"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

viernes, 21 de junio de 2013

Chile: Deterioro neoliberal y recomposición política

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Paul Walder, Punto Final

El ministro de Hacienda, Felipe Larraín, rompió una regla tácita que habían mantenido los titulares de esa cartera desde hace más de veinte años. Durante una cena con los dueños y gerentes del gran retail , lanzó uno de los discursos más políticos emitidos desde el gobierno durante los últimos meses. Larraín se sacaba la careta de tecnócrata que mantuvieron durante décadas los encargados de Hacienda, para mostrar al neoliberalismo tal cual es: la mayor ideología de la contemporaneidad.

El titular de Hacienda desplegó una clásica arenga política basada en el terror económico y social, algo no ausente en la política chilena durante esta larga transición, como tampoco en el debate partidario del siglo pasado. Las palabras de Felipe Larraín Bascuñán se parecen a las de un joven Andrés Zaldívar Larraín agitando el cuco de la Unidad Popular cuando llevaba las finanzas del gobierno de Frei Montalva, y no a las de sus colegas de las dos décadas pasadas. En la actualidad, la campaña del terror está dirigida hacia un eventual gobierno de la oposición influido por las demandas ciudadanas.

No es que un eventual futuro gobierno de la Concertación -alianza híbrida de neoliberales y comunistas-, pueda compararse con el gobierno de Salvador Allende. Pero la retórica política es muy útil, en especial en tiempos de elecciones. El discurso de Larraín no fue un exabrupto sino una idea bien ilada y reiterada ante otras audiencias a través de una serie de entrevistas. Es probable que articule una línea argumental cuyo horizonte no se extienda más allá de noviembre. Pero también es posible que encierre una verdad de mayor profundidad y alcances: el temor de la derecha política y económica a una inundación de los futuros gobernantes con ideas y demandas de las organizaciones sociales.

No hay que olvidar una cosa esencial: la derecha y la clase empresarial se sienten propietarias del modelo económico chileno, que tantos beneficios les ha entregado. Tienen su paternidad desde el mismo golpe de Estado hasta la refundación capitalista de los años setenta y ochenta del siglo pasado. El modelo tiene su sello, que se extiende a la institucionalidad económica y política. El Estado chileno actual es una creación de la dictadura para beneficio y goce de sus propietarios. Una estructura que, sin embargo, desde hace unos años se está fracturando, tanto por fatiga propia del material como, principalmente, por fuerzas que vienen desde fuera. Esto es lo que ha observado Larraín, visión que ha estimulado la articulación de este nuevo argumento de la derecha.

La Alianza acusa a la Concertación de haber integrado al Partido Comunista. Pero esta denuncia es elaborada hacia los votantes del centro, por lo que es simple retórica electoral. El verdadero temor de la derecha es que en un eventual nuevo gobierno de Michelle Bachelet, esta vez las cosas no sean iguales que durante el periodo 1990-2010, cuando la coalición concertacionista administró ordenadamente el modelo instalado por la derecha.

¿Fin de los consensos?


Larraín habla por el gobierno, pero principalmente por la clase empresarial que representa. Y es allí donde surge la verdadera inquietud, como quedó de manifiesto hace casi un mes cuando el Centro de Estudios Públicos (CEP), que preside el multimillonario Eliodoro Matte Ossa, le pidió la renuncia a Arturo Fontaine, quien había dirigido el centro por más de 31 años. El motivo, la percepción de un cambio en las políticas de consenso que marcaron la transición chilena por más de veinte años. El modelo neoliberal -parece haber percibido este centro de estudios-, ya no será más un espacio compartido y elogiado por ambas caras del binominal, sino un modelo que habrá que defender con múltiples herramientas, la ideológica y comunicacional entre ellas. El CEP, ya se ha dicho, mutaría, bajo la dirección del ex ministro de Educación Harald Beyer a partir de marzo del 2014, a un organismo de trinchera al estilo del Instituto Libertad y Desarrollo, con un evidente sesgo ultraderechista.

Las demandas de una educación gratuita de calidad, el fin del sistema de AFP de cotización individual, así como otras exigencias levantadas por la sociedad civil tales como la recuperación de los recursos naturales en manos de corporaciones privadas, una revisión de las políticas energéticas, una profunda reforma tributaria y la convocatoria a un plebiscito que conduzca a la instalación de una Asamblea Constituyente para la redacción de una nueva Constitución, son aspectos que provocarán un cambio radical en las próximas elecciones presidenciales en relación con todas las anteriores. En pocos años, la cartografía social de Chile ha cambiado lo suficiente como para influir en el acotado y cristalizado espacio político.

Las movilizaciones, las organizaciones ciudadanas y laborales integradas en redes son una realidad que la clase política ya no puede ignorar. Las políticas oblicuas y engañosas, como las que llevó a cabo la Concertación y el actual gobierno, sólo han servido para huir hacia delante, mientras los problemas crecen día a día. Se trata de una estrategia que sólo ha atendido a sus efectos, a la satisfacción de demandas puntuales, en tanto la ciudadanía exige hoy soluciones a las causas. Una bola de nieve que de no atenderse, amenaza con estrellarse violentamente.

La derecha económica y política parece hacer este diagnóstico. Allí están las declaraciones de Felipe Larraín y de los precandidatos presidenciales de la Alianza, de ministros del gobierno y de dirigentes de partidos de derecha. Hay evidentes alertas, más estimuladas por el nuevo clima social y político que por un claro programa gubernamental. Pero es también un hecho innegable que la oposición, con la mirada puesta en las elecciones de noviembre, ha recogido demandas de la ciudadanía que hace poco ignoraba. Las menciones a educación gratuita y de calidad, o de una nueva Constitución, son realidades que expresan este cambio en el escenario político.

La economía, de más a menos


Hay también otra variable, que tal vez escorará todas las decisiones en un futuro muy cercano. Al nuevo clima político y social habrá que sumarle un nuevo espacio económico, bastante menos dinámico que el presente. Larraín, en una posterior entrevista, precisó sus afirmaciones que calificó de “técnicas” y absolutamente alejadas de la política. Hay una desaceleración en la economía, reiteró, la que está relacionada con el temor de los empresarios a invertir, miedo que les surge cuando escuchan las propuestas económicas de la oposición. Así tenemos que la formación bruta de capital fijo ha caído desde un 18 por ciento el año pasado, a un 9,6 por ciento este primer trimestre de 2013. Una desaceleración similar ocurre con la inversión extranjera, lo que lo lleva a concluir que todas las cifras duras revelan disminución. Larraín dice que tiene información confidencial de empresarios asustados que han frenado proyectos de inversión. En suma, explicó a La Tercera cuál es el triángulo del terror, formado por una Asamblea Constituyente, una AFP estatal y un paquetazo tributario de nueve mil millones de dólares. “El tema de la Asamblea Constituyente es una preocupación muy, muy central, porque implica cambiar la institucionalidad del país; y el tema tributario también”.

Hay cifras del Banco Central que avalan la desaceleración, la que no es un fenómeno exclusivo chileno ni tampoco tiene una relación directa con el terror empresarial al que alude Larraín. El empeoramiento de la economía es un hecho objetivo que tiene un origen previo al discurso opositor. El Banco Central ha cambiado sus percepciones de la realidad económica desde marzo pasado, cuando entregó su informe de política monetaria en la cual hacía importantes referencia a la plena actividad de la economía nacional. El problema entonces era más un recalentamentamiento de la economía que los riesgos esgrimidos por Larraín. Pero en abril y mayo, el discurso de esta entidad cambió radicalmente, influido, entre otros aspectos, por la caída en el precio del cobre. En documentos de abril y mayo pasado, la entidad económica se refirió a la caída del precio de los metales, a la restricción en los créditos y a “la desaceleración de la actividad y de la demanda interna”.

De acuerdo al Banco Central, al mismo Larraín y a otros observadores, está claro que viene un escenario futuro de alta complejidad. Porque si el malestar social estalló en tiempos de alto crecimiento económico y bajo desempleo, en tiempos de decrecimiento y mayor cesantía tenderá a incrementarse. La economía chilena, hasta el momento apoyada en la demanda interna y los créditos a destajo, está dando claras señales de agotamiento, que tenderá a profundizarse en los próximos meses. Se sabe de sobra que las empresas tienden a reducir costos con despidos y reducciones salariales, prácticas que hoy, con una ciudadanía activa y conectada, serán chispas que derivarán en grandes llamaradas sociales. El modelo chileno, desfondado por abajo, por el lado de los consumidores y trabajadores, no está hoy preparado para enfrentar tales eventos.

