"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

miércoles, 28 de enero de 2015

Discurso Raúl Castro Ruz, en la III Cumbre de la CELAC, Costa Rica, el 28 de enero de 2015, (FOTOS)



Estimado Presidente Luis Guillermo Solís;

Estimadas Jefas y Jefes de Estado o de Gobierno de América Latina y el Caribe;

Estimados Jefes de Delegaciones e invitados que nos acompañan:

Nuestra América se ha adentrado en una época nueva y ha avanzado, desde la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, en sus objetivos de independencia, soberanía sobre sus recursos naturales, integración, construcción de un nuevo orden mundial, justicia social y democracia del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Existe hoy un compromiso con la justicia y el derecho de los pueblos superior al de cualquier otro período histórico.

Juntos, somos la tercera economía a nivel mundial, la zona con la segunda mayor reserva petrolera, la mayor biodiversidad del planeta y con una alta concentración de los recursos mineros globales.

Desarrollar la unidad en la diversidad, la actuación cohesionada y el respeto a las diferencias seguirá siendo nuestro primer propósito y una necesidad ineludible, porque los problemas del mundo se agravan y persisten grandes peligros y recios desafíos que trascienden las posibilidades nacionales e incluso subregionales.

En el último decenio, las políticas económicas y sociales y el crecimiento sostenido, nos permitieron enfrentar la crisis económica global y posibilitaron una disminución de la pobreza, el desempleo y la desigual distribución de ingresos.

Las profundas transformaciones políticas y sociales llevadas a cabo en varios países de la región han traído la dignidad a millones de familias que han salido de la pobreza.

Pero la región de América Latina y el Caribe es aún la más desigual del planeta. En promedio, el 20% de los hogares con menores ingresos capta el 5% de los ingresos totales; 167 millones de personas sufren todavía de la pobreza, uno de cada cinco menores de 15 años vive en la indigencia y la cifra de analfabetos supera los 35 millones.

La mitad de nuestros jóvenes no tienen educación secundaria o noveno grado de enseñanza, pero en el sector de menos ingresos no la completa el 78%. Dos tercios de la nueva generación no llegan a la universidad.

Crecen las víctimas del crimen organizado y de la violencia que amenazan la estabilidad y el progreso de las naciones.

¿Qué pensarán las decenas de millones de marginados acerca de la democracia y los derechos humanos? ¿Cuál será su juicio sobre los modelos políticos? ¿Qué opinarán acerca de las leyes electorales? ¿Es esta la sociedad civil que toman en cuenta los gobiernos y las organizaciones internacionales? ¿Qué dirían si se les consultara sobre las políticas económicas y monetarias?

Poco tienen que mostrar a nuestra región, en estos aspectos, muchos de los Estados industrializados donde la mitad de sus jóvenes están en el desempleo, se descarga la crisis sobre los trabajadores y los estudiantes a los que se reprime, mientras se protege a los banqueros, se impide la sindicalización, se paga inferior salario a las mujeres por trabajo igual, se aplican políticas inhumanas contra los inmigrantes, crece el racismo, la xenofobia, el extremismo violento y tendencias neofascistas, y donde los ciudadanos no votan porque no ven alternativa a la corrupción de la política o saben que las promesas electorales se olvidan muy pronto.

Para alcanzar la llamada inclusión social y la sostenibilidad ambiental, tendremos que crear una visión propia sobre los sistemas económicos, los patrones de producción y consumo, la relación entre el crecimiento económico y el desarrollo y, también, sobre la eficacia de los modelos políticos.

Debemos superar las brechas estructurales, asegurar educación gratuita y de alta calidad, cobertura universal y gratuita de salud, seguridad social para todos, igualdad de oportunidades, lograr el ejercicio pleno de todos los derechos humanos por todas las personas.

Dentro de tales esfuerzos, será elemental deber la solidaridad y la defensa de los intereses del Caribe y, en particular, de Haití.

Se precisa un nuevo orden económico, financiero y monetario internacional, donde tengan cabida y prioridad los intereses y necesidades de los países del Sur y de las mayorías, donde no prevalezcan los que impone la concentración del capital y el neoliberalismo.

La Agenda de Desarrollo después del 2015 debe ofrecer soluciones a los problemas estructurales de las economías de la región y generar los cambios que conduzcan al desarrollo sostenible.

Es también imprescindible construir un mundo de paz, sin el cual es imposible el desarrollo, regido por los Principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional.

La firma por los Jefes de Estado y Gobierno de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, significó un paso histórico y ofrece una referencia para las relaciones entre nuestros Estados y con el resto del mundo.

La solidaridad en Nuestra América será decisiva para hacer avanzar los intereses comunes.

Expresamos enérgica condena a las inaceptables e injustificadas sanciones unilaterales impuestas a la República Bolivariana de Venezuela y a la continuada intervención externa dirigida a crear un clima de inestabilidad en esa hermana nación. Cuba, que conoce todas esas historias profundamente por haberlas padecido durante más de 50 años, reitera su más firme respaldo a la Revolución Bolivariana y al Gobierno legítimo conducido por el presidente Nicolás Maduro Moros.

Nos unimos a la República Argentina en su reclamo de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Apoyamos a la nación suramericana y a su Presidenta Cristina Fernández, que enfrenta los ataques de los fondos especulativos y las decisiones de cortes venales, violatorias de la soberanía de ese país.

Reafirmamos la solidaridad con el pueblo y gobierno de Ecuador, que preside Rafael Correa, en apoyo a sus demandas de reparación por los daños ambientales provocados por la trasnacional Chevron en la amazonia ecuatoriana.

Como hemos dicho en otras ocasiones, la Comunidad estará incompleta mientras falte Puerto Rico. Su situación colonial es inadmisible, y su carácter latinoamericano y caribeño no admite lugar a dudas.

En el proceso de paz de Colombia, son significativos los acuerdos alcanzados por el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo en la Mesa de Conversaciones que se desarrolla en La Habana. Nunca antes se había avanzado tanto en la dirección de alcanzar la paz. Cuba, en su condición de garante y sede de estas conversaciones, proseguirá brindando las facilidades necesarias y contribuyendo en todo lo posible al fin del conflicto y la construcción de una paz justa y duradera en la hermana Colombia.

Daremos resuelto apoyo, como hasta ahora, al justo reclamo de los países del Caribe de reparación por los daños de la esclavitud y el colonialismo, así como nos opondremos resueltamente a la decisión de privarlos de recursos financieros imprescindibles con pretextos tecnocráticos al pretender considerarlos de renta media.

Saludamos los excelentes progresos alcanzados en el Foro CELAC-China y en los vínculos de la región con el grupo BRICS.

Reiteramos la preocupación por los enormes y crecientes gastos militares impuestos al mundo por Estados Unidos y la OTAN, así como el intento de extender la agresiva presencia de esta hasta las fronteras de Rusia, con la cual tenemos históricas y fraternales relaciones, mutuamente provechosas. Declaramos enérgica oposición a la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra esa nación.

La creciente agresividad de la doctrina militar de la OTAN y el desarrollo de guerras no convencionales, que ya han tenido devastadoras consecuencias y graves secuelas, amenazan la paz y la seguridad internacionales.

Para Cuba, el principio de igualdad soberana de los Estados y de autodeterminación de los pueblos es irrenunciable.

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas debe usar sus facultades para preservar la paz y la seguridad internacionales ante los dobles raseros, excesos y omisiones del Consejo de Seguridad.

