuando no es capaz de percibir los impactos nocivos que también implican las innovaciones tecnocientíficas, se comporta como un consumidor pasivo e inconsciente ante los nuevos productos que se integran a la vida cotidiana.

Se impone pues una mirada renovadora hacia nuestra actividad investigativa, centrada en su carácter social y en sus potencialidades económicas, porque el conocimiento en el ámbito de la ciencia y la tecnología constituye un medio encaminado a mejorar la salud humana o alcanzar beneficios económicos, entre un sinnúmero de transformaciones que la tecnociencia es capaz de provocar en la sociedad.

miércoles, 8 de mayo de 2013

¿Un futuro petrolero para Cuba?

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Entrevista a Jorge Piñón
Por Roberto Veiga y Lenier González
LA HABANA - Progreso Semanal conversó con el investigador en asuntos energéticos Jorge Piñón, un cubanoamericano, que salió de la Isla como parte de la Operación Peter Pan, y tantos años después sigue hablando en primera persona cuando se refiere a Cuba. Piñon se ha desempeñado en la industria petrolera y llegó a ser presidente para América Latina de la empresa petrolera AMOCO Oil. Actualmente es investigador del Centro de Política Internacional en Energía y Medioambiente de la Universidad de Texas, Austin. La entrevista tuvo lugar en el hotel Meliá Habana en Cuba.
Futuro en Cuba de la exploración petrolera en aguas profundas
Todo programa de exploración, especialmente en zonas de frontera, es decir, en zonas nuevas donde nunca se ha explorado, tiene diferentes etapas. Siempre hay una etapa muy importante que es la de estudios geológicos, donde se estima cuál puede ser el potencial de existencia de hidrocarburos. Ese es el proceso donde hemos estado por los últimos 10 años en Cuba, que incluye el estudio del servicio geológico de Estados Unidos. Este estudio, realizado por vez primera en 2004, pone sobre la mesa un estimado de que en la franja norte geológica de Cuba, principalmente mar afuera, en aguas profundas, desde la provincia de Pinar del Río hasta el norte de la provincia de Matanzas, existen reservas de petróleo. Ellos esbozan la posibilidad de que pueda haber de cuatro a seis mil millones de barriles de crudo por descubrir. Estos estudios geológicos son muy ambientales, pero históricamente tienen un alto grado de confiabilidad en la industria nuestra. Eso no quiere decir que garantizan que exista esa cantidad de petróleo, pero es el primer paso en esta etapa.
Pasamos por la etapa de estudios y ahora estamos en la etapa de exploración. Han sido cuatro pozos -cada pozo ha costado, por lo menos, 100 millones- explotados por compañías internacionales de petróleo serias, es decir, no fue un “juego” político.
Por ahora no se han obtenido los resultados esperados: al menos eso me dicen las fuentes que yo he consultado. Todavía tenemos el resto del Golfo de México, las aguas ultra profundas del resto del Golfo de México, adyacentes a la zona exclusiva estadounidense: yo creo que allí sí hay posibilidades.
Para mí, en los próximos tres a cinco años, desgraciadamente, no veo una alta probabilidad de que Cuba vuelva a tener el nivel de exploraciones en aguas profundas como las que hemos tenido en los últimos dos o tres años.
Potencia hallazgo petrolero y desafíos en la gestión
De encontrar petróleo, en Cuba no sería un gran problema desde el punto de vista técnico. Hoy existe la tecnología para que ese petróleo de mar afuera llegue a las costas para poder ser refinado, o para ser transportado en tanqueros a otros mercados. Tomaría de tres a cinco años poder llegar a un máximo de toda esa producción. Cada yacimiento puede tener cinco, 10, 15, 20 pozos, para que puedan llegar a una producción adecuada. Ni yo ni las personas con las que he conversado pensamos que el potencial de Cuba en aguas profundas sobrepase los 200 ó 300 mil barriles diarios. Eventualmente, si encontrábamos lo que esperábamos, en un período de cinco a siete años, Cuba podría estar produciendo 250 mil barriles diarios.
Otras fuentes de energía para el futuro de Cuba
Estamos ante una etapa de crecimiento y uso de gas natural en todo el mundo, hay muchos países que están descubriendo ahora gas de esquisto y creo que para Cuba el gas natural será una fuente muy importante para el futuro. Cuba está pensando construir una terminal en Cienfuegos para recibir gas natural licuado. Creo que eso es un gran potencial para el futuro de Cuba. Uno de los factores más interesantes de la industria nuestra hoy en día es que estos grandes productores, ya sea de crudo o de gas, están buscando mercados, y cuando tú tienes varios productores y solo un número de consumidores, pues todos tratamos de tener contratos a largo plazo para asegurarnos un pedazo de la torta. ¿Cómo podemos asegurarnos que tenemos parte de ese mercado? Cuba está en una buena situación porque muchos de estos países vienen ahora y te dicen, no solo te suministro el gas, sino te construyo la planta eléctrica.
