"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

sábado, 20 de abril de 2013

Seguridad biologica y su evolucion.. Un poco de reflexión

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Por Dr. Juan Antonio Acosta Giraldo
La seguridad biológica ha sido una cuestión muy controvertida desde el nacimiento de la biotecnología moderna. En este artículo se describe cómo ha evolucionado el debate sobre este asunto en las tres últimas décadas, analizando aspectos como percepción ciudadana, tratamiento legislativo, consideraciones éticas y los últimos desarrollos en este campo.
El objeto esencial de este articulo es la seguridad biológica y su evolución a lo largo de las tres últimas décadas, que coinciden con la emergencia el florecimiento de la biotecnología moderna. Sin embargo, es preciso reseñar que la reocupación por la seguridad biológica ya estaba presente en la tradicional biotecnología industrial orientada a la producción de fármacos y a la depuración de aguas, en procesos cuya antigüedad es superior a un siglo.
REFLEXIONES ACERCA DEL CONCEPTO DE SEGURIDAD BIOLÓGICA
La seguridad, en su acepción mixta que combina la cualidad o condición de seguro con un carácter instrumental de mecanismo físico, social o legal que sirve para impedir o limitar los riesgos o las consecuencias negativas de un accidente, es un concepto ligado a la sociedad industrial. Por ello se habla de seguridad en la ingeniería, seguridad en la automoción, seguridad en la construcción de puentes, seguridad en la minería, seguridad sobre el fuego o seguridad en las instalaciones eléctricas.
El concepto de seguridad biológica es un concepto normativo que incorpora a la biología como factor productivo y que se proyecta sobre varios niveles: en el primer nivel debe actuar sobre los actores que intervienen en la generación de conocimiento; en el segundo incide sobre los intermediarios que aprovechan ese conocimiento para producir los consiguientes bienes; en el tercer nivel concierne al público localizado en un determinado lugar o zona donde ocurre la investigación y/o producción, mientras que el cuarto nivel tiene que ver con la proyección global.
No obstante, es a finales de la década de 1970 cuando surge con fuerza el concepto de seguridad biológica, precisamente a partir de los riesgos que la ensoñación que generaba la ingeniería genética se iban extendiendo. Incluso la biotecnología industrial más tradicional se dio cuenta de que, al recurrir a la utilización de organismos modificados genéticamente (los OMG resultantes de la ingeniería genética), debía extremar los cuidados en la gestión de los residuos de los procesos que implican la utilización de organismos transgénicos por los eventuales peligros que podrían suponer, tanto desde el punto de vista local para la salud de los trabajadores como para la población restringida a un entorno determinado o con carácter más universal.
En este contexto conviene mencionar un libro, publicado en 1994 bajo el título Biosafety in Industrial Biotechnology, en el que se recogía con amplitud la problemática relacionada con la gestión de los bioprocesos. Es importante resaltar que la preocupación por las aplicaciones de la ingeniería genética surgió de la propia comunidad científica, encabezada por Paul Berg, padre de la técnica del ADN recombinante y premio Nobel de Química en 1980 por tal hallazgo. Los científicos han actuado a lo largo de la historia con una ética profesional, derivada de lo que el sociólogo norteamericano Robert K. Merton analizó en profundidad (el conocido «ethos mertoniano»). Pero también es verdad que su progresivo contacto con el poder político y económico ha venido debilitando las barreras éticas en lo que concierne a su responsabilidad como expertos. En cualquier caso, en el tiempo de la génesis de la ingeniería genética se vivieron momentos excepcionales, con importantes movimientos sociales tras la revolución de mayo del 68 en las universidades de Columbia y París y las influencias del filósofo Herbert Marcuse con su síntesis existencialista-marxista.
Los científicos punteros en la biología conducente a la moderna biotecnología se autosituaban en posiciones de izquierda, con la que se consideraban tributarios de la responsabilidad. Por este motivo convocaron en 1975 la conferencia de Asilomar, un centro de convenciones en la costa del Pacífico, a la que asistieron científicos, periodistas y algunos responsables políticos. En esta conferencia se puede situar el nacimiento de la seguridad biológica como objetivo científico y político, en suma, como objetivo de política científica. Como resultado de aquella reunión se planteó una moratoria, lo que en un país como Estados Unidos, creyente fervoroso en la tecnología, llevó a la movilización de la agencia federal para la promoción de la investigación biomédica, los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), que establecieron las directrices sobre los requisitos que debían cumplir los laboratorios que fueran a trabajar con OMG, fijando tres categorías o tipos –P1, P3 y P4– en función de la peligrosidad del organismo original (patogenicidad, capacidad de diseminación, impacto ambiental).
Es necesario subrayar que las directrices establecidas por los NIH para trabajar con los organismos modificados genéticamente en condiciones de confinamiento han sido adoptadas internacionalmente y las experiencias de su aplicación se han saldado con éxito en el campo de la seguridad, pues no se han detectado ni accidentes ni problemas de fuga o contaminación, a pesar de la cantidad ingente de experimentos realizados en centros de investigación públicos y privados a lo largo de los últimos treinta años.
PERCEPCIÓN DE LOS CONSUMIDORES Y CIUDADANOS
Desde sus inicios, la biotecnología ha sido objeto de importantes movimientos críticos, particularmente en la década de los años 90 y en países de Europa Central como Suiza y Alemania.
Los análisis sobre la percepción de la biotecnología que resulta de los procesos de comunicación y divulgación configuran lo que he dado en llamar «espacio social de la biotecnología» (para más detalles sobre este concepto, véase la sección «La biotecnología en el espejo» en la web del Instituto Roche, institutoroche.com), y representan un valioso indicador de la sensibilidad social sobre la seguridad biológica.
La biotecnología ha sido desde el advenimiento de la ingeniería genética o tecnología de los genes objeto de importantes movimientos críticos, sobre todo en la década de 1990 y en países de Europa Central como Suiza, con la intervención de organizaciones como Appell de Basilea, movilizada contra la «patentabilidad de la vida», según su propio eslogan, o el SAG (Grupo de Trabajo sobre Tecnología del Gen, con sede en Zurich), organización fundada en 1990 con el objeto de defender los principios ecológicos, los derechos de los animales, los consumidores y de los países del Tercer Mundo. Este grupo promovió desde sus inicios una intensa campaña para detener la liberación de organismos genéticamente modificados en el medio exterior, la introducción de animales transgénicos –animales modificados con la tecnología del ADN recombinante y la atribución de patentes a partes o componentes de seres vivos.
Las actitudes de los científicos (expertos)
Aunque con menor frecuencia, también se han realizado encuestas con los científicos especialistas en ingeniería genética, sobre todo en el conflictivo periodo de principios de la década de 1990. Un estudio modelo es el que llevó a cabo Isaac Rabino, del Centro de Ciencias Biológicas y de la Salud (Universidad del Estado de Nueva York), quien se propuso explorar las actitudes y preocupaciones de los científicos de Europa Occidental y que fue publicado en Biotech Forum Europe (10/92, páginas 636-640).
La mayoría de los encuestados reconocían que la atención pública sobre el tema había dificultado el desarrollo del campo en términos generales, aunque en el ámbito de su actividad científico-técnica personal opinaban que esa atención había reportado más efectos positivos que negativos. Las respuestas más positivas procedían de Francia y el Reino Unido, mientras que las más negativas tenían su origen en Alemania y Suiza.
Los ingenieros genéticos, o los biólogos moleculares que utilizan esa tecnología, mostraban mentes abiertas a la cooperación y colaboración con el público y aceptaban asimismo que los ecologistas debían intervenir en la formulación de las regulaciones relativas a la investigación sobre el ADN recombinante. Sin embargo, reclamaban la responsabilidad última sobre las regulaciones en su condición de expertos en el campo; deberían ser consultados en la gestión política del tema tanto a nivel nacional como internacional. Admitían, por otro lado, que debían asumir un importante protagonismo en la educación del público, de los medios y de los gobiernos. Solicitaban clarificación de las directivas de la Comunidad Europea, designación de la época para la Europa unitaria.
Los científicos españoles, que habían tenido una escasa representación en el estudio de Rabino (1,3% de una muestra de 376), fueron objeto de un estudio demoscópico específico en 1995 por parte de José Luis Luján y Luis Moreno en el antiguo Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA) del CSIC. Los resultados confirmaron los obtenidos a nivel europeo: los científicos españoles se manifestaron a favor de la regulación, rechazaban de un modo rotundo la eugenesia y opinaban que existían riesgos mínimos para el medio ambiente y la salud como fruto de la aplicación de las técnicas biotecnológicas y de la ingeniería genética. Las opiniones de los expertos, investigadores biotecnólogos del sistema público y biotecnólogos de la industria, se contrastaron con las de un grupo de profesionales relacionados con la biotecnología, pero no cultivadores de la misma, como era el de los facultativos de hospitales, y con otro más alejado, el de los periodistas científicos. Eran éstos los menos seducidos por las potencialidades de las tecnologías genéticas, aunque su renuncia era matizada, pues valoraban que el riesgo de estas prácticas era escaso, en contraste con la ciudadanía común, que asocia estas técnicas con riesgo, aunque, como ya he señalado anteriormente, en función de creencias y valores.
Fue en Alemania Occidental donde se produjo la mayor resistencia. Aunque no se detectó ninguna preocupación popular en ese país en el histórico momento en el que se celebró la conferencia Asilomar en Estados Unidos, la resistencia creció de modo notable en la década de 1980 con la oposición iniciada por grupos de izquierdas y el Partido de los Verdes.
La oposición de Alemania se manifestó también en instituciones como el Instituto para la Investigación Social de Hamburgo, financiado por una marca de cigarrillos, la Confederación para la Protección de la Naturaleza y el Medio Ambiente de Bonn y la Red Genética de Berlín. En el centro del activismo se encontraban algunos individuos con doctorados en Ciencias Biológicas, asociados o formando parte de los ecoinstitutos, en relación además con responsables políticos del área medioambiental de algunos Länder o Estados federales.
Dinamarca y el Reino Unido también contaron con la oposición a la tecnología del gen por parte de grupos ambientalista; los discursos no dejaban de enumerar contradicciones al argumentar su rechazo a productos agrícolas modificados genéticamente, haciendo referencia a su inutilidad en una Europa comunitaria donde existía sobreproducción de alimentos.
La actividad política de oposición a la biotecnología empezó a cambiar y a hacerse multinacional con la asunción del movimiento crítico por parte de Greenpeace y Amigos de la Tierra, dos organizaciones pro-ambientales transnacionales, y con la entrada del tema en la agenda del Parlamento Europeo por medio de los eurodiputados verdes.
En la década de 1990, únicamente los países del sur de Europa, Francia, Italia y España, carecieron de organizaciones opuestas a algunas aplicaciones de la biotecnología. Pero con la transformación de un movimiento casi marginal y de escasos recursos en otro liderado por grandes organizaciones pro-ambientales, la situación cambiaría en esos países, que pasaron a tener una oposición a la biotecnología con el motivo central de invocación a la bioseguridad y a la no patentabilidad, de carácter transnacional, si exceptuamos Francia, en donde surgió la figura de un cabecilla, el agricultor José Bové, como líder del movimiento antibiotecnología.
En este contexto, no es sorprendente que la Comisión Europea decidiera poner en marcha consultas para conocer las percepciones y actitudes de la ciudadanía sobre estos temas, por otra parte cruciales para tomar decisiones políticas, ya que, entre tanto, Estados Unidos ha caminado con rapidez por la senda de la biotecnología por la que apostaban la comunidad científica, el mundo de la empresa y el capital, y además sin grandes resistencias de la sociedad en general.
