"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

martes, 4 de octubre de 2011

Diez razones para cancelar sus tarjetas de crédito

El billete de dólar necesita de usted.
Una creciente cantidad de comerciantes ya no aceptan efectivo. Eso incluye muchas aerolíneas, que insisten en que paguen con tarjeta de crédito si quiere comprar una bebida o un sándwich a bordo. Y ahora llega la noticia de que el Tesoro de Estados Unidos imprime menos dólares, conforme avanzamos a una economía totalmente operada con plástico.
Es una gran noticia para los bancos. Una gran noticia para las compañías de tarjetas. Una gran noticia para el mundo del marketing, que ahora puede revisar nuestras transacciones y vidas privadas con mayor detalle.
Iré contra la corriente, pero veo esto con gran pesimismo. No es un paso adelante. Es un paso atrás. Personalmente, he ido en el sentido contrario. He reducido el uso de tarjetas de crédito y tarjetas de débito. La noticia más reciente era el último empujón que necesitaba para eliminarlas por completo de mi vida. Usaré solo efectivo.
He aquí diez razones.
1.Gastaré menos. Una variedad de estudios científicos, como uno del Instituto de Tecnología de Massachussets, han descubierto que la gente está simplemente más dispuesta a gastar más cuando usa tarjetas de crédito que cuando usa efectivo. Es sentido común. No sorprende que nuestra obsesión nacional por las compras haya realmente despegado cuando entraron en escena las tarjetas de crédito. Lo descubrí personalmente. El año pasado, cuando pasé un periodo prolongado sin ninguna tarjeta, mi tasa diaria de gasto se desmoronó por completo.
2. Las bonificaciones de las tarjetas no valen la pena. Mucha gente usa sus tarjetas de crédito para las millas de viajero frecuente u otros beneficios. Pero muchas de estas ofertas se están volviendo menos valiosas. Las aerolíneas están reduciendo sus programas de viajero frecuente. ¿Y cuán buenos son? Schwark Satyavolu, cofundador de BillShrink, dice que si uno es realmente inteligente, dedicado y enfocado acerca de conseguir y usar sus beneficios, a veces consigue muy buenas ofertas. Pero en general, dice, las ofertas se están volviendo menos valiosas y están cada vez más concentradas en tarjetas con cargos anuales. La mayoría de nosotros nos podemos considerar muy afortunados si conseguimos recuperar 2% sobre nuestras tarjetas. Comparado con la cantidad extra que gastamos, es una miseria.
3. El efectivo facilita hacer un presupuesto. Los planificadores financieros personales alientan a los clientes a preparar presupuestos. Gran consejo, en teoría por lo menos. Pero tengo una confesión: no soy tan organizado. Tampoco lo son, sospecho, muchas personas. Pero si voy al banco una vez a la semana y retiro una cantidad de efectivo, mi presupuesto es automático. Fácil.
4. Menos preocupación sobre el robo de identidad. ¿Le preocupa entregar su tarjeta o su información cada vez que hace una compra? Yo sí. Los bancos y los comerciantes en línea trabajan con tenacidad para mantener la seguridad, pero los ladrones son igualmente creativos. Y hay muchos. La gente sufre robo de identidad todo el tiempo. Usar efectivo reduce el riesgo.
5. Menos compras impulsivas. Una manera en que las tarjetas de crédito nos permiten gastar más es que facilitan la compra de cosas que no necesitamos, y quizá no queramos, por un impulso momentáneo. Y las tiendas están pensadas para alentarlo, Estas se apoyan en sofisticadas estrategias de marketing para manipularlo sacar la billetera. Si no tiene dinero encima, no puede derrochar. Si realmente quiere el artículo en cuestión, puede volver y comprarlo mañana. La probabilidad es que no lo haga.
6. Puedo seguir comprando en línea. Tan solo porque uso efectivo no estoy completamente privado de conseguir ofertas en línea. Sí, tendré que torcer un principio, pero no quebrarlo: puedo comprar una tarjeta prepagada en una tienda y cargarla con efectivo. Está bien, es plástico, pero tengo que pagar por ella por adelantado, con efectivo, y tendrá un límite. (De igual modo, puedo usar una tarjeta prepagada como respaldo de emergencia si viajo).
7. Diga adiós a la deuda. Pago mis tarjetas completamente cada mes, pero mucha gente no lo hace. Usan las tarjetas para tomar prestado, y es un desastre financiero. Hemos visto lo que ha hecho a nuestra economía el uso excesivo de deuda. Según Bankrate.com, la tarjeta promedio le cobra 14% de interés. Muchas cobran mucho más. Y uno paga con dólares después de impuestos. A modo de ilustración, uno tendría que ganar al menos 16,5% en la bolsa (antes del impuesto a las ganancias de capital de largo plazo de 15%) tan solo para mantenerse parejo. Según la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York, desde 1928, las acciones estadounidenses han producido un retorno compuesto promedio de apenas 9,7%. Y Bankrate calcula que alguien que compra un artículo de US$1.000 con una tarjeta de crédito que cobra 14% de interés, y solo paga 2% del balance cada mes, terminará pagando US$1.750 por él. Le tomará 110 meses terminar de pagar la factura.
8. Privacidad. Las tarjetas de crédito son fabulosas para seguir los pasos de la gente. Le dicen exactamente qué compró, dónde y cuándo. (Agregue a eso todos los datos que rastrean sus teléfonos inteligentes, su iPad y todo lo demás, y en esencia somos ratas corriendo en una jaula transparente de laboratorio mientras estrategas de marketing estudian cada uno de nuestros movimientos). Debo confesar que odio eso. Y amo la privacidad y el anonimato del efectivo. La semana pasada me junté con mi esposa para almorzar. Pero antes pasé por mi banco para sacar efectivo. No le incumbe a American Express.
9. El efectivo reconstruye el lazo entre lo que gano y lo que gasto. Recuerdo cuando conseguí mi primer empleo: comencé a calcular cuánto costaba todo en términos de horas trabajadas. Ese nuevo disco compacto costaba dos horas de mi tiempo, y así. Era una buena disciplina. Las tarjetas de crédito debilitan ese vínculo. No sorprende que el aumento del plástico haya causado una explosión en la cantidad de personas que viven por encima de sus medios. (¿Es también coincidencia que el ascenso de las tarjetas de crédito haya coincidido con el colapso de los sindicatos? Antes de VISA, si uno quería un mejor auto y mejores vacaciones al año siguiente, uno necesitaba un aumento salarial).
10. El efectivo ayuda a gente a la que quiero ayudar. El dinero va al comerciante y sus proveedores. Cuando voy a mi cooperativa local a cobrar un cheque, ayudo a un par de cajeros a que conserven su empleo. ¿Las tarjetas de crédito? Ayudo a financiar ejecutivos bancarios, equipos de marketing y centros de servicio al cliente en India. Estoy seguro que todos son buenas personas y tengo buenos deseos para ellos. Pero si tuviera que elegir, y lo hago, antes ayudo a los comerciantes y personal de la cooperativa locales

lunes, 3 de octubre de 2011

Crecimiento económico y sector externo en Cuba (II)

    La reducción del control estatal y el fomento del sector cooperativo y privado, aparecen como transformaciones esenciales en la economía cubana.Por Jorge Mario Sánchez Egozcue

    La reducción del control estatal y el fomento del sector cooperativo y privado, aparecen como transformaciones esenciales en la economía cubana.
    Combustibles, alimentos y medicamentos representan un gasto del 80% de los ingresos en divisas del país.
    Históricamente, las importaciones cubanas han estado fuertemente concentradas en tres áreas: combustibles, alimentos, medicamentos. Esta composición no ha variado sustancialmente pues siempre ha estado en un entorno del 60 % del total de las compras, pero lo que sí es de mayor relevancia es que en términos de valor estos tres renglones representan un gasto del 80% de los ingresos en divisas del país.
    Si bien las importaciones de materias primas, equipos y bienes intermedios son determinantes para la actividad económica, los incrementos mayores se han producido en estos últimos, en parte como resultado del desplazamiento de la demanda doméstica hacia productores foráneos, como resultado de la pérdida de competitividad asociada a la sobre-evaluación cambiaria.
    Estructura de las importaciones por tipo de bienes (millones)

    Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas ONE 2010. Anuario Estadístico (varios años).

