"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

lunes, 4 de marzo de 2019

FIRME RECHAZO DE CUBA A LA NUEVA ESCALADA AGRESIVA DE EE.UU. DECLARACIÓN DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES

FIRME RECHAZO DE CUBA A LA NUEVA ESCALADA AGRESIVA DE EE.UU.

DECLARACIÓN DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES

El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza en los términos más enérgicos la nueva escalada en la conducta agresiva de los Estados Unidos contra Cuba.

El Departamento de Estado anunció hoy la decisión de permitir que, a partir del próximo 19 de marzo y al amparo del Título III de la Ley Helms-Burton, se presenten demandas judiciales en tribunales de los Estados Unidos únicamente contra empresas cubanas incluidas en la Lista de Entidades Cubanas Restringidas elaborada por ese gobierno en noviembre de 2017 y actualizada un año después. Este listado arbitrario e ilegítimo, dirigido a recrudecer el bloqueo y extender sus efectos extraterritoriales, prohíbe a los ciudadanos estadounidenses realizar transacciones financieras directas con las entidades señaladas.

El anuncio del Departamento de Estado también indicó que suspendería por solo 30 días la posibilidad de iniciar acciones judiciales por igual concepto en contra de otras entidades cubanas o extranjeras con vínculos comerciales o económicos en Cuba.

Desde su entrada en vigor en 1996, la ley Helms-Burton ha procurado universalizar el bloqueo económico, mediante presiones brutales e ilegales de Estados Unidos contra terceros países, sus gobiernos y sus empresas. Persigue asfixiar la economía cubana, y promover o aumentar las carencias de la población con el propósito de imponer en Cuba un gobierno que responda a los intereses de Estados Unidos.

Por sus pretensiones ilegítimas y contrarias el Derecho Internacional, la Ley Helms-Burton y el bloqueo concitan el rechazo universal, reiterado durante casi tres décadas, en los más importantes organismos regionales e internacionales. El ejemplo más reciente fue en la Asamblea General de las Naciones Unidas cuando el pasado 1 de noviembre fue objeto de diez votaciones consecutivas de rechazo, en que el gobierno de los Estados Unidos quedó en absoluto aislamiento.

El título II de la Ley Helms-Burton dispone que el derrocamiento del gobierno revolucionario, la posterior tutela del país a cargo de un interventor estadounidense y el ulterior establecimiento de un gobierno contrarrevolucionario y subordinado a Washington tendrían como tarea inequívoca la devolución o pago a los antiguos propietarios de todas las propiedades que sean reclamadas por antiguos dueños o sus descendientes, hayan sido estadounidenses o no al momento de las nacionalizaciones o de que las abandonaron. En todo ese período, el bloqueo económico permanecería en pleno vigor.

Por consiguiente, los cubanos estarían obligados a devolver, restituir o pagar a reclamantes de los Estados Unidos por la casa donde viven, el terreno donde se edifican sus comunidades, la tierra agrícola donde cultivan y producen, la escuela donde se educan sus hijos, el hospital o el policlínico donde reciben servicios médicos, donde está su centro de trabajo, donde tienen un negocio particular, además de por los servicios de electricidad, agua y comunicaciones subsidiados que disfruta la población. 

Es una pretensión solo concebible en las mentes de quienes identifican a Cuba como una posesión colonial. Según dispone la ley Helms-Burton, el bloqueo económico sólo se podría levantar cuando se haya alcanzado esa ambición.

Esta ley descansa sobre dos mentiras fundamentales: la noción de que las nacionalizaciones llevadas a cabo poco después del triunfo revolucionario fueron ilegítimas o indebidas y que Cuba constituye una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos.

Las nacionalizaciones cubanas se llevaron a cabo amparadas por leyes, con estricto apego a la Constitución y en conformidad con el Derecho Internacional. Todas las nacionalizaciones contemplaron procesos de compensación justa y adecuada que el gobierno de los Estados Unidos se negó a considerar. Cuba alcanzó y honró acuerdos globales de compensación con otras naciones que hoy invierten en Cuba como España, Suiza, Canadá, Reino Unido, Alemania y Francia.

La verdadera amenaza a la paz y la seguridad de la región son las declaraciones y acciones irresponsables del gobierno de Estados Unidos y los planes desestabilizadores contra América Latina y el Caribe en el afán declarado de imponer la doctrina Monroe.

La Ley de Reafirmación de la Dignidad y Soberanía Cubanas del 24 de diciembre de 1996, establece que la Ley Helms-Burton es ilícita, inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno. Considera nula toda reclamación amparada en dicha ley, por cualquier persona natural o jurídica.

Según estipula esa ley, las reclamaciones de compensación por las propiedades nacionalizadas podrán formar parte de un proceso de negociación sobre la base de la igualdad y respeto mutuo entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos, “examinadas de conjunto con las indemnizaciones a la que el Estado y el pueblo cubanos tienen derecho con motivo de los daños y perjuicios causados por el bloqueo y las agresiones de todo tipo cuya responsabilidad corresponde al gobierno de los Estados Unidos”. Aclara, a la vez, que quedará excluido de futuras posibles negociaciones quien utilice los procedimientos y mecanismos de la Ley Helms-Burton en perjuicio de otros.

El gobierno cubano reitera a los socios económicos y las empresas extranjeras que operan en Cuba todas las garantías para la inversión extranjera y los proyectos conjuntos. La Constitución Cubana, ratificada por amplia mayoría en referendo el pasado 24 de febrero de 2019, en su artículo 28 reconoce también esas garantías, incorporadas en la Ley de Inversión Extranjera No. 118 del 29 de marzo de 2014.

La decisión de hoy impone obstáculos adicionales a nuestros objetivos de desarrollo y progreso económico, pero Estados Unidos continuará fracasando en su objetivo central de someter por la fuerza la voluntad soberana de los cubanos y nuestra determinación de construir el socialismo. Prevalecerá el sentimiento mayoritario de los pueblos de Cuba y Estados Unidos que favorece la mejoría de las relaciones y el desarrollo de una convivencia civilizada y respetuosa.


La Habana, 4 de marzo de 2019.

El pasado de Marco Rubio y el narcotráfico


4 marzo 2019 


El senador por la Florida, Marco Rubio. Foto: AP

Este senador republicano escribió sus memorias en un libro que bautizó con el nombre de An American Son, publicado en el año 2012. En el libro asomó apenas de manera superficial que su cuñado era un comprobado lord del narcotráfico y toda la familia (de origen cubano y radicada en Miami) lo sabía.

En una nota del Washington Post del año 2015, se da a conocer la historia de Orlando Cicilia, esposo de Bárbara, una hermana mayor del senador republicano. Cicilia era un testaferro y operador del circuito de narcóticos, concretamente de la cocaína, en tiempos de su máximo apogeo en EEUU, cuando Miami era considerada la capital de la cocaína en Gringolandia.

Concretamente, Cicilia trabajaba para Mario Tabraue, otro narco de origen cubano, a quien se le allanó una casona llamada por los agentes federales “La mansión Playboy”, donde se encontraron drogas, armas largas y dos leopardos propiedad del capo, quien jugaba a ser Pablo Escobar. Durante el operativo en el que fue detenido Cicilia, fue detenido también Tabraue.

Corrían casi en su ocaso los años 80, cuando Orlando Cicilia fue capturado a partir de un allanamiento a un inmueble adyacente al de la familia de Rubio. El acaudalado “hombre de negocios” que parecía ser Orlando Cicilia y su grupo más cercano, tenían sobre sus espaldas acusaciones, entre las que destacaba el asesinato de Larry Nash, un informante encubierto de lo que entonces era la Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego adscrita al FBI, en 1980.

Al momento de caer en manos de la justicia Orlando Cicilia (también de origen cubano), Marco Rubio tenía apenas 16 años. Pero su ambiente familiar ya era bastante “turbio”, señala el tabloide británico Daily Mail.