Bien es verdad que Estados Unidos no se libró de una confrontación sobre el tema, principalmente en el terreno de la alimentación. Por citar un caso relevante, el presidente de la Fundación sobre Tendencias Económicas (Foundation on Economic Trends, Washington), Jeremy Rifkin, publicaba en enero de 1993 un artículo en colaboración con Ted Howard, director de la Fundación Campaña para una Alimentación Sana (Pure Food Campaign) bajo el impactante título de «Los consumidores rechazan los alimentos Frankenstein» (Consumers reject “frankenfoods”).
Es relevante hacer notar que el artículo se publicó en la revista Chemistry and Industry (Química e Industria). Rifkin ha encabezado el movimiento antibiotecnología (especialmente en el ámbito agroalimentario) durante una década y consiguió en los primeros años de la misma generar una reacción bastante importante, hasta el extremo de que algunas encuestas, pocas pero relevantes, realizadas en Estados Unidos, registraron resultados bastantes significativos de rechazo a la aplicación biotecnológica en agroalimentación, sobre todo en relación con la transferencia de genes (el 70% de los encuestados consideraba inaceptable la introducción de genes de animales en plantas y casi el 90% consideraba inaceptable la incorporación de genes humanos en animales y peces de granja, mientras que cerca del 85% admitía que era «muy importante» etiquetar todos los alimentos resultantes de la ingeniería genética).
La evolución en Estados Unidos no ha seguido estos derroteros a pesar del pesimismo que todas estas reacciones y posiciones generaron en proponentes de la biotecnología como Henry Miller, biólogo molecular y funcionario en la FDA, quien ha culpado a los científicos de haber desencadenado las alarmas e invocado a los monstruos. Aunque sigue existiendo un debate entre la agricultura biotecnológica y la agricultura ecológica, éste está centrado y delimitado por los intereses económicos, y hasta el propio Rifkin ha modulado su actitud ante la biotecnología.
Pero volvamos a Europa, donde la situación es diferente. Desde 1978 hasta prácticamente la actualidad, con una periodicidad trianual como máximo, los eurobarómetros han auscultado a la ciudadanía europea en los seis países de los inicios de la CE hasta extenderlos a veinticuatro en la consulta más reciente.
Los resultados no son blancos ni negros. Hay gradientes en la escala, que va del rechazo a la aceptación en todos los niveles: el biológico, el de las aplicaciones y el de los países. La aceptación de contradicción por los riesgos personales que puede entrañar la condena por la herencia), o la terapia génica, que también arrastra riesgos, demostrables con datos y que son mucho mayores y evidentes que en el caso de los alimentos modificados genéticamente. En el caso de Europa existe una gran heterogeneidad, con países altamente receptivos a las aplicaciones de la biotecnología, como es el caso de España, Finlandia y Portugal, y países muy negativos, como Austria y Luxemburgo, a los que se ha unido recientemente Grecia (una nueva paradoja la ofrecida por este país, que ha transitado desde la posición muy favorable hasta la muy ne gativa). Existe una mayoría de países europeos con posiciones intermedias, aunque con matices según las aplicaciones.
Entre las más rechazadas, además de los alimentos modificados o transgénicos, figuran los xenotransplantes y la clonación de animales.
El diagnóstico de la percepción social ante la biotecnología en Europa guarda una estrecha relación con el concepto de seguridad biológica y se caracteriza por estar inspirado por valores, creencias e intereses, aunque la característica global más evidente es la ambigüedad. En cualquier caso, el discurso de la oposición, esencialmente ecologista, ante los alimentos transgénicos ha estado salpicado por metáforas relacionadas con la monstruosidad, como es el caso de un número crítico de The Ecologist que hacía referencia a «las semillas del diablo» o la ya mencionada alusión a los alimentos Frankenstein.
En los últimos tiempos se han producido nuevas aplicaciones en salud, como es el caso de las células madre o troncales de origen embrionario, lo que, unido a la identificación de posibles riesgos asociados a su uso, levanta nuevas dudas y promueve debates en el sector de aplicación que había generado hasta ahora menos controversia. En todo caso, las preocupaciones por estas aplicaciones biotecnológicas en salud descansan más en consideraciones éticas que en una preocupación estricta por el problema de la seguridad, aunque este problema esté subyaciendo en la preocupación por esas aplicaciones.
Para un análisis más completo de las cuestiones relacionadas con la percepción pública en biotecnología, véase «Los problemas en el análisis de la percepción pública de la biotecnología: Europa y sus contradicciones», de Emilio Muñoz, en Percepción social de la ciencia (Rubia, Fuentes y Casado eds., UNED Ediciones, 2004).
LEGISLACIÓN
Las distintas regulaciones legislativas sobre seguridad biológica son un reflejo directo de las peculiaridades culturales y de los intereses asociados a ellas.
En el ámbito legislativo confluyen las preocupaciones por la seguridad biológica de los espacios científico, social y político. Con el acuerdo en principio, según se ha puesto de manifiesto, de los científicos y expertos, los administradores y gestores se han lanzado a legislar con profusión sobre las cuestiones relacionadas con las aplicaciones biotecnológicas.
Los procesos regulatorios han tenido lugar en diferentes planos políticos, desde el nivel supranacional hasta el regional, aunque los de mayor relevancia han sido los supranacionales (Naciones Unidas, UNESCO, Parlamento y Comisión Europea), mientras que los nacionales han abarcado una gran variedad de temas, aunque el mayor foco se ha proyectado sobre cuestiones relacionadas con la transferencia de conocimientos y la propiedad intelectual, así como en los temas relativos a la seguridad: alimentaria, farmacológica, ambiental, derechos fundamentales.
En general, cabe decir que las regulaciones de carácter más general son un reflejo de las peculiaridades culturales y de los intereses asociados a ellas. En este sentido, hay que apuntar que las leyes y normas establecidas por la Unión Europea han afectado de modo principal a la agricultura, a los alimentos y a la propiedad intelectual (es el caso de las patentes biotecnológicas, que han arrastrado un debate extenso y complicado de más de una década). La OCDE, por su parte, ha localizado sus preocupaciones normativas en el campo de la salud y ha puesto particular acento en las cuestiones relacionadas con el diagnóstico genético.
En Estados Unidos, son los campos de la salud y de la protección medioambiental los que han acumulado las iniciativas legislativas.
En las actuaciones de los grandes organismos multilaterales, las normas han circulado alrededor de los derechos fundamentales, conectando de este modo con planteamientos éticos.
ÉTICA Y VALORES
Las dimensiones éticas y valorativas constituyen otra avenida por la que fluyen, y confluyen, las preocupaciones por la seguridad biológica de los espacios científico-técnico, social y político, en los que juegan además las barreras naturales y artificiales de las creencias.
A pesar de esta confluencia, es importante señalar que hay bifurcaciones en la estrategia y forma de abordar el problema según el sector en que se apliquen las tecnologías de las ciencias de la vida. De esta forma, las aproximaciones éticas a las implicaciones de la moderna biotecnología en la salud han circulado sobre la base de señales apoyadas en las creencias y en la responsabilidad, centrando los principales problemas en cuestiones relacionadas con las tecnologías reproductivas, en la situación de los embriones, en la necesidad de aumentar la participación (gobernanza) ciudadana en la práctica médica y en los nuevos avances de la biomedicina, con mayor o menor potencial para su aplicación traslacional, en lo que he llamado, en una contribución reciente al Foro de Tendencias Sociales, «rediseño de la vida». En este ámbito ha nacido y crecido especialmente la bioética, que fue introducida a principios de la década de 1970 por el oncólogo Van Ressenlaer Potter con su artículo «Bioethics: the
Science of Survival», aparecido en 1970, y con el libro Bioethics: Bridge to the Future en 1971, que se ha movido en los análisis y la reflexión por el camino de la ética principialista.
Diferente es la situación para el caso de las aplicaciones biotecnológicas a la agricultura y al sector alimentario, que también han tenido consideraciones éticas, aunque éstas se han movido para sus análisis dentro de las comparaciones de costes y beneficios en línea con corrientes luditas, o consecuencialistas (utilitaristas). El documento «Ethical Aspects of the Labelling of Foods Derived from Modern Biotechnology», de 5 de mayo de 1995, que recogía la opinión del Grupo de Asesores sobre Implicaciones Éticas de la Biotecnología de la Comisión Europea, es bastante ilustrativo al respecto.
Parece claro que la política ha jugado un papel decisivo en el reconocimiento y en la puesta en práctica y desarrollo de la seguridad biológica
ALGUNAS CONSIDERACIONES PARA CONCLUIR
En el tema de la seguridad biológica, parece claro que hay que admitir el papel decisivo que ha jugado la política en su reconocimiento y en su puesta en práctica y desarrollo. Es cierto que los propios científicos, en el ejercicio de un cierto autocontrol, fueron los que primero advirtieron de los riesgos potenciales de una tecnología que surgía con el aura de ser todopoderosa. Ello ha llevado a que otros expertos, a la vista de las importantes reacciones sociales y políticas generales, hayan criticado a los colegas científicos que hicieron la reflexión previsora por un exceso de alarmismo. En cualquier caso, las cuestiones de la seguridad biológica relacionadas con la emergencia de las nuevas (modernas) biotecnologías pueden vanagloriarse de tener el menor número de víctimas o problemas sobre sus espaldas. Paradójicamente, los problemas y las víctimas, aunque bastante escasas, han estado del lado de aquellas aplicaciones que son mejor aceptadas por la sociedad, como es el caso de la terapia génica.
Sin embargo, esta satisfactoria situación se ha visto perturbada con la llegada, no de una tecnología, sino de una discutible decisión de política científica. Tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, la Administración Bush lanzó un programa de investigación sobre bioterrorismo (Bioterror Research Program), que ha conducido a una proliferación de trabajos sobre organismos potencialmente peligrosos. Paralelamente, estas iniciativas han provocado un aumento en la construcción de laboratorios de alta seguridad, niveles P3 y P4 según las directrices de los NIH mencionadas ante riormente. A pesar de estas lógicas medidas de previsión, la acumulación de trabajos sobre temas que entrañan riesgos ha generado una avalancha de errores en la seguridad, sobre todo en la Universidad de Texas –aunque no sólo–, lo que ha hecho que la cuestión de la seguridad biológica (biosafety) haya sido incorporada en la agenda del Congreso de Estados Unidos (the scientist.com, october 2007). Este caso pone de relieve, una vez más, la importancia de las decisiones políticas en temas de impacto social. Esta reflexión me lleva a hacer un acápite para referirme a dos ámbitos, aunque distintos, de la seguridad biológica, puesto que son ámbitos en los que se pierden vidas de un modo absolutamente sobrecogedor, como son el ámbito laboral y el de la circulación rodada, sobre los que la indiferencia –por utilizar un término suave– de la ciudadanía es impresionante.
En todo caso, la reflexión sobre la seguridad biológica relacionada con las ciencias de la vida y sus desarrollos tecnológicos ha tenido como un activo más la capacidad de generar preocupaciones nuevas por la seguridad, como es el caso de la seguridad alimentaria.
Sin embargo, no han dejado de crearse confusiones en el ámbito político, como las derivadas de la aplicación, esencialmente europea, del principio de precaución. Se trata de un principio político que tiene un acomodo o ajuste difícil con respecto a la ciencia y al método científico. Al extremar las preocupaciones se llega a no permitir la experimentación, que constituye un instrumento básico para la generación y contraste del conocimiento científico.
Parecería más lógico aplicar principios de previsión y prevención que son más acordes con la racionalidad científica y con su lógica. De este modo se podría establecer un balance entre lo bueno y lo malo de la moderna biotecnología. Le tenemos miedo a lo desconocido.EcoPortal.net
Dr. Juan Antonio Acosta Giraldo
Director General
GRUPO Consultor DISAM

