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jueves, 24 de abril de 2014

MÁS ALLÁ DEL BLOQUEO A CUBA

Por Manuel E. Yepe

Desde la llegada al poder en 1959 de la revolución cubana, el gobierno de Estados Unidos se ha visto obligado a combatirla por sí mismo, por carecer de fuerzas internas leales capaces de asumir una tarea que habría preferido delegar en la oligarquía nativa.

En Cuba ocurrió que la extrema subordinación y dependencia de la burguesía nacional respecto a Estados Unidos hizo que ésta considerara que era a la superpotencia global y no a ella a quien correspondía hacer frente a la situación revolucionaria.

De ahí que desde el primer momento, Washington asumió el combate por el derrocamiento del gobierno revolucionario de una manera directa, y no a través de la oligarquía derrotada, como lo viene haciendo actualmente en otros países latinoamericanos donde fuerzas populares han alcanzado el poder político por vías electorales.

En Bahía de Cochinos, las fuerzas armadas estadounidenses desembarcaron un ejército mercenario entrenado y dirigido por oficiales suyos, integrado por cubanos recién salidos de Cuba. Pese a tener superioridad de armamentos y recursos, nada pudo ante la defensa de unas fuerzas armadas patrióticas carentes de la debida preparación pero, dotadas de inmensa moral de combate.

Washington usó barcos, aviones y uniformes con insignias falsas en el ataque pero tras la derrota no se esforzó demasiado por encubrir que se trataba de una agresión directa del gobierno de Estados Unidos y no de un acto contrarrevolucionario endógeno.

Igual suerte corrieron otros esfuerzos contra el poder popular mientras el éxodo hacia el norte de los desafectos a la revolución siguió marcando esta tendencia.

Obligado por tales circunstancias, desde hace más de medio siglo, Estados Unidos ha recurrido a una guerra económica directa contra el pueblo, con apoyo de una campaña mediática gigantesca, dirigidas a provocar hambre y miserias que a su vez conduzcan a que la ciudadanía haga recaer las culpas en el poder revolucionario y se rebele.

Ello ha ocasionado enormes daños y sufrimientos al pequeño y pobre país vecino, aunque con alto costo político y práctico para la superpotencia.

Aparentemente, el “embargo” - como eufemísticamente se llama en Estados Unidos a esta forma de agresión no militar contra Cuba-, se basa en un complejo legal integrado por la vieja Ley de Comercio con el Enemigo (Trading With the Enemy Act) de 1917 y otras 5 legislaciones más actuales: la Ley de Asistencia Extranjera (Foreign Assistance Act) de 1961; la Ley de Control de Activos Cubanos (Cuban Assets Control Regulation), de 1963; la Ley sobre la Democracia en Cuba (Cuban Democracy Act), de 1992, la Ley para Reformar las Sanciones Comerciales y la Ley para Aumentar Exportaciones (Trade Sanctions Reform y Export Enhancement Act), estas últimas del 2000.

Cada año, cuando la Asamblea General de Naciones Unidas condena casi unánimemente el bloqueo comercial y financiero que hace más de medio siglo Estados Unidos lleva a cabo contra Cuba, la representación de Washington alude, en su defensa, al hecho de que en la isla las marcas comerciales estadounidenses se pueden encontrar en las tiendas y que, aprovechando una exención introducida en el año 2000 por presiones de los granjeros estadounidenses, éstos pueden vender a Cuba ciertos productos del agro sin que los agricultores cubanos puedan vender los suyos en reciprocidad.

Y es que los más crueles aspectos del bloqueo a Cuba no derivan de los efectos de las leyes, sino del terrorismo comercial que obliga a cualquier empresario que tenga, o aspire a tener, una relación comercial con Estados Unidos, se sume al criminal asedio.

Las coerciones del bloqueo contra quienes tengan negocios con Cuba se hicieron más severas a raíz del 11 de septiembre de 2001, al ser incluida Cuba en la lista de estados patrocinadores del terrorismo que Washington impone a sus socios, sin aportar prueba alguna sobre tal acusación.

Más allá de la opinión contraria que tengan del bloqueo, los banqueros y empresarios de todo el mundo prefieren evitarse acusaciones por cualquier violación de las leyes antiterroristas de Estados Unidos.

Cada cierto tiempo, Washington anuncia amenazadoramente que a tal o cual entidad extranjera que haya comerciado con Cuba le ha sido aplicada una severa multa o una grave sanción de algún tipo contra sus directivos.

Con ello Washington logra que las relaciones comerciales de Cuba con el extranjero estén sometidas, desde hace medio siglo, a un sistema de presiones que obliga a Cuba a vender más barato y comprar más caro por la exigencia de asumir, de alguna manera, el riesgo que corren sus contrapartes de sufrir sanciones, en el marco de sus relaciones económicas con Estados Unidos, por violar el “embargo”.

Hemingway y su torneo, los inicios de un romance


Por Julio Batista Rodríguez

Era un viejo que pescaba solo en un bote en la corriente del Golfo y hacía ochenta y cuatro días que no cogía un pez. E. Hemingway

Cuando aquel 26 de mayo de 1950 cruzó el canal del Castillo del Morro en busca de la corriente del Golfo, ya el Pilar había intentado cazar submarinos nazis, conocido los excesos de Hemingway y navegado incansablemente bajo el mando del viejo Gregorio.

Ese día, tras sonar el cañonazo de inicio, otros 35 yates hicieron la misma travesía para dejar inaugurado el Torneo de Pesca de la Aguja. El Pilar representaba por entonces al Club Náutico Internacional de La Habana, y el escritor era el más afamado personaje de la competencia.

Récords mediante, Ernest ya formaba parte de los más selectos pescadores de la Isla. Amante impenitente del salitre, el ron y el sol, no extraña que estableciera en La Habana su segunda casa, y en Cojímar su centro de operaciones y refugio personal.

Para 1950 a Hemingway solo le restaba escribir “El viejo y el mar”, ganar el Pulitzer y el Nobel de literatura, pero la guerra, los safaris y tanta vida agitada ya le habían ganado un espacio indiscutible en la historia. Lo que sucedía aquel 26 de mayo era para él apenas otra de sus aventuras, una que se convertiría en el tercer torneo de pesca más antiguo del mundo.
LOS INICIOS DE UN ROMANCE

Desde la década del 20´ se registró en La Habana la primera captura de un gran castero azul del Atlántico con avíos de pesca, lo cual generó en los siguientes 30 años un desarrollo acelerado en la construcción de yates de recreo y pesca deportiva en los astilleros de la capital, especialmente en el del río Almendares.

En 1932, Joe Rusell, amigo personal de Hemingway y por demás datos contrabandista de alcohol desde Cuba hasta Estados Unidos de América durante la Ley Seca, introdujo al escritor en el mundo de la captura de marlines. Al año siguiente, ambos permanecieron en La Habana entre abril y junio a bordo de la lancha Anita, propiedad de Rusell, en la cual traficó suficiente alcohol al norte como para ahogar algunas penas en plena recesión económica estadounidense.

