"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

lunes, 10 de febrero de 2020

CUBA JUNTO A CHINA EN LA BATALLA CONTRA EL CORONAVIRUS

Por Pedro Martínez Pírez

La noticia de que China ha seleccionado un medicamento cubano como parte de la batalla que libra desde hace semanas contra el Coronavirus, debe haber estremecido a varias capitales de América, entre ellas Washington, Brasilia, La Paz y Quito.

Waghington, porque el gobierno de Estados Unidos desarrolla una campaña para tratar de desacreditar los avances de Cuba en la medicina, y Brasilia, La Paz y Quito, porque los gobiernos de Brasil, Bolivia y Ecuador, se han prestado a la campaña imperialista para sabotear la presencia médica cubana en América Latina.

El periódico LA JORNADA, de México, recordó este domingo que Cuba inició en 1981 investigaciones sobre el Interferón a partir de leucocitos humanos, lo cual fue una verdadera hazaña científica, pues marcó el inicio del desarrollo de la biotecnología en la Mayor de las Antillas.

Esta semana la Comisión de Salud de China seleccionó el Interferón Alfa 2B recombinante, antiviral producido originalmente por la indistria biotecnológica de Cuba para combatir el coronavirus, que ha causado ya más de ochocientas muertes, así como 37 mil casos en 26 países.

El medicamento cubano se produce en la planta mixta Changheber, ubicada en la localidad de Changchun, provincia de Jilin, gracias a la cooperación entre Cuba y China, que incluye transferencia de tecnología.

El diario mexicano La Jornada recuerda que Fidel Castro inauguró en 1982 el Centro de Investigaciones Biológicas y cuatro años después el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, que en la actualidad cuenta con mil quinientos trabajadores y desarrolla una amplia gama de fármacos de gran impacto internacional.

La complejidad de la situación epidemiológica provocada por el coronavirus llevó a la Organización Mundial de la Salud a declarar hace una semana la emergencia internacional, ante la preocupación de que se propague a países con débiles sistemas sanitarios.

Para Cuba, una pequeña nación del Caribe que padece un brutal bloqueo de Estados Unidos desde hace seis décadas, contribuir en estos momentos con China en el enfrentamiento al coronavirus, es la confirmación del camino correcto iniciado hace muchos años para apoyar a la Salud Pública mundial, algo que la medicina cubana viene practicando como parte de una política que muchos pueblos del mundo reconocen y admiran.

La Habana, 10 de febrero de 2020.

lunes, 3 de febrero de 2020

UN ACUERDO DEL SIGLO PARA FAVORECER A LOS SIONISTAS

Por Pedro Martínez Pírez

Notable impacto tuvo en Cuba la decisión del Presidente palestino, Mahmud Abaás, de cortar todo tipo de relaciones con Estados Unidos e Israel, después de la reciente presentación por Donald Trump del llamado “Acuerdo del Siglo”, que entre otras cosas establece que Jerusalén sea la capital de Israel.

Las declaraciones del líder palestino se produjeron durante una reunión extraordinaria de la Liga Árabe en El Cairo, Egipto, e inmediatamente tuvieron repercusión en varios médios de prensa cubanos, entre ellos Juventud Rebelde y Radio Habana Cuba.

En lo personal a mí me recordó la intervención del Comandante Fidel Castro en el 34 Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 12 de octubre de 1979, cuando el líder histórico de la Revolución Cubana habló también como Presidente del Movimiento de Países No Alineados.

Fidel, en uno de sus más brillantes discursos, expresó que la determinación de Israel de continuar su política de agresión, expansionismo y asentamiento colonial en los territorios que ha ocupado, con el apoyo de los Estados Unidos, constituye una seria amenaza a la paz y a la seguridad mundiales.

La cuestión de Palestina, agregó Fidel Castro, es la médula del problema en el Medio Oriente. La base de la paz justa en región comienza por la retirada total e incondicional de todos los territorios árabes ocupados y supone para el pueblo palestino la recuperación de sus derechos nacionales inalienables, incluído el derecho del retorno a su Patria, a la libre determinación y al establecimiento de un Estado independiente en Palestina, de conformidad con las resoluciones de la ONU.

En aquella histórica intervención, a la cual tuve el privilegio de dar cobertura como enviado de Radio Habana Cuba, Fidel aclaró que no era un fanático y que repudiaba desde el fondo de su alma la despiadada persecución y el genocidio que en su tiempo desató el nazismo contra el pueblo hebreo. Pero no puedo recordar nada más parecido en nuestra historia contemporánea, agregó, que el desalojo, persecución y genocidio que hoy realizan el imperialismo y el sionismo contra el pueblo palestino.

Y a continuación el líder de la Revolución Cubana dijo con palabras que podrían repetirse hoy, que “despojados de sus tierras, expulsados de su propia patria, dispersados por el mundo, perseguidos y asesinados, los heroicos palestinos constituyen un ejemplo impresionante de abnegación y patriotismo, y son un símbolo vivo del crimen más grande de nuestra época”.

En esa histórica intervención en la ONU de hace ya más de cuatro décadas, están las raíces de la solidaridad cubana de hoy con el pueblo palestino y el rechazo al llamado “Acuerdo del siglo”, enarbolado por el presidente Donald Trump para favorecer a sus amigos y cómplices sionistas de Israel.



La Habana, 3 de febrero de 2020.

lunes, 20 de enero de 2020

ESTRATEGIA CUBANA FRENTE A LA CRECIENTE HOSTILIDAD DEL IMPERIO

Por Pedro Martínez Pírez

El perfeccionamiento constante de la sociedad cubana y el proceso de normalización de los vínculos con la emigracion de Cuba en el exterior, que es, según el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, irreversible y continuo, parecen ser líneas estratégicas de la Revolución para enfrentar con éxito los enormes desafíos que plantea la creciente hostilidad del gobierno de Estados Unidos hacia su pequeña vecina de las Antillas.

En los últimos meses se han registrado en Cuba importantes cambios, entre ellos la aprobación de una nueva Constitución, una más dinámica agenda legislativa, avances en el proceso de informatización de la sociedad, medidas para el fortalecimiento del proceso inversionista, así como del sector no estatal de la economía, y todo ello en medio de una mayor transparencia en la gestión gubernamental.

Como parte de este proceso de perfeccionamiento de la sociedad cubana debemos anotar la reciente elección de un nuevo Primer Ministro y de Gobernadores y Vicegobernadores en todas las provincias cubanas, lo cual debe redundar en el mejoramiento de la actividad del Gobierno en todo el país y la consolidación de la lucha contra el burocratismo.

Y como continuidad del visionario diálogo iniciado en 1978 por Fidel Castro con la emigración cubana, el gobierno de Cuba ha convocado a la realización en La Habana de la Cuarta Conferencia La Nación y la Emigración, en momentos en que arrecia la hostilidad de Washington con los cubanos residentes en los Estados Unidos.