No debe esperar más para asegurar su plena membresía a Palestina, a la que expresamos la solidaridad del pueblo y gobierno cubanos. Debe cesar el veto en el Consejo de Seguridad para garantizar impunidad a los crímenes de Israel.

África, donde están también nuestras raíces, no necesita consejos ni intromisión, sino transferencia de recursos financieros, tecnología y trato justo. Siempre defenderemos los intereses legítimos de las naciones con las que luchamos hombro con hombro contra el colonialismo y el apartheid y con las que sostenemos fraternales relaciones y cooperación. Siempre recordaremos su invariable solidaridad y apoyo.

La voz de Cuba defenderá sin descanso las causas justas y los intereses de los países del Sur y será leal a sus objetivos y posiciones comunes sabiendo que Patria es Humanidad. La política exterior de la Revolución cubana seguirá siendo fiel a sus principios.

Estimadas y estimados colegas:

El pasado 17 de diciembre, regresaron a su Patria los luchadores antiterroristas cubanos Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, que junto a Fernando González y René González son para nosotros motivo de orgullo y ejemplo de firmeza.

El Presidente de Estados Unidos reconoció el fracaso de la política contra Cuba aplicada por más de cincuenta años y el completo aislamiento que ha provocado a su país; el daño que el bloqueo ocasiona a nuestro pueblo y ordenó la revisión de la obviamente injustificable inclusión de la isla en la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo Internacional.

También ese día, anunció la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas de Estados Unidos con nuestro Gobierno.

Estos cambios son el resultado de casi siglo y medio de heroica lucha y fidelidad a los principios del pueblo cubano. Fueron también posibles gracias a la nueva época que vive nuestra región, y al sólido y valiente reclamo de los gobiernos y pueblos de la CELAC.

Han sido una reivindicación para Nuestra América que actuó en estrecha unidad por este objetivo en la Organización de las Naciones Unidas y en todos los ámbitos.

Precedidos por la Cumbre del ALBA en Cumaná, Venezuela, los debates sostenidos en el 2009 en la Cumbre de las Américas en Puerto España, Trinidad y Tobago, llevaron al Presidente Obama, recién electo, a plantear un nuevo comienzo con Cuba.

En Cartagena, Colombia, en el 2012, se produjo una fuerte discusión con un planteamiento unánime y categórico contra el bloqueo, ocasión en que incitó a un importante dirigente norteamericano a referirse a la misma como el gran fracaso de Cartagena o desastre —fue el término exacto— y se debatió sobre la exclusión de Cuba de estos eventos. Ecuador, en protesta, había decidido ausentarse. Venezuela, Nicaragua y Bolivia plantearon que no asistirían a otra Cumbre sin Cuba y recibieron el apoyo de Brasil, Argentina y Uruguay. La Comunidad del Caribe asumió igual postura. México y las restantes naciones se pronunciaron asimismo.

El presidente panameño, Juan Carlos Varela, antes de su toma de posesión, hizo saber con determinación que invitaría a Cuba, con plenos derechos e igualdad de condiciones, a la VII Cumbre de las Américas y así lo hizo. Cuba inmediatamente declaró que asistiría.

Se demuestra la certeza de Martí cuando escribió que “un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército” (Aplausos).

A todos los presentes les expreso la más profunda gratitud de Cuba.

A los 188 Estados que votan contra el bloqueo en las Naciones Unidas, a los que hicieron similar reclamo en la Asamblea General, Cumbres y Conferencias internacionales y a todos los movimientos populares, fuerzas políticas, parlamentos y personalidades que se movilizaron incansablemente con ese objetivo, les agradezco sinceramente a nombre de la Nación.

Al pueblo de Estados Unidos que manifestó creciente oposición a la política de bloqueo y hostilidad, de más de cinco décadas, también le reitero nuestro agradecimiento y amistosos sentimientos.

Estos resultados demuestran que gobiernos que tienen profundas diferencias pueden encontrar solución a los problemas mediante un diálogo respetuoso e intercambios, basados en la igualdad soberana y la reciprocidad, en beneficio de sus respectivas naciones.

Como he afirmado reiteradamente, Cuba y Estados Unidos debemos aprender el arte de la convivencia civilizada, basada en el respeto a las diferencias entre ambos gobiernos y en la cooperación en temas de interés común, que contribuya a la solución de los desafíos que enfrentan el hemisferio y el mundo.

Pero no se debe pretender que, para ello, Cuba tenga que renunciar a sus ideales de independencia y justicia social, ni claudicar en uno solo de nuestros principios, ni ceder un milímetro en la defensa de la soberanía nacional.

No nos dejaremos provocar, pero tampoco aceptaremos ninguna pretensión de aconsejar ni presionar en materia de nuestros asuntos internos. Nos hemos ganado este derecho soberano con grandes sacrificios y al precio de los mayores riesgos.

¿Acaso podrían restablecerse las relaciones diplomáticas sin reanudar los servicios financieros a la Sección de Intereses de Cuba y su Oficina Consular en Washington, cortados como consecuencia del bloqueo financiero? ¿Cómo explicar el restablecimiento de relaciones diplomáticas sin que se retire a Cuba de la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo Internacional? ¿Cuál será, en lo adelante, la conducta de los diplomáticos estadounidenses en La Habana respecto a la observancia de las normas que establecen las Convenciones Internacionales para las Relaciones Diplomáticas y Consulares? Es lo que nuestra delegación ha dicho al Departamento de Estado en las conversaciones bilaterales de la semana pasada y se requerirán más reuniones para tratar estos temas.

Hemos compartido con el Presidente de Estados Unidos la disposición de avanzar hacia la normalización de las relaciones bilaterales, una vez que sean restablecidas las relaciones diplomáticas, lo que implica adoptar medidas mutuas para mejorar el clima entre ambos países, resolver otros problemas pendientes y avanzar en la cooperación.

La situación actual abre, modestamente, una oportunidad al hemisferio de encontrar nuevas y superiores formas de cooperación que convienen a las dos Américas. Ello permitiría resolver acuciantes problemas y abrir nuevos caminos.

El texto de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz constituye la plataforma indispensable para ello, incluido el reconocimiento de que todo Estado tiene el derecho inalienable a elegir su sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia en ninguna forma por parte de otro Estado, lo que constituye un principio irrenunciable de Derecho Internacional.

El problema principal no ha sido resuelto. El bloqueo económico, comercial y financiero, que provoca enormes daños humanos y económicos y es una violación del Derecho Internacional, debe cesar.

Recuerdo el memorándum del subsecretario Mallory, de abril de 1960, que, a falta de una oposición política efectiva, planteaba el objetivo de crear en Cuba hambre, desesperación y sufrimiento para provocar el derrocamiento del gobierno revolucionario. Ahora, todo parece indicar que el objetivo es fomentar una oposición política artificial por medios económicos, políticos y comunicacionales.

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas es el inicio de un proceso hacia la normalización de las relaciones bilaterales, pero esta no será posible mientras exista el bloqueo, no se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo (Aplausos), no cesen las trasmisiones radiales y televisivas violatorias de las normas internacionales, no haya compensación justa a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos que ha sufrido.

No sería ético, justo ni aceptable que se pidiera a Cuba nada a cambio. Si estos problemas no se resuelven, este acercamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos no tendría sentido.

No puede esperarse tampoco que Cuba acepte negociar los aspectos mencionados por nuestros asuntos internos, absolutamente soberanos.