En esos meses subieron a la embarcación 54 agujas, lo cual marcaría definitivamente una relación en la cual, justo es destacarlo, los peces no llevaron la mejor parte.

Tampoco sería exagerado considerar que a bordo del Anita nació, a sus 33 años, la brutal fascinación de Ernest por la pesca de agujas, la cual se convertiría más tarde en tormentosa pasión canalizada en las páginas de una de las novelas más importantes del siglo.
1950, SIN SUERTE…

“Papa” no ganaría las primeras ediciones de la competencia organizada en el Miramar Yacht Club, pero desde los inicios accedió a que el certamen tomara su nombre -a propuesta de algunos de los participantes y tras vencer supersticiones del escritor-, y donó los primeros trofeos de la lid.

Durante los tres días del torneo de 1950, Hemingway no engarzó nada. Parecía que sus carnadas estuviesen siempre en el lugar y la hora incorrectos. Mas, la bella inglesa Mary Welsh, convertida para esa época en su cuarta esposa, se llevó la mayor presa del certamen al capturar un ejemplar de 100 libras y puso a salvo el honor del bote. Sin embargo, la suerte -una vez más- no le sería esquiva a Ernest.

Luego de publicar en 1952 lo que muchos consideran una de sus obras más trascendentes, el periodista aficionado al daiquirí tuvo su tiempo dorado y reinó entre 1953 y 1955, época en que fue imbatible con la caña en la mano. En esos años el Pilar dominó la costa habanera y Hemingway fue el zar de los marlines, un verdadero azote para sus oponentes.

Ello le valió para ratificar la leyenda. Al viejo zorro norteamericano ya no le quedaban trofeos por sumar: había ganado plomos en la Gran Guerra allá en Europa, y regresado para la Guerra Civil española del 36; había cazado leones en África, mujeres en los cinco continentes y ahora agujas en el Golfo; era dueño del Pulitzer y el Nobel, y todo eso en apenas 56 años.

No cabe duda, la pesca de la aguja en Cuba no sería lo mismo sin el misticismo de Hemingway y las imágenes que nos sembró en la memoria, encarnadas en la figura del viejo Santiago mientras luchaba por conseguir su presa, con las manos sangrantes y la sal incrustada en los surcos de los años.

El romanticismo del cordel tirante y la eterna batalla entre hombre y pez tuvieron un giro de 180 grados tras publicarse la novela. Antes de eso la pesca no tenía términos medios: o bien era un trabajo de los más pobres para sobrevivir, o la aristocracia hacía de ella un circo clasista que generaba fotos y no comida.

Luego de 1952, Hemingway democratizó la actividad y la llevó hasta quienes no habían visto nunca el mar, creando toda una legión de soñadores que jamás subieron a un bote o cortaron las palmas de sus manos con el nylon de un carrete a punto de estallar.

Después de ganar en 1955 por última vez, Hemingway tomaría distancia de las competencias, que siguieron celebrándose invariablemente en aguas del norte habanero año tras año. Hasta que en 1959 el Papa también se tomó distancia de la Isla y regresó al norte en busca de frío.- See more at: http://www.cubacontemporanea.com/noticias/hemingway-y-su-torneo-los-inicios-de-un-romance#sthash.n0mYegvH.dpuf

Hierve la leche

IPS 
La tendencia alcista de la leche en polvo en el mercado mundial forzó un incremento del precio en las tiendas de Cuba, que anualmente cubre con importaciones alrededor de la mitad del consumo nacional de ese producto.

El aparente distanciamiento entre los rumbos del mercado minorista cubano y las tendencias del mercado mundial volvió a saltar en pedazos hace unos días: las autoridades locales acordaron elevar el precio de la leche en polvo a partir del 4 de abril ante el encarecimiento sostenido de su importación.

Funcionarios del Ministerio de Finanzas y Precios (MFP) y del Ministerio de la Industria Alimentaria informaron la medida al diario Granma bajo el criterio de que el precio de ese producto subió de 4.720 a 5.563 dólares por tonelada. De acuerdo con declaraciones del director de Comercio, Turismo y Servicio del MFP, Octavio Beltrán Castillo, el alza “generaría pérdidas al sistema empresarial de no hacer los ajustes correspondientes en el precio minorista”.

La red de tiendas que opera en moneda dura elevó en 45 centavos, hasta 3,35 pesos convertibles (CUC), la bolsa de 500 gramos, y en 85 centavos, hasta 6,60 CUC, el paquete de un kilógramo -las Casas de Cambio CADECA cambian 1 CUC por 24 pesos cubanos (CUP) a la población, mientras la tasa de cambio oficial fija en un dólar tanto el precio del CUC como el del CUP-.

En ambas presentaciones, el precio de la leche ascendió en poco más de un 15 por ciento, aunque el incremento internacional reportado por el MFP es de un 18 por ciento. La diferencia confirma la información ofrecida por la vicepresidenta del Grupo Empresarial CIMEX, principal firma del comercio minorista en CUC: Bárbara Soto dijo que el aumento del precio incluye únicamente al alza del gasto cubano para adquirir ese producto en el extranjero, pero no se le adicionan desembolsos por transportación, almacenamiento u otras causas.

Días antes, el vicepresidente del Consejo de Ministros, Marino Murillo, explicó a los diputados que Cuba realiza fuertes gastos en la compra de alimentos, que limitan la posibilidad de emplear ese dinero en el financiamiento de inversiones necesarias para el desarrollo del país. El jefe de la comisión gubernamental que conduce las transformaciones económicas expuso lo anterior para argumentar la necesidad de una nueva ley de inversiones extranjeras, finalmente aprobada por el Parlamento.

El país carecería de sostén para el desarrollo si dedica el grueso de sus finanzas para asegurar solo el consumo, dijo Murillo. Como ejemplo de las erogaciones en alimentos que se encarecen de manera sostenida, citó precisamente el caso de la leche –preámbulo oportuno, y quizás no tan casual, para la emisión solo seis días después de la Resolución 165 del MFP, que puso en vigor un nuevo precio para ese producto.

De acuerdo con los datos estadísticos aportados por Murillo, el gasto cubano en la compra de leche en polvo ha ascendido más de un 60 por ciento a lo largo de una década (de 2003 a 2012), aunque el volumen promedio importado ha disminuido en ese período: en los tres últimos años bajó alrededor de un 20 por ciento en comparación con la compra de 2003, de unas 50 mil toneladas.

El precio internacional más reciente informado por el MFP implica un aumento del 160 por ciento sobre el valor de diez años atrás: 2.106 dólares por toneladas en 2004.

“En la ganadería y la industria láctea hay que hacer una transformación muy grande, extremadamente grande, porque debemos ir a una variable de desarrollo que sustituya esas importaciones”, dijo Murillo a los diputados el 29 de marzo. “Y eso con financiamiento propio va a ser muy difícil”, agregó para justificar el hecho de incluir a la agricultura entre los sectores previstos en la nueva ley con una política específica para alentar la inversión extranjera.La producción lechera cubana solo cubre alrededor de la mitad del consumo nacional.

