"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

miércoles, 1 de abril de 2015

Las relaciones económicas entre cuba y EEUU en un nuevo escenario (III)

Por Jose Luis Rodriguez

Uno de los temas que más atención ha recibido después del 17 de diciembre de 2014 es el referido a los viajes a Cuba por parte de residentes en EE.UU. Incluso ya existe una iniciativa en el Senado (la S-299) que defiende la libertad de viajar a nuestro país.

Un primer elemento que se incluye en el debate actual es el referido a cuál sería el número de visitantes que vendrían a Cuba, una vez que se produzca en Estados Unidos la autorización de viajes con motivos turísticos. Algunos estimados calculan un incremento de entre dos y cuatro millones de personas al año, aunque el especialista Ricardo Machado mencionó en una entrevista reciente una cifra entre 800 mil y 1,5 millones de turistas norteamericanos en un primer momento, con una estabilización posterior en 500 mil visitantes anuales, lo que parece más razonable. 

Estas cifras resultan significativas si se tiene en cuenta que el pasado año arribaron al país 91 400 ciudadanos estadounidenses, a lo que habría que añadir 386 367 cubano-americanos, cifra que podrá seguir creciendo en los próximos años también.

Considerando la proyección más baja -aunque un cálculo preciso requeriría de otras informaciones-, si se parte de un gasto por turista/día similar al actual, se obtendría un ingreso bruto adicional estimado de entre 750 y 1 400 millones de dólares anuales.

Al evaluar este incremento habría que tener en cuenta también la capacidad de alojamiento disponible. En tal sentido, la información disponible muestra que el país contaba en 2014 con 60 440 habitaciones para el turismo internacional y se estima que en 2016 alcanzarán 74 130. 

No obstante, un problema a considerar es que -según estiman los especialistas- los norteamericanos que visiten Cuba probablemente se caractericen por preferir el llamado turismo de ciudad, y hoy las ciudades representan solo el 22,8% de las capacidades hoteleras, mientras que el71,7% está en sitios de sol y playa. 

Otras modalidades que pudieran resultar igualmente atractivas serían el turismo de salud, pero dispone únicamente del 1,6% de las habitaciones hoteleras, y el turismo de naturaleza, con el 2,2%.

Debe tomarse en cuenta que se trata de un turismo que aprecia una mayor calidad en los servicios, y que en él tendrá un peso importante el turismo de la tercera edad y de larga estancia junto al turismo de salud. De este modo, Cuba tendría que incrementar a corto plazo sus capacidades en los destinos más buscados por los nuevos visitantes, lo cual implicaría modificar también la cartera de oportunidad de negocios de la inversión extranjera, que continúa centrada en áreas de sol y playa.

Un factor que pudiera brindar cierto nivel de flexibilidad para el manejo de las nuevas inversiones es la capacidad de renta del sector privado -que ya alcanza más de 18 800 habitaciones-, pero el mismo también tendría que adecuarse a las características de una demanda con un nivel de exigencia mucho más alto.

Otro elemento a tomar en cuenta en el nivel de calidad del turismo que se oferte es la preparación del personal, que deberá operar con un mayor nivel de personalización y flexibilidad en los servicios, lo cual requerirá capacitación para conocer los polos caribeños más frecuentados por los norteamericanos, así como un estudio más profundo del mercado y sus tendencias en los próximos años, incluyendo la competencia de polos como Jamaica, Cancún, República Dominicana y el propio estado de la Florida.

Finalmente, habrá que considerar las condiciones para ampliar el turismo de cruceros, que en estos momentos cuenta con un lobby que presiona a diferentes instancias del gobierno norteamericano para contar con la posibilidad de incluir visitas a Cuba en sus itinerarios, lo cual ofrece beneficios inmediatos sin costos apreciables.

En lo inmediato -tal y como ya se ha planteado- cabe esperar un crecimiento en el número de visitantes de acuerdo con las categorías ya autorizadas por el gobierno norteamericano para viajar a Cuba, lo cual demanda ajustes inmediatos en la política del sector.

Todo lo que se haga en función de incrementar la capacidad de absorción del turismo norteamericano también beneficiará la captación de turistas de otros mercados. Para ello se cuenta con un período de tiempo limitado que debemos aprovechar eficientemente. 

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El extraño caso del vuelo 9525 de Germanwings: más incongruencias



Más incongruencias

En un principio, parece curiosa la afirmación efectuada en la cadena radiofónica SER el pasado 24 de Marzo, en la que un técnico de aviación se extrañaba de la cantidad de accidentes que últimamente se producen en vuelo, cuando, por lo general, la mayoría de esos eventos desastrosos se producen al despegar o aterrizar el aparato. Cuando los aviones están en vuelo, es difícil que tengan problemas.

Otro dato incongruente es la afirmación del periódico alemán Focus, afirmando que a 32 millas del aeropuerto de Toulon, el avión había empezado a perder altura y no decidieron aterrizar en él, dejándolo pasar de largo para finalmente estrellarse en los Alpes, después de volar 106 millas en las que paulatinamente perdía altura.

Lo que sí parece confirmado es que fue un controlador aéreo el que decide poner el aparato en alerta, e incluso se envía un avión militar para averiguar qué está pasando mientras los pilotos del avión siniestrado mantienen un extraño silencio. Este avión militar fue visto por testigos y los reseñó en su primera crónica el Daily Mail, para posteriormente suprimirlo de la noticia, como ya expuso elespiadigital.com.

Los restos del avión encontrados en la cordillera alpina cerca de Barcelonnette muestran el avión literalmente hecho añicos, como si se hubiese pulverizado, siendo la mayoría de las piezas e pequeño tamaño y las más grandes no superaban el tamaño de un coche según informó la CNN. 

Asimismo, la extensión por la que los restos del avión están extendidos y la gran fragmentación del aparato, hacen pensar que el avión pudiera haber explotado poco antes de impactar. Anteriores accidentes similares, como el acaecido en 1995 por el vuelo 965 de American Airlines cuando impactó contra una montaña en Colombia, no produjeron ni la milésima parte de fragmentación.

El vuelo 965 de American Airlines era un vuelo regular desde el Aeropuerto Internacional de Miami al Aeropuerto Internacional Alfonso Bonilla Aragón de Palmira, Colombia, que durante su aproximación para aterrizar chocó contra una montaña en Buga, Colombia el 20 de diciembre de 1995, matando a 160 ocupantes de la aeronave, salvándose solo 4 de ellos. Ha sido el peor accidente aéreo registrado en Colombia. El accidente fue el primero de un Boeing 757-223 estadounidense y fue, en su tiempo, el mayor accidente aéreo implicando una aeronave estadounidense desde el derribo del Vuelo 103 de Pan Am ocurrido siete años antes. Cuatro pasajeros y un perro sobrevivieron al accidente. Como se puede observar en las imágenes, el escenario nada tiene que ver con lo que hemos visto en los Alpes, pese a ser un accidente de similar factura.





En el caso del vuelo 9525, los restos del aparato están extendidos por una gran superficie, como si hubiese explotado. Algunas voces afirman que el avión explotó por despresurización, pero resulta curioso observar como aparatos que llegaron a despresurizarse bruscamente, llegando a perder una puerta en pleno vuelo, consiguieron aterrizar, e incluso aviones de paracaidismo militar, cuando se despresurizan en su zona de descarga previamente abierta en pleno vuelo para que los paracaidistas salten, no sufren daños estructurales. Como ejemplo claro tenemos el vuelo 811 de United Airlines, que se descomprimió parcialmente por un error del cierre de la puerta de carga y el avión no explotó, pudiendo llegar a aterrizar.