Se pudo avanzar en esta reciente negociación porque nos tratamos recíprocamente con respeto, como iguales. Para seguir avanzando, tendrá que ser así.

Hemos seguido con atención el anuncio del Presidente de Estados Unidos de algunas decisiones ejecutivas para modificar ciertos aspectos de la aplicación del bloqueo.

Las medidas publicadas son muy limitadas. Persisten la prohibición de créditos, del uso del dólar en nuestras transacciones financieras internacionales; se impiden los viajes individuales de norteamericanos bajo la licencia para los llamados intercambios “pueblo a pueblo”, se condicionan estos a fines subversivos y se impide también que viajen por vía marítima. Continúa prohibida la adquisición en otros mercados de equipos y tecnologías que tengan más de un 10% de componentes norteamericanos y las importaciones por Estados Unidos de mercancías que contengan materias primas cubanas, entre muchísimas otras.

El presidente Barack Obama podría utilizar con determinación sus amplias facultades ejecutivas para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo, lo que está en sus manos hacer, aun sin la decisión del Congreso.

Pudiera permitir en otros sectores de la economía todo lo que ha autorizado en el ámbito de las telecomunicaciones con evidentes objetivos de influencia política en Cuba.

Ha sido significativa su decisión de sostener un debate con el Congreso con el objetivo de la eliminación del bloqueo.

Los voceros del gobierno norteamericano han sido claros en precisar que cambian ahora los métodos, pero no los objetivos de la política, e insisten en actos de injerencia en nuestros asuntos internos que no vamos a aceptar. Las contrapartes estadounidenses no deberían proponerse relacionarse con la sociedad cubana como si en Cuba no hubiera un gobierno soberano (Aplausos).

Nadie podría soñar que la nueva política que se anuncia acepte la existencia de una Revolución socialista a 90 millas de la Florida.

Se quiere que en la Cumbre de las Américas de Panamá esté la llamada sociedad civil y eso es lo que Cuba ha compartido siempre. Protestamos por lo que ocurrió en la Conferencia de la Organización Mundial de Comercio en Seattle, en las Cumbres de las Américas de Miami y Quebec, en la Cumbre de Cambio Climático de Copenhague, o cuando se reúne el G-7 o el Fondo Monetario Internacional, donde se le situó detrás de cercas de acero, bajo una brutal represión policial, confinada a decenas de kilómetros de los eventos.

Claro que la sociedad civil cubana asistirá y yo espero que no haya restricciones para las organizaciones no gubernamentales de nuestro país que obviamente no tienen ni les interesa tener ningún estatus en la OEA pero sí cuentan con el reconocimiento de la ONU.

Espero poder ver en Panamá a los movimientos populares y las Organizaciones No Gubernamentales que abogan por el desarme nuclear, ambientalistas, contra el neoliberalismo, los Occupy Wall Street y los Indignados de esta región, los estudiantes universitarios y secundarios, los campesinos, los sindicatos, las comunidades originarias, las organizaciones que se oponen a la contaminación de los esquistos, las defensoras de los derechos de los inmigrantes, las que denuncian la tortura, las ejecuciones extrajudiciales, la brutalidad policial, las prácticas racistas, las que reclaman para las mujeres salario igual por trabajo igual, las que exigen reparación por los daños a las compañías trasnacionales.

Sin embargo, los anuncios realizados el 17 de diciembre han concitado reconocimiento mundial y el presidente Obama ha recibido por ello muy amplio apoyo en su país.

Algunas fuerzas en Estados Unidos tratarán de abortar este proceso que comienza. Son los mismos enemigos de una relación justa de Estados Unidos con América Latina y el Caribe, son los que entorpecen las relaciones bilaterales de muchos países de nuestra región con esa nación. Son los que siempre chantajean y presionan.

Sabemos que el cese del bloqueo será un camino largo y difícil que requerirá del apoyo, la movilización y la acción resuelta de todas las personas de buena voluntad en Estados Unidos y en el mundo; de la aprobación por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su próxima sesión, de la resolución que reclama ponerle fin y, muy en particular, de la acción concertada de Nuestra América.

Estimadas Jefas y Jefes de Estado y Gobierno:

Estimados amigos:

Felicitamos a Costa Rica, al Presidente Solís y a su gobierno por la labor desarrollada al frente de la CELAC. Damos la bienvenida y prestaremos pleno apoyo al Ecuador y al Presidente Correa que presidirá la Comunidad en el 2015.

Muchas gracias (Aplausos).




Discurso de Raúl Castro en la Cumbre de CELAC 2014 (FOTOS Y VIDEO)




28 enero 2014


Raúl Castro en la inauguración de CELAC. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate 

PALABRAS DE APERTURA DEL GENERAL DE EJÉRCITO RAÚL CASTRO RUZ, PRESIDENTE DE LOS CONSEJOS DE ESTADO Y DE MINISTROS DE LA REPÚBLICA DE CUBA EN LA II CUMBRE DE LA COMUNIDAD DE ESTADOS LATINOAMERICANOS Y CARIBEÑOS (CELAC), LA HABANA, 28 DE ENERO DE 2014. 

Estimadas y estimados Jefas y Jefes de Estado o de Gobierno de América Latina y el Caribe; 

Distinguidos Cancilleres e invitados. 

En nombre del pueblo y el gobierno de Cuba les doy la más cordial bienvenida y les deseo una grata estancia. Para nosotros es un gran honor y motivo de sincero agradecimiento contar con la presencia de todos ustedes en esta Cumbre de “Nuestra América”, convocada en el 161 aniversario del natalicio de José Martí. 

Lamentamos profundamente la ausencia física de uno de los grandes líderes de nuestra América, el inolvidable Presidente venezolano, Hugo Rafael Chávez Frías, un ferviente e incansable promotor y luchador por la independencia, la cooperación, la solidaridad, la integración y la unidad latinoamericana y caribeña, y por la propia creación de esta Comunidad.

Pido un minuto de silencio en su memoria. 

Distinguidas y distinguidos colegas: 

El período transcurrido desde la pasada Cumbre de la CELAC ha sido complejo, pero fructífero. 

Los países de América Latina y el Caribe hemos tenido que hacer frente a numerosos desafíos. La crisis ha continuado afectando la economía mundial, los peligros para la paz siguen presentes en varias partes del mundo y naciones hermanas han sido objeto de amenazas, medidas coercitivas unilaterales y demandas legales internacionales por las legítimas acciones que han adoptado en defensa de su soberanía. 

Sin embargo, hemos sido capaces de seguir avanzando en la construcción de la CELAC y en darle continuidad a las decisiones que acordamos en Caracas y Santiago de Chile.
Poco a poco, vamos creando una Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que hoy se reconoce internacionalmente como representante legítima de los intereses de la América Latina y el Caribe. 

Igualmente, hemos ido acercando nuestras posiciones y, a pesar de inevitables diferencias, se fomenta un espíritu de mayor unidad en la diversidad, que debe ser el fin último. 

Como dije en Santiago de Chile, “sabemos que entre nosotros hay pensamientos distintos e, incluso, diferencias, pero la CELAC ha surgido sobre el acervo de doscientos años de lucha por la independencia y se basa en una profunda comunidad de objetivos. No es la CELAC, por tanto, una sucesión de meras reuniones ni coincidencias pragmáticas, sino una visión común de la Patria Grande latinoamericana y caribeña que sólo se debe a sus pueblos.” 