La industria láctea recibe entre 300 y 310 millones de litros de leche de la ganadería del patio. Se suman más de 80 millones vendidos de manera directa a la población. Un funcionario del grupo empresarial de la Industria Alimentaria, Iván Carranza, reconoció que esos volúmenes están distantes de la demanda nacional. La producción lechera cubana solo cubre la mitad del consumo en el país. El resto es importado, informó Murillo ante la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Los planes de desarrollo plantean un incremento modesto: 450 millones de litros hacia el 2020.

El Estado, que subsidia el suministro de leche para los niños hasta siete años, se ve forzado a incrementar este año en 12 millones de dólares el presupuesto previsto inicialmente con ese objetivo, a fin de dejar intactos tales precios, en pesos cubanos.

Al resto de la población, entretanto, solo le queda como alternativa la red comercial con facturas más duras en pesos convertibles.

Aunque muy altos para el nivel adquisitivo medio del cubano, los precios en esas tiendas suelen mantener una estabilidad que no refleja la evolución cambiante de los precios de los alimentos básicos en el mercado mundial, particularmente alcistas en los últimos años. De vez en cuando, sin embargo, salta la liebre como acaba de ocurrir con la leche en polvo.

Algo similar sucedió en el año 2007 con ese mismo producto y otros alimentos, como el aceite vegetal. Por iguales razones también ha subido en ocasiones el precio de la gasolina y de otros combustibles.

Tras calificar de ineludible la medida, el diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista Cubano, prometió que, “como principio, continuará garantizando este alimento para una parte de la población, de forma subsidiada”. Pero las tensiones siguen aumentando sobre la caja del Estado, obligada a desembolsos cercanos ya a unos 2.000 millones de dólares para comprar alimentos, buena parte de los cuales puede producir en los propios campos del país. La leche es solo un ejemplo.

Científico cubano promueve en Beijing Zona de Desarrollo

Por Ilsa Rodriguez

Beijing, 24 abr (PL) El doctor Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular de Cuba, anunció hoy que trajo a China un paquete de propuestas para alentar la presencia en la Zona de Desarrollo de Mariel de compañías farmacéuticas y biotecnológicas chinas.

En declaraciones a Prensa Latina, Lage dijo que por primera vez trae esa oferta porque recién se aprobó por el Parlamento cubano la nueva Ley de Inversiones.

Estamos discutiendo con ellos un paquete de propuestas sobre la posibilidad de establecerse en Mariel, señaló y quien aclaró que se trata de empresas chinas con las que existe una buena relación de trabajo.

El científico ofreció una conferencia a empresarios de ese sector, académicos y funcionarios reunidos en la embajada de Cuba en esta capital, a quienes explicó los avances en un lustro de la empresa mixta Biotech Pharma, que tiene como producto líder el Nimotuzumab.

Este medicamento monoclonal, considerado el mejor de su clase y primero de su tipo desarrollado y producido en China, está registrado en este país para el tratamiento de cáncer nasofaríngeo. Unos 12 mil pacientes se han beneficiado en esta nación.

El Nimotuzumab, recordó Lage, está aprobado en 24 países para tratar tumores de cabeza, cuello y esófago y se realizan más ensayos clínicos para su aplicación en otros tipos de tumoraciones.

Explicó que Biotech Pharma amplió su capacidad productiva hasta los 200 kilogramos anuales, de los 20 kilogramos de hace cinco, al concluir un proceso de inversiones y una ampliación y ahora se trabaja en otro anticuerpo para enfermedades autoinmunes llamado Itolizumab.

Subrayó que ese producto ha tenido gran éxito en la India para el tratamiento de la psoriasis, una enfermedad que abunda en esa vecina nación asiática.

Otro novedoso producto es el 14F7 (aún sin nombrar), que fue incluido en un acuerdo suscrito el pasado año con China y que está destinado a combatir el cáncer de mama, agregó.

Al responder a una pregunta sobre los 20 años de existencia del Centro de Inmunología Molecular, su director expresó que fue inaugurado el 5 de diciembre de 1994 por el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, en medio de la peor crisis económica sufrida por Cuba, conocida como período especial.

Lage dijo que esto demuestra la importancia que Fidel Castro siempre concedió a la ciencia en el desarrollo económico y recordó que un año antes, en 1993, dijo que las ciencias y su producción ocuparían algún día el primer lugar en la economía nacional.

Al respecto comentó que ya ese vaticinio se puede ver porque las producciones de las industrias farmacéutica y de biotecnología se encuentran entre las primeras exportaciones de Cuba. Este es un buen momento para sentir satisfacción por lo que se ha avanzado en las estrategias que Fidel Castro planteó, pero no podemos dedicarle mucho tiempo porque tenemos que pensar en lo que nos queda por hacer, subrayó.

El científico viajó hoy a la provincia sureña de Guangdong, desde donde recibió propuestas de colaboración y el interés de varias empresas en los productos biotecnológicos cubanos.

miércoles, 23 de abril de 2014

Los 6 principios básicos de la Soberanía Alimentaria.

ore Sharing ServiceQué es la Soberanía Alimentaria?

La Soberanía Alimentaria es el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente apropiados producidos a través de métodos sostenibles y saludables. Es su derecho a definir sus propias políticas y sistemas alimentarios y agrícolas. Este concepto fue introducido con mayor relevancia en 1996 por La Vía Campesina en Roma, con motivo de la Cumbre Mundial de la Alimentación de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) La Soberanía Alimentaria da prioridad a las economías de mercadoslocales y nacionales, fortaleciendo el campesinado al igual que a los consumidores y las consumidoras, ya que la producción de alimentos, distribución y consumo están basados en la sostenibilidad ambiental, social y económica. Así mismo promueve el comercio transparente, que garantiza ingresos dignos para todos los pueblos, así como los derechos de las personas consumidoras para controlar su alimentación y nutrición.

Se asegura de que los derechos de uso y gestión de las tierras, territorios, aguas, semillas, ganado y la biodiversidad, estén en las manos de aquellos que producen los alimentos. La Soberanía Alimentaría da lugar a nuevas relaciones sociales libres de opresión y desigualdades entre hombres y mujeres, pueblos, grupos raciales, clases sociales y generaciones.

LOS SEIS PRINCIPIOS BÁSICOS SOBRE LOS QUE SE SUSTENTA LA SOBERANÍA

ALIMENTARIA:


1. Se enfoca en alimento para el Pueblo:

plantea el derecho a una alimentación suficiente, saludable, y culturalmente apropiada para todos los individuos, pueblos y comunidades, incluidos aquellos que tienen hambre, están bajo ocupación, están en zonas de conflicto y son marginados en medio de políticas de alimentación, agricultura, ganadería y pesquería; rechaza la propuesta de que el alimento es sólo otra pieza mercantilizable para el agro-negocio internacional.