Incógnitas de futuro


Nadie sabe con claridad qué políticas pondrá en marcha un probable próximo gobierno de Michelle Bachelet. Es posible pensar que la tradicional relación de la Concertación con los poderes económicos y las grandes corporaciones le impidan canalizar las demandas de la ciudadanía, como fue la experiencia de veinte años. Pero también es viable afirmar que Bachelet se enfrentará a un país distinto, desencantado con las políticas de estas dos últimos décadas y con el poder de plantarse en las calles para exigir sus demandas. De una u otra manera, tendrá que hacerse cargo de este clamor.

Con el paso de los días la fractura del modelo se hace cada vez más evidente. Porque la instalación neoliberal, que ha sido la privatización con fines de lucro de todas las áreas humanas, exhibe sus errores en todas sus esquinas. Ya no podemos hablar sólo de la educación, pueblos originarios, previsión, abusos financieros y empresariales o atentados ambientales. Las carencias se extienden a todos los espacios en los cuales las grandes corporaciones han hallado lugar para lucrar, tales como hoy ocurre con la salud y muy próximamente, con la vivienda. Tras el auge crediticio y la burbuja inmobiliaria veremos protestas contra la banca, como las que suceden actualmente en España y Grecia.

El problema no está acotado a uno u otro sector. Es sistémico. Hace unas semanas un grupo de enfurecidos chilotes de Quellón protestaron con cortes de rutas por la mala atención de la salud pública. A raíz de la muerte de una persona por un mal diagnóstico salieron nuevamente a luz las precarias condiciones en que opera el sistema estatal. Porque pese a los grandilocuentes anuncios, la salud pública chilena se ha subdesarrollado bajo políticas que no interfieran con el sistema privado de salud. Pese a todos esos cambios, la salud pública no debe ser nunca una competencia que amenace el lucro del sistema privado.

Quellón es sólo un espacio más de malestar y conciencia entre millares. Porque a este rincón se suman Freirina, Huasco, Aysén, Magallanes, Calama, los mineros, bancarios, empleados del retail y portuarios y millones de trabajadores y estudiantes. Lo que hace un tiempo fueron demandas aisladas hoy están armonizadas, como ocurre por ejemplo con el clamor de millones por un cambio al sistema de previsión privado, sistema que ha fracasado en la entrega de pensiones dignas a los trabajadores.

El deterioro del modelo neoliberal ingresará en una nueva etapa, impulsada por la ciudadanía, por el freno en la actividad económica y tal vez por los temores de Larraín, que tienen su verdadero origen no en la Concertación, sino en las organizaciones sociales y en el inicio de una recomposición de las fuerzas de Izquierda, ausentes durante décadas en el debate público. Podemos decir que es éste el lugar, calificado por las elites como la calle, desde donde surge el verdadero discurso que llena hoy el espacio político y que hace temblar a la derecha y el establishment neoliberal.
 

jueves, 20 de junio de 2013

Intelectuales debaten sobre reformas en Cuba

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Redacción IPS Cuba
La revista Espacio Laical identifica un auge del debate público en Cuba, sobre todo desde espacios focalizados en la sociedad civil.
    La revista Espacio Laical identifica un auge del debate público en Cuba, sobre todo desde espacios focalizados en la sociedad civil.Jorge Luis Baños-IPS/jlbimagenes@yahoo.es
 La importancia de actualizar "los recursos ciudadanos para ejercer mayores exigencias sobre la utilidad intelectual" fue uno de los aspectos aportados por el politólogo cubano Hiram Hernández, en un intercambio sobre reformas y los vínculos entre intelectualidad, debate público y servicio a la nación.

"¿Sería posible emprender reformas sin intelectuales? ¿Es posible una Revolución sin argumentos, sin un pensamiento crítico que lo someta todo a libre examen, que lo cuestione todo?", se preguntó el también profesor universitario en la sección dossier de la última edición de la revista Espacio Laical.
Además del politólogo, participaron en el espacio de intercambio titulado, "La intelectualidad cubana ante los cambios actuales", Arturo Arango, escritor y guionista; Dmitri Prieto, antropólogo y activista social; Jorge Luis Acanda, filósofo e investigador; y el escritor Leonardo Padura, que recibió el máximo galardón de las letras cubanas el pasado año, el Premio Nacional de Literatura.
Asimismo, Hernández consideró como intelectuales a "todos los que contribuyen a sostener o modificar una concepción del mundo que suscita modos de pensar y producir la realidad", por lo cual puede aplicarse el concepto a artistas, científicos, arquitectos, maestros, editores, blogueros, líderes religiosos, políticos y militantes.
"Lo fundamental es reconocer la potencialidad de todos los ciudadanos como los intelectuales de su proceso político", aseguró el especialista, en la publicación que se define como un proyecto del Centro Cultural Padre Félix Varela, de la Arquidiócesis de La Habana.
Según Prieto, "los cambios devendrán en nada (o serán contraproducentes si no logran involucrar de manera incluyente a jóvenes, a personas con iniciativa, emprendimiento y creatividad, y a sectores menos favorecidos –implicándolos en relaciones donde exista un lugar central para la práctica de la solidaridad y del protagonismo crítico".
El activista reconoció la "ampliación del debate público y de la libertad de expresar criterios", que ha acontecido en los últimos tiempos.
No obstante, valoró que estos diálogos se encuentran limitados a escenarios y territorios específicos y "deberían ganar en profundidad y alcance en la aceptación de las diferencias, y ampliarse radicalmente a la Nación en su conjunto y a cada uno de los hogares cubanos".
Asimismo, señaló entre los cambios más significativos del proceso de transformaciones actual "la eliminación de una larga serie de prohibiciones y limitaciones, muchas de las cuales afectaban fundamentalmente a cubanas y cubanos que viven en el país, discriminándolos respecto a extranjeros o a compatriotas que residen en el exterior".
"No logro deshacerme de la impresión de que hemos perdido mucho, mucho tiempo, y a la hora de implementar estas reformas el tejido social de la Nación, la matriz convivencial en la que vive el pueblo cubano, están mucho más dañados que hace 15 ó 20 años, cuando ya estuvo claro que Cuba debía cambiar irremediablemente", compartió el antropólogo.
Respecto al análisis sobre cómo pueden ayudar al éxito de la reforma económica y social actual los intelectuales cubanos, tanto los residentes dentro como fuera del país, Padura señaló que estos, desde sus posibilidades y capacidades, "deben estar a favor de cambios que contribuyan a mejorar las vidas de sus conciudadanos y de ellos mismos".
En cuanto al aporte de los intelectuales emigrados al debate público relativo a estas transformaciones, Padura planteó que ellos "tienen sus propias visiones y opiniones, y en muchos casos, cuando no se trata de juicios irracionales o que parten y llegan al odio, a la revancha, a la pose (que de todo hay), deben ser escuchados porque, en tanto cubanos, también su voz debe ser considerada".
Asimismo, Arango apuntó que el pensamiento intelectual cubano "no encuentra espacios para actuar de manera directa, inmediata, sobre lo que se llama 'la opinión pública'". Reiteró la necesidad de que las ideas de este grupo se divulguen a través de los medios masivos de comunicación, para que lleguen a la gente.
También llamada "actualización del modelo económico y social", Cuba vive desde 2008 un proceso de reformas económicas y sociales, cuando el presidente Raúl Castro comenzó a promover cambios dirigidos en lo fundamental a rescatar la deprimida economía cubana, aunque han también han impactado en la política, según observadores.

miércoles, 19 de junio de 2013

Guía para diseccionar el discurso de Bernanke

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El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, ha resultado ser un comunicador bastante bueno, pero, últimamente, él y sus colegas han confundido a los mercados.
En una conferencia de prensa el miércoles por la tarde, Bernanke podrá aclarar un poco las cosas o complicarlas aún más.
Durante su reunión el 1 de mayo, la Fed renovó su promesa de mantener las tasas de interés a corto plazo cerca de cero hasta que el nivel de desempleo, ahora de 7,6%, baje a 6,5%, para lo cual parece que aún le queda bastante.
Sin embargo, la Fed fue menos precisa a la hora de aclarar qué es lo que la llevaría a reducir el ritmo de las compras de bonos de los actuales US$85.000 millones al mes. El banco central indicó que seguirá comprando bonos "hasta que las perspectivas del mercado laboral hayan mejorado sustancialmente", aunque podría "aumentar o reducir el ritmo de sus compras" y, al hacerlo, considerará "la eficacia y costos probables de esas compras" así como "en qué medida progresan hacia sus objetivos económicos".
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Esas declaraciones se vieron seguidas por discursos de los presidentes de los bancos regionales de la Fed, que no pueden comunicar un mensaje colectivo coherente porque no están de acuerdo. Y acto seguido Bernanke causó un sobresalto en los mercados el 22 de mayo cuando le dijo al Congreso de EE.UU.: "Si vemos una mejora continuada y tenemos confianza en que será sostenida, entonces en las próximas reuniones podríamos reducir nuestro ritmo de compras".
Los mercados, como de costumbre, ignoraron el "si" condicional y el "podríamos" y entraron en pánico. Fue como si Bernanke hubiera dicho que la Fed se preparaba para retirar los estímulos económicos de la noche a la mañana. El mercado de bonos catapultó el retorno sobre los papeles del Tesoro de EE.UU. a 10 años, que era de 1,6% el 1 de mayo, a más de 2,1%. Las tasas hipotecarias se elevaron a sus máximos en más de un año. El mercado bursátil dio un giro. Los mercados en todo el mundo sintieron las consecuencias.
Desde entonces, los mercados financieros se han calmado un poco. Su ansiedad ha sido aliviada por el análisis de experimentados observadores de Wall Street y sus informes sobre lo que realmente quiso decir la Fed.
El problema es el siguiente: si los mercados responden a las señales de que la economía está mejorando y ya no necesita tanta adrenalina de la Fed, todo bien.