Las suspicacias de los medios norteamericanos dirigidas hacia Rubio yacen en el rol que tuvo Bárbara Rubio en el auge de esa familia en los años 80, justo en tiempos de la “mayor prosperidad” de su esposo Orlando. El planteamiento es obvio: se trata de una familia que alcanzó privilegios gracias a la venia de su familiar político.

El ascenso político de Rubio tuvo siempre esa nube negra. Reseña Washington Post que en una oportunidad el portavoz de Rubio, Todd Harris, señaló que el senador “tenía sólo 16 años en el momento de la detención y ve esto como una cuestión familiar e íntima privada, siendo estos acontecimientos que tuvieron lugar hace casi 30 años”. En varias entrevistas y durante su ascenso político, Rubio se negó a responder a las preguntas de los medios acerca de si Orlando Cicilia proporcionó apoyo financiero a él o a su familia.
Tráfico de influencia

La polémica de este caso rodea a Rubio, no por tratarse de conducta impropia de un familiar político en tiempos en que Rubio era un adolescente. La polémica recae por los eventos que han tenido lugar luego de despegar la carrera política de Rubio. El senador, integrante de la macolla cubano-mayamera más rancia, ha sido señalado de ayudar a su cuñado con beneficios judiciales empleando para esos fines su ascenso político.

Orlando Cicilia, afamado por ser uno de los operadores más conspicuos del narcotráfico en Miami, recibió mucha atención en su momento y fue condenado a más de 35 años de cárcel. Pero Cicilia cumplió apenas poco más de 12 años, salió en libertad plena justo cuando Marco Rubio ascendió como representante al Congreso de los Estados Unidos en el año 2000. Orlando Cicilia salió de la cárcel apenas cuatro días después de que Rubio tomara el cargo de diputado.

El antiguo jefe de Orlando, Mario Tabraue, sobre quien pesaba una pena de 100 años de cárcel por sus delitos, salió de prisión en el año 2003, con apenas 15 años de pena cumplida.

Marco Rubio en diversas oportunidades ha sido increpado por los grandes favores judiciales que recibió Orlando Cicilia, cuestión que ha negado con vehemencia.

Todd Harris, vocero de Rubio, incluso ha escrito al Washington Post indicando que bajo ninguna circunstancia ese rotativo debe inferir que Cicilia alguna vez ha recibido el favor de su cuñado, pues, Cicilia y Bárbara Rubio permanecieron casados y sentimentalmente unidos durante los 12 años de encarcelamiento del referido narco.

Según el Washington Post en los años que siguieron a la detención del narcotraficante, las familias Cicilia y Rubio “han permanecido profundamente entrelazados personalmente, financiera, política y emocionalmente”. El equipo político de Rubio se quejó con vehemencia cuando el caso “olvidado” de Cicilia fue objeto de un informe en 2011 por la red de televisión en español Univisión, lo que quiere decir que el senador es un practicante abierto de la censura en su propio país. Al día de hoy Orlando Cicilia ha sido visto públicamente como parte del equipo político de su cuñado.
La obsesión con Venezuela

Marco Rubio es el principal promotor, junto a John Bolton, Mike Pompeo y Mike Pence, del asedio y los llamado a la intervención militar contra Venezuela. Todos operan como agentes del caos y promueven una agenda de golpe que se desplaza desde Cuba hasta Bolivia. Sus objetivos son los países del ALBA y actúan con especial énfasis sobre Venezuela.

Es un político turbio, cuyos antecedentes familiares se entretejen con un muy denunciado tráfico de influencias y encubrimiento de factores criminales. Cuestión que lo desdibuja como un desinteresado político en ascenso dedicado a la defensa de la democracia en Venezuela, vía sanciones, bloqueo financiero y llamados a la intervención militar. La publicación de imágenes que rememoran el asesinato de Muamar al Gadafi, en clara amenaza al presidente Nicolás Maduro, confirma su origen narco y criminal.

(Tomado de Misión Verdad)

sábado, 2 de marzo de 2019

Respuesta de un venezolano común y corriente al expresidente Pepe Mujica



Por Eduardo Viloria Daboín 

Estimado Pepe Mujica, le escribe un venezolano. Mi nombre es Eduardo Viloria Daboín, tengo 41 años y vivo en Caracas. Soy padre de una hija con autismo de 16 años y un niño de 10 que practica fútbol, ajedrez y arte circense. Al igual que usted, al igual que cualquiera, tengo sobradas razones para no querer una guerra en mi país. Sin embargo, quisiera decirle varias cosas sobre el mensaje que usted envía sobre Venezuela. 

Estimado Pepe, comienza usted preguntándose si la guerra será, como decía Clauzewitz, la continuación de la política por otros medios. Pues déjeme decirle algo: Bienvenido al siglo XXI, tiempo histórico en el que EEUU se ha encargado de invertir esa máxima. Porque para EEUU la política es la continuación de la guerra por otros medios, y no al revés. Eso precisamente es lo que se está aplicando actualmente contra Venezuela, y es lo que usted, aparentemente sin darse cuenta, favorece en su mensaje. 

Usted hace un llamado a acudir a la política para evitar la guerra, pero se olvida de que en Venezuela ya está en desarrollo una guerra. Desde hace años el país está sometido a un feroz ataque a su economía y la población del país tiene años sometida a una brutal guerra psicológica. Se olvida usted, también, de que EEUU tiene años cercando militarmente a Venezuela, usando el territorio colombiano como sitio predilecto para ese emplazamiento amenazante de tropas, y además ha realizado recientemente movimientos de más tropas hacia Colombia, Puerto Rico, República Dominicana y Curazao. Es cierto que EEUU no ha lanzado una bomba sobre Venezuela todavía, pero el cerco militar, el asedio y sitio económico, el robo de dinero y activos venezolanos en el exterior, las permanentes operaciones psicológicas y el infiltramiento mercenario y paramilitar son acciones concretas de guerra, definidas incluso en los manuales actualizados de guerra del pentágono. ¿Sabe usted que el 23 de febrero desde territorio colombiano se intentó violentar la soberanía territorial venezolana utilizando mercenarios y que no se logró gracias a la actuación de la FANB, la PNB y el pueblo organizado? ¿Sabe usted que lo mismo ocurrió en el sur del país, en la frontera con Brasil? ¿El cerco comunicacional contra la verdad de Venezuela le permitió saber que el 24 de febrero un puesto militar venezolano cercano a la frontera con Colombia fue atacado por 60 mercenarios? 

Sin duda usted tiene razón de que se debe acudir a la política para evitar la guerra, pero, ¿cómo hacemos si EEUU en lugar de comenzar por la política y darle una oportunidad al diálogo y la negociación comenzó primero por la violencia y las acciones de guerra? 

Usted mismo dice que se impone la política y que la política es voluntad de negociar. El problema está en que usted plantea que negociar es aceptar las condiciones que Estados Unidos pretende imponer con sus acciones de guerra. Dice usted que negociar es evitar acorralar, pero se olvida de que EEUU lo primero que ha hecho es acorralar a Venezuela, cercarla, amenazarla, apuntarla con sus cañones y agredirla. Está claro que EEUU no quiere negociar nada sino imponer sus condiciones y más nada. Y justamente la primera condición que pone es ésa que usted coloca como elemento inicial para negociar y evitar una guerra: que Maduro abandone el cargo para el que lo eligió el pueblo de Venezuela en elecciones legales y legítimas, y dé paso a un nuevo y arbitrario proceso electoral. 