2. Valora a quienes proveen alimento:

La Soberanía Alimentaria respeta los derechos de hombres y mujeres, campesinos/as y agricultores/as familiares, pastores/as, artesanos/as de la pesca tradicional, habitantes de los bosques, pueblos indígenas y trabajadores/as de la agricultura y la pesca, quienes cultivan, crían, cosechan y procesan los alimentos, así mismo, valora y apoya su labor; rechaza aquellas políticas, acciones y programas que los subvaloran, amenazan y eliminan sus formas de vida.

3. Localiza Sistemas de Alimentación:

La Soberanía Alimentaria propicia encuentros con los/as productores/as y consumidores/as de alimentos; pone a quienes proveen y consumen al centro de la toma de decisiones en temas relacionados con la alimentación; protege a los proveedores del desperdicio de alimentos y de ayuda alimentaria en mercados locales; protege a las personas consumidoras de la comida de baja calidad y nociva para la salud, de la ayuda alimentaria inapropiada y del alimento contaminado por organismos genéticamente modificados; resiste a las estructuras de gobierno, contratos y prácticas que dependen y promueven el comercio internacional insostenible e injusto, que otorga poder a corporaciones remotas y sin ninguna responsabilidad por sus acciones.

4. Empodera localmente:

La Soberanía Alimentaria, partiendo del principio anterior, otorga el control sobre territorio, tierra, pastizales, agua, semillas, ganado y poblaciones de peces a proveedores locales de alimento y respeta sus derechos. Ellos pueden usar y compartir estos recursos de formas social y ecológicamente sostenibles para la conservación de la diversidad; reconoce que los territorios locales a menudo traspasan fronteras geopolíticas y asegura el derecho de las comunidades locales para habitar y usar sus territorios; promueve la interacción positiva entre las personas proveedoras de alimentos en diferentes regiones, territorios, y desde diferentes sectores, lo cual ayuda a resolver conflictos internos o conflictos con autoridades locales y nacionales; rechaza la privatización de los recursos naturales a través de leyes, contratos comerciales y regímenes de derechos de propiedad intelectual.

5. Desarrolla Conocimiento y Destreza:

La Soberanía Alimentaria se basa en la destreza y el conocimiento local de los proveedores alimentarios y sus organizaciones locales que conservan, desarrollan y manejan sistemas localizados de producción y cosecha, desarrollando sistemas de investigación apropiados para respaldarlos y cuya sabiduría pueda ser transmitida a las generaciones futuras; rechaza así tecnologías que socavan, amenazan o los contaminan, como viene a ser la ingeniería genética.

6. Trabaja con la Naturaleza:

La Soberanía Alimentaria utiliza las contribuciones de la naturaleza de manera diversa con métodos de producción ycosecha agroecológica, los cuales maximizan las contribuciones de los ecosistemas y mejoran la capacidad de ajuste y la adaptación, especialmente ante el cambio climático; trata de curar el planeta con el propósito de que el planeta pueda curarnos; por último, rechaza métodos que dañan las funciones de los ecosistemas beneficiosos, aquellos que dependen de los monocultivos de energía intensiva y fábricas de ganado, prácticas de pesca destructiva y otros métodos de producción industrializada, los cuales dañan el medio ambiente y contribuyen al calentamiento global.

Ecoportal.net

Vía Campesina y Soberanía Alimentaria

http://www.viacampesina.org/es/

La FCC propondrá nuevas reglas de 'neutralidad en Internet' en EE.UU

Por GAUTHAM NAGESH 
 
WASHINGTON—La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por sus siglas en inglés) de Estados Unidos planea proponer el jueves nuevas reglas de Internet abierto que permitirían a las empresas de contenido pagar a los proveedores de servicio de Internet por acceso especial a los consumidores, según una persona al tanto.

Las reglas propuestas impedirían que los proveedores de servicio bloqueen o discriminen contra páginas de Internet, pero permitiría a los proveedores de banda ancha tratar de manera preferencial a cierto tráfico, siempre y cuando esta estructura esté disponible bajo condiciones "comercialmente razonables" a todas las empresas de contenido interesadas. La FCC decidirá caso por caso si las condiciones son comercialmente razonables.

Empresas como Skype y Netflix que ofrecen servicios de telefonía y video que dependen de conexiones de banda ancha podrían aprovechar estas estructuras al pagar a los proveedores para asegurar que su tráfico llegue a los consumidores sin interrupción. Estas empresas pagarían por el trato preferencial en la llamada "última milla" de las redes de banda ancha que se conecta directamente a los hogares de los consumidores. La propuesta no toca el tema de la interconexión de servidores ni de la interconexión entre proveedores de contenido y las redes de ancho de banda.

El presidente de la FCC, Tom Wheeler, indicó que planeaba emitir nuevas reglas para un Internet abierto en febrero después de que un tribunal federal anuló las antiguas reglas de la FCC. El fallo delineó una vía legal que la FCC podía usar para lograr los mismos objetivos, y Wheeler ha señalado que planea seguir ese marco.

El tribunal dijo en enero que la FCC tiene la autoridad para regular las prácticas de las empresas de banda ancha bajo una sección de la ley de telecomunicaciones de 1996 que le otorga una amplia potestad para alentar el servicio de acceso a Internet en EE.UU. El tribunal también puntualizó que la FCC podía imponer una regla de "no bloqueo" si encontraba una justificación legal distinta.

La propuesta de la FCC permitiría algunas formas de discriminación, pero impediría a las empresas obstaculizar o bloquear páginas de Internet específicas, lo cual probablemente no satisfará a todos los promotores de la "neutralidad de Internet", el concepto de que todo el tráfico de Internet debería tratarse igual. La comisión también decidió por ahora no reclasificar la banda ancha como un servicio público, lo que sometería a los proveedores de servicio de Internet a una regulación mucho mayor. Sin embargo, la comisión ha dejado abierta por ahora la opción de una reclasificación.

¿Es Cuba un país transnacional?

Por Denisse Delgado Vázquez

Las características que presenta la emigración externa cubana, sus dinámicas actuales y la diversidad de los procesos que con ellas se entrecruzan, unidas a los cambios que experimenta el país, conducen a pensar en la emigración como un fenómeno que trasciende cifras, estadísticas y gráficas. Son la subjetividad, el imaginario, la memoria, los lazos establecidos y buscados por quienes se encuentran dentro y fuera del archipiélago, más allá de las dificultades y esfuerzos para lograrlos, elementos intrínsecos de los procesos migratorios.

En estos, las redes sociales expresan múltiples relaciones interpersonales que circulan entre quienes se encuentran en territorios distintos. Estar lejos físicamente de donde se nace no significa un divorcio de las raíces. Las redes sociales vinculan a migrantes en el punto de destino con familiares, amigos y/o coterráneos en el lugar de origen.

En el contexto globalizado y globalizante en que vivimos, los recursos fluyen, la cultura viaja. Frases, hábitos, costumbres, gustos -y también disgustos-, circulan mediante símbolos, imágenes, discursos, influencias y ayudas varias, compromisos, productos, objetos, dinero… uniéndonos más allá de nuestro país de residencia.