    Las importaciones de alimentos desde Estados Unidos


    Un análisis aparte merece el tema de las importaciones de alimentos que Cuba adquiere en los Estados Unidos. Estas han ido ganando en proporción sostenidamente hasta el año 2009, llegando a representar poco más de un tercio de las compras totales, llevando a EE.UU a la posición paradójica de ser al mismo tiempo unos de los proveedores clave y el país que más restringe el comercio con Cuba.
    En algunos productos en particular, como pollo, trigo, soya, los volúmenes rebasaron el 80 % de anda cubana.
    En un período relativamente corto de tiempo, los Estados Unidos se convirtieron en el principal abastecedor de productos agrícolas y alimentos para Cuba, con un saldo máximo en el 2008 de US $710 millones (unas 3,424 mil ton), equivalentes al 27% de las importaciones del país en este rubro, a pesar de la reducción de compras que se produjo como resultado del endurecimiento de las condiciones de pago en efectivo por adelantado tras la elección al segundo término de George W. Bush.
    Conviene anotar también que los aumentos más importantes de esas cifras se deben sobre todo al incremento de los precios (61% solo del 2007 al 2008), antes por las cantidades físicas adquiridas.
    A pesar de las limitaciones bajo las cuales se realiza, la acelerada evolución de este intercambio comercial se explica por la combinación de varios factores. Conjuntamente con los menores costos en trasportes y seguros asociados a la cercanía geográfica y precios relativamente mejores, se produjo de modo paralelo un creciente deterioro en la eficiencia doméstica en la producción de alimentos, lo que contribuyó a fomentar la sustitución del déficit de producción interno con importaciones.
    Por esa razón, no se debe asumir que solo se produjo una reorientación “normal” de comercio, -o sustitución de mercados como también se le conoce-, puesto que en la práctica se superponen los efectos coyunturales de la contracción de la oferta interna al de los menores costos relativos.
    Volumen de Importaciones Cubanas de Alimentos desde EE.UU. 2010 (millones USD)
     
    Fuentes: Oficina Nacional de Estadísticas, ONE, Anuario Estadístico, Cuba 2009. US Cuba Trade and Economic Council Inc, (www.cubatrade.org), Economic Eye on Cuba, march 2010, 2009-2001 US Exports Statistics to Cuba (at 2007 value).
    Nota: En las cifras reportadas desde EE.UU. no se incluyen los cargos por transportes, transferencias bancarias y otros. (n.d.: no disponible).
    En el año 2008 las compras cubanas de bienes agrícolas estadounidenses alcanzaron un récord de 963 millones de dólares y luego cayeron en el 2009 a US$ 675 millones, atribuyéndose el declive a la compleja situación económica de Cuba y a los efectos internacionales de la crisis.
    Hasta el mes de enero 2010, las exportaciones norteamericanas de alimentos y productos agrícolas decrecieron un 24% en comparación con el año anterior alcanzando unos US$ 51,302 millones según se ha reportado.[i]
    El Congreso norteamericano aprobó en marzo del 2009 una normativa de la OFAC[ii] que flexibilizaba las reglas de pago para la venta de alimentos a Cuba a partir de septiembre y durante el resto del año fiscal 2010, introduciendo así una reinterpretación del mecanismo vigente de los pagos anticipados en efectivo.
    De esa manera, al permitirse a los compradores cubanos la opción de pagar por los bienes adquiridos en los contratos justo antes de que sean descargados in Cuba, se reduce en parte el costo financiero de las transacciones que se realizan a través de bancos en terceros países, si bien es poco probable que su efecto sea importante dadas las difíciles circunstancias financieras por las que se encuentra atravesando el país en lo inmediato.
    Las restricciones actuales impiden las importaciones cubanas de otros renglones como materias primas, bienes intermedios, materiales y equipos, manufacturas varias, así como servicios especializados (de marketing, jurídicos, consultoría, medio ambientales, control biológico, etc.).
    Se han hecho varias estimaciones sobre el potencial de comercio bilateral empleando métodos diversos. La Comisión de Comercio Internacional de los EE.UU. (USITC) ha presentado a solicitud del Congreso dos estudios con ese fin, en el último de ellos[iii], aplicando una versión del método utilizado por la OMC conocido como modelos de gravedad, llegó a establecer un estimado de comercio potencial en base a dos escenarios.
    Primero, si las restricciones financieras se eliminan (representan costos adicionales entre un 2.5 a 10% del valor de compra), en cuyo caso la parte de EEUU en las importaciones cubanas de productos de la agricultura, pesca y forestal podría aumentar desde el doble del nivel actual hasta dos tercios.
    De los 16 grupos de productos agrícolas examinados, las exportaciones de alimentos tendrían incrementos anuales significativos (frutas y vegetales, $US 34 a 65 millones, leche en polvo de $US 14 a 41 millones, alimentos procesados de $US 18 a 34 millones, trigo $US 17 a 33 millones, granos de $US 9 a 22 millones), con cuotas de participación en el mercado cubano que oscilan entre 10 a 90% según el producto[iv].
    En el segundo escenario, suponiendo que se eliminaran simultáneamente las restricciones financieras y de viajes, la demanda adicional del turismo representaría incrementos de $US 1- 8 millones para al menos 4 productos.
    Otras estimaciones realizadas establecieron un pronóstico de comercio bilateral total en el primer año equivalente a unos $US 2,602 mil millones[v], lo que sitúa el pronóstico dentro del rango ya obtenido por estudios previos (USITC, 2001, Montenegro-Soto, 1996)[vi], a partir de supuestos diferentes, pero en base a procedimientos bastante convergentes.
    Estas y otras evaluaciones coinciden en que lo más probable es que se produzca una relación comercial en la que Cuba importe más de lo que podría vender a los EE.UU., este déficit comercial anticipado (entre un 15-30%) podría ser compensado en parte o totalmente por los ingresos generados por el turismo y las inversiones.
    Principales importaciones cubanas de alimentos desde EE.UU. 2009 (millones de USD)
     
    Fuente: García, Anicia “El sector agropecuario, el desarrollo económico y su vínculo con el sector externo: el caso cubano”, articulo, borrador, Nov.2010, elaborado a partir de “U.S.-Cuba Trade and Economic Council, 2010”.
    En parte, la solución de las dificultades generadas por las desproporcionadas necesidades en importaciones de bienes exige –además de la corrección cambiaria, cuya posposición resulta cada vez más perniciosa-, un salto cualitativo en el régimen de autonomía de las empresas para permitirles: acceder a financiamiento, exportar con la flexibilidad necesaria, alcanzar un mayor nivel de integración entre la industria y la agricultura, así como modificar progresivamente el patrón de consumo energético y por extensión en la eficiencia en la utilización de los recursos a partir de criterios financieros.
    El hecho de que una parte sustantiva de las compras sean de alimentos y combustibles ilustra claramente la extrema vulnerabilidad que en este campo tiene la economía cubana. Esa dependencia estructural del sector importador para el crecimiento es común para todos los estados insulares del Caribe y para una buena parte de los países de tamaño medio o pequeño en América Latina, lo distintivo radica en que bajo las condiciones actuales, la capacidad de modificar ese círculo vicioso de dependencia-desproporcionalidad es virtualmente imposible si no se asume una modificación drástica de los mecanismos regulatorios y los incentivos.
    El indicador más elocuente de esta relación disfuncional es la “elasticidad ingreso de las importaciones”. Estudios realizados por varios métodos y en periodos diferentes concuerdan todos en identificar una relación (de incremento porcentual de las importaciones por cada 1% de crecimiento del PIB) que oscila entre 1.5 a 4 veces.
    Es decir, en ningún caso las importaciones crecieron menos que la economía, muy al contrario, la característica estructural identificada es una “sobre-reacción crónica” que no es más que el resultado de los mecanismos vigentes hacia el interior de la economía.
    El déficit comercial (de bienes) record en el 2008 de poco más de 10 700 millones de pesos, fue la causa de que el gobierno cubano aplicase finalmente recortes forzosos en las importaciones en el 2009 y en el 2010 se dado un énfasis especial a la sustitución de importaciones como una de las prioridades estratégicas nacionales.

    Unos comentarios finales sobre nuevos desarrollos esperados a partir de los Lineamientos


    Como era de esperar las expectativas generadas por la reciente aprobación de los “Lineamientos Económicos y Sociales” en el Congreso del Partido han vuelto a reactivar las discusiones en los medios académicos e institucionales sobre las alternativas posibles de respuestas.
    Lo primero a señalar es que muchos de los lineamientos expresan una respuesta de tipo político y todavía tienen un camino largo hasta ver los efectos reales de su implementación.
    No hay dudas de que constituyen un giro estratégico fundamental pero en tanto no comiencen a tomar cuerpo muchas de las recomendaciones del documento (al momento de redactarse este trabajo aún no se había presentado la versión definitiva, por lo que se utilizan los referentes de la versión sometida a discusión).
    Al propio tiempo, hay -además de los ajustes institucionales y legales necesarios-, dos niveles de análisis que no se abordan en detalle aquí, el primero son los “procesos que generan procesos”, es decir, los ajustes de tipo macro en cuanto a las estructuras, funciones y el rol estatal y de los gobiernos locales que paulatinamente se irán descentralizando. Y otro relativo a las propuestas específicas en áreas que se vinculen al comercio exterior.
    De modo tentativo, se apuntan algunas direcciones de transformación que son relevantes en este plano:
    -La reducción de la presencia y control estatal y el fomento de nuevos espacios para: promoción del sector cooperativo y privado (se ha precisado que en la gestión prevalecerá la planificación y el sector público sobre lo privado). En este caso, una de las cuestiones a definir será el grado de independencia real de las entidades importadoras –si se permite para aquellas que no sean parte de las prioridades nacionales.
    -Descentralización y flexibilización en la toma de decisiones, autogestión. Nuevos modelos de gestión empresarial pública, cooperativa y privada (empoderamiento de gobiernos locales, autonomía de empresas para definir salarios y nóminas, introducción de la opción de bancarrota y cierre de empresas, decisiones descentralizadas sobre financiamiento y ventas). Habrá que esperar para ver si la concesión de permisos de exportación está incluida en las facultades o si seguirá siendo 100% en manos estatales.
    - Cambios en las estructuras de producción, distribución y comercialización (horizontalización inducida), dirigida al fortalecimiento de autonomía y capacidades a nivel local / mejoras de entorno que favorecen: creación de fondos autónomos.
    -Necesidad de adecuaciones jurídicas y en los mecanismos financieros.
    Por secciones en el documento.
    I-Modelos de gestión económica: 2, 9, 14, 25, 27, 29, 35, 37, 38,49.
    II-Políticas macroeconómicas: 50, 51, 52.
    III-Política económica externa: 83, 93.
    VII-Política agroindustrial: 167, 169 a 175, 177 a 183, 185, 186, 188 a 191, 193, 196.
    XII-Política para el comercio: 284, 287, 290.
    Una discusión en extenso sobre la perspectiva de transformación y sus causas están abordadas con mayor amplitud en otro trabajo del mismo autor, pero a los efectos de esta presentación, se limita a señalar las “direcciones” que deben ser sujeto de análisis en el futuro inmediato desde la perspectiva del sector externo y sus dificultades.