Debe ser prioridad la creación de un espacio político común, en el que avancemos hacia el logro de la paz y el respeto entre nuestras naciones, en que seamos capaces de superar los obstáculos objetivos y aquellos que intencionadamente se nos impongan, en que podamos utilizar los recursos de manera soberana y para el bienestar común, y poner las capacidades científicas y técnicas en función del progreso de nuestros pueblos, en que hagamos valer principios irrenunciables como la autodeterminación, soberanía e igualdad soberana de los Estados. 

Sólo así lograremos que deje de ser realidad el aserto de que la América Latina y el Caribe es la región más desigual del planeta. 

La Presidencia Pro Témpore cubana de la CELAC se ha dirigido precisamente al cumplimiento de ese objetivo, y de ahí que el tema central de esta cumbre sea “la lucha contra la pobreza, el hambre y la desigualdad”. 

Es cierto que durante los últimos años se han producido avances, pero han sido lentos, fragmentados e inestables. Según la CEPAL, a la que agradecemos su permanente cooperación con la Presidencia cubana y los cinco estudios que ha elaborado en el marco de dicha colaboración, en la América Latina y el Caribe la tasa de pobreza alcanzó en 2012, como mínimo, un 28,2% de la población, o sea, 164 millones de personas, y la de indigencia o pobreza extrema, el 11,3%, lo que equivale a 66 millones de habitantes de la región. Pero lo más preocupante es la pobreza infantil, que afecta a 70,5 millones de niños, niñas y adolescentes, de ellos 23,3 millones en pobreza extrema. 

El 10% más rico de la población latinoamericana recibe el 32% de los ingresos totales, mientras que el 40% más pobre recibe solo el 15%. 

Los pueblos de América Latina y el Caribe demandan y requieren una mejor distribución de las riquezas y los ingresos, el acceso universal y gratuito a una educación de calidad, el pleno empleo, mejores salarios, la erradicación del analfabetismo, el establecimiento de una verdadera seguridad alimentaria, sistemas de salud para la totalidad de la población, derecho a una vivienda digna, al agua potable y al saneamiento. 

Todos son objetivos alcanzables, cuya consecución medirá el progreso de nuestra región. 

Tenemos todas las condiciones para revertir la situación actual. Con algo más del 15% de la superficie terrestre y el 8.5% de la población global, la región cuenta con un porcentaje apreciable de las reservas minerales no renovables más importantes, con un tercio de las reservas de agua dulce, un 12% del área cultivable, el mayor potencial mundial en la producción de alimentos y el 21% de los bosques naturales.
Y, precisamente, esa riqueza debe convertirse en el motor para la eliminación de las desigualdades. Nuestro imperativo y desafío es ser capaces de transformar ese capital natural en capital humano, infraestructura económica y diversificación de la base productiva y exportadora, de tal forma que contribuya de manera decisiva a un verdadero proceso de desarrollo. 

Uno de los problemas que padecemos en América Latina y el Caribe es que no hemos traducido los períodos de altos precios de los recursos naturales que exportamos en procesos de desarrollo económico de largo plazo, de forma tal que permitan reducir realmente la pobreza y elevar el ingreso per cápita de nuestras poblaciones. 

Para ello debemos ejercer plenamente la soberanía sobre nuestros recursos naturales y plantearnos políticas adecuadas en las relaciones con la inversión extranjera y con las empresas transnacionales que operan en los países que componen la CELAC. 

Son innegables los beneficios de la inversión extranjera directa para las economías de la región y de las inyecciones de capital de las empresas transnacionales que operan en ella, pero olvidamos que el crecimiento desmedido de las utilidades que obtienen, 5,5 veces en los últimos 9 años, afecta su impacto positivo sobre la balanza de pagos de nuestros países. 

En materia de educación, la región enfrenta brechas significativas, tanto en términos del acceso como en la calidad, a la par que pervive la existencia del analfabetismo funcional, aunque con diferencias marcadas entre países. 

Si bien se han evidenciado progresos en la región en el acceso a la educación primaria, las informaciones de la CEPAL y la UNESCO dejan claro que este y la calidad de la formación que reciben los educandos está muy vinculada con su nivel de ingresos. 

La situación es más seria en la educación secundaria, no sólo porque el 50% de los jóvenes entre 20 y 24 años no la concluyeron, sino porque solamente el 21,7% de los jóvenes del sector más pobre en ese grupo de edades la había terminado. En contraste, el 78,3% de sus pares del segmento más rico completaron este nivel de educación. Es decir, una brecha de 56,6 puntos porcentuales separaba en 2010 a ambos grupos. 

En el caso de la educación universitaria es aún más compleja, pues de acuerdo con estimaciones de la CEPAL, la matrícula para este tipo de enseñanza era, en 2010, de un tercio de los jóvenes entre 18 y 24 años. 

Contamos con todas las posibilidades, los recursos y las metodologías para desterrar el analfabetismo de la faz de América Latina y el Caribe. Debemos tener la voluntad política de hacerlo y de proporcionar a nuestras poblaciones la posibilidad de acceder, sin excepciones ni desigualdades, a todos los niveles de educación. Nada de lo que nos proponemos hacer será posible sin pueblos educados y cultos. 

La diversidad en el nivel de desarrollo de distintos sectores sociales y productivos entre nuestros países es, además, una oportunidad para la complementariedad y la integración de sus economías y la cooperación. 

Debemos establecer un nuevo paradigma de cooperación regional e internacional. En el marco de la CELAC tenemos la posibilidad de construir un modelo propio adaptado a nuestras realidades, basado en los principios del beneficio común y la solidaridad, que tome en cuenta las mejores experiencias desarrolladas en los últimos años por los países de la región y por las organizaciones latinoamericanas y caribeñas de integración, como MERCOSUR, ALBA, PETROCARIBE, UNASUR, CARICOM, SICA y otras, que a lo largo de los años ya han trazado un camino.
Por otra parte, no podemos olvidar que los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo del Caribe requieren una especial atención a sus problemas particulares, que se han agravado por los efectos de las crisis globales y el cambio climático, que si bien nos afecta a todos, tiene un impacto aún mayor sobre los países caribeños cuyas economías decrecieron o crecieron por debajo del promedio regional en 2012. 

El impacto de la crisis económica de 2008-2009 fue especialmente severo en esa subregión, y costó a las pequeñas islas, como promedio, el 13.2% de su Producto Interno Bruto. El efecto de devastadores desastres naturales también incidió en esa realidad. 

Asimismo, es una obligación moral de la comunidad internacional y de nuestros países continuar contribuyendo al desarrollo integral de la República de Haití mediante acciones concretas de cooperación solidaria sobre la base de sus necesidades específicas y prioridades nacionales.
Tarea importante que tenemos por delante los países de la CELAC durante este año es trabajar de forma mancomunada en la preparación de la Agenda de Desarrollo Post-2015 y cuidar que no se cometan los errores que presidieron la concepción de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. 

Estimados Jefes de Estado y Gobierno: 

Independientemente de nuestros progresos, seguimos viviendo en un mundo regido por un orden internacional injusto y excluyente, en el que las amenazas a la paz y la injerencia externa en la región continúan. 

No podemos olvidar la larga historia de intervención en los asuntos internos, invasiones militares y sangrientos golpes de Estado. Los llamados “centros de poder” no se resignan a haber perdido el control de esta rica región, ni renunciarán a los intentos de cambiar el curso de la historia en nuestros países para recuperar la influencia perdida y beneficiarse de sus recursos. 