Es decir, si me das una concesión, yo te construyo la planta eléctrica. En el concepto concesionario, la construye otro, pero tú eres el dueño. Yo te construyo la planta eléctrica en Cienfuegos, en Nuevitas o en Mariel y firmo contigo un contrato a largo plazo, de 25 años, para suministrarte gas natural licuado para esa planta a precios del mercado. El Estado no se tiene que gastar un solo céntimo. Ese capital del Estado puede ir entonces a la salud, la educación u otros proyectos importantes y tienes al socio internacional que es el concesionario. Ese modelo ya existe en Cuba con Energás. El Estado nunca pierde la soberanía sobre los hidrocarburos. El Estado siempre es el dueño de los hidrocarburos, de la tierra, de la concesión. Todo lo que permite es que un tercer concesionario invierta el capital a riesgo y todo lo que él quiere es un alquiler que le garantice cierta rentabilidad de un 6-10 por ciento durante 25 años y pueda él recuperar su inversión. Al final de los 25 años, te dice adiós y se marcha para su casa y tú te quedas con el activo.
Yo creo que el gas natural es una fuente de energía para nosotros extremadamente importante, y recuerda que dentro de los hidrocarburos el gas natural es el más limpio. Así que para proteger el medio ambiente, en un país como Cuba, que depende del turismo, el gas natural, en vez del petróleo que estamos usando con un alto contenido de azufre, es extremadamente importante.
El otro tema también es el etanol y la industria azucarera de este país. Yo soy, quizás, una de las pocas personas dentro de la industria que no estoy de acuerdo con el uso de granos, el uso de alimentos, para producir etanol, que será un combustible que usará nada más que la clase media o la clase alta, porque el pobre no tiene automóvil. Desde el punto de vista social, reconozco el alto costo que tiene. Así que estoy de acuerdo con aquellas personas que dicen que no se deben usar el maíz, los granos, que no se deben hacer grandes esfuerzos en deforestación para sembrar cosechas de materias primas para producir etanol. Estoy en contra de eso. Ahora, los casos de Cuba y de Brasil son totalmente diferentes, porque estás hablando de una materia prima que es la caña de azúcar. En Cuba ya podemos recuperar un millón de hectáreas de tierra que históricamente siempre han sido tierras azucareras, así que no estamos hablando de deforestación. Los estudios que hemos hecho nos demuestran que una industria azucarera cubana recapitalizada totalmente puede contribuir alrededor de 3500 millones de dólares al año a la economía cubana. Porque tienes el etanol hoy en día a dos dólares el galón y tienes el azúcar a 18-20 centavos.
Puedes traer a compañías de Brasil en un joint-venture con compañías cubanas. Señores, aquí todos pueden participar, siempre que el Estado les ceda una concesión. No es que la tierra va a manos privadas. La tierra continúa en manos del Estado. Pero tú permites esa experiencia, ese capital en asociación con el Estado, para crear una industria azucarera cubana que puede tener una increíble contribución a Cuba, no solo económica sino estratégicamente también. Si podemos sembrar un millón de hectáreas con un rendimiento de 60-70 toneladas de azúcar por hectárea, nos puede dar a nosotros mucho desde el punto de vista del etanol. La ventaja que tiene eso hoy en la industria azucarera, como la de Brasil, es que cuando ese guarapo o esa miel llega al central, tú puedes tomar la decisión de si va para la destilería o si va para la producción de azúcar. O sea, tienes ahora dos mercados a donde puedes ir. Si la mejor rentabilidad te la da el azúcar, tú vas para el azúcar, pero si te la da el etanol, vas para el etanol. Hoy en día tenemos esa flexibilidad. Además, recuerda que estás produciendo electricidad abundante, porque tienes todo ese bagazo, con esas nuevas plantas eficientes, así que también estás contribuyendo con electricidad al sistema nacional. Ese es otro valor agregado que algunas veces nos olvidamos de él, pero que es gigantesco para Cuba.
Cuba podría llegar a producir 70 mil barriles diarios de etanol. Quiere decir que en un futuro económico de Cuba el parque vehicular cubano, igual que el de Brasil, si traes los automóviles de Brasil, que son automóviles que pueden usar 100 por ciento etanol o 100 gasolina, no dependeríamos ni una gota del petróleo para combustible de transporte vehicular.
Todas esas diferentes piezas hay que estudiarlas a largo plazo. La salvación de un país que no es autosuficiente en energía, no está solamente en un producto, está en varios.
Infraestructura petrolera y futuro energético