Es más, el video publicado cuando llegaron las primeras ayudas al lugar del siniestro, no muestran fumarolas o restos humeantes, como si no se hubiese incendiado en la montaña y hubiese explotado en el aire…

Un supuesto audio recuperado de Vuelo Germanwings 9525 muestra claramente lo contrario de lo que los medios de propaganda occidentales han estado informando de que los “gritos de los pasajeros” se escuchan primero, luego se van en silencio y el ruido que sigue es de “metal crujiendo”, las alarmas de la cabina, y la charla de radio indescifrable antes todo va en silencio … Da la sensación de que el avión sufrió una falla catastrófica matando a todos los pasajeros y tripulantes en primer lugar, después de que el avión explosionara en el aire.

Un comentario de uno de nuestros lectores señala: “Me ha llamado mucho la atención, el dato contenido en la “regrabadora ” de voz, en la cual se puede escuchar la respiración del copiloto. Como ustedes saben, ese dato es vital para demostrar la “teoría del suicidio” pues, de ser cierto, demostraría que el piloto no estaba incapacitado, pero en esta prueba en concreto hay algo que no encaja con las leyes de la física (sonido) y es el dato, de que el sonido de la respiración humana es de 10 Db y el sonido ambiente del cockpit (cabina de los pilotos) es mucho mayor y, de ser cierto que se oye la respiración en la grabación, este hecho vulneraría las leyes de la física y eso solo se puede conseguir en un estudio de grabación, atenuando el sonido ambiental y potenciando el sonido de la respiración. Para que podáis contrastar las evidencias expuestas, pongo un enlace de un cockpit de A-320 en pleno vuelo”.

Habrá que esperar a que se haga pública la investigación de las cajas negras del aparato siniestrado para saber si algunas de las incoherencias se despejan. En cualquier caso, la propia compañía Lufthansa también debería dar a conocer los datos que disponga de su Centro de Control de Mantenimiento, desde donde se monitorizan constantemente todas las aeronaves de la compañía, tanto en tierra como en vuelo.

El Centro de Control de Mantenimiento de Lufthansa supervisa el estado técnico de la aeronave con servicio en todo el mundo, tanto en tierra como en el aire, y controla los procedimientos necesarios. Los estados estructurales de la aeronave y las fechas de vencimiento de las modificaciones y tareas necesarias previstas son constantemente seguidos y controlados. Todo lo que es parte de la gestión de flotas se controla allí las 24 h del día y en todo el mundo.

Por su parte, en el Centro de Control de Tráfico de Lufthansa en Frankfurt, el personal compila todos los datos necesarios en la flota de Lufthansa que opera en todo el mundo utilizando lo que se conoce como el sistema ACARS (Aircraft Communications Addressing and Reporting System), una red de datos que utiliza la radio HF y los satélites. Desde allí se detectan posibles fallos de inmediato. Sin embargo, no han trascendido datos sobre la tragedia desde la compañía.

El peligro de los “juegos de guerra”

Según algunas fuentes que no hemos podido confirmar, un submarino ruso de la flota del Mar del Norte que tiene su base en Severomorsk y que actualmente opera en el Mediterráneo, informó que detectó anomalías eléctricas atmosféricas generalizadas sobre el sur de Francia, Italia y el oeste-suroeste de Suiza.

La zona donde fueron detectadas, pasa también por el área de operaciones de combate del 510 escuadrón de cazas de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos que opera desde la base aérea de Aviano en Italia. Estas anomalías llegaron hasta el sur de Francia y provocaron que los radares británicos se fueran a negro. ¿Pudo algo así tener que ver con la tragedia?

No lo podemos saber –todavía-, pero no es la primera vez que maniobras militares de la OTAN interfieren en los vuelos de la aviación civil sobre los cielos de Europa. Así, el pasado año se informó de un incidente cuando unos 50 aviones civiles desaparecieron temporalmente de los radares en Austria, Alemania, la República Checa y Eslovaquia entre el 5 junio y 10 de junio.

Servicios de tránsito aéreo eslovacos en su declaración acerca de aquel suceso dijeron que “la desaparición de objetos en las pantallas de radar estaba conectada con un ejercicio militar planificado que tuvo lugar en varias partes de Europa, cuyo objetivo era la interrupción de las comunicaciones por radiofrecuencias“. Esta actividad también causó la desaparición temporal de varios objetivos en las pantallas de radar, “pero no se perdió el contacto por radio con los controladores aéreos y continuaron su vuelo normalmente“.

También hemos reseñado el incidente del pasado 3 de marzo cuando coincidiendo con una pre-simulación de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, el vuelo de Lufthansa LH1172, un Airbus A321 que operaba a una altitud de vuelo normal, cayó en picado en cuestión de minutos. Un artículo escrito en Airliner Reporterrecogió el testimonio de un testigo: “Hubo algunos momentos en los que pensé que estaba a punto de presenciar en tiempo real un accidente a miles de kilómetros de distancia. Pero, por suerte, los pilotos reaccionaron rápidamente y se desviaron a un aeropuerto cercano.”




Lufthansa confirmó a AirlineReporter.com que el vuelo en cuestión (LH1172) llevaba 151 pasajeros a bordo y el comandante decidió hacer escala en Nantes, “debido a un caso médico”. Se confirmó que no hubo ninguna emergencia de esa clase y la aeronave aterrizó sin problemas.

La cuestión es ¿qué tipo de ejercicio militar podría desarrollarse que pudiera tener consecuencias dramáticas para una aeronave civil?

¿Probando el sistema HELLADS?

Algunos analistas están especulando con que el 24 de marzo, día de la tragedia del cuelo 9525, la Fuerza Aérea de Estados Unidos realizó una prueba fallida de su sistema HELLADS, (Sistema de Láser Líquido de Alta Energía), que intentaba derribar una supuesta ojiva nuclear simulada lanzada desde Rusia. Dicha prueba se habría repetido nuevamente el viernes 27 de marzo, dando lugar a la parada de la red eléctrica en el norte de Holanda, incluyendo Amsterdam.

El 22 de mayo de 2013, cuando el incidente del vuelo de Lufthansa LH1172, también se realizaron ejercicios por la OTAN con el lanzamiento de un misil balístico intercontinental desde la Base Aérea Vandenberg en California. Asimismo, el 23 de marzo se realizó el lanzamiento de un ICBM para una prueba HELLADS, seguida por otro lanzamiento el 27 de marzo que supuestamente afectó el norte de Holanda.

Exactamente, estos ejercicios se llevarían a cabo lanzado un ICBM Minuteman LGM-30G-III a una altitud de 1.120 kilómetros a una velocidad de casi Mach 24, después de lo cual se despliega una Maniobra de Reentrada de Vehículo Avanzado ( AMaRV ) en órbita polar y el cuerpo de la nave cae en el Océano Pacífico. El AMaRV simula múltiples ojivas nucleares, es entonces cuando se dispara un rayo láser de alta energía (HELLADS) en un esfuerzo por destruir las cabezas nucleares en su intento de reentrada hacia sus objetivos.


Si algo así hubiese ocurrido se explicaría la puesta en marcha de una “Operación Tapadera” para ocultar las auténticas causas del desastre del vuelo 9525 de Germanwings. Pero insistimos, son especulaciones alimentadas por algunas graves incoherencias en el relato oficial de los hechos.

La explosión en el aire explicaría por qué el Centro de Control de Lufthansa, fue incapaz de “detectar de inmediato” y “controlar los procedimientos necesarios”, del 9525 de Germanwings. Es inconcebible que no hayan podido notar que uno de sus jets se estaba desplomando a tierra en el sur de Francia.

El Programa HELLADS

El HELLADS es un programa de defensa de Estados Unidos para desarrollar un sistema de armas basado en láseres de alta energía para defenderse de las amenazas tierra-aire. El programa tiene como objetivo desarrollar un sistema láser de 150kW para contrarrestar las amenazas de tierra, tales como cohetes, y misiles tierra-aire.