En 1999, cuando ya no existía el campo socialista, la OTAN modificó su concepción estratégica para actuar ante supuestas amenazas globales, de manera ofensiva, fuera del territorio de los Estados miembros de la Alianza, en lo que llamó la “periferia euro-atlántica”. En la Cumbre Unión Europea-América Latina y Caribe, celebrada poco después, en junio, en Río de Janeiro, el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, preguntó si nuestra región estaba comprendida en esa “periferia” y sujeta a esa doctrina cada vez más agresiva y peligrosa. Dicha pregunta permanece sin respuesta hasta hoy, 15 años después. 

El año pasado, fue develada la existencia de un sistema global de espionaje de las comunicaciones por parte del gobierno de los Estados Unidos, del que fueron blanco indiscriminado Jefas y Jefes de Estado y Gobierno, organismos internacionales, partidos políticos, empresas y ciudadanos de la región, en flagrante violación del Derecho Internacional y la soberanía de los Estados. 

Otro asunto que genera gran preocupación por sus potencialidades para provocar conflictos internacionales, es el empleo encubierto e ilegal, por individuos, organizaciones y Estados, de los sistemas informáticos de otras naciones para agredir a terceros países. Algunos gobiernos han expresado, incluso, la posibilidad de responder a esos ataques con armas convencionales. El único camino para prevenir y enfrentar estas novedosas amenazas es la cooperación mancomunada entre todos los Estados, al igual que para evitar que el ciberespacio se convierta en un teatro de operaciones militares. 

Saludamos, por tanto, la iniciativa del gobierno de Brasil de efectuar en Sao Paulo, en abril de 2014, la Reunión Multisectorial Global sobre Gobernanza de Internet. 

Como muestra de su firme compromiso con el desarme nuclear y la paz, América Latina fue la primera en el mundo en establecer, mediante el Tratado de Tlatelolco, una Zona Libre de Armas Nucleares. Pero debemos llegar más lejos. La paz y el desarrollo son interdependientes e indisolubles. No puede haber paz sin desarrollo, ni desarrollo sin paz. Por eso nos hemos propuesto proclamar a nuestra región como una Zona de Paz que destierre para siempre la guerra, la amenaza y el uso de la fuerza, en la que los diferendos entre nuestros países se resuelvan por nosotros mismos, por vías pacíficas y de negociación, conforme a los principios del Derecho Internacional. 

Reiteramos la más plena solidaridad con la República Argentina en su reclamo de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y sus mares adyacentes. A la par que rechazamos todo intento de explotar, antes de que se haya logrado una avenencia, los recursos naturales de dichos territorios, incluidos los del subsuelo, hacemos un llamado al Reino Unido a que acepte el diálogo y la negociación, tal como ha solicitado el gobierno argentino. 

Como escribió la poetisa puertorriqueña Lola Rodríguez de Tió, “Cuba y Puerto Rico son de un pájaro las dos alas”, por lo que reitero que “nuestra Comunidad estará incompleta mientras falte en ella el escaño de Puerto Rico, nación hermana genuinamente latinoamericana y caribeña, que padece una situación colonial”. 

Trasmitimos nuestra solidaridad al pueblo y gobierno del Ecuador, amenazados por demandas de empresas transnacionales en tribunales sesgados por la codicia y una visión política neocolonial. 

Agradezco a todos las muestras de solidaridad ante el criminal bloqueo impuesto a mi país durante más de medio siglo y la injusta inclusión de Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado de los Estados Unidos. 

Estimadas y estimados colegas: 

Con mis mejores deseos de éxito en las deliberaciones que efectuaremos, y teniendo presente la enorme responsabilidad que compartimos hacia la unidad de nuestra región, declaro inaugurada formalmente la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. 

Muchas gracias. 

Raúl Castro en la inauguración de CELAC. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate 

Raúl Castro en la inauguración de CELAC. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate 

Inauguración de CELAC. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate 

Inauguración de CELAC. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate 

Inauguración de CELAC. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Meliá abrirá en Cuba el mayor de sus hoteles en el mundo

La transnacional hotelera, Meliá Hotels International, la principal empresa del sector en España, anuncia que abrirá en Cuba su hotel más grande en el mundo.

Meliá Jardines del Rey, resort Cinco Estrellas Todo Incluido ubicado en Cayo Coco, al norte de la región central de Cuba inició operaciones en su sección derecha el pasado 24 de diciembre, que dispone de 624 habitaciones con vistas a la piscina, al mar y a los jardines. La oferta gastronómica la componen dos restaurantes con servicio buffet, un snack bar, cinco restaurantes a la carta especializados en cocina mediterránea, oriental, cubana, internacional y marinera, ranchón de playa, heladería y cuatro bares.

“En septiembre vamos a abrir totalment este nuevo hotel en Cuba, que tendrá 1.176 habitaciones y será el hotel más grande del grupo”, dijo Gabriel Escarrer, vicepresidente y consejero delegado de Meliá Hotels International, en Fitur, la feria anual de turismo en Madrid.

Meliá lleva 25 años en Cuba y gestiona en ese país 27 hoteles con unas 13.000 habitaciones. El mercado cubano es el tercer más grande del grupo después de España (163 hoteles) y Alemania (33 hoteles).

“Nuestra apuesta por Cuba sigue siendo incondicional, como lo hemos demostrado hace 25 años”, dijo Escarrer.

Aunque el Caribe es un destino clave para el mercado norteamericano, hasta ahora los ciudadanos estadounidenses no podían obtener visados de turista para Cuba. El inicio de conversaciones entre los dos países sobre el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas podría abrir las puertas al turismo estadounidense en la isla caribeña, aunque Escarrer dijo que el proceso requeriría cierto tiempo.

“Los dos gobiernos están dando pasos consensuados, muy sólidos y lo que está claro es (…) que quieren dar una evolución y no quieren tener ningún cambio drástico del que luego se pueden arrepentir”, dijo el consejero delegado de Meliá Hotels International.

El grupo cuenta en la actualidad con 378 hoteles en 41 países. Algo más del 60 por ciento de ellos operan en el segmento vacacional y el resto en el negocio urbano. Este último era el más afectado por la crisis en España y los países de su entorno.

La crisis explica también que en España haya casi cuatro de cada 10 hoteles del grupo, pero sólo aportan el 15 por ciento de su resultado de explotación.

No obstante, Escarrer dijo el miércoles que el negocio en España ya ha retomado la senda de crecimiento.

“Estamos listos para aprovechar la recuperación del sector turístico de España. Ya hemos visto gran parte de ello en los últimos dos años a nivel vacacional y esperamos que en 2015 lo podemos ver también en el sector urbano”, añadió.

Para el año en curso, Meliá pondrá el énfasis en nuevas aperturas, prácticamente todas en el extranjero, mientras que en España continuará con el proceso de modernización y mejora de sus establecimientos.

Así, antes del verano, el grupo completará la renovación de sus complejos hoteleros en Calviá (Mallorca), que cuesta algo más de 100 millones de euros pero que permite aumentar la categoría de dos de sus hoteles a cuatro estrellas.

El proceso de aperturas en el extranjero, por su parte, arrancará la próxima semana con un nuevo hotel en Catar en una torre de 39 plantas y le seguirán nuevos establecimientos en Europa, Jamaica, EEUU y Brasil.