En este sentido, los avances tecnológicos desdibujan las fronteras que delimitan a estados y territorios, pues a través de llamadas telefónicas, mensajería móvil, correos electrónicos, YouTube, Facebook, chats, foros y otros espacios online se rompen barreras que la distancia física había impuesto a la comunicación en los procesos migratorios.

De este modo, se conectan en el ámbito virtual, simultáneamente, las vidas cotidianas de personas que funcionan con husos horarios diferentes. Se comparten sentidos, y aunque las condiciones de acceso de Cuba a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) no son ampliamente extendidas, el ciberespacio coloca una plataforma donde intercambian “los de allá y los de acá”.

Además, para quienes viven fuera de la Isla, las redes sociales online ayudan a estar al tanto, facilitan el acercamiento a las raíces, permiten transmitir sentimientos -no pocas veces contradictorios-, y expresar todo aquello que se encuentra latente en el imaginario desde la diáspora. El ciberespacio crea un entorno y provee identidad. ¿Qué elementos de mi tierra extraño al encontrarme lejos de ella? ¿Qué situaciones, imágenes, personas, lugares y costumbres quisiera llevar conmigo, grabar/fotografiar, al visitar la Isla?

El imaginario y la memoria acompañan la vida de quienes cruzan las aguas territoriales de Cuba. Este se ha convertido en un nicho de atención. Coherentemente, en la facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad de La Habana se desarrolla una tesis de licenciatura donde se analiza el discurso de videos no profesionales colgados en YouTube sobre familias cubanas transnacionales.

Precisamente, el transnacionalismo agrega la idea de la participación diversa a través de iniciativas sociales y/o culturales, económicas, políticas, hacia la sociedad de origen y la de recepción.

Se podría mencionar, por ejemplo, el desarrollo de prácticas religiosas en la Isla donde participan cubanos que viven fuera de ella y extranjeros que la visitan concretamente para participar de estas actividades, o referir el desarrollo de dichas prácticas fuera de Cuba, con la presencia de cubanos que se desplazan hacia otras latitudes con el fin de promover su cultura.

También podría hablarse de los apoyos económicos ofrecidos por residentes en el exterior y extranjeros para el desarrollo de estas prácticas en la Isla, que en ocasiones se encuentran vinculadas con el complejo fenómeno de la mercantilización de algunas religiones.

Por otro lado, es reconocido el papel de las redes transnacionales en la reducción de riesgos asociados a la migración en el país de destino, en tanto los migrantes son ayudados por sus familiares o amigos que migraron y se asentaron con anterioridad.

La inserción laboral es más probable en territorios donde existen flujos migratorios acumulativos del pasado. Los coterráneos emigrados ayudan a su familia o amigo recién llegado a lograr relaciones directas con empleadores o dueños de negocios, recomiendan sus capacidades y cualidades. De este modo, los vínculos transnacionales constituyen redes de apoyo que reducen los costos asociados a la migración y a la inserción en el mercado laboral extranjero.

A tono con el tema laboral, a partir de las modificaciones realizadas en la Ley Migratoria de Cuba en enero de 2013, se puede percibir que más cubanos emigran con el fin de realizar trabajos temporales en el exterior, regresar a la Isla con ingresos e invertirlos en el desarrollo de negocios privados, o simplemente consumirlos, lo que se convierte en un ciclo repetitivo.

El fenómeno de la circularidad aumenta, también condicionado por el otorgamiento de doble ciudadanía -según las regulaciones migratorias de las naciones-, por lo que algunos cubanos comparten su tiempo de estancia entre dos o más países en el año.

Mediante el transnacionalismo se crean campos sociales que incluyen iniciativas económicas para potenciar las oportunidades en las áreas de origen y de recepción. Es el caso de familias cubanas con negocios privados que reciben remesas económicas de familiares y amigos residentes en el exterior para el desarrollo de sus empresas, o de inversiones cuyos beneficios y ganancias son enviados al exterior, así como informes que dan cuenta del desarrollo de la actividad.

Según el sociólogo Alejandro Portes, los migrantes mejor establecidos, que conservan su idioma, cultura y cuentan con mayor seguridad económica, tienen mayor probabilidad de participar en iniciativas a través de las fronteras, por lo que no existe una contradicción entre la integración y el transnacionalismo. Las familias funcionan como importantes redes de apoyo.

Consuelo Martín señala en su tesis en opción al grado de Doctora en Ciencias Psicológicas (Cuba. Vida cotidiana, familia y emigración) que las familias transnacionales trabajan sus lazos y los forjan de manera permanente a través de múltiples vías con el fin de reducir los efectos que la distancia impone.

Los procesos migratorios entrañan una relación en que se gana y se pierde al mismo tiempo. A la vez que provocan rupturas, establecen vínculos. El acto migratorio plantea beneficios para el migrante y para su familia, referidos a una mejoría en el nivel de vida y a la posibilidad de reunión con familiares o amigos y conocidos que se encontraban lejos; pero dibuja costos personales de variada naturaleza, que incluyen la separación de otros familiares y seres queridos. De igual modo, en la familia se produce un vacío en los roles y funciones que desempeñaba en la cotidianidad quien ha emigrado. Son modificados y se produce su reestructuración en el hogar.

Cuba es un país que no escapa al fenómeno de la globalización. Quienes se encuentran de un lado y otro del mar buscan la forma de estar en contacto. Se juntan ideas e iniciativas culturales, religiosas, prácticas económicas, lo cual es cada vez más visible.

Las dinámicas actuales requieren que la emigración sea pensada con naturalidad. Pensar, por ejemplo, en los espacios que otorgan los estados de los países implicados -o que deberían otorgar- a las familias cubanas protagonistas de los procesos migratorios, para una participación más amplia. Replantearse -una y otra vez- los derechos, roles y funciones de quienes emigran, y la posibilidad de participación directa en proyectos de desarrollo del país en el cual nacieron. Y de cara al diálogo, comprender las subjetividades diversas de quienes -y tomo prestada la metáfora de Amado del Pino- viven con dos relojes. Los tiempos actuales reclaman plantearnos a Cuba como un país transnacional.
 
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"Jornada contra la Impunidad" recuerda asesinato político de Muñiz Varela



A 35 años del asesinato político del cubano Carlos Muñiz Varela, aún sin esclarecer, se llevará a cabo una Jornada Contra la Impunidad desde el viernes 25 al lunes 28 de abril.
Carlos Muñiz Varela sostiene a su hijo (Suministrada)


La Jornada comienza el viernes con un evento artístico que fusionará poesía, música y arte en vivo desde las 7:00 p. m. en la Plaza San José del Viejo San Juan.

“Arte contra la impunidad” contará con la participación de varios artistas quienes bajo la dirección de Richar Santiago pintarán sobre los rostros de Carlos y Santiado ‘Chagui’ Mari Pesquera una pieza de 12 pies de alto por 16 pies de ancho.