Pero lo que no está bien es si los mercados están interpretando sus comentarios como una predicción de que (a) la Fed dejará de comprar bonos pronto sin importar lo que suceda con la economía o (b) un avance de la Fed para reducir la compra de bonos significa que el banco central subirá las tasas de corto plazo antes de lo anticipado.
Cualquiera de esos escenarios significaría que los mercados efectivamente están frenando la expansión de la economía porque prevén que la Fed hará algo antes y con más dureza de lo que la misma Fed anticipa.
Desde que la Fed llevó las tasas de interés a corto plazo a cero a fines de 2008, ha tratado de apuntalar el crecimiento animando a los mercados para que reduzcan las tasas de interés a largo plazo.
En tres años de relajación cuantitativa, ha comprado muchos bonos, elevando su precio y reduciendo su retorno.
También trató de convencer a los mercados de que realmente planea mantener las tasas de interés muy bajas incluso cuando la economía repunte. Debido a que las tasas a largo plazo, en parte, reflejan las expectativas para el futuro de las tasas a corto plazo, estas estrategias están diseñadas para mantener las tasas a largo plazo bajas.
Lo cual nos lleva directamente a la conferencia de prensa de Bernanke de hoy. Así es cómo sabremos si tuvo éxito:
¿Brinda claridad sobre qué datos económicos llevarán a la Fed a reducir paulatinamente sus compras mensuales de bonos? Los desacuerdos dentro de la Fed y unos pronósticos de crecimiento decepcionantes imposibilitarían eso.
¿Es convincente cuando dice que una iniciativa de la Fed para reducir el tamaño de su programa de compra de bonos no es un presagio de una subida en las tasas de interés a corto plazo antes de que el desempleo llegue a 6,5%?
¿Revela cuánto influyó en la postura de la Fed la reciente caída de la inflación, que ahora está muy por debajo de su meta de 2%?
Esta es una forma segura de saber si fracasó:
Si los primeros párrafos de los informes de los periodistas sobre la conferencia de prensa difieren tanto entre sí que uno no puede entender lo que intentó decir Bernanke.

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martes, 18 de junio de 2013

Suecia pierde brillo en la distribución del ingreso

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Por Marco Antonio Moreno

Suecia, que fue siempre visto como un ejemplo de equidad y justicia distributiva, ha comenzado a perder su brillo y así lo demuestra esta gráfica del coeficiente de Gini, que da cuenta del aumento de la desigualdad en los últimos 30 años en el país nórdico. De acuerdo a los datos de la OECD para un registro de 15 años, de 1985 a 2000, Suecia fue el país en que más aumentó la desigualdad entre los 34 países miembros de la OECD, superando incluso el ritmo del incremento en la desigualdad de países como Estados Unidos. En esos 15 años la desigualdad aumentó más de un 30 por ciento. Esto demuestra que Suecia no ha sido capaz de escapar a la pandemia neoliberal que ha hecho del mercado lo único que importa. Las reformas del mercado y la reducción del aparato público realizado en las últimas dos décadas están llevando a Suecia a despedirse del Estado de Bienestar que caracterizó a esta economía desde mediados del siglo pasado. El punto de inflexión se produjo el año 2006 cuando el gobierno de centro-derecha llegó al poder y puso fin a la era socialdemócrata que se extendió durante gran parte del siglo XX. El gasto en prestaciones sociales como las pensiones, el desempleo y la asistencia a la incapacidad se ha reducido de un tercio del PIB a principios de los 90, al 13 por ciento actual, poniendo a Suecia levemente por encima del 11 por ciento promedio de la OCDE. Asimismo, los cambios en los impuestos y las reformas en el mercado de la vivienda han hecho más ricos a los ricos y han empobrecido a la clase media. Desde mediados de los años 80, los ingresos de los ahorros, las pensiones privadas y los alquileres, subieron un 10 por ciento en el quintil más rico de la población, mientras se redujeron en el uno por ciento para el 20 por ciento más pobre. Después de varias décadas de practicar el "modelo sueco" de las prestaciones sociales generosas, desde los años 90 Suecia ha estado reduciendo el papel del Estado, e impulsando el crecimiento más rápido de la desigualdad que cualquier otra economía avanzada OCDE. Si bien el nivel de vida promedio sueco se encuentra aún entre los más altos de Europa, los gobiernos no han logrado reducir sustancialmente el desempleo juvenil de larga duración y la pobreza, que han afectado fuertemente a las comunidades inmigrantes.

 

lunes, 17 de junio de 2013

Ligero ajuste de la economía a la baja

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IPS CUBA  La economía cubana creció un 3 % en el 2012, un 0,1 % menos que  lo anticipado en diciembre por el gobierno.
La economía cubana creció un 3 % en el 2012, un 0,1 % menos que lo anticipado en diciembre por el gobierno.Archivo de IPS
La economía cubana creció un 3 por ciento en el 2012, de acuerdo con el estimado más reciente de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba. El dato implica una reducción de una décima en relación con el reporte presentado a los diputados en diciembre por el ministro de Economía y Planificación, AdelYzquierdo. Ya en aquel informe parlamentario, el producto interno bruto (PIB) había quedado por debajo del 3,4 por ciento de incremento planificado por el gobierno para el 2012.
Por sectores, uno de los golpes más notorios llegó desde las producciones agropecuarias, que disminuyeron un 1,2 por ciento, en una nueva confirmación de la morosidad del frente agrario para reaccionar a las numerosas medidas adoptadas para dinamizarlo. También retrocedieron los derechos de importación, en un 2,8 por ciento, mientras la intermediación financiera cayó un 5,7 por ciento, según la ONEI.
Sin embargo, en el informe al Parlamento, Yzquierdo hizo las críticas más duras a los incumplimientos del plan de inversiones, que quedaron un 19 por ciento por debajo de lo previsto, aunque –según dijo entonces- crecieron un 15 por ciento sobre lo alcanzado en 2011. Pero los datos más recientes de la ONEI parecen confirmar las razones que inquietaban al ministro, pues las inversiones, con un total cercano a 4.600 millones de pesos, crecieron de manera más moderada que la percibida en diciembre: solo un 6 por ciento al cierre del año sobre el 2011.
El titular de economías achacó las fallas de las inversiones a la falta de integralidad con que se ha manejado ese proceso, la baja productividad, la deficiente gestión de importaciones y de recursos, incluidos los recursos humanos, y a la demora en la entrega de créditos, entre otros factores.
Los mejores colores los enseñó por la economía cubana la industria azucarera. Aunque quedó ligeramente por debajo de lo planificado –y tampoco parece en condiciones de alcanzar los planes en la zafra que recién termina-, el año pasado la producción de azúcar crudo creció un sólido 16,8por ciento, de acuerdo con el parte más reciente de la ONEI.
Igualmente crecieron con fuerza en 2012 la construcción (18 por ciento), los servicios empresariales, inmobiliarios y de alquiler (11,8 por ciento), los aportes de la ciencia y la tecnología (7,8 por ciento), las réditos de la cultura y el deporte (10,8 por ciento), y el comercio y la reparación de efectos personales (6,4 por ciento).
Sobre esta última área recayó la mayor contribución de riqueza en la economía cubana. De acuerdo con el reporte de la ONEI, la actividad comercial y de reparación de efectos personales aportó 9.581,9 millones de pesos. En línea con el creciente peso de la exportación de servicios médicos y la actual manera de calcular indicadores macroeconómicos en el país, en segundo lugar están la salud pública y la asistencia social (con aporte de 8.577,9 millones de pesos), mientras las producciones manufactureras, sin incluir la industria azucarera, redondearon ingresos por valor de 6.658,9 millones de pesos, un 1,8 por ciento por encima del año previo.
La pobre reacción de la agricultura a las medidas adoptadas por el gobierno es uno de los factores que retarda la aceleración del crecimiento del PIBLa pobre reacción de la agricultura a las medidas adoptadas por el gobierno es uno de los factores que retarda la aceleración del crecimiento del PIBDesde el punto de vista de los aportes en moneda dura, la relación es otra. La exportación de servicios profesionales, médicos en primer lugar, lideran la balanza de pagos en Cuba. De acuerdo con estimados de analistas del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), alrededor del 70 por ciento de los dólares que entran en las cuentas cubanas llegan por los servicios, incluidos el turismo y la exportación de profesionales. La exportación de bienes se ocupa del resto, aunque evidencia una notable aceleración del crecimiento en el último par de años.