La promesa de la Abe-economía

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Por Joseph E. Stiglitz, a Nobel laureate in economics

El programa del primer ministro japonés Shinzo Abe para la recuperación económica de su país ha dado lugar a un aumento de la confianza interna. Pero ¿hasta qué punto puede la “Abe-economía” atribuirse el mérito?This illustration is by Dean Rohrer and comes from <a href="http://www.newsart.com">NewsArt.com</a>, and is the property of the NewsArt organization and of its artist. Reproducing this image is a violation of copyright law.
Curiosamente, un vistazo más cercano al desempeño de Japón durante la última década sugiere pocas razones para que tener un sentimiento bajista persistente. De hecho, en términos de crecimiento del producto por trabajador empleado, a Japón le ha ido muy bien desde inicios del nuevo siglo. Con una fuerza laboral en contracción, la estimación estándar para Japón en el año 2012 – es decir, antes de la Abe-economía – fue que la producción por trabajador empleado creció en una tasa interanual del 3,08%. Ese crecimiento es mucho más robusto que el de los Estados Unidos, donde la producción por trabajador creció sólo un 0,37% el año pasado, y mucho más fuerte del de Alemania, donde se redujo en un 0,25%.

No obstante, como muchos japoneses correctamente perciben, la Abe-economía sólo puede ayudar a la recuperación del país. Abe está haciendo lo que muchos economistas (incluyéndome entre ellos) han estado pidiendo en los EE.UU. y Europa: un programa integral que implique políticas monetarias, fiscales y estructurales. Abe compara este enfoque a sostener tres flechas – si se las sostienen de forma separada, se puede doblar cada una de ellas; si se las sostiene juntas, no se puede doblar ninguna.
El nuevo gobernador del Banco de Japón, Haruhiko Kuroda, viene con una gran experiencia adquirida, primero en el ministerio de finanzas, y luego como presidente del Banco Asiático de Desarrollo. Durante la crisis del Asia oriental de finales de la década de 1990, él vio de primera mano el fracaso de la sabiduría convencional impulsada por el Tesoro de los EE.UU. y el Fondo Monetario Internacional. Ya que no esta casado con las obsoletas doctrinas de los banqueros de los bancos centrales, Kuroda se ha comprometido a revertir la deflación crónica de Japón, estableciendo una inflación objetivo del 2%.
La deflación aumenta la carga de la deuda real (ajustada según la inflación), así como también la tasa de interés real. Aunque hay poca evidencia de la importancia que pudiesen tener los pequeños cambios en las tasas de interés reales, el efecto que tiene incluso una leve deflación en la deuda real, año tras año, puede ser significativo.
La postura asumida por Kuroda ya condujo a la debilitación de la tasa de cambio del yen, lo que hace que los productos japoneses sean más competitivos. Esto simplemente refleja la realidad de la interdependencia de la política monetaria: si la política de la Reserva Federal los EE.UU. denominada como flexibilización cuantitativa debilita el dólar, otros tienen que responder para evitar la apreciación excesiva de sus monedas. Algún día puede ser que logremos una coordinación más cercana de las políticas monetarias a nivel mundial; sin embargo, por el momento, fue razonable que Japón responda, aunque fuera de forma tardía, a los eventos que ocurrieron en otros lugares.
La política monetaria hubiese sido más eficaz en los EE.UU. si se hubiese dedicado más atención a los bloqueos de créditos – por ejemplo, a los problemas de refinanciación de los propietarios de viviendas, incluso a tasas de interés más bajas, o a la falta de acceso al financiamiento de las pequeñas y medianas empresas. Uno tiene la esperanza de que la política monetaria de Japón vaya a enfocarse en dichos temas críticos.
Sin embargo, Abe tiene dos flechas más en su aljaba de políticas. Los críticos que argumentan que el estímulo fiscal en Japón fracasó en el pasado – argumentando que llevó únicamente a un desperdicio de inversiones en infraestructuras inútiles – cometen dos errores. En primer lugar, está el caso hipotético: ¿cómo se hubiera desempeñado la economía de Japón en ausencia de estímulo fiscal? Dada la magnitud de la contracción de la oferta de crédito a raíz de la crisis financiera de finales de 1990, no es de extrañar que el gasto público no hubiera podido restaurar el crecimiento. La situación hubiera sido mucho peor sin el gasto; en la forma que ocurrió, el desempleo nunca superó el 5,8%, y durante los estertores de la crisis financiera mundial, alcanzó el 5,5%. En segundo lugar, cualquier persona que visite Japón reconoce los beneficios de sus inversiones en infraestructura (Estados Unidos podría aprender una valiosa lección en este tema).
El verdadero desafío será diseñar la tercera flecha, a la que Abe se refiere como “crecimiento”. Esto incluye políticas destinadas a reestructurar la economía, a mejorar la productividad y a incrementar la participación laboral, especialmente de las mujeres.
Algunos hablan de la “desregulación” – una palabra que con razón ha caído en el descrédito a raíz de la crisis financiera mundial. De hecho, Japón cometería un error si retrocede en sus regulaciones ambientales, o en sus regulaciones de salud y seguridad.
Lo que se necesita es la regulación correcta. En algunas áreas, será necesario contar con una participación más activa del gobierno para garantizar una competencia más efectiva. Sin embargo, en muchas áreas en las que es necesaria una reforma, como por ejemplo en las prácticas de contratación, se requieren cambios en las convencionalidades del sector privado, no en las regulaciones gubernamentales. Abe sólo puede establecer el tono, no puede dictar los resultados. Por ejemplo, pidió a las empresas aumentar los salarios de sus trabajadores, y muchas empresas tienen previsto ofrecer una prima mayor a la de costumbre al final del año fiscal en el mes de marzo.
Los esfuerzos del gobierno para aumentar la productividad en el sector de servicios probablemente serán de especial importancia. Por ejemplo, Japón se encuentra en una buena posición para aprovechar las sinergias entre un mejorado sector de salud y sus capacidades de fabricación de primera categoría en el ámbito del desarrollo de instrumentación médica.
Las políticas dirigidas a la familia, junto con los cambios en las prácticas laborales de las empresas, pueden reforzar el cambio de costumbres, llevando a una mayor (y más efectiva) participación de la mano de obra femenina. Mientras que los estudiantes japoneses clasifican en niveles altos en comparaciones internacionales, la falta generalizada de dominio del inglés, la lengua franca del comercio internacional y la ciencia, pone en desventaja al Japón en el mercado mundial. Los aumentos en las inversiones en investigación y educación tienden a redituar altos dividendos.
Hay muchas razones para creer que la estrategia de Japón para rejuvenecer su economía tendrá éxito: el país tiene instituciones fuertes que le brindan beneficios, tiene una fuerza laboral bien educada con excelentes habilidades técnicas y comportamientos sensatos de diseño, y se encuentra región más dinámica (¿en la única región dinámica?) del mundo. Sufre de una menor desigualdad en comparación con muchos países industriales avanzados (aunque tiene más desigualdad que Canadá y los países del norte de Europa), y ha tenido un compromiso con la preservación del medio ambiente que es de más larga data.
Si la agenda integral que Abe ha trazado se ejecuta bien, se vindicará la confianza creciente de hoy en día. De hecho, Japón podría convertirse en uno de los pocos rayos de luz en el que al contrario es un sombrío paisaje de países más avanzados.
Traducido del inglés por Rocío L. Barrientos.

 

jueves, 18 de abril de 2013

El desperdicio, el mejor agronegocio

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Por Adolfo Boy