La obra de grandes proporciones será trabajada por artistas como: Abey Charrón, Awilda Sterling, Augusto Marín Rodas, Anexx Burgos, Ángel Flores Mangual, Ar Jei Em Si, Camilo Carrión, Carlos Santiago Rodríguez, Carlos Javier Gemelo Ramos, Calandrino Silvestre, Elizam Escobar, Gustavo Castrodad, Héctor Rafael, Iván Girona, Julio Suárez, Manuel García Fonteboa, Maité González, Néstor Otero, Nathan Budoff, Osvaldo Budet Meléndez, Rafael Trelles, Rafael A. Rivera Rosa, Roberto Biaggi, Rosa Gitana, Rogelio Báez Vega, Angélica Rivera Reyes, Edgardo Larregui y Nelson Sambolín.

En la parte musical estarán Américo Boschetti, Agustín Muñoz, Luis Rodríguez, Los Enemigos del Ritmo, Silverio Pérez, Tepeu, y Tito Román como DJ. Entre los poetas y declamadores estarán Eric Landrón, Pedro Zervigón y Ricardo Cobián.

El sábado 26 de abril desde las 7:00 p. m. se proyectará en la librería La Tertulia de Río Piedras, el documental “Recuerdo a Carlos”, del director Juan Carlos García, seguido de un conversatorio sobre el tema de la impunidad.

El conversatorio será moderado por la licenciada Érika Fontánez, y contará con la socióloga y hermana de Carlos, Miriam Muñiz Varela, el amigo y socio fundador de Viajes Varadero, Raúl Alzaga Manresa, y su hijo Carlos Muñiz Pérez, quien tenía cinco años cuando asesinaron a su padre.

El domingo 27 de abril desde las 3:30 de la tarde, miembros del Comité de Amigos y Familiares de Carlos Muñiz Varela se darán cita frente al edificio federal del Viejo San Juan para ofrecer información sobre el caso.

Muñiz Varela fue asesinado el 28 de abril de 1979. Desde entonces, familiares y amigos continúan reclamando sin descanso justicia y sanciones para los responsables. Aunque existe suficiente evidencia para condenar a los asesinos las agencias de seguridad estatales y federales no han acusado a los autores.

La Jornada Contra la Impunidad cierra el lunes 28 de abril, a las 12:00 del mediodía, en el Cementerio Municipal de San Juan con una ofrenda floral y un mensaje del licenciado Alejandro Torres Rivera.

El cementerio ubica en la avenida de Diego, frente a la Cooperativa Jardines de San Francisco en Río Piedras. Para mayor información, favor llamar a Neeltje van Marissing Méndez al 787-363-8711.

EUSEBIO LEAL en el VIII Congreso de la UNEAC


NO SE PRESENTA LA REVOLUCIÓN ANTE LA POSTERIDAD CON LAS MANOS VACÍAS. EUSEBIO LEAL

Intervención del Historiador de La Habana, Eusebio Leal, en el VIII Congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)

Quisiera felicitar mucho, ante todo, a todo el Consejo y particularmente a nuestro querido y admirado Miguel (Barnet). Siempre he creído que es una de las más brillantes figuras de nuestra intelectualidad de todos los tiempos, y con una de las más sólidas formaciones intelectuales: antropólogo, poeta, escritor brillante, novelista premiado, orador.

Eso se acerca mucho a ese ideal que magistralmente explicaba la doctora Graziella Pogolotti cuando señalaba el papel de los intelectuales cubanos en el siglo XIX y lo que hicieron y cómo contribuyeron a ir formando, en circunstancias tan difíciles y tan arduas, un ideal de nación; y cómo surgieron allí conflictos y contradicciones, aun entre ellos mismos.

Es inolvidable el sentimiento de pesar y tristeza de (José María) Heredia, que muere lejos de Cuba, y que fue incomprendido por los propios compañeros de generación cuando, por razones estrictamente personales, decidió volver a Cuba en una circunstancia difícil.

Otros cuestionaban a la Avellaneda porque había salido de Cuba y no había regresado;solo para recibir el imponente tributo de la intelectualidad cubana. Estamos celebrando su bicentenario.

Y, desde luego, aquí se ha evocado una serie de nombres que serían infinitos. Cuando uno de los más conspicuos partícipes del evento, nuestro amigo Esteban (Morales) hablaba de la necesidad del monumento a (José Antonio) Aponte, recordaba las palabras de José Martí a José Joaquín Palma, el poeta emigrado que viviendo en Guatemala y compositor críptico del Himno Nacional de aquella patria, fue el primer biógrafo de Céspedes: “Nosotros tenemos héroes que eternizar, heroínas que enaltecer, admirables pujanzas que encomiar. Nosotros tenemos agraviada a la legión gloriosa de nuestros mártires a los cuales debemos nuestros cánticos y nuestro signo, o nuestros trinos y nuestro signo”; quiere decir que serían muchos los monumentos a erigir e incontables las memorias. El subdesarrollo genera como mal terrible el olvido.

Es como si fuese necesario comenzar todos los días. Por eso la doctora Pogolotti, en admirable lección, explicaba la necesidad de la memoria.

Aquí en la sala ha estado sentado el primer Ministro de Educación de la Revolución Cubana, el Doctor Armando Hart. Lo fue porque, hijo de una estirpe de pensadores, de abogados, de hombres que creyeron en el derecho, puso su espalda al látigo, la frente alta al juicio, porque fue consecuente con la enseñanza de su padre, el primer magistrado, y primer cubano en llevar la Orden Nacional José Martí, porque puso por medio la sangre de su hermano y porque además durante muchos años, durante el tiempo vital de su acción como Ministro de Educación, tuvimos el privilegio –sobre todo los mayores– de participar en aquel magno acontecimiento que fue la alfabetización.

Los que fuimos alfabetizadores, los que asistimos a la concentración a la Plaza, con los lápices; los que fueron al campo o estábamos en la periferia agónica e infernal de las ciudades, enseñando a leer y escribir, sabemos cómo es esta historia.

No se presenta la Revolución ante la posteridad con las manos vacías, no.

Con razón se ha dicho que el magisterio cubano y los maestros cubanos fueron los depositarios del fuego; fueron los que guardaron la estrella radiante.

Eduardo Torres Cuevas, otro brillante intelectual, presidente de nuestra Academia, decía en una oportunidad que el sentimiento precede al conocimiento. Lo primero es el sentimiento. Nosotros no sabemos que nuestra madre es tal hasta mucho tiempo después. Lo primero fue el silencio sepulcral del claustro materno, luego el alumbramiento, luego alguien cuyo palpitante corazón no recordamos, pero que nos nutrió, nos dio vida. Finalmente, identificamos ese ser con la palabra madre.