Según el Anuario Estadístico más reciente, publicado en agosto del 2012, Cuba obtuvo más de 6 mil millones de dólares por exportación de mercancías en 2011, el doble de lo facturado dos años atrás. Los productos farmacéuticos son algunas de las partidas con más impetuoso crecimiento en el último lustro, otro detalle que ratifica cambios de matices en una economía que ya no depende, como en el pasado, solo de la exportación de azúcar y tabaco, pese a no estar satisfecho el país aún con la diversidad de su cartera de negocios.

domingo, 16 de junio de 2013

El secreto de uno de los mejores sistemas educativos del mundo

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Laura Plitt BBC Mundo

Niños en una escuela de Finlandia
Los niños en Finlandia empiezan la escuela a los 7 años, mucho más tarde que en la mayoría de los países del mundo.
No son los que más invierten en educación (menos del 7% del PIB), ni los que imponen la mayor carga horaria a los niños en las escuelas (608 horas lectivas en primaria en comparación con 875 de España, por ejemplo).
Tampoco se inclinan por dar cantidades excesivas de tarea para la casa; y, a la hora de evaluar formalmente el éxito del proceso de aprendizaje, un par de exámenes nacionales cuando los jóvenes dejan la escuela, a los 18 años, les basta.
Entonces, ¿cómo es posible que los alumnos finlandeses siempre ocupen los primeros puestos en las listas internacionales que evalúan los niveles educativos?
En el informe más reciente de PISA -siglas en inglés del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos)- de 2009, Finlandia ocupa el puesto número dos en ciencia, el número tres en lectura y el número seis en matemáticas.
Esta evaluación se realiza cada tres años (los resultados de los exámenes de 2012 se publicarán en diciembre de 2013). En 2006, por ejemplo, Finlandia se estableció en los primeros dos puestos en las tres áreas.
Mientras en América Latina las protestas estudiantiles -más recientemente las de Chile y Colombia- ocurren con frecuencia, Finlandia parece haber encontrado un modelo -de educación gratuita de principio a fin y donde las escuelas privadas casi no existen- que tiene a los maestros y a los estudiantes contentos por igual.
 
El orgullo de ser maestro. La educación a grandes rasgos
Clase en Finlandia
  • Idea básica: igualdad de oportunidades.
  • Los niños empiezan la escuela a los 7 años.
  • Casi todas las escuelas son públicas (el número de escuelas privadas es ínfimo).
  • Toda la educación es gratuita (desde el preescolar hasta la universidad)
  • La comida y los materiales de estudio también son gratuitos.
  • Durante los primeros seis años de primaria es el mismo maestro para casi todas las asignaturas.
  • Jornada escolar: de 8.30 - 9 a 15 hs., con media hora de almuerzo.
  • Exámenes nacionales cuando los alumnos tienen 18 años
  • Promedio de alumnos por clase: 23.
  • Clases mixtas (mujeres y varones, y diferentes grados de capacidad).
  • Maestros debe tener una maestría para ejercer la docencia.
Son muchos los factores que hacen que la educación en Finlandia sea una de las mejores del mundo, pero uno de los temas clave, según varios expertos consultados por BBC Mundo, es la calidad de los profesores.
"El profesorado tiene un nivel de formación extraordinaria, con una selección previa tan exigente que no se compara con ninguna otra en el mundo", le explica a BBC Mundo Xavier Melgarejo, un psicólogo y psicopedagogo español que empezó a estudiar el sistema educativo en Finlandia hace más de una década.
"Sólo entra en las facultades de educación gente con notas por encima de nueve, nueve y medio sobre diez. Son muy exigentes. Se les hacen pruebas de lectura, sensibilidad artística, de dominio de algún instrumento, de comunicación... Como resultado, las universidades sólo reclutan a un 10% de los estudiantes que se presentan.
Y para ejercer la docencia todos los maestros necesitan hacer una maestría.
La contraparte de esta exigencia es el reconocimiento. No necesariamente en términos económicos, ya que los sueldos de los educadores no presentan grandes diferencias con el resto de Europa (según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, el salario básico de una maestro de primaria es de entre US$29.000 y US$39.000 anuales), sino sociales.
"Los maestros son considerados profesionales académicos y tienen la responsabilidad de desarrollar su trabajo, por eso no se ejerce sobre ellos un control excesivo", le explica a BBC Mundo Anita Lehikoinen, Secretaria Permanente del Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia.
Nurmi
"Aquí no es como en otros sitios, no tenemos tantas normas", dice Hilkka-Roosa Nurmi, profesora de idiomas.
"Esta profesión atrae a tanta gente porque ser maestro es un honor en Finlandia. Probablemente sea la profesión más valorada", acota Melgarejo.
"Yo no soñaba con ser profesora, pero ahora me dedico a esta profesión y me gusta mucho", explica Hilkka-Roosa Nurmi, una profesora de español e inglés que tiene experiencia como docente de estas lenguas en su país y en España.
"Aquí no es como en otros sitios, no tenemos tantas normas. Podemos elegir cómo enseñamos. Tenemos más libertad. Pero esto significa también más responsabilidad", dice.
Tú vales lo que sabes .Gasto público en educación, total (% del PIB)
  • Finlandia: 6,8%
  • Suecia: 7,3%
  • Dinamarca: 8,7%
  • Argentina: 6%
  • Cuba: 13,1%
  • Chile: 4,2%
  • México: 5,3%
  • Estados Unidos: 5,4%
Fuente: Banco Mundial 2009
Otra de las razones por las que el sistema finlandés funciona es, en gran medida, porque la escuela es sólo uno de los engranajes del proceso educativo. Las otras variables de peso son la familia y la sociedad -de tradición luterana- donde hay un elevado sentido de la responsabilidad y donde se valora a las personas "por su formación y no por su situación socioeconómica", dice Melgarejo.
Para darnos una idea, "en la cultura luterana uno se salva cuando lee la Biblia, se llega a Dios a través de la palabra escrita". Y aunque hoy día las iglesias no estén muy llenas, el valor de aprender a leer y escribir ha quedado profundamente arraigado en la cultura finlandesa, agrega Melgarejo.
En esto coincide Lehikoinen: "la mayoría de los hogares están suscritos a uno o varios periódicos y ésta es una tradición que luego se pasa a los niños", señala.
Niños en una escuela de Finlandia
El sentido de la responsabilidad está arraigado en la cultura finlandesa.
Los medios indirectamente también ayudan al aprendizaje de la lectura. "Todos los programas de televisión en lengua original, la mayoría en inglés, están subtitulados y eso impulsa a los niños a aprender a leer y a aumentar la velocidad lectora", señala Melgarejo.
Pero también los finlandeses apuestan por la educación porque saben que como país pequeño, rodeado de vecinos poderosos como Rusia o Suecia y sin un arsenal de recursos naturales a su disposición, la cultura -su dominio en el ámbito del conocimiento- es lo que lo que les da la posibilidad de competir en una economía global.
Y puertas adentro, la excelencia en el nivel educativo se traduce "en un grado importante de cohesión social, que les permite a los finlandeses sentir que son parte de la sociedad, incluso en tiempos de crisis", explica Lehikoinen.
Lecciones para América Latina
"Cuando planteamos grandes reformas educativas, por ejemplo, siempre involucramos a los maestros y a los alumnos, no se trata de órdenes del gobierno que los educadores tienen que acatar, son reformas que hemos preparado juntos" Anita Lehikoinen, Secretaria Permanente del Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia.
Cuando se dieron a conocer los resultados de la primera evaluación PISA en el año 2000, el gobierno se vio inundado de visitas de delegaciones extranjeras que acudían a Finlandia para descubrir los secretos de la maravilla nórdica e implementarlos en sus propios países.
Alemania por ejemplo, azorada por sus resultados mediocres en la prueba, tomó nota del programa finlandés e introdujo reformas en su sistema.
¿Pero qué posibilidad tienen los países de América Latina, donde la educación pública está lejos de ser un orgullo, donde el sueldo de los maestros no está a la altura de sus responsabilidades y donde no existe un estado de bienestar como en algunos países europeos, de implementar un sistema educativo como el de Finlandia?
"No puedes copiar y pegar el sistema entero", le dice a BBC Mundo Andreas Schleicher, responsable de las evaluaciones PISA, "pero puedes ver cómo los finlandeses saben quién es un buen maestro, cómo los reclutan, cómo les asignan las clases o cómo se aseguran de que cada niño se beneficie de lo que le enseñan".
Clase en Finlandia
A los niños no se les da mucha tarea escolar para la casa.
Melgarejo también cree que se pueden importar ciertos elementos, como mejorar la selección de buenos maestros, fomentar las bibliotecas públicas -ampliamente concurridas en Finlandia- y hacer que las familias contribuyan al proceso de escolarización.
Y quizá una lección útil para América Latina sea aprender cómo Finlandia afronta los cambios en el ámbito de la educación.
"Todo se basa en la confianza mutua y en la construcción de un consenso. Cuando planteamos grandes reformas educativas, por ejemplo, siempre involucramos a los maestros y a los alumnos, no se trata de órdenes del gobierno que los educadores tienen que acatar, son reformas que hemos preparado juntos", afirma Lehikoinen.
Después esta descripción de Lehikoinen, Melgarejo y Schleicher, uno podría tender a imaginarse una clase en Finlandia como una situación idílica: un grupo de niños obedientes escuchando embelesados una clase magistral que interrumpen de tanto en tanto con una pregunta inteligente.
Nada más lejos de la realidad. Los niños hacen las mismas travesuras que en cualquier parte del mundo. Incluso, a veces, "cuando hacen las mediciones de educación es una paradoja porque aunque les va muy bien, cuando les preguntan si les gusta la escuela, siempre dicen que no. Quizá eso se deba al espíritu independiente de nuestros niños", concluye Lehikoinen.