    Bibliografía:


    Anuario Estadístico de Cuba, Oficina Nacional de Estadísticas, La Habana. Varios años.
    Banco Central de Cuba “Economía Cubana 1996-2006”. La Habana.
    Banco Central de Cuba. “Informe Económico”. 1997, 1999, 2001, 2006 y 2007. La Habana.
    Centro de Estudios de Economía Cubana. (2010) Universidad de la Habana. Memoria Taller Seminario.
    Anual sobre Economía Cubana y Gerencia Empresarial. DESOFT. La Habana,. ISBN 978-959-282-091-3
    CEPAL. (1997). “La economía cubana. Reformas estructurales y desempeño en los noventa”. Fondo de CulturaEconómica. México.
    Colectivo de Autores. (2010) “Miradas a la Economía Cubana I y II, 2009 y 2010. Editorial Caminos. La Habana, ISBN 978-959-303-029-8.
    Economic Eye on Cuba, (2010), “2010-2001 U.S. Export Statistics for Cuba”, U.S.-Cuba Trade and Economic Council, Inc., http://www.cubatrade.org.
    Jorge Domínguez, Omar Everleny Pérez y Lorena Barberia. (2004) “The Cuban Economy at the Start of the Twenty-First Century”, Harvard University. ISBN 0-674-01798-6.
    Lineamientos económicos y sociales. Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba, Noviembre del 2010. La Habana.
    Montenegro Claudio and Raimundo Soto. (1996). “How Distorted is Cuba´s Trade? Evidence and Predictions from a Gravity Model” Journal of International Trade and Economic Development, 5:1 p.45-68.
    Sánchez Egozcue, Jorge Mario & Triana Cordoví, Juan (2011) “Panorama de la economia cubana, transformaciones y retos futuros” en: “Cincuenta Años de la Economia Cubana”, Editorial Ciencias Sociales, La Habana. Compilador, Omar Everleny Pérez. pags.83-152, ISBN 978-959-06-1239-8.
    Sánchez Egozcue, Jorge Mario (2010), “Las Relaciones Económicas EE.UU. _ Cuba: la normalización pendiente”. Revista TEMAS, No. 612-63 Abril-Septiembre, p.90-103. ISSN: 0864-134X.
    USITC, United States International Trade Commission (2001). “The Economic Impact of US Sanctions with Respect to Cuba.” Investigation No.332-413, Publication 3398. www.usitc.gov


    Notas:

    [i] Economic Eye on Cuba, March 2010, “2010-2001 U.S. Export Statistics for Cuba”, U.S.-Cuba Trade and
    Economic Council, Inc., http://www.cubatrade.org.
    [ii] FY2009 Omnibus Appropriations Measure (P.L. 111-8) Reuters, 9 marzo 2009, WASHINGTON, “EEUU flexibiliza reglas de pago para venta de alimentos a Cuba”.
    [iii] USITC, 2001. United States International Trade Commission. 2001. “The Economic Impact of US Sanctions with Respect to Cuba.” Investigation No.332-413, Publication 3398. http://www.usitc.gov.
    [iv] USITC, 2007, Tabla ES.1, p.viii.
    [v] Sánchez Egozcue, Jorge Mario. 2004.“Challenges of Cuba’s Insertion in Caribbean – U.S. Trade”, en The CubanEconomy at the Start of the Twenty – First Century, Jorge I. Dominguez, Omar E. Pérez & Lorena Barberia Eds. The David Rockefeller Center Series on Latin American Studies, Harvard University, Harvard University Press.
    [vi] USITC, 2001. “The Economic Impact of US Sanctions with Respect to Cuba.” Investigation No.332-413, Publication 3398. www.usitc.gov, Montenegro Claudio and Raimundo Soto. 1996. “How Distorted is Cuba´s Trade? Evidence and Predictions from a Gravity Model” Journal of International Trade and Economic Development, 5:1 p.45-68.

    domingo, 2 de octubre de 2011

    Desde este sábado se podrán vender o donar los autos, confirma Ministra de Justicia

    lada-cuba 

    A partir de este sábado, los cubanos con domicilio en el país y los extranjeros residentes permanentes en la Isla podrán adquirir más de un vehículo de motor sin importar el año en que fue fabricado, y el acto de compraventa entre personas naturales se formalizará ante notario público sin necesidad de autorización institucional.
    Tales informaciones, junto a otros detalles contenidos en el Decreto 292 y demás resoluciones complementarias publicados en la Gaceta Oficial extraordinaria número 31, fueron ampliadas ayer en conferencia de prensa ofrecida en el Ministerio del Transporte.
    Daisy Abreu Castaño, jefa del Grupo de Política Industrial, Energética y de Transporte de la Comisión Permanente de Implementación y Desarrollo, puntualizó que estas normas dan cumplimiento al Lineamiento 286 aprobado por el Sexto Congreso del Partido, dirigido a establecer la compraventa de medios automotores entre particulares.
    Las nuevas regulaciones establecen dos formas para la transmisión de la propiedad de los vehículos entre personas naturales: mediante compraventa o donación, y benefician por igual a cubanos con domicilio en el país y extranjeros residentes permanentes en la Isla, reiteró María Esther Reus González, ministra de Justicia y jefa del Grupo Jurídico de la referida Comisión.
    Para legalizar la transmisión solo es preciso que los interesados presenten en notaría la titularidad del medio de transporte y su certificado de inscripción en el Registro de Vehículos.
    Respecto al requisito de acreditar la propiedad del vehículo para estos trámites, la Ministra explicó que esta puede adoptar varias formas: contrato de venta en entidades comercializadoras, sentencia judicial, escritura pública en caso de herencia, entre otras.
    El precio del medio automotor, enfatizó, lo determinan las partes -con lo cual se elimina el proceso de tasación que hasta ahora se efectuaba- y se declara ante el notario en pesos cubanos (CUP). Esta acción reporta beneficios tanto a compradores como a vendedores, pues es una forma de dejar constancia del valor real de la inversión realizada por los primeros en caso de futuras reclamaciones; o de demostrar la legalidad del pago recibido por los segundos.
    Sobre el valor del bien se calculan los tributos a pagar: al nuevo propietario del vehículo le corresponde abonar el 4 % por concepto de Transmisión de Bienes y Herencias, y al vendedor, también el 4 %, a cuenta del Impuesto sobre Ingresos Personales.
    La base para calcular el Impuesto de Transmisión de Bienes y Herencias -tema en el que ahondó Octavio Beltrán Castillo, miembro del Grupo de Estudios Tributarios- se incrementa en un 50 % por cada medio de transporte que ya posea quien compre o reciba la donación (información que también debe ser declarada).
    Por otra parte, el notario tiene como herramienta una tabla de valores referenciales mínimos por clase y antigüedad de los vehículos, incluida en el Decreto 292, los cuales se tomarán como base para estos cálculos cuando el precio acordado por las personas sea menor al aquí dispuesto.
    En dicha tabla, la clasificación por edades de los medios de transporte se divide en tres grupos: hasta cinco años, más de cinco y hasta 15, superiores a 15. Al respecto se consideró que, en dependencia de su clase y mantenimiento, un vehículo con tres o cuatro décadas puede estar en iguales o mejores condiciones que uno de inicios de los años noventa, por ejemplo.
    Reus González comentó la posibilidad que a partir de ahora se brinda a los familiares de quienes, siendo dueños de un medio automotor y sin haberlo vendido o donado, decidan dejar el país: a partir de una escala de prioridad para copropietarios, cónyuges e hijos, y demás familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad, estos pueden iniciar un trámite para obtener la titularidad del bien.
    El viceministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, informó que para este último proceso se solicita presentar ante la sede del MITRANS los documentos que certifiquen la constancia oficial de salida del país del propietario, el vínculo matrimonial o el parentesco con esta persona, la titularidad sobre el medio, así como la inscripción correspondiente en el Registro de Vehículos.
    Con el propósito de facilitar esta gestión a quienes no radican en la capital, se acordó que los Bufetes Colectivos de cada municipio presten el servicio de elaborar los expedientes y enviar la documentación al Ministerio.
    Rodríguez Dávila también acotó que lo referente a la adquisición de medios automotores en entidades comercializadoras mantiene las mismas regulaciones existentes, pues las nuevas normativas, como se ha dicho, dan cumplimiento al Lineamiento 286 aprobado en el Sexto Congreso del Partido, referido exclusivamente a la compraventa de vehículos entre particulares. Solo varía en este sentido que el control de la actividad pasa al MITRANS.
    Por último, el teniente coronel Alberto Cabrera Pérez, segundo jefe del Registro Nacional de Vehículos, perteneciente al Ministerio del Interior, se refirió a los dos momentos en que se hace preciso recurrir a esta instancia: 1) para solicitar el certificado de inscripción del vehículo que debe ser presentado ante el notario -el cual debe emitirse en un plazo de tres días hábiles-, y 2) para registrar el medio cuando ya se ha realizado la transmisión de la propiedad.
    MÁS ALLÁ DE DISPONER
    Aplicar correctamente los cambios que desde el punto de vista jurídico va exigiendo la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social aprobados por el Sexto Congreso del Partido, constituye parte esencial de su éxito.
    Por tal motivo, María Esther Reus González, titular de Justicia, comentó en exclusiva con Granma detalles sobre la capacitación iniciada en el mes de agosto por este Ministerio, dirigida fundamentalmente a los notarios.
    Aunque el organismo rector de los procesos que ahora se flexibilizan sea el Ministerio de Transporte, -acotó- las notarías tienen un papel fundamental ya que, a partir de la formalización allí de la compraventa o donación, tienen lugar el resto de los trámites (pago de los tributos, registro del vehículo).
    Para garantizar el funcionamiento estable de este servicio, se hizo un seminario con los 450 notarios del país, donde se puntualizaron aspectos técnicos, informó.
    De cualquier forma, no se trata de procedimientos ajenos a estos especialistas, pues es algo que ya hacían con los vehículos anteriores a 1959, ahondó. “Lo novedoso ahora es su masificación, y la incorporación de algunos elementos, como la advertencia para el cobro de los impuestos y la herramienta del valor referencial por clases y edades de los vehículos para calcular el tributo, la cual sustituye el proceso de tasación que anteriormente se realizaba”.
    “En los seminarios ofrecidos, y en una videoconferencia realizada el pasado lunes 26 de septiembre, se convocó la participación, además, de representantes de Finanzas y Precios, el MITRANS y el Registro de Vehículos de todas las provincias. Ello propició un espacio de retroalimentación donde las partes implicadas en estos trámites intercambiaron sus dudas y apreciaciones”.
    En opinión de Reus González, desde el punto de vista de la capacitación, esta es una experiencia que debe servir de referente, y aun aspirar a perfeccionarla: “En lo relativo a las normas, los organismos encargados de elaborarlas tenemos que trabajar con mayor agilidad, para garantizar un lapso entre su publicación y entrada en vigor, el cual permita preparar con tiempo a los ejecutores”.
    En el caso de la transmisión de la propiedad de vehículos de motor entre personas naturales, los esfuerzos por cumplir todo “al pie de la letra” de la ley deben rendir sus frutos: las condiciones están dadas, aseguró la Ministra, para asesorar debidamente a la población que comience a demandar estos servicios.
    (Con información del diario Granma)

