"De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento" José Martí

martes, 18 de febrero de 2014

Tras incógnitas de antiguo cementerio chino en Cuba


Por Adalys Pilar Mireles* 
Pinar del Rio, Cuba (PL) Investigadores cubanos aúnan esfuerzos para hallar vestigios de un cementerio chino del siglo XIX y de la estación de cuarentena asociada al camposanto, dentro de una península perteneciente a la Bahía del Mariel.(RadioPL)Las exploraciones en el lugar comenzaron en 2011 y continuarán este año con la asistencia de expertos de varias instituciones científicas, confirmó a Prensa Latina Edel Mayol, director del museo de esa occidental localidad.

Durante las pesquisas -precisó-, fue descubierto el piso de la capilla de la rústica necrópolis, evidencias de un presunto embarcadero, ambos del siglo XIX, y parte del muro de piedras que separaba al viejo hospital del resto de la zona.

Según el especialista, las indagaciones por la región posibilitaron determinar la ubicación de otro cementerio erigido una centuria después probablemente en sustitución del primero.

Tales búsquedas permitieron hallar entre las tumbas falsas bóvedas -sólo con brocal superior-, y particularmente una con cierto grado de preservación, en la cual se conservan aún inscripciones con caracteres chinos, añadió el historiador y espeleólogo.

Se trata, insistió, de una excavación de rescate para ahondar en ese capítulo de la historia y salvar todas las reliquias posibles, dentro de la llamada zona de desarrollo del puerto del Mariel, un megaproyecto en ejecución.

De acuerdo con fuentes documentales a partir de 1861 existió en esos predios un lazareto o estación de cuarentena, donde eran ingresados cierto número de chinos llegados a Cuba en embarcaciones con epidemias a bordo, hasta 1874.

Se estima que el hospital acogió a unos 29 mil colonos asiáticos quienes venían supuestamente como trabajadores contratados, aunque vivieron casi en condiciones de esclavitud, de ellos pudo morir aproximadamente el uno por ciento, o sea, 290 personas, afirmó Mayol.

El coordinador de las exploraciones explicó que los fallecidos eran enterrados en el cementerio contiguo a la estación de cuarentena, la cual sirvió luego durante la guerra de independencia (1895-1898) como hospital de sangre y a principios del siglo XX como sanatorio para narcómanos.

Las venideras indagaciones abarcarán también una porción de la bahía, donde anteriormente aparecieron cruces y otros rastros.

Tales vestigios, incluidos los restos del lazareto y del primer camposanto, son las últimas evidencias de la existencia en Cuba de estaciones de cuarentena para internar a viajeros llegados en navíos desde la nación asiática y otros países.

El muro hallado, las evidencias de una zanja que bordeaba el hospital como elemento de separación, son únicos en Cuba en cuanto a sanidad marítima, aseguró el experto.

RUMBO A LA SEGUNDA CAMPAÑA

Mientras llega la próxima campaña los investigadores consultan fuentes pasivas, cotejan informaciones para facilitar el trabajo en el terreno durante la segunda etapa que prefieren llamar de intervención directa en el lugar, aunque en la práctica se trata de un análisis a fondo mediante excavaciones y otras técnicas.

Queremos descifrar lo sucedido en la zona -adelantó Mayol-, rescatar piezas valiosas y conservar al menos una parte de la añeja muralla.

Historiadores de Camaguey, especialistas de Santiago de Cuba, de la Oficina del Historiador de La Habana, junto a espeleólogos de Villa Clara, Artemisa y Mayabeque, respaldan las pesquisas.

Incluso desde Hong Kong llegaron estudiosos interesados en las averiguaciones del Mariel, las osamentas de migrantes chinos que intentamos encontrar pudieran ser las más antiguas de su tipo en América o al menos estar entre ellas, dijo.

La próxima cruzada incluirá como novedad prospecciones marinas para extraer cruces o cualquier objeto caído a las profundidades tras la demolición del sanatorio a mediados del siglo pasado.

En el área existe, además, una cueva funeraria aborigen y otras señales de esa cultura, escrutadas ahora por los grupos investigativos.

Hablamos de curiosas huellas, viejos camposantos, piezas únicas y de gran valor patrimonial, por eso la excavación de rescate.

De acuerdo con los procedimientos de la época, los viajeros que fallecían en la travesía hasta Cuba debido a un brote epidémico resultaban arrojados al mar.

Una vez fondeado el barco en El Mariel, enfermos y sus demás ocupantes eran puestos en cuarentena en las proximidades del puerto, los más infortunados terminaban sepultados en el cementerio.

ap/rcg

*Corresponsal de Prensa Latina en la provincia cubana de Pinar del Río.

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