La reunión se efectuará del 8 al 10 del próximo abril, un mes que está marcado en la historia de Cuba por el triunfo de la Revolución en las arenas de Playa Girón, frente a la Brigada Mercenaria 2506, entrenada, financiada y transportada a la por ellos llamada Bahía de Cochinos por la Agencia Central de Inteligencia y el Pentágono de Estados Unidos.

Y a diferencia de la época del diálogo de hace cuarenta años, en estos momentos, aunque sigue siendo mayoritaria la presecia de cubanos en los Estados Unidos, los emigrados viven en 124 paises de todos los continentes y existen 166 Asociaciones de Cubanos residentes en 79 países que mantienen fuertes vínculos con las Embajadas y Conslados en el mundo, como informó recientemente al diario Juventud Rebelde el Director General de Asuntos Consulares y de Cubanos Residentes en el Exterior, Ernesto Soberón Guzmán.

La inmensa mayoría de los cubanos residentes en el exterior, alrededor de un millón quinientos mil, mantienen fluidas relaciones con sus familiares y visitan con frecuencia su país, a pesar de los obstáculos que representa el bloqueo y otras medidas agresivas del gobierno de Estados Unidos contra Cuba.

Y el más universal de los cubanos, José Martí, hijo de españoles que residió en México, Venezuela, Guatemala, España, y muchos años en los propios Estados Unidos, es el símbolo supremo que une a La Nación cubana con su emigración en el mundo. El Apóstol de la independencia cubana, quien fue ultrajado por el gobierno de los Estados Unidos que bautizó con su nombre la radio y la televisión que agreden desde hace décadas la soberanía cubana en violación de las normas internacionales de las comunicaciones, y que últimamente, mediante mercenarios pagados por el imperio, se han dado a la innoble tarea de vandalizar bustos de Martí en el territorio cubano. José Martí, quien vivió en el monstruo y le conoció las entrañas, y luchó toda su vida por hacer posible la independencia de Cuba e impedir la dominación yanqui sobre los pueblos de Nuestra América.

La Habana, 20 de enero de 2020.

viernes, 17 de enero de 2020

Trump y la apoteosis de la barbarie

Atilio Boron




Acabo de leer una muy interesante nota de Peter Koenig sobre el renacimiento y exasperación de la barbarie en los últimos tiempos. [1] Y digo exasperación porque aquella tuvo una presencia constante en la historia, pero bajo el capitalismo adquirió nuevas y más brutales formas. Estados Unidos es sin dudas la patria de la barbarie. Su condición de mayor terrorista del planeta la alcanzó en agosto de 1945 cuando arrojó sobre dos ciudades indefensas del Japón sendas bombas atómicas que convirtieron en cenizas -o condenaron a una horrorosa muerte lenta- a varios centenares de miles de sus habitantes. Nadie nunca, ni antes ni después, llegó a perpetrar atrocidad semejante. Sin llegar a tan luctuosos límites en tiempos recientes la barbarie fue repotenciada por el gobierno de Donald Trump, un hampón de cuarta cuyos códigos morales no son mejores que los de Al Capone o Frank Nitti. Es más, me atrevería a decir que éstos poseían un mafioso sentido del honor y del respeto a la palabra empeñada que el magnate neoyorquino carece por completo.



Koenig documenta con precisión que a pedido de Trump el Primer Ministro de Irak, Adil Abdul-Mahadi, invitó al General Qassem Suleimani a que se reuniera con él en Bagdad para sugerirle, dadas sus conocidas dotes como diplomático, que procurase abrir un canal de diálogo entre Irán y Estados Unidos y entre la república islámica y Arabia Saudita. Esa fue la trampa, abyecta y cobarde, en la que cayó el general iraní. Esto fue denunciado ni bien se consumara el asesinato de Suleimani y un grupo de altos funcionarios militares iraquíes por Adil Abdul-Mahadi diciendo textualmente que “Trump me pidió que mediara con Irán y luego asesina a quien había invitado para la tarea”.

En sucesivas conferencias de prensa el Secretario de Estado Mike Pompeo, otro mentiroso serial, desmintió lo declarado por el Primer Ministro Iraquí. Lo mismo hizo la Casa Blanca, pero la credibilidad de estos hampones es nula. Pero toda la maquinaria propagandística de Estados Unidos se puso al servicio de las mentiras oficiales y Suleimani, que gozaba de inmunidad diplomática, fue presentado como un feroz terrorista que había sido “eliminado” porque tenía planeado atentar contra varias embajadas de Estados Unidos, cosa que días después desmintió el propio Secretario de Defensa de Trump. Pese a tantas mentiras se ha ido sedimentando en los sectores de la opinión pública atentos a este tipo de noticias (una minoría, desgraciadamente) la convicción de que lo ocurrido en Bagdad fue un vil asesinato que trató de justificarse estigmatizando a la víctima como terrorista.

No contento con esta criminal violación de la legalidad internacional y de las propias leyes de Estados Unidos, Trump ordenó que se le negara a Mohammad Javad Zarif, Ministro de Asuntos Extranjero de Irán, la visa de entrada para informar de lo ocurrido ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en Nueva York. O sea, cero debate, cero información: basta con la versión del imperio, reproducida impúdicamente por la prensa hegemónica. Esto constituye una violación de la Carta de las Naciones Unidas, firmada por Estados Unidos en 1947, que garantiza a los representantes de países extranjeros el irrestricto acceso a la sede de las Naciones Unidas. Para su imborrable deshonra el portugués António Guterres, Secretario General de Naciones la ONU, el guardó cómplice silencio ante el asesinato de Suleimani y también frente al ilegal veto a la llegada del ministro iraní. El hombre se preocupa por su chequera y nada más. Cobra su sueldo y no ve, no escucha, no habla. Esta es la clase de funcionarios internacionales que Estados Unidos necesita para administrar su imperio sin preguntas incómodas.

Lo anterior confirma lo que muchos venimos diciendo acerca de la ineptitud de las Naciones Unidas para garantizar la paz y la legalidad internacionales. Muchas voces se han elevado, sobre todo en países periféricos, exigiendo una reforma de esa organización. Pero Koenig da un paso más y se pregunta si no ha llegado la hora en que una votación de la Asamblea General expulse a Estados Unidos (y a Israel) de las Naciones Unidas por sus reiteradas violaciones de la Carta de la Organización y sus resoluciones fundamentales (entre ellas las que exigen a la Casa Blanca poner fin al bloqueo a Cuba o que el régimen israelí se retire de los territorios ocupados). La premeditada, sistemática y desafiante transgresión de la legalidad internacional es lo que define a los “estados canallas”. Esa clase de regímenes se colocan por sí mismos por fuera de dicha legalidad y su expulsión sería tan sólo el reconocimiento de una realidad. Tendríamos, prosigue diciendo nuestro autor, “una ONU renovada, liberada de la abultada burocracia que la paraliza y mucho más eficiente para salvaguardar la paz en el mundo.” Además hay montones de países que han sido invadidos, amenazados, sancionados por Estados Unidos y “muchos de ellos también tienen drones y dominan la tecnología de disparos de precisión.” Se trata de un planteo audaz, extravagante, pero que merece ser pensado. Muchos intereses económicos se opondrían a esta movida, reconoce Koenig, pero en el mundo actual EEUU ya no es el único que puede ofrecer interesantes oportunidades de negocios. China, India, Rusia, numerosos países asiáticos y algunos otros en África y Latinoamérica podrían redefinir un nuevo entramado de la economía mundial sin la presencia prepotente de los norteamericanos.