    sábado, 1 de octubre de 2011

    Crecimiento económico y sector externo en Cuba (I)

      Por Jorge Mario Sánchez Egozcue
      : El intercambio comercial en Cuba se concentra desde mediados del 2000 en América, Asia y Europa, en ese orden.
      El intercambio comercial en Cuba se concentra desde mediados del 2000 en América, Asia y Europa, en ese orden. 
      Dificultades para la obtención de créditos y en la expansión de las exportaciones afectan el comercio exterior cubano.
      La evolución de la economía cubana, y en particular el desempeño de su comercio exterior, han transcurrido en los últimos años en un contexto especialmente adverso, en que se han superpuesto a los eventos climáticos, los factores externos coyunturales y los problemas endémicos acumulados.
      A las consecuencias de fuertes y sobre extendidas sequías se sumaron las secuelas de los azotes de sucesivos huracanes.
      Apenas se comenzaban a dar los primeros pasos en la recuperación de estos cuando estalla la crisis financiera internacional. A estos inconvenientes hay que añadir el creciente deterioro de los términos de intercambio en los mercados internacionales y la permanente presión del bloqueo económico con el que los Estados Unidos tienen virtualmente cercado al país.
      En el plano interno, la economía cubana arrastra problemas estructurales de difícil solución, entre los más relevantes están, la insuficiencia del ahorro doméstico, escasez crónica de divisas, distorsiones en el sistema de precios relativos derivadas del uso de un tipo de cambio oficial sobrevaluado -que opera en un entorno de convertibilidad restringida-, mercados segmentados, dualidad monetaria y cambiaria.
      Todo ello influye afectando los niveles de eficiencia y calidad de la producción y los servicios, y por extensión, tiene asociado un fuerte impacto en la capacidad competitiva real del comercio exterior del país de cara a los mercados internacionales.
      En este trabajo se pasa revisión a la evolución de la inserción cubana en los mercados internacionales, los rasgos estructurales que la caracterizan y su situación actual, a fin de identificar las zonas de fricción previsibles de cara al proceso de transformaciones que se impulsa a partir de la aprobación de los “Lineamientos de la Política Económica y Social” en el recién concluido Congreso del Partido Comunista, con vistas a fortalecer la capacidad de respuesta estratégica a partir de ofrecer un diagnóstico que identifique los cambios requeridos para responder a las presiones inmediatas y adaptar el país de cara al futuro buscando: sustentabilidad (alimentaria, económica, ambiental, y social), flexibilidad institucional, competitividad internacional, y reestructuración de las relaciones entre el estado y la sociedad.