“Las botas de goma se quedaban “chupadas” en una masa parda, había que caminar sacando con cuidado cada pierna… la primer impresión: era mierda… a pesar de estar prohibido suelen verse camiones atmosféricos descargando ”. Es la descripción de un vecino de Luján que había entrado a dejar sus bolsas de desperdicios al basural sobre la ruta 192 y caminando sobre la basura, tuvo esa desagradable experiencia, sin embargo la sorpresa vino luego: “…en el esfuerzo por no quedar empantanado, levantaba los pies y así pude ver con sorpresa, que la crema parda y pegajosa estaba en potes plásticos: era dulce de leche, había infinidad de envases semi–enterrados”.
Había olvidado esta experiencia pero volvió a mi memoria cuando se suceden una serie de noticias y comunicados desde varios lugares del mundo: un trabajo francés sobre Gaspillage alimentaire : DESPERDICIO DE ALIMENTOS, (France Nature Environnement); desde Méjico se asegura que cada día se desperdician 31 mil toneladas de comida en buen estado. La cura contra el hambre comienza conociendo los números del desperdicio (Vanguardia/Especial); recientemente en entre nosotros, Primicias Rurales publica un cable fechado en LONDRES, 10 Ene 2013 (AFP) – Casi la mitad de los alimentos producidos en el mundo, es decir unos 2.000 millones de toneladas anuales, termina en la basura, según un nuevo informe publicado este jueves por una organización británica que insta a luchar urgentemente contra este despilfarro.
Según el informe francés “El mundo puede producir suficiente comida para alimentar a 6 mil millones de personas en el planeta. Sin embargo, 82 países no cuentan con alimentos suficientes para mantener a toda la población decentemente. En Francia, se toma un promedio de 21% de los alimentos que compramos, lo que representa 5,6 millones de toneladas de desperdicios de comida por año, o 89,9kg anuales per cápita. El costo de esta increíble cantidad de desechos de alimentos a 430 euros por habitante y por año”.
Según France Nature Environnement, “cada año se tiran unos 7 kilos de productos sin abrir y no utilizado por persona alguna”. De acuerdo con un estudio realizado por Verdicité y FNE, se puede estimar que los residuos de alimentos representan el 10% de los residuos domésticos y similares. Los hogares tiran, en promedio, entre 500 y 1500 € al año de alimentos aún posibles de consumir. El coste energético de los residuos de alimentos. La comida es la principal fuente de emisión de gases de efecto invernadero. Desde la producción hasta la gestión de residuos, el ciclo de vida de un alimento francés significa alrededor del 20% de sus emisiones diarias totales”.
La Vanguardia de México, en el artículo mencionado, asegura: Cuesta trabajo pensar en la cantidad de comida que desperdiciamos diariamente en todo el mundo. Y el problema es que lo hacemos de forma inconsciente. Reconozco ser culpable de haber desperdiciado comida en más de una ocasión y por las razones más simples. ¿No hay espacio en el refri? Adiós. ¿Venció un día la fecha de caducidad? A la basura, sin remordimientos.Pero cuando este tipo de decisiones se multiplican por los millones de hogares en México y el mundo, entonces se convierte en un problema global.
Casi la mitad de los alimentos producidos en el mundo, es decir unos 2.000 millones de toneladas anuales, termina en la basura, así asegura un nuevo informe publicado el jueves 10 de enero 2013 por una organización británica que insta a luchar urgentemente contra este despilfarro. La presión sobre los recursos alimentarios, que este despilfarro produce se debe a múltiples factores, incluidos la falta de estructuras adecuadas, las estrictas fechas de caducidad, las ofertas comerciales que obligan a comprar en cantidad y las manías de los consumidores.
El informe, que lleva por título “Global Food, Waste Not, Want Not” (Comida Mundial, no desperdicio, no quiero) subraya que entre 30% y 50% de los 4.000 millones de toneladas de alimentos que se producen anualmente en el planeta nunca llegan a consumirse.Sólo en el Reino Unido, hasta el 30% de los cultivos de hortalizas no se cosechan porque su apariencia no cumple los criterios exigidos por los consumidores.
Es entonces que sentí la necesidad de escribir estas líneas que me han hecho reflexionar y espero hagan reflexionar a quien las lea, tratando de tomar conciencia de algunos aspectos que NO SE ANALIZAN EN LOS INFORMES MENCIONADOS. Comenzando por definir que los mayores porcentajes de desperdicios están causados por la agroindustria, donde aparece “el valor agregado” , recordemos al pasar que el ya casi olvidado Plan Estratégico Agroalimentario (PEA2) lanzado con bombos, platillos y muchos subsidios, el 14 de mayo de 2010, que centraba sus expectativas en el valor agregado: ¿no sería correcto decir precio agregado? En realidad al alimento materia prima no se le suma (agrega) valor nutricional, el agregado es energético ya que no mejora la natural calidad del alimento, por el contrario, a poco que pensemos, los agregados “nutricionales” solo son argumentos de venta. ¿Por qué agregarle hierro ( de dudosa asimilación) a la leche? En una alimentación equilibrada, variada, el hierro será aportado por otro alimento. El arroz dorado GM, encerraba la misma concepción, arroz con beta caroteno, no sería necesario consumir zanahorias, batata o zapallo.
¿Hay alimentación más eficiente que el alimento local con el ciclo más corto posible: SOL (única fuente de energía) LECHUGA – INGESTA inmediata – local; este ciclo reduce el insumo externo, no necesita valor agregado, no hay trasporte que exija combustible fósil para su traslado y en especial debemos apuntar NO hay generación de basura (auténtica basura 0), algo que está fuera de los informes, la agroindustria y “el valor agregado” en packing, etiquetas, plásticos y “tetras”, la disposición de estos residuos es un drama de los centros urbanos que insume energía y contamina.
Mi experiencia relatada al comienzo, viene a cuento de la fecha de vencimiento, consecuencia del « valor agregado ». Luego de escuchar el relato, averigüé que es frecuente que partidas de alimentos, retirados de las góndolas, por haber llegado su fecha de “vencimiento”, sean tirados, en este sumidero y en tantos otros del país, algunas panificadoras multinacionales retiran sus panes “vencidos” y los utilizan para alimentar cerdos… Me informé que, por temor a demandas no se ofrecen esos alimentos a merenderos, comedores u ollas populares; además me aseguraron off de record, que en Mar del Plata había un arreglo con “cartoneros” que esos alimentos los dejaban acomodados en lugares previamente convenidos. El tema preocupa hace tiempo y parece que existe un proyecto de ley “del buen samaritano” que habilitaría la donación de esos alimentos sin responsabilidad para el fabricante.
Esa fecha siempre me resultó confusa y llama la atención que es la más leída por los consumidores ¿alguna abuela que se precie de serlo pondría fecha a sus mermeladas?
Expresiones como “Usar antes de “ , “ preferible utilizar antes de “, son solo expresiones del “agroindustrial que agregó valor¿¿¡¡??” Me pregunto si al día siguiente de “vencido”… no se podrá consumir? ¿Estamos ante un caso similar de querer establecer zonas sin pulverizaciones de 500 , 1000 metros y… 499, 999 es distinto a 501 ó 1001 metros, es biología verdad??
Hay comentarios que este año en el Reino Unido se pondría en práctica una propuesta para dejar de colocar la fecha de vencimiento en alimentos, esta iniciativa es de Curbing Food Waste UK y trata de frenar el desperdicio de comida con valor de 18 mil millones de dolares que se desecha anualmente.
Una estimación de FAO hasta el año pasado, el desperdicio de alimento per cápita / año es: Europa y Norteamérica: 115 kilogramos; América Latina: 25 kilogramos; Sudeste Asiático y África: 11 kilogramos.
Las cifras deberían ser suficientes para olvidar el slogan de los agronegocios que aseguran tener la llave para “terminar con el hambre del mundo”… suele suceder en esta sociedad del conocimiento que el miento es más frecuente que el conocer.