Habla usted también de más democracia como lo la única salida para evitar la guerra. Pero se olvida de que la revolución bolivariana es el proceso en el que se dieron las más profundas transformaciones democráticas del continente en los últimos 20 años y que fueron justamente Estados Unidos y la dirigencia política que avanza hoy tutelada por el poder de ese país quienes dieron un golpe de Estado que derrocó a Chávez en 2002, y un golpe petrolero luego entre diciembre 2002 y enero 2003, y después pretendió incendiar de violencia a Venezuela en 2013, 2014 y 2017 para derrocar al presidente Maduro ante la imposibilidad de derrotarlo políticamente. 

Usted se atreve, además, a atacar las instituciones venezolanas y afirmar que en Venezuela lo que hay es una crisis de confianza. Permítame recordarle que luego del referendo revocatorio realizado contra Chávez (en el cual la revolución bolivariana salió victoriosa en el que fue el proceso democrático más hermoso de toda la historia de nuestro país), ante la imposibilidad política de derrotar a Chávez, fue cuando se inició la operación psicológica y mediática para deslegitimar las instituciones venezolanas y socavar su credibilidad. Esa operación no ha cesado desde entonces. Casi 15 años después, el efecto de esa acción de guerra psicológica tiene tal profundidad que incluso personas como usted pueden afirmar hoy que en Venezuela no hay instituciones confiables para garantizar elecciones libres y transparentes. 

Y aprovecho para preguntarle: ¿mide usted las consecuencias históricas de lo que sería la aplicación de su propuesta de convocar, apenas 8 meses después de realizadas elecciones presidenciales, unas elecciones en Venezuela con la ONU como único garante de su amplitud, pluralidad y transparencia? ¿Se da cuenta usted de que al plantear eso está validando el desconocimiento arbitrario de Nicolás Maduro como presidente que hizo EEUU el 10 de enero de este año? ¿Se percata de que su propuesta respalda la anulación de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos en la medida en que legitima que cualquiera en cualquier país convoque una movilización más o menos numerosa para autoproclamarse presidente de ese país únicamente a cuenta de que tiene el respaldo económico, político, comunicacional y militar de un país poderoso que está dispuesto a recurrir a la guerra para imponerlo como presidente? 

Usted plantea eso y al mismo tiempo habla de democracia, pero se olvida de que la oposición venezolana que está embarcada en la actual aventura golpista fue justamente la que decidió no participar en las últimas elecciones precisamente para boicotearlas y poder levantar hoy el discurso de ilegitimidad de Nicolás Maduro. Debería investigar un poco para que pueda darse cuenta de que la debilidad que impide a la oposición venezolana llegar al poder se debe exclusivamente a sus propios errores, a su propia incapacidad para consolidar un liderazgo, hacerle una propuesta seria y coherente al país que genere esperanza y entusiasmo político. Esa oposición ha sido tan mediocre y ha estado tan concentrada en sus propios intereses económicos y de poder, que no ha sido capaz ni siquiera de capitalizar políticamente el descontento generado por la crisis económica y social venezolana creadas por el bloqueo. Esa dirigencia opositora es tan pobre que no ha sido capaz ni siquiera de acumular fuerza a partir de los numerosos errores y desviaciones de sectores del gobierno bolivariano. ¿No se da cuenta usted de que Trump, Pence, ¿Pompeo, Bolton y Rubio tuvieron que salir ellos mismos a poner la cara y a dirigir directamente la oposición en Venezuela para poder medianamente despertar algún entusiasmo en la base social opositora, ante la absoluta falta de credibilidad y liderazgo de toda la dirigencia opositora venezolana? No venga entonces usted a decir que Venezuela necesita que venga Naciones Unidas a dar garantías de un proceso electoral absolutamente abierto y con la participación de todos. 

¿Y sabe por qué, además? 

Pues justamente por lo que usted plantea del trasfondo geopolítico y geoestratégico del conflicto en Venezuela. En eso tiene usted toda la razón. Lo que está en el fondo es la necesidad de EEUU de apoderarse del petróleo venezolano y de todas sus enormes riquezas. Pero, además de todos sus otros olvidos, en este caso también se olvida de que justamente por ese objetivo a Estados Unidos le importa un bledo la democracia en Venezuela y la libertad y bienestar de su pueblo. La única democracia que a EEUU le interesa es la que le permita colocar a un presidente servil a sus intereses, y en la que puedan manejar directamente las instituciones a favor de sí mismo. Es más, esto es tan cierto, que a Estados Unidos ni siquiera le interesa la continuidad de Venezuela como nación y como república, sino su fragmentación, su disolución, para que prendan en su territorio el caos y la violencia que abran la puerta a dos grandes negocios: el control de las riquezas y una guerra prolongada que tribute a las arcas de su megaindustria armamentista. 

Una sola cosa más: ¿No le parece lamentable recurrir “desesperadamente” a Europa para que haga algo y evite una guerra? ¿Olvida que Europa es un continente en el que aún prevalecen las monarquías y Estados enteros se sostienen merced a que son grandes lavaderos de dólares del crimen transnacional? ¿Olvida que Europa aún mantiene colonias en África, Asia y su amada América Latina? Recuerde que además de Estados Unidos y Canadá, ha sido Europa la que ha aplicado guerra económica a Venezuela, robando miles de millones de dólares en dinero y oro. ¿Puede pedírsele a Europa que haga algo? 

Estimado Pepe, dejo esta carta hasta aquí. Podría extenderme más, pero he dicho lo central y creo que es suficiente. A usted lo rodea una imagen de sencillez y humildad. Si no es una mera construcción mediática espero que se tome la molestia de leer estas líneas y reflexionar sobre el lamentable mensaje que envió al mundo. 

Albatv

viernes, 1 de marzo de 2019

El explosivo relato de Cohen agita el debate sobre el ‘impeachment’ de Trump

El testimonio del exabogado en el Congreso obliga a los demócratas a conjugar las ansias por destituir al presidente con el pragmatismo de esperar a las conclusiones de Mueller



Michael Cohen, antiguo abogado personal de Donald Trump, al termino de su testimonio en el Congreso, ayer miércoles. MANDEL NGAN AFP


“La fe es subir el primer escalón, incluso cuando no ves la escalera completa”. En el arranque de una jornada histórica en Washington, Elijah Cummings, presidente del Comité del Congreso que el miércoles interrogó a Michael Cohen, recurrió a Martin Luther King para encomiar el paso que había dado el exabogado de Donald Trump de traicionar al jefe al que sirvió fielmente durante diez años. Pero sus palabras, vistas en retrospectiva, ilustran también el dilema al que se enfrentan los compañeros demócratas del propio Cummings: el testimonio de Cohen alimentará la fe de aquellos que quieren dar cuanto antes el primer paso hacia el impeachment del presidente; pero los más pragmáticos advertirán de que la escalera completa, al menos de momento, no se ve.

La importancia del testimonio de Cohen, más que en el detalle de las acusaciones, estuvo en la descripción de primerísima mano de la manera de actuar del presidente, un asombroso relato de un proceder cuasimafioso, que funciona como poderoso complemento a la más técnica labor de los fiscales federales que lo investigan. Su gran debilidad: Cohen es un acreditado mentiroso, que ingresará en prisión, entre otros cargos, por haber faltado a la verdad precisamente en la institución ante la que compareció el miércoles.

El testimonio de Cohen entraña un desafío para los demócratas. Su recién estrenada mayoría les permite utilizar los recursos del Congreso para investigar al presidente, como se vio el miércoles. Pero el elemento más sensible, el que más amenaza la cohesión de la heterodoxa bancada demócrata surgida de las legislativas de noviembre, es el debate sobre la conveniencia o no de iniciar un impeachment o proceso de destitución del presidente, cuya iniciativa corresponde a la Cámara de Representantes.

La Constitución asigna a la Cámara baja la competencia para iniciar, por mayoría simple, el impeachment para destituir al presidente por “traición, soborno u otros delitos y faltas graves”. Después, se celebra un juicio en el Senado que decide, por mayoría de dos tercios, si condena y destituye al comandante en jefe.