“Aislemos a los bárbaros de Washington y dejémoslos que se pudran en su inmundo pantano”, dice Koenig. Proyecto que hoy suena como una ingenua utopía. Pero, ¿quién podría asegurar que ante la indisimulable decadencia del poderío de EEUU aquella propuesta está eternamente condenada a ser irrealizable? Sobre todo si se recuerdan estas proféticas palabras de Oscar Wilde cuando sentenció que “Estados Unidos es el único país que pasó de la barbarie a la decadencia salteándose la civilización”. Y su decadencia podría dar nacimiento a otra Naciones Unidas. ¿Por qué no? ¿O es que alguien todavía cree que las instituciones creadas por hombres y mujeres tienen el don de la eternidad?

Nota

[1] “The West is Run by Barbarians”, en https://www.globalresearch.ca/west-run-barbarians/5700435

- Dr. Atilio A. Boron, director del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (PLED), Buenos Aires, Argentina. Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2013.

Blog: www.atilioboron.com.ar

Twitter: http://twitter.com/atilioboron

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El juicio a Trump comienza en el Senado mientras surgen nuevas revelaciones contra el presidente

El tercer 'impeachment' en la historia de Estados Unidos arranca con un juramento de imparcialidad cuestionable. Las alegaciones comienzan el martes



El Senado de Estados Unidos dio este jueves inicio formal al juicio contra Donald Trump en un clima de gran crispación política entre republicanos y demócratas, marcado por el rechazo frontal del presidente al proceso y la reciente salida a la luz de nuevos documentos relacionados con el escándalo de Ucrania, entre ellos, un duro informe oficial contra de su actuación. Trump está acusado de abuso de poder por las presiones a Kiev para que investigase a su rival político Joe Biden y de obstrucción al Congreso por boicotear las pesquisas parlamentarias sobre este escándalo.


Los senadores, este jueves durante su juramente de imparcialidad. En vídeo, se activa el impeachment contra Trump. AP | VÍDEO: ATLAS

El tercer impeachment de la historia de Estados Unidos llegó en un soleadísimo y cálido día de enero, a punto de cumplirse tres años de una Administración instalada en la tormenta y con curiosos caprichos del destino. Momentos antes de que comenzase la apertura formal del juicio en el Senado, esa misma Cámara concedía a Donald Trump una de las grandes victorias legislativas de su mandato, la aprobación por abrumadora mayoría del nuevo tratado comercial con México y Canadá. Por la mañana, sin embargo, las noticias venían mal dadas para el presidente, pues la Oficina de Control del Gobierno, una agencia independiente dentro de la Administración, presentó un informe en el que califica de ilegal la congelación de ayudas militares a Ucrania decidida el pasado verano por la Casa Blanca.

Esa decisión del Gobierno de Trump resulta clave en este caso porque la acusación lo considera una forma de presión a Kiev para forzar un anuncio negativo sobre los Biden. La oficina, que depende del Congreso, asegura que la retención del dinero —cerca de 400 millones previamente aprobados por el Congreso— tuvo carácter político, no técnico. "El cumplimiento de la ley de buena fe no permite al presidente cambiar sus prioridades políticas por aquellas que el Congreso haya convertido en ley", sostiene el texto.

Es uno de los documentos que se discutirán en las próximas semanas en el Senado, convertido desde este jueves en un tribunal. “Hear ye! Hear ye! Hear ye! Todas las personas están obligadas a permanecer en silencio, bajo pena de prisión…”, conminó el sargento de Armas, como marca la tradición.

Fue otro día de rituales en Washington. El equipo de fiscales nombrado el miércoles por la Cámara de Representantes, siete congresistas demócratas que se encargarán de argumentar la acusación, se presentó sobre el mediodía en la Cámara alta para leer en voz alta los cargos contra Trump, los llamados artículos del impeachment. Sobre las dos de la tarde (hora local) llegó el presidente del Supremo, John Roberts, que ejerce de árbitro en el pleito. “¿Jura, solemnemente, que en todas las cosas concernientes al juicio del presidente Donald John Trump, ahora pendiente, administrará justicia imparcial de acuerdo con la Constitución y las leyes, con ayuda de Dios?”. “Lo juro”. Roberts hizo su juramento ante el presidente de la Cámara y se encargó de tomarlo al centenar de senadores, ahora miembros de un jurado que ha prometido ser eso, imparcial.

¿Es posible? El líder de los republicanos en la Cámara alta, Mitch McConnell, ya advirtió hace semanas que estaba coordinando los detalles del proceso con la propia Casa Blanca y la absolución se da por segura, dada la mayoría republicana. Mientras, un hijo de Trump, Eric, pedía este jueves en las redes sociales que cualquier senador demócrata que esté compitiendo por la candidatura a las presidenciales de 2020 —hay cuatro en esta situación, como Bernie Sanders o Elizabeth Warren— se recuse por su “increíble conflicto de intereses” en este juicio.

Este será el primer impeachment de la era Twitter, también el primero que juzga a un presidente que busca la reelección y que bloqueará durante semanas a cuatro senadores que luchan en unas primarias. Resulta, a su vez, el más partidista de los llevados a cabo hasta ahora.

El primer presidente en pasar por un juicio en el Senado, Andrew Johnson, en 1868, quedó absuelto por un solo voto, y en el caso de Bill Clinton (culminado en 1999), aunque el partidismo fue mayor, los votos de los legisladores en ambas fases del juicio (la de la Cámara de Representantes y la del Senado) no se ajustaron tan milimétricamente como ahora a la línea del partido. Las reglas de juego sobre cómo desarrollar el proceso, por ejemplo, salieron adelante por unanimidad. Ese es el primer paso que afronta ahora el juicio en el Senado, aunque es posible que la declaración de testigos, uno de los grandes puntos de conflicto, se vote después de las alegaciones de las partes, que empiezan el martes, 21 de enero, a la una de la tarde.

El abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone, encabezará la defensa del presidente en el juicio, si bien el equipo completo no ha sido anunciado. Trump se declara víctima de una “caza de brujas”, de un “fraude” por parte de los demócratas, y sostiene que sus peticiones al propio presidente ucranio, Volodímir Zelenski, para que anunciase investigaciones que perjudicarían a los demócratas “no tenían nada de malo”, sino puro interés en contra de la corrupción.