La refinería de Cienfuegos, el ducto de Cienfuegos a Matanzas, el almacenaje para 600 mil barriles que hemos construido en Matanzas. Tenemos el puerto de Mariel. Cuba está situada estratégicamente. Por eso en nuestro escudo nacional tenemos puesta la llave del Golfo. Eso le da a Cuba una posición muy ventajosa. El canal de Panamá se abrirá y tendrá más capacidad para poder pasar tanqueros más grandes. Se están construyendo terminales de gas natural en República Dominicana y en Puerto Rico. Así que si Cuba no encuentra petróleo, para mí no es un problema. Porque Cuba, por su posición geográfica, y si Cuba tiene la infraestructura, tendrá una posición muy preferencial para poder recibir diferentes tipos de combustibles de petróleo a un precio internacional (el petróleo no será regalado), pero vamos a tener una posición competitiva para poder obtener ese petróleo a 0.50 o un dólar y centavos el barril, mucho más bajo, por la posición logística.
Puerto Rico hoy en día ha cerrado sus tres refinerías, y se basa cien por ciento en producto importado. Si tú miras todos los meses de dónde proviene el petróleo que va a Puerto Rico, tú pensarías, bueno, viene de Estados Unidos porque es el mercado más cercano. No. Ellos importan petróleo de Rusia, gasolina de Rusia, fuel-oil de Argentina, de diferentes lugares del mundo, porque tienen un buen sistema de almacenamiento, buenos puertos y terminales de combustibles y ellos están siempre en búsqueda de dónde está el petróleo más barato. Pueden también traer petróleo que, desde el punto de vista de su calidad quizás no sea el mejor, pues lo pueden alterar y mejorar en sus plantas locales.
Eventualmente en Cienfuegos habrá una buena refinería. Lo que le pasa a Cienfuegos es que no tiene la capacidad de unidades de mejoramiento, de procesamiento de crudos, que eso es lo que se planea construir. La futura refinería de Matanzas, ya es un poco diferente. La refinería de Santiago de Cuba estratégicamente se debe mantener y mejorar para poder procesar 50 mil barriles diarios y la de La Habana, esa hay que cerrarla, porque ha trabajado muy duro en los últimos 50 años y han hecho un fantástico trabajo tratando de mantenerla para que no afecte el medio ambiente y el valor potencial de la bahía de La Habana, desde el punto de vista turístico. Es una refinería de muy alto costo, no solo económico, desde el punto de vista de procesar, sino creo que un alto costo desde el punto de vista medioambiental, etc. Recuerden que hay un ducto que conecta a Matanzas con la refinería de La Habana, así que la refinería de La Habana se podría convertir en un punto de distribución… Tienes las terminales en Matanzas, mandas el gasóleo, el diesel o la gasolina por ducto a La Habana y de aquí salen los camiones a distribuir a las diferentes gasolineras. Así que todavía tendría un uso. Pero desde el punto de vista de refinería, no.
Modelo de consumo
No se va a resolver el punto de que Cuba sea autosuficiente energéticamente. Y no somos el único país con este problema, tenemos que reconocer eso. Hay muchos países en Centroamérica, en otros lugares, que no son autosuficientes. Eso es lo que nos dio la naturaleza. Pero tenemos muchas cosas que podemos utilizar: el etanol, el petróleo que tenemos hoy en día, cómo poder optimizarlo, la posición geográfica que tenemos, y la infraestructura, para estar seguros de que tengamos fuentes competitivas y que nunca se ponga a este país en una posición en la que tengamos que pagar una prima por la energía en comparación con otros países de la región. Cuba debe tener una posición competitiva desde el punto de vista energético.
Otro asunto está relacionado con nuestro modelo de consumo. Si en Cuba se encontraba petróleo, meramente el anuncio nos iba a llevar a todos nosotros a pensar: ¡ahora sí! Puedo encender todas las luces, puedo hacer todo esto, y ahora no me importa… Al revés, si encontramos petróleo tenemos que seguir todavía más todo el concepto del ahorro, el concepto de reciclar, el concepto del transporte público. ¿Tú quieres reducir la dependencia energética de Cuba? Un buen y eficiente transporte público. Tenemos el ferrocarril. Mi padre era un ferroviario, y la geografía nuestra nos da el potencial de tener un tren rápido de La Habana a Santiago. Los ferrocarriles cubanos pueden ser los más eficientes del mundo. No hay que manejar. En un futuro, tú puedes levantarte por la mañana en La Habana y viajar a Camagüey para una reunión de negocios, almorzar y regresar a La Habana por la noche. Como yo hacía cuando vivía en España, que iba a Sevilla por la mañana, tenía mi almuerzo de negocios y a las cinco de la tarde estaba de regreso en Madrid, sentado en mi casa.
Así que Cuba tiene un gran potencial energético, no solo de producción de energía sino también del consumo racional de la energía. Eso es muy importante, y eso lo tenemos que mantener, no solo en estas generaciones que desgraciadamente lo hemos aprendido por las dificultades que tenemos. Me van a decir: Jorge Piñón, tú me estás diciendo que debo continuar viviendo como vivo hoy en día por las dificultades económicas que tiene el país. Y te digo: Sí. Puedes mejorar tu nivel de vida, pero por lo menos la conciencia que se te ha creado después del Período Especial es una buena conciencia. Quizás las razones por las que llegaste a ella son malas, pero es una conciencia que tienes que mantener y es una conciencia que tiene que pasar a las próximas generaciones.