Nancy Pelosi, astuta presidenta de la Cámara de Representantes, ha logrado hasta la fecha neutralizar el debate entre los moderados, elegidos en distritos más conservadores, y los izquierdistas ansiosos por, en palabras de la joven congresista Rashida Tlaib, “destituir a ese cabronazo”. La pregunta, después del testimonio de Cohen, es cuánto tiempo más podrá silenciarlo.

“No he visto ni una palabra de ella”, aseguró Pelosi, cuando los periodistas le preguntaron sobre la comparecencia de Cohen. “Déjenme que les diga algo. Me importan mucho más las malas políticas de Donald Trump que su mala personalidad”, añadió.

Los más moderados saben que el impeachment difícilmente prosperará en el Senado, de cuyos 100 escaños los republicanos ocupan 53. Y temen que emprender un proceso condenado al fracaso alimente la imagen de un Partido Demócrata radical, que tanto le gusta explotar al presidente, y que eso les pase factura entre el electorado centrista que ven necesario atraer para ganar las elecciones de 2020.


En vídeo, la respuesta de Trump a las declaraciones de Michael Cohen. VÍDEO: REUTERS-QUALITY

La estrategia del liderazgo demócrata es contener las ansias de los más indignados y esperar a los resultados de la investigación del fiscal especial Robert Mueller, cuya conclusión es inminente. “Déjenme que lo repita: necesitamos esperar al informe de Mueller y ver qué dice”, explicó a los periodistas el líder de la mayoría demócrata, Steny Hoyer. Mover ficha antes de conocer las conclusiones del fiscal especial, sostienen los líderes demócratas, sería un suicidio electoral.

Pero el testimonio de Cohen fue poderoso. Además, aportó un cheque, firmado por el presidente, con el que asegura que este le reembolsó el pago que había realizado a una actriz porno para silenciar una supuesta aventura extramatrimonial de Trump, y que podría implicar al presidente en un delito de financiación ilícita de campaña. La presión del sector izquierdista para proceder con el impeachment crecerá. Aunque la propia congresista Alexandria Ocasio-Cortez, que dijo en una entrevista con Rolling Stone publicada el mismo miércoles que “sin duda” votaría por destituir a Trump, se mostró cauta a la salida de la comparecencia de Cohen. “Los documentos nos han sido entregados esta mañana, necesitamos examinarlos”, dijo.

La historia da la razón a quienes piden paciencia: hasta la fecha, solo dos presidentes han sufrido un proceso de impeachment: Andrew Johnson en 1868 y, 130 años después, Bill Clinton. En ambas ocasiones, la Cámara de Representantes aprobó formalmente las acusaciones pero el Senado rechazó condenar y destituir. Pero hay otro escenario posible: en 1974, tras el escándalo del Watergate, la Cámara baja también inició los trámites para destituir a Richard Nixon y, antes de que pudiera votar, el presidente dimitió.

La realidad es que, para que un proceso de destitución prospere, los demócratas necesitan convencer a algunos senadores republicanos. Y si las conclusiones de los dos años de investigación de Mueller son suficientemente contundentes, como ya advirtió Pelosi, lo serán tanto para los demócratas como para los republicanos. Sería difícil, para los menos fanáticos de Trump, defender que conspirar con Moscú para ganar las elecciones o tratar de obstruir la justicia no constituye el “delito o falta grave” del que habla la Constitución.

Además de la investigación de Mueller, la recién estrenada mayoría otorga a los demócratas la posibilidad de escrutar desde la Cámara de Representantes la Administración de Trump y sus negocios y finanzas personales. Todo lo cual contribuirá a elaborar los argumentos para un eventual impeachment. El testimonio de Cohen es, volviendo a las palabras del reverendo King, solo el “primer escalón”. Nadie ve aún la escalera completa.

El presidente Trump, que se encontraba en la cumbre con el norcoreano Kim Jong-un en Vietnam mientras Michael Cohen testificaba en Washington, arremetió contra la credibilidad de su exabogado, tal como hicieron los congresistas republicanos durante la comparecencia. “Mintió mucho”, dijo Trump, pero destacó que en lo único que no mintió fue en que no hubo conspiración con Rusia. Lo cierto es que el exabogado no negó que su antiguo jefe o su campaña conspirasen con Rusia: dijo que no tenía pruebas de que lo hicieran. Cohen, en uno de los momentos más graves de su testimonio, se dirigió a los legisladores republicanos para advertirles de los riesgos de defender a Trump. “Soy responsable de vuestra estupidez porque yo hice durante diez años lo mismo que hacéis ahora vosotros”, dijo. “Solo puedo prevenir a la gente: quienes sigan ciegamente al señor Trump como yo hice, sufrirán las mismas consecuencias que sufro yo ahora”.

Cuba dijo Sí, alto y claro

El 86, 85 % de los electores que depositaron su boleta en las urnas el domingo 24 de febrero –día de aliento mambí– dijo Sí a la nueva Constitución y, con ello, 6 816 169 cubanos patentizaron su apoyo a un proyecto de país que apuesta por el socialismo, el respeto a los derechos, y la inclusión; o, lo que resume todo ello, a la dignidad plena de su gente



1 de marzo de 2019 01:03:08

Foto: José Manuel Correa


El 86, 85 % de los electores que depositaron su boleta en las urnas el domingo 24 de febrero –día de aliento mambí– dijo Sí a la nueva Constitución y, con ello, 6 816 169 cubanos patentizaron su apoyo a un proyecto de país que apuesta por el socialismo, el respeto a los derechos, y la inclusión; o, lo que resume todo ello, a la dignidad plena de su gente.

Este respaldo, indudablemente masivo, a un proceso de naturaleza popular, que convirtió a cada habitante en constituyente, adquiere resonancias mayores en el contexto internacional en extremo adverso, donde los imperialistas de siempre, con sus tambores que llaman a la guerra, anuncian el fin de todas las utopías.

Pero la Isla, con 150 años de luchas a sus espaldas, no está dispuesta a doblar la cerviz ante los designios de los «amos del mundo», y apuesta por la soberanía, a pesar de las presiones que vienen en forma de bloqueo económico, financiero y comercial; noticias falsas, amenazas directas o proyectos subversivos. El referendo constitucional, la amplia participación de los votantes, y los resultados, así lo demuestran.

Unidad, conciencia ciudadana, cultura jurídica, reafirmación revolucionaria… son saldos que deja el proceso de reforma constitucional; una vivencia que no terminará para la nación con la proclamación de la nueva y de vanguardia Carta Magna.

Comenzará después el reto tremendo de ajustar las leyes a sus esencias, de instrumentar, actuar y, sobre todo, respetar la letra constitucional, que es sagrada. Que se ponga en práctica cada enunciado, ese es el desafío, uno sobre el que nos alertó Fidel y que se ha asumido en esta ocasión como eje central para pensar la Ley Fundamental de la República.

Con todos y para el bien de todos, para cada ciudadano de Cuba, independientemente de cuál haya sido su voto, será el país resultante de este Sí, uno cada día mejor, siempre en Revolución, donde convivan la voluntad de cambiar lo que deba ser cambiado y la fe en el mejoramiento humano. (Redacción Nacional)

Luego de que la Comisión Electoral Nacional anunciara que fue ratificada la nueva Constitución de la República de Cuba, por el voto favorable de la mayoría de los ciudadanos con derecho electoral, en Referendo convocado para el 24 de febrero de 2019, se inició el proceso de validación de los resultados, tanto en Cuba como en el exterior.
Foto: Granma



miércoles, 27 de febrero de 2019

Quién gobierna hoy en EEUU: ¿Trump o Pence-Pompeo-Bolton?