“El pipeline para los próximos dos años y medio es de 70 hoteles con 18.000 habitaciones”, dijo Escarrer.

Vista aérea Meliá Jardines del Rey

Habitación Meliá Jardines del Rey

Playa Meliá Jardines del Rey

Lobby Meliá Jardines del Rey

(Con información de Reuters)

Razones por las que la economía de Rusia no se desplomará

Charles Wyplosz is Professor of International Economics and Director of the International Centre for Money and Banking Studies at the Graduate Institute of International Studies, Geneva.  

GINEBRA – La rápida depreciación del rublo, pese a una subida espectacular –y aparentemente desesperada– de los tipos de interés a las tantas de la noche por el Banco Central de Rusia (BCR) en el mes pasado, ha hecho reaparecer el espectro del colapso económico de Rusia en 1998. De hecho, Occidente ha procurado animar al espectro en su actual confrontación con el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, pero, aunque no cabe duda de que la economía rusa tiene problemas, no es probable un hundimiento.

El petróleo y el gas representan más del 60 por ciento de las exportaciones de Rusia; gran parte del resto corresponde a otros productos básicos primarios. En vista de ello, la reciente bajada, repentina y profunda, de los precios del petróleo representa, evidentemente, una gran sacudida y lo suficientemente grande –al combinarse con el efecto de unas sanciones occidentales cada vez más estrictas– para provocar una recesión considerable. Para colmo de males, se prevé que los precios de los productos básicos sigan bajos durante algún tiempo. En ese caso, la pérdida de ingresos llegaría a ser mucho más que un contratiempo temporal.

Pero Rusia no está a punto de un ataque de nervios, al menos todavía no. La situación actual es muy diferente de la de 1998, cuando Rusia padecía a un tiempo un déficit fiscal y un déficit por cuenta corriente. Rusia necesitaba endeudarse y estaba haciéndolo considerablemente en divisas extranjeras, por lo que, al depreciarse el rublo, sus deudas aumentaban. La suspensión de pagos llegó a ser inevitable.

En cambio, en los últimos años Rusia ha gozado de un superávit presupuestario considerable y la deuda pública es inferior al 20 por ciento del PIB. Cierto es que los ingresos del petróleo y del gas, que representan la mayor parte de los ingresos estatales, se han reducido a la mitad al calcularse en dólares, pero la divisa rusa ha bajado con el mismo porcentaje, por lo que la renta estatal en rublos sigue siendo aproximadamente la misma.

De forma similar, el balance por cuenta corriente en los últimos años ha tenido más que nada superávit. La deuda exterior, pública y privada, bruta es inferior al 40 por ciento del PIB y gran parte de ella está denominada en rublos. La profunda bajada de los ingresos por exportación está cambiando rápidamente la situación, pero Rusia parte de una posición cómoda. Ser presa del pánico sería prematuro.

La caída libre del rublo se ha debido principalmente a las salidas de capitales. Los famosos oligarcas de Rusia ya han guardado la mayor parte de su riqueza en el extranjero, pero conservan importantes ahorros en su país. A medida que la situación económica y política se deteriore, lo más probable es que saquen más dinero. Los pequeños ahorradores tienen toda clase de razones para pasarse también a las divisas extranjeras.

Con ello el BCR se ha encontrado en una situación difícil. La depreciación del rublo ha de avivar la inflación, que ya ronda el 11 por ciento y es muy superior al objetivo del cinco por ciento fijado por el BCR al respecto. En ese marco, aumentar en gran medida el tipo de interés tiene sentido y los funcionarios pueden abrigar la esperanza de que esa subida detenga las salidas de capitales, pese al riesgo de que, si se interpreta esa decisión como encaminada a defender la divisa, tenga el efecto opuesto.

El problema estriba en que unos tipos de interés más altos han de intensificar la contracción económica de Rusia y el BCR se convertirá en un chivo expiatorio. No importará que el banco central no sea responsable de los problemas de Rusia –la especulación contra el rublo, la recesión y el rebrote de la inflación– y que el recurso a los tipos de interés para impedir la salida de capitales siempre falle. Hay que contar con que unos políticos acosados lo señalen con el dedo.

La amenaza a Putín está clara. Corre el riesgo de tener el mismo destino que su predecesor, Borís Yieltsin, que presidió el país en un período de precios del petróleo inhabitualmente bajos. Hasta ahora, Putin ha tenido suerte, al haber llegado al poder justo cuando los precios empezaron a subir. La mayoría de los ciudadanos rusos le atribuyen el mérito por dos decenios de aumento del nivel de vida, después de dos decenios de descenso.

La decisión de Putin de no aplicar las reformas impopulares que habrían creado un fuerte sector exportador no petrolero ha sido mala para la salud a largo plazo de la economía, pero le ha permitido conservar un apoyo público generalizado. Su buena suerte económica, combinada con su disposición para hacer frente a Occidente, ha creado una falsa impresión en Rusia de que es una vez más una potencia mundial.

Muchos en los Estados Unidos y Europa creen que el aumento de la presión a Rusia contribuirá a expulsar a Putin del poder. Se trata de una apuesta enormemente peligrosa. Al reducirse los niveles de vida de los rusos, la única estrategia viable de Putin para permanecer en el poder será una postura internacional agresiva. Al fin y al cabo las aventuras militares en el extranjero son más atractivas cuando el frente interior está en llamas.

Con esto no quiero decir que Occidente deba inclinar la cabeza y renunciar a sus principios, sino que ya ha llegado el momento de un planteamiento diplomático que no dependa de la perspectiva de un desplome económico de Rusia.

Traducción del inglés por Carlos Manzano.
Read more at http://www.project-syndicate.org/commentary/russia-economy-wont-collapse-by-charles-wyplosz-2015-01/spanish#f9DykDHd1alJwQD2.99

Martí, año 42

Tras poco más de tres lustros de ausencia, y a fin de incorporarse a la guerra necesaria, el Apóstol regresó a la patria, de donde había sido deportado dos veces por el colonialismo español
Por PEDRO ANTONIO GARCÍA (cultura@bohemia.co.cu
Fotos: ARCHIVO DE BOHEMIA


José Martí, Héroe Nacional cubano
(Ilustración F. BLANCO)
El año nuevo de 1895 sorprendió a José Martí inmerso en los preparativos de lo que después la historia ha denominado Plan de la Fernandina. El Apóstol tenía en mente para el buen éxito de la “guerra activa y breve”, con la que pensaba poner fin al dominio español enCuba, comenzar la insurrección con un alzamiento simultáneo en varias localidades de la Isla. Para ello, había planeado el alistamiento de tres buques (el Baracoa, el Lagonda y el Amadís), cada uno con un formidable alijo de armas, que deberían partir del estado norteamericano de Florida, para arribar a tres lugares de la geografía cubana: uno conduciría aOriente a Antonio y José Maceo, junto con Flor Crombet. El segundo, con el propio Martí y Máximo Gómez, tendría por destino a Camagüey. El tercero llevaría a Las Villas a Serafín Sánchez y Carlos Roloff.