El sistema HELLADS se probó por primera vez en instalaciones estática de tierra, antes de la integración posterior en un avión táctico de la Fuerza Aérea estadounidense (USAF). La USAF pretende armar sus vehículos aéreos no tripulados (UAV) y bombarderos como el B-1B con los láseres HELLADS.

El sistema de armas también se puede montar en los vehículos blindados de combate, aviones de vigilancia y buques patrulleros. Se espera afinar la puntería por rayos láser para reducir los daños colaterales.

Se basa en un láser de yodo en estado sólido enfriado por un líquido. El sistema será diez veces más ligero y compacto en comparación con otros sistemas de láser de alta potencia similares. El orden de magnitud facilitará la integración del sistema con aeronaves, vehículos terrestres y vehículos aéreos no tripulados. Se espera que tenga un peso máximo de 750 kg y el volumen de dos a tres metros cúbicos.

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) puso en marcha el programa de desarrollo HELLADS en 2001. La agencia ha destinado alrededor de 75 millones de dólares para el desarrollo, con el programa que esté terminado en cinco fases. Las dos primeras etapas, que se completaron en 2002.

Se completó la tercera fase de desarrollo en 2011. Se trataba de una prueba exitosa a escala de laboratorio que reproduce la misma capacidad operativa y la geometría del sistema de armas final.

En febrero de 2011, DARPA reportó haber desarrollado dos células de laboratorio que excedieron de salida los 34kW. El pequeño tamaño del módulo láser solo fue posible con estructuras ligeras, óptica, electrónica y sistemas de refrigeración avanzados. Estos módulos serán desarrollados e interconectados para producir la salida del láser de 150kW necesario.

La cuarta fase implicará el desarrollo de una base en tierra Demostrador de Sistemas de Armas Láser (DLWS) para el programa. La última fase consistirá en la fabricación, la ingeniería, la integración y la demostración del HELLADS en una plataforma táctica. La integración del sistema en la aeronave se incrementará significativamente la eficiencia del arma.

EE.UU. e Israel han coproducido un láser táctico de alta energía (THEL) llamado Skyguard, que se basa en un láser químico de fluoruro de deuterio (DFCL). Fue desarrollado por Northrop Grumman en 2000. THEL se encuentra actualmente en la fase de prueba y demostración.

La Oficina de Tecnología Estratégica de DARPA está gestionando el programa HELLADS. Aeronautical Systems (GA-AS), División de General Atomics es el contratista principal para el desarrollo del sistema de armas láser. Lockheed Martin fue subcontratada para la prestación de los servicios de integración del sistema en mayo de 2005.

Más incógnitas:

No deja de ser alucinante que si la versión oficial dice que el pasaje estaba gritando asustado. No haya NINGÚN twit, ni mensaje, ni llamada de móvil. A ninguno de los pasajeros se le ocurrió coger su móvil o portátil y dejar alguna última señal. Raro como poco.

Seguramente hay un procedimiento para abrir el sobre cargo la puerta desde fuera (por muy oculto y secretísimo que fuera).
Todos los aviones de Lufthansa, son monitoreados desde el centro de control de la empresa en Frankfurt, y ante cualquier evento, pueden desconectar la computadora de vuelo y volar el avión por control remoto, ¿por qué no lo hicieron?

Según dicen algunas informaciones, los restos del avión estan desparramados en un radio de 2 km, y no hay crater de impacto principal, lo que indica una explsión en el aire.


Un nuevo Estado, meta del neoliberalismo

Alejandro Nadal, La Jornada

¿Por qué el neoliberalismo surge más fuerte que nunca después de siete años de crisis? Buena pregunta. Y no existe hoy una respuesta satisfactoria por una razón fundamental. Es que la crítica al neoliberalismo descansa en un postulado equivocado: es la idea de que el capital busca reducir el ámbito de influencia del Estado, de quitarlo del camino y hasta de eliminarlo. Muchos encuentran prueba de lo anterior en la ola de privatizaciones y en la eliminación de controles regulatorios para todo tipo de actividades.

Ese postulado proviene de la idea de que el mercado y el Estado son antitéticos. Pero desde hace mucho la historia y la antropología revelaron que las economías de mercado nacieron a través de una fuerte intervención del Estado y sus agencias. Sólo la mitología de los economistas sigue afirmando que primero fue el trueque y después, espontáneamente, nació el mercado.

Es necesario criticar esta premisa y reemplazarla con una nueva perspectiva: el capital financiero no está destruyendo el Estado, sino que lo está reconfigurando y reorganizando para que responda a sus necesidades e intereses. Esta idea proporciona una matriz analítica más rica y se acerca más a lo que está aconteciendo en el mundo.

Hoy tenemos muchas señales indicando cómo el neoliberalismo está construyendo un nuevo Estado. La primera, quizás la más obvia, es la degradación de la vida política. Aquí el síntoma más claro es el predominio del dinero sobre los votos. Las campañas electorales están sometidas a una circulación monetaria que va de los intereses corporativos más descarados a las grandes cadenas de los medios masivos, pasando por la compraventa de candidatos. Las instancias encargadas de organizar y supervisar elecciones están desbordadas o simplemente forman parte de este gran teatro. El ‘mercado electoral’ dejó de ser, hace mucho, una simple metáfora.

Lo anterior marca el deterioro del llamado ‘poder’ legislativo. Los congresos y parlamentos han dejado de funcionar con la meta de defender y cultivar el interés público. Pero eso no quiere decir que han dejado de funcionar. Al contrario, de manera activa los miembros del poder legislativo desempeñan una función de agencias del capital financiero y del neoliberalismo: votan sus leyes contrarias al interés público, erigen nuevas barreras regulatorias en contra de competidores no deseados y, sobre todo, bloquean cualquier iniciativa que pudiera acrecentar el poder ciudadano.

La segunda señal es la concentración de poder económico y la desigualdad. Las grandes corporaciones, nacionales e internacionales, tienen hoy una capacidad nunca antes vista para organizar espacios económicos alrededor de sus intereses y estrategias de expansión. Su tamaño, grado de diversificación y de integración les da acceso a muy fuertes economías de escala y de alcance. Eso les permite adoptar todo tipo de comportamientos estratégicos, desde la segmentación de mercados hasta la manipulación de precios para transferir rentabilidad a lo largo de la cadena de valor. Todo eso conduce a la enorme concentración de poder en todas las ramas de la producción a escala mundial.

Frente a las grandes corporaciones las comisiones regulatorias de los gobiernos no desaparecen. Simplemente se refuncionalizan y adoptan la misión de servir a estas gigantescas empresas para legitimizarlas. El síndrome de las puertas revolventes es una expresión de todo esto. Y cualquiera que se haya escandalizado frente a los abusos del sector financiero o que haya participado en la lucha contra los organismos genéticamente modificados puede dar testimonio de lo anterior.

La desigualdad económica y la concentración del ingreso son el telón de fondo de la acumulación bajo el neoliberalismo. Y eso necesita una nueva y más potente capacidad represora. Por eso tenemos la tercera señal: el extraordinario crecimiento del aparato de seguridad del Estado. Las funciones de represión directa y de espionaje se han reorganizado y hoy se encuentran en el corazón de múltiples agencias a nivel nacional o regional, muchas veces con fuertes vínculos con la delincuencia organizada.