martes, 7 de mayo de 2013

Estados Unidos y su recuperación con bemoles

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Economist Intelligence Unit

La economía de Estados Unidos creció a tasa anualizada de 2,5% en el primer trimestre, una fuerte recuperación respecto de la expansión de 0,4% del último trimestre de 2012, según el cálculo inicial del gobierno. Pero si bien el gasto de consumo siguió siendo robusto, la inversión empresarial se ablandó y los recortes al gasto gubernamental contuvieron el crecimiento.

El principal punto de interés en el informe del PIB del primer trimestre fue la respuesta de la economía a la restricción fiscal que entró en vigor a principios de 2013 y se aceleró en marzo. Primero, un aumento al impuesto al salario de todos los empleados (que redujo en dos puntos porcentuales el ingreso disponible) y la elevación de tasas impositivas a los ricos amenazaron el gasto de consumo privado. Luego, los recortes automáticos al gasto federal a partir de marzo también amagaron la recuperación. Aun así, los consumidores se mantuvieron mucho más dispuestos a gastar de lo que el aumento de impuestos hubiera sugerido. El consumo privado se elevó 3.2% (anualizado) en el primer trimestre y contribuyó al crecimiento trimestral: 2.2 puntos de los 2.5 puntos porcentuales. Indicaciones anteriores ya sugerían que los consumidores mostraban notable resistencia a principios de 2013: se crearon casi 600 mil empleos en el trimestre y la tasa de desempleo continuó decreciendo, de 7.9% en enero a 7.6 en marzo. Otros indicadores de gasto también mostraron alzas. Las ventas minoristas reales crecieron 0.8% de un trimestre a otro, en tanto el crédito al consumo continuó su firme avance (al menos según datos enero-febrero), lo cual sugiere confianza de los hogares.

La vivienda impulsa la inversión


Otros componentes de la recuperación fueron más mezclados. La inversión fija en conjunto creció 4.1%, pero la cifra fue menor que las tasas de expansión asociadas normalmente con esta etapa de recuperación económica. De ordinario, el gasto empresarial debería ser un impulsor más prominente del crecimiento de lo que es en la actualidad. En el primer trimestre, la inversión fija en capital de las empresas (conocida también como inversión no residencial) creció apenas 2.1%, si bien luego de un fuerte desempeño de 13.2 en el cuarto trimestre. Aun así, subsiste la sospecha de que las firmas se abstuvieron de invertir en inmuebles y equipo porque les preocupaban los efectos de la restricción fiscal. Como la incertidumbre en torno al gasto federal persistirá buena parte del año, la inversión empresarial podría quedar muy por debajo de las expectativas para 2013. Esto, a su vez, podría contribuir a una mayor desilusión sobre la durabilidad de la recuperación y conducir a una reducción del gasto en otros sectores.

En un aspecto más positivo, la inversión residencial continuó repuntando en el primer trimestre, al elevarse 12.6% (anualizado). La recuperación en bienes raíces residenciales ha sido uno de los componentes destacados de la recuperación durante los 12 meses pasados, y mostró pocos signos de debilitarse en el primer trimestre. Los inicios de construcción de casas llegaron a su nivel más alto desde mediados de 2008, 35% más que un año antes, en tanto las terminaciones se elevaron 32% respecto de un año atrás. Este es un rubro en el que el programa de estímulo monetario de la Reserva Federal (Fed) tiene el impacto más visible. El programa de compra de bonos de la Fed ayuda a disminuir las tasas de interés hipotecario hasta los niveles más bajos en una generación, lo cual ha mejorado en gran medida la accesibilidad de la vivienda e incrementado el interés de los compradores en el mercado.

Como se esperaba, los movimientos de inventarios privados tuvieron un impacto desmesurado en el crecimiento en el primer trimestre. Este componente ha sido volátil en extremo en trimestres recientes, al rebotar de una contribución positiva de 0.7 puntos porcentuales en el tercer trimestre de 2012 a sustraer 1.5 puntos en el último trimestre del año. En este último periodo, la aportación de los movimientos de inventario se volvió fuertemente positiva de nuevo, al añadir un punto porcentual al crecimiento. Una contribución tan significativa de la acumulación de existencias por lo regular es un signo positivo para la recuperación, pero, ante los bandazos recientes, tiene sentido mantener cautela sobre el panorama de la acumulación de existencias en los próximos trimestres.

