"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

martes, 23 de abril de 2013

MUTANTES CUBANOS: DIALÉCTICA DE LAS ALTERNATIVAS

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Por Jorge Sariol
Fotos: Archivo
La radiomutagénesis ayuda a cambiar el repertorio genético propio de la planta, porque no se introducen genes foráneos; es decir se potencia el vegetal a partir de sus propios mecanismos fisiológicos.
El mundo padece. Acaecen pandemias, guerras, hambrunas, unipolaridad… La supervivencia se debate entre la escasez de alimentos, agua o energía. Las soluciones, como nunca antes, parecieran estar, no en las singularidades sino en la pluralidad. Pero esta también se desborda. Para algunos el problema alimentario se resolvería con la equidad en la distribución de las riquezas. Sin embargo, el concepto de riqueza es también diverso, como las nociones de alimentación ecológica o naturista. ¿La solución será mediante la revolución verde, la agroecología, la biotecnología o los transgénicos? Por ahora, el debate Desarrollismo vs. Ecologismo se resume a una batalla en blanco y negro, más que en la búsqueda de opciones.
De entre las posibles alternativas emergió, hace más de tres décadas, una experiencia1 que despierta tantas interrogantes como suspicacia, por su propósito —ex profeso— de suscitar mutaciones en ejemplares del mundo vegetal, para mejorar características o incluso generar nuevas especies. Todo mediante radiaciones ionizantes.
En el mundo, con cierta regularidad, se producen mutaciones. Son cambios permanentes en la secuencia del ADN y han sido fuentes primarias de la diversidad genética de la vida en la Tierra. Pueden ser espontáneas o inducidas. Las espontáneas ocurren en todos los organismos vivos. Como evento unicelular, su ocurrencia es «al azar», no pocas son deletéreas —mortíferas— y se producen en grandes poblaciones.
Las inducidas, en cambio, son empleadas en programas controlados para el mejoramiento genético de especies vegetales. En su proceder concurren diversos agentes, entre los cuales están los físicos: rayos Gamma, rayos X, neutrones rápidos y luz Ultra Violeta. Agrupados del lado de los químicos aparecen, entre otros compuestos, los ethyl methane y ethyl nitroso.
El uso de radiaciones ionizantes permite modificar uno o varios caracteres de una variedad a la vez, sin cambiar significativamente su fondo genético. A esto se le ha denominado radiomutagénesis.
¿Mejoras conseguidas por radiomutagénesis?
La respuesta la ofrece la M.Sc. Alba Álvarez González, del Departamento de Radiobiología del Centro de Aplicaciones Tecnológicas y Desarrollo Nuclear (CEADEN): «Puede lograrse optimización en la precocidad, un rendimiento superior, resistencia a enfermedades, mayor adaptabilidad y tolerancia a la salinidad, la sequía, al calor o al frío. Se aprecia mejor calidad de grano, más cantidad de brotes, más altura…».
¿Diferencias con otros procedimientos de modificación genética?
La joven experta del CEADEN explica: «La radiomutagénesis ayuda a cambiar el repertorio genético propio de la planta, porque no se introducen genes foráneos; es decir se potencia el vegetal a partir de sus propios mecanismos fisiológicos. Propicia una modificación de su arquitectura, por ejemplo, con raíces más largas y con ello mejor posibilidad de tomar la humedad del suelo. O plantas cuyos estomas —parte de la hoja por donde transpiran— sean menos por área y así conserven mejor la humedad».
Para proceder a la aplicación de radiomutagénesis, es preciso antes hacer una rigurosa selección de los mutantes, y comprobar estabilidad y determinación de la radiosensibilidad del material, en partes de las plantas, ya sean In Vivo o In Vitro.
In Vivo se realizan en semillas, esquejes, hojas y polen; In Vitro se realizan también en los ejemplos anteriores y además en ápices, brotes axilares, pecíolo o raíz.
ALTERNATIVA POSIBLE, SOLUCIONES PROBABLES
En Cuba se realizan investigaciones para conseguir diversidad genética, también para la utilización comercial en variedades de plantas de alto impacto en la dieta de los cubanos. Existen varios proyectos territoriales de innovación tecnológica, entre los cuales están la interrupción de la latencia en semillas y disminución de los períodos germinativos, a través de técnicas nucleares, además del mejoramiento genético, por radiomutagénesis gamma, de yemas de caña de azúcar, para obtener resistencia a la Escaldadura Foliar.
Debido a la erosión que afecta el 46 por ciento del valle del río Cauto, una de las más importantes zonas arroceras del país2, y también a sus niveles de salinidad y/o sodicidad, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias Jorge Dimitrov, de la provincia Granma, se dedicó —mediante radiomutagénesis— a la obtención de dos variedades resistentes de arroz.
Con la misma intención, un grupo de investigadores cubanos3 se propuso estudiar la radiosensibilidad a los rayos gamma del tomate —Lycopersicon esculentum, Mill., en su variedad Amalia—, para encontrar soluciones a su bajo rendimiento, consecuencia de las altas temperaturas, inestabilidad de lluvias, elevada humedad relativa y el efecto pernicioso de plagas y enfermedades.
Igualmente se realizan estudios en el Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA) proyecto ARCAL, para la aplicación a mayor escala de nuevas variedades de arroz, tomate, soya y frijol. Se trabaja en el Instituto Nacional de Investigaciones de Viandas Tropicales (INIVIT), en plátano vianda y fruta; y con el césped, en la Estación Experimental en Pastos y Forrajes Indio Hatuey.
CEADEN colabora en las investigaciones sobre radiomutagénesis con el arroz y en la aplicación de recursos genéticos y mejoramiento del cultivo de aguacate y tolerancia a sequía en frutales (cítricos y aguacateros).
El mundo padece. Se suceden pandemias, guerras, hambrunas, unipolaridad… La vida está llena de riesgos y amenazas. Y también de búsquedas. El dilema de la responsabilidad de científicos y tecnólogos en su relación con la sociedad es parte importante del transcurso. En medio de todo, los humanos evolucionamos como entes diversos en la unidad y únicos en la diversidad. La radiomutagénesis es una alternativa.
En Cuba se realizan investigaciones para conseguir diversidad genética, también para la utilización comercial en variedades de plantas de alto impacto en la dieta de los cubanos.
Notas:
  1. La historia tal vez comenzó en 1901 cuando Hugo Marie de Vries, botánico holandés y uno de los primeros «genetistas», propuso conseguir mutaciones mediante la radiactividad.
  2. Unas 954 mil hectáreas, pertenecientes a las provincias de Santiago de Cuba, Holguín, Las Tunas y Granma.
  3. Marta Álvarez, J. Rodríguez, Dagmara Plana y Nancy Santana/www.inca.edu.cu/otras_web/revista
    /1999_no4.htm

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