sábado, 15 de junio de 2013

¿Cuáles fueron las 3 cosas que Bill Gates aprendió de Warren Buffett?

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1. No se trata sólo de invertir.

Dice Gates que la mayoría de la gente aprende de Buffett la forma de pensar acerca de las inversiones, pero por desgracia, poca gente ve a Buffett como un referente en los negocios, destacando,  Buffett es mejor empresario que inversor (y ya es decir).

En los negocios debemos tomar una ventaja competitiva buscando los "fosos" que otras empresas no ven. De la misma forma que el accionista debe actuar como si tuviera la totalidad del negocio, mirando el flujo de beneficios futuros para decidir cuánto vale la empresa, y si está barata o cara. El accionista debe estar dispuesto a pasar por alto el mercado en lugar de seguirlo, porque quiere tomar ventaja de los errores del mercado dentro de las empresas que el propio mercado ha infravalorado.

Gates reconoce que Buffett tiene una visión magistral acerca de los negocios.

2. La sinceridad, honestidad y claridad.

Se suele decir que cuando una persona es influyente o tiene cierto cargo público representativo, como son el selecto club de millonarios, éstos tienden a no "mojarse" en ciertos temas. Una de las cosas que Gates admira de Buffett es que no le importa exponer sus puntos de vista, aunque vayan en contra de sus propios intereses o los del selecto club de los millonarios.

Por ejemplo, Warren Buffett criticó la industria de los derivados financieros, describiendo estos productos como Armas de Destrucción Masiva, a pesar de que él mismo ganó 1.200 millones con los derivados. Así mismo, fue muy valiente pidiendo que subieran impuestos a los ricos.

Quizás por ese motivo, Gates quiso tomar este camino aprendido de Buffett y criticar duramente el capitalismo.

3. Lo valioso que es tu tiempo.

No importa cuánto dinero tengas, ya que por muy rico que seas, nunca podrás comprar el tiempo. Sólo hay 24 horas en un día, para los millonarios y para los pobres. Warren Buffett lo sabe y por eso gestiona correctamente su tiempo. No llena su calendario con reuniones inútiles mientras es muy generoso para dedicar el tiempo a la gente en la que él confía.

Cuenta Bill Gates que cuando su mujer y él decidieron comenzar con su fundación, se dirigieron a Buffett  para pedirle consejo y se encontraron que ver el mundo a través de los ojos de Warren Buffett es una sensación indescriptible, pues es el primero que quiere combatir la pobreza y la enfermedad en todo el mundo. De hecho, a la vista está que donará el 99% de su fortuna. Buffett probablemente sea de las personas que mejor ha gestionado su tiempo, dedicándolo a crear riqueza, generar riqueza y empleo y finalmente luchando a favor de causas filantrópicas. Eso es aprovechar el tiempo.

Gates termina asegurando que Warren Buffett es único en su clase.
 
Fuente Negocios1000.