Más recortes al gasto

La parte menos inesperada del informe del primer trimestre fue el continuo descenso del gasto gubernamental, que sustrajo 0.8 puntos porcentuales al crecimiento. El consumo y la inversión del gobierno federal disminuyeron a un ritmo anual de 8.4%, en tanto las erogaciones estatales y locales cayeron 1.2%. Si bien cierto grado de consolidación fiscal es apropiado en esta fase de la recuperación, el ritmo del descenso en el gasto federal comienza a parecer excesivo. La economía no muestra aún signos de acelerarse a partir de las mediocres tasas de recuperación logradas hasta ahora. Además, los recortes automáticos que entraron en vigor en marzo (el llamado secuestro) acentuarán el descenso existente. Con todo, por ahora no hay consenso político para moderar los efectos del secuestro, así que la caída del gasto federal probablemente lastrará la economía todavía un tiempo más.

Las exportaciones netas también gravitaron en la recuperación: tanto las exportaciones como las importaciones se elevaron luego de contraerse en el trimestre anterior, pero el aumento más rápido de las importaciones significó que el comercio sustrajo 0.5 puntos porcentuales al crecimiento. La demanda económica de los socios comerciales de EU es dispareja, pues la zona euro enfrenta un segundo año de recesión. Las perspectivas de un repunte del crecimiento global desaparecen, así que no creemos que las exportaciones netas aporten mucho al crecimiento económico este año.

Pese a una respetable tasa principal de crecimiento en el cuarto trimestre, es probable que el desempeño mezclado de los componentes del PIB implique que las versiones recientes acerca de una terminación del programa de estímulos de la Fed sean prematuras. Además, los efectos del secuestro de marzo en adelante no se habrán capturado del todo en esta primera estimación del PIB. Por consiguiente, no sólo parece probable que el crecimiento del segundo trimestre sea más débil que el del primero, sino que una estimación más completa del crecimiento del primer trimestre podría conducir a una revisión a la baja respecto de la estimación inicial de 2.5% de crecimiento. Pese a una mejoría constante, la economía de EU no ha llegado aún a la tan pregonada velocidad de escape de una recuperación permanentemente rápida. Es probable que mantengamos nuestro pronóstico de crecimiento de 2.1% para 2013, pero estamos a la espera de un repunte en el segundo semestre, luego de un segundo trimestre que prevemos flojo.

lunes, 6 de mayo de 2013

Las aplicaciones crean nuevos empleos y servicios

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Hace un año, Ashley Diedrich, una madre de 27 años, trabajaba turnos de 12 horas en un hospital psiquiátrico en Arkansas. Ganaba entre US$1.700 y US$2.000 al mes. Ahora, su ingreso mensual llega a US$3.000 vendiendo ropa y accesorios desde su casa.
Su cambio de carrera fue inspirado por una aplicación del iPhone llamada Poshmark. Desarrollado por una compañía de Silicon Valley del mismo nombre, el programa conecta a compradores y vendedores de prendas de diseñador vía sus teléfonos inteligentes. Poshmark se queda con 20% de cada transacción y ayuda a facilitar los envíos.
Dero Sanford para The Wall Street Journal
Ashley Diedrich dejó su empleo como enfermera y ahora vende ropa y accesorios desde su casa gracias a Poshmark.
"Ahora gano más dinero más rápido", dice Diedrich, que dejó su trabajo como enfermera en mayo y ahora pasa las noches, después de que sus hijos se han ido a la cama, sacando fotos de blusas y suéteres en un maniquí al que ha bautizado "Barbie".
Diedrich forma parte de un grupo cada vez mayor de personas afectadas por la reciente expansión del negocio de las aplicaciones más allá de los desarrolladores clásicos de software y gigantes de la tecnología como Apple Inc. AAPL +2.38% y Google Inc. GOOG +1.87% Las aplicaciones móviles han provocado la aparición de nuevos empleos que los estadounidenses están desempeñando sin un título de ingeniería de sistemas.
Aspirantes a taxistas se están ganando la vida con aplicaciones de transporte que permiten compartir trayectos en auto, como Lyft y Uber. Otros trabajan como mensajeros usando aplicaciones como Postmates, o alquilan las rampas de estacionamiento de sus casas en Parking Panda.
De hecho, los teléfonos inteligentes y tabletas —que suelen incorporar cámaras, conexión a Internet y sistemas de posicionamiento global— hacen que prácticamente cualquiera pueda convertirse en un minorista o mensajero. La proliferación de trabajos ligados a aplicaciones móviles evocan los comienzos de Internet en los años 90, cuando los navegantes se dieron cuenta de que podían vender bienes a consumidores desde sus computadoras a través de sitios como eBay Inc. EBAY -0.22% y Yahoo!YHOO +0.40% Auctions.
Si bien los datos sobre el tamaño del mercado de las aplicaciones que no están desarrolladas por profesionales en sistemas son escasos, inversionistas de capital de riesgo aseguran que el interés por el nicho está creciendo.
El presidente ejecutivo de Poshmark, Manish Chandra, asegura que se centró en los usuarios que podían usar la aplicación como un medio para ganar dinero. "Existe una conexión emocional con su teléfono", opina. "Creo que nuestros usuarios se dan cuenta de eso".
Las aplicaciones rinden de diferentes maneras. Por ejemplo, los mensajeros de Postmates reciben entre 70% y 80% del pago de las entregas, que va de US$5 a US$20, pero la compañía no toca las propinas. Los conductores de Lyft se quedan con al menos 80% de las tarifas que cobran.
Por ahora, pocos de los trabajos creados por aplicaciones móviles son puestos de tiempo completo. Tiffany Jackson, de Texas, recurre a sus días libres en la empresa donde trabaja como asistente tecnológica para ganar dinero extra utilizando una aplicación llamada EasyShift, creada por Quri Inc. El programa paga a gente para que usen sus teléfonos para documentar inventarios, colocación de productos en estanterías y otros datos de marketing para grandes fabricantes.
Otros están sustituyendo los sitios web que usaban antes por aplicaciones móviles. Brenden Mulligan, un desarrollador de aplicaciones de 32 años en San Francisco, ha vendido electrónicos, incluyendo una laptop MacBook Air, vía una aplicación llamada Yardsale, que conecta a vecinos que tratan de vender sus cosas a compradores que quieren evitarse los inconvenientes de los envíos por correo. Yardsale no se queda con un porcentaje de las ventas mientras sigue cortejando nuevos usuarios.
Chris Mok, de 47 años, dice que gana en torno a US$60.000 al año en San Francisco con la aplicación TaskRabbit, que conecta a trabajadores independientes con tareas a cambio de una comisión de 20%. A través de la aplicación, los trabajadores interesados hacen una oferta por una tarea determinada. Mok asegura que trabaja casi siete días a la semana en tareas como armar clósets a medida, pintar paredes y ensamblar muebles. "Trabajar desde una aplicación es sencillamente más eficiente", opina.