Todo lo anterior se acompaña de un hecho fundamental: la desmovilización de la ciudadanía. Si el voto no es respetado y si el parlamento es corrompido, carece de sentido ir a las urnas el día de las elecciones. Por eso el abstencionismo es el partido mayoritario en todo el mundo y parece confirmar la idea de que es inútil tratar de recuperar el control sobre la vida política. Los abusos de los bancos o de los fabricantes de comida chatarra se convierten en una fatalidad que hay que sufrir cotidianamente. Al final del camino los ciudadanos se transforman en consumidores (de todo tamaño) o en átomos de una materia prima llamada fuerza de trabajo.

El bloqueo y ataque en contra de la democracia no debe ser confundido con la reducción del tamaño del Estado. La izquierda debe tomar nota: estamos frente a un esfuerzo concertado para erigir un nuevo sistema en el que la democracia no tiene cabida.

El revolucionario tanque ruso Armata "no tiene rival en el mundo" (VIDEO)

El revolucionario tanque ruso de quinta generación T-14 Armata evidencia que el Ejército de Rusia está a la vanguardia del equipamiento, según publica la revista alemana 'Stern'.

Aunque se espera que el nuevo blindado debute en el desfile militar en Moscú este 9 de mayo, ya se han difundido ampliamente en la Red videos animados y testimonios audiovisuales no confirmados, en los que presuntamente se aprecia el tanque. 

"Un componente absolutamente innovador del tanque es una rareza para la mayoría de los ejércitos mundiales", sostiene la publicación

Menciona que el alemán Leopard-2 fue diseñado hace más de 35 años y el estadounidense M1 Abrams tiene una edad similar.

"Los carros de asalto existentes cuentan con una cantidad de modernizaciones, no obstante su plataforma básica se mantiene antigua", añadió.

El tanque constará de un cañón-lanzador de 125 milímetros de calibre y una torre deshabitada, quedando ubicada la tripulación en una cápsula blindada.

Se trata de una configuración única, de la que carecen todos los demás carros de combate modernos, que garantizará la mejor protección de los tripulantes. 

El tanque será operado de modo digital con apoyo de varias cámaras de alta resolución instaladas en la coraza.

Otra ventaja de este tanque es su radar, capaz de seguir en modo automático hasta 40 objetivos dinámicos (proyectiles) y 25 blancos aerodinámicos, así como rastrear un territorioen un radio de unos 100 kilómetros.

La defensa activa del tanque es capaz de destruir todos los proyectiles y misiles que se dirijan contra él a una velocidad de hasta 1.700 metros por segundo.

Según 'Stern', el consorcio Uralvagonzavod es capaz de fabricar unos 500 tanques de este tipo anualmente.

Respeto a diferencias, un escenario posible entre Cuba y EE.UU.

Por Waldo Mendiluza,

Washington, 1 abr (PL) Las primeras conversaciones entre Cuba y Estados Unidos en materia de derechos humanos permitieron exponer posiciones y sentar bases para eventuales reuniones futuras acerca del tema, pero sobre todo demostraron que es posible un diálogo respetuoso, pese a las profundas diferencias.

La víspera, las partes intercambiaron aquí criterios por poco más de dos horas en la sede del Departamento de Estado, donde abordaron sus preocupaciones y aspectos metodológicos dirigidos al avance del inédito debate, el cual fue propuesto por la isla.

El contexto del acercamiento sobre los derechos humanos resulta complejo, al tratarse de una de las cuestiones esgrimidas por Washington contra el país caribeño, que denuncia tal postura como un intento de justificar el bloqueo económico, comercial y financiero vigente por más de medio siglo y otras medidas hostiles.

"La reunión ratificó que existen profundas diferencias entre ambos gobiernos respecto a las concepciones y al ejercicio de los derechos humanos", advirtió el jefe de la delegación cubana, Pedro Luis Pedroso, en una rueda de prensa para ofrecer detalles de las pláticas.

De acuerdo con el subdirector general de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional de la cancillería, también evidenció que pueden materializarse relaciones civilizadas, dentro del reconocimiento y respeto a esas divergencias.

En declaraciones a periodistas de la isla acreditados para cubrir las conversaciones, el investigador y analista norteamericano Philip Peters destacó la necesidad de unos buenos vínculos entre los gobiernos, en particular si son vecinos.

Pese a los diferentes sistemas políticos y visiones en materia de derechos humanos, Estados Unidos ha mantenido nexos con países desde Arabia Saudita hasta China, Rusia, Vietnam y México, pero ha hecho de Cuba la excepción, un enfoque errado, opinó.

Para el experto en asuntos económicos y autor de publicaciones acerca del escenario La Habana-Washington, las partes deberían sacar provecho del momento generado por la decisión de los presidentes Raúl Castro y Barack Obama de dar pasos hacia la normalización de vínculos, anunciada el pasado 17 de diciembre.

El diálogo de hoy se enmarca en las discusiones de temas de interés común, que se desarrollan de forma paralela al proceso de restablecimiento de lazos diplomáticos y la apertura de embajadas, acordados por los mandatarios.

DISCREPANCIAS 

La embajadora de Cuba ante Naciones Unidas en Ginebra y miembro de la delegación que participó en las pláticas, Anayansi Rodríguez, dijo a reporteros que la reunión reiteró las discrepancias en la promoción y protección de los derechos humanos en los respectivos estados y su tratamiento a nivel internacional, en los foros multilaterales sobre el tema.

Nosotros vemos los derechos civiles y políticos, y los económicos, sociales y culturales de una manera indivisible, interconectada e integral, en la cual uno no tiene valor superior a los otros, subrayó.

Al respecto, Pedroso insistió en que la materialización de los derechos económicos, sociales y culturales constituye una base fundamental para el ejercicio efectivo de los civiles y políticos.

"No podemos pensar que un analfabeto pueda ejercer la libertad de expresión", ilustró.

Por su parte, el Departamento de Estado emitió una breve nota de prensa sobre el encuentro, al que calificó de profesional.

La parte anfitriona, que estuvo encabezada por el subsecretario adjunto para Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, Tom Malinowski, resaltó el intercambio en torno a la metodología, los temas y la estructura de nuevos contactos, "con la fecha y el lugar a definir por los canales diplomáticos".

Estados Unidos mencionó además que fueron presentadas preocupaciones de ambos gobiernos en materia de derechos humanos, sin entrar en detalles.

En ese sentido, Pedroso informó a la prensa que la isla manifestó inquietudes por los patrones de discriminación y racismo presentes en la sociedad norteamericana, la agudización de la brutalidad policial, las torturas y ejecuciones extrajudiciales durante la lucha antiterrorista y el limbo jurídico de los prisioneros en la cárcel de Guantánamo.

tgj/wmr

Islandia arremete contra el poder exclusivo de los bancos privados en la creación de dinero

Por Marco Antonio Moreno

El Gobierno de Islandia está considerando eliminar el poder de los bancos privados para crear dineroy dejar esta atribución exclusivamente al banco central. La propuesta es revolucionaria y toca un aspecto altamente sensible cual es la responsabilidad de la banca privada en la creación de dinero. Como hemos explicado en varios post no son los bancos centrales son los responsables de la expansión masiva de dinero. En las finanzas modernas, los bancos centrales son los creadores de la base monetaria, pero son los bancos privados, a través del multiplicador monetario, quienes tienen la atribución de crear dinero, a través de los préstamos y las líneas de crédito. De ahí que incluso un informe del FMI sugiera eliminar la banca privada por su rol de la creación de dinero de la nada

Dependiendo de la tasa de reservas o encaje, los bancos privados multiplican el dinero en razón inversa a su tasa de reserva. Si la tasa de reserva es de un 20 por ciento, el banco privado multiplica por cinco veces la cantidad de dinero de depósitos (1/0,2). Pero si la tasa de reservas es del 1 por ciento, el banco privado multiplica por 100 veces el dinero de depósitos (1/0,01). Consta que antes del estallido de la crisis la banca privada tenía tasas de reserva incluso menores al 1 por ciento. Con una tasa de reservas del 0,5 por ciento, Citibank y Goldman Sachs creaban 200 millones de dólares a partir de un millón de dolares, en una sola operación.