El papel de su abogado personal, Rudy Giuliani, maniobrando con Kiev y usando una invitación a la Casa Blanca, como mecanismo de presión, cuestiona la versión del mandatario. Además, el embajador estadounidense ante la Unión Europea, Gordon Sondland, que también se vio implicado en las gestiones con Ucrania, declaró en la fase previa en la Cámara de Representantes que él mismo consideró las ayudas militares supeditadas al anuncio de esa investigación. Ese bloqueo es el que el informe oficial publicado este jueves pone en cuestión.

Y han surgido nuevos materiales inquietantes aportados por Lev Parnas, un socio de Giuliani imputado por un caso ajeno a esta trama, que revelan las maniobras del abogado. Este jueves, en una entrevista a The New York Times, Parnas aseguró que el presidente conocía las presiones de Giuliani. "Me juego toda mi vida a que Trump sabía exactamente todo lo que estaba pasando sobre lo que Rudy Giuliani estaba haciendo en Ucrania", dijo. Poco después de la sesión en el Senado, Trump se defendió con un mensaje simple, escrito en mayúsculas en su cuenta de Twitter: "Se acaba de abrir un impeachment contra mí por hacer una llamada de teléfono perfecta".

jueves, 16 de enero de 2020

Un informe oficial asegura que la Casa Blanca violó la ley al retener los fondos para Ucrania

El presidente del Supremo y los 100 senadores prestan juramento este jueves para el tercer ‘impeachment’ de la historia de EE UU




El juicio político contra Donald Trump se complica para el presidente. Este jueves el organismo de control del Gobierno, una agencia independiente dentro de la Administración, ha presentado un informe en el que asegura que la oficina presupuestaria de la Casa Blanca violó la ley al retener los fondos destinados a reforzar la seguridad en Ucrania. Esta partida está en el centro del impeachmentcontra Trump por abuso de poder al condicionar el desembolso de estas ayudas a una investigación de Kiev a las actividades del potencial candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, y su hijo en aquel país.


El presidente estadounidense, Donald Trump, durante un almuerzo en la Casa Blanca el miércoles. En vídeo, señal en directo del Senado, donde comienza el proceso formal para el 'impeachment' del presidente. FOTO: AFP / VÍDEO: REUTERS

La oficina, que depende del Congreso, asegura que la decisión de retener los fondos tuvo carácter político, no técnico. "El cumplimiento de la ley de buena fe no permite al presidente cambiar sus prioridades políticas por aquellas que el Congreso haya convertido en ley", sostiene el texto.

El juicio contra el presidente de Estados Unidos comienza formalmente este jueves en Washington con el juramento del presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, que presidirá este proceso, y el de los 100 senadores que ejercen de miembros del jurado. Donald J. Trump está acusado de abuso de poder por las presiones a Ucrania para que investigase a su rival político Joe Biden y de obstrucción al Congreso por boicotear las pesquisas parlamentarias sobre este escándalo. Este impeachment, el tercero en la historia del país, llega a punto de cumplirse tres años de una Administración instalada en la tormenta y con la sociedad partida por la mitad.

El equipo de fiscales nombrado el miércoles por la Cámara de Representantes, siete congresistas demócratas, se presentará sobre el mediodía en el Senado (seis de la tarde en la España peninsular) para leer en voz alta formalmente la acusación contra Trump, los llamados artículos del impeachment. Sobre las dos de la tarde entrará en escena Roberts, que tomará juramento a los senadores para que administren una “justicia imparcial”.

¿Es eso posible? El líder de los republicanos en la Cámara alta, Mitch McConnell, ya advirtió hace semanas que estaba coordinando los detalles del proceso con la propia Casa Blanca. Mientras, un hijo de Trump, Eric, pedía este jueves en las redes sociales que cualquier senador demócrata que esté compitiendo por la candidatura a las presidenciales de 2020 —hay cuatro en esta situación— se recuse por su “increíble conflicto de intereses” en este juicio.

Este será el primer impeachment de la era Twitter, también el primero que juzga a un presidente que busca la reelección y que bloqueará durante semanas a cuatro senadores que luchan en unas primarias. También, el más partidista de los llevados a cabo hasta ahora. El primer presidente en pasar por un juicio en el Senado, Andrew Johnson, en 1868, quedó absuelto por un solo voto, y en el caso de Bill Clinton (culminado en 1999), aunque el partidismo fue mayor, los votos de los legisladores en ambas fases del juicio (la de la Cámara de Representantes y la del Senado) no se ajustaron tan milimétricamente como ahora a la línea del partido. Las reglas de juego sobre cómo desarrollar el proceso, por ejemplo, salieron adelante por unanimidad. Ese es el primer paso que afronta ahora el juicio en el Senado.

El abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone, encabezará la defensa del presidente en el juicio, si bien el equipo completo no ha sido anunciado. Trump se declara víctima de una “caza de brujas” de un “fraude” por parte de los demócratas, y sostiene que sus peticiones al propio presidente ucranio, Volodímir Zelensky, para que anunciase investigaciones que perjudicarían a los demócratas “no tenían nada de malo”, sino puro interés en contra de la corrupción.

El papel de su abogado personal, Rudy Giuliani, maniobrando con Kiev y usando una invitación a la Casa Blanca, como mecanismo de presión, cuestionan la versión del mandatario. Además, el embajador estadounidense ante la Unión Europea, Gordon Sondland, que también se vio implicado en las gestiones con Ucrania, declaró en la fase previa en la Cámara de Representantes que él mismo consideró las ayudas militares supeditadas al anuncio de esa investigación.

El proceso de impeachment entra en su fase final después de aparecer nuevas pruebas aportadas por Lev Parnas, un socio de Giuliani imputado. Este jueves, en una entrevista a The New York Times, Parnas aseguró que el presidente conocía las presiones de Giuliani. "Me juego toda mi vida a que Trump sabía exactamente todo lo que estaba pasando sobre lo que Rudy Giuliani estaba haciendo en Ucrania", dijo Parnas.

lunes, 13 de enero de 2020

Premios Oscar 2020: Parásitos, Joker y Antonio Banderas (+ Fotos y Video)

En este artículo: Antonio BanderasBrad PittCulturaEstados UnidosPelículaPremiosPremios Oscar