sábado, 4 de mayo de 2013

Emisiones: Lo inmencionable

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Por George Monbiot
Cuando las naciones negocian los recortes globales en las emisiones de gas de efecto invernadero, solo se sienten responsables de los gases producidos dentro de sus fronteras. En parte, como resultado de esta convención, estos son los únicos que cuentan los países. Cuando caen estas "emisiones territoriales", se felicitan por haber reducido sus huellas de carbono. Pero como se han globalizado todo tipo de mercados, y como la fabricación está pasando de las naciones ricas a las más pobres, la cuenta territorial guarda cada vez menos relación con nuestros impactos reales.
Toda sociedad tiene temas de los que no discute. Son las cuestiones que constituyen un desafío para las suposiciones que resultan cómodas. Las que nos recuerdan la mortalidad, las que amenazan la continuidad de lo que anticipamos, las que revelan que nuestras diversas creencias son irreconciliables.
Entre ellas están los hechos que niegan la agradable afirmación de que (en palabras de David Cameron) "no tiene por qué haber tensión entre lo verde y el crecimiento".
En una recepción a la que asistí en Londres recientemente, conocí a una mujer extremadamente rica que vive, como hace la mayoría de las personas con niveles similares de riqueza, de un modo casi cómicamente insostenible: moviéndose entre diversas casas y lugares de descanso en una larga turbo-vacación. Cuando le conté lo que yo hacía, respondió: "oh, estoy de acuerdo, el medio ambiente es tan importante, soy absolutamente partidaria del reciclaje". Pero el problema real, me explicó, "es que la gente se reproduce demasiado".
Acepté que la población es un elemento del problema, pero argumenté que el consumo está creciendo demasiado y que, a diferencia de lo que sucede con el número de personas, no muestra signos de estarse estabilizando. Esa idea le resultó profundamente ofensiva: me refiero a que el crecimiento de la población humana se está haciendo más lento. Cuando le dije que las tasas de natalidad están cayendo prácticamente en todas partes, y que el mundo se encuentra en una lenta transición demográfica, se opuso a ello violentamente porque ella misma había visto, en sus interminables viajes, que un gran número de hijos "es lo único que esas personas tienen".
Como hacen muchas personas de su posición, estaba usando la población como un medio de no tener en cuenta sus propios impactos. El problema le permitía transferir a otros la responsabilidad: a las personas del extremo opuesto del espectro económico. Eso le permitía pretender que sus compras, sus vuelos y las interminables redecoraciones de las múltiples casas no son un problema. Reciclaje y población: estos son los amuletos a los que se aferra la gente para no ver el enfrentamiento entre la idea de proteger el medio ambiente y la de elevar el consumo.
De una manera similar, con la ayuda de un sistema equívoco de responsabilidad global, hemos conseguido no darnos cuenta de uno de los impactos más graves de nuestro consumo. Esto nos ha permitido también culpar del problema a los extranjeros, especialmente a los más pobres.
Cuando las naciones negocian los recortes globales en las emisiones de gas de efecto invernadero, solo se sienten responsables de los gases producidos dentro de sus fronteras. En parte, como resultado de esta convención, estos son los únicos que cuentan los países. Cuando caen estas "emisiones territoriales", se felicitan por haber reducido sus huellas de carbono. Pero como se han globalizado todo tipo de mercados, y como la fabricación está pasando de las naciones ricas a las más pobres, la cuenta territorial guarda cada vez menos relación con nuestros impactos reales.
Aunque este problema afecta a todos los países postindustriales, resulta especialmente pertinente en el Reino Unido, donde la diferencia entre los impactos nacional e internacional es mayor que el de cualquier otro gran emisor. El último Gobierno se jactaba de que nuestro país había recortado las emisiones de gas de efecto invernadero un 19% entre 1990 y 2008. Se posicionaba a sí mismo (como hace el Gobierno actual) como un líder global, bien encaminado al cumplimiento de sus objetivos, así como un ejemplo a seguir por las otras naciones.