El 12 de enero, cuando el vapor Lagonda estaba al salir cargado de pertrechos, con el objetivo de recoger en Centroamérica al general Antonio y sus compañeros, el departamento de Hacienda de los Estados Unidos, alertado por una delación, ordenó la detención y el registro de la nave, así como el arresto del capitán y algunos miembros de la tripulación. Escapan de la redada dos pasajeros: John Mantell y José Miranda, seudónimos de los patriotas Manuel Mantilla y Patricio Corona. Posteriormente, las autoridades norteñas detenían al Baracoa en el puerto de Fernandina (13 de enero) y al Amadis en Tybee (15 de enero). Solamente en el almacén de Nataniel Barden, en Fernandina, fueron decomisadas más de 100 cajas, con material bélico para 600 hombres.

Desde Nueva York, clandestino en la casa del médico Ramón Miranda, Martí informó de la situación a Máximo Gómez, mediante un cablegrama fechado el 14 de enero: “Imposible negocio, espéreme”. Cinco días después, en una carta, era más explícito: “La cobardía, y acaso la maldad, de López Queralta, escogido por Serafín Sánchez para guiar su expedición, entregó nuestro plan entero […] Acaso se salvará el cargamento. Pero se ha salvado más. La disciplina y el respeto de la Isla, asombrada por el esfuerzo y el cariño de las emigraciones, encendido con esta villanía patente”.
Almacén de Nataniel Barden, en Fernandina, donde fueron decomisadas más de 100 cajas, con material bélico para 600 hombres
Almacén de Nataniel Barden, en Fernandina, donde fueron decomisadas más de 100 cajas, con material bélico para 600 hombres

Revés convertido en victoria

No se equivocaba el Apóstol. Poco importó que las arcas del Partido Revolucionario Cubano (PRC) estuvieran exhaustas. La emigración, que ya se había desprendido de sus ahorros para financiar la expedición abortada, comenzó a recoger nuevamente centavo a centavo, dólar a dólar. Se vieron hermanados en esa tarea Fernando Figueredo, veterano del 68 y Baraguá, junto con el ex estudiante de Medicina de 1871, ya devenido galeno, Fermín Valdés Domínguez, el marxista Carlos Baliño y el pastor metodista Manuel Deulofeu, a obreros como Ramón Rivero y a ricos propietarios como los O’Halloran. En las fábricas de esta familia los operarios donaron un día de labor para la causa independentista.

No obstante el entusiasmo popular, lo recogido en toda la ciudad de Tampa era aún insuficiente acorde a lo solicitado por el Apóstol. Conmovido por el patriotismo de los trabajadores, el propietario, quien anteriormente ya había donado una suma considerable, puso de su bolsillo la cantidad que faltaba.

Martí no se amilanó con el duro revés. Al día siguiente de la retención del Lagonda, ya estaba forjando nuevos planes en la reunión que convocara en el hotel Travellers, de Jacksonville. A Horacio Rubens, abogado del PRC, le encomendó entablar un proceso legal a fin de de recuperar las armas incautadas. Entre el 12 y el 31 de enero, redactó 33 cartas y mensajes cablegráficos. Envía al diario La Lucha, de La Habana, una información de lo sucedido. La censura española permitió su publicación, creyendo que así desmoralizaría a los independentistas. Todo lo contrario: a los mambises solo le causó admiración la labor del “joven literato”, capaz de fletar la más grande expedición en la historia del separatismo.

A Juan Gualberto Gómez escribiría el Apóstol el 17 de enero: “Sustituiré al lamento inútil con la declaración de que renuevo por distintos rumbos la labor que la cobardía de un hombre ha asesinado […] Es mi primer pensamiento el de redimir a la Isla de toda obligación de sujetar sus movimientos a los que de afuera no han de cesar”. Subrayaba que si los mambises en Cuba estimaban que podían empezar la guerra, con probabilidades de éxito, sin aguardar a la dirección militar (Gómez, los Maceo, Flor, Serafín) “cumpla el país su voluntad, que mi puesto no es mandar sino servir”. Y expresó su opinión personal de que Occidente jamás debía alzarse “sin connivencia previa” de Oriente y “alguna sólida conexión” en Las Villas, “cuyo consejo indispensablemente habrán ustedes de demandar”.

El 28 de enero de 1895 festejó su cumpleaños 42 junto con sus amistades más cercanas, todavía oculto en casa del doctor Miranda, pues la policía yanqui y los agentes españoles aún trataban  de detectar su paradero. Al día siguiente se reunió, en su condición de Delegado del PRC, con Mayía Rodríguez, quien tenía autoridad y poder expreso de parte del generalísimo Máximo Gómez, y Enrique Collazo, representante de los mambises residentes en Cuba. Este último relataría años después cómo el Maestro expresó claramente la situación y los riesgos que se corrían en demorar la orden de alzamiento. Si entrañaba peligro el sublevarse sin recursos, peor aún era no hacerlo en ese momento.
Martí y Manuel Mantilla, el John Mantell del buque Lagonda, en el plan de Fernandina
Martí y Manuel Mantilla, el John Mantell del buque
Lagonda, en el plan de Fernandina.
(Ilustración: Evelio Toledo)
Los tres patriotas suscribieron la orden para “el alzamiento simultáneo o con la mayor simultaneidad posible de las regiones comprometidas”, el cual debería ocurrir “en la segunda quincena, no antes, del mes de febrero”. Eran los destinatarios Guillermón Moncada (Santiago de Cuba), Bartolomé Masó (Manzanillo), Salvador Cisneros Betancourt (Camagüey), Francisco Carrillo (Remedios) y el representante del Delegado en Cuba, Juan Gualberto Gómez (La Habana). Las copias del documento para cada uno de ellos las trajo Juan de Dios Barrios desde Key West a la capital cubana.

El 30 de enero, antes de partir de Nueva York en el vapor Athos rumbo a la isla de Santo Domingo, acompañado de Mayía, Collazo y Manuel Mantilla, había escrito unas 14 cartas y cablegramas. En una misiva a Antonio Maceo, afirmaba: “La Isla salta y aun aguarda un poco. Acá (en la emigración), soberbio espíritu, y hoy mejor”. Espíritu que, como confesaba a un colaborador, al entregar esos cubanos su “corazón actual” a la patria, “convierte la derrota en triunfo”.

Por otros rumbos

“A toda prisa tengo que echar por otros rumbos”, le escribió al patriota José Dolores Poyo antes de emprender viaje. “¿Cejar yo y aturdirme, cuando hay tanta desdicha que remediar y tanta virtud? Caerá lo podrido y perdurará y cuidará lo virtuoso. Somos bastantes”, añadía. Llegó con sus compañeros a Cabo Haitiano el 6 de febrero y esa misma noche embarcaron hacia Montecristi, donde los recibió Máximo Gómez, a quien informaron de todo lo sucedido durante enero. Recorrieron el país: La Reforma, Santiago de los Caballeros, bahía de Samaná. Se les unió Paquito Borrero, procedente de Puerto Plata. El 26 de febrero, de regreso a Montecristi, supieron de la noticia del levantamiento simultáneo en 35 localidades cubanas, acaecido dos días antes.

Ante la imposibilidad de enviarle todo el dinero que solicitaba Maceo, el Apóstol y Gómez decidieron responsabilizar a Flor Crombet con la expedición que debía partir de Costa Rica. Martí escribió al Titán: “Que Flor, que lo tiene todo a mano, lo arregle todo como pueda […] Flor tendrá sus modos. Del Norte irán las armas. Ya solo se necesita encabezar. No vamos a preguntar sino a responder. El ejército está allá. La dirección puede ir en una uña”.