      Las transformaciones en el comercio exterior cubano


      El comercio exterior cubano ha pasado por complejas y sucesivas transformaciones a partir de 1990 tras el colapso del campo socialista, entonces el shock externo fue el motivo que obligó a asumir en condiciones de emergencia una reinserción internacional que derivó hacia un reordenamiento total de todo el sistema económico.
      Este reajuste estructural generó efectos de derrame inducidos (reestratificación social, segmentación de mercados, deterioro de los ingresos personales y otros), de los que aún persisten todavía tensiones, y en algunas áreas de los ajustes internos los acomodos quedaron inconclusos.
      Como parte del programa de re-estructuración en los 90 se alcanzó una relativa descentralización de la gestión económica en el país que luego, a medida que se logró la reanimación de la actividad, se retrajo en el 2004.
      No tardo mucho para que fuesen visibles los resultados adversos de esta re-centralización, y para fines del 2010 se asume una nueva etapa de descentralización, que esta vez se ha presentado con mayor alcance, aunque en el corto plazo el proceso está transcurriendo de manera selectiva y limitada.
      Las transformaciones propuestas hoy son una respuesta esencialmente dirigida a las fallas internas, muchas de ellas reconocidas por primera vez. Los avances más inmediatos se han conseguido en los aspectos institucionales, organizativos y funcionales; mientras que las transformaciones que están relacionadas con problemas de naturaleza estructural tienen un ritmo más lento, especialmente los relativos al saldo deficitario del balance comercial de bienes, que de manera inmediata transitan por un ajuste de tipo administrativo vía reducción de la disponibilidad de divisas para importaciones.
      Queda todavía por verse la efectividad de las medidas recién introducidas para estimular una respuesta con respecto a los problemas que conspiran contra la elevación de la competitividad de las exportaciones.
      Uno de los rasgos crónicos del comercio exterior cubano en las últimas décadas ha sido la permanencia del déficit en el comercio de bienes y su marcada aceleración desde mediados del 2000, sobre todo en las compras de alimentos, bienes de capital y de equipos de transporte.
      En parte esto se debe a las dificultades para la obtención de créditos, así como a la baja respuesta en la expansión de las exportaciones, que no han crecido con el dinamismo necesario por razones diversas.
      Déficit en el Comercio Exterior de Bienes (millones de pesos)
      Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas ONE. Anuario Estadístico (varios años).
      La tendencia al incremento de la deuda en el balance comercial de bienes representa hoy una de las prioridades nacionales por sus nocivos efectos sobre la Cuenta Corriente de la Balanza de Pagos del país, cada vez más sometida a presiones para poder responder a las necesidades financieras de pagos de obligaciones de la Cuenta de Capital a proveedores y empresas foráneas.
      Aunque a partir de 2008 comenzó a reducirse ligeramente el déficit por importaciones de bienes (por la restricción discrecional en la disponibilidad de divisas), todavía siguen latentes las causas de esta tendencia a la importación desmedida. Por ello los pasos más recientes que se han dado desde el Gobierno se orientan con toda claridad a tratar de cambiar esa dinámica e introducir nuevos incentivos y mecanismos.
      Un factor que ha permitido compensar esa tendencia e incluso llegar a obtener valores favorables en la Balanza Comercial total son las ventas de servicios. En este sentido, los incrementos de los ingresos por el turismo y los ingresos por prestaciones de servicios médicos en otros países han contribuido a modificar el perfil exportador cubano, consolidando una tendencia que ya es irreversible, en 1989, las exportaciones de servicios representaban el 9%, hoy estas rebasan el 69%.
      Saldo del Comercio Exterior en Bienes y Servicios (millones de pesos)
      Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas ONE. Anuario Estadístico (varios años).
      (En azul, el déficit de comercio en bienes, amarillo, el saldo total de la Balanza Comercial –superávit- al incorporar los servicios.)
      Por regiones, el intercambio comercial se concentra desde mediados del 2000 en América (Venezuela), seguida de Asia (China), y después Europa (España, Italia, Alemania), confirmándose la reorientación que se produjo desde los 90’s, cediendo el primer puesto Europa Oriental que absorbía más del 80 por ciento de los intercambios.
      En el año 2009, la mayor parte de los intercambios comerciales de bienes se realizó con Venezuela, China, España, Canadá y los Estados Unidos. Es de señalar que entre los principales socios del comercio cubano, se produce una situación singular, el 63% de los intercambios realizados por los países de este grupo (ver gráfico) se basan en condiciones “especiales” que no se ajustan a los requisitos vigentes en los mercados internacionales (Venezuela, China, EE.UU.), ya sean acuerdos intergubernamentales, sistemas de créditos “atados” a proveedores del país que los otorga, o licencias “especiales” de comercio respectivamente.
      De todos modos, no hay dudas de que en comparación, por regiones geográficas y países, se ha producido una fuerte recomposición en los últimos años que tiene por consecuencia la reducción de la importancia relativa de Canadá y la Unión Europea que fueron los socios estratégicos principales del comercio cubano durante la década de los 90.
      Esto no se debe a que disminuyesen los intercambios con estas áreas, sino porque en términos relativos, los ritmos de incremento de los socios “emergentes” superan con creces los niveles relativamente estables de intercambios con estas economías.
      Intercambio Comercial, países más relevantes
      Fuente: AEC, ONE 2009, Tabla 8.4 Intercambio Comercial por países (miles de pesos).
      Intercambio Comercial con los principales países (millones de pesos). Reorientación hacia Venezuela y China a partir de 2004
      Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas ONE. Anuario Estadístico (varios años).
      En el caso de las exportaciones, Canadá, China y Venezuela son los tres primeros socios, atrayendo el 50% de las ventas cubanas, mientras que para las importaciones, la estructura es bastante similar con un ligero cambio, alrededor del 50% de las compras cubanas provienen de Canadá, China y España.
      Comercio Exterior, Orientación de Mercados
      Fuente: The Economist Intelligence Unit, EIU CR 2010.
      Otro cambio a destacar es que a partir del 2004 se consolidan los servicios como el primer sector generador de ingresos, pasando a ser el componente más importante dentro de estos los servicios médicos (que a diferencia del turismo tienen un componente mayor de prestaciones intensivas en conocimiento).
      Estos se han incrementado hasta rebasar el 50 % de participación dentro de las exportaciones de servicios, desplazando a un segundo plano al turismo, que fuera la fuente principal de ingresos durante la década precedente.
      Comercio Exterior – Balanza Comercial (bienes y servicios, en mil millones)
      Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas ONE. Anuario Estadístico (varios años).
      En el proceso de transformaciones actualmente en marcha con los “Lineamientos Económicos y Sociales” se reconoce la importancia de la revisión y adecuación de las condiciones en las que se desempeña el sector externo.
      No solo se trata de mejorar la capacidad de reacción a los cambios en el entorno internacional, sino de identificar las reservas y los obstáculos internos para que esta mejora de “hardware” sea funcional a las necesidades de las etapas futuras y no se limite a la contención de daños o las mejoras puntuales a corto plazo.
      Aunque se ha señalado que los cambios se harán sin apresuramientos ni improvisaciones, también es cierto que en algunos sectores es necesario aplicar ajustes con un sentido de emergencia más fuerte que en otros, en especial todo aquello que afecte la acumulación de deuda o frene la implementación de incentivos y mejoras para fomentar la sustitución de importaciones a corto plazo.
      El espectro de ajustes posibles es bastante amplio, y va desde las medidas que redefinen la gestión operacional como los incentivos para que las empresas puedan disponer de los ingresos en divisas con mayor autonomía, hasta la facilitación de acceso de las empresas a forma alternativas de financiamiento y la flexibilización de las regulaciones para poder exportar.
      En lo inmediato se plantea el reto de la eficiencia con que se logre modificar a corto plazo el tránsito de la cultura administrativa vertical que ha prevalecido por décadas y que ya ha demostrado exhaustivamente su inviabilidad, hacia una descentralización flexible del estado, en el que se asume un nuevo rol por parte de los gobiernos territoriales, junto a la reconfiguración del tejido institucional y la incorporación de nuevos actores no estatales (sector privado y cooperativo), en una relación de competencia que deberá construirse por etapas, y que tendrá efectos importantes a futuro sobre la reestratificación social cubana.
      Esta migración estructural se hará simultaneando los incentivos para promover la autonomía del sector empresarial, con el desarrollo paralelo del sector privado y cooperativo en base a criterios económicos y financieros que buscan eliminar la dependencia masiva de los subsidios estatales y las barreras artificiales en las actividades donde existen posibilidades de lograr autosostenibilidad.
      Dada la tensa situación financiera externa que gravita sobre Cuba, se han estado adoptando en los últimos años medidas que han logrado una relativa mejora. Se han renegociado algunas deudas acumuladas y el aplazamiento de obligaciones. Las retenciones de transferencias al exterior a suministradores acumuladas en 2009 se redujeron en un tercio, y se han recuperado gradualmente los depósitos extranjeros en los bancos cubanos, si bien la relación de servicio de la deuda sobre las exportaciones se ha incrementado (de 10.6% en 2007 a 19.4% en 2009).
      Observadores internacionales prevén que la estabilización del déficit comercial y el incremento en las transferencias corrientes mantendrá el déficit de cuenta corriente relativamente pequeño.
      Mientras que el superávit de la cuenta de capital cubrirá el déficit manteniéndose estables las reservas. Poco más de la mitad de este esfuerzo descansa en los flujos de ingresos generados por las exportaciones de servicios que representan más del 64% de las xportaciones totales, por lo que se plantea implícitamente un reto en la manera de proyectar la evolución futura.
      De un lado, está la sostenibilidad de este esquema de inserción internacional y de otro, la posibilidad de crear condiciones para que se potencien otras áreas que -si bien requieren inversiones tienen un alto potencial (petróleo y derivados, manufacturas, equipos médicos, medicinas, frutas tropicales) si son debidamente dirigidos hacia mercados con demandas estables.
      De modo inmediato, dos factores constituyen las barreras más importantes para energizar la respuesta de las exportaciones: la excesiva centralización, y la restringida capacidad de acceso a financiamiento.
      En tanto no cambie de manera radical el entorno en el que deben maniobrar las empresas cubanas (regulaciones, licencias, financiamiento, autonomía, precios) es poco probable que se modifique el patrón actual de baja competitividad y reducida capacidad de expansión de las exportaciones en áreas con potencial latente.
      En el caso de las exportaciones de bienes, otro rasgo importante es la capacidad de respuesta para incrementar la oferta cuando los precios internacionales son favorables.
      Los ejemplos más conocidos entre los bienes primarios con los que Cuba se ha posicionado en los mercados tradicionalmente son el azúcar (en la codificación internacional “alimentos”) y el níkel (minería), ambos con limitadas capacidades de expansión de la producción.
      En el azúcar, el potencial productivo actual está en un nivel de depresión record, sin precedentes en la etapa revolucionaria, equivalente a la capacidad de entregas de azúcar crudo del año 1910. No solo se desactivaron un número importante de complejos agroindustriales en los años 90 para concentrar los recursos donde eran más eficaces (de 156 centrales a 61), sino que en su mayoría se terminó desmontándolos, y en algunos casos se vendieron a otros países; hoy, cuando los precios en el mercado internacional están en alza, no existen condiciones para aprovecharlos incrementando la producción.
      Se ha señalado que una fuente de pérdida permanente de competitividad de este sector está relacionada con la sobreevaluación artificial de la tasa de cambio que distorsiona los costos, situándolos a niveles insostenibles y haciendo de esta la actividad menos atractiva para los productores y una de las de mayor riesgo.
      Diversos estudios realizados en el sector sugieren la conveniencia de introducir ajustes parciales en las cotizaciones de las divisas con las que opera la agroindustria, según estos, pequeños cambios pueden resultar en una recuperación importante de la eficiencia, si bien hasta la fecha no se percibe cambios en esa dirección.
      Entre las consecuencias más importantes de la declinación del azúcar estaba su aporte en los ingresos, que disminuyeron de $USD 4000.0 MM a $USD 230.0 MMUSD, -solo en exportaciones-, sin considerar los efectos colaterales hacia el resto de la economía en otros renglones productivos (además de azúcar, aportaba alcoholes, energía, mieles, cachaza, rones y aguardientes, tableros de madera para muebles, medicamentos, y alimentos a bajo costo como carne vacuna y porcina, leche, granos y hortalizas).
      Tal vez la parte menos apreciada con respecto al azúcar cuando se optó por la reducción de capacidades, era su función como instrumento colateral de apoyo al financiamiento externo, ya que era la fuente principal de garantías sobre los préstamos recibidos a corto y mediano plazo.
      Una vez perdida esa alternativa, los créditos se volvieron más susceptibles a la categoría de “riesgo país” otorgada por los organismos internacionales, con lo que la situación fiscal derivó como resultado previsible hacia un aumento de los costos en la financiación y en la inestabilidad de las fuentes.
      Lo dicho antes no debe ser entendido como una apelación a restaurar el azúcar como producto líder de las exportaciones, -parte del ajuste aplicado era inevitable en las circunstancias en que se produjo-, solamente tienen por objeto apuntar la necesidad de una consideración más pragmática de las reservas que esta agroindustria representa en las condiciones actuales, por lo que resulta imprescindible revisar los criterios con que ha sido manejada, así como la utilidad de revalorar las propuestas de flexibilización que sus especialistas han estado discutiendo.
      El otro producto primario de peso es el níquel, que debutó como producto estrella en los 90, tras la concertación de acuerdos con la empresa canadiense Sherrit para establecer una empresa de capital compartido. Sin tener que asumir nuevas construcciones, Sherrit facilitó entonces el acceso al mercado internacional, y tras algunas inversiones parciales para mejorar el proceso productivo se proyectó con fuerza creciente empujada por un aumento de los precios internacionales en aquella ocasión, lo que hizo de este renglón uno de los más importantes del comercio cubano desde entonces.
      Estructura de las exportaciones por productos
      Fuente: AEC, ONE 2009, (porciento).
      En los últimos años, se produce de nuevo una coyuntura internacional de precios favorable, sin embargo, esta vez las capacidades productivas ya no están en condiciones de lograr expansiones a corto plazo con inversiones pequeñas o complementarias, por lo que los resultados observados en los ingresos obedecen casi exclusivamente al efecto precio, puesto que los volúmenes exportados del mineral han variado poco a partir de las limitaciones existentes.
      Los nuevos productos que se han incorporado a la canasta cubana de exportaciones con relativo éxito -aunque reducidos en escala- son los productos de la industria médico farmacéutica y los de la biotecnología que siguen en importancia al níquel.
      La acelerada ampliación de los productos generados en este sector ilustra con creces sobre la importancia que tiene contar con un periodo de inversiones iniciales para crear capacidades.
      En los años 90 este sector solo contaba con tres productos reconocidos, y en el 2002 alcanzó la cifra de 38. La impresionante expansión en la certificación de procesos y productos (vacunas, equipos, kids, etc.), reconocidos en 52 países constituye uno de los rasgos distintivos de la economía cubana, generando poco más de $USD 300 millones, si bien todavía subsisten restricciones de acceso en algunos de los mercados más importantes por las dificultades con las certificaciones -en algunos casos-, pero sobre todo porque se trata de mercados altamente monopolizados por empresas transnacionales.
      El resto de las exportaciones está distribuido entre los bienes primarios tradicionales (tabaco, pesca, frutas, etc.) que representan un bajo por ciento de participación en los ingresos totales generados.
      Las exportaciones de los productos de la pesca se han visto reducidas por varias razones: la sobrepesca, insuficiente inversión para compensar el deterioro de infraestructura y equipos, los efectos del cambio climático, y dificultades con las embarcaciones destinadas a la pesca de la langosta.
      En el caso de las exportaciones de tabaco, estas se beneficiaron de la concertación de acuerdos con empresas de Gran Bretaña, España y Francia (Imperial Tobacco, Tabacalarea SA y Seita respectivamente), que permitieron expandir mercados, garantizar financiamientos para las compras de fertilizantes, equipos e insumos, así como extender la zonas productoras en el país. Como parte de la estrategia de inserción, la empresa cubana Habanos se ha asociado con la corporación ALTADIS, lo que ha proporcionado el vínculo con una red comercializadora internacional con reservas para poder expandir las ventas hasta duplicar los volúmenes actuales.
      En lo relativo a la industria de los materiales de la construcción (cemento, laminados de acero, cables, etc.), si bien se ha producido un modesto incremento de los ingresos generados por las ventas de estos bienes, hoy no representan volúmenes significativos y en el futuro inmediato dependen de inversiones que amplíen las capacidades productivas, toda vez que las prioridades nacionales (programa de recuperación de viviendas afectadas por los huracanes, reparaciones y construcciones) limitan las posibilidades de aumentar las ventas.
      Exportaciones, presencia dominante de los servicios
      Fuente: AEC, ONE 2009, PES 2010.
      Como se ha visto, el desempeño de los distintos componentes de las exportaciones cubanas de bienes ha tendido a disminuir su peso relativo frente a los servicios (alrededor del 26% de las ventas totales), confirmándose la estabilidad estructural de su composición -productos primarios- (minería, azúcar, tabaco, pesca), mientras que las áreas emergentes (productos médicos), después de un despegue inicial fuerte (alcanzando los US$ 300 millones) y una constante diversificación de productos, parece haber entrado en una nueva fase, en la que continúa creciendo, pero a ritmos relativamente bajos a pesar de su potencial.
      Lo destacable es que tras el reemplazo después de la década de los 90 del azúcar como exportación principal por los productos de la minería –níquel-, no se identifican nuevas fuentes de reacomodos en la demanda externa, por lo que los esfuerzos principales deben orientarse hacia el fomento de los derrames (industria medico farmacéutica, derivados del petróleo) y de las cadenas de valor asociadas para inducir desplazamientos hacia bienes con mayor composición de valor agregado.
      En resumen, una recuperación de corto plazo en este terreno no parece que vaya a alterar sustancialmente la estructura actual. Ello no significa desconoce la posibilidad de explotar mejor algunas reservas existentes, pero la mayor sin dudas, no radica en políticas de modificación de la estructura sino en cambios profundos en las reglas sobre las que se sustenta la producción con destino al mercado internacional.