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El filme, protagonizado por Joaquin Phoenix, compite en 11 categorías, entre ellas mejor película, mejor director y mejor actor. Foto: Warner Bros.
La estremecedora Joker encabeza la lista de películas nominadas a los premios Oscar que se dio a conocer este lunes en Los Ángeles. El filme, protagonizado por Joaquin Phoenix, compite en 11 categorías, entre ellas mejor película, mejor director y mejor actor.
The Irishman (El irlandés), 1917 (que ganó el Globo de Oro a mejor película dramática este mes) y Once Upon A Time In Hollywood (Érase una vez... en Hollywood) le siguen con 10 nominaciones cada una.
Por su parte, el actor español Antonio Banderas ha conseguido su primera nominación al Oscar por su papel en el filme de Pedro Almodóvar Dolor y Gloria, que también ha sido nominado en la categoría de mejor película internacional.
Una de las sorpresas han sido las seis nominaciones que ha recibido la película surcoreana Parásitos, que compite en las principales categorías.
La actriz Scarlett Johansson también tiene mucho que celebrar al ser nominada como mejor actriz principal y mejor actriz de reparto.
Alrededor de nueve mil miembros de la Academia de la Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood emitieron sus votos para escoger a los candidatos que competirán el próximo 9 de febrero por una o más estatuillas.
La 92ª edición de los premios Oscar se llevará a cabo en el Teatro Dolby de Los Ángeles y, al igual que el año pasado, no tendrá presentador.
Los nominados de la 92.ª edición de los galardones son los siguientes:
The Irishman ("El irlandés") tiene 10 nominaciones. Foto: Netflix.
  • Mejor película: Ford v FerrariThe IrishmanJojo RabbitJokerLittle WomenMarriage Story1917Once Upon a Time...in Hollywood y Parasite.
  • Mejor director: Martin Scorsese por El irlandés; Todd Phillips por Joker; Sam Mendes por 1917; Quentin Tarantino por Había una vez en Hollywood y Bong Joon-ho por Parásitos.
Scarlett Johansson también tiene mucho que celebrar al ser nominada como mejor actriz principal y mejor actriz de reparto. Foto: Netflix.
  • Mejor actriz: Cynthia Erivo por Harriet; Scarlett Johansson por Historia de un matrimonio; Saoirse Ronan por Mujercitas; Charlize Theron por Bombshell y Renée Zellweger por Judy.
  • Mejor actor: Antonio Banderas por Dolor y Gloria, dirigida por Pedro Almodóvar; Leonardo DiCaprio por Había una vez en Hollywood; Adam Driver por Historia de un matrimonio; Joaquin Phoenix por Joker y Jonathatn Pryce por The Two Popes.
  • Mejor actor de reparto: Tom Hanks por A Beautiful Day in the Neighborhood; Anthony Hopkins por Los dos papas; Al Pacino y Joe Pesci, ambos por El irlandés y Brad Pitt por Había una vez en Hollywood.
Once Upon A Time In Hollywood. Foto: El Español.
  • Mejor actriz de reparto: Kathy Bates por El caso de Richard Jewell; Laura Dern por Historia de un matrimonio; Scarlett Johansson por Jojo Rabbit; Florence Pugh por Mujercitas y Margot Robbie por El escándalo.
  • Mejor película extranjera: Corpus Christi (Polonia); Honeyland (Macedonia del Norte); Les Miserables (Francia); Dolor y Gloria (España) y Parásitos (Corea del Sur).

En video, nominaciones a los Oscar 2020

(Con información de RT y BBC Mundo)

jueves, 2 de enero de 2020

Schumer: Los correos electrónicos recientemente revelados son un "golpe devastador" para los planes de juicio político de McConnell

POR JORDAIN CARNEY - 01/02/20 12:48 PM EST 9,103

El líder de la minoría del Senado Charles Schumer (DN.Y.) aprovechó los correos electrónicos recientemente publicados que rodean al presidente Trump La decisión de retrasar la ayuda a Ucrania, argumentando que subrayaron la necesidad de testigos y documentos como parte de un juicio político.

"Los correos electrónicos no revelados  y recientemente  fueron revelados son un golpe devastador para el impulso del senador McConnell de tener un juicio sin los documentos y testigos que hemos solicitado", dijo Schumer en un comunicado.

"Estos correos electrónicos exponen aún más las serias preocupaciones planteadas por los funcionarios de la administración Trump sobre la propiedad y la legalidad de la decisión del presidente de cortar la ayuda a Ucrania para beneficiarse", agregó.

Los comentarios de Schumer se producen después de que Just Security obtuvo correos electrónicos sin corregir entre la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca y el Pentágono sobre la decisión de retrasar la ayuda a Ucrania.

En un correo electrónico, Michael Duffey, director asociado de seguridad nacional de la Oficina de Administración y Presupuesto, le dijo al contralor interino del Pentágono que "POTUS tenía claras instrucciones", según Just Security.

Los correos electrónicos no borrados son la última ronda de nuevos detalles sobre la decisión de Trump de retrasar la ayuda de Ucrania el año pasado. El New York Times informó recientemente que el jefe de gabinete interino de la Casa Blanca, Mick Mulvaney y Robert Blair, asistente del presidente y asesor principal de Mulvaney, sabían que la demora provocaría una reacción violenta del Congreso.

Trump, según el Times, rechazó los llamamientos para liberar la ayuda del ahora ex asesor de seguridad nacional John Bolton , Secretario de Estado Mike Pompeo y el secretario de Defensa Mark Esper .

Está previsto que el Senado regrese el viernes de un receso de vacaciones de dos semanas con negociaciones sobre el juicio político en un punto muerto.

Los demócratas quieren que el juicio incluya documentos relacionados con Ucrania y cuatro testigos: Blair, Mulvaney, Bolton y Duffey. Schumer también ha especificado que los demócratas quieren una resolución, aprobada al comienzo del juicio, que describa tanto el procedimiento como un acuerdo sobre testigos específicos.
"Esta nueva evidencia también plantea preguntas que solo pueden responderse haciendo que los funcionarios clave de la administración de Trump —Mick Mulvaney, John Bolton, Michael Duffey y Robert Blair— testifiquen bajo juramento en un juicio en el Senado", dijo Schumer el jueves.

Agregó que el correo electrónico de Duffey diciendo que había una '' dirección clara de POTUS para continuar reteniendo '' solo implica aún más al presidente Trump y subraya la necesidad de que el Senado cite a los testigos y documentos que solicitamos al inicio de un juicio. Los estadounidenses merecen un juicio justo que llegue a la verdad, no un proceso manipulado que permita un encubrimiento ”.

Los senadores republicanos se han alineado detrás de la idea de celebrar un juicio rápido con pocos testigos, si es que hay alguno.

Líder de la mayoría del Senado, Mitch McConnell (R-Ky.) Está presionando para que el Senado siga un marco similar al juicio de destitución de Clinton en 1999, con una resolución al comienzo que incluye las reglas para el juicio y una segunda resolución después de abrir argumentos que llamarían a posibles testigos .

Para que los demócratas llamen con éxito a un testigo, necesitarán al menos cuatro senadores republicanos para obtener los 51 votos requeridos. Ningún republicano del Senado ha respaldado específicamente llamar a los testigos solicitados por sus homólogos demócratas.