miércoles, 17 de abril de 2013

Pinar del Río protege sus bosques .Esa provincia occidental tiene 44 por ciento de su territorio cubierto por árboles.

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La provincia más occidental de Cuba repuebla con especies autóctonas las áreas urbanas y el paisaje de las autopistas.La provincia más occidental de Cuba repuebla con especies autóctonas las áreas urbanas y el paisaje de las autopistas.Jorge Luis Baños-IPS

 Conservar los bosques naturales, protegerlos de incendios y plagas y explotar la madera de forma sostenible, son las prioridades del sector forestal en Pinar del Río, a 157 kilómetros al oeste de esta capital, una provincia con 44 por ciento de su territorio cubierto por árboles.
El Programa de Desarrollo Forestal hasta 2020 proyecta la plantación de más de 27.000 hectáreas, sobre todo en las zonas aledañas a las montañas con el objetivo de preservar los suelos y proteger las áreas naturales, explicó Pedro Ramírez Lara, jefe del Servicio estatal Forestal en ese territorio.
Conocida por sus mogotes –elevación del terreno en forma de joroba- y sus paisajes de un verde intenso, esta provincia exhibe hoy más 286.000 hectáreas de bosques naturales, fundamentalmente de pinos y latifolias, 34 áreas protegidas, tres parques nacionales y una Reserva de la Biosfera, la Sierra del Rosario.
En esos espacios, destacó Lara, el Servicio Estatal Forestal desarrolla unos 60 proyectos con la Empresa para la Protección de la Flora y la Fauna, algunos de los cuales persiguen rescatar también el trabajo con la fauna.
Pinar del Río produce el 42 por ciento de la madera aserrada que consume el país, como parte de un plan de explotación que regula las cantidades de hectáreas a talar teniendo en cuenta criterios de desarrollo sostenible.
"Las regulaciones establecen que por cada hectárea que se tala deben plantarse 1,8 hectáreas y trabajar mucho por la supervivencia, para garantizar la sostenibilidad", explicó Lara.
El compromiso de Pinar del Río es llegar a 2015 con 44,8 por ciento de cobertura forestal. Además de las siembras y la conservación, el Servicio Estatal Forestal enfrenta la actividad ilegal y los incendios que dañan a los bosques.
De hecho, el territorio cuenta con un programa integral para contrarrestar los efectos de la tala ilícita.
"Hay un gran problema en Cuba: no hay quien venda madera. Se necesita ofertar ese producto a la población para disminuir este tipo de ilegalidades", propuso un antiguo trabajador del sector forestal.
Hasta el cierre de marzo, se registraron solo 19 incendios, con daños a unas 63 hectáreas, en la más occidental de las provincias cubanas. "Nos ha favorecido el clima este año porque ha llovido en los momentos picos de la temporada seca y eso ha amortiguado los grandes fuegos", indicó.
Además de las pérdidas económicas, los incendios forestales producen considerables impactos al ambiente: se daña el aire a partir de la emisión de gases a la atmósfera, los suelos pierden la capa vegetal y la fertilidad, se deteriora la calidad y composición química de las aguas y se reduce su disponibilidad; y la estructura de los bosques.
Sin embargo, existen solo 50 fincas dedicadas a la producción forestal en la provincia. Hasta el momento ningún usufructuario ha solicitado tierras ociosas -que no sean idóneas para cultivos varios, pastos o tabaco- para el fomento forestal, según fuentes oficiales.
Ante los posibles efectos del cambio climático, en Pinar del Río existe un grupo que estudia las especies arborescentes que pueden resistir los impactos de ese fenómeno global y se trabaja en la zona desértica, al sur de la provincia. En esa área, se identifica un alto deterioro de los manglares y de salinidad en los suelos.
"Existe un programa para los manglares hasta 2020 y todos los años se planta más de medio millón de mangles, como una forma de evitar que continúe la intrusión del mar", precisó el jefe del Servicio Forestal.
La Ley Forestal cubana, aprobada en 1998, indica que "el bosque es un recurso natural renovable de la nación que proporciona bienes y servicios, de tipo económico, ambiental, social y cultural, susceptible de ser aprovechado racionalmente, sin detrimento de sus cualidades reguladoras y protectoras del medio ambiente".
Cuba tiene 27,27 por ciento de cubierta forestal y persigue llegar al 29 por ciento en 2015.

martes, 16 de abril de 2013

La política única no es buena para nadie

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Por: Premio Nobel de Economia

Esta semana en Business Insider, Joe Weisenthal informaba sobre los Índices de Gestores de Compras europeos (índices basados en estudios que funcionan como indicadores que anticipan los datos económicos oficiales), que son realmente desalentadores. No hay duda de que la recesión se está agravando en toda Europa, incluso en los principales países.
Comercio cerrado en Nicosia
Y la lectura de esta noticia me recuerda algo sobre lo que tenía intención de escribir, es decir, que las discusiones sobre los problemas de Europa y el debate sobre la austeridad adolecen a menudo de una tendencia a ocultar dos temas un tanto diferentes.

Uno de esos temas –que es el que suscita una mayor atención– consiste en el grado de austeridad que se impone a los países deudores. Es evidente que los países deudores tienen pocas opciones a la hora de aceptar las exigencias de la troika (el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional) a menos que estén dispuestos a abandonar el euro, y esa es una línea que todavía nadie ha estado dispuesto a cruzar, aunque Chipre y los controles de capital que se le han impuesto acercan esa posibilidad.
Yo sostendría que la troika, por su propio interés, debería exigir una austeridad menos rigurosa. Pero incluso los que se muestran escépticos ante la austeridad coincidirán en que es inevitable aplicar una cierta austeridad en estos países y que es el precio de la política monetaria única para todos.
Pero hay un tema distinto, que es la condición de Europa en conjunto.
Lo que ha ocurrido en Europa es que los países periféricos se han visto obligados a aplicar una austeridad extrema, pero esto no se ha compensado en los principales países, y de hecho, los principales países también han aplicado medidas de austeridad, aunque no tan duras. Por eso, la consecuencia general ha sido una drástica contracción fiscal en Europa – el saldo ajustado cíclicamente es ahora mucho más reducido de lo que lo era antes de la crisis, a pesar de que la demanda del sector privado sigue siendo muy débil – sin que se haya contrarrestado con una política monetaria más relajada.
A los legisladores europeos parece sorprenderles que esta mezcla de políticas haya provocado una recaída en la recesión, pero no tienen derecho a estar sorprendidos ya que es exactamente lo que la macroeconomía básica les habría dicho que era de esperar.
Y esto, a su vez, nos indica que el euro es una estructura incluso más defectuosa de lo que la teoría ideal de la zona monetaria podría haber vaticinado. La teoría hacía hincapié en el problema de un sistema único para todos frente a las “crisis asimétricas”, en el que se supone que los países tienen que salir adelante por separado si están en recesión mientras el resto de la zona monetaria va viento en popa.
Pero resulta que en las épocas de debilidad económica generalizada este problema se agrava por la asimetría de las presiones a las que se enfrentan los países, en las que los países con economías que atraviesan dificultades se ven obligados a endurecer su política, pero los que tienen economías con menos dificultades no sienten la necesidad de relajar la suya, por lo que la política y la política económica se caracterizan en general por una fuerte tendencia deflacionaria.
Como escribía recientemente Matt O’Brien, un director asociado de The Atlantic, es el mismo problema al que se enfrentaron los países que se regían según el patrón oro, un problema que finalmente superaron saliendo de él.
Si los legisladores europeos quieren salvar realmente al euro, deberían estar haciendo todo lo necesario para corregir la tendencia deflacionaria de su sistema. Por desgracia, en mi opinión, ni siquiera están dispuestos a reconocer que el problema existe.
© 2013 The New York Times
Traducción de News Clips.