      Ponencia presentada en el Taller Anual “Desarrollo Económico en Cuba, visiones y retos”, del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), 2011.

      jueves, 29 de septiembre de 2011

      El presidente Obama se rinde

      Paul Krugman

      New York Times – Están preparando un trato para aumentar el techo de la deuda federal de EE.UU. Si se aprueba, muchos comentaristas declararán que se ha evitado el desastre. Pero se equivocarán.
      Porque el trato en sí, considerando la información disponible, es un desastre, y no solo para el presidente Obama y su partido. Dañará una economía que ya está deprimida; probablemente empeorará, no mejorará, el problema del déficit de EE.UU. a largo plazo; y lo más importante, al demostrar que la extorsión pura funciona sin un coste político, llevará lejos a EE.UU. por el camino al estatus de una república bananera.
      Comencemos con la economía. Ya tenemos una economía profundamente deprimida. Es casi seguro que seguiremos teniendo una economía deprimida durante todo el próximo año. Y probablemente también tendremos una economía deprimida durante 2013, si no más lejos.
      Lo peor que se puede hacer en estas circunstancias es reducir los gastos del gobierno, ya que eso deprimirá aún más la economía. No escuchéis a los que invocan el cuento de hadas de la confianza y afirman que la acción dura en el presupuesto dará seguridades a las empresas y a los consumidores llevándoles a gastar más. No es así cómo funciona, como confirman numerosos estudios de los antecedentes históricos.
      Por cierto, la reducción de los gastos mientras la economía está deprimida ni siquiera ayudará a mejorar en mucho la situación presupuestaria y podría empeorarla. Por una parte, los tipos de interés sobre los préstamos federales ya son muy bajos, de modo que los recortes en gastos harán poco por reducir futuros costes de intereses. Por otra parte, debilitar la economía ahora solo dañará sus perspectivas a largo plazo, lo que por su parte reducirá los futuros ingresos. De modo que los que demandan recortes en los gastos ahora son cómo doctores medievales que trataban a los enfermos sangrándolos, y así los enfermaban aún más.
      Y luego tenemos los términos conocidos del trato, que corresponden a una abyecta rendición por parte del presidente. Primero, habrá grandes recortes en los gastos sin un aumento en ingresos. Luego, un panel hará recomendaciones para una mayor reducción del déficit, y si esas recomendaciones no se aceptan habrá más recortes en los gastos.
      Los republicanos tendrán supuestamente un incentivo para hacer concesiones la próxima vez, porque los gastos de defensa estarán entre las áreas recortadas. Pero el Partido Republicano acaba de demostrar su disposición a arriesgar el colapso financiero a menos que consiga todo lo que sus miembros más extremos quieren. ¿Por qué esperar que sean más razonables en la próxima vuelta?
      De hecho los republicanos seguramente se sentirán envalentonados por la forma en que Obama se repliega permanentemente ante sus amenazas. Se rindió en diciembre pasado prolongando los recortes tributarios de Bush; se rindió en la primavera cuando lo amenazaron con cerrar el gobierno; y ha vuelto a rendirse a escala grandiosa ante la brutal extorsión por el techo de la deuda. Tal vez sea solo yo, pero veo un modelo en estos hechos.
      ¿Tenía una alternativa esta vez el presidente? Sí.
      Ante todo podía, y debería, haber exigido un aumento del techo de la deuda en diciembre. Cuando le preguntaron por qué no lo hizo, respondió que estaba seguro de que los republicanos actuarían responsablemente.
      E incluso ahora el gobierno de Obama podría haber recurrido a maniobras legales para soslayar el techo de la deuda, utilizando una de varias opciones. En circunstancias normales habría sido un paso extremo. Pero ante la realidad de lo que está sucediendo, es decir una burda extorsión por parte de un partido que, después de todo, solo controla una cámara del Congreso, habría sido totalmente justificable.
      Por lo menos el señor Obama podría haber utilizado la posibilidad de una carrera final legal para fortalecer su posición en la negociación. En su lugar, sin embargo, excluyó todas esas opciones desde el comienzo.
      ¿Pero habría preocupado a los mercados la adopción de una posición dura? Probablemente no. De hecho, si yo fuera un inversionista me sentiría reconfortado, no desalentado por una demostración de que el presidente está preparado y dispuesto a enfrentar un chantaje por parte de extremistas de derecha. En su lugar, prefirió demostrar lo contrario.
      No me malentiendan, lo que estamos presenciando es una catástrofe a múltiples niveles.
      Es, claro está, una catástrofe política para los demócratas, quienes hace solo unas pocas semanas parecían haber derrotado a los republicanos en su plan de desmantelar Medicare; ahora Obama lo ha tirado todo a la basura. Y el daño no ha terminado: habrá más puntos de estrangulamiento en los que los republicanos podrán amenazar con crear una crisis a menos que el presidente se rinda, y ahora pueden actuar con la confiada expectativa en que lo haga.
      A largo plazo, sin embargo, los demócratas no serán los únicos perdedores. Lo que acaban de lograr los republicanos pone en cuestión todo nuestro sistema de gobierno. Después de todo, ¿cómo puede funcionar la democracia estadounidense si cualquiera de los partidos, totalmente dispuesto a ser implacable, a amenazar la seguridad económica de la nación, logra dictar la política? Y la respuesta es: tal vez no puede hacerlo.