Opinión


Hace un año hacia fines de 2017/2018, el presidente Trump se opuso a toda acción de desestabilización en Venezuela, incluso bloqueo la acción de su canciller Tillerson/JPMorgan de avanzar con su estrategia de “solución” militar para la península de Corea, para luego destituir al alfil del continentalismo financiero estadounidense, facilitar los acuerdos de paz entre Corea del sur y Corea del norte y luego poner en su lugar a Pompeo.

Ahora, Pence-Pompeo-Bolton y Rubio, aparecen nuevamente habiendo impuesto su iniciativa por sobre la aprobación del presidente para actuar contra la República ‎Bolivariana de Venezuela.‎ Todas las movidas dan muestra como si el presidente Trump hubiera sido subordinado por tal iniciativa sometiéndose a las ambiciones del Estado Profundo Continentalista Republicano (Tea-Party) estadounidense.

En su estrategia los ´Continentalistas´ necesitan subordinar a los gobiernos de los países de la Cuenca del Caribe, que contiene las más grandes reservas mundiales de petróleo y gas a fin de salvar el estatus de moneda internacional de reserva del dólar al menos para el hemisferio occidental. En este contexto es que Trump aparece cediendo ante la iniciativa del Tea Party continentalista y “dejando hacer” al vicepresidente Mike Pence y al senador Marco Rubio en la operación de ‎desestabilización contra Venezuela, que es el modo como se instrumenta la movida y la cobertura para tal acción injerencista.

Es más, pareciera que el Estado Profundo republicano y demócrata se unieron al menos en torno al ´caso de Venezuela´. Basta ver la agresiva campaña en torno a Venezuela de los grandes medios de comunicación (CNN, Deutsche Welle, BBC, etc.) para dejar en claro que los globalistas están de lleno en este proyecto. A los globalistas no les preocupa la caída del dólar sino su preocupación principal es detener el avance y ascenso de la Nueva Formación Social que se desarrolla desde el Oriente a partir del proyecto de las Nuevas Rutas de Seda impulsadas por China, Rusia y los países de Eurasia en general y cortar sus tentáculos en América Latina. A pesar de las sanciones económicas, apoyo financiero a la oposición venezolana y "guarimbas" (mercenarios de las fuerzas globalistas que mataron docenas de inocentes promovidas por la CIA), el Gobierno bolivariano sigue firme con la ayuda aparentemente invisible de Rusia y China que no permiten a Washington derrocar al chavismo. Para ellos el futuro de la globalización se decide en Venezuela.

El Estado profundo unificado en torno a Venezuela proyecta destruir las capacidades instaladas para iniciativas soberanas de sus Estados, para que solo desde el heterogéneo “mercado” de actores del poder financiero pueda imponerse y dictarse la iniciativa. Donald Trump tachó de 'dictador' al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y dijo que "todas las opciones, incluyendo militares, están sobre la mesa". Esta es la estrategia defensiva de un esquema de poder en declive internacional pero con una fuerte capacidad militar y financiera para imponer condiciones aun en toda la Hispanoamérica (Latinoamérica) desde México hasta las Islas Malvinas y la Antártida. Nos preguntamos si va haber invasión o si Trump podrá cambiar de parecer al igual que en el caso de Corea del Norte y mandar (uno de) los halcones a la casa. ¿Cuál es el motivo de nuestra duda?

¿Donald Trump ha sido obligado a ‎renunciar a su política?‎

Hemos analizado en diferentes artículos nuestros que EEUU está perdiendo la capacidad de imponer el petro-dólar como moneda de cambio y el dólar (bonos del Tesoro) como moneda de reserva mundial, al perder el control sobre el mercado energético petrolero en Medio Oriente, donde Rusia emerge a nivel mundial como el mayor productor de energía fósil y China como su principal consumidor.

La Venezuela Bolivariana en este contexto de crisis mundial, había decidido en marzo de 2018 establecer los ‎precios de venta ya no en dólares estadounidenses sino en la moneda del principal comprador, el petro-yuan-oro chino. Esta movida lo que hace es poner de manifiesto la nueva realidad económica mundial de cambio del centro de gravedad económico del occidente anglosajón estadounidense-británico al Asia pacifico. Pero también pone de manifiesto que se ha iniciado la batalla por la nueva moneda de reserva mundial, lo cual pone en peligro el ‎exorbitante poder que los petrodólares a escala global tienen desde 1973 hasta este momento.

Para el capital financiero continentalista estadounidense (expresado en el Tea Party Republicano), con sus empresas petroleras y su complejo industrial y militar, es fundamental no perder esta batalla y dará pelea para que el petro-dólar siga reinando como moneda de reserva internacional al menos en el hemisferio occidental (argumento continentalista) y que no se consolide la estrategia de poder multipolar emergente (argumento globalista). De este contexto proviene la decisión de la oligarquía continentalista estadounidenses de ‎acelerar los plazos para imponer la iniciativa para derrocar al legitimo gobierno venezolano y apoderarse de su riqueza petrolera, ‎ahora necesaria ya no como fuente de energía para Estados Unidos sino sobre todo como instrumento ‎estratégico de control sobre el mercado energético mundial en su lucha contra Rusia, India y China.1

Esta iniciativa tiene su contexto también en las elecciones legislativas (conocidas como midterm en EEUU) realizadas el 6 de noviembre de 2018, el presidente Trump enfrenta ‎una presión extremadamente fuerte. Hemos de tomar primero en cuenta que han sido las fuerzas globalistas que, a través de su control sobre la Reserva Federal, sus aumentos en las tasas de interés y la contracción monetaria han generado una escasez relativa de crédito, han reducido sensiblemente la capacidad de pago de la deuda ya contraída, bloqueando de este modo la capacidad de contraer nuevas deudas. Así se anunciaba la ya inevitable crisis bursátil y una ola de bancarrotas en el mundo entero, como ya observamos en nuestros artículos de diciembre de 2018.2 Lo interesante es que a partir de la política acordada de ambos Estados Profundos (continentalista y globalista) la Reserva Federal (Fed) dio, al menos temporalmente, marcha atrás a su política de contracción monetaria y pone a los neoconservadores republicanos en capacidad de imponer la línea de gobierno. Recordemos que una situación similar ya se observó cuando se enfrentó el canciller Tillerson (hoy reemplazado por Pompeo) con Trump por los temas de guerra contra Corea del Norte3 y la invasión a Venezuela4.



Trump acabó por retroceder ante los halcones y admitió que la retirada ‎estadounidense de Siria que había anunciado será más larga que lo previsto inicialmente. Al mismo tiempo, el consejero para la seguridad nacional, John Bolton, construía una internacional ‎terrorista contra Irán. El secretario de Estado Mike Pompeo publicaba una declaración ‎contra Venezuela, dando con ello a Juan Guaidó la señal para que se autoproclamara presidente ‎interino. Con ello se intenta crear una situación de doble poder institucional en el gobierno de Venezuela como tendencia, auspiciado y sostenido no por la soberanía popular electoral del voto del pueblo venezolano sino desde un centro ‎alternativo de decisión con punto central de apoyo en el continentalista neoconservador Mike Pence, vicepresidente del gobierno de Estados Unidos y desde allí a partir de construida figura de Gaidó. De este modo logran abrir en Venezuela la vía para el “caos controlado”, la “caída” del gobierno, la erosión de las capacidades del ejercicio de la soberanía del Estado ‎venezolano y principalmente el control de todas las riquezas naturales estratégicas de Venezuela y de la Cuenca del Caribe.‎

‎El 22 de enero, los neoliberales del Partido Demócrata adoptaron en la Cámara de Representantes una ley que ‎prohíbe al presidente Donald Trump sacar a Estados Unidos de la OTAN. Los neoconservadores han redefinido los objetivos del AfriCom, del CentCom y del SouthCom autorizándolos a defender intereses que no son los ‎del Pueblo estadounidense y contrarios a la política original del presidente. El Pentágono está aplicando en la Cuenca del Caribe la estrategia que ya ‎utilizó en la región africana de los Grandes Lagos y que luego reprodujo en el Gran Medio Oriente. El 26 de enero, Mike Pompeo anunciaba que otro neoconservador continentalista Elliott Abrams, el veterano especialista en “operaciones especiales” de injerencia y desestabilización como en los casos Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, será su enviado ‎especial para Venezuela.5

Es difícil exagerar lo ofensivo que es un personaje como Elliott Abrams para los latinoamericanos que recuerdan la sangrienta debacle de Estados Unidos en Nicaragua y a quien acusaron de cubrir las atrocidades cometidas en El Salvador, Honduras Guatemala y Nicaragua (Caso Irán-Contras). Los 14 presidentes vasallos del Grupo de Lima y otros tantos de la Unión Europea ahora tienen que renunciar a cualquier tipo de dignidad frente a su propia gente y actuar como si Abrams fuera un “referente de los derechos civiles y humanos”. Pareciera que en la política el cinismo es la regla.