Senadora Susan Collins (R-Maine), sin embargo, dijo que estaba "abierta" a llamar a testigos, pero que la decisión sobre quién, si alguien debería ser llamado, debería esperar hasta después de abrir los argumentos y los senadores podrían hacer preguntas.

domingo, 29 de diciembre de 2019

Falleció el Héroe de la República de Cuba Harry Villegas, el «Pombo» de la guerrilla del Che en Bolivia (+Video)

En este artículo: Cuba, Harry Villegas, Obituario, Título Héroe de la República de Cuba
29 diciembre 2019 
Harry Villegas
El general de brigada y Héroe de la República de Cuba, Harry Villegas Tamayo, conocido como «Pombo» en la guerrilla del Che Guevara, falleció este domingo 29 de diciembre de 2019 en La Habana, a los 79 años de edad.
Su fallecimiento se debió a una disfunción múltiple de órganos. Su cadáver fue cremado por voluntad de la familia. Mañana lunes 30 de diciembre se le rendirá homenaje póstumo al destacado combiente.
Harry Villegas nació en 1940 en una familia de campesinos pobres, en Yara, una localidad situada en las estribaciones de Sierra Maestra, entre Bayamo y Manzanillo. Su hermano Téogenes era un joven dirigente local del Partido Ortodoxo, activo opositor a la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958) y seguidor de Fidel Castro, referente de la Juventud Ortodoxa que dirigió el asalto al cuartel Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953.
En 1954, con apenas 14 años, Harry Villegas comenzó a apoyar a los activistas del Partido Ortodoxo en sus acciones de oposición y sabotaje contra la dictadura. Cuando Fidel Castro fundó el Movimiento 26 de Julio el 12 de junio de 1955, Villegas, como muchos jóvenes ortodoxos, se incorporó e integró una célula clandestina que incluía, entre otros, a Leopoldo Cintra Frías («Polo»), Teté Puebla, Manuel Lastre Pacheco, quienes luego se destacarían en la Revolución cubana.
Al comienzo de 1958, Villegas y otros jóvenes decidieron subir a la Sierra Maestra para integrarse a la guerrilla del Movimiento 26 de Julio, pero fueron rechazados por el Che Guevara, quien les dijo que con las armas de bajo calibre con las que estaban no era posible enfrentar a los soldados, invitándolos a volver a bajar al llano, para quitarle las armas a algún soldado y volver. Villegas y sus compañeros buscaron armas de mayor calibre entre las familias conocidas. En esa segunda oportunidad sí fueron aceptados por Guevara, quien en ese momento se encontraba en La Plata.
En los primeros tiempos actuó como mensajero y ayudante y fue enviado a la Escuela de Reclutas de Minas del Frío. Durante la ofensiva del gobierno contra la guerrilla de Sierra Maestra, iniciada en mayo de 1958, Villagas fue enviado a combatir en la Columna 1, dirigida por Fidel Castro, y participó en los combates del Jigüe, Las Vegas, San Lorenzo, Meriño y Las Mercedes.
Cuando se formó la Columna 8 Ciro Redondo, al comando del Che Guevara, Villegas fue asignado a la misma y se convirtió rápidamente en uno de los hombres de confianza del Che, quien integró su escolta con Juan Alberto Castellanos, Hermes Peña, Carlos Coello («Tuma») y Harry Villegas («Pombo»).
En su condición de escolta, permaneció toda la campaña militar junto a Guevara. Participó en la Batalla de Santa Clara y otros combates y luego se estableció en la Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, La Habana, a partir de enero de 1959.
En 1961, se desempeñó como administrador de la empresa estatal Sanitarios Nacionales, designado por el Che Guevara en su condición de Ministro de Industria.
En 1963, el Che Guevara envió a varios de dos hombres de confianza (Hermes Peña y Juan Alberto Castellanos) a formar parte del grupo guerrillero que se instaló en el norte de la Argentina, al mando de Jorge Masetti bajo el nombre de Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP). Villegas recibió una clara explicación sobre su ausencia del grupo por parte del Che, quien le mencionó que no lo enviaba debido a su piel negra, que lo hubiera impedido pasar desapercibido en el norte argentino.
Sin embargo, la misma razón jugó un papel importante para que el Che Guevara lo convocara en 1965 a combatir en el grupo de guerrilleros cubanos que aquel encabezaba, en la República Democrática del Congo. Allí tomó el sobrenombre de «Pombo», con el que ha sido mundialmente conocido, que en idioma swahili significa «hoja».
Entre 1966 y 1967 «Pombo» participaría del foco guerrillero que el Che Guevara instaló en Bolivia, en la zona del río Ñancahuazú, y en donde este último moriría. El grupo guerrillero tomó el nombre de Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Bolivia con secciones de apoyo en Argentina, Chile y Perú. Los enfrentamientos armados comenzaron el 23 de marzo de 1967.
Villegas fue uno de los cinco hombres3​ (3 cubanos y dos bolivianos) que logró escapar del cerco militar que aniquiló al grupo guerrillero.
Luego de 1967 continuó sirviendo en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, participando como asesor militar en Angola y Nicaragua.
Nació en 1940, en Yara, provincia de Granma. A los diecisiete años ya combatía en el Ejército Rebelde en la Sierra Maestra. En la invasión al centro de la Isla integró la columna 8 Ciro Redondo y formó parte de la escolta personal del Che.
Recibió la condecoración Héroe de la República de Cuba. Fue General de Brigada de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), miembro del Partido Comunista Cubano PCC, vicepresidente y secretario ejecutivo de la Dirección Nacional de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y estudioso del pensamiento militar de Ernesto Che Guevara.
Entregan colección de DVD por los 20 años de la Mesa Redonda. De izq. a der. Harrry Villegas, Victor Dreke y Julio Camacho Aguilera. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
Combatientes de la Columna 8 Ciro Redondo: Leonardo Tamayo Núñez, Rogelio Acevedo González, Harry Villegas Tamayo y Oscar Fernández Mell. Foto: Ramón Barreras Valdés.
Pombo (der.) junto al Che y su esposa Aleida Marcha. Foto: Archivo
Los exguerrilleros cubanos Harry Villegas (Pombo) y Leonardo Tamayo (Urbano) en Bolivia en octubre de 2017 para los actos por el Aniversario 50 de la caída del Che Guevara Foto: EFE

Vea la Mesa Redonda En Persona con el General de Brigada (R) Harry Villegas, el 13 de octubre de 2015:

jueves, 12 de diciembre de 2019

La cultura en la defensa de la nación. Entrevista a Aurelio Alonso

Publicado: 11/12/2019

Autor:  Rafael Hernández
Este artículo forma parte de la serie:
La cultura en defensa de la nación

¿Qué sentido tiene la defensa de la nación en el terreno de la cultura? ¿Qué distingue sus medios y alcance propios, en contraste con otros –ideológicos, estratégico-militares, políticos, económicos?
¿Está el país especialmente más expuesto hoy en este campo? ¿Cómo precaver que una política defensiva en la cultura no tenga efectos colaterales contraproducentes? ¿En qué medida las fortalezas de la cultura cubana permiten adelantar esa defensa más allá de nuestras fronteras? 
Destacados intelectuales y creadores cubanos reflexionan en torno a estos problemas, en un contexto interno y externo de mayor complejidad.