viernes, 14 de junio de 2013

El momento mas peligroso en la historia. La humanidad en peligro

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Por Noam Chomsky               
           
¿Qué nos deparará el futuro? Para escrutarlo, una posibilidad sería observar a la especie humana desde fuera. Por tanto, imagínense que son observadores extraterrestres que están tratando de averiguar qué está sucediendo aquí o, si vamos al caso, imagínense que dentro de cien años son historiadores –asumiendo que haya algún historiador dentro de cien años, lo que no resulta tan obvio- y que están mirando hacia atrás, a lo que está sucediendo hoy en día. Verían algo totalmente increíble. Por primera vez en la historia de la especie humana, hemos desarrollado claramente la capacidad de destruirnos a nosotros mismos. Y así llevamos desde 1945. Es ahora cuando al fin se está reconociendo que hay procesos a más largo plazo, como la destrucción medioambiental, que van en esa misma dirección; quizá no de la destrucción total pero sí al menos hacia la destrucción de la posibilidad de una existencia decente.
Y hay otros peligros, como las pandemias, que tienen que ver con la globalización e interacciones. Por tanto, hay procesos e instituciones aplicándose a tal fin, como los sistemas de armas nucleares, que podrían provocar un inmenso desastre o incluso poner fin a una existencia organizada.
Cómo destruir un planeta sin apenas esfuerzo
La pregunta es: ¿Qué está haciendo la gente frente a esta situación? Nada de todo esto es secreto. Todo aparece perfectamente claro. En realidad, hay que hacer esfuerzos para no verlo.
Ha habido todo un abanico de reacciones. Están los que trabajan resueltamente intentando hacer algo frente a esas amenazas, mientras que otros se esfuerzan en intensificarlas. Si Vds. pudieran ver quiénes son, los futuros historiadores u observadores extraterrestres percibirían algo muy extraño. Tratando de mitigar o superar esas amenazas tenemos a las sociedades menos desarrolladas, a las poblaciones indígenas, o a lo que queda de ellas, las sociedades tribales y aborígenes del Canadá. No hablan de guerra nuclear sino de desastre medioambiental y están realmente intentando hacer algo.
De hecho, por todo el mundo –Australia, India, Sudamérica-, hay batallas emprendidas y, en ocasiones, guerras. En la India, hay una guerra importante respecto a la destrucción medioambiental directa, con las sociedades tribales intentando resistirse a las operaciones de extracción de recursos que están causando daños inmensos en las comunidades locales, pero también respecto a sus consecuencias generales. En sociedades donde las poblaciones indígenas tienen influencia, muchos están adoptando una posición firme. El país que muestra la posición más firme respecto al calentamiento global es Bolivia, que tiene una mayoría indígena y mandatos constitucionales que protegen “los derechos de la naturaleza”. Ecuador, que también tiene una gran población indígena, es el único exportador de petróleo que conozco donde el gobierno está buscando apoyos que le ayuden a mantener ese petróleo en la tierra, en vez de producirlo y exportarlo, y es en la tierra donde debería estar.
El Presidente venezolano Hugo Chavez, que murió recientemente y fue objeto de burlas, insultos y odio en todo el mundo occidental, asistió hace pocos años a una sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la que suscitó todo tipo de mofas por llamar diablo a George W. Bush. Pero también ofreció un discurso que resultó muy interesante. Ya sabemos que Venezuela es un importante productor de petróleo. Prácticamente, el petróleo supone todo su PIB. En aquel discurso, advertía de los peligros del uso excesivo de combustibles fósiles e instaba a unirse a los países productores y consumidores a fin de encontrar vías que redujeran el uso de dichos combustibles. Resultaba sorprendente que ese discurso surgiera de un productor de petróleo. Pero, ya saben, él era en parte indio, de origen indígena. A diferencia de las cosas divertidas que hizo, no se informó nunca de este aspecto de su intervención ante la ONU.
Así pues, por un extremo tienen las sociedades indígenas tribales intentando detener la carrera al desastre. En el otro extremo, las sociedades más poderosas y ricas de la historia del mundo, como Estados Unidos y Canadá, inmersas en una veloz carrera para destruir el medioambiente lo más rápidamente posible. A diferencia de Ecuador y de las sociedades indígenas por todo el mundo, quieren extraer de la tierra hasta la última gota de los hidrocarbonos y a la máxima velocidad posible.
Los dos partidos políticos estadounidenses, el Presidente Obama, los medios y la prensa internacional parecen esperar con gran entusiasmo eso que llaman “un siglo de independencia energética” para EEUU. La independencia energética es un concepto que casi no tiene sentido, pero dejemos eso ahora a un lado. Lo que están queriendo decir es esto: Tendremos un siglo en el que vamos a maximizar el uso de combustibles fósiles y contribuir cuanto podamos a la destrucción del planeta.
E igual pasa por casi todas partes. Es cierto que en lo que se refiere al desarrollo de las alternativas energéticas, Europa está intentando hacer algo. Mientras tanto, EEUU, el país más rico y poderoso en la historia del mundo, es la única nación entre las cien más importantes que no tiene una política nacional para restringir el uso de combustibles fósiles, que ni siquiera tiene objetivos de energía renovable. Y no es porque su población no quiera. Los estadounidenses están muy cerca de la media internacional en su preocupación por el calentamiento global. Son sus estructuras institucionales las que bloquean el cambio. Los intereses empresariales no quieren y tienen un poder casi absoluto a la hora de determinar las políticas, por lo que, en un montón de cuestiones, incluida ésta, hay una enorme brecha entre lo que quiere la opinión pública y lo que los políticos hacen.
Por tanto, eso es lo que el futuro historiador –si es que queda alguno- vería. Podría también leer las revistas científicas actuales. Casi cada una de las que abra contendrá una predicción más terrible que la anterior.
El momento más peligroso en la historia”
La otra cuestión es la guerra nuclear. Somos conscientes desde hace bastante tiempo de que si una gran potencia lanza un primer ataque, incluso aunque no haya represalias, lo más probable es que la civilización acabara desapareciendo tan sólo por las consecuencias que sobrevendrían del invierno nuclear. Pueden leer sobre ello en el Bulletin of Atomic Scientists. Lo entenderán bien. El peligro ha sido siempre mucho más grave de lo que pensábamos.
Acaba de pasar el 50º aniversario de la Crisis de los Misiles de Cuba, que el historiador Arthur Schlesinger, asesor del Presidente John F. Kennedy, denominó como el “momento más peligroso en la historia”. Y lo fue. Nos salvamos por los pelos y tampoco fue ésa la única vez. Sin embargo, de alguna manera, el aspecto más negativo de todos esos nefastos sucesos es que no se aprenden las lecciones.
Se ha adornado mucho lo acaecido en la Crisis de los Misiles de octubre de 1962 para que parezca que abundaron los actos de coraje y reflexión. La verdad es que todo el episodio fue cosa de locos. Hubo un punto, cuando la crisis estaba alcanzando su momento álgido, en que el Premier soviético Nikita Kruschev escribió a Kennedy ofreciéndole solucionarla a través de un comunicado público informando de la retirada de los misiles rusos de Cuba y de los estadounidenses de Turquía. En realidad, Kennedy ni siquiera sabía en aquel momento que EEUU tuviera misiles en Turquía. Iban a retirarlos de todas formas porque iban a sustituirlos con los submarinos nucleares Polaris, mucho más letales e invulnerables.
Así pues, la oferta fue ésa. Kennedy y sus asesores la consideraron y la rechazaron. En aquella época, el mismo Kennedy valoraba las probabilidades de una guerra nuclear entre un tercio y la mitad. Por tanto, estaba dispuesto a aceptar un riesgo muy alto de destrucción masiva a fin de establecer el principio de que nosotros –y sólo nosotros- tenemos derecho a disponer de misiles de ataque más allá de nuestras fronteras, donde se nos antoje, no importa el riesgo que supongan para otros, o para nosotros mismos si las cosas se salen de madre. Tenemos ese derecho, nadie más.
Sin embargo, Kennedy aceptó un acuerdo secreto para retirar los misiles que EEUU estaba ya retirando, aunque nunca se hizo público. Es decir, Kruschev tenía que retirar abiertamente los misiles rusos mientras que EEUU retiraba secretamente los suyos, que se habían quedado obsoletos; por tanto, había que humillar a Kruschev pero Kennedy tenía que mantener su imagen de macho. Fue muy alabado por esto: valor y sangre fría bajo la amenaza, etc. El horror de sus decisiones no llegó siquiera a mencionarse, intenten encontrarlo en los archivos…
Y por añadir algo más, un par de meses antes de que estallara la crisis, EEUU había enviado misiles con ojivas nucleares a Okinawa. Misiles que estuvieron apuntando hacia China durante un período de gran tensión regional.
Bien, ¿y a quién le importa? Tenemos derecho a hacer lo que se nos antoje en cualquier lugar del mundo. Esa fue una de las lecciones funestas de esa época, pero irían llegando más.
Diez años después, en 1973, el Secretario de Estado Henry Kissinger emitió una alerta nuclear de alto nivel. Fue su forma de advertir a los rusos que no interfirieran en la guerra árabe-israelí en marcha y, especialmente, que no interfieran una vez que informó a los israelíes de que podían violar el alto el fuego que EEUU y Rusia acababan de acordar. Afortunadamente, no sucedió nada.
Diez años más tarde, el Presidente Ronald Reagan llegaba al poder. Poco después de que pusiera un pie en la Casa Blanca, él y sus asesores hicieron que la Fuerza Aérea empezara a penetrar en el espacio aéreo ruso para obtener información acerca de los sistemas de alerta rusos, la denominada Operación Able Archer [Arquero Capaz]. Se trataba esencialmente de ataques simulados. Los rusos se sentían inseguros, algunas autoridades de alto nivel temían que ese fuera un paso hacia un primer ataque real. Por fortuna no reaccionaron, aunque estuvieron a punto. Y todo sigue igual.
¿Qué hacer con las crisis nucleares iraní y norcoreana?
Por el momento, la cuestión nuclear, en los casos de Corea el Norte e Irán, sigue ocupando regularmente las primeras páginas de los medios. Pero hay vías para poder abordar estas crisis actuales. Quizá no funcionen pero al menos hay que intentarlo. Sin embargo, no se están teniendo en cuenta, ni siquiera se informa de ellas.
Cojamos el caso de Irán, que es considerado en Occidente –no en el mundo árabe, no en Asia- como la amenaza más grave para la paz mundial. Es una obsesión occidental y es interesante investigar las razones de ello, no obstante, dejémoslo a un lado por el momento. ¿Hay alguna vía para abordar esa supuesta amenaza tan grave para la paz mundial? En realidad hay muchas. Hay una vía, muy sensata, que se propuso hace un par de meses en una reunión de Países No Alineados en Teherán. De hecho, estaban sólo reiterando una propuesta que tiene varias décadas de existencia y que especialmente impulsada por Egipto y aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La propuesta consiste en avanzar hacia el establecimiento de una zona libre de armas nucleares en la región. Esa no sería la respuesta a todo, pero sería un paso adelante muy significativo. Y hay otras maneras de proceder. Bajo los auspicios de la ONU, debería haberse celebrado en Finlandia el pasado mes de diciembre una conferencia internacional para intentar poner en marcha una serie de planes que desarrollaran esa propuesta. ¿Qué fue lo que sucedió?
No lo habrán podido leer en los periódicos, porque no se informó de nada, sólo en algunas revistas especializadas. A primeros de noviembre, Irán manifestó su acuerdo en asistir a la reunión. Un par de días más tarde, Obama canceló la reunión, diciendo que no era el momento adecuado. El Parlamento Europeo emitió un comunicado pidiendo que se mantuviera, al igual que los Estados árabes. No se consiguió nada. Así pues, impongamos sanciones cada vez más duras contra la población iraní –que ni rozan al régimen- y después ¡a la guerra! ¿Quién sabe qué sucederá?
La misma historia tiene lugar en Asia Nororiental. Puede que Corea del Norte sea el país más loco del mundo. Sin duda que es un buen competidor al título. Pero sí tiene sentido intentar averiguar qué hay en la mente de la gente cuando actúa de forma loca. ¿Por qué se comportan así? Tan sólo pongámonos un poco en su situación. Imaginen lo que significó en los años de la Guerra de Corea, en los primeros años de la década que se inició en 1950, que tu propio país acabara totalmente arrasado, totalmente destruido por una inmensa superpotencia, que además se regodeaba en lo que estaba haciendo. Imaginen la huella que eso deja atrás.
Tengan en cuenta que es probable que los líderes de Corea del Norte leyeran las revistas militares públicas de la época de esa superpotencia que explicaban que, una vez arrasado todo en Corea del Norte, se envió a la fuerza aérea para destruir las presas norcoreanas, presas inmensas que controlaban el suministro de agua; y se hizo a propósito, un crimen de guerra por el que se colgó a gente en Nuremberg. Y esas revistas oficiales hablaban con excitación de lo maravilloso que era ver cómo el agua se desperdiciaba inundando los valles mientras los asiáticos corrían a la desesperada tratando de sobrevivir. Las revistas se mostraban exultantes de lo que eso significó para aquellos “asiáticos”, horrores que escapan a cualquier imaginación. Significó la destrucción de sus cosechas de arroz, lo que a su vez impuso hambruna y muerte. ¡Cuánta gloria! No ha quedado en nuestra memoria, pero sí en su memoria.
Volvamos al presente. Hay una interesante historia reciente. En 1993, Israel y Corea del Norte se estaban acercando a un acuerdo por el cual Corea del Norte dejaría de enviar misiles o tecnología militar a Oriente Medio e Israel reconocería a aquel país. El Presidente Clinton intervino y lo bloqueó. Poco después, en represalia, Corea del Norte llevaba a cabo una prueba nuclear de importancia menor. EEUU y Corea del Norte llegaron entonces, en 1994, a un marco de acuerdo que detuvo sus desarrollos nucleares y que fue más o menos cumplido por ambas partes. Cuando George W. Bush llegó al poder, es posible que Corea del Norte tuviera un arma nuclear y se pudo comprobar que no estaba produciendo más.
Bush lanzó inmediatamente su militarismo agresivo, amenazando a Corea del Norte –“el eje del mal” y tal y tal-, por lo que este país se puso de nuevo a trabajar en su programa nuclear. Cuando Bush dejó el cargo, tenían de ocho a diez armas nucleares y un sistema de misiles, otro gran logro neocon. Entre medias, sucedieron otras cosas. En 2005, EEUU y Corea del Norte llegaron finalmente a un acuerdo por el cual este último país tenía que acabar con todas las armas nucleares y desarrollo de misiles. A cambio, Occidente, pero sobre todo EEUU, tenía que proporcionar un reactor de agua ligera para sus necesidades médicas y poner fin a las declaraciones agresivas. A continuación, firmarían un pacto de no agresión e intentarían llegar a un acuerdo razonable.
Todo era muy prometedor, pero Bush se puso a dinamitarlo casi de inmediato. Retiró la oferta del reactor de agua ligera e inició programas para obligar a los bancos a que dejaran de realizar transacciones norcoreanas, incluso las que eran totalmente legales. Los norcoreanos reaccionaron recuperando su programa de armas nucleares. Y todo esto es lo que viene sucediendo.
Es bien conocido. Pueden leerlo directamente en la principal corriente de la erudición estadounidense. Lo que dicen es lo siguiente: es un régimen muy loco, pero sucede que está siguiendo la política del talión. Vosotros hacéis un gesto hostil y nosotros respondemos con algún gesto loco de los nuestros. Vosotros hacéis un gesto de acercamiento y nosotros os respondemos de la misma manera.
Por ejemplo, se han llevado a cabo hace poco maniobras militares entre EEUU y Corea del Sur en la península de Corea que, desde el punto de vista de Corea del Norte, tenían una intención intimidatoria. Nosotros pensaríamos también que esas maniobras son amenazantes si se produjeran en Canadá y nos tuvieran en el punto de mira. En el curso de las mismas, los bombarderos más avanzados de la historia, los Stealth B-2 y los B-52, llevaron a cabo ataques simulados de bombardeo contra las fronteras de Corea del Norte.
Sin duda, esto activa las alarmas del pasado. Ellos recuerdan bien ese pasado, por eso están reaccionando de una forma muy agresiva y extrema. Y Occidente piensa que todo eso no es más que una demostración de lo locos y horribles que son los dirigentes norcoreanos. Lo son. Pero esa no es toda la historia, y así es cómo el mundo viene funcionando.
Y no es precisamente que no haya alternativas. Las hay, pero no se están teniendo en cuenta. Y eso es peligroso. Por tanto, si se preguntan qué aspecto tendrá el planeta, no van a contemplar un cuadro muy agradable. A menos que la gente haga algo. Siempre podemos hacer algo.
[Nota: Este ensayo se ha adaptado (con la ayuda de Noam Chomsky) de una entrevista por video realizada en la página web WHAT, dedicada a integrar los conocimientos de diferentes campos con el objetivo de fomentar el equilibrio entre lo individual, la sociedad y el medio ambiente.]
Noam Chomsky es profesor emérito en el Departamento de Lingüística y Filosofía del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés). Es colaborador habitual de TomDispatch y autor de numerosas obras de análisis político, entre ellas “Hopes and Prospects” y “Making the Future”. El pasado enero publicó en Metropolitan Books, junto con David Barsamian: “Power Systems: Conversations on Global Democratic Uprisings and The New Challenges to U.E. Empire”.
Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175707/tomgram%3A_noam_chomsky%2C_the_eve_of_destruction/#more