La lectura más probable es que los viejos conservadores, ahora devenidos Neocons, están demostrando que están asustados y paranoicos al poner a Abrams en un puesto clave. Estas personas sólo adelantarán el colapso de lo que queda del Imperio norteamericano y de la estrategia defensiva del continentalismo financiero militar del pentágono y el comando sur. Es cierto que las fuerzas estadounidenses instaladas en Colombia y los barcos de la USNavy, que están frente a la costa venezolana podrán lanzar tantos golpes mortíferos como deseen. Es cierto también que a los oficiales corruptos no les gusta el combate y que, si bien pueden ayudar a una fuerza de invasión de los EEUU, solo lo harán mientras las cosas parezcan fáciles.



Las reformas chavistas dieron poder a un gran número de venezolanos pobres que, por primera vez, sintieron que un gobierno defendía sus intereses. Hay muchas armas en circulación en Venezuela y las milicias populares y la Guardia Nacional estarían muy dispuestas de distribuir más armas en la población local si una invasión pareciera tener éxito. Se puede esperar que muchos venezolanos tomen las armas y resistan una invasión de los Estados Unidos y Colombia. Es probable que estas personas combatan con firmeza, y tan pronto como las cosas vayan mal (que es lo que siempre ocurre) las fuerzas invasoras correrán tan rápido como puedan. Es historia conocida que los “yanquis” son capaces de devastar un país por la violencia pero incapaces de permanecer en su territorio.

Hemos de tener claro que el objetivo de la estrategia continentalista estadounidense, con Pence-Pompeo-Bolton, es quedarse con el control del Petróleo de Venezuela y el Esequibo6 y junto con los globalistas pretenden destruir la economía venezolana dejando “fuera de juego” a las petroleras Chinas y Rusas, y sus grandes inversiones realizadas en la economía real de la Venezuela desde 2010. De este modo aseguraría la posición para golpear estratégicamente a la estrategia de multipolarismo BRICS (China-Rusia-India-Brasil-Sudáfrica) que avanza y se consolida en las Américas desde Estados Unidos, Canadá, México hasta Brasil y Argentina pasando por la clave Cuenca del Caribe. Para la estrategia del continentalismo norteamericano en declive es clave consolidar su posición dominando los recursos energéticos de la Cuenca del Caribe y de la Cuenca del Medio Oriente, que estratégicamente necesitan China, Rusia y la India.



Pero aquí no termina todo, el continentalismo norte-americano también tiene por objetivo asegurar la Cuenca del Plata, la Cuenca de los grandes recursos de proteínas vegetales, animales y alimenticias que se generan en esta pampa húmeda que va desde Argentina a Brasil pasando por Uruguay, Paraguay y Bolivia. Donde los Gobiernos de Argentina y Brasil, fuertemente respaldados por los grupos financieros locales, son débiles frente a Washington, que ya tiene presencia desde 1930 en la región, pero que también obtienen sus principales ingresos económicos por el comercio que realizan con China, India y Rusia. Por lo cual si China, Rusia e India pierden sus posiciones en Sudamérica no solo se debilitan estratégicamente por la pérdida del acceso al Petróleo sino también por la pérdida del acceso a los alimentos para sus Pueblos.

Mientras para el Continentalismo financiero norteamericano sería una victoria estratégica porque no solo fortalecerían su posición propia, sino que lo harían debilitando tanto al Multipolarismo BRICS como al Globalismo financiero de Londres-Nueva York. Una victoria muy difícil de lograr que sin embargo no puede detener su declive solo hacerlo más lento. Esta política lo llevaría necesariamente a militarizar no solo su política en Sudamérica sino también en Estados Unidos a toda la sociedad civil, estrangulando y disciplinando a todos los sectores sociales, algo que ya vimos en el fenómeno llamado “Fascismo” en la Alemania-Italia-Francia-Japón por la guerra-crisis financiera internacional de 1929.

Contrariamente a lo que creen “todos”, el continentalismo de la derecha financiera republicana, expresado políticamente por Pence-Pompeo-Bolton, no busca “rescatar” la Democracia, ni al Pueblo ni a los Derechos Civiles y Humanos en Venezuela ni en ningún país del mundo. Solo está detrás de su estrategia de recuperación de poder, recuperación de grados de libertad para imponer sus intereses estratégicos en declive desde 1994-99. Consideran también los globalistas que se empezaría a lograr bloqueando el acceso del multipolarismo, que encabezan China-Rusia-India, a los recursos estratégicos de energía y alimentación, los flancos débiles del Multipolarismo BRICS. La derecha financiera republicana ya fue capaz de “dinamitar” las tres torres del principal centro financiero del mundo en Nueva York en setiembre de 2001 para debilitar la posición del globalismo financiero de Londres-Nueva York y de justificar guerras de invasión en Medio Oriente con su socio Bin Laden en los negocios del petróleo en Houston de la familia Bush. Es claro que hoy en proceso de declive no tendrá límites a la hora de defender sus intereses.

El objetivo principal de Estados Unidos no es derrocar al ‎presidente Maduro sino aplicar en la Cuenca del Caribe la doctrina Rumsfeld-Cebrowski de ‎destrucción de las estructuras estatales en los países de la región para subordinarlas definitivamente a la estructura-estatal del continentalismo de Washington. Eso exige, ciertamente, la ‎eliminación de Nicolás Maduro, pero también la de Juan Guaidó. La guerra colonial del siglo XXI es cada vez más una guerra militar-irregular y financiera-irregular a través de la secretaria del Tesoro de EEUU y el comando sur, estrangulando los países como hoy está haciendo no solo a Venezuela. También a Irán que es otra amenaza junto con China y Rusia para el imperio del dólar. Aunque la Reserva Federal con su política de retorno a la expansión monetaria podrá prolongar el tiempo de vida al dólar como moneda de reserva internacional, esta no podrá detener el colapso bursátil por mucho tiempo y con ello tampoco el colapso del dólar.



El tipo de “travesuras” de la pandilla de NeoConservadores: Pence, Pompeo, Bolton y Abrams, es asombroso por su crudeza. Estos ya tuvieron que retirarse varias veces de otros escenarios como derrotados. Aún siguen con sus métodos de acoso y piensan que ahora sí pueden ser exitosos con todos los medios de comunicación a su favor. Los fracasos humillantes de otras sangrientas invasiones dan margen al propio Trump, y algunas personas responsables en el Pentágono, para retomar la conducción del gobierno de EEUU para salirse ya mismo de esta guerra estúpida e inmoral orquestada por los Neocons. Nos preguntamos si es posible algo parecido a lo que Trump ya realizo cuando solucionó el conflicto de la península de Corea por la vía diplomática, no sin antes haber expulsado al canciller de los intereses petroleros el neoconservador Tillerson-JPMorgan (Vea, Experto ruso en asuntos militares escribe sobre Venezuela Un diagnóstico sobre la agresión a la República Bolivariana www.admin_kritica, 2 de febrero de 2019).