*Aurelio Alonso: Sociólogo, diplomático y ensayista cubano. Profesor adjunto de la Universidad de La Habana y Profesor Visitante de la Universidad Central de las Villas. Subdirector de la revista Casa de las Américas desde 2005. Premio Nacional de las Ciencias Sociales y Humanísticas por la obra de toda la vida, 2013. Premio Félix Varela de Ciencias Sociales 2018.
Rafael Hernández: En el contexto de esta frase, cuál es para usted el significado de la cultura y cómo se debe interpretar la defensa de la nación?  ¿Qué sentido tiene la defensa de la nación desde una perspectiva cultural?
Aurelio Alonso: Considero que el uso concepto de defensa, como el de cultura, admite con legitimidad  dos connotaciones, una restringida y otra ampliada. Existe hoy un consenso en que al hablar de cultura aludimos a la universalidad de la creación humana y no solo a la espiritual, aunque en la práctica no podemos evitar referirlo a la artística y literaria (y a otras expresiones de la espiritualidad creativa). Corre ya más de un siglo de debate al respecto, como sabes. Visto desde el sentido amplio del concepto el hecho mismo de defender la nación es un hecho cultural, aunque es válido plantearnos también, desde la perspectiva estrictamente cultural, la defensa de la nación. De modo análogo, en cuanto al concepto de defensa no se puede limitar su connotación al plano militar, sino que la defensa comienza por la palabra y las ideas. Desde la paz antes que con las armas –por suerte– la  nación debe ser defendida prioritariamente. Y este sentido de la defensa se extiende desde el terreno de la política hasta el de la propaganda comercial. La defensa de la nación –que no es solo una cuestión de Estado– tiene una vertiente cultural, tan relevante como cualquier otra, se haga claramente visible o no.
RH: ¿Qué distingue el espacio propio de la cultura en la defensa de la nación? ¿Cuál es su alcance respecto a otros campos –estratégico-militar, político, económico, ideológico?
A.A.: Dicho lo anterior, y en sintonía con tus precisiones, me atengo a los quehaceres propios del oficio de la escritura y de las artes, en un contexto contemporáneo, asentado en la fuerza que el desarrollo de los medios de comunicación han dado a la imagen. Hoy, para decirlo con brevedad, el desafío de autenticidad de la creación propia pasa por su capacidad de hacerse competitivo mediáticamente, frente a dispositivos orientados a alejar la nación de sus intereses legítimos, que son los que definen el bienestar accesible de sus pueblos. Y con la recolocación del desafío crece a la vez el riesgo de sucumbir que plantea al intelectual el refinamiento de los resortes hegemónicos, ya sea que lo haga por desorientación o por inmovilismo. Me cuento entre los que piensan que el concepto de cultura provee de contenido a todas las prácticas restantes a que te refieres, y es lo que nos permite utilizarlo como sustantivo cuando nos referimos a cultura económica, cultura militar, cultura política, sin limitarnos a las siete musas.    
A.A.:  Te confieso que no sabría ponderar cuantitativamente el momento de mayor desafío. La nación cubana ha vivido durante sesenta años el desafío de esta amenaza, que ha sido bordado poco a poco, desde los tiempos en que los propios presidentes de los Estados Unidos no calculaban la influencia que alcanzaría en la política el complejo militar-financiero-industrial, hasta volverse el más refinado y cruel de los cercos en todos planos, también en sentido de las obras del espíritu, y no solo en los planos económico, tecnológico, financiero y diplomático. En esa historia, la nación también ha sufrido de sus errores de imprevisión y pecados de inmadurez y de inmovilismo dogmático, pero las rectificaciones han tributado a la edificación una resistencia que se renueva. Lo vivido hoy en Cuba es la resultante de un acumulado perverso de hostilidad imperial y en este sentido el desafío se muestra mayor. Pero también es distinto –creo que siempre va a ser distinto y no solo mayor en términos de tamaño–, y creo que ello exige de nuestra creatividad una información, un aprendizaje y un ejercicio crítico constante. Se hace clave que, como país, sepamos tomar el pulso del cuadro global en que nos desenvolvemos. No solo en el terreno de la política y de la economía, sino también en el de la cultura. En cuanto a las circunstancias globales yo creo que no quedan bien precisadas al decir que son ahora más desfavorables. Prefiero decir que son más complejas, o más complicadas, si me atengo a aquella finísima distinción conceptual que hacía Lezama Lima entre “complejo” y “complicado”. La concentración de poder de los Estados Unidos en el plano global le ha llegado a permitir un nivel de impunidad sin precedentes, y en lo bilateral, su intransigencia hacia la soberanía efectiva de un vecino tan cercano, tan pequeño, tan estratégico, tan emblemático, y tan respondón. Desde esta perspectiva, la situación se hace muy desfavorable. Pero en el plano global la aparición en el mundo de modelos alternativos que, a diferencia del soviético, los aventajan en el plano económico (tasas de crecimiento y desarrollo) y en el social (disminución de la desigualdad y mejores condiciones de vida), es un elemento esperanzador, no solo para esta isla. No menos importante es que el mundo se ha convencido de que la “causa de Cuba” no se ajusta al “tiro al blanco” diseñado en Washington, sino que se acumulan las pruebas dadas, desde seis décadas de resistencia del pueblo cubano, de la legitimidad de un proyecto nacional. La nación cubana es la que ha sido capaz de resistir. La autenticidad de la definición de esta imagen como nación ha sido reconocida de manera inequívoca en Naciones Unidas (y fuera de ella), contra las deformaciones enemigas, que perdieron credibilidad mundial. Es el lado favorable. Yo diría que las “circunstancias globales” son aún desfavorables, pero con balances distintos. Resulta arriesgado cualquier pronóstico.
R.H.: ¿Qué papel les atribuye a los artistas e intelectuales frente a estas amenazas, en el seno de la sociedad cubana? ¿En su proyección internacional? ¿Se comportan así realmente? ¿Cómo facilitarlo?
A.A.: Yo pienso que, en este orden de cosas, un reto importante para nuestros intelectuales es el de saber tomarle el pulso a esa complejidad. La exterior y la interior, que no nos son dadas por separado, sino la una a través de la otra. Y descubrir cómo la complejidad de cada día difiere de la del día anterior, cómo se alteran connotaciones, cómo son vaciados unos conceptos y potenciados otros, cuándo las libertades aluden a valores reales y cuándo apuntalan la desigualdad social, con la cual el liberalismo carga como pecado original; cómo moldea el mensaje mediático valores falsos o equívocos. Pero, a la vez, parejamente, interiorizar sin temor nuestros errores, develar las lagunas de nuestras acciones, impedir que nos paralice la complacencia formal. El hecho cultural supone una inteligencia de las situaciones que no admite reacciones mecanicistas. La banalización es traducida por la historia, en el mejor de los casos (o sea, cuando se logra superar críticamente), en manchas trascendidas por sucesivas generaciones. Cuando no, se convierten en lastres, y “las culpas de los padres las pagan los hijos”. Yo pienso que tenemos ya suficiente conocimiento de nuestros errores, y que haríamos bien en preguntarnos por qué percibimos una y otra vez su recurrencia, y nos comprometiéramos más en esa dimensión de la autocrítica que tendría que alcanzar el plano institucional y no solo reclamarla a la persona.