lunes, 15 de abril de 2013

Experiencia y cooperación por el medio ambiente

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  Varios proyectos vinculados a la agricultura cuentan con el apoyo de organismos de cooperación internacional.
Varios proyectos vinculados a la agricultura cuentan con el apoyo de organismos de cooperación internacional.
Jorge Luis Baños-IPS/jlbimagenes@yahoo.es
La experiencia acumulada por Cuba en temas ambientales y las capacidades profesionales a institucionales le permiten al país llevar adelante de forma exitosa proyectos de cooperación internacional.
De acuerdo con Grisel Acosta, oficial de programa del área de medio ambiente y energía del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en La Habana, la nación caribeña tiene políticas y estrategias ambientales bien definidas, una capacidad institucional desarrollada y un conocimiento científico acumulado y sistematizado.
“Estas fortalezas han permitido que durante dos décadas la cooperación internacional acompañe a Cuba en el logro de sus prioridades ambientales nacionales que en estos momentos pasan por la integración de este tema en el trabajo de los sectores productivos”, valoró Acosta.
En la actualidad el PNUD concentra su accionar fundamentalmente en las ramas agropecuaria, forestal, turismo y pesca, que tienen alta prioridad para el país e impacto en el entorno.
Entre los proyectos que cuentan con la colaboración del PNUD se encuentran los relacionados con la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad- que incluye espacios como bosques, ecosistemas montañosos, marino costero, humedales y agroproductivos-, el manejo sostenible de tierras, fortalecimiento de capacidades para la adaptación y mitigación del cambio climático.
Entre los proyectos en ejecución se encuentran el desarrollado durante cerca de 20 años en el ecosistema Sabana Camagüey, reducción de vulnerabilidades en ecosistemas de manglar, adaptación al cambio climático en la Ciénaga de Zapata y el macro proyecto Escenarios de peligro y vulnerabilidad de la zona costera cubana asociados con el ascenso del nivel medio del mar para 2050 y 2100.
Cuba tiene un programa de enfrentamiento al cambio climático con indicaciones específicas de extenderlos a nivel sectorial, toda vez que existe una estrategia ambiental nacional desde 1997, cuya tercera edición se aplica hasta el nivel de los diferentes sectores productivos.
Todo este trabajo pone al país en mejores condiciones de enfrentar hoy y hacia el futuro el cambio climático, que constituye hoy un problema ambiental y un asunto esencial para el desarrollo, destacó la oficial de programa del PNUD, durante un encuentro a fines de marzo en el Ministerio de Agricultura.
Otro aspecto de relevancia para la consecución de las diferentes iniciativas en pos de la protección del entorno es la capacidad de integración de actores, tanto instituciones, actores territoriales, población como individuos.
Una experiencia integradora de varias instituciones cubanas es el proyecto Bases ambientales para la sostenibilidad alimentaria (BASAL), que pretende reducir las vulnerabilidades del sector agropecuario con relación a la variabilidad y al cambio climático.
Aplicado en tres municipios, a partir del acercamiento de la investigación a la práctica productiva, la capacitación y diseminación del conocimiento, entre otros aspectos, estas acciones deberán llegar a otros 30 municipios.
Esta iniciativa, iniciada en 2012 y prevista hasta 2017, involucra a los ministerios de la Agricultura y Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, los gobiernos locales, organizaciones no gubernamentales, y los institutos de Planificación Física y de Recursos Hidráulicos, entre otros.

sábado, 13 de abril de 2013

La Tierra sin habitantes

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La Tierra sin habitantes [español ]

¿Qué pasaría si todos los humanos desaparecieran, sin más, de la Tierra? De pronto, tras haber sido controlada por la humanidad durante milenios, la naturaleza reclama el planeta. ¿Cómo evolucionarán animales y plantas?, ¿cuánto tiempo se mantendrán en pie edificios, embalses, centrales eléctricas o monumentos sin que nadie los repare? Todos estos interrogantes se resuelven en La Tierra sin habitantes, un documental producido por National Geographic, que muestra el impacto del hombre sobre la Tierra a través de un mundo que se adapta rápidamente a la desaparición de los humanos. El documental recrea esa hipotética?.

viernes, 12 de abril de 2013

Cuba planea duplicar exportación de productos farmacéuticos y de biotecnología en próximos cinco años


Biotecnologia CubanaEl grupo estatal cubano de la industria biotecnológica y farmacéutica “BioCubaFarma” se propone duplicar sus exportaciones en los próximos cinco años con una previsión de 5.076 millones de dólares, informó el vicepresidente primero de ese ente empresarial recién creado en el país.
El doctor José Luis Fernández Yero, explicó que en los últimos cinco años las exportaciones de ese área han reportado ingresos a la isla por valor de 2.779 millones de dólares, durante su participación en el programa televisivo “Mesa Redonda”.
“BioCubaFarma”, como Organización Superior de Organización Empresarial, está integrado por 38 grandes empresas que agrupan 21.613 trabajadores y surge de la fusión de las entidades “Quimefa”, productora de medicamentos, y el Polo Científico de la Biotecnología.
Esa organización produce medicamentos genéricos, vacunas terapéuticas y profilácticas (preventivas), biofármacos, sistemas de diagnósticos y equipos médicos de avanzada tecnología, y además trabaja en el desarrollo de las neurociencias y neurotecnologías.
El directivo destacó los resultados científicos y técnicos de la isla que han creado una generación de nuevos productos con destino a la exportación.
En ese sentido señaló que existe una visibilidad internacional “creciente” y un reconocimiento importante sobre los resultados de la biotecnología cubana.
Indicó que en la actualidad 50 productos de la biotecnología y de la industria farmacéutica cubana se comercializan en más de 50 países.
El Grupo tiene establecimientos en las quince provincias del país y está compuesto por 16 grandes empresas productoras, 8 comercializadoras, 11 radicadas en el exterior y 3 ofertan servicios.
También precisó que en Cuba “hay un cuadro básico de 881 medicamentos de los cuales 583 son de producción nacional y 298 son importados”.
El Gobierno cubano aprobó la creación de “BioCubaFarma” a finales de 2012, como parte de las transformaciones que se impulsan para actaulizar el modelo económico socialista, y ese colectivo de empresas tiene la misión de producir y comercializar medicamentos y servicios del sector.
HACIA UNA ECONOMÍA DE ALTA TECNOLOGÍA
Durante la emisión de la Mesa Redonda, el Doctor en Ciencias Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular, precisó que ell Grupo empresarial BioCubafarma, además de suministrar productos para la salud del pueblo, está llamado a impulsar el tránsito hacia la economía de alta tecnología, basada en el conocimiento.
Remarcó el científico que de este conjunto de centros no solo han surgido diferentes fármacos y vacunas, sino también un nuevo tipo de organización económica que investiga, desarrolla, produce y exporta, es decir trabaja a ciclo completo y constituye lo que debe ser la empresa estatal socialista de alta tecnología.
Agustín Lage dijo que Cuba se incorpora a la llamada Revolución de la biotecnología al mismo tiempo que en el mundo, y recordó que la primera empresa de ese tipo en el orbe surgió en 1977 en Estados Unidos.
Sólo cuatro años después, en 1981, el Comandante en Jefe Fidel Castro fundó el primer centro de la biotecnología cubana y en 186 nació el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, cuyos productos tienen notables resultados para la salud de Cuba y diversos pueblos.
Ponderó la visión estratégica del líder histórico de la Revolución cubana quien impulsó la creación de otras instituciones de la industria biotecnológica, cuando pocos líderes políticos en el planeta hablaban del tema.
Entre los retos más importantes del grupo BioCubafarma figuran crecer, en lo cual hay que invertir para modernizar la industria, llegar a los estándares de calidad muy importantes para proteger a la población, la diversificación de las exportaciones y desarrollar nuevos renglones, acotó.
(Con información de la Mesa Redonda, Cubadebate, AIN y EFE)

jueves, 11 de abril de 2013

La apuesta de Polonia por el euro

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Por: Premio Nobel de Economia
 
Polonia todavía no está perdida, pero sus líderes siguen decididos a darle una oportunidad al desastre.
Polonia es una de las historias de éxito relativo de Europa. Evitó la grave crisis que afectó a gran parte de la periferia europea, y luego experimentó una recuperación bastante sólida.
Como pueden observar en el gráfico, el crecimiento se ha reducido últimamente, en gran parte a causa de la austeridad fiscal y de la desconcertante decisión de los dirigentes polacos de imitar al
Banco Central Europeo y aumentar los tipos de interés en 2011.
Revista polaca contra Merkel.