      miércoles, 28 de septiembre de 2011

      Los canales de contagio de la crisis y su impacto en las economías emergentes

      Por Marco Antonio Moreno

      El 1% de los más ricos triplicó su cuota de ingresos desde el 7% de la riqueza global en 1980 al 20% de la actualidad. Esta transferencia no fue producto de la creación de valor económico, sino del simple resultado de prácticas malsanas y corruptas amparadas en la ideología del libre mercado. Gran parte de estas prácticas consistieron en la toma irresponsable y excesiva de riesgos por parte del sistema financiero que erosionaron fuertemente la construcción socioeconómica del mundo moderno. En un mundo global interconectado y en el cual los grandes capitales exprimen la ganancia fácil, es evidente que la actual crisis tendrá repercusiones globales dado que a tres años de su estallido nada se ha hecho para evitar el contagio masivo.
      La crisis financiera Made in USA se propagó de lleno en Europa dado que estos países adoptaron todas las malas practicas. Como ante esto nada se ha hecho, a estas alturas resulta evidente que la recaída adquiere un derrotero inevitable, y ni las desesperadas reuniones en Washington del FMI, ni la intención de última hora aplicar una tasa a los capitales especulativos y los flujos financieros improductivos, podrán detener la cuenta regresiva. Lo que hasta el momento no se ha tomado en cuenta, es el comportamiento que tendrán los países emergentes (o periféricos), y el impacto que tendrá el estancamiento acentuado de los países del núcleo.
      Los planes de estabilización de los países emergentes (como China e India) lograron sortear las inclemencias de la tormenta inicial el año 2008. Pero el tiempo comienza a aflorar los signos de un profuso agotamiento como va quedando al descubierto con la burbuja inmobiliaria china que está a punto de estallar. Parte de este proceso comienza a sentirse con la caída en el precio de los commodities (oro, cobre, petróleo, soja) al nivel más acentuado de los últimos años. Este descenso es uno de los principales canales de contagio dado que involucra el intercambio comercial. Si la demanda externa se desacelera, no es necesario aplicar políticas proteccionistas para proteger a las economías. La simple caída de la demanda externa obliga a los países exportadores a reducir sus importaciones, lo que lleva a una reducción global del comercio.
      Otro fuerte canal de transmisión que amenaza con acelerar el contagio, es a través de los flujos de capital. Como ha quedado en evidencia en las últimas semanas, se ha entrado en un ciclo de total aversión al riesgo y el obligado desapalancamiento que deben realizar las empresas y las instituciones financieras, ha secado las lineas de crédito retroalimentando el ciclo descendente de la actividad económica.
      La volatilidad del mercado, la fuertes presiones por liquidez, y la debilidad de la demanda global configuran un cuadro macroeconómico complejo alentado por la especulación y las políticas monetarias fallidas. Jean-Claude Trichet, responsable de arrastrar a Europa a un callejón sin salida, deberá echar pie atrás a sus políticas y recortar la tasa de interés asumiendo su duro error de confianza cuando las incrementó en abril y julio de este año. Con ello, repitió el mismo error cometido en julio de 2008, antes de la quiebra de Lehman, cuando subió las tasas Esto demuestra la desconexión con la realidad de quienes tienen incorporado el adn neoliberal en sus decisiones de política económica.
      El aumento de los riesgos del sistema financiero, debido al deterioro de la calidad de los activos, puede desencadenar una cascada de desapalancamiento con las correspondientes consecuencias en la economía real, sumándose a i) la caída del comercio, ii) los flujos de capital y iii) los precios de los commodities, como el cuarto mecanismo de transmisión de la crisis. Este canal puede ser el más importante dado que afectaría la inversión y las perspectivas de crecimiento de las economías emergentes. Se debe tener en cuenta de que la probabilidad de que estos cuatro canales de transmisión se activen y retroalimenten entre sí es bastante elevada

      martes, 27 de septiembre de 2011

      ¿Puede el mundo seguir alimentándose solo? .

      Por Brian Carney

      wintercarneyComo corresponde al presidente de la junta directiva de la empresa de alimentos más grande del mundo, Peter Brabeck-Letmathe cuenta calorías. Pero no es su propia dieta lo que preocupa a quien hasta 2008 era también presidente ejecutivo de Nestlé sino toda la comida que Estados Unidos y Europa están convirtiendo en combustible, mientras los más pobres del mundo cada vez pasan más hambre.
      "Los políticos no entienden que entre el mercado de los alimentos y el de la energía hay un estrecho vínculo", sostiene Brabeck-Letmathe. Ese vínculo es la caloría.
      La energía almacenada en un bushel de maíz puede servir de combustible para un auto o para alimentar a una persona. Y cada vez más, debido a la exigencia del uso de etanol como a los subsidios en EE.UU. y a los incentivos para el uso de biocombustibles en Europa, los terrenos antes dedicados al cultivo de alimentos de humanos o animales, ahora se destinan a la siembra de productos para el desarrollo de combustible. El cálculo más reciente del Departamento de Agricultura de EE.UU. predice que este año, por primera vez, el país cosechará más maíz para la producción de etanol que de alimentos. En Europa, cerca de 50% de la cosecha de colza será para la producción de biocombustibles, según Brabeck-Letmathe, mientras que "alrededor de 18% del azúcar de todo el mundo se utiliza en la actualidad para el biocombustible".
      En cierto sentido, se trata de un logro notable. Cinco décadas atrás, cuando la población mundial era la mitad de la actual, catastrofistas como Paul Ehrlich advertían que el mundo se enfrentaba a una hambruna de proporciones bíblicas. Hoy, con casi 7.000 millones de bocas que alimentar, generamos tanta comida que ni pensamos sobre las toneladas que se queman para producir combustible.
      O al menos no pensamos sobre eso en Occidente. Nos molesta un poco si el precio de nuestros cereales para el desayuno aumenta porque la producción agrícola se desvía hacia el etanol o el biocombustible. Pero si el precio del maíz o de la harina se duplica o se triplica en el Tercer Mundo, donde según Brabeck-Letmathe la gente "gasta alrededor de 80% de sus ingresos en alimentos", cientos de millones de personas tendrán hambre. Y a veces se rebelan, como ha ocurrido este año en Medio Oriente.
      "Lo que hoy llamamos 'primavera árabe' en realidad empezó como una protesta contra el permanente aumento de los alimentos", señala Brabeck-Letmathe, durante un almuerzo en la sede global de Nestlé.
      El ejecutivo tiene una amplia experiencia en el ámbito donde convergen los alimentos, la política y el desarrollo. Pasó la mayor parte de sus primeras dos décadas en Nestlé en América Latina. En 1970 fue enviado a Chile, donde el gobierno socialista de Salvador Allende amenazaba con nacionalizar la producción de leche, y con ello las operaciones de Nestlé en ese país. Sabe que la mayor parte del mundo no es tan afortunada.
      "Hay una gran diferencia entre cómo vivimos esta crisis y la realidad para cientos de millones de personas, a quienes hemos empujado a la extrema pobreza con políticas equivocadas", dice Brabeck-Letmathe. En primer lugar está la euforia por los biocombustibles, impulsada por las preocupaciones sobre la independencia energética, el suministro de petróleo, el calentamiento global e, irónicamente, la estabilidad política en Medio Oriente.
      A ello se añade, en especial en Europa, un miedo paralizante a los cultivos con organismos modificados genéticamente (OMG). Ese rechazo a utilizar "tecnología disponible" en la agricultura, sostiene Brabeck-Letmathe, ha detenido el aumento de la productividad agrícola que por varias décadas nos ha permitido alimentar muchas más bocas de lo que se creía posible.
      Luego está la demografía. Las últimas décadas han visto "el nacimiento de más de 1.000 millones de nuevos consumidores en el mundo que han tenido la oportunidad de pasar de la pobreza extrema a lo que hoy llamaríamos una clase media moderada", gracias al crecimiento económico en lugares como China e India. Eso significa que 1.000 millones de personas tienen por primera vez "acceso a carne", sostiene Brabeck-Letmathe.
      "En tanto, la demanda de carne tiene un efecto multiplicador de 10. Se necesitan 10 veces más tierra, 10 veces más alimentos, 10 veces más agua para producir una caloría de carne que para una de verdura o grano", explica el ejecutivo. Aun así, somos capaces de satisfacer ese aumento de la demanda. "Si los políticos de este mundo desean hacer frente a la seguridad alimentaria, solamente hay una opción: sólo deben decir 'basta de alimentos para producir combustible' y entonces volverá a haber equilibrio entre la oferta y la demanda", opina.
      'Las calorías no cuadran'
      Si no hacemos eso, no podemos esperar equiparar el frenesí por el biocombustible con las necesidades alimentarias del mundo. Las calorías no cuadran. "El mercado de la energía es 20 veces más grande, en calorías, que el de los alimentos", indica Brabeck-Letmathe. Por lo que "cuando los políticos dicen 'queremos reemplazar 20% del mercado energético por el mercado de los alimentos' significa que 'tendríamos que triplicar la producción de comestibles' para alcanzar esa meta, sostiene.
      Incluso si pudiéramos hacer eso, nunca lo conseguiremos sin los cultivos genéticamente modificados y creyendo que el alimento "orgánico" es el nuevo estándar de seguridad, pureza y salud. La producción orgánica es furor en el Occidente rico, pero no podemos "alimentar el mundo con eso", asegura. La productividad agrícola con orgánicos es muy baja.
      "Si uno se fija en los países que han introducido los OMG, su rendimiento por hectárea se incrementó en 30% en los últimos años. En tanto, el rendimiento de cultivos sin OMG se ha mantenido intacto o ha caído ligeramente", describe Brabeck-Letmathe. Y esa brecha, sostiene, "es una brecha voluntaria, por una decisión puramente política".
      Según el ejecutivo de Nestlé, los europeos ricos y bien alimentados pueden darse el lujo de no producir OMG porque no quieren generar tanta comida y Brabeck-Letmathe dice que eso es algo que puede entender.
      Sin embargo, lo que le resulta más difícil de asimilar es que las políticas de Europa prohíben de manera efectiva a los países pobres como los de África el uso de semillas genéticamente modificadas. Esos países, sostiene, necesitan de manera urgente la tecnología para aumentar el rendimiento y la productividad de su atrasado sector agrícola. Pero si plantan OMG, luego no podrán exportarlos bajo las reglas de Europa: "La Unión Europea no les permitirá exportar nada de nada. No sólo OMG, nada", explica Brabeck-Letmathe, debido a los temores europeos sobre la contaminación cruzada y las normas de pureza casi imposibles de cumplir. El temor europeo a los cultivos genéticamente modificados es, según el ejecutivo, algo "puramente emocional", que se está convirtiendo en "una creencia casi religiosa".
      Eso hace que Brabeck-Letmathe, un hombre jovial y de sonrisa fácil, se apasione. "¿Cuánta gente ha muerto por contaminación de alimentos a partir de productos orgánicos, y cuánta a partir de OMG?", pregunta con algo de irritación. Él mismo responde: "Ninguno por OMG. Y no tengo mucho que decir acerca de cuánta gente ha muerto recientemente a raíz de productos orgánicos", afirma, refiriéndose al brote de E. coli en Europa a principios de este año.
      'Nos secaremos'
      Nestlé ha sido tildada muchas veces como enemiga de los pobres. Por 30 años ha debido enfrentar un boicot esporádico por la venta y el marketing de fórmula para bebés en el Tercer Mundo, una iniciativa que algunos ricos occidentales encuentran poco ética. Por otro lado, bajo Brabeck-Letmathe, la estrategia corporativa de la empresa ha enfatizado que todos los mercados son intensamente locales. Mientras que en EE.UU., por ejemplo, la gente compra agua por galones, en muchos países pobres, un viaje a la tienda de la esquina resulta en la compra de un solo cubo de caldo de carne Maggi. En esos países, muchos productos son vendidos en paquetes individuales para equiparar el gasto de la gente con su flujo de efectivo.
      Hoy, Nestlé emplea a unas 300.000 personas, tiene ingresos de cerca de US$100.000 millones al año y, aun así, representa apenas 1,5% de una industria global que alimenta a miles de millones.
      A Brabeck-Letmathe le preocupa incluso la ausencia de un mercado de agua operativo. Cerca de 98,5% del agua fresca que el mundo consume cada año se destina a usos agrícolas o industriales. En la mayoría de los casos, no hay un mercado para distribuir y usar el agua, que termina siendo desperdiciada, sobreusada y mal utilizada. Si no hacemos algo al respecto pronto, nos secaremos, advierte Brabeck-Letmathe.
      "Si el petróleo escasea", dice, "el precio del crudo sube. Pero si escasea el agua, igual bombeamos la misma cantidad. No importa porque no cuesta. No tiene valor". Brabeck-Letmathe calcula que se necesitan "9.100 litros de agua para producir un litro de biodiésel. Eso se logra sólo porque el agua no tiene precio".
      "Hagamos ese 1,5% del agua (que usamos para beber y lavar) un derecho humano. Pero deme un mercado para ese 98,5% para que las fuerzas del mercado puedan reaccionar, y serán las mejores guías que podremos tener. Sólo si las fuerzas del mercado están en acción habrá inversiones".
      Se prevé que la población mundial alcanzará los 9.000 millones a mediados de este siglo. ¿Será posible alimentar a toda esa gente? Brabeck-Letmathe no lo duda: "Sí, podemos. Y también podremos darles agua y combustible. Pero sólo si dejamos que el mercado haga su trabajo", sostiene.