Durante varios años este procedimiento no tuvo inconvenientes dado que todos los valores se movían al alza y nunca se enfrentaban pérdidas masivas. El problema, es que bastaba una caída del 1 por ciento en forma sostenida, para que el dinero realmente existente, el millón de dólares de depósito, se diluyera y solo quedara el dinero ficticio, todo aquello creado artificialmente por los banqueros. Esto explica por qué las masivas inyecciones de liquidez realizadas a la banca por los bancos centrales (más de 60 billones de dólares), no han conducido al restablecimiento del orden y la recuperación económica. Solo han permitido dar cuerpo real a esos miles de millones de dólares que fueron creados de la nada.

De ahí que la propuesta del gobierno de Islandia es completamente revolucionaria para los tiempos que corren y marca un quiebre de la teoría monetaria moderna. De acuerdo a un estudio realizado por el banco central, Islandia ha tenido más de 20 casos de crisis financieras de diferentes tipos desde 1875, con seis graves episodios de crisis financiera, cada 15 años en promedio. Para el parlamentario Frosti Sigurjonsson, creador de esta nueva iniciativa monetaria que se llama Un mejor sistema monetario para Islandia, el problema de los auges de crédito surge con fuerza en los períodos de gran expansión económica. Es decir, los bancos privados no son capaces de terminar la fiesta y prosigue hasta que la borrachera reviente. Los bancos centrales, con el simple manejo de la tasa de interés, llegan usualmente tarde a tratar de terminar la fiesta.

En Islandia, como en todas las economías de mercado modernas, el banco central controla la creación de billetes y monedas, pero no la creación del dinero fiduciario, que se produce tan pronto un banco comercial ofrece una línea de crédito o genera un préstamo. El banco central sólo puede influir en la oferta de dinero con sus instrumentos de política monetaria, pero no el cantidad de dinero que la banca privada crea de la nada. Si la propuesta de Frosti Sigurjonsson es aprobada por el parlamento, Islandia será el primer país en el cual su banco central crea dinero directamente para uso de los contribuyentes.

El legado de Obama será un fracaso en América Latina

Por Eva Golinger

A medida que América Latina se prepara para la próxima Cumbre de las Américas en la Ciudad de Panamá el 09 al 10 mayo, el tema que se avecina no solo va a ser el reencuentro tan esperado de Cuba con la organización, de la que fue excluida durante cincuenta años bajo presión de Estados Unidos, sino tambien el reciente acto de agresión contra Venezuela del presidente Obama. Toda la región ha rechazado por unanimidad la Orden Ejecutiva de Obama emitida el 09 de marzo 2015 que declara a Venezuela "una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos", y ha pedido al presidente de Estados Unidos que derogue su decreto.

En una declaración sin precedentes el 26 de marzo de 2015, los 33 miembros de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que representa a toda la región, expresaron su oposición a las sanciones del gobierno de Estados Unidos contra funcionarios venezolanos, refiriéndose a ellos como "la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contrarias al derecho internacional." La declaración además manifestó "el rechazo del Decreto Ejecutivo emitido por el Gobierno de los Estados Unidos de América el 9 de marzo 2015" lo cual la CELAC considera que “sea revertido".

Incluso los aliados de Estados Unidos más cercanos como Colombia y México firmaron el comunicado de la CELAC, junto con países económicamente dependientes de Estados Unidos como Barbados y Trinidad, entre otros. Ésta podría ser la primera vez en la historia contemporánea que todas las naciones de América Latina y el Caribe han rechazado una política estadounidense en la región, desde el unilateral bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.

Irónicamente, la justificación del presidente Obama para descongelar las relaciones con Cuba, anunciado en una transmisión simultánea con el presidente Raúl Castro el 17 de diciembre de 2014, se basó principalmente en lo que él llamó una "fracasada política" de Washington hacia la isla caribeña. Más de cincuenta años de sanciones unilaterales y hostilidad política sólo habían servido para aislar a Estados Unidos internacionalmente, mientras que Cuba reforzó sus propias relaciones con la mayoría de los países del mundo y ganó el reconocimiento internacional por su asistencia humanitaria y su solidaridad con pueblos hermanos.

Sin pausa, Obama abrió la puerta a Cuba, admitiendo el fracaso de Washington, y luego la cerró a Venezuela, implementando una política casi idéntica de sanciones unilaterales, hostilidad política y falsas acusaciones de amenazas a su seguridad nacional. Antes de que la región tuvo tiempo para celebrar el desprendimiento de la soga alrededor de Cuba, la misma fue apretada contra Venezuela. ¿Por qué, se preguntó la región, el presidente Obama impone una comprobada política fracasada contra otra nación en el hemisferio, especialmente durante un período de relaciones renovadas?

Teniendo en cuenta que la guerra permanente de Estados Unidos contra el terrorismo califica a cualquier presunta amenaza a su seguridad– sea de donde sea - un objetivo viable de su vasto poder militar, Venezuela no iba a sentarse tranquilo frente a un ataque inminente. La nación sudamericana inmediatamente lanzó una campaña internacional para denunciar la Orden Ejecutiva de Obama como un acto de agresión contra un país que no representa ninguna amenaza a nadie. El presidente Nicolas Maduro publicó una Carta Abierta al Pueblo de los Estados Unidos en el 17 de marzo 2015 en el New York Times, alertando a los lectores sobre los pasos peligrosos que el gobierno de Obama estaba tomando contra un país vecino. La carta instó a los ciudadanos estadounidenses a unirse a llamadas demandando que Obama derogue su Orden Ejecutiva y levante las sanciones contra funcionarios venezolanos.

La región reaccionó rápidamente. Apenas 48 horas antes se de que fuera emitida la Orden Ejecutiva de Obama, una delegación de Cancilleres de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), en representación de los doce países de América del Sur, había viajado a Venezuela para reunirse con funcionarios del gobierno, representantes de la oposición y miembros de la sociedad civil. UNASUR ha estado mediando el diálogo entre el gobierno y la oposición desde que las protestas antigubernamentales estallaron el año pasado y dejaron más de 40 muertes en el país y una inestabilidad generalizada. El hecho de que el decreto de Obama llegó justo después de la visita de UNASUR fue percibido como un desprecio ofensivo de la capacidad de América Latina para resolver sus propios problemas. Ahora Washington había intervenido para imponer su voluntad de nuevo. UNASUR respondió con un fuerte rechazo de la orden ejecutiva de Obama y exigió su inmediata abolición.

Además, varios países emitieron declaraciones individuales rechazando las sanciones de Washington contra Venezuela y su designación como una "amenaza inusual y extraordinaria" a la seguridad nacional de Estados Unidos. Argentina expresó que “la gravedad de dicha denuncia no sólo causa consternación por la dureza inusual de sus términos, casi amenazantes, sino que además provoca estupor y sorpresa... Lo absurdo e injusto de la acusación es lo que causa la consternación”. La presidenta Cristina Fernández dejó claro que cualquier intento de desestabilizar a Venezuela sería visto como un ataque a la Argentina también. El presidente boliviano, Evo Morales expresó su pleno apoyo para el presidente Maduro y su gobierno y criticó a Washington, "Estas acciones antidemocráticas del presidente Barack Obama amenazan la paz y la seguridad de todos los países de América Latina y el Caribe".

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, tuiteó que el Decreto de Obama debe ser una "broma de mal gusto", recordando que tal acción indignante, "nos recuerda las horas más oscuras de nuestra América, cuando recibíamos las invasiones y dictaduras impuestas por el imperialismo... ¿Entenderán que América Latina ya cambió?"