Empresas de nuevo tipo

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La reinterpretación del concepto de objeto social lleva las transformaciones del terreno más estrecho del trabajo por cuenta propia o la microempresa privada al área más abarcadora de las empresas estatales.
Archivo IPS Cuba
 
La reinterpretación del concepto de objeto social lleva las transformaciones del terreno más estrecho del trabajo por cuenta propia o la microempresa privada al área más abarcadora de las empresas estatales.
La mirilla de las transformaciones económicas comienza a apuntar en Cuba hacia la empresa estatal de manera cada vez más intensa. Después de pasos iniciales más centrados en liberalizar y ampliar el área privada en una economía que era casi totalmente propiedad del Estado, los cambios gubernamentales se mueven más ahora hacia otro ámbito, la economía estatal, de mayor peso en la producción de bienes.
En línea con intenciones de estructurar un sistema empresarial de mayor autonomía, en mayo salió a la luz en la Gaceta Oficial una resolución, la # 134 del 2013 del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), que puso en vigor un modo más flexible de definir el objeto social de las entidades económicas.
Con el fin declarado –según Lineamiento 13 de la Política Económica y Social aprobada por el Partido Comunista en 2011- de que "puedan desplegar al máximo sus potencialidades, según lo normado", la nueva legislación propone más libertades a la hora de determinar facultades para la dirección de una entidad económica, considerando como tales empresas, cooperativas y unidades presupuestadas con funciones comerciales.
La reunión del Consejo de Ministros en que se anunció esa medida reconoció con ese paso el propósito de "desatar los nudos que traban la gestión de las entidades económicas". Pero la conferencia de prensa convocada para explicar la nueva legislación reveló intenciones de más vasto alcance: reinterpreta, de hecho, el papel de los sujetos en la economía.
Según uno de los miembros de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos de la Política Económica y Social, Rubén Toledo Díaz, con la Resolución # 134 las empresas y demás entidades económicas ganan más independencia para tomar decisiones, pueden explotar al máximo sus potencialidades y tienen más libertad para desplegar las fuerzas productivas. Será una puerta para crear condiciones que permitan "incrementar la eficiencia de la base productiva del país".
Economistas cubanos y funcionarios de la Comisión de Implementación de los Lineamientos comparten consenso al señalar la rigidez con que tradicionalmente solía determinarse la misión u objeto social de una empresa en Cuba –reglas comerciales incluidas- como causa de grandes capacidades productivas inutilizadas.
La Directora Jurídica del MEP, Johana Odriozola Guitart, confirmó en la conferencia de prensa que la Resolución cambia radicalmente el concepto de objeto social, al entenderlo como "el conjunto de las principales actividades productivas, comerciales y de servicios que conforman las transacciones mercantiles a través de las cuales una entidad que realiza una actividad de carácter empresarial desempeña la misión para la que ha sido creada".
 Con el nuevo concepto de objeto social, la dirección de una entidad económica tendrá más libertades para establecer negocios. Empresas de nuevo tipo Con el nuevo concepto de objeto social, la dirección de una entidad económica tendrá más libertades para establecer negocios. Empresas de nuevo tipoEsto reduce la definición de objeto social solo a personas jurídicas con misión productiva, comercial o de servicio. Y lo hace de manera flexible. Una novedad audaz es que libera a la dirección de cada entidad económica para decidir actividades secundarias, sin sujeción a la definición del famoso objeto social. Bajo la sombrilla del mismo solo entra ahora la actividad principal de una entidad económica y no cualquier otra.
En el concepto anterior, cualquier actividad que aportara ingresos a la entidad, aún de manera eventual o de baja importancia, tenía que estar definida en el objeto social. Esa rigidez encartonaba o limitaba la iniciativa de las entidades cubanas para emprender negocios.
Con la Resolución # 134, las entidades tendrán bien definida su misión principal pero dispondrán de libertad, por ejemplo, para decidir qué hacer con los materiales de desecho de una producción: si los venden a una tercera entidad o los reutilizan en una nueva producción. Las facultades de un director de empresa no quedarán recogidas ni encadenadas dentro del objeto social; eso aumentará su autonomía y responsabilidad para tomar decisiones.
Salidas o iniciativas que antes rayaban con la ilegalidad, permitirán emplear con mayor intensidad las capacidades productivas de un taller, de una maquinaria o de una empresa, uno de los conflictos más lamentados en la economía cubana hasta ahora.
El objeto social de una entidad económica lo seguirá aprobando el organismo gubernamental que autoriza la creación de la misma. Pero bajo las nuevas reglas, cada entidad podrá determinar a cuáles clientes –sean personas jurídicas o naturales- les ofrece la actividad económica consignada en su objeto social. Incluso, no define el tipo de moneda o mercado en que puede operar dicha entidad. Estas flexibilidades harían mucho más fluidas las relaciones comerciales tanto entre empresas y unidades presupuestadas, como entre el sector estatal y el emergente sector cooperativo y privado en la economía cubana.
En opinión de Odriozola Guitart, la Resolución 134 introduce un cambio significativo, de 180 grados, que otorgará mayores facultades empresariales en términos financieros y de pago a los trabajadores. (2013)