      lunes, 26 de septiembre de 2011

      Cómo obtener una educación que le sirva de verdad

      Por Scott Adams
      Puedo entender las razones por las que los alumnos con las mejores calificaciones estudian física, química, cálculo y literatura clásica. Los muchachos de ese grupo cerebral serán los futuros profesores, científicos, pensadores e ingenieros que harán avanzar la civilización. Pero, ¿por qué hacemos que los estudiantes con un nivel promedio y bajo tengan que asistir a esas clases? Eso es como tratar de entrenar a su gato para que haga su declaración de renta, una pérdida de tiempo y dinero. ¿No tendría más sentido enseñarles a estos estudiantes algo útil, como lo necesario para crear empresas?
      Hablo por experiencia, ya que estudié "emprendimiento" en el Hartwick College en Oneonta, Nueva York. Oficialmente, mi título fue en Economía. Pero la ventaja de ir a una universidad técnica es que uno puede moldear su experiencia de la forma que quiera.
      Había un pequeño negocio en nuestro campus llamado The Coffee House. Servía cerveza y snacks, además de ofrecer entretenimiento en vivo. Era administrado por estudiantes y era un caos que sólo arrojaba pérdidas. Se mantenía a flote gracias a los subsidios de la universidad. Pensé que podía hacer una diferencia así que me postulé a una vacante en el denominado Ministerio de Finanzas. Obtuve el trabajo gracias a mi admirable manejo de la entrevista, mi actitud dinámica y al hecho de que el resto de las personas en el sistema solar tenían planes más interesantes.
      El paquete de remuneración para quienes administraban The Coffee House consistía en cerveza gratis. Eso ayuda a explicar por qué todo el sistema de contabilidad consistía en siete estudiantes tratando de recordar a dónde había ido el dinero. Pensé que podíamos hacer algo mejor. Así que le propuse a mi profesor de contabilidad que a cambio de tres créditos para la clase diseñaría y operaría un sistema de contabilidad adecuado para el negocio. Y eso hice. Fue una gran experiencia. Mientras tanto, algunos de mis compañeros estaban tomando cursos en historia del arte para estar preparados en caso de que alguien les preguntara de qué época es tal cuadro.
      Un día, tuve una reunión con los gerentes de The Coffee House para discutir dos temas. El primero era una recomendación para despedir al encargado de la barra, que era uno de mis mejores amigos. En segundo lugar, necesitábamos elegir un líder para nuestro grupo. Respecto a la primera cuestión, existía un consenso de que a mi amigo le faltaban tanto la voluntad como el potencial para dominar el arte de atender el bar. En forma renuente voté con la mayoría para despedirlo.
      Pero cuando pasamos a discutir quién debía ser el nuevo líder, señalé que el mismo amigo, que era alto, bien parecido y tenía facilidad de expresión, sería el líder perfecto. Al terminar la reunión, había persuadido al grupo de despedir al peor barman que cualquiera de nosotros había visto en su vida…..y extenderle una oferta al mismo para que fuera nuestro líder. Mi amigo se transformó en nuestro comisionado. Hizo un trabajo excelente. Ese fue el año en el que aprendí todo lo que sé sobre gestión.
      Más o menos en el mismo momento, este mismo amigo, junto con mi compañero de cuarto y yo, orquestamos un plan para ser los administradores de las residencias estudiantiles de la universidad y recibir un sueldo por hacerlo. Nos imaginamos formando un gobierno para administrar la elección de las personas que harían distintas tareas, establecer multas por mala conducta y, en general, ocuparse del negocio.
      Solamente necesitábamos el apoyo de una mayoría de estudiantes que dijera que planeaba vivir en las residencias el próximo año para que el decano aprobara el plan. Y teníamos muchos amigos a los que les encantaba planear todo tipo de cosas siempre que luego pudieran cambiar de opinión. Ese fue el año en el que aprendí que si hay un vacío, alguien lo aprovechará y recibirá una recompensa mejor que el resto.
      Durante los siguientes dos años, mis amigos y yo tuvimos cada uno una habitación privada gratis, un salario base y la experiencia de administrar los dormitorios estudiantiles.
      Mis días universitarios estuvieron llenos de historias de emprendimiento. Para cuando me gradué, dominaba el arte de transformar nada en algo. Varios años después, terminé mi Maestría en Administración de Empresas en la escuela de negocios Haas, de Berkeley. Allí, puse a punto mis habilidades como emprendedor.
      Permítame compartir las lecciones que aprendí durante todo ese proceso:
      Combine habilidades: Lo primero que debe aprender es cómo hacerse valioso. Es improbable que un estudiante promedio pueda desarrollar una habilidad de clase mundial en un área en particular. Pero es fácil aprender cómo hacer varias cosas bastante bien. Lo que marca la diferencia es que cada una de esas modestas habilidades se presenten juntas en una sola persona.
      No tenga miedo a fracasar: Si está asumiendo riesgos, y probablemente debería hacerlo, se puede encontrar fracasando 90% del tiempo. El truco es seguir recibiendo sueldo mientras lo hace y usar la experiencia para ganar habilidades que serán útiles en el futuro. Se les debería enseñar a los estudiantes que el fracaso es un proceso, no un obstáculo.
      Atraiga a la suerte: No puede controlar la suerte directamente, pero puede manejar su carrera de una forma que haga más fácil que la suerte lo encuentre a usted. Para tener éxito, primero debe hacer algo. Y si eso no da resultado, haga algo diferente.
      Supere el miedo: Para mejorar mis presentaciones en público, tomé el curso Dale Carnegie y me cambió la vida. Este método ignora las técnicas para hablar en público y a cambio lo entrena para disfrutar de la experiencia de hablarle a una multitud. Una vez que se relaja frente a una audiencia, la técnica viene automáticamente.
      Escriba con sencillez: Tomé una clase de dos días de redacción de negocios que me enseñó a escribir oraciones directas y a evitar palabras que sobran. La simplicidad hace que las ideas sean poderosas. ¿Quiere ejemplos? Lea cualquier cosa escrita por Steve Jobs o Warren Buffett.
      Aprenda a persuadir: Los estudiantes de técnicas de emprendimiento deberían aprender el arte de la persuasión en todas sus formas, incluyendo psicología, ventas, marketing, negociación, estadística e incluso diseño. Normalmente, esas habilidades están repartidas en varias disciplinas. Para los emprendedores, tiene sentido que se las enseñen como parte de un paquete.
      Esta lista no está completa. Obviamente, un emprendedor se beneficiará de clases de finanzas, gestión y demás.
      Recuerden, los niños son nuestro futuro y la mayoría de ellos son estudiantes promedio. Si eso no lo asusta, probablemente debería hacerlo.
      —Adams es el creador de la tira cómica 'Dilbert'.
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