Nicaragua llamó la Orden Ejecutiva de Obama "criminal", mientras que el ex presidente uruguayo, el muy popular José Pepe Mujica, llamó a cualquier persona que considera a Venezuela una amenaza "loco".

Más allá de América Latina, 100 parlamentarios británicos firmaron una declaración rechazando las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela y pidieron al presidente Obama rescindir su Orden Ejecutiva declarando a Venezuela una amenaza. Más de cinco millones de personas han firmado peticiones en Venezuela y en Internet a nivel mundial exigiendo derogar la Orden Ejecutiva.

Por otra parte, el grupo de las Naciones Unidas G77 + China, que representa 134 países, también emitió una declaración de firme oposición a la orden ejecutiva del presidente Obama contra Venezuela. "El Grupo de los 77 + China, deplora estas medidas y reitera su firme compromiso con la soberanía, la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana de Venezuela...El G77+China hace un llamado al Gobierno de Estados Unidos para que evalúe y ponga en práctica alternativas de diálogo con el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, bajo los principios de respeto a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. En consecuencia, insta a que dicha orden ejecutiva sea derogada".

Y luego está la declaración de la CELAC. La totalidad de América Latina ha rechazado esta última política regional de Obama, justo cuando él pensaba que había hecho incursiones pioneras al sur de la frontera. Como era de esperar, la Casa Blanca ha calculado mal las prioridades regionales, una vez más, subestimando la importancia de la soberanía, la independencia y la solidaridad para los pueblos de América Latina.

Si bien América Latina celebra la disminución de las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, la región no va a cruzarse los brazos y dejar que Venezuela sea atacado. Si el gobierno de Obama realmente quiere ser un socio regional, entonces tendrá que aceptar y respetar la América Latina de hoy: una región fuerte, unida y repotenciada con una visión política colectiva de independencia e integración. Cualquier otra manera de relacionarse con la región, más allá de las relaciones respetuosas, basadss ​​en los principios de la igualdad y la no intervención, sólo tendrá un resultado: el fracaso.

Fidel Castro, arquitecto de la soberanía nacional de Cuba


Por Salim Lamrani*

El líder revolucionario ha realizado el sueño del Apóstol y Héroe Nacional José Martí de una Cuba independiente y ha devuelto su dignidad al pueblo de la Isla.
Fidel Castro

El triunfo de la Revolución en Cuba el 1 de enero de 1959 engendró la más importante transformación social de la historia de América Latina. Al derrocar el orden y las estructuras establecidas, Fidel Castro puso en tela de juicio el poder de la oligarquía batistiana y de los conglomerados de dinero y ubicó al ser humano en el centro del nuevo proyecto de sociedad dedicando los recursos nacionales al pueblo.

La principal conquista de la Revolución cubana es la independencia y la soberanía tan anheladas por el pueblo cubano desde el siglo XIX y por las cuales José Martí sacrificó su vida en 1895. Al poner fin a más de 70 años de dominio de Estados Unidos sobre la Isla, Fidel Castro devolvió a los cubanos su dignidad perdida durante la intervención estadounidense en la guerra de independencia de Cuba en 1898 y la ocupación militar que había transformado a la Isla en simple protectorado. El presidente John F. Kennedy no se equivocó: “Fidel Castro forma parte del legado de Bolívar. Deberíamos haber dado al fogoso y joven rebelde una bienvenida más calurosa en su hora de triunfo”[1].

Para entender la importancia simbólica de Fidel Castro en la historia de Cuba resulta necesario remontarse a principios del siglo XIX, en el momento en que la isla empezó a suscitar las apetencias del “vecino pujante y ambicioso”.[2] En efecto, Cuba es una de las más antiguas inquietudes de la política exterior de Estados Unidos. En 1805 Thomas Jefferson evocó la importancia de la isla enfatizando que su “posesión [era] necesaria para asegurar la defensa de la Luisiana y de la Florida pues [era] la llave del Golfo de México. Para Estados Unidos, la conquista sería fácil”.[3] En 1823 John Quincy Adams, entonces secretario de Estado y futuro presidente de Estados Unidos, aludió al tema de la anexión de Cuba, elaborando la famosa teoría de la “fruta madura”: “Cuba, separada por la fuerza de su propia conexión desnaturalizada con España e incapaz de sostenerse por ella misma, tendrá necesariamente que gravitar en torno a la Unión Norteamericana y sólo a ella”. [4] Así, durante el siglo XIX, Estados Unidos intentó comprar Cuba a España al menos seis veces. 

Durante la Primera Guerra de Independencia, de 1868 a 1878, los insurrectos cubanos, afligidos por profundas divisiones internas, fueron derrotados por el ejército español. Estados Unidos brindó su apoyo a España vendiéndole las armas más modernas y se opuso resueltamente a los independentistas, persiguiendo a los exilados cubanos que intentaban brindar su contribución a la lucha armada[5]. El 29 de octubre de 1872 el secretario de Estado Hamilton Fish hizo partícipe a Daniel Edgar Sickles, entonces embajador estadounidense en Madrid, de sus “augurios de éxito para España en la supresión de la revuelta”. Washington, opuesto a la independencia de Cuba, deseaba tomar posesión de la Isla.[6]

Durante la Segunda Guerra de Independencia entre 1895 y 1898, los revolucionarios cubanos, unidos en torno a su líder José Martí, tuvieron que enfrentar otra vez la hostilidad de Estados Unidos, que brindó su concurso a España vendiéndole armas y arrestando a los patriotas cubanos en su territorio que intentaban suministrar a los insurrectos.

En 1898, a pesar de su superioridad material, España estaba al borde del abismo, vencida en el campo de batalla por los independentistas cubanos. En una misiva el presidente estadounidense William McKinley, con fecha del 9 de marzo de 1898, a Stewart Woodford, embajador en Madrid, le señaló que “la derrota” de España era “segura”. “[Los españoles] saben que Cuba está perdida”. Según él, “Si Estados Unidos quiere Cuba, debe obtenerla por la conquista”. [7]

En abril de 1898, tras la misteriosa explosión del buque de guerra estadounidense The Maine en la bahía de La Habana, el Presidente McKinley solicitó el permiso del Congreso para intervenir militarmente en Cuba e impedir que la isla consiguiera su independencia. Varios parlamentarios estadounidenses denunciaron una guerra de conquista. John W. Daniel, senador demócrata de Virginia, acusó al Gobierno de querer intervenir para evitar una derrota de los españoles: “Cuando ha llegado la hora más favorable para una victoria revolucionaria y menos ventajosa para España, […] se asigna al Congreso a que entregue al presidente el ejército de Estados Unidos para ir a imponer por la fuerza un armisticio entre dos partes, cuando una de dos ya depuso las armas”.[8] Así, en tres meses, Estados Unidos tomó el control del país e impuso un Tratado de Paz a España, del cual los cubanos fueron excluidos, destrozando su anhelo de independencia.