Marzo fue un mes agónico. Muchas de las gestiones para fletar una expedición hacia Cuba desde República Dominicana fracasaron. Gómez y Martí comprendieron que la partida hacia la Isla no podía dilatarse más. El 25 de marzo, además de redactar el Manifiesto de Montecristi, también suscrito por el Generalísimo, envía cartas a la madre, a Ulpiano Dellundé, Federico Henríquez y Carvajal, Gonzalo de Quesada y Benjamín Guerra. El 1º de abril, mientras los Maceo y Flor Crombet desembarcaban por Duaba, en la goleta Honor, el  Apóstol y el viejo General, encabezando “la mano de valientes” (Paquito Borrero, César Salas, Ángel Guerra y el dominicano Marcos del Rosario), partieron de Montecristi en la goleta Brothers rumbo a Gran Inagua, Bahamas.
Momento de redactar el Manifiesto de Montecristi, el 25 de marzo de 1895
25 de marzo. Redacta el Manifiesto de Montecristi, suscrito también por Gómez
Rumbo al abra

Las gestiones en esa isla, entonces bajo dominio británico, por contratar una tripulación que los llevara a Cuba, resultaron infructuosas. En la tarde del 4 de abril el cónsul de Haití en Gran Inagua, partidario de la causa independentista cubana, los presentó al capitán del carguero alemán Nordstrand, otro simpatizante de los mambises. Este aceptó a los seis patriotas como pasajeros semiclandestinos con pasaportes falsos, facilitados por el diplomático haitiano.
Tras una estancia de tres días en Cabo Haitiano, adonde los llevó el Nordstrand el 6 de abril, la mano de valientes regresó a Gran Inagua. Allí izaron un bote, comprado previamente, a la cubierta del carguero, el cual zarpó en la mañana del 11 de abril hacia Jamaica. Ya al anochecer divisaron las costas de Cuba. Martí no pudo articular palabra. Tras quince años de ausencia, tenía ante sí la tierra de la que el colonialismo español lo había deportado dos veces, en 1870 y 1879. La noche se tornó cerrada y tempestuosa.

“A tierra”, conminó Gómez. Martí escribiría luego en su diario de campaña: “Bajan el bote. Llueve grueso al arrancar. Rumbamos mal. Ideas diversas y revueltas en el bote. Más chubasco. El timón se pierde. Fijamos rumbo. Llevo el remo de proa. Salas rema segundo. Paquito Borrero y el general ayudan de popa. Nos ceñimos los revólveres. Rumbo al abra. La luna asoma, roja, bajo una nube. Arribamos a una playa de piedras. (La Playita, al pie de Cajobabo). Me quedo en el bote el último, vaciándolo. Salto. Dicha grande”.
Rumbo a Cuba, tras 15 años de ausencia
Con el remo en la proa, junto a la mano de valientes. 11 de abril de 1895
Fuentes consultadas
Epistolario. Tomo V-1895, de José Martí. Los libros Martí el Apóstol, de Jorge Mañach, Cesto de llamas. Biografía de José Martí, de Luis Toledo Sande, y José Martí 1853-1895. Cronología, de Ibrahim Hidalgo.

Más cadenas foráneas de turismo operarán en la Isla


Cuba firmó nuevos contratos con prestigiosas cadenas extranjeras para la administración hotelera en los polos de Varadero y Cayo Santa María con el propósito de mejorar la infraestructura de sus instalaciones.

Con una subsidiaria panameña de la Warwick International Hotels, compañía francesa fundada en 1980, el Grupo de Turismo Gaviota S.A. pactó acuerdos para la operación del Lagunas del Este, complejo Cinco estrellas de 800 habitaciones, que será comercializado próximamente como Warwick Cayo Santa María Resort.

José R. Daniel, director de Negocios del Ministerio de Turismo (MINTUR), señaló que la propietaria cubana firmó los contratos con la sociedad mercantil de Panamá, Warwick Caribbean Management Limited Inc., creada en junio de 2014, y que tiene como accionista a la cadena francesa.

Indicó que las negociaciones con la subsidiaria panameña incluyen, además, la gestión del Naviti Varadero Resort, un Cuatro estrellas de 450 cuartos identificado hasta la fecha como Allegro Varadero, en la Península de Hicacos.

La Warwick International Hotels gestiona 57 hoteles y 7 500 habitaciones en 28 países, entre estos destacan, Francia, España, República Dominicana y Estados Unidos.

Prioridad en la cartera de negocio que promueve hoy el MINTUR para impulsar el desarrollo del sector, es precisamente la concertación de acuerdos con reconocidas cadenas foráneas, en aras de elevar los estándares de calidad del producto hotelero cubano, y atraer así mayores flujos de turistas a la Isla.

De los más de 19 000 cuartos que pertenecen a Gaviota, 3 483 son gestionados bajo marcas propias y el resto son operados por cadenas hoteleras como las españolas Meliá e Iberoestar, y la canadiense Blue Diamond. (Fuente: Agencia Cubana de Noticias)

Comienza III Cumbre de jefes de Estado y Gobierno de la Celac



San José, 28 ene (PL) La III Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) comienza hoy en esta capital con la mira puesta en la integración y la lucha contra la pobreza.

Bajo el lema "Construyendo juntos", esta cita acogerá a los presidentes del bloque regional que integran 33 naciones de América, todas menos Estados Unidos y Canadá.

La víspera se realizó la VI Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores, espacio en el cual los cancilleres alistaron los proyectos de Declaraciones Especiales, de Declaración Política y del Plan de Acción de la Celac 2015, los cuales serán discutidos y aprobados por los presidentes.

Durante la inauguración del encuentro ministerial, el canciller costarricense, Manuel González, destacó que en su corta existencia, este mecanismo de concertación fundado en 2011 en Caracas, Venezuela, ha dado múltiples frutos, "contribuyendo de forma real al diálogo abierto y franco entre sus estados miembros".

La Celac es un espacio para conversar en confianza, abordar problemáticas comunes y compartir experiencias positivas, indicó.

El presidente cubano, Raúl Castro, y el de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, arribaron el martes al país, a la vez que confirmaron su participación en la III Cumbre Evo Morales, de Bolivia; Michelle Bachelet, de Chile; y Juan Orlando Hernández, de Honduras.

Asimismo, los primeros ministros Gaston Browne, de Antigua y Barbuda; Samuel Hinds, de Guyana; Portia Simpson Miller, de Jamaica; entre otros, deberán participar en esta cita.

La I Cumbre tuvo por sede la ciudad de Santiago de Chile en enero de 2013, mientras que en La Habana, Cuba, fue el escenario de la segunda en 2014.

El 29 de enero -último día del foro- Costa Rica entregará a Ecuador la presidencia pro témpore del bloque, la cual estará en manos de la nación sudamericana hasta enero del 2016.

tgj/urb

Recibe Fidel a Frei Betto

El compañero Fidel y el destacado intelectual brasileño Frei Betto sostuvieron en la tarde de ayer una amistosa conversación, en el curso de la cual abordaron variados temas nacionales e internacionales.

En la plática, Betto se refirió a su encuentro con el Papa Francisco, efectuado el 9 de abril del pasado año, y comentó acerca de las conferencias que ha impartido durante su presente estancia en Cuba.
Fidel y Frei Betto 16 de feb 2014
La entrevista se desarrolló en un clima afectuoso, característico de las amplias y fraternales relaciones existentes entre Fidel y Betto.

(Tomado de Granma)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...