El General Presidente requería y hablaba de la urgencia de la teoría revolucionaria, un pensamiento leninista, no hay Revolución sin teoría revolucionaria. ¡Pero qué suerte ha tenido este país, que ha tenido una pléyade tan destacada y gloriosa de intelectuales, pensadores, como también de científicos! “¡Cómo es posible!”, preguntaba yo a una persona el otro día. Cada vez me admiro más de Joaquín Albarrán, qué figura, qué extraño misterio el de ese pueblo, Sagua la Grande, que dio figuras tan extraordinarias. ¡Qué privilegio el de San Juan y Martínez, que dio a esas dos inteligencias extraordinarias, a esas dos almas puras y grandes y comprometidas cuyos padres conocí!

Entonces nosotros no podemos sentir el desaliento aterrador de que hablaba José Joaquín Palma. Nosotros tenemos que sentir que no es grave ni complejo que en una reunión como esta, más breve o más larga, se discuta o se batalle.

Hace 48 horas cuando esto comenzaba, daba la casualidad de que se conmemoraba aniversario de la gloriosa Asamblea Constituyente de Guáimaro, utopía cubana democrática. Pero no podemos ignorar que, aun allí, surgieron problemas y confrontaciones y visiones diferentes del mundo.

Fue Fidel el único que fue capaz de unir este país, después de haber enfrentado desde el nacimiento de la idea infinitas discordias. Para llegar a la concordia, hemos recorrido un largo camino de sangre, de sacrificio.

El Periodo Especial fue un momento duro de Cuba. Salvar a una partida habría sido fácil; pero no lo fue salvar a una nación, hacer pasar a un pueblo por un camino tan angustioso como el paso de Termópilas, pasando trabajos infinitos, y lograr la victoria de podernos hoy reunir aquí de nuevo, con ciertas confortables condiciones que me parecen maravillosas. Ah, pero nos vimos en condiciones tan duras como aquellas que describió Ramón Roa en su criticado y duro libro: A pie y descalzo.

Yo me permito recordar el apasionante prólogo de José Martí a ese libro lindo: Los poetas de la guerra. Todos suscribieron sus versos con su sangre. Y recuerdo la incomprensión de un gran libertador, que no era hombre de cultura, más bien hombre de valor acerado y probado, que, viendo llegar al presidente Bartolomé Masó rodeado de la flor y nata de la intelectualidad, recibió del Presidente la siguiente interpelación: “¿Y a usted qué le pasa, General?”, porque vio que se puso rojo, y este le dijo: “Es que lo veo a usted rodeado de esos bandidos”. Y le dijo: “¿Cómo va a decir usted bandidos, si esto es lo mejor, este es el pensamiento?”. “Yo no sé. A mí me han dicho que son unos poetas”.

Y es que pensaba el adusto libertador que los poetas estaban solo al pie de la lira y el árbol, de la noche, de la estrella, de la rosa y no sabía que casi todos o todos los que ahí estaban fueron mártires y héroes de la revolución cubana.

Entonces, no se presenta la Revolución con las manos vacías. Aquí han pasado cosas terribles. Esta nación tuvo que enfrentar y enfrenta –y recientemente se ha denunciado una nueva y más sutil forma– ataque y agresión. Este país ha tenido que caminar recorriendo también sus propios extravíos, como toda Revolución verdadera.

Recuerdo que cuando el Presidente francés me cursó una invitación sorprendente para asistir a la conmemoración gloriosa de la Revolución Francesa y de la Batalla de Valmy, iba entrando el cuerpo diplomático, los eclesiásticos vistiendo su ropa, los embajadores, príncipes de la dinastía antigua que se encontraban allí, la princesa, Napoleón, etc. Y entonces dije yo a mis adentros: “Si alguna de las grandes figuras de la revolución, de los protagonistas de esta conmemoración, apareciera aquí de pronto, todo el mundo saldría corriendo, incluyéndome a mí”. Claro, se sentiría quizás aquella voz terrible que dijo al amigo: “Me precedes en la muerte”, que fueron las palabras terribles dichas por un amigo al otro.

Pero también recuerdo las de Robespierre cuando, en la enfermería con la mandíbula rota por el disparo, teniendo a Saint-Just por compañero, a aquel le dijo señalando losDerechos del Hombre que estaban sobre la pared de la conserjería: “Al menos pudimos hacer algo”.

Nosotros hemos hecho un poco más de algo. No hay un solo rincón de la Tierra donde no se sienta una que otra vez el nombre sonoro y breve de esta isla: Cuba.

Somos una isla y somos como aparecemos aquí en la sala: como decía yo hace un rato a mi amigo el Chino (Eduardo) Heras, qué mezcla somos, qué creación, qué fascinante creación se ha hecho sobre nosotros. “Se han vertido en ti cien pueblos”, como decía el poeta. África infinita, España infinita, la huella indígena en nuestra sangre, los que vinieron del país del loto, como dijo Dulce María Loynaz, y todos esos esclavos. Y crearon un pueblo que, como decía en un verso bello Martí, cantado como nadie por Miriam Ramos: “qué dulcísimo, qué dulcísimo nombre: cubano”.

Entonces, en nombre de eso, diría, debemos salir porque ya se aproxima la hora, sabiendo que hemos logrado un éxito en el Congreso, que se ha escuchado la opinión, que se ha discutido, que ha habido momentos –como es lógico– de tensiones, que ocurren en el seno de la mejor familia, que han elegido a un granado Consejo donde están presentes mujeres y hombres de mucho mérito.

Tenemos un presidente de lujo…

Aquí a veces los compañeros no se han dado cuenta, también la educación y las formas obligan a saber cómo hay que comportarse en cada tiempo y lugar. Está sentado aquí el Primer Vicepresidente –y que conste que yo no soy de Las Villas–. Pero digo esto en gracia a la importancia, como él dijo esta mañana, de la presencia de los ministros del gobierno.

Ah, tú has dicho algo muy grande hace un momento. Has recordado a Fidel. Cuando hace seis años nos reunimos, recuerdo que dije: “Fidel no está porque no puede, no porque no quiere. Pero no ha estado ausente en ningún momento de nuestro espíritu ni de nuestro pensamiento”. Fidel es un hombre, un ser humano, una figura de la historia que ha recibido una luz profunda y sobre las sombras que proyecta tan grande figura tendrá mucho tiempo la Historia que hablar. Pero sin él no habría sido posible esta reunión, ni estas altas consideraciones, ni este sentido que tuvo siempre de cuidar el pensamiento, porque él mismo es un intelectual.

Y cuando tan alto magistrado está ausente y va a cumplir felizmente 87 años, lo vimos recientemente los que tuvimos el privilegio de estar en el acto inaugural de la exposición de Kacho, y entró la estatua que otra vez vive, con sus ojos brillantes, tomó la mano de algunos de nosotros y dijo estas palabras: “Estamos aquí porque hemos resistido”.

Cuando falten unas pocas decenas de minutos entrará por la puerta el que tiene que conducir a este país al umbral de la salida, porque quiero que se sepa que vamos a salir y que estamos saliendo, que el momento es solemne y decisivo, porque muchas cosas se saben y otras no; pero hay que timonear contra olas grandes, hay que pagar deudas, hay que trabajar mucho. El país tiene que producir para que se levante y viva; porque tan importante como pensar, es el pan. Hay que tener un pan para pensar. Hay que meditar si se tiene primero un pan o se hace filosofía. Es necesario tener un pan, y no hay escapatoria. Las mejores amistades, cuando se les debe un solo celemín, tuercen la sonrisa y reclaman el celemín.