Fidel joven y José Martí

De 1898 a 1902 Washington ocupó Cuba y obligó a la Asamblea Constituyente a que incluyera la enmienda Platt en la nueva Carta Magna, so pena de prorrogar indefinidamente la ocupación militar. El texto redactado por el senador Orville H. Platt prohibía a Cuba que firmara cualquier acuerdo con un tercer país o que contratara una deuda con otra nación. También daba a Estados Unidos el derecho a intervenir en todo momento en los asuntos internos de Cuba y compelía a la isla a que arrendase indefinidamente a Washington la base naval de Guantánamo [9]. En un correo de 1901, el general Leonard Wood, entonces gobernador militar de Cuba, felicitó al Presidente McKinley: “Desde luego, bajo la enmienda Platt, no hay independencia –o poca– para Cuba y la única cosa que resulta importante ahora es buscar la anexión”.[10]

De 1902 a 1958, Cuba tenía el estatus de República neocolonial, totalmente dependiente del poderoso vecino. Una librería estadounidense no se equivocó cuando difundió en 1902 un mapa de la isla bajo el título: “Nuestra nueva colonia: Cuba”.[11] El Tratado de Reciprocidad Comercial impuesto a Cuba en 1902 constituyó de facto una anexión económica.[12]

Estados Unidos intervino militarmente en Cuba en 1906 e instaló al gobernador Charles E. Mangoon hasta 1909, recordando a los cubanos quién era el verdadero dueño de la isla.[13] En 1912, Washington se inmiscuyó otra vez en los asuntos internos de Cuba y mandó a sus fuerzas armadas, tras la revuelta de los Veteranos de Color, independentistas apartados del poder. El encargado de negocios estadounidense Hugh S. Gibson explicó las razones de esa sublevación: “Los cubanos que tomaron las armas por la causa española […] ocupan ahora los cargos públicos”.[14] Estados Unidos había tomado en efecto la precaución –recordaba Gibson– de colocar en puestos claves a “quienes habían tomado las armas contra la causa de la independencia cubana”.[15]

La enmienda Platt, que legalizaba el intervencionismo estadounidense, ubicaba al gobierno cubano en una situación “de inferioridad humillante mediante un desprecio de sus derechos nacionales, causando su desprestigio en el interior y el exterior del país”.[16] Tales fueron las palabras del presidente cubano José Miguel Gómez. Este apéndice legislativo no dejaba de recordar al pueblo cubano que el destino de su patria se subordinaba a los intereses de la potencia neocolonial. Así, en 1917, el presidente Woodrow Wilson mandó varios buques de guerra a Santiago de Cuba y Camagüey cuando unos insurrectos tomaron las armas, bajo el liderazgo de José Miguel Gómez, contra el presidente Manuel García Menocal que deseaba mantenerse en el poder mediante un fraude masivo.[17]

Temiendo una reminiscencia de la revuelta de 1917 durante las elecciones presidenciales de 1920, Washington impuso al Presidente Menocal la presencia del general Enoch H. Crowder, el cual se encargó de elaborar las nuevas leyes electorales y organizar el escrutinio.[18] Menocal hizo partícipe de sus reservas al presidente estadounidense: una supervisión de las elecciones cubanas por parte de Washington “lastimaría el orgullo cubano [y sería] una humillación” para toda la nación. [19] Woodrow Wilson rechazó con desprecio la observación y nombró al Procónsul Crowder presidente del Comité Electoral.

Cuando en diciembre de 1920 el presidente Wilson envió a Crowder a Cuba para hacer frente a la grave crisis “política y financiera”, debida en parte al desmoronamiento de la cotización del azúcar, y salvar las inversiones estadounidenses de una quiebra de la economía cubana, ni siquiera se dignó a informar al presidente Menocal.[20] Ante las protestas de éste, la respuesta de Washington fue mordaz y recordó a La Habana, en términos bastante alejados de las costumbres de la diplomacia, quién era el verdadero dueño de la isla: “El presidente de Estados Unidos no considera necesario obtener la autorización previa del presidente de Cuba para enviar a un representante especial”.[21]

La gorra del Jefe

En 1933, cuando el movimiento insurreccional que lanzaron los estudiantes contra la dictadura militar de Gerardo Machado tomó un giro revolucionario bajo el impulso de Antonio Guiteras, Washington intervino otra vez para imponer a un sargento estenógrafo llamado Fulgencio Batista. El gobierno “pentárquico” que dirigió Ramón Grau San Martín, que emprendió considerables reformas sociales, no fue del agrado de Estados Unidos. En efecto, bajo la égida de Guiteras, ése creó tribunales para sancionar los crímenes que se cometieron bajo Machado, llamó a elecciones para el 22 de abril de 1934, convocó una Asamblea Constituyente para el 20 de mayo de 1934, otorgó la autonomía a las universidades, bajó el precio de los artículos de primera necesidad, dio el derecho de voto a las mujeres, limitó la jornada laboral a ocho horas, creó un ministerio del Trabajo, redujo las tarifas de gas y electricidad, puso término al monopolio de las empresas estadounidenses, impuso una moratoria temporal sobre la deuda y, sobre todo, nacionalizó la Compañía Cubana de Electricidad, filial de la American Bond and Foreign Power Company[22]

El embajador Sumner Welles indicó la vía a seguir: “Ningún gobierno puede sobrevivir aquí por un periodo prolongado sin el reconocimiento de Estados Unidos y una falta de reconocimiento hundirá a Cuba en una situación aún más caótica y anárquica”.[23] Roosevelt no reconoció al nuevo poder y mandó varios buques de guerra a la isla. Las consecuencias fueron inmediatas: el Gobierno revolucionario fue derrocado por Batista -apenas había durado 127 días– el cual instaló en la presidencia al fantoche Carlos Mendieta, prefiriendo gobernar tras bambalinas.

Welles expresó su satisfacción. Su acción había sido fructífera y lo explicó en una misiva al Departamento de Estado: “Estoy convencido de que los cubanos nunca podrán autogobernarse hasta que estén forzados a realizar que deben asumir sus propias responsabilidades”. Evidentemente, Washington se encargaría de dicha tarea, imponiendo a su hombre fuerte.[24]

Batista, sumiso a Estados Unidos, tuvo el poder real de 1933 a 1959, excepto el periodo 1944-1952. Su golpe de Estado de marzo de 1952 contra el presidente Carlos Prío Socarrás fue acogido calurosamente en Washington: “Bastita es fundamentalmente amistoso con Estados Unidos y su Gobierno sin duda no será peor que el de Prío e incluso probablemente mejor”.[25] El sargento, convertido en general, se comprometió a proteger los intereses económicos de Estados Unidos en detrimento de los del pueblo cubano, de lo que se felicitó el embajador Beaulac: “Las declaraciones del general Batista relativas al capital privado fueron excelentes”.[26]

Fidel Castro, en nombre del pueblo cubano, se opuso inmediatamente a la dictadura militar y lanzó un movimiento insurreccional en las montañas de la Sierra Maestra. El líder del Movimiento 26 de Julio, retomando la antorcha de José Martí, se hizo muy popular entre la juventud cubana, que veía en él al redentor de una Cuba colonizada y humillada y el símbolo de la resistencia a la hegemonía estadounidense. Durante du discurso en Santiago de Cuba el 1 de enero de 1959, tras la huida de Batista, Fidel Castro advirtió a Washington de que en adelante Cuba sería libre y soberana: “Esta vez, por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder. No será como en el 95, que vinieron los americanos y se hicieron dueños de esto […]. Ni ladrones, ni traidores, ni intervencionistas. Esta vez sí que es la Revolución”.[27]

John F. Kennedy fue uno de los pocos dirigentes de Estados Unidos que comprendió la importancia histórica de Fidel Castro. Lo explicó en un discurso de 1960 y reconoció el apoyo de Washington a Batista: “en vez de tender una mano amistosa al pueblo desesperado de Cuba, casi toda nuestra ayuda tomaba la forma de asistencia militar –asistencia que sencillamente reforzó la dictadura de Batista, una asistencia que fracasó completamente en mejorar el bienestar del pueblo cubano”.[28]

Agregó al respecto:

Usamos la influencia de nuestro gobierno para promover los intereses y aumentar los beneficios de las empresas americanas privadas, que dominaban la economía de la isla. Al inicio del año 1959, las empresas económicas poseían cerca del 40% de las tierras azucareras cubanas, acaso todos los ranchos de ganado, el 90% de las minas y concesiones mineras, el 80% de los transportes y caso toda la industria petrolera […]. Nuestra acción daba la impresión demasiadas veces que nuestro país estaba más interesado en sacar dinero del pueblo cubano que en ayudarlo a edificar una economía autónoma, fuerte y diversificada. Era imposible no suscitar la animosidad del pueblo cubano[29]