Aún así, resulta alentador comprobar que, según los niveles europeos, no reina el terror económico más absoluto.
Y gran parte de ese éxito relativo se debía claramente al hecho de que Polonia no solo mantuvo su propia moneda sino que permitió que el zloty fluctuase. Como consecuencia de ello, durante los años de los grandes flujos de capital hacia la periferia europea, Polonia registró una apreciación monetaria en vez de una inflación diferencial, y fue capaz de corregir rápidamente ese tipo de cambio real cuando estalló la crisis.
Entonces, ¿qué quieren hacer los dirigentes polacos? Bueno, pues incorporarse al euro, por supuesto. De verdad que hace que quiera darme cabezazos contra la pared.
Piensen en España, Irlanda y ahora Chipre. ¿Cuántas pruebas más necesitamos de que el euro es una trampa y de que puede dejar con demasiada facilidad a los países sin buenas opciones frente a una crisis? Incluso si se han creído la leyenda de Letonia, aunque no deberían, tendrían que estar dispuestos a reconocer que la pertenencia al euro es, en el mejor de los casos, un riesgo, con unos inconvenientes posiblemente horribles.
© 2013 The New York Times
Traducción de News Clips.

miércoles, 10 de abril de 2013

Las ocho principales energías renovables

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Por Alex Ffernández Muerza
El desarrollo tecnológico de las renovables es cada vez mayor y ofrece muchas variedades de energía limpia e inagotable. Las renovables producen una energía limpia e inagotable y son la alternativa lógica y ecológica a los combustibles fósiles y contaminantes que dominan en la actualidad el panorama energético, según sus defensores. Su potencial es enorme y algunos expertos consideran que la unión y el desarrollo de todas sus variedades podría cubrir de sobra las necesidades energéticas de toda la humanidad. Este artículo señala y explica las ocho principales energías renovables: biocombustibles, biomasa, cogeneración, eólica, geotérmica, hidráulica, solar y undimotriz y mareomotriz.
Imagen: Dominic Alves
Imagen: Dominic Alves

1. Biocombustibles

Los biocombustibles utilizan materiales tan diversos como cereales o aceites desechados para hacer un combustible alternativo a los derivados del petróleo. La fermentación de diversas plantas para convertirlas en alcohol utilizable como gasolina se denomina bioetanol, mientras que los basados en el aceite son los biodiésel. Los biocombustibles han sido criticados porque no serían tan ecológicos como señalan sus defensores. Por ello, se trabaja en una segunda generación que mejora los procesos tecnológicos, se basa en residuos o en materias primas no alimenticias y cultivados en terrenos no agrícolas o marginales.

2. Biomasa

Las renovables son la alternativa lógica y ecológica a los combustibles fósiles
La biomasa es el conjunto de los residuos orgánicos que genera la sociedad, desde los de la bolsa de basura del consumidor hasta los residuos agrícolas, ganaderos o forestales, según Manuel García, impulsor de Probiomasa, la organización que pretende aprovechar en España la biomasa como energía renovable. Los ciudadanos pueden utilizarla para climatizar sus viviendas y se pueden abastecer de la electricidad creada en instalaciones específicas. La biomasa resuelve el problema del tratamiento de los residuos desaprovechados del campo y el monte; reduce el riesgo de incendios forestales; ofrece otras posibilidades, como su uso como fertilizante en la agricultura; genera gran cantidad de empleo en zonas rurales; y combate el cambio climático.

3. Cogeneración

La cogeneración es un sistema que ahorra energía al producir electricidad y calor a la vez, en lugar de por separado, reduce emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y contribuye a la seguridad del abastecimiento energético y al desarrollo sostenible, según Javier Rodríguez, director general de Acogen, que representa a este sector en España. Sin embargo, sus detractores recuerdan que utiliza gas natural, un combustible fósil traído en su mayor parte del extranjero.

4. Eólica

La tecnología eólica es una de las renovables más consolidadas y la de más potencial de desarrollo para los próximos años. Los grandes aerogeneradores se han vuelto parte del paisaje de muchas regiones españolas, aunque también han supuesto un impacto ambiental para las aves en algunos casos. Sus impulsores trabajan en mejores e innovadores diseños, como turbinas de una y dos palas, de eje vertical, voladoras, flotantes, minis o híbridos.

5. Geotérmica

La energía geotérmica se produce a partir del calor del interior de la Tierra. La geotermia superficial va de los cero hasta unos 300 metros y a partir de ahí se denomina geotermia profunda. La geotérmica se puede aprovechar en grandes instalaciones, capaces de producir varios megavatios (MW), o en calefacciones de distrito, una especie de calefacción central de un edificio pero para toda una ciudad. Los ciudadanos también pueden instalar sistemas domésticos geotérmicos de calefacción y agua caliente.

6. Hidráulica

Las grandes presas producen el 20% de la electricidad mundial y el 7% de la energía total. La energía hidroeléctrica reduce un 13% la emisión de agentes contaminantes a la atmósfera, aunque también es criticada por su impacto ambiental y social, como la desaparición de bosques, de hábitats de rica fauna y de la biodiversidad acuática o desplazamiento de pueblos y sus habitantes. Las centrales minihidráulicas utilizan la fuerza de los caudales de los ríos para producir energía y, al igual que su "hermana mayor", presenta importantes ventajas e inconvenientes.

7. Solar

La energía del sol se aprovecha de muchas formas. Los paneles fotovoltaicos de los tejados son los más conocidos, pero la evolución tecnológica ha logrado cuatro generaciones y diversas variedades: paneles de bajo coste, flexibles, aplicables como una pintura sobre cualquier superficie, paneles solares en órbita alrededor de la Tierra u hojas artificiales que imitan la fotosíntesis de las plantas. La energía solar térmica se aprovecha en instalaciones domésticas y grandes centrales para producir electricidad y calor. Gracias a ella se obtiene calefacción, se calienta el agua en viviendas, piscinas, se cuecen alimentos o se secan productos. El poder calorífico del sol también se utiliza mediante la "Concentración de Energía Solar" (CSP), unos espejos que siguen al sol y concentran su calor en un punto, tanto en grandes instalaciones como a pequeña escala (micro-CSP). Su variante, la fotovoltaica de concentración (CPV), concentra los rayos en unos paneles de alta eficiencia.

8. Undimotriz y mareomotriz

La tecnología undimotriz aprovecha la energía del movimiento de las olas. Diversos prototipos se prueban en países como Portugal, Noruega o España. La fuerza de las mareas también se postula como otra energía renovable más, la mareomotriz, aunque al igual que la undimotriz necesita un desarrollo mayor para ser competitiva. Ecoportal.net
Erosky – Consumer

La economía de Google

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Por: Premio Nobel Economia

La decisión de Google de cerrar Google Reader ha disgustado a varias personas que conozco y ha provocado muchas discusiones sobre el futuro de los servicios basados en la Red. La discusión más interesante, creo, es la de Ryan Avent en The Economist, que sostenía en un reciente artículo titulado Google’s Google Problem [El problema de Google de Google] que el buscador ha estado proporcionando un servicio público esencial, pero no parece que tenga ningún interés en mantenerlo.
He estado tratando de pensar detenidamente en ello desde el punto de vista de la microeconomía más o menos estándar, y este es el resultado de mi reflexión.
GoogleReader

En primer lugar, es bien conocido, aunque no se mencione con frecuencia, que incluso en un mercado simple, un monopolista con costes fijos elevados y con una capacidad limitada para realizar una discriminación de precios entre los clientes puede no ser capaz de obtener beneficios proporcionando un producto incluso cuando el posible aumento de consumidores de ese producto sea superior a los costes de producción. Básicamente, si el monopolista trata de cobrar un precio correspondiente al valor que los usuarios intensivos otorgan al producto, no atraerá a suficientes usuarios de baja intensidad para cubrir sus costes fijos; si cobra un precio bajo para atraer al usuario de baja intensidad, no logra captar una cantidad suficiente del excedente de usuarios de alta intensidad, y tampoco puede cubrir sus costes fijos.