En la Conferencia de Seguridad de Múnich, el vicepresidente de EEUU, Mike Pence, afirmó en su discurso que Alemania y otros países europeos de la OTAN deben cumplir con el objetivo de gasto del 2% del presupuesto en la Alianza. En el caso del controvertido gasoducto Nord Stream 2, amenazó abiertamente a los germanos con terminar el apoyo de la OTAN si no colaboran: "No podemos asegurar la defensa de Occidente si nuestros aliados se hacen dependientes de Oriente". Con esto Pence revela de hecho que Estados Unidos ya no es un líder y está cediendo terreno y otros liderazgos en el mundo: Rusia, China e incluso Irán (Sputnik News, “Despojan a EEUU de su estatus de líder mundial”, 18 de febrero de 2018 www.mundial,sputniknews.com).


Trump reafirma su línea política en el Estado de la Unión

El mensaje del presidente Donald Trump sobre el Estado de la Unión tuvo el 5 de febrero como telón de fondo la nueva realidad política estadounidense. Se trata de un escenario que acaba de ser particularmente relevante durante el reciente cierre parcial del gobierno federal, el más largo de la historia y en el que los demócratas le bloquearon, por lo menos temporalmente a Trump, la posibilidad de obtener $5,700 millones para (la ampliación de) el “muro” que quiere construir en la frontera con México.

El debate sobre la seguridad en la frontera está en manos de un comité de conferencia del Congreso, que tuvo hasta el 15 de febrero para lograr un acuerdo o por lo menos extender los presupuestos para el año fiscal federal 2020, que mientras tanto han sido aprobados. Sin consenso hubiesen vuelto a entrar en un cierre parcial. Es sabido que la demócrata globalista Nancy Pelosi ha insistido en que no avalará que se destine el monto entero de dinero para construir “un muro”, pero sostuvo que hay ambiente para financiar “nuevas estructuras” en la frontera y medidas de seguridad modernas.

Nancy Pelosi ya había hablado con el presidente Trump entre otras cosas sobre su opinión de trabajar juntos sobre temas como la infraestructura. Sobre este tema particularmente había consenso de firmar una ley que de hecho ya ambos partidos habían dado su aval y también ha sido un eje central de la campaña de Trump. Los demócratas globalistas han entendido que la población estadounidense quiere de modo urgente reparar la deteriorada infraestructura para mantener y recuperar en EEUU su grado de competitividad perdida por la deslocalización de las transnacionales globalistas al Asia-pacifico desde 1990. Se estima que el proyecto de 1.5 billones (millones de millones) de dólares creará 15 millones de nuevos empleos, número que podría alcanzar incluso el doble. Se esperaba que en semejante coyuntura la bolsa de valores de Nueva York pudiera alcanzar nuevos máximos históricos.

La ley fue aprobada antes del 15 de febrero. (Zach Scheidt, The Art Of The Deal And Trump’s State Of The Union Address, Daily Reckoning, 3 de febrero de 2019). Trump mostró por su parte que no ha abandonado el eje central de su campaña política y aún aprobada la ley declaró la “emergencia nacional” para asignar por vía administrativa los fondos adicionales para el muro. (Vea, José A. Delgado Robles, Mensaje del Estado de la Unión en nueva realidad política, www.elnuevodia.com).



De aprobarse los 1.5 billones (millones de millones) de dólares es factible negociar 5.7 mil millones de dólares para el muro en la frontera con México ya que no representa ni el medio por ciento del total, hecho que podría atribuirse al mero redondeo de cifras. La única razón por la que no pasó la ley en 2018 fueron ciertas diferencias en la ejecución de las obras, ya que Trump quería mayor participación de la empresa privada y los gobiernos locales, mientras los demócratas querían una mayor centralización en el gobierno federal7. La ley fue aprobada antes del 15 de febrero.

El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró el estado de emergencia nacional después de que el congreso se negara a dar más presupuesto para la construcción del muro fronterizo. Los demócratas están enfurecidos y muchos integrantes del Partido Republicano están incómodos con el precedente que sentará la declaración. La pregunta es ¿si el congreso puede detener la declaración de emergencia? El congreso no tiene el poder directo para frenar al presidente en este caso. La Cámara de Representantes y el Senado pueden emitir lo que se conoce como resolución conjunta de término para que venza el estado de emergencia si creen que el presidente está actuando de manera irresponsable. Es muy probable que pueda pasar esa resolución. Las leyes establecen que si una cámara aprueba una resolución de este tipo, la otra tiene que votarla dentro de dieciocho días. Los demócratas son la minoría en el Senado, pero necesitarían el apoyo de media docena de senadores republicanos.

La pregunta que sigue es ¿Qué podría hacer Trump ante una resolución así? El presidente puede vetar una resolución conjunta del congreso que ponga fin a la declaración de emergencia. Para revertir un veto, el congreso debe volver a votar y conseguir el respaldo de dos tercios de los legisladores en las dos cámaras y es muy poco probable que los demócratas consigan el respaldo de suficientes republicanos en la Cámara de Representantes o en el Senado como para revertir el veto (Vea, Nicholas Fandos, Donald Trump declaró estado de emergencia; ¿qué se puede hacer ahora? www.nytimes.com/es, 15 de febrero de 2019).

El New York Times por ende se pregunta si el Congreso puede demandar a Trump. Los demócratas tendrían dos opciones: la Cámara de Representantes puede sumarse a una acción legal en contra de la declaración de emergencia que presenten terceros o presentar su propia demanda. Hay dudas sobre la disposición legal que tiene la Cámara Baja para demandar por cuenta propia. Los líderes y los abogados de los políticos en la Cámara de Representantes tendrán que deliberar si conviene arriesgarse a hacerlo si hay fuertes probabilidades de que un juez deseche la acción por falta de acreditación legal. Sin embargo, es muy probable que haya desafíos legales a la declaración de Donald Trump que alarguen la implementación durante cierto tiempo y probablemente mueren en la Corte Suprema cuando ya se está en plena campaña electoral. Al reafirmar su política propia se enfrenta totalmente a los globalistas lo que podría significar que se acabe una política común en otros campos como el de Venezuela y podría hasta distanciarse de los halcones en su propio gobierno que han fomentado este enlace.

¿Podría Trump reafirmar su línea política frente a Venezuela?

El propio secretario general de las Naciones Unidas Antonio Guterres confirmó que los Estados de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad reconocen al presidente Nicolás Maduro, a excepción de Israel y Australia, como mandatario constitucional y legítimo de Venezuela. La Organización de las Naciones Unidas rechazó posiciones a favor de los intereses del diputado de la Asamblea Nacional en desacato, Juan Guaidó, quien se autoproclamó "presidente encargado" en un acto inconstitucional el pasado 23 de enero. La opción militar de la que habló también el secretario de Estado, Mike Pompeo, está con ello más lejos de hacerse realidad y con ello incluso está en duda su permanencia en el gobierno de Trump. 

Al no obtener el pretexto para una intervención militar directa en Venezuela, los planes de enviar ayuda humanitaria a Venezuela de los Neoconservadores Republicanos del Tea Party pueden quedar reducidos a una provocación. El borrador de la resolución que EEUU presentó al Consejo de Seguridad busca, de hecho, camuflar las provocaciones que se están tramando con el envío de la ayuda humanitaria como medio para desestabilizar la situación en Venezuela, como declaró Lavrov a los periodistas en Moscú (Sputnik News 17 de febrero de 2019). El Sputnik News del 18 de febrero informa que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que el 20 de febrero llegarán al país 300 toneladas de ayuda humanitaria proveniente de Rusia y llegan legalmente por el aeropuerto de Maiquetía en el estado de Vargas (norte) y con ello quedaría también sin su efecto buscado.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova afirma que Rusia está dispuesta a contribuir a la búsqueda de un entendimiento mutuo entre todas las fuerzas constructivas y patrióticas en Venezuela. En este contexto, Zajárova expresó su apoyo a los objetivos declarados por los participantes del Mecanismo de Montevideo, integrado por México, Uruguay, Bolivia y los países de la Comunidad del Caribe (Caricom). Habiendo mostrado su determinación con el eje central de su política anti-globalista y no continentalista, no se descarta que Trump pudiera dar un viraje a la política con Venezuela y reemplazar uno(s) de sus halcones neoconservadores en el gobierno.