jueves, 13 de junio de 2013

Un nuevo Banco de Desarrollo para un mundo nuevo

Joseph Eugene Stiglitz Premio Nobel Economia

 A la conclusión de su cumbre celebrada en marzo en Durban, los dirigentes de los BRICS (el Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica) anunciaron su intención de crear un nuevo Banco de Desarrollo encaminado a “movilizar recursos para proyectos de infraestructuras y de desarrollo sostenible en los BRICS y otras economías en ascenso y países en desarrollo”.
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Illustration by Chris Van Es

No se puede sobreestimar la importancia de esa decisión. Para empezar, refleja los enormes éxitos en materia de desarrollo sostenible habidos en los cuatro últimos decenios (el PIB agregado de los BRICS es ahora mayor que el de los países avanzados cuando se fundaron las instituciones de Bretton Woods) y la reequilibración de la capacidad económica mundial que entraña. De hecho, esa decisión demuestra la capacidad y la disposición de los BRICS para cooperar entre sí en pro de su beneficio propio y del mundo entero. Los mercados en ascenso y los países en desarrollo están tomando su futuro en sus manos en un momento en el que los países ricos se las arreglan como pueden para resolver sus problemas autoinfligidos.
La necesidad de un nuevo banco de desarrollo es evidente. Tan sólo las necesidades en materia de infraestructuras en las economías con mercados emergentes y los países de ingresos escasos son enormes: 1.400 millones de personas carecen aún de una electricidad fiable; 900 millones, de acceso a agua potable; y 2.600 millones, de saneamiento adecuado. Al mismo tiempo, unos 2.000 millones de personas se trasladarán a vivir en ciudades en el próximo cuarto de siglo. Y las autoridades deben velar por que las inversiones sean medioambientalmente sostenibles.
Para afrontar esos y otros imperativos que se plantean al mundo en desarrollo, el gasto en infraestructuras tendrá que aumentar de unos 800.000 millones de dólares a al menos dos billones de dólares al año en los próximos decenios. De lo contrario, será imposible lograr la reducción de la pobreza y el crecimiento no excluyente a largo plazo.
Si bien el sector privado puede atender algunas de esas necesidades, sólo puede llegar a determinado límite, en particular dada la naturaleza de los riesgos que entrañan los proyectos en materia de infraestructuras, los enormes costos iniciales y la gran sensibilidad cíclica de los mercados financieros mundiales. El déficit de recursos supera la capacidad de las instituciones financieras internacionales existentes y, en vista de las dificultades por las que atraviesan los países avanzados, hay que descartar una recapitalización importante. Es probable que la financiación anual para infraestructuras con cargo a los bancos de desarrollo multilaterales y la asistencia oficial para el desarrollo no asciendan a más de entre 40.000 y 60.000 millones de dólares, es decir, entre el dos y el tres por ciento de las necesidades proyectadas.
Un banco de desarrollo bien integrado en los mercados en ascenso y en los países en desarrollo puede contribuir a colmar ese desfase y pasar a ser un poderoso catalizador en pro del cambio tanto en el mundo en desarrollo como –mediante la colaboración, por ejemplo– en las instituciones existentes. El mundo actual es marcadamente distinto del de la época en que se fundaron el Banco Mundial y muchos de los bancos de desarrollo regionales. El nuevo Banco de Desarrollo propuesto por los BRICS representa una importante oportunidad para reflejar esos cambios, con los instrumentos financieros modernos, una gobernación sólida y un mandato amplio.
Por ejemplo, los cambios en los mercados financieros (incluidas grandes cantidades de dinero en fondos soberanos y fondos de pensiones públicos) brindan oportunidades para nuevas asociaciones en pro del desarrollo, que el nuevo Banco de Desarrollo puede catalizar y orquestar, como también debería su despliegue de una gran diversidad de instrumentos permitirle afrontar la diversidad de necesidades de proyectos y al tiempo garantizar una gestión adecuada de los riesgos.
El nuevo banco debe aprovechar al máximo sus efectos multiplicadores compartiendo y reduciendo los riesgos mediante medidas colectivas y otras formas de financiación, dando ejemplos convincentes al adoptar métodos innovadores eficaces en función de los costos y mediante sus repercusiones normativas e institucionales, además de los proyectos que financie.
Si bien las instituciones más antiguas han intentado adaptarse, su dirección no está en sintonía con las realidades económicas y políticas actuales. Aún no se ha organizado la estructura directiva del nuevo banco, pero promete ser más coherente con los mejores procedimientos contemporáneos. Lo más importante es que el nuevo Banco de Desarrollo tendrá más en cuenta las perspectivas e intereses de los países en desarrollo y los mercados en ascenso.
Como en el caso de las disposiciones anticuadas sobre la dirección, las concepciones del desarrollo en que se basaron los mandatos de las instituciones multilaterales existentes son marcadamente distintas del pensamiento moderno sobre el desarrollo. Por ejemplo, no había conciencia de la amenaza representada por el cambio climático ni de que todos los países (incluidos los del mundo en desarrollo) deben reducir sus emisiones de los gases que producen el efecto de invernadero y adaptarse a los cambios, que serán particularmente desfavorables para los países más pobres. Asimismo, no se entendían la innovación y las oportunidades que entraña la búsqueda de vías más sostenibles de crecimiento económico no excluyente.
Naturalmente, el Banco Mundial y los bancos de desarrollo regionales reconocen ahora esos imperativos y el nuevo Banco de Desarrollo no debe exonerar a los países en desarrollo de sus obligaciones, pero, en vista de la insuficiencia de la asistencia de los países desarrollados a los países en desarrollo, el nuevo banco puede prestar una ayuda esencial a los países en desarrollo y a los mercados en ascenso, cuando hagan inversiones más idóneas y sostenibles en infraestructuras en pro del crecimiento y de la reducción de la pobreza. En vista de la necesidad de medidas rápidas y de la lentitud con la que el mundo desarrollado ha estado respondiendo, esa institución es aún más digna de beneplácito.
El nuevo banco puede hacer una contribución importante a la salud de la economía mundial facilitando la transición a nuevos polos de crecimiento y demanda, contribuyendo a reequilibrar el ahorro y la inversión mundiales y encauzando el exceso de liquidez hacia una utilización productiva. No sólo será un motor para el crecimiento sostenible en el mundo en desarrollo y en ascenso, sino que, además, fomentará las reformas en las instituciones financieras multilaterales existentes, cambios de los que todos nosotros –tanto en el mundo en desarrollo como en el desarrollado– nos beneficiaremos.
Traducido del inglés por Carlos Manzano.
 
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