Lo que Avent añade a esta discusión es una visión sobre el efecto de las externalidades de las redes, en las que el valor del producto para cada usuario individual depende del número de usuarios que lo están usando. Hasta cierto punto, el monopolista puede aprovecharse de estas externalidades, ya que aumentan el precio que la gente está dispuesta a pagar, por lo que no estoy seguro de que cambien la lógica del suministro o del no suministro. Pero lo que significan es que si al monopolista sigue sin parecerle útil proporcionar el producto, las pérdidas para el consumidor son sustancialmente más importantes que en un análisis convencional de fijación de precios en un monopolio.
Entonces, ¿cuál es la respuesta? Como escribe Avent, los ejemplos históricos con estas características –como las redes de transporte urbano– se han resuelto a través de la prestación pública. Parece difícil en este momento considerar que las búsquedas en Internet y sus funciones relacionadas sean servicios públicos, pero se podría mantener que es donde la lógica nos conducirá al final.
Para demostrar mi punto de vista, pueden ver en el gráfico adjunto un caso hipotético en el que la demanda proviene tanto de los usuarios de alta intensidad que están dispuestos a pagar mucho por un servicio como de los usuarios de baja intensidad que no están dispuestos a pagar tanto. Debido a los costes fijos, el coste medio por usuario disminuye con el número de usuarios. Pueden observar por la forma en que está trazado que no existe ningún precio en el que un monopolista pueda cubrir sus costes aquí; sin embargo, las pérdidas generadas por prestar el servicio a un precio que atraiga a los usuarios de baja intensidad serían mucho menores que los beneficios para los usuarios de alta intensidad por tener el servicio disponible.
Grafico

© 2013 The New York Times.
Traducción de News Clips.

lunes, 8 de abril de 2013

Aguas cubanas amenazadas por las plantas invasoras

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 Oviedo indicó que se requiere un registro sistemático del impacto del cambio climático en las invasiones de plantas en Cuba.
Oviedo indicó que se requiere un registro sistemático del impacto del cambio climático en las invasiones de plantas en Cuba.Archivo IPS Cuba
 La pérdida de agua potable, para uso agrícola y ganadero son una de las consecuencias del impacto en Cuba de plantas acuáticas invasoras como el Jacinto de agua (Eichhornia azurea) y la lechuguilla (Pistia stratiotes L.).

Las plantas exóticas invasoras fueron introducidas de manera accidental o no en Cuba sobre todo por la actividad humana. Estas especies vegetales tienen gran resistencia y se reproducen rápidamente colonizando los paisajes cubanos y desplazando la flora nativa, entre otros daños.
La botánica Ramona Oviedo, del estatal Instituto de Ecología y Sistemática, conversó con la Redacción de IPS Cuba sobre este tema:
Redacción IPS Cuba: ¿Cuántas plantas acuáticas clasifican en Cuba como especies exóticas invasoras?
RAMONA OVIEDO: Hemos registrado hasta este momento 323 plantas invasoras para Cuba y 232 potencialmente invasoras. De estas, alrededor del 10 por ciento son acuáticas en el sentido más amplio, es decir, que viven dentro del agua o en los alrededores del río o la laguna. También pueden aparecer en lugares temporalmente inundados.
Redacción IPS Cuba: ¿Qué factores provocan el avance de estas plantas en las aguas del país?
RO: Los ecosistemas acuáticos cubanos -ríos, lagunas, arroyos e incluso los construidos como las presas y los canales- han ido recibiendo nutrientes y sedimentos por los cultivos que están en su entorno como las arroceras. La fertilización química que se aplica en las plantaciones corre a esas aguas al igual que los desechos sólidos de determinadas industrias, fábricas y poblados.
Así, las aguas se contaminan y este medio permite el desarrollo a gran escala de las especies invasoras, que por lo general proliferan muy rápido y cubren gran parte del agua, el lecho acuático o los alrededores del lugar.
Fortalecer los ecosistemas y mantenerlos conservados y libres de la contaminación son factores claves para prevenir las invasiones.
Redacción IPS Cuba: ¿Cuáles son los principales daños que provocan estas invasiones?
RO: Muchas especies como el Jacinto de agua o la lechuguilla hacen que desaparezca el espejo de agua. Algunas arrojan sustancias tóxicas y sus residuales como hojas putrefactas forman una sedimentación y enturbian las aguas, afectando el desarrollo de la flora y la fauna nativa de ese ecosistema.
Los seres humanos y los animales también se ven afectados porque esas aguas dejan de ser potables. Además, muchos de esos lugares se les dan otros usos como para la pesca, prácticas deportivas o la recreación. Algunas invasoras hacen que el lago o el río se vuelva difícil para la navegación de lanchas y botes. Su extensión obstruye los canales, deja de haber agua corriente y las aguas se vuelven putrefactas y fangosas. Un lugar en esas condiciones constituye un foco de mosquitos y otras plagas.
En sentido general, cambia el paisaje de esos territorios.·
Redacción IPS Cuba: ¿Cómo se deben manejar este tipo de invasiones?
RO: Lo mejor es la detección temprana de una invasión, para minimizar los daños ecológicos y económicos que pueda ocasionar. Por eso resulta imprescindible educar a los niños y las comunidades para que alerten a las autoridades cuando identifiquen una de estas plantas.
El IES recomienda el manejo mecánico, que consiste en extraerlas de los sistemas acuáticos así como cortar las fuentes de contaminación de las aguas y otras medidas para evitar que vuelvan a proliferar. De esta manera, se fortalece el ecosistema y las especies nativas.
Hoy resulta imposible erradicarlas totalmente en el país. Por eso hay que aprender a convivir con ellas y lograr un manejo integral. La masa vegetal que se extraiga puede ser aprovechada para hacer artesanías, como alimento animal, abonos verdes, entre otros.·
Redacción IPS Cuba: ¿Cuál es la situación actual de los reservorios naturales de agua dulce en el país?
RO: Los ecosistemas acuáticos cubanos están bastante amenazados por diversos factores, entre ellos las invasiones de plantas. Además, son muy restringidos. Cuba tiene mayormente bosques, montes y costas. Los ríos, las lagunas y arroyos nunca han sido numerosos en nuestra geografía. Por ello, hay protegerlos y preservarlos.

domingo, 7 de abril de 2013

Sector forestal de cara al impacto del cambio climático

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El libro remarca la importancia de los bosques para mitigar los efectos del sobrecalentamiento global.El libro remarca la importancia de los bosques para mitigar los efectos del sobrecalentamiento global.Archivo IPS
Qué impactos tiene el cambio climático para el sector forestal, cuánto contribuyen los árboles a remover de la atmósfera el dióxido de carbono y dónde trabajar para reducir las vulnerabilidades, son algunas de las interrogantes que responde un texto disponible en las librerías de Cuba.
El volumen “El sector forestal cubano y el cambio climático”, de los investigadores Alicia Mercadet y Arnaldo Álvarez, del estatal Instituto de Investigaciones Agro-forestales, analiza la situación de esa área agrícola y la creación de capacidades para la mitigación y adaptación al sobrecalentamiento, entre otros temas.
Gracias al concurso del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el financiamiento diferentes donantes, el libro vio la luz este año para ofrecer una recopilación del trabajo realizado, entre 1995 y 2010, por el equipo de cambio climático del sector forestal del Ministerio -cubano- de la Agricultura.
El forestal constituye el único rubro económico cuyo balance de emisiones es negativo, es decir, que remueve más carbono del que emite, explicó Álvarez durante el lanzamiento del libro a finales de marzo pasado, en La Habana. Por lo tanto, actúa como balance de las emisiones nacionales, continuó.
A su juicio, los recursos forestales deben tener una atención especial en las acciones de mitigación, un asunto central del volumen de su coautoría. “Se trata con mucha fuerza porque también es un sector muy vulnerable”, puntualizó.
“El aumento del nivel del mar afecta las formaciones forestales costeras. Así, el incremento de las temperaturas y la disminución de las lluvias dañan los bosques húmedos y las actividades productivas forestales como la extracción de resina en el caso de los pinos. También peligra la biodiversidad que vive en los bosques”, abundó.
“En Cuba tenemos formaciones exclusivas de alta montaña en la Sierra Maestra (en el oriente cubano) y en algunos lugares de Guantánamo (a 929 kilómetros al sureste de La Habana), que correrían el riesgo de desaparecer, si los escenarios proyectados para el final de este siglo se materializan”, alertó.
El libro aborda también estudios de casos, la retención de dióxido de carbono mediante el incremento del área boscosa, estrategias de adaptación, plagas forestales, propuestas de acciones de mitigación en empresas forestales, entre otros temas.
Se aspira a que la compilación sirva de “base para que el sector agropecuario acometa la preparación de su programa de enfrentamiento al cambio climático”, precisó Álvarez.
Theodor Friederich, representante de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, dijo a la Redacción de IPS Cuba que este trabajo alerta sobre la necesidad de hacer más para incrementar los recursos forestales del país, de una manera más diversificada.
Por su parte, Vladimir Guevara, uno de los prologuistas, declaró que la publicación es un ejemplo a seguir por otros sectores. Cada área debe evaluarse integralmente y proponer medidas para enfrentar el cambio climático, que será cada vez más impactante en el futuro, propuso.
A su vez, Grisel Acosta, oficial de programa del área de medio ambiente y energía del PNUD en La Habana, consideró que “es una iniciativa excelente y todas las instituciones nacionales pueden sentirse orgullosas de que se haya logrado este estudio en el sector forestal, el primero que tiene la nación”.
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