1 ‎Ver también: Manlio Dinucci Venezuela, putsch del Estado profundo ‎estadounidense, Red Voltaire, 30 de enero de 2019.


2 Wim Dierckxsens y Walter Formento, La Crisis Mundial…2018.


3 Rex Tillerson reveló el plan secreto para invadir Corea del Norte y el papel de China en la operación. https://www.infobae.com/america/eeuu/2017/12/18/rex-tillerson-revelo-el-plan-secreto-para-invadir-corea-del-norte-y-el-papel-de-china-en-la-operacion/ .




5 ‎Vea, Thierry Meyssan, ¿Donald Trump ha sido obligado a ‎renunciar?‎, Red Voltaire 29 de enero de 2019.


6 El conflicto en la zona del Esequivo comenzó cuando la Petrolera Exxon de la Corporación JPMorgan avanzo sobre el petróleo en conflicto entre Venezuela y Guyana. Viceministro acusa a EEUU de busca "encender conflictos" entre Guyana y Venezuela. https://mundo.sputniknews.com/america-latina/201812241084356284-conflicto-entre-guayana-y-venezuela-papel-de-eeuu/


7 Zach Scheidt, The Art Of The Deal And Trump’s State Of The Union Address, Daily Reckoning, 3 de febrero de 2019.


https://www.alainet.org/es/articulo/198304

martes, 26 de febrero de 2019

Reportan que un avión militar cubano se estrella al suroeste de la isla sin dejar víctimas

Publicado: 26 feb 2019 19:08 GMT | Última actualización: 26 feb 2019 19:31 GMT

Se trata de un MiG-23 que realizaba ejercicios militares.

Un avión militar de Cuba se estrelló este martes en el municipio de Güira de Melena, en la provincia de Artemisa.

Vecinos de Güira de Melena reportaron cerca de las 11:00 am haber visto un avión en llamas y a dos tripulantes lanzarse en paracaídas. Rápidamente se movilizaron hacia allí todas las fuerzas pertinenetes.
Fuentes cercanas al lugar nos plantean que no hay fallecidos ni lesionados. Esperamos Nota oficial

El avión cayó cerca de unos almacenes en campo abierto, en la zona conocida como Dominguillo.

Entretanto, el Periódico Artemisa publicó que vecinos de Güira de Melena reportaron el accidente cerca de las 11:00 de la mañana [hora local] y mencionaron que fueron dos los tripulantes que se lanzaron en paracaídas.

DE MADERO A MADURO EN LATINOAMÉRICA

Por Manuel E. Yepe 

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México. 

http://manuelyepe.wordpress.com/ de su patio trasero 

Hace poco más de 100 años, México tenía un Presidente muy popular, muy querido y democráticamente elegido, nombrado Francisco Madero. Decidido a reducir la influencia extranjera y las ganancias obscenas que salían del país, Madero quería elevar el nivel de vida de su pueblo. Los intereses financieros de Wall Street rechazaban tales proyecciones del presidente de un país dentro de su esfera hegemónica y orquestaron un golpe militar en su contra y se aseguraron de que éste fuera brutalmente asesinado. 

El periodista e investigador Martín Sieff, en la edición de enero 21 del diario digital de la Fundación de Cultura Estratégica, a partir de la similitud ortográfica de los apellidos Madero y Maduro, aclara que el presidente de México a quien se refiere no tiene relación de identidad alguna con el líder bolivariano y chavista Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela, pero los paralelismos y contrastes entre los dos hombres invitarn a la reflexión. 

Francisco Madero, el líder reformista idealista que gobernó en México como Presidente de 1911 a 1913, no tenía la inteligencia política callejera y el sentido común que ha mostrado el líder venezolano Nicolás Maduro. 

Madero confió ingenuamente en el comandante en jefe del ejército que había heredado de su predecesor el presidente Porfirio Díaz, el general Victoriano Huerta. Huerta había ejercido a lo largo de los 35 años de gobierno de Díaz, desde 1876 hasta 1911, llevando a cabo campañas genocidas contra los indios yaquis y los mayas. 

En 1913, los intereses de Wall Street apoyaron con entusiasmo a Huerta cuando éste dio un golpe contra Francisco Madero. El presidente estadounidense de la época era Woodrow Wilson, un racista recalcitrante que despreciaba al pueblo mexicano, estuvo inicialmente de acuerdo con el golpe de Huerta. 

Los enormes intereses financieros y mineros de Nueva York , estaban ansiosos por seguir saqueando los recursos de México en tiempos en que más del 90% de su población vivía virtualmente esclava en la espantosa pobreza que Díaz representaba y defendía. 

En la última década del gobierno de Porfirio Díaz -apoyado por los bandidos financieros de Wall Street, y por las administraciones complacientes de Theodore Roosevelt y William Howard Taft- al menos 600,000 personas trabajaban hasta la muerte como esclavos rurales en las propiedades de los partidarios de Díaz. No se oyó ni un susurro de desaprobación por parte de Washington al golpe de estado de Huerta, quien gobernó con su habitual brutalidad matona durante menos de un año y medio hasta que fue expulsado tras una breve pero sangrienta guerra civil. 

Huerta huyó, por supuesto, a Estados Unidos, pero luego cometió el error de alentar a los líderes empresariales y militares estadounidenses por igual a abrazar abiertamente a la Alemania Imperial para planear su regreso militarista. 

Huerta murió bajo custodia militar estadounidense en 1916 después de una noche de juergas. El envenenamiento por parte de los estadounidenses era ampliamente sospechado, pero la causa podría haber sido simplemente el consumo excesivo de alcohol. Su autopsia reveló una cirrosis hepática extrema. 

Hasta el día de hoy, Huerta es vilipendiado como el asesino en masa y cobarde herramienta de los cínicos intereses extranjeros que era, mientras que el bien intencionado, pero ineficaz Madero es amado por el pueblo de México. Los días transcurridos desde el inicio del golpe de Huerta hasta la ejecución del presidente - junto con su propio hermano y vicepresidente -por un improvisado pelotón de fusilamiento son recordados como La Decena Trágica, Los Diez Días Trágicos. 

En los años siguientes, México soportó todos los horrores de un estado colapsado, con bandas rivales que se masacraban entre sí y a todos los que se le interponían. La población del país cayó en picada de 15 millones en 1910 a 11,6 millones una década más tarde. Más 25 % de la población total del país murió en los años de violencia anárquica desatada por el asesinato del Presidente Madero por el odiado Huerta. 

La decena trágica sigue resonando en México hasta el presente, cuando el actual presidente Andrés Manuel López Obrador resiste enormes presiones de la administración Trump para que México reconozca a su títere, Juan Guaido, como presidente de Venezuela al tiempo que reverencia al martirizado presidente Madero y recuerda con dolor los baños de sangre y el caos que el odiado Huerta desató en su reemplazo. 

Madero confió ingenuamente en el honor de quien fuera su comandante del ejército, el asesino Huerta. Por el contrario, Nicolás Maduro como Presidente de Venezuela, al igual que su predecesor y mentor político Hugo Chávez, se han preocupado por tener siempre un alto mando del ejército leal a los líderes civiles nacionales elegidos democráticamente. 

Febrero 25 de 2019.

Este artículo se puede reproducir citando al periódico POR ESTO como fuente 

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