Pero el recorte que ha celebrado el Reino Unido es una creación contable. Si contamos el impacto de las mercancías que compramos a otros países, nuestros gases de efecto invernadero totales no cayeron un 19% entre 1990 y 2008. Se elevaron el 20%. Y ello a pesar de haber sustituido durante ese período muchas de nuestras centrales eléctricas de carbón por otras de gas natural, que produce aproximadamente la mitad de dióxido de carbono por cada unidad de electricidad. Cuando se tienen en cuenta nuestras "emisiones de consumo", en lugar de las emisiones territoriales, nuestros orgullosos datos se convierten en la historia de un fracaso deprimente.
Esta falsa contabilidad tiene otros dos impactos. El primero es que, como muchas de las mercancías cuya fabricación encargamos se producen ahora en otros países, esos lugares tienen ahora la culpa de nuestro consumo creciente.
Usamos a China del mismo modo que usamos el problema de la población: como un medio de desviar la responsabilidad. ¿Qué sentido tiene reducir nuestro consumo, preguntan mil voces, cuando China está construyendo una central eléctrica cada 10 segundos (o cualquiera que sea la tasa actual con que se está produciendo)?
Pero como nuestra posición se siente halagada por la manera en que contamos los gases de efecto invernadero, la de China es difamada injustamente. Un gráfico publicado por el House of
Commons Energy and Climate Change Committee muestra que si contáramos por el consumo las emisiones de China se reducirían aproximadamente un 45%. Muchas de esas centrales eléctricas y de las fábricas contaminantes se han construido como proveedoras de nuestros mercados, alimentando una demanda aparentemente insaciable de acumular cantidades crecientes de objetos en el Reino Unido, Estados Unidos y otras naciones ricas.

Lo segundo que nos oculta esta convención contable es la contribución del consumismo al calentamiento global. Como solo consideramos nuestras emisiones territoriales, tendemos a enfatizar solamente el impacto de los servicios de calefacción, iluminación y transporte, por ejemplo, pero no estimamos el impacto de las mercancías. Contemplemos el cuadro completo, sin embargo, y descubriremos (usando la calculadora de carbono de The Guardian) que la fabricación y consumo es responsable de un notable 57% de la producción de gases de efecto invernadero causada por el Reino Unido.
No es sorprendente que apenas nadie quiera hablar de esto, pues la única respuesta significativa es una reducción del volumen de lo que consumimos. Y ahí es donde las políticas climáticas gubernamentales más progresistas entran en colisión con todo lo demás que representan. Como señala Mustapha Mond en Brave New World, "la civilización industrial solo es posible cuando no hay autonegación. Se permite la autoindulgencia hasta los límites impuestos por la higiene y la economía. De otro modo, las ruedas dejarían de girar".
Y eso es lo que ciertamente sucede con las ruedas del actual sistema económico, que para su supervivencia depende del crecimiento perpetuo. La imposibilidad de sostener este sistema de consumo ilimitado e inútil, sin que prosiga la erosión del planeta y las perspectivas de futuro de la humanidad, es la conversación que no tendremos.
Al considerar tan solo nuestras emisiones territoriales, hacemos que los impactos de nuestra escalada del consumo desaparezcan en una nube de humo negro: hemos externalizado tanto el problema como la percepción que de él tenemos.
Pero al menos en un par de lugares, el truco de prestidigitación empieza a atraer un poco de atención.
El 16 de abril, el sitio web Carbon Omissions lanzará una brillante animación de Leo Murray que dibuja el problema con claridad*. La esperanza es que al explicar la cuestión de un modo sencillo y atractivo, esa animación llegue a un público mucho más amplio que el que pueden obtener artículos como el que está leyendo ahora.
(*Declaración de intereses: (sin cobrar), grabé la voz en off).
El 24 de abril, el Committee on Climate Change (una institución que asesora al gobierno del R.U.) publicará un informe sobre cómo es probable que crezcan las emisiones por el consumo y cómo debería responder al problema la política gubernamental.
Espero que este sea el principio de una conversación que hemos estado evitando desde hace demasiado tiempo. ¿Cuántos de nosotros estamos realmente preparados a considerar las implicaciones?. EcoPortal.net
Publicado en The Guardian el 12 de abril de 2013
Globalízate

viernes, 3 de mayo de 2013

Donde la gente quiere vivir

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Por:

Hay en marcha un interesante debate sobre si el aumento de la población conduce necesariamente a un aumento de los precios del suelo con el paso del tiempo. Bill McBride, que escribe el blog Calculated Risk [Riesgo calculado], dice que sí: “Una de las razones fundamentales del incremento de los precios inmobiliarios es que algunas zonas tienen un suelo limitado, y al incrementarse la población, el valor del suelo aumenta más rápido que la inflación”.
Noah Smith, que es analista y profesor de economía, disentía en una reciente entrada en su blog porque, escribía, el suelo no es especialmente escaso, y cuando vemos unos precios elevados del suelo en algunas zonas metropolitanas, se deben a los efectos de la aglomeración, que podría seguir distintas direcciones con el paso del tiempo.
Lubbock
Mi reacción inicial ante el comentario de Smith fue que podría no tener mucha importancia porque las nuevas zonas metropolitanas son muy difíciles de crear: puede que haya mucho suelo alrededor de Lubbock, Tejas, pero nadie va a mudarse allí, por lo que la población más numerosa tiene que apiñarse en las zonas metropolitanas que ya existen. Pero luego me di cuenta de que la cosa tampoco podría quedar ahí. Incluso si la gente quisiese quedarse en las zonas metropolitanas existentes, podría irse a “ciudades limítrofes” situadas en los, valga la redundancia, límites de estas zonas metropolitanas, de tal manera que la densidad de población relevante –la densidad que hace que el suelo en las aglomeraciones urbanas o cerca de ellas sea caro– podría no aumentar cuando la población total de la zona metropolitana crece.
Y tenemos nuevos datos. Un nuevo informe de la Oficina del Censo publicado el año pasado, titulado Pautas del Cambio de la Población Metropolitana y Micropolitana: de 2000 a 2010, calcula “la densidad ponderada en función de la población”, que es una media ponderada de la densidad en las secciones censales, en las que las secciones no están ponderadas por zona territorial sino por población; esto nos da una idea mucho mejor de cómo vive la persona media.
Como señalaba Richard Florida, un director de The Atlantic, en el blog The Atlantic Cities en octubre, la nueva medición permite apreciar mucho mejor cómo difieren las zonas metropolitanas. Por ejemplo, según la medición estándar de la densidad, Los Ángeles tiene en realidad una densidad mayor que Nueva York, básicamente porque Los Ángeles está rodeado de montañas, lo que limita el tamaño que puede alcanzar las zonas en expansión y de cercanías. Pero Nueva York tiene un núcleo urbano que, en cierta manera, Los Ángeles no tiene, y no cabe duda de que tiene una densidad ponderada en función de la población muchísimo más elevada.
Los Angeles

Lo que quería, sin embargo, eran tendencias, y el censo ha calculado esta medida tanto para las zonas metropolitanas como para los conjuntos nacionales en 2000 y en 2010. Aportaré un par de datos. En primer lugar, aunque EE UU es un país enorme y poco poblado, con menos de 90 personas por milla cuadrada (2,59 kilómetros cuadrados), el estadounidense medio vive en un barrio bastante densamente poblado, con más de 5.000 personas por milla cuadrada. La próxima vez que alguien diga que las localidades pequeñas son los “EE UU verdaderos”, tengan en cuenta que los verdaderos EE UU verdaderos –los EE UU en los que viven la mayoría de los estadounidenses– se parecen más o menos al área metropolitana de Baltimore.
En segundo lugar, sin embargo, aunque la población estadounidense y, por tanto, la densidad de población, aumentó cerca de un 10% a lo largo de la última década, el estadounidense medio estaba viviendo en un barrio un poco menos denso en 2010 que en 2000, ya que la población se ha extendido dentro de las zonas metropolitanas.
Si lo prefieren, empezamos a ser menos un país de Bostones y más un país de Houstones.
Esta es, creo, la situación actual de la geografía urbana en la que es probable que, en el mejor de los casos, la relación entre el incremento del conjunto de la población y los precios del suelo sea difusa. Por eso, creo que el argumento de Smith se impone, aunque el argumento de McBride de que parece que los precios inmobiliarios reales tienen tendencia a aumentar sigue siendo importante y tiene que explicarse.
© 2013 New York Times
Traducción de News Clips.
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