Fidel Castro y José Martí

El advenimiento de una revolución radical en Cuba era inevitable pues Estados Unidos, por su estrategia de dominación, negó a los cubanos toda perspectiva de emancipación verdadera, de independencia política y de progreso económico y social. El embajador Philip Bonsal evocó esta realidad: “En la Cuba pre-Castro, la presencia americana aplastante en términos geopolíticos era un permanente recuerdo de la naturaleza imperfecta de la soberanía cubana […]. Suscitaba rechazo ya que se consideraba una transgresión intolerable de la independencia y la dignidad del pueblo cubano”.[30] La intromisión constante del Vecino del Norte en los asuntos internos de la isla había dañado profundamente el sentimiento de orgullo nacional de los cubanos. El último objetivo de la Revolución era recuperar la soberanía de la nación y poner fin a la dependencia de Estados Unidos. Tal fue la misión de Fidel Castro.

Fidel Castro tomó el poder y puso fin a la tutela estadounidense que había aplastado al país durante más de sesenta años. La república neocolonial se desintegró con la huida de Batista. El triunfo de la Revolución Cubana en 1959 permitió al pueblo cubano realizar finalmente el sueño de una patria libre y soberana, haciendo de Fidel Castro el emblema de la dignidad nacional y continental que supo oponerse a los designios hegemónicos de Washington en América Latina. Se acabó entonces la era del complejo “plattista”, en virtud del cual había que buscar soluciones estadounidenses a los problemas cubanos, con la llegada de Fidel Castro al poder.



*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and the Challenge of Impartiality, New York, Monthly Review Press, 2014, con un prólogo de Eduardo Galeano.http://monthlyreview.org/books/pb4710/Contacto: lamranisalim@yahoo.fr ;Salim.Lamrani@univ-reunion.fr Página Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel


[1] Luis Báez, “Absuelto por la Historia”, Granma, 11 de marzo de 2014. http://www.granma.cu/granmad/secciones/fidel/ (sitio consultado el 23 de febrero de 2015).

[2] José Martí, «El Congreso de Washington», La Nación, 2 de noviembre de 1889.

[3] Antonio Beltrán Hernández, L’Empire de la liberté, París, Editions Syllepse, 2002, p. 78.

[4] Philip S. Foner, Historia de Cuba y sus relaciones con Estados Unidos, La Havane, Editorial de Ciencias Sociales, tome I, 1973, p. 157.

[5] Philip S. Foner, La Guerra hispano/cubano/americana y el nacimiento del imperialismo norteamericano, op. cit., Volumen 1, p.16-17.

[6] Hamilton Fish, «Mr. Fish to Mr. Cushing», 6 de febrero de 1874, FRUS, 7 de diciembre de 1874, p. 859.

[7] Stewart L. Woodford, «Mr. Woodford to the President», 9 de marzo de 1898, FRUS, 6 de diciembre de 1898, p. 682-84.

[8] Philip S. Foner, La Guerra hispano/cubano/americana y el nacimiento del imperialismo norteamericano, op. cit., Volumen 1, p. 337.

[9] C. I. Bevans, Treaties and Other International Agreements of the United States of America, 1776-1949 (Washington D. C.: United States Government Printing Office, 1971), p. 1116-17.

[10] Fidel Castro Ruz, «El imperio y la isla independiente, primera parte», Cuba Debate, 14 de agosto de 2007. http://www.cubadebate.cu/reflexiones-fidel/2007/08/14/imperio-isla-independiente-primera-parte/ (sitio consultado el 15 de agosto de 2009).

[11] Robert Merle, Moncada : premier combat de Fidel Castro, Paris, Robert Laffon, 1965, p. 34.

[12] Tomas Estrada Palma, « Message of Tomás Estrada Palma, President of the Republic of Cuba, to the Congress of Cuba», 6 de abril de 1903, FRUS, 7 de diciembre de 1903, p. 356-57.

[13] Edwin V. Morgan, «Minister Morgan to the Secretary of State», 13 de octubre de 1906, FRUS, 1909, p. 489.

[14] Hugh S. Gibson, «Veteranista Agitation – Attitude of the United States. The American Chargé d’Affaires to the Secretary of State», 10 de noviembre de 1911, FRUS, (Washington Government Printing Office, 1919), p. 236-37.



[15] Hugh S. Gibson, «Veteranista Agitation – Attitude of the United States. The American Chargé d’Affaires to the Secretary of State», 16 de noviembre de 1911, FRUS, 1919, p. 237.

[16] José Miguel Gómez, « he President of Cuba to the President», 26 de mayo de 1912, FRUS, 1919, p. 248.

[17] Robert Lansing, «The Secretary of State to Minister Gonzales», 13 de febrero de 1917, FRUS, 1926, p. 356 ; William E. Gonzales, «Minister Gonzales to the Secretary of State», 15 de febrero de 1917, FRUS, 1926, p. 359 ; William E. Gonzales, «Minister Gonzales to the Secretary of State», 27 de febrero de 1917, FRUS, 1926, p. 369.

[18] Robert Lansing, «The Secretary of State to Minister Gonzales», 10 de marzo de 1917, FRUS, 1926), p. 382 ; Frank Polk, «The Acting Secretary of State to the Chargé in Cuba (Bingham)», 15 de enero de 1919, FRUS, Volume II (Washington Government Printing Office, 1934), p. 1-2.

[19] Rutherfurd Bingham, «The Chargé in Cuba (Bingham) to the Acting Secretary of State», 18 de enero de 1919, FRUS, 1934, p. 2. Véase el informe complete de Enoch H. Crowder sobre su estancia en Cuba: Enoch H. Crowder, «General Enoch H. Crowder to the Secretary of State», 30 de Agosto de 1919, FRUS, 1934, p. 29-77.

[20] Norman H. Davis, «The Acting Secretary of State to the Judge Advocate General, War Department (Crowder) », 31 de diciembre de 1920, FRUS, 1936, p. 41-43.

[21] Norman H. Davis, «The Acting Secretary of State to the Minister in Cuba (Long) », 4 de enero de 1921, FRUS, 1936, p. 671.

[22] Salim Lamrani, Cuba. Ce que les médias ne vous diront jamais, op. cit., p. 224.

[23] Sumner Welles, «The Ambassador in Cuba (Welles) to the Secretary of State», 10 de septiembre de 1933, FRUS, 1952, p. 417.

[24] Sumner Welles, «The Ambassador in Cuba (Welles) to the Secretary of State», 25 de septiembre de 1933, FRUS, 1952, p. 458.

[25] Edward G. Miller Jr., «Secretary Staff Meetings», 11 de marzo de 1952, lot 63 D 75, FRUS, 1983, p. 868.

[26] Willard L. Beaulac, «Memorandum of Conversation, by the ambassador in Cuba (Beaulac)», 22 de marzo de 1952, FRUS, 1983, p. 868.

[27] Fidel Castro Ruz, «Esta vez no se frustrará la Revolución», 1 de enero de 1959, Fondo Fidel Castro Ruz, n°, Archivo de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado (OAH-CE)

[28] John F. Kennedy, «Speech of Senator John F. Kennedy, Cincinnati, Ohio, Democratic Dinner», 6 de octubre de 1960.

[29] Id.

[30] Philip W. Bonsal, Cuba, Castro, and the United States, Pittsburgh, University of Pittsburgh Press, 1971, p. 9. 




Fuente: Especial y exclusivo para Al Mayadeen
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