Los cubanos no podemos vivir dependientes permanentemente de lo que otros nos dieron o de lo que en momentos determinados obtuvimos. Los cubanos tenemos que salir hacia delante unidos por nuestro propio esfuerzo, con nuestra propia fuerza. Dentro de un rato entrará el que lleva el depósito del fuego que le entregó aquel que, en el momento grave de peligro, dijo: “Lo que Raúl disponga”, y el que lleva lo más importante que ha impedido que nadie ponga un pie en este pueblo: la espada.


Muchas gracias.

Cercanía y lejanías con García Márquez

Por Lernardo Padura
Un hombre que vivió para crear belleza.

Treinta y siete años después todavía soy capaz de evocar aquella rutilante tarde dominical en que, con la persistencia de un corredor de fondo, devoré las 150 páginas finales de Cien años de soledad para llegar a entender por qué en el mundo existen estirpes condenadas a tal destino. Mi primer encuentro con la literatura de Gabriel García Márquez fue arrollador y definitivo, como la llegada del apocalipsis que borra a Macondo de la faz de la tierra, y me impulsó en la lectura deslumbrada de toda su obra hasta entonces existente y hallable en Cuba. Con su literatura García Márquez hizo una muesca indeleble en mis gustos estéticos y, como sabría varios años después, en mi propia búsqueda de un estilo literario y periodístico en el cual el rey de la lengua es el adjetivo, esa capacidad de calificación que nadie como él dominó en el arte mayor que es la escritura en castellano.

De la muerte de Gabo, recién acaecida, no voy a hablar. No del vacío que deja. Más bien del espacio que llenó para siempre y de la relación que, sin él saberlo, en la lejanía, tuve con su obra y con su persona –similar a la que tuvimos la mayoría de sus lectores.

Porque solo en una ocasión hablé con él y apenas fueron unas palabras. El encuentro ocurrió en el año 1982 o principios de 1983, durante una de sus muchas visitas a Cuba. Por ese entonces Gabo compartía una animada amistad con el poeta Eliseo Diego –uno de los pocos escritores cubanos que pasó del saludo afectuoso a la relación personal con el Premio Nobel colombiano-. De esa relación se benefició Eliseo Alberto, Lichi, el hijo de Eliseo, que fue el propiciador de ese único encuentro con García Márquez. Por algún motivo que no recuerdo, Gabo le había pedido a Lichi que quería conocer a algunas jóvenes “promesas” de la narrativa cubana, y Lichi preparó una conversación en la que participaríamos Senel Paz, Luis Manuel García, el propio Lichi y yo. El lugar fijado fue el hotel Riviera, donde se alojaba el maestro, y el encuentro ocurriría durante un almuerzo. Para desesperación de nuestros jóvenes estómagos de entonces, Gabo llegó dos casi dos horas de retraso a la cita, dijo estar apurado, y le pidió al camarero “una sopita”, con lo que nos cortó la posibilidad de lanzarnos sobre el menú. Media hora después, terminada su sopa, también había concluido el encuentro de García Márquez con las jóvenes “promesas” de la literatura cubana… por cuya literatura no preguntó una sola vez.

Quizás sin que Gabo nunca lo supiera, por esos mismos tiempos una crónica periodística suya había sido causa de un debate que terminó con la censura del texto escrito por el Premio Nobel. La crónica en cuestión fue la que el colombiano redactó a raíz del asesinato de John Lennon, y que había publicado en México, creo que en la revista Proceso, con la cual colaboraba por ese entonces. Sé que en alguno de mis archivos está guardada esa crónica, en la que Gabo rendía homenaje al sentido ético y civil de Lennon y a su grandeza artística y capacidad para crear belleza… Y el problema surgió cuando a los que por entonces trabajábamos como redactores de El Caimán Barbudo se nos ocurrió que reproducir aquel texto sería, por supuesto, el mejor modo de rendir homenaje al ex Beatle asesinado por un fanático enloquecido. Pero una cosa pensábamos las jóvenes “promesas” del periodismo cubano y otra quienes nos dirigían, que no sé por qué motivo (es intrincado a veces entender los motivos de los censores), consideraron inapropiada la crónica y, de paso, una muestra de nuestros problemas ideológicos el hecho de proponer su publicación en el mensuario cultural.

Unos pocos años después, ya expulsado de El Caimán por mis patentes problemas ideológicos, tuve la fortuna de compartir varias veces una página dominical de Juventud Rebelde con García Márquez. Fue la época dorada del diario, cuando se preparaban esmeradas ediciones dominicales y uno de los platos fuertes era la reproducción de una crónica de Gabo en la página 3 del periódico, acompañada por la de un autor cubano, que me tocó ser a mí en varias ocasiones. Aquella competencia terrible, fue sin embargo un acicate, creo que el más apropiado para que me esforzara por esos años en escribir un periodismo diferente, en el que la literatura, el uso de técnicas narrativas y el cuidado del lenguaje tuvieran el mismo protagonismo que la historia escogida como tema periodístico.

Creo que por fortuna mi relación literaria con Gabo terminó con esas influencias controlables y benéficas. A muchos otros escritores la literatura de García Márquez los marcó de un modo tal que con mucha dificultad o nunca, supieron o pudieron superar el estadio avasallante de la imitación, al que con tanta facilidad arrastraban el estilo, la estética y los delirantes universos garciamarquianos. Pienso, en cambio, que mucho me habría gustado establecer una relación de cercanía personal con él, de quien tantas agudezas y chistes se contaban, nacidos del carácter caribeño que siempre lo acompañó. Pero, quizás por preservar su privacidad o tal vez por otros motivos, García Márquez no fue especialmente abierto a establecer nexos personales con los escritores cubanos, a pesar de sus frecuentes estancias en Cuba. Su círculo de amistades fue cerrado y selecto.

La última vez que lo vi en público sentí también de modo avasallante la certeza de las crueldades de la vida. Fue hace quizás dos o tres años, durante un concierto de Ernán López-Nussa en La Habana, al que el novelista asistió con su esposa Mercedes y la escritora Wendy Guerra, que insistió en que me acercara y lo saludara. Vi entonces ante mí a un anciano con una sonrisa vacía y una mirada sin brillo, que mantenía un aletargado contacto con la realidad, como casi todos los Aurelianos de su gran novela. Tuve la certeza de que García Márquez ya no solo era el creador de Macondo, sino un habitante vivo del pueblo perdido, sin memoria ni posibilidades de retorno a la realidad de este mundo, del que el escritor ahora se ha ido, provocando una conmoción similar a la que él alabó en John Lennon: porque García Márquez vivió para crear belleza, y eso es lo importante, lo trascendente, lo respetable, más allá de cercanías o lejanías personales, de encuentros cercanos o distancias invencibles.
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