R.H.: Si la cultura nacional abarca rasgos diversos y cambiantes, ¿reconoce usted identidades culturales diferenciadas y en movimiento? ¿Qué importancia tiene esta distinción para representar la cultura nacional actual que debe defenderse?
A.A.: Por supuesto, diversidad y movimiento son conceptos indispensables cuando tratamos de definir nuestra identidad cultural. La diversidad denota la presencia de lo contradictorio como fuente de desarrollo (para decirlo desde la dialéctica más ortodoxa) y nos obliga a encontrar diferencias en la formación de una identidad nacional. Prefiero pensar así lo diverso para no reducirlo a identidades diferenciadas entre sí. En cuanto a la importancia de estos elementos, que creo que siempre estarían presentes en la definición de identidad, cuando se trata de la cultura cubana actual debemos tener en cuenta la sacudida radical generada por la Revolución de 1959 y sus efectos en el legado sobre el cual se formó la República. Junto a la esencial vindicación de la tradición independentista que produjo el cambio político (y de la cual los historiadores han dado cuenta), queda en pie el desafío del rescate de valores en la historia más cercana que solo desde años reciente se ha emprendido.
R.H.: Si la cultura cubana no está limitada al territorio de la Isla, ¿en qué medida la protección de la nación rebasa sus fronteras? ¿Qué implicaciones tiene este enfoque para el planteamiento de una estrategia de política cultural eficaz?
A.A.: Por supuesto que no es posible comprimir la cultura cubana en las fronteras geográficas de la Isla. Ni en el plano de un pasado centenario ni mucho menos en el de una realidad en la cual la emigración ha crecido y crece, produciendo en el extranjero comunidades cubanas de más de una generación. Ante esta pregunta yo insisto, ahora como necesidad, que me mantengo en el plano de lo espiritual cuando hablamos de cultura, porque  la geografía impone fronteras objetivas al sistema económico social, la institucionalidad, el ejercicio político, las relaciones como Estado. Pero los vasos comunicantes en el plano que subrayamos como esencialmente cultural no deben ser obstruidos; más bien deber ser fomentados por las políticas culturales que el país debe seguir. Hacen parte de la identidad nacional: como afirmaba Cintio Vitier en Resistencia y sociedad, frente a una visión esquemática de los “balseros” de 1994, aun si son antisociales son nuestros antisociales. Tales vínculos no son de naturaleza impositiva, sino biunívocos, y solamente se logran en una interacción que sepa exaltar valores reales de uno y otro lado, una absorción constructiva recíproca, y una  comunicación que se haga consistente sobre las bases del entendimiento y el respeto.
R.H.: Tomando en cuenta la historia de la Revolución, ¿qué recomendaciones haría usted para la aplicación de una estrategia cultural en defensa de la nación? ¿De qué manera precaver contra el folclorismo, el populismo, el elitismo, el provincianismo aldeano, como representaciones de una cultura nacional que se procura defender?
A.A.: La verdad es que cada pregunta tuya me resulta más difícil de responder que la anterior. Para ser del todo sincero, comenzaré por decir que tal vez no sea un ministerio la estructura ideal para diseñar y aplicar una “estratega cultural en defensa de la nación”. La diversidad de los lenguajes de la creación y de la institucionalidad que requiere su entramado social me lleva a pensar que la idea de un consejo de cultura integrado por instituciones independientes y con sistemas de promoción de talentos, educación artística, apoyo estatal a las expresiones creativas, y otras necesidades, como se concibió en 1961, es más efectivo que un ministerio. No estoy pensando en el pasado sino en el horizonte. Con el experimento cubano sucede que, lejos de consolidar las virtudes que debían serle propias, el Consejo se deformó (el CNC), generando un cuerpo con predominio de tendencias sectarias, cuya etapa madura (en sus vicios) recordamos como “quinquenio gris”. Su sustitución por un ministerio pudo neutralizar la onda represiva que había dominado gracias a las capacidades y la proyección del ministro escogido. De haber caído la nueva estructura en manos inadecuadas, las posibilidades que daba la centralización de las funciones podrían haber llegado a calificarse de “décadas grises”, o peor. Es una situación paradójica que algún día será resuelta para dar más vuelo a la cultura nacional. No obstante, con la estructura institucional que tengamos –llámese consejo o ministerio–, pienso que lo primero a tener en cuenta es que la política cultural no puede responder a un patrón impositivo sino partir del caudal creativo acumulado de las formas de expresión y de los valores con los que cuenta el país. Que el debate debe prevalecer y que el talento debe contar con posibilidades de desarrollo. Que cuando se piense en políticas de selección cultural, respondan a las exigencias que las musas inspiraron y se erradique el burocratismo, y la decisión vertical, además tomar en cuenta los otros lastres que señalas, con acierto, en tu pregunta. No es que se pueda decir que no ha existido una estrategia cultural en la Revolución; por el contrario, he sostenido y sostengo que la nuestra es, en primer plano, una Revolución cultural, pero no siempre ha sido gracias a las instituciones sino, incluso a veces, a pesar de ellas.
R.H. ¿Cómo evitar que la defensa de la nación desde la cultura se confunda con atrincheramiento y proyecte vulnerabilidad? ¿Cómo fomentar una cultura nacional que acepta el reto del intercambio, desde una conciencia cultural más cierta y segura de sí?
A.A.: El soldado que se mantenía en la trinchera se sentía protegido (en el pasado, quiero decir, pues ya la trinchera protege muy poco). El atrincheramiento en el terreno de las ideas genera una imagen de protección tan equívoca como en la logística. El experimento socialista que fracasó en Moscú dejó hábitos en todas las izquierdas, los cuales ha costado mucho superar. Un maniqueísmo de signo propio, típico de los sistemas estamentarios, que supone una posesión absoluta de la razón (y el bien) y, a la vez, la concentración de la sinrazón (y el mal) más allá de mi territorio ideológico. La sospecha de toda idea distinta, la reticencia hacia el cambio, la identificación del acierto con la probación, la sacralización de las citas como principios, la confusión de la retórica con la política. Esas reglas torcidas del pensamiento pesan como obstáculo del reto del intercambio en los términos en que te lo planteas. Sus raíces se aferran más allá de los organismos específicos de la cultura y, en mi criterio, constituyen la base del peso muerto